Inicio Blog Página 357

La situación política post-electoral: 2025

Foto: por Francesca von Rabenau/ especial para CLARIDAD

Especial para CLARIDAD

 

Después de unas elecciones lo usual ha sido un período de calma relativa, mientras los nuevos actores se acomodaban y posicionaban para dar inicio al debate sobre las políticas públicas.  Ese período de calma se ha denominado“luna de miel”. En esta ocasión en Puerto Rico, y mucho más en Estados Unidos, ese período de acomodo se ha obviado. Eso nos obliga a mirar cuidadosamente la situación post electoral para entender claramente lo que está cambiando y cómo.

Las elecciones pasadas terminaron siendo, principalmente, un conflicto entre dos alianzas: una por acuerdo y otra por absorción. Por una parte, el Partido Independentista Puertorriqueño y el Movimiento Victoria Ciudadana decidieron, por acuerdo mutuo aliarse y  se vieron forzados a hacerlo extra-legalmente. Por otra parte, el Partido Nuevo Progresista absorbió electoralmente al Proyecto Dignidad creando  el equivalente de una alianza informal. Digo esto porque los miembros del Proyecto Dignidad, al votar atemorizados por el PNP, no se desprendieron de sus preferencias, ni adoptaron el perfil político del partido que los absorbió. Se han convertido en un subconjunto no asimilado, con el cual el PNP está negociando internamente y a través de legislación.

Consideraré inicialmente estas dos “alianzas” y luego haré algunos comentarios sobre la situación del Partido Popular Democrático.

 

El triunfo del PNP fue un triunfo por atemorización: ganaron metiendo miedo y únicamente metiendo miedo. Este uso del temor ha tenido éxito electoral porque se apoya en los efectos psicológicos de la dependencia extrema sobre la que he escrito anteriormente. Valiéndose de esa táctica se evitó contestar satisfactoriamente los planteamientos urgentes de política pública y práctica institucional que preocupaban y preocupan al país. La evasiva y la mentira fue lo que se recibió como respuesta a las preguntas que constantemente se hacían.

Esta campaña de miedo tuvo el efecto de absorber la matrícula del Proyecto Dignidad dentro del PNP, creando una alianza no acordada, implícita y básicamente frágil. Entender esta “alianza” es esencial para entender la dinámica post-electoral del PNP.

 

La formidable muralla del poder del PNP, con su control total de todas las ramas del gobierno aparece ante la mirada superficial como un bloque monolítico, pero un examen detallado revela otra realidad.

La sesión legislativa ha comenzado y entre sus primeros proyectos de ley se encuentra  uno que se dirige a facilitar el discrimen contra la comunidad de personas con preferencias sexuales alternas y otro que busca dificultar el acceso a la terminación de embarazos por parte de adolescentes.

Coincido con quienes opinan que ambas medidas responden al intento de mantener la alianza tácita entre el PNP y lo que fue el Proyecto Dignidad pero creo, además, que el intento mismo nos ofrece una radiografía de la situación interna del PNP.

En primer lugar, esta tentativa de unificación interna subraya el hecho de que mantener esa población electoral que se asoció al Proyecto Dignidad  se percibe institucionalmente como vital para la subsistencia electoral del PNP. Ya el PNP no puede, por sí mismo y sin hacer alianzas explícitas o implícitas, asegurar el triunfo electoral. Se está tratando de mantener la unidad y la masa electoral moviendo al partido completo hacia el conservadurismo extremo.

Esta movida confronta una serie de dificultades.

En primer lugar, pasa por alto la complejidad del Proyecto Dignidad. El Proyecto Dignidad no es un bloque monolítico de conservadores trompistas. De hecho, el descontento inicial que le dio origen a ese grupo no se basó en el conservadurismo ideológico sino en la indignación por la corrupción interna del PNP. Son personas que se sienten indignadas de ver que se defiende su ideal de estadidad desde el saqueo y la corrupción y no desde la decencia y la integridad. Por eso la organización se llama “Proyecto Dignidad”. Esas personas se sintieron atemorizadas por la gritería de mentiras del PNP pero su preocupación fundamental no ha cesado, más bien se acrecienta con las palabras y acciones de la gobernadora relacionadas con las propiedades ilegales en la Parguera. Esa es una grieta amplia y profunda que el liderato del PNP no va a poder empañetar fácilmente.

 

En segundo lugar, pasa por alto la complejidad del PNP mismo. El Partido Nuevo Progresista, como todo partido masivo, es una coalición de intereses diversos. En el PNP también hay personas con preferencias sexuales alternas y algunos de ellos son personas poderosas. El PNP tampoco es un bloque monolítico de conservadores trompistas. Dentro del PNP también hay liberales y personas que, en el contexto estadounidense, preferirían a Sanders, es decir, pertenecerían al ala izquierda del Partido Demócrata.

¿Y qué significa esto? Significa que los debates sobre la política pública no se van a dar únicamente en la sociedad civil con el PNP sosteniendo todo el poder gubernamental. Significa que los debates sobre los asuntos más controversiales se van a comenzar a darse al interior del PNP y se van a sentir como tensiones internas. El liderato tratará de imponer una línea de partido y resolver las discrepancias como asuntos de disciplina pero eso hicieron los demócratas con Sanders y sus planteamientos y con el tema de Gaza… y la gente se les quedó en la casa el día de las elecciones. Además de eso la narrativa del miedo se va a embotar. El cuento del “Cuco” va a perder efectividad, especialmente en un período en que es Donald Trump y no Juan Dalmau quien está apretando por el pescuezo a la gallina de los huevos de oro.

 

El tema del Instituto de Cultura merece consideración aparte. No voy a profundizar en los méritos del Instituto como estructura gubernamental porque lo que quiero enfatizar es el aspecto político del asunto. Pero no puedo pasar por alto el argumento de quienes sugieren que la localización del Instituto el indiferente porque el Festival Casas estuvo ubicado en Fomento e hizo una labor encomiable. ¡Por favor! El Festival Casals pudo haber estado adscrito al Departamento de Salud y hubiese sido igual porque tenía todo el apoyo del Gobierno de Puerto Rico y el interés personal de Luis Muñoz Marín. El problema es que el Instituto de Cultura tiene, en el gobierno PNP, un enemigo. La localización es importante pero lo crucial es el apoyo.

 

La legislación propuesta que se refiere al Instituto de Cultura, tiene que entenderse a la luz del momento en que se presenta.

Apenas un par de semanas atrás había aparecido la más reciente aportación discográfica de “Bad Bunny” que resultó ser una celebración de la puertorriqueñidad y que fue acogida y celebrada, en Puerto Rico y en la diáspora, con gran entusiasmo. Obviando los aspectos artísticos y conceptuales de esa aportación, desde una perspectiva política, apareció como la coronación de una participación del artista en las preocupaciones políticas del país. Esa participación jugó un papel en el proceso electoral y fue asunto de irritación y motivo para el despliegue de gran vulgaridad de parte del liderato PNP, que posa de ser conservador.

 

Dentro de este contexto, la legislación del PNP aparece, políticamente, como la respuesta a “Bad Bunny”. Es decir, la legislación aparece como una afirmación anti-puertorriqueña. Esto es extremadamente significativo.

Como he explicado en reiteradas ocasiones, el obstáculo central del movimiento estadoísta es el nacionalismo cultural. Luis A. Ferré trató de resolverlo con la “estadidad jíbara”, es decir validando el nacionalismo cultural dentro del estadoísmo. Carlos Romero Barceló trató de resolver el problema yendo al lado opuesto: negando la existencia de la cultura puertorriqueña (“¿Cultura, qué cultura?”). Ahora, el Senado de Puerto Rico quiere simplemente borrar la existencia de la cultura puertorriqueña borrando la evidencia de sus aportaciones.

Este es el segundo decreto de incompatibilidad. El primero fue el de Luis Muñoz Marín respecto al Partido Popular y la independencia y el segundo es del PNP respecto a la estadidad y la puertorriqueñidad.

Es el último paso de la estadidad como arreglo compatible con la puertorriqueñidad y es el primer paso gubernamental hacia la hawaianización.

Es además el principio de la idea de que el futuro de la estadidad está en la sustitución poblacional. Si la estadidad es incompatible con la puertorriqueñidad la única manera de integrarse a los Estados Unidos sería con Puerto Rico sin los puertorriqueños.

La alianza entre el PIP y el Movimiento Victoria Ciudadana estuvo plagada de dificultades legales y otras trampas creadas deliberadamente por el PNP y el PPD con el propósito indudable de dificultar la libre expresión de los disidentes y preservar a toda costa el bipartidismo. La torpeza gerencial de algunos líderes de la Alianza contribuyó a los problemas.

En ese acuerdo de alianza el PIP aportaba la solvencia económica, así como la estructura organizativa y la experiencia electoral. Además, no se puede obviar la excelencia personal, intelectual y política de Juan Dalamu como líder del PIP y co-líder de la Alianza. La aportación más importante del Movimiento Victoria Ciudadana a la Alianza era la pluralidad ideológica: el hecho de que en sus filas hay favorecedores de todas las fórmulas de relación con los Estados Unidos.

Ideológicamente el PIP se ha ido colocando en una posición de centro entre la derecha conservadora y el socialismo anti-estadounidense. Esto no ha sido accidental sino calculado deliberadamente. El PIP ha tratado de ser un defensor de la independencia y de las ideas progresistas sin asociarse con el anti-americanismo que ha caracterizado a otros grupos independentistas. No han querido asociarse con el anti-americanismo, me parece a mí, para poder presentarse ante los Estados Unidos como un partido con el cual se puede negociar  seriamente y no como representantes o simpatizantes del enemigo ideológico de la metrópolis.

En la práctica esta es una posición difícil de sostener. A nivel internacional la ayuda diplomática que recibe la independencia de Puerto Rico viene, en una medida significativa, de países socialistas mientras otros países que prestarían ayuda, sucumben ante la presión de los Estados Unidos para que no lo hagan. Esto es innegable. En adición a eso es muy difícil, en muchos casos, para un partido político anti-colonial, con preocupación y compromiso por la justicia y la defensa de los más desventajados, apoyar las políticas internacionales de los Estados Unidos en lugares como América Latina, Vietnam y Gaza… para no dar docenas de otros ejemplos. A pesar de todo esto el PIP ha tenido éxito en mantener una posición relativamente centrista y balanceada.

Esta percibida necesidad de distanciarse de otras agrupaciones independentistas que se encuentran más a la izquierda del espectro político ha generado, creo yo, en el PIP, una tendencia sectaria que persiste en la base aunque se haya podido ir disipando en el liderato.

Ideológicamente el Movimiento Victoria Ciudadana es más heterogéneo que el PIP y desde el principio se enfatizó que su preocupación más urgente es la transformación de la sociedad puertorriqueña en una entidad viable y no la solución electoral del problema del estatus. Esa heterogeneidad ideológica y ese énfasis en la transformación social son lo que le permitió a la Alianza poner el cambio en la relación con los Estados Unidos fuera del debate, fuera de “issue”. La aportación de Victoria Ciudadana a la Alianza no está en los números sino en la credibilidad que ofrece respecto a que un cambio en el estatus no es la meta electoral.

Sin el Movimiento Victoria Ciudadana no hubiese habido ninguna posibilidad de que el PIP obtuviese el triunfo que obtuvo. El problema es que el MVC quedó, electoralmente, una posición muy débil, el PIP se fortaleció grandemente y no se ha creado un mecanismo compensatorio que produzca una situación más balanceada.

 

La situación post-electoral le presenta a los miembros de la Alianza oportunidades y dificultades.

La exitosa campaña de miedo del PNP sugiere la importancia de la educación política de nuestro pueblo. Esa es un área de gran debilidad en el PIP. El PIP es un partido electoral cuya persistencia militante en períodos no electorales es, tradicionalmente, muy baja. Les gusta aparecer “en récord” como defensores de causas nobles pero la constancia y la intensidad de su militancia ha sido tradicionalmente baja aunque ha mejorado con Juan Dalmau. Por eso es que, históricamente, han surgido grupos más militantes para llenar ese vacío. Como tener un grado de militancia intenso y constante requiere una motivación muy alta, que las posiciones ideológicas de centro raravez producen, los grupos más militantes son ideológicamente, más radicales.

Por su parte, el Partido Popular Democrático se ha encontrado ante una situación de seria debilidad en su liderato, con un nivel muy bajo en su credibilidad institucional, con ausencia de proyecto de estatus y, más grave aún, con una falta de proyecto social.

El problema de falta de liderato parece estar comenzado a resolverse por el momento. Su recién adquirido líder, Pablo José Hernández, es una persona muy bien educada, carismática, con claras cualidades de liderato y mucho apoyo institucional.

El problema de la falta de credibilidad institucional podría tomar un tiempo considerable en corregirse y depende mucho de la consistencia en el actuar de sus líderes, de su coherencia en la selección de su ubicación ideológica y de la percibida pertinencia y viabilidad de sus proyectos.

La primera dificultad es la de distanciarse claramente en sus posiciones y en sus acciones del Partido Nuevo Progresista. Esto no es fácil.

En el pasado reciente, cuando un cúmulo de decisiones judiciales y administrativas en los Estados Unidos incluyendo la creación de la Junta de Control Fiscal, destruyeron la versión criolla del ELA, se crearon la desorientación y la desmoralización que prevalecen hasta hoy.

Horrorizado por el temor a la independencia y por la urgencia de defender su adhesión a la ciudadanía estadounidense, el liderato popular tendió hacia la derecha, un espacio que está firmemente capturado por el PNP.

Vacilaron en la defensa de su tradición liberal y fueron percibidos como coqueteando con la corrupción, envidiosos del aparente éxito de los estadoístas en esa área. Carentes de memoria histórica olvidaron que el PPD no se originó como un proyecto de status sino como un proyecto de desarrollo social vinculado a la independencia.

Acentuando su falta de visión y entendimiento, el liderato popular torpedeó e hizo colapsar el proyecto de las Comunidades Especiales de Sila María Calderón que era el único intento de transformación social de alcance y envergadura después de la obra de Luis Muñoz Marín. Era el único proyecto que se basaba en el propósito de que las comunidades a través de toda la Isla se educaran y adquirieran destrezas dirigidas al auto sostén y la creación de proyectos viables y propios. Cuando el liderato del Partido Popular permitió y propició su eliminación, cavó su propia fosa: se quedó sin proyecto social.

Desde ese momento no han tenido proyecto de estatus ni proyecto social. Si hubiesen  retenido y cultivado el diseño de Calderón, al colapsar el ELA habrían podido afianzarse en una idea como la de “justicia social y auto-sostén bajo cualquier estatus” y no habría cundido la incertidumbre y la desesperación entre ellos. Se hubiesen podido distanciar del PNP con la frente en alto. Pero la defensa del colonialismo, el espíritu servil, la falta de imaginación y la busconería, los trajeron donde están.

He dicho muchas veces y diré muchas más, que sin un grado más alto de autosuficiencia ningún proyecto de estatus en Puerto Rico es viable. La estadidad no es viable con la super-dependencia ni ninguna de las otras opciones. El movimiento estadoísta está en negación, poniendo su fe en un redentor que los desprecia. Las demás agrupaciones necesitan unirse detrás de un proyecto de país que afirme el auto-sostén y la soberanía nacional dentro de una relación de mutuo respeto y cooperación con los Estados Unidos. Confío en que las inevitables transformaciones en el Partido Popular los lleven a la afirmación de estos valores y que en las próximas elecciones se presente ante el electorado una alianza compuesta por PIP, el MVC y el PPDS: Partido Popular Democrártico Soberanista.

He dicho.

 

 

La Parguera y Esencia

Foto por: Alina Luciano/CLARIDAD

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Desde la perspectiva ecológica, el litoral costero donde se pretende levantar el proyecto Esencia, en Cabo Rojo, es parte del mismo ecosistema de la Reserva Natural de La Parguera, en Lajas.

El director del Programa Sea Grant, Ruperto Chaparro Serrano y René Esteves Amador, director de la Extensión Marina, también de Sea Grant, del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (RUM), describieron que tanto desde la costa, el bosque de mangle es continuo hasta la Pitahaya y de allí continua el Bosque de Boquerón, por lo que desde el punto de vista ecológico hay una conectividad en las especies, que utilizan los arrecifes de la Parguera y de Boquerón, al igual que con las aves como el guabario que anida en el sector.

A pregunta de este medio sobre su parecer científico sobre el proyecto que se pretende levantar en más de dos mil cuerdas en la costa de Cabo Rojo, ambos, apuntaron a que es “un disparate porque se está cogiendo el único área natural que queda en Boquerón, un desarrollo que no cabe allí, 900 casas de más de 100 millones, dos campos de golf, un hospital y un hospedaje para empleados, claramente no están considerando a la gente de Cabo Rojo”.

En términos de territorios indicaron el bosque de Boquerón que cubre desde Guánica, Cabo Rojo, y el Valle de Lajas todos colindan y desaguan por Boquerón. El director de Sea Grant, reveló que la agencia de Pesca y Vida Silvestre (FWS, siglas en inglés), emitió su opinión de que el citado proyecto no se debe levantar en esa zona costera. Por parte de las agencias del gobierno de Estados Unidos, se supone que el Cuerpo de Ingenieros (USCI, siglas en inglés) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA), son las que tienen la determinación final de si se da o no el permiso.

La carta de FWS

La evaluación de FWS sobre el proyecto Esencia respondió a la solicitud de la Junta de Planificación (JP) en agosto del 2024, de que el proyecto fuese designado como uno estratégico, considerado prioritario y que tiene un interés apremiante o imperioso por parte del gobierno de Puerto Rico.

De entrada FWS plantea que les “preocupa que el proyecto tenga el potencial de afectar una costa relativamente subdesarrollada, humedales de manglares, salinas, praderas de pastos marinos poco profundos y otros ecosistemas marinos, y remanentes de hábitats de bosque seco nativo. El área también se encuentra dentro del Plan de Manejo Para El Área de Planificación Especial Del Suroeste Sector Boquerón del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (DRNA) de 2008”.

En su evaluación la agencia federal identifica todas las especies -sobre seis- en peligro de extinción que hay en el área, incluyendo la vegetación endémica.

Por ejemplo citamos: “El proyecto propuesto se desarrolla dentro del área de Caño Boquerón y Los Pozos. El Servicio considera las áreas costeras poco profundas, bahías, estuarios, desembocaduras de ríos y ecosistemas de lagunas de manglares como Caño Boquerón como hábitats importantes para la conservación de la población del manatí antillano en Puerto Rico. De hecho, el Caño Boquerón y algunas áreas de la Bahía de Boquerón están siendo evaluadas actualmente para proponerlas como hábitat crítico del manatí. El proyecto propuesto debe evitar afectar este tipo de hábitats y evaluar cualquier posible efecto directo e indirecto que el proyecto propuesto pueda tener sobre el manatí antillano y su hábitat”.

En otra de sus parte indica: “En cuanto a las plantas incluidas en la lista federal, el proyecto se encuentra dentro del rango y hábitat ocupado de las siguientes especies incluidas en la lista: Aristida chaseae (sin nombre común), Catesbaea melanocarpa (sin nombre común), Eugenia woodburyana (sin nombre común) y cobana negra (Stahlia monosperma). Además, recientemente se ha localizado al bariaco (Trichilia triacantha), una especie en peligro de extinción, en la zona vecina de Sierra Bermeja asociada a las especies mencionadas, lo que hace probable la presencia de esta especie dentro del área propuesta para el proyecto”.

También el FWS trae a la atención que todos los humedales costeros y las salinas asociadas que se muestran como parte del proyecto, son parte del Bosque Insular de Boquerón creado en 1918, por lo que recomienda que el gobierno de Puerto Rico debe determinar una mayor aclaración sobre la propiedad de la tierra. En caso de que de hecho el área sea de propiedad privada, recomienda que se separe del proyecto con los amortiguadores de tierras altas necesarios y se inscriba en el registro de la propiedad como una servidumbre de conservación a perpetuidad.

Además repara en que los humedales estudiados deben ser verificados para su jurisdicción por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército (USCI, siglas en ingles) y advierte que cualquier estructura o construcción dentro de estas áreas requeriría un permiso del Cuerpo.

La evaluación cuestiona el que según el proyecto se proporcionara su propia agua potable y advierte que cualquier uso de infraestructura local para agua potable, aguas residuales, electricidad y residuos sólidos sobrecargará aún más a las empresas de servicios públicos locales.

Finalmente el FWS pone en cuestionamiento que el proyecto sea uno estratégico, “si bien el proyecto propuesto actualmente ciertamente cumple con algunas de las expectativas de un desarrollo turístico a gran escala, la propuesta actual no describe adecuadamente las necesidades de servicios públicos, cumplimiento de políticas públicas como el uso de la tierra, planificación especial y conservación, infraestructura e impactos ambientales”.

La carta de FWS esta firmada por la supervisora de Campo, Lourdes Mena y dirigida a la directora interina de Planificación Física de la Junta de Planificación, Leslie M Rosado Sánchez.

Por parte del gobierno de Puerto Rico, hay que recordar que en este pasado mes de diciembre se reveló que la JP declaró al proyecto Esencia como ‘estratégico”.

 

 

Renuncia de Ferrao: “No nos sorprende”

 

La gestión del jefe saliente fue ampliamente criticada

CLARIDAD

 A dos años de haber asumido el cargo, el presidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Luis A. Ferrao Delgado, publicó su carta de dimisión, efectiva el 15 de febrero de este año. La determinación, difundida el pasado 3 de febrero, se dio luego de tensiones generadas por una medida que habría detenido el ingreso para 64 programas académicos de la Universidad.

“Ante los impactos fiscales y las medidas draconianas que se avecinan, me resulta inaceptable continuar en funciones si ello implica el negarnos a un proceso de evaluación formativa que atienda la sostenibilidad de la UPR. No estoy dispuesto a comprometer los valores fundamentales que rigen nuestra institución ni a liderar una administración que se vea forzada a tomar decisiones que atenten contra su estabilidad y misión educativa. Es por ello, que, con profundo respeto y responsabilidad, presento mi renuncia irrevocable al cargo de presidente de la Universidad de Puerto Rico, efectiva a partir del 15 de febrero de 2025”, expresó Ferrao Delgado por escrito.

Tras conocer de la renuncia, CLARIDAD accedió a la Certificación 64 de la Junta de Gobierno (JG), en la que el cuerpo asesor de la UPR planteó retirarle la confianza al presidente Ferrao Delgado en una votación fechada para el 20 de febrero. El integrante que presentó la moción, Daniel Fernández González, conversó con este medio sobre las motivaciones de la junta.

“Claramente, la universidad se encuentra en un proceso de inestabilidad debido a las decisiones autoritarias que ha tomado el presidente, en cuestiones de que él no estaba consultando con su cuerpo asesor por ley, que es la Junta Universitaria”, aseguró el estudiante del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM).

De acuerdo con Fernández González, el voto habría tenido el efecto de una destitución, porque la presidencia es un cargo de confianza que designa la JG de la UPR. Sobre este asunto, el representante estudiantil repudió la sugerencia de la gobernadora, Jenniffer González Colón, de nombrar a un nuevo presidente que provenga de una universidad privada.

“El trabajo de nombrar a un presidente no le corresponde a la gobernadora, le corresponde a la Junta de Gobierno como corporación pública. Ella puede hacer las recomendaciones que entienda, pero somos 14 miembros de una Junta de Gobierno que tenemos que hacer lo correspondiente para que llegue una persona competente”, opinó Fernández González, a la vez que confirmó que la JG ya “considera” varios nombres para la presidencia.

Respecto al nombramiento, el miembro de la JG coincidió con su exhomóloga, Margarita Villamil Torres. En una carta abierta a González Colón, la exintegrante del cuerpo asesor manifestó que para lograr un nombramiento exitoso, la mandataria debe permitir que la JG lidere un diálogo entre docentes, no docentes y el estudiantado.

Fernández González habló sobre la incidencia de la Junta de Control Fiscal (JCF) en las ejecutorias de cualquier presidente que se nombre para dirigir la UPR. Según el estudiante, el 51 % de los recortes que ha enfrentado la institución datan desde la llegada del ente federal, en 2017. “Cuando Ferrao habla de medidas draconianas, no sé a qué se refiere. Si yo fuera a hablar de medidas draconianas, hablaría de la medidas chantajistas que ha hecho la Junta de Control Fiscal para hacerle la vida imposible a la UPR”.

A juicio de Fernández González, “el presidente Ferrao carecía de la habilidad para consultar a la comunidad universitaria”, agregó Fernández González.

Para el presidente del Sindicato de Trabajadores de la UPR (STUPR), David Muñoz Hernández, la nueva jefatura del sistema universitario no puede replicar “las actitudes antiobreras” de Ferrao Delgado. Con reclamos desatendidos, como mejoras salariales, nombramientos importantes y el reconocimiento de un plan médico institucional, Muñoz calificó el saldo del presidente saliente como una “fallida experiencia”.

“No nos sorprende la renuncia del Dr. Ferrao, pues sus días estaban contados. Ahora la Junta de Gobierno de la UPR tiene la oportunidad de crecerse ante la comunidad universitaria y el país con el nuevo nombramiento que se espera ocurra próximamente. La persona, además de ser un universitario probo, debe ser un líder que se distinga por fomentar el diálogo, la búsqueda de soluciones afines a la institución universitaria, tener una visión moderna e integradora, ser solidario con los intereses de quienes la conforman y siempre fomentar un ambiente que propicie el mejor desarrollo del sistema universitario”, exhortó, por escrito, el líder sindical.

Del mismo modo, la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND) manifestó que la persona designada para administrar la universidad debe estar “libre de agendas político-partidistas”, a diferencia de “los más de 10 presidentes que han tenido la (administración de la) Universidad en los últimos 2025 años”. Igualmente, el gremio exigió la restauración de la antigua fórmula que recibía el sistema UPR, por la que se asignaba 9.6 % del fondo general del Gobierno para la institución, así como el cumplimiento del Convenio Colectivo que se acordó en julio del año pasado.

“La renuncia de un presidente de la universidad siempre provoca inestabilidad en la institución”, destacó Sheila Dávila, secretaria de Información de la HEEND.

La presión comunitaria fue clave

Como resultado de este cúmulo de determinaciones polémicas, un Frente Multisectorial en defensa de la UPR convocó distintas conferencias, plenos, reuniones y protestas durante el pasado mes de enero. De acuerdo con Astrid Lugo López, presidenta del Consejo General de Estudiantes (CGE) del recinto de Río Piedras, esta presión por parte de la comunidad universitaria fue precisa para que Ferrao Delgado dimitiera de la presidencia.

Sin embargo, la líder estudiantil recalcó que el problema subyacente de la UPR es “el programa de gobierno” vigente que “está empujando” el sistema público a una dependencia de fondos privados. “Es una visión totalmente distinta a lo que debe hacer una universidad pública”, aseveró.

Por tal razón, Lugo López hizo hincapié en la importancia de nombrar a un presidente que no supedite su mandato al gobierno de turno. Enfatizando lo irresponsable que resulta cerrar programas académicos de una institución pública para “acomodarse al mercado”, la dirigente del CGE defendió la permanencia —y ampliación— de los programas que ofrece la UPR.

Asimismo, la estudiante de la Iupi concordó con Fernández González en cuanto a la falta de comunicación con el presidente saliente. Días después de presentar la renuncia, contó Lugo López, Ferrao Delgado suspendió una reunión con los presidentes de los CGE de los 11 recintos “sin mediar explicación”. La reunión, pautada para el 7 de febrero, habría atendido temas como la anulación del cierre de programas propuesto por Ferrao Delgado; la restitución de la fórmula presupuestaria de 9.6 %; la disminución del costo del crédito; la construcción de vivienda y otros asuntos acuciantes.

Para darle continuidad al esfuerzo multisectorial, que también incluye a la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), se celebrará, el próximo 11 de febrero, una Asamblea Multisectorial en el Teatro del recinto de Río Piedras. El encuentro, organizado por el CGE de Río Piedras, la APPU, la Colectiva Estudiantil y la HEEND, analizará próximas movidas de la comunidad universitaria.

 

 

Proyecto de apoyo a migrantes

 

La Iglesia Episcopal, Diócesis de Puerto Rico, anunció el establecimiento de un centro de acompañamiento con ayuda espiritual y emocional para las personas afectadas con las órdenes de deportación emitidas por el presidente, Donald Trump.

El programa de ayuda, con sede en el 1152 de la avenida Ponce de León en Río Piedras, se llamará Proyecto Acogida, el cual se une docenas de iniciativas que opera esa denominación religiosa en Puerto Rico.

En conferencia de prensa, el oficial de más alta jerarquía en la Iglesia Episcopal en Puerto Rico, el obispo Rafael Morales Maldonado, enumeró la gama de servicios que prestará Proyecto Acogida, entre ellos, apoyo psicológico, emocional y espiritual para las comunidades minoritarias.

“El Proyecto Acogida es una respuesta al momento histórico que estamos viviendo, tomando en consideración la situación por la que atraviesan miembros de las comunidades migrantes y otras. Entendiendo que estamos en un momento difícil para muchas personas con serias dificultades para movilizarse a buscar un servicio presencial, nuestra respuesta ha sido el poder ubicar un teléfono de ayuda (787-675-3700), el cual pueda ser utilizado para coordinar citas, comunicar problemas y solicitar apoyo”.

“El Proyecto Acogida ofrecerá ayuda virtual utilizando cámaras, donde la persona pueda interactuar con los profesionales de nuestro centro. Para aquellos que requieran asistencia en salud mental, está la línea telefónica especial 787-625-1403, la cual cuenta con doctores en psicología, todos adscritos a nuestro exitoso programa San Lucas Conductual”, añadió el obispo Rafael Morales Maldonado.

La doctora Rocío Zayas, psicóloga clínica de San Lucas Conductual, indicó que el público que tenga acceso a las clínicas o consultas lo hará bajo total confidencialidad. “Nosotros no compartimos información con nadie. Esto está basado en la discreción y el derecho que tiene un ciudadano en buscar ayuda emocional y espiritual. Todas nuestras acciones, todo el servicio médico y psicológico que ofrezcamos está protegido por la conocida Ley HIPPA”.

 

 

 

 

Xander Zayas listo para convertirse en la cara de Top Rank y del boxeo boricua 

 

 

 

Especial para CLARIDAD 

 

A diferencia de lo que muchos piensan, en mi opinión, el boxeo puertorriqueño no atraviesa por la gran crisis que se ha planteado recientemente en otros medios.

Si bien es cierto que ya las peleas no son presentadas al público de la misma manera que ocurría antes pues recordemos que por mucho tiempo la gran mayoría de las peleas eran presentadas por HBO o SHOWTIME) y se transmitían con frecuencia en las barras y centros populares del país, a diferencia de ahora que requiere de aplicaciones pagadas como DAZN, Amazon Prime o ESPN Plus por mencionar algunas.

Puerto Rico cuenta actualmente con dos campeones mundiales en las figuras de Amanda Serrano (campeona de varios organismos en las 126 lbs.) y Oscar Collazo campeón de dos organismos en las 105 libras. Sin restarle importancia, también hay figuras despuntando como Yankiel Rivera, Stephanie Piñeiro, Ashley Ann Lozada y Kristal Rosado por mencionar algunas.

A eso se le añade que hay tres  boxeadores boricuas que tendrán peleas importantes de título mundial durante el próximo mes de marzo, en una de ellas el Welter, Derreick Cuevas retará al estadounidense Brian Norman por el campeonato OMB de las 147 libras el 29 de marzo, mientras que Rene Santiago chocará el 13 de marzo al japones Shokichi Itawa por el campeonato en las 108 libras de ese mismo organismo y  Oscar Collazo hará la quinta defensa de su título OMB  y primera de su faja AMB el 29 de marzo en Cancún frente al mexicano Edwin Hernandez.

Otros dos boricuas parecen encaminados a peleas eliminatorias, uno de ellos lo será Subriel Matías quien peleará el 1ero de marzo en Fajardo frente al mexicano Gabriel Valenzuela en una pelea para definir el retador mandatorio de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en las 140 libras. Mientras se espera que en las próximas semanas se acuerde para el mes de abril otra eliminatoria entre Nicklaus Flaz y el venezolano Gabriel Maestre para el espacio # 1 del título Welter (147 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Esto sin mencionar que según el promotor Eddie Hearn las negociaciones para una tercera pelea entre Amanda Serrano y Katie Taylor se encuentran sumamente avanzadas y se pudiera dar tan temprano como en el mes de julio.

Habiendo dicho todo esto, no cabe duda de que la pelea más importante de todas ellas es la que realizará el boricua Xander Zayas (20-0, 12 Ko’s) este próximo viernes, 14 de febrero cuando el prospecto se enfrente al alemán Slawa Spomer quien también cuenta con marca de 20-0 en el teatrito del Madison Square Garden, una victoria del boricua lo pondría a las puertas de un título mundial probablemente frente al estadounidense Sebastián Fundora.

Si Xander gana el próximo viernes se convierte en una de las figuras más importante del boxeo de Top Rank (que es considerada por muchos la mejor promotora del mundo) y le daría a esa empresa su figura boricua, convirtiéndola en una  más mercadeable y de mayor nivel desde el retiro de Miguel Cotto.

Una victoria del boricua seria su esperada graduación, y de vencer  convincentemente al alemán, esto le abriría la puerta para pelear en los grandes escenarios como lo son, el salón estelar del Madison Square Garden, Las Vegas y la nueva modalidad de combates que generan gran dinero en Arabia Saudita.

El hecho de que Zayas apenas tenga 22 años hace pensar que podría ser una figura significativa, que pueda ser el estelar en peleas grandes por mucho tiempo y debido a su complexión física no es descabellado que eventualmente suba a los pesos de 160 y 168 libras (actualmente pelea en la división Super Welter en las  154 lbs).

HAY QUE VELAR A JUANMITA 

Por otra parte, en esa misma cartelera el boricua Juamita López de Jesús (hijo del dos veces excampeón mundial Juanma López) hará su debut profesional.

Juanmita demostró que tiene un gran futuro al cualificar a las olimpiadas del 2024 en apenas su tercera competencia adulta y hacerle tremendo combate en los Juegos Olímpicos al eventual ganador de la medalla oro de su división.

OJO… Importante la plaza de Puerto Rico 

Victorias de Juanmita y Xander podrían abrir la puerta para que Top Rank regrese a hacer carteleras de gran envergadura en Puerto Rico (cabe destacar que no presentan una pelea de título mundial aquí hace más de una década) y si eso se logra, Puerto Rico regresara a ser una de las plazas más importante del boxeo y se mantendría el momentum que se logró con la realización de 21 carteleras el año pasado.

 

Así que pendientes, que ¡hay boxeo boricua para rato!