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Filmes flotantes 7: The Bikeriders, Tuesday, Ennio

En Rojo

 

En los pocos días que pasé en PR, pude ver un filme en sala de cine, otro en el BAM (Brooklyn Academy of Music) durante mi viaje relámpago a NY y otro por Vimeo. Para poderlos cubrir todos en un solo escrito, dedico un párrafo sólido a cada uno.

The Bikeriders

Director y guionista: Jeff Nichols; autor:Danny Lyon; cinematógrafo: Adam Stone; elenco: Jodie Comer, Austin Butler, Tom Hardy, Michael Shannon, Mike Faist, Boyd Holbrook)

No es que tenga apreciación del mundo del ruido de motocicletas con su ambiente de ultra macho y mujeres seguidoras de sus hombres/jevos. Marlon Brando lo definió en The Wild One (1953) y de ahí en adelante tomaron prestado esos elementos para crear una cultura que nos rodea a pesar de estar en 2024. Este filme consigue darle una historia a la formación de las gangas amenazantes de ‘bikeriders’ a través del medio oeste estadounidense en la década de 1960. Aquí la voz narrativa es de mujer joven, Kathy (Jodie Comer), con tono de inocentona que se deslumbra por este mundo varonil de violencia controlada y desaforada a veces. Es a través de su perspectiva que vemos cómo la cultura motociclista va cambiando hasta convertirse en gangas que defienden un territorio ajeno. Basado en un libro de fotografías de Danny Lyon (Mike Faist) y en la entrevistada principal, Kathy, presentan una idealización de la época y los grupos y la historia de amor de Benny y Kathy. En el trasfondo que se convierte en escenario principal vemos a Zipco (Michael Shannon), Cockroach (Emory Cohen) y, especialmente, Johnny (Tom Hardy) como la cabeza del grupo, con una actuación que tiende a reclamar el centro cada vez que aparece en escena.

Tuesday (2023)

Directora y guionista: Daina Oniunas-Pusic; cinematógrafo: Alexis Zabe; elenco: Julia Louise-Dreyfus, Lola Petticrew, Leah Harvey, Arinzé Kene)

Descubrí a Julia Louise-Dreyfus en la repetición de los programas de “Seinfeld” y, una vez la serie termina (1989-1998), en programas propios como “Veep” (2012-2019) y especialmente el filme Enough Said (2013). Como actora tiene la capacidad de llenar todo el espacio escénico y reír, llorar, temblar y dejar una impresión permanente en lxs espectadorxs. En este caso, el centro de la historia es una chica, Tuesday, que sabe que tiene una enfermedad incurable, que su deterioro es palpable a diario y que su muerte es cuestión de días u horas. Pero, para este viaje, la chica tiene a una madre, Zora, que rehúsa aceptar esta muerte temprana, aunque le provee el cuido y atención necesarios a través de una joven cuidadora, Billie, y un pájaro enorme que aparece en cualquier lugar para recordarle que él la acompañará en este viaje que no tiene que ser desagradable ni doloroso. Es un pájaro que habla con buen sentido, que resiste su destrucción a la madre negar lo predecible y que sirve de barcaza en este trayecto. Entendemos la situación, nos entristece el dolor de la madre al no poder detener la muerte y nos reímos con este pajarraco que es un guía perfecto con sentido de humor que insiste en rescatar lo mejor de cada unx de ellxs. Me parece que la historia sugerida y contada podría haberse narrado en 40 minutos, en vez de alargarlo innecesariamente a casi dos horas.

Ennio (2021)

Director: Giuseppe Tornatore; cinematógrafos: Massimo Quaglia y Annalisa Schillaci

Lo 1ero que nos sorprende al recordar a Ennio Morricone (1928-2020) no es su impresionante música en tantos filmes que recordamos ante todo por esas notas musicales, sino el hecho de que los Oscares estadounidenses lo reconocen por 1era vez en 2016 por su composición en el filme de Quentin Tarantino, The Hateful Eight. Había sido nominado cinco veces antes (Days of Heaven, The Mission, The Untouchables, Bugsy, Malena) y en 2007 honrado por su contribución a la música del cine. Lo magnifico de todo esto es que Ennio nunca se detiene en sus laureles ya que sigue componiendo para todos los directores italianos, europeos y estadounidenses que se lo piden y con quien se siente a gusto musicalizar sus visuales. Es una rápida biografía de cómo logra dedicar su vida a la composición musical del cine a pesar de no ser visto con el prestigio de una carrera profesional de música clásica. Vemos a Ennio como una persona que vive intensamente lo que ama: musicalizar las imágenes. Así nos sumerge en su mundo de instrumentos musicales y voces donde explica cómo logra esos sonidos que a veces crean las imágenes. ¿Quién puede ver a Clint Eastwood en A Fistful of Dollars (1964), For a Few Dollars More (1965) y The Good, the Bad and the Ugly (1966) sin recordar su música? ¿Cómo no escuchar la música y saltar a las imágenes (e historia) en La batalla de Argelia (1966) y Queimada (1969) de Gillo Pontecorvo? ¿Y The Mission (1986) y The Untouchables (1987)? Sus imágenes quedan en nuestro sistema sensorial cada vez que sentimos su vibración musical. Con Pier Paolo Pasolini se lanza a componer para dos de sus filmes literarios: Il Decameron (1971) y Canterbury Tales (1972) y, mucho después con el director de este documental, Tornatore, Cinema Paradiso (1988).  Destaco la composición de Ennio para el filme de Giuliano Montaldo, Sacco & Vanzetti (1971), que Joan Baez convirtió en un himno contra la injusticia. Nos unimos a los comentarios y elogios de Bruce Springsteen, John Williams, Quincy Jones y cientos de otros compositores para ser testigxs de cómo nos formó en esa relación tan única de la música y el cine.

 

 

 

 

 

Arrestan trabajadores de la Suiza Dairy

Trabajadores suiza Dairy Foto Victor Birriel/ Internews Service

 

 

 

 

CLARIDAD

A eso de las 9:30 a.m., la Policía arrestó a 16 individuos frente a la planta de Suiza Dairy. Las detenciones se dieron luego de que representantes de la Central General de Trabajadores (CGT) denunciaran que la empresa lechera subcontrató a un equipo para limpiar las silas de almacenaje. Una tarea que, de no haberse despedidos, los exempleados de la compañía bien pudieron realizar.

“Las tareas que procede[n] que se realicen aquí para que esta fábrica esté en condiciones de funcionar, la gran mayoría son funciones que, quienes están especializados, son los trabajadores de aquí, que están en huelga”, expresó Ricardo Santos Ortiz, asesor legal del CGT. “El día que ellos decidieron despedir a sobre 400 trabajadores de Suiza, ellos mismos cerraron la puerta de que sean los trabajadores quienes ejercieran sus funciones de todos los días de mantenimiento”, agregó Santos Ortiz.

Según se desprende de los arrestos, la Policía apresó a integrantes y portavoces del movimiento obrero, como el ex vice presidente de la Federación de Maestros de Puerto Rico, Edwin Morales. La Policía efectuó las detenciones a petición del juez Anthony Cuevas del Tribunal de San Juan, a pesar de que Grupo Gloria y el grupo de trabajadores acordó una reunión para, precisamente, entrar en diálogo.

Asimismo, Santos Ortiz recalcó que los trabajadores de Suiza Dairy estaban dispuestos, desde antes de la huelga, a que algunas empresas privadas accedan a la planta para que “atendieran unos elementos bien particulares del proceso de limpieza”.

Por otro lado, el exsecretario del Departamento de Trabajo Carlos Rivera Santiago llegó directamente a la escena de los hechos. Allí, enfatizó en la importancia del diálogo entre las partes encontradas. A juicio de Rivera Santiago, “hay que escuchar qué es lo que está ocurriendo, tanto en la empresa con la situación económica. Hay que escuchar, también, a los trabajadores con sus situaciones particulares”.

Bonistas de AEE derrotan a PROMESA y la Junta de Control Fiscal 

Los más recientes acontecimientos y decisiones sobre el proceso de quiebra de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico ( AEE) resaltan el rotundo fracaso que han sido para el pueblo puertorriqueño la aprobación de la Ley PROMESA y el desempeño de la Junta de Control Fiscal (JCF).  Atrás ha quedado el mito del modelo ejemplarizante de buen gobierno y manejo eficiente de los dineros públicos que le impuso a Puerto Rico el Congreso de Estados Unidos por vía de su ley colonial y de los procónsules nombrados para implantarla. La narrativa oficial tras PROMESA fue sacar a Puerto Rico de su monumental quiebra de $72 mil millones y trazar una nueva ruta de desarrollo económico firme y sostenible en la principal colonia de Estados Unidos. 
Pero, como dice el refrán, «el papel aguanta lo que le escriban», y una cosa es lo que dice la ley y otra son sus resultados. La llamada  PROMESA ha sido una trampa para el pueblo puertorriqueño. Un engendro del complejo sistema de poder y explotación colonial que durante 146 años ha mantenido a nuestro pueblo  sometido y maniatado a los vaivenes del gobierno de Estados Unidos y de los grandes intereses económicos, políticos y militares que lo sostienen.
Así se ha reiterado, una vez tras otra, durante los ocho años del mandato de la JCF en Puerto Rico, que ha tenido 13 integrantes nombrados en términos escalonados por tres presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden. Aunque de procedencias y bagajes distintos, el denominador común de estas personas es su adhesión a la ideología neoliberal, prevaleciente en Estados Unidos y en la inmensa mayoría del mundo occidental, ideología que favorece el poder del capital y la primacía del sector privado sobre lo público.
Esa visión ha permeado la creación e implantación de la Ley PROMESA, y el desempeño de la Junta de Control Fiscal en Puerto Rico durante estos ocho años, con resultados devastadores para los sectores trabajadores y populares en nuestro país. Estos sectores – empleados públicos, trabajadores del sector privado, pensionados del gobierno y de la empresa privada- que han visto esfumarse sus derechos adquiridos, sus pensiones y sus ahorros bajo el peso de una deuda que contrajeron los gobiernos coloniales ineptos y corruptos de los últimos 50 años en Puerto Rico, y que ahora les toca a ellos y ellas asumir y pagar. Es el mismo pueblo que vive en carne propia los efectos nefastos de las políticas de privatización de recursos  públicos como los sistemas de salud, energía eléctrica y educación, entre otros.
Son también los mismos que viven la escasez y precariedad crecientes de los servicios públicos esenciales por las medidas de austeridad y recortes presupuestarios decretados por la JCF.  Además, se enfrentan al  deterioro en la calidad de vida, en la seguridad pública, en la educación, en la Universidad de Puerto Rico, en el Centro Médico y sus hospitales y facilidades asociadas, en el alza en tarifas de luz, agua y peajes, en los bajos salarios, escasez de oportunidades y las  pobres condiciones de empleo tanto en el sector público como el privado. En fin, unas condiciones de vida inadecuadas e inaceptables que han lanzado a cientos de miles de puertorriqueños y puertorriqueñas en edades productivas a la emigración y el destierro.
De la otra cara de la moneda, la JCF mantiene altos costos de operación y paga honorarios exorbitantes a sus consultores y asesores, que ascienden a $1,500 millones en los primeros 7 años de la JCF en Puerto Rico, según un estudio de la organización Espacios Abiertos. Todo esto, sin que aún pueda vislumbrarse el fin de su gestión  porque está sin resolver la quiebra de la AEE, donde bonistas extranjeros amotinados se niegan a negociar de buena fe, buscan  y encuentran amparo en el Tribunal de Circuito en Boston y mantienen como rehenes al Tribunal de la Ley PROMESA, a la JCF y al propio pueblo de Puerto Rico hasta tanto se les reconozca el pago total de su acreencia.
Sin duda, un panorama sombrío  y alejado de las fantasiosas proyecciones de una ley PROMESA  colonial e injusta,  y de una JCF que claramente no vino a servir a nuestro pueblo, sino a cuadrar las cuentas en beneficio de los que, a través de los años, hundieron a Puerto Rico.

La vivienda digna será tema de campaña electoral

Mesa redonda el Oro Puerto Rico. Foto suministrada

 

Así lo prometió la organización El Otro Puerto Rico, que endosará a aquellos candidatos que acojan sus propuestas para resolver la problemática

CLARIDAD

 

La organización sin fines de lucro El Otro Puerto Rico lanzó, el martes, su propuesta para crear la Ley de Acceso a la Vivienda Digna la cual contiene una serie de medidas para regular lo que han identificado como las causas del desplazamiento y la crisis de vivienda.

La totalidad de la propuesta está contenida en un documento de 37 páginas, que la organización invita a los políticos a leer en elotropr.org e integrar a sus plataformas de gobierno. “Se tienen que expresar sobre el tema de vivienda. Es medular, es crítico y afecta a un millón de personas en Puerto Rico [que están en viviendas rentadas]”, emplazó el presidente de la organización Jerohim Alonso Ortiz Menchaca. El grupo que dirige le puso una fecha límite hasta el 30 de agosto, para que los candidatos comuniquen su postura, pues posterior a esa fecha lanzarán una “campaña educativa” informando quién endosó la propuesta y por tanto, “quién, desde el punto de vista de nuestra organización, apoya el derecho a la vivienda de los puertorriqueños y puertorriqueñas”.

Los integrantes de la entidad, creada en 2022, adujeron que parte de los factores de la crisis se debe al aumento de 10% en la densidad de alquileres a corto plazo, de 7% en el alquiler promedio; y 23% en los precios de las unidades de vivienda.

“Los puertorriqueños han perdido un 42% su capacidad de compra de una residencia”, dijo la analista de política pública de la organización, Christina Mojica, citando el Índice de Asequibilidad de la Vivienda preparado para la firma Estudios Técnicos, que compara los últimos 3 años. Mientras, el alquiler promedio en Puerto Rico aumentó en 41% entre septiembre de 2022 a septiembre de 2023, según la firma de Inteligencia Económica.

Proponen crear la Oficina de la Regulación del Arrendamiento, adscrita al Departamento de Vivienda, que tendría injerencia sobre un tercio de la población que vive en residencias rentadas. También, exigen regular los alojamiento de alquiler a corto plazo mediante una Ley de Acceso a la Vivienda Digna, que exija a los dueños y dueñas de estas propiedades obtener un permiso especial de zonificación y que estén registradas como uso comercial. Establece excepciones en zonas residenciales donde se permiten usos comerciales o mixtos, siempre que el espacio del ACP no exceda el 20% del espacio habitable en viviendas unifamiliares y 25% en el caso de viviendas multifamiliares.

La economista Martha Quiñones explicó que existe regulación similar para los profesionales por cuenta propia como estilistas que atienden a su clientela en la casa, pero no se aplica esto a los ACP.

Ortiz Menchaca comentó que hubo una Ley de alquileres razonables en 1946 hasta 1995. De igual forma, piden que esa regulación sea temporal hasta que el Departamento de Vivienda certifique que existen ya las unidades de vivienda necesarias para estabilizar el mercado. También, propone un tope de renta basado en el ingreso medio anual del municipio en aquellos municipios donde existe alta inflación inmobiliaria. “Donde está descontrolado se pone un tope de renta y donde no está descontrolado se pone un tope en el aumento del alquiler interanual ajustado a la inflación. Esto se hace para evitar que los municipios donde [el mercado] no está descontrolado”, comentó Ortiz Menchaca.

“¿Cómo puedes vivir en un país donde no te aseguren vivienda digna? O nos precarizas como pueblo o nos dignificas como pueblo”, reaccionó Quiñones en cuanto a los topes de renta.

El planificador Raúl Santiago Bartolomei agregó que muchas ciudades del mundo, incluyendo en Estados Unidos, tienen regulaciones variadas para la renta.“Lo que hemos demostrado empíricamente una y otra vez es que los alquilers a corto plazo tienen consecuencias sobre terceros”, afirmó a preguntas de la prensa.

A causa de las exenciones contributivas a los inversionistas foráneos, se proyecta una pérdida de $4,400 millones de 2020 a 2026, según el informe de gastos fiscales de Puerto Rico para 2023. Esos datos le sirven al grupo para exigir la derogación de esa sección del Código de Incentivos de Puerto Rico (Ley 60 de 2019, antigua Ley 22 de 2012).

El colectivo encontró que el abandono de las propiedades es otra causante de la crisis de vivienda. “Puerto Rico tiene la mayor proporción de propiedades abandonadas cuando se le compara con Estados Unidos”, leyó Mójica. Según el Centro para la Reconstrucción del Hábitat, existen 373,424 viviendas vacantes, 300,000 propiedades en estado de ruina. Para atender esta problemática en particular, se disponen a crear el Programa Nacional de la Reconstrucción de la Vivienda.

Una de las propuestas más importantes de la organización sin fines de lucro es enmendar la legislación sobre la titularidad, tenencia y disposición de bienes inmuebles, para facilitar que toda persona que rescate o rehabilite una propiedad abandonada y la viva durante 5 años podrá iniciar proceso para convertirse en titular. Además, le pone un límite de 2 años a las controversias en cuanto a herencia. “Es una de las causas de que se pierdan las propiedades: peleas entre hermanos y familiares, que pasan 10, 20 años sin que las controversias se diriman”, explicó Ortiz Menchaca.

El presidente de la organización indicó que se hicieron comparativas con otros países y ciudades, con regulaciones similares.

Abordado sobre el alcance y particularidades de la campaña educativa, Ortiz Menchaca contestó: “Nos vamos a asegurar de que ese millón de personas que viven rentado en Puerto Rico les llegue el mensaje, que entiendan la necesidad de atender la crisis de vivienda, y que independientemente del partido, si apoya la estadidad, la independencia o la colonia, si no tiene donde vivir, nada de eso importa realmente”.

 

 

Celebran la vida de la combatiente Dylcia Noemí Pagán Rivera

Adolfo AMAtos, Jan Susler, Ernesto Gómez, y doña Alma Gómez. Foto Alina Luciano

 

CLARIDAD

ccotto@clarridadpuertorico.com

Los velatorios fúnebres dan la oportunidad de reencontrarse con parientes y dolientes, y aunque es obvio que existe un sentimiento de pesar, más bien siempre reina la conversación entre los asistentes de cómo te encuentras y los cuentos y las revelaciones sobre esa persona a la que le estamos rindiendo por última vez terrenal, nuestros afectos y respeto.

El velatorio de la patriota Dylcia Pagán, llevado a cabo este pasado domingo, 14 de julio, en la Funeraria Ehret en Río Piedras, no fue la excepción.  Allí se congregaron familiares, sus compañeras y compañeros ex prisioneros políticos, todos miembros de lo que en su momento fue la organización clandestina Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), a favor de la independencia de Puerto Rico. Juntos, amigos, otros presos políticos puertorriqueños e integrantes de diversos grupos activistas de Puerto Rico, así como de grupos puertorriqueños activos en varias ciudades de Estados Unidos.

“Vine de Chicago porque tenía que estar aquí con mi familia, la familia de Dylcia, Ernesto, doña Alma los demás ex prisioneros (as) políticos, que son como mi familia. Conocí a a Dylcia en el 1981 desde ese mismo momento, hemos sido hermanas. Ella me ha enseñado mucho, soy una mejor persona por haberla conocido”, expresó Jan Susler, asesora legal de los y las ex prisioneras de guerra puertorriqueños, en un aparte con la prensa antes de comenzar los actos oficiales.

En esa ocasión, el hijo de Pagán, Ernesto, así  como su madre adoptiva y varios ex prisioneros políticos compartieron sus sentimientos sobre sus vidas, sus relaciones familiares, anécdotas de momentos culminantes de su lucha. Así nos enteramos de cómo fue que el hijo de la combatiente puertorriqueña fue criado por una familia mexicana.

“Desde que Ernesto llegó a nuestra vida en Chihuahua, México,  se estableció una unión fundamental entre México y Puerto Rico, porque siempre ha sido también, para nosotros en México, la independencia de Puerto Rico algo que todavía está pendiente de lograrse. Ese lazo que se formó desde ese día que él llegó a nuestro hogar, lo hemos mantenido. Dylcia forma parte de la familia.  Mantenemos con el pueblo de Puerto Rico el objetivo fundamental de la independencia por el que tantas y tantos compañeros han dado su libertad, su vida, y siguen insistiendo”.

Alma Gómez Caraballo reveló que Ernesto llegó a su familia cuando tenía un año y unos meses y que no sabían exactamente su fecha de nacimiento, que simplemente cuando les dijeron que había un niño que necesitaba papá y mamá, que debían ser ellos, supusieron que era por motivos políticos.  Esto, porque ella y su esposo  militaban en una organización social importante en Chihuahua, México,  que tenía relaciones tanto con el movimiento independentista de Puerto Rico como con los chicanos, que fueron el conducto  por el que el niño llegó a ellos.

Nunca supieron nada más hasta que llegó el momento en que era necesario que Dylcia viera a su hijo y que este conociera a su madre. Alma Gómez describió como terrible el momento en que debió decirle a Ernesto. Él acababa de ganar un concurso escolar en el que habló de su patria, México, de la independencia, y  “de pronto, decirle no somos tus papás, este no es tu país, fue el momento más terrible”.

El niño vio a su madre biológica por primera vez a los 10 años. Sus padres adoptivos viajaron a San Francisco, California, para que la viera en prisión. “Nosotros no entrábamos a la prisión por razones de seguridad. Teníamos miedo de que se dieran cuenta que él era el hijo de Dylcia, por lo que entraba como su sobrino, no como su  hijo. Era por protección, porque las autoridades nomás por hacer la maldad, podían decir que este niño es de aquí”. De ahí en adelante, las vacaciones del niño, hasta el 1999, se convirtieron en un ir y venir de visitas a la prisión para ver a su madre.

Los ojos todos en la sala de conferencia de prensa comienzan a nublarse con los testimonios. Ya después de algunos años, continuó narrando doña Alma, fue que conocieron a Dylcia en la cárcel, cuando se estimó que ya era seguro entrar. Pero los momentos difíciles no terminaron ahí. Luego, cuenta, hubo que decirles a sus otros hijos —tiene dos de vientre y dos de corazón— a los cuatro hombres, la verdad sobre Ernesto.

“Uno  de ellos, cuando le estábamos platicando, decía no es cierto, no es cierto, y les pedimos que jamás el hecho… que no se pelearan, que eso nunca fuera a ser motivo de conflicto entre ellos. Hasta donde yo sé, jamás sus hermanos le reprocharon que él no era su hermano”.  Ernesto confirmó con un gesto que así fue.

De su parte, el hijo de Dylcia compartió que entre ellos fue muy impactante conocerse. “Fue un  proceso que se fue dando a través de los años, siempre con muchas limitaciones, inclusive después de haber salido de la cárcel. La cárcel deja muchas marcas en las personas que no es fácil. Creo que se crean unas paredes para protegerte y mantenerte cuerdo, que es imposible romper, eso una vez sales de la cárcel. Pude con el tiempo hacer una relación estable de mucho cariño y respeto con mi madre Dylcia; pero fue un proceso largo y complicado”.

Por su parte, Susler recordó que los  presos políticos formaban parte de la campaña para su excarcelación y que una sugerencia de Dylcia fue que los hijos de los presos políticos fueran a la Casa Blanca a cabildear por la excarcelación de sus padres. Esa sugerencia le impresionó, por lo que se dedicó a organizar al grupo. El cabildeo se dio un día en que se reunieron con personal de Casa Blanca y del Departamento de Justicia. “Cada uno habló de su padre o madre. Fue una cosa, que los mismos  representantes de Casa Blanca lloraron. Lloraron porque entendieron que los presos eran madres y padres, eran seres humanos, que los familiares querían que salieran. Fue bien impactante”, describió con voz entrecortada.

De su experiencia de ese proceso, Ernesto reflexionó sobre el privilegio de ir en esa gira y escuchar los testimonios de los hijos de los otros presos, los hijos que sí se quedaron con familiares, con sus hermanos, con sus padres. “Ahí yo me di cuenta lo afortunado que fui. Creo que de todos ellos, me atrevo a decir, el que tuvo una infancia normal y feliz fui yo, y fue gracias a mis padres que me adoptaron, a que me sacaron de Estados Unidos, y por ese lado estoy muy agradecido de mis padres”.

Reconoció que esa es una de las herramientas con la que logró hacer las paces y poder seguir su vida, de lo poco común de la historia  de vida que le tocó “porque lo que pasaron el resto de los muchachos y muchachas de los compañeros es horrible. En eventos como el de hoy, me doy cuenta de la gran fortuna que tengo —se le quiebra la voz— y en vez de renegar lo acepto, lo abrazo y lo celebro”.

Qué se siente tener dos patrias

Ernesto Gómez Gómez suspira antes de contestar y decir que a veces es poético y bonito, otras, a veces, crea problemas de identidad. Admitió que muchas veces trató de sentirse puertorriqueño por la presión que supone el compromiso político de sus padres. En su caso, tanto sobre la familia biológica como adoptiva sugiere: “No es justo que se le pongas a un niño el peso de lo que hizo tu padre o lo que hizo tu abuelo, por mucho tiempo tuve ese conflicto. Quise creerlo, traté de ser el hijo de Dylcia y Guillermo, y me di cuenta que no era yo. No era mi llamado, no era lo que yo sentía. Quiero mucho a Puerto Rico, lo quiero como una segunda patria, pero yo me crie muy orgulloso de ser mexicano, muy conocedor de la historia de México, de las luchas sociales, viendo el ejemplo de mis padres, de mis tíos. Son una familia muy activa que siempre se han mantenido en la lucha política por la justicia social. Y esa identidad que traté de rechazar en un momento me di cuenta de que no tengo por qué hacerlo, puedo tenerla y puedo tener a Puerto Rico. Ya hace varios años que pude hacer las paces”.

 

Aché para Dylcia Pagán

 

Por Cándida Cotto

Como eléctrica, sin pelos en la lengua, creativa y un huracán, con estos y otros calificativos, entre sentidas emociones, poemas, canciones y testimonios de su hijo, familiares compañeros de lucha y amigos, despidieron a la ex prisionera política Dylcia Noemí Pagán.

 Antes de que comenzaran los actos oficiales del velatorio en la funeraria Ereht, en Río Piedras, varios de los compañeras y compañeros  ex prisioneros políticos de Dylcia Pagán se expresaron y compartieron  anécdotas de cuando pertenecieron al grupo  Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), en pro de la independencia de Puerto Rico, acciones que les conllevaron entre 20 a más de 30 años de prisión en Estados Unidos.

 El primero de ellos fue Adolfo Matos Antorgiorgi. “Dylcia era una mujer dinámica, nació nacionalista. Entiendo que ese nacionalismo nació y siguió creciendo en ella de la forma en que fue. Estamos aquí  celebrando la vida de la compañera y para darle una despedida como ella se lo merece. Le gustaba la música, la copa de vino. Es un honor ser parte de todo este proceso”. Matos expresó también sentirse honrado de que la madre adoptiva del hijo de Dylcia, Alma Gómez Concepción, estuviera presente en el velatorio.

Luis Rosa y Alejandrina Torres. Fotos Alina Luciano
Clarisa y Oscar López,Adolfo Matos, Alberto Rodríguez, Lucy R, Heriberto Marín,Félix Rosa, Alicia Rodríguez, Carlos Alberto Torres (detrás0 Alejandrina Torres Edwin Cortés y Jan Susler realizan la guardia de honor para Dylcia.

Por su parte, Edwin Cortés, otro de los ex prisioneros político, comparó su nacimiento y crianza en Chicago con el que Dylcia naciera y fuera criada en Nueva York. Ambos, en sus respectivos escenarios, ella en Nueva York y él en el sur de Chicago, en su juventud  exigieron que las universidades tuviesen estudios puertorriqueños. Hoy, en la Universidad de Illinois, el 25 % de la población de la universidad es latina. Su primer encuentro con Dylcia fue en el 1983 en el juicio en Chicago. Contó que no sabía cómo la abogada Jan Susler logró el “milagro” de que todos ellos se reunieran en un momento del juicio. Cuando los carceleros se dieron cuenta, obraron y se aseguraron de que no tuvieran otra reunión.

 En tono suave y seguro indicó que ellos y ellas fueron la tercera generación de puertorriqueños acusados de conspiración sediciosa. 

 “Un momento de muchas emociones”, describió la ex prisionera Alicia Rodríguez, la muerte y velatorio de la compañera. No obstante, también calificó como un milagro poder darle el último adiós a Dylcia estando presente su hijo Ernesto Gómez Gómez. Recordó que el último día en que estuvieron en libertad y que pensaban que nunca iban a regresar  a sus casas, ella abrazó a Ernesto.

 “Te  di mucho cariño al igual que a la hija de Carlos Alberto Torres y de Haydée. Fue fuerte porque cuando la realidad imponía que era obvio que no podíamos  regresar, todos estábamos pensando en los hijos de los presos. Lucy ya llevaba tres años en el clandestinaje sin haber visto a su hijo; pero tocarte, darte un abrazo y saber que las cosas iban a cambiar…”. Alicia Rodríguez agradeció a Alma Gómez por haberle dado un hogar a Ernesto. 

 Su hermana, Lucy Rodríguez, contó que su hijo Damián, quien siempre se muestra fuerte, la llamó y le pidió que le dijera a Ernesto que “lo tengo presente”. Lucy, igual, recordó que estuvo el día en que salieron y no regresaron. “Dylcia amó a Ernesto y sufrió mucho no estar con él”. 

 “Lo interesante de todo esto es que nosotros no nos conocíamos”, afirmó Luis Rosa, otro de los camaradas. Él, al igual que Dylcia, tenía un hijo de dos años en ese momento. Se conocieron de verdad, afirma, el día que los arrestaron. “En lo  personal, lo único que conocía de Dylcia era su hijo, y lo mismo con Haydée, a su hija”. Contó que él acudía al juicio de William Guillermo Morales en Nueva York (el padre del hijo de Dylcia), por lo que la había visto, y que en una ocasión, como nadie quería quedarse fuera de la sala, a él le entregaron al niño para que lo cuidara por un par de horas.

 “Nosotros no nos hemos recuperado, porque con cinco años de probatoria, no tuvimos la oportunidad de sanar y esto es bien importante estos momentos. Aun triste, es también parte de la sanación. Aprovechamos este momento para abrazarnos. La solidaridad es sentir el dolor ajeno”.

 Aché pa’ Dylcia

Con esta expresión africana, que implica desear bendiciones, cosas buenas, se enmarcó el velatorio de la patriota revolucionaria Dylcia Noemí Pagán. No faltó la bandera puertorriqueña y, en un gesto de solidaridad, la bandera Palestina. El acto estuvo conducido, primero, por la activista y poeta Solimar Jusino y, luego, por la comunicadora Millie Gil.

Alberto Rodríguez, Lucy Rodríguez, Heriberto Marín, Félix Rosa, Alejandrina Torres, Carlos Alberto Torres (detrás) Edwin Cortés, Jan Susler, Luis Rosa, Alicia Rodríguez y Ricardo Jiménez. Fotos Alina Luciano/ CLARIDAD

 Entre los que se expresaron estuvo el también camarada de Dylcia y ex prisionero político Alberto Rodríguez. Afirmando la expresión del Che Guevara de que al revolucionario lo motiva el amor,  destacó cómo puede una persona nacida y criada en Nueva York, como Pagán, asumir la lucha armada por Puerto Rico. Rodríguez, quien al igual que Dylcia, nació en Estados Unidos; pero en Chicago llamó a defender el derecho de la diáspora a ser reconocida como parte de la nación puertorriqueña, lo que debe ser parte del proceso de independencia.

 Se refirió a que es un sentimiento mucho más profundo entender el por qué al nacer, en este caso en Estados Unidos, el puertorriqueño sigue siendo puertorriqueño. “La diáspora puertorriqueña no cambió al puertorriqueño, el imperio fracasó”. En ese sentido expuso que los puertorriqueños, al abandonar la isla, por décadas han creado organizaciones en EE. UU. para ayudarse entre sí y han influenciado, entre otras expresiones, el jazz, la salsa y el hiphop. 

 Mientras, las guardias de honor junto al féretro no faltaron, como la de la Sociedad Creadora de Valores, la cual profesa el budismo de Nichiren Daishonin (japonés).   Entre una y otra, diversos miembros de Poetas en Marcha ofrecieron sus creaciones, uno de ellos William Pérez. Al pie, la guardia de honor del Comité de Solidaridad con Cuba.

Entre los que acudieron a brindar sus respetos estuvieron además los ex presos políticos puertorriqueños, Pablo Marcano, los hermanos Orlando y Norberto González Claudio y Juan Segarra Palmer. También dijo presente el que se considera el último sobreviviente de los participantes en la revolución nacionalista del 1950, Heriberto Marín Torres, de 91 años.

 Otros grupos que participaron en la guardia de honor lo fueron la Jornada se Acabaron las Promesas, integrada en su mayoría por jóvenes; los miembros de la Campaña Pro Liberación de los Presos Políticos de Nueva York; el grupo de mujeres Las Lolitas y el Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico (CPDH). Este último encaminó la campaña por la excarcelación del grupo de la FALN, en la isla. Además estuvo presente la candidata de la Alianza de País a la comisaría residente, la senadora Ana Irma Rivera Lassén,

 Ricardo Jiménez, también miembro de la FALN, exhortó a que se recoja y documente la participación de la mujer en la lucha por la independencia, tarea que apuntó no se ha hecho en este último siglo.

 En la parte artística ofrecieron sus interpretaciones las cantantes Zoraida Santiago, Chabela Rodríguez Choco Orta y el trovador Tony Rivera,  fundador y  director  de la Orquesta Nacional Boricua, Mapeyé.

 El acto culminó con la participación del grupo de mujeres tocadoras de bomba Las Barrileras del 8M.  Para cerrar el acto, el cantante conocido como el Niño de Trastalleres, Andy Montañez, interpretó el himno revolucionario La Borinqueña.