Tras la reciente muerte de Gloria Steinem, los periódicos, revistas, noticiarios y redes sociales se han desbordado en reconocerla como una de las líderes del movimiento feminista en los Estados Unidos y en países con trayectorias similares de dedicarse a la igualdad en todas las esferas para la mujer, desde el derecho a votar, trabajar, escoger y tomar decisiones sobre su cuerpo. Gloria siempre apoyó las aspiraciones de cualquier mujer a ejercer el trabajo que ella escogiera, que se le pagara igual salario por el mismo trabajo, que pudiera convivir con hombre o mujer bajo condiciones igualitarias. Organizar en todos los niveles de la sociedad fue la intención de los grupos que creó y con los que colaboró. En los EEUU, una sociedad en que la igualdad siempre ha sido una palabra sin fuerza ni poder, dentro de los grupos feministas también iban a existir diferencias muy fuertes entre raza, religión, clase social y sexualidades. Pero de eso se trataba la organización de mujeres en que Gloria se insertó desde un periodismo investigativo y denunciante de esas desigualdades. Debates continuos, errores y revisiones, campañas exitosas y otras casi perdidas, pero nunca pensar en la entrega ni en retirarse al margen de la realidad en que vivimos. Recomiendo el ‘post’ de “Democracy Now!” para un breve y acertado acercamiento a Gloria Steinem y el documental de HBO Gloria: in Her Own Words (Peter Kunhardt 2011). Incluyo mi reseña de un biopic en cuatro tiempos de 2020 de esta orgullosa feminista.
Glorias (directora Julie Taymor) 2020
El filme es sin duda una confirmación y reconocimiento del trabajo político de Gloria Steinem en la lucha siempre inconclusa de los derechos por la igualdad/equidad/humanidad de las mujeres. Lo dirige otra mujer, Julie Taymor, quien con cada proyecto que emprende, ha chocado con el poder masculino que impone los criterios para montar una obra de teatro (“The Lion King”, “Spiderman”) o hacer un filme (Titus, Frida, Across the Universe, The Tempest) y que siempre resulte en ganancias para los empresarios. A pesar de la hermosa y atinada fotografía de Rodrigo Prieto (quien también trabajó con Taymor en Frida), de las excelentes interpretaciones de Julianne Moore, Alicia Vikander, Ryan Kiera Armstrong y Lulu Wilson como cuatro etapas en la vida de Steinem, además de las interpretaciones de Bette Midler como Bella Abzug, Janelle Monáe como Dorothy Pitman Hughes y Lorraine Toussaint como Florynce Kennedy y el estilo que escoge Taymor para presentar esta biografía, una gran parte de la crítica la despachó como otro biopic que no enfatizó lo que cada uno de los críticos asegura que era lo más importante. ¿Será porque es Gloria Steinem, una mujer que ha hecho tanto a través de su vida y se ha mantenido vertical en su activismo político-social durante todas las etapas que ha vivido y luchado a favor de los derechos de la mujer? Así lo interpreto yo.
Siempre hacer un biopic es muy difícil por la decisión de qué incluir y con cuánto detalle. En The Glorias, Taymor escogió—como lo hizo anteriormente con Frida—hacerlo a través de metáforas y estilos cinematográficos que en este caso es el autobús de la Greyhound que la lleva no solamente a los muchos lugares donde fue parte de la participación y organización de eventos como el Movimiento de los Derechos Civiles, convenciones del Partido Demócrata, la Conferencia Nacional de Mujeres de 1977, las legislaturas estatales para impulsar la aprobación del “Equal Rights Ammendment/ERA” y toda marcha en defensa de los derechos de la mujer. Utiliza el blanco y negro para contemplarse como niña en Toledo, Ohio, dentro de un hogar económicamente inestable, de mudanzas, enfermedades mentales, futuros limitados y soledad. Es la interacción de Steinem con grupos diametralmente opuestos que la hace ampliar su visión, concentrarse en la mujer como un ente marginado y ser parte de los movimientos formados por tantos otros segmentos sociales. Es imposible, en dos horas y media, adentrarse en tantas facetas de la vida de Steinem como su lucha como mujer por encontrar un espacio equitativo dentro del periodismo, su asociación y amistad con líderes afroamericanas dentro de los partidos políticos primarios, la afirmación de su persona precisamente como persona en los medios que insistían en encapsularla, la fundación de la revista Ms. Y, por supuesto el movimiento feminista conocido como el “2nd Wave”.
Ramón e Ingard, fundadores del Festival de Reyes de Vieques. Foto reproducida de FB>
Desde CLARIDAD, nos unimos al duelo de la familia y amigos de Ramón Figueroa Sorrentini, compañero y patriota fallecido recientemente. Independentista de larga trayectoria, Ramón se destacó por su compromiso con la paz y la justicia para la población de Vieques, victimizada por más de 60 años por la Marina de Guerra de Estados Unidos. Colaboró con los distintos esfuerzos para detener las prácticas militares sobre las aguas y el suelo de la Isla Nena.
Fundador junto a su esposa Irmgard Iglesias del Comité de Trabajo de Apoyo a Vieques, lideró por más de veinte años la organización del Festival de los Reyes Magos, como parte de una promesa de reyes en recordación de su hijo quien falleció cuando apenas iniciaba sus estudios universitarios. El festival se ha convertido en una hermosa y esperada tradición juvenil anual en Vieques. Por largos años, fue también un consecuente colaborador de CLARIDAD.
Reciban su esposa Irmgard, su hija Nicol, nietos y demás familiares y allegados, nuestro abrazo solidario.
Junta Directiva y Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña
El experto en el tema y manejo del recurso agua, Félix Aponte, indicó en entrevista, que la alternativa de sembrar nubes para producir lluvia es una técnica que se ha practicado en Puerto Rico ya muchas veces y siempre ha fracasado.
A inicios de esta semana, se dio a conocer que el Gobierno, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), contrató por $400 mil a una empresa de Texas especializada en la modificación del clima y la siembra de nubes ante la situación de sequía que experimenta el país. Según se informó, la siembra de nubes se inició el 4 de septiembre.
El planificador, que fue asesor en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), la cual se supone es la agencia custodia del recurso agua, indicó que la técnica de siembra de nubes no tiene viabilidad en Puerto Rico y que en el 2015, contrario a sus recomendaciones técnicas, la AAA insistió y contrató una compañía y se hicieron unas operaciones.
Expuso a que hay dos problemas básicos de por qué la técnica no funciona. Uno es el tamaño de la isla, dado a que esas técnicas de bombardeo de nubes se desarrollan y funcionan en terrenos de extensión y cuencas hidrográficas grandes. “Hay cuencas hidrográficas mucho más grande que todo Puerto Rico, pues, en cualquier sitio que siembres nubes tiene la posibilidad de que alguna lluvia va a caer. Pero si se tienen problemas en el río La Plata, en estos momentos, para que caiga lluvia en un sitio, tiene que tener una manipulación que no se encuentra en esa tecnología”.
El otro problema que dijo es la humedad en la atmósfera para que haya el proceso de formación de nubes en la atmósfera. “En la medida que haya sequía, la isla tiene aire con menos humedad y mucho particulado del Sahara. Pienso que es una distracción y una mala utilización de fondos públicos”.
Recordó que parte de esa técnica se ensayó en Puerto Rico en la década de 1950 y se ha intentado en otras ocasiones y está documentado que nunca ha funcionado. En el 2015, reclamó Aponte, planteó que la técnica no iba a ser efectiva “y, en efecto, no lo fue. No ganamos ni conocimiento ni agua. Los políticos lo utilizan para dar la impresión de que están haciendo algo. En un país que no tiene dinero para casi nada, con ese dinero se podrían revitalizar par de pozos y utilizar las aguas subterráneas”.
Añadió que el dinero pudo usarse en las reservas de aguas subterráneas que se tienen en el norte, que son una fuente de agua continua y mucho más baratas y no se están utilizando, por lo que debieran usarse para complementar cuando los embalses no tienen suficiente agua para el suministro en la región norte y este, que son las que mayor agua consumen.
Aponte expresó que la naturaleza no funciona así, sino que en los tiempos de sequía extrema, de ordinario, lo que la rompe o supera es un evento de una lluvia fuerte de un huracán. En Puerto Rico, se aplica al contrario. Después de huracanes fuertes, los próximos años inmediatos se tiene mucha menos precipitación.
Treinta puertorriqueños y puertorriqueñas viajaron a Dallas, Texas – encabezados por el ex representante PNP, Angel Cintrón y la señora Zoraida Fonalledas, delegada permanente de Puerto Rico en el Partido Republicano de Estados Unidos- para participar del nuevo embeleco de Donald Trump- la «Convención republicana de mitad de mandato»- con el actual Presidente de Estados Unidos de atracción en la pista principal. Trump tratará de motivar a su base política más fanática para que salga a votar en las elecciones legislativas de medio término que se celebrarán el próximo mes de noviembre, y que no pintan bien para los Republicanos.
El Presidente sigue bajando en las encuestas. El agregado de encuestas de Real Clear Politics apenas le da un 40 por ciento de favorabilidad entre los electores estadounidenses, lo cual no es un buen síntoma a tan sólo dos meses de que se renueven electoralmente la Cámara y el Senado de Estados Unidos. Si son ciertos los pronósticos que apuntan a un triunfo de los Demócratas en la Cámara de Representantes, poco será lo que puedan lograr Trump y los Republicanos en lo que queda de cuatrienio, a menos que Trump pretenda y el Tribunal Supremo apruebe, seguir gobernando por decreto en Estados Unidos.
La nota de prensa que anuncia la participación de la delegación boricua no dice nada sobre una agenda que el grupo lleve para presentar en la «Convención». ¿Qué propósito tiene, entonces, su participación en ese escenario, lo mismo que en convenciones para elegir candidatos presidenciales o en otros foros políticos de Estados Unidos?
Más allá de figurar, tomarse fotos, o hacer gestiones de negocios o de intereses particulares, un desfile de puertorriqueños en gallinero ajeno no tiene sentido ni explicación, que no sea seguirle el juego a los políticos de allá- en este caso, a los Republicanos- que no tienen interés demostrable en Puerto Rico.
Como colonia/territorio, tampoco hemos sido ni somos factor en el Congreso. Nadie que vive y vota aquí puede votar por candidatos en las papeletas legislativas de los 50 estados de la Unión Americana. Puerto Rico no participa de esa contienda de medio mandato. Tampoco se vota en Puerto Rico por el Presidente ni el Vicepresidente, ni mucho menos se influye en quienes serán los próximos líderes de Cámara y Senado. En resumen, no hay agenda qué defender porque en ese escenario, Puerto Rico es irrelevante. La única agenda de los políticos del bipartidismo PNP-PPD ha sido y es seguir aumentando la dependencia de Puerto Rico en los fondos federales para continuar cultivando el miedo y el sentido de impotencia de nuestro pueblo.
¿Para qué van a Dallas, Texas,entonces? ¿ Para sentirse importantes ? ¿ Para aparentar una cercanía que no existe? ¿Para allegarse al poder que los hace sentir falsamente seguros? ¿ Para «adelantar» una estadidad que no ha llegado en 128 años y que está hoy más lejos que nunca? ¿ Para congraciarse con un patán como Trump que mientras más se le alaba, más nos desprecia?
En Puerto Rico las cosas no están para viajes de turismo político. La crisis general de gobernanza está llegando a su clímax y ya se avizora cómo se deshace otra administración de gobierno colonial del PNP. Por eso, Jennifer González, Gobernadora de Puerto Rico, Republicana y partidaria de Donald Trump no fue al viajecito a Dallas. Porque ya empiezan a revelarse los detalles ocultos del escándalo de Power Expectations, y la negligencia, dejadez y encubrimiento que hubo en todo el proceso de ese fallido contrato. Esto es solo la punta del témpano de una crisis política – y de falta de agua y energía- que seguirá profundizándose, porque su raíz está en el derrumbe de una administración pública débil, incompetente y podrida, que atrae especuladores y farsantes de toda calaña, que sólo se acercan para beneficiarse ellos – y repartir un poco entre políticos y funcionarios que les faciliten la faena- de los miles de millones asignados para la reconstrucción. El patrón es claro. Fueron Whitefish y Cobra, entre otros, tras el huracán María. Ahora son LUMA, AES, GeneraPR, New Fortress y, por casi, casi nada, también nos coge de bobos Power Expectations. El despojo es grande y sin consecuencias para sus ejecutores porque Puerto Rico también se ha convertido en el reino de la impunidad.
Nada de esto será tema durante el «circo» de Trump en Dallas. A juzgar por el discurso que dio a los participantes, la oferta del Presidente es repartir dinero a cambio de los votos que le mantengan a su administración el control de la Cámara y el Senado federales. Los 30 puertorriqueños y puertorriqueñas que fueron allí no tiene votos para ofrecer. Engañados por la fantasía de traer de vuelta alguna buena noticia para sus huestes, seguramente regresarán cabizbajos y con las manos vacías.
Aunque hemos visto llover, el agua que ha caído no es suficiente para llenar los embalses y mucho menos decir que ya pasó la sequía. Todavía los embalses de Carrízo y La Plata no tienen la capacidad suficiente para salir del control por racionamiento.
“El problema hidrológico se combina con la ineficiencia”, argumentó el planificador Félix Aponte, sobre la situación con el suministro de agua. Nos explicó que a pesar de que en la primera semana de septiembre se tuvo una lluvia importante, esta no fue sustancial. La situación se debe a que la cuenca del Río Grande de Loíza, que drena la represa Carraízo y la represa del río La Plata, ha ido acumulando un déficit de la precipitación de lluvia ordinaria.
El curso ha sido que a partir de mayo y junio llovió muy poco, en julio casi no llovió y, de hecho, fue el récord de precipitación más baja en 100 años en la isla. En agosto, aunque cayó lluvia, el déficit de agua en Carraízo era de 15 pulgadas menos de lo que normalmente debía haber acumulado en el año. Aponte aclaró que no empece a que la lluvia de la última semana de agosto aportó quizás entre cuatro a cinco pulgadas, el déficit de agua acumulado desde el punto de vista hidrológico se observa más en los flujos de caudales que los ríos transportan y no tanto en los embalses. Por ejemplo, cuando hubo los primeros aguaceros fuertes, la mayor parte de la primera lluvia que cayó se convirtió en escorrentía superficial. Es decir, el agua cae al suelo seco sólido, buena parte del agua discurre rápido al río, eso satura un poco los ríos; pero de la misma manera, el suelo absorbe parte de esa agua y se infiltra a suelo profundo.
“Esa agua que se infiltra es la que nutre continuamente los ríos. Así que cayó el aguacero, la mayor parte del agua fluyó rápido al río, el río subió el caudal y ese tipo de descarga llenó el embalse. Entonces se refleja una crecida en el embalse. Pero la realidad es que al otro día ya el flujo había bajado y volvió a estar al flujo mínimo”, nos explicó.
Aponte comentó que parte del problema que ha estado exponiendo en varias entrevistas es que el ciudadano común considera que no es suficiente que les hablen de ese tipo de dato debido a que no promueve en el ciudadano un sentido de ser cauteloso en el consumo. Señaló que para el ciudadano común no tiene ningún sentido decirle que el embalse subió 15 metros; lo que sí tiene sentido es decir “el agua almacenada dura, a la razón que la estamos sacando, para diez días u ocho días”.
Prosiguió explicando que él hace un pequeño balance todos los días de cotejar los flujos de los ríos tributarios, que son el Gurabo, el cual aporta mucha agua igual que el Loíza, y los ríos menores que fluyen al Cagüita, Bairoa y Río Cañas. Cuando se suma la cantidad de agua que está fluyendo por esos ríos, por ejemplo el día de nuestra entrevista, sumaban 50 millones de galones. Pero entonces Acueductos (AAA) saca para filtrarla entre 80o 90 millones de galones.
“Así que, técnicamente, le están sacando más agua de la que entra (a Carraízo), pues vuelve a bajar. Cuando se mira el flujo de entrada hace unas semanas, al embalse le estaban entrando menos de 40 millones de galones y le estaban sacando 80. Cuando nos informan diariamente que bajó determinados centímetros, esa baja es la diferencia entre el agua que sacaron y el agua que entró”.
Añadió la observación de que los aguaceros de la primera semana de septiembre no produjeron descargas profundas a los ríos, así que tan pronto el agua surca al suelo, los ríos regresaran a su caudal mínimo porque están por debajo del promedio.
El planificador experto en el tema del agua resaltó que la proyección de que llueva parece ser que una vez pase septiembre, si no llegan ondas tropicales fuertes, “lo que parece que no van a llegar”, los ríos regresarán a unos flujos mínimos.
“Llevo muchos años aficionado al tema. No recuerdo ver el río Fajardo. En el río hay dos estaciones donde se mide el flujo y en una de ellas era cero, no había agua fluyendo. El río Fajardo es parte del drenaje de El Yunque, así que el nivel de sequía que había allí era extraordinario. Pienso que potencialmente vamos a regresar a ese nivel, donde muy poca lluvia va a ocurrir y los ríos se van a deprimir mucho en el caudal y no va haber mucha agua para almacenar, por lo que técnicamente pudiésemos estar de nuevo en la situación que estuvimos para el año 2015, o peor”, advirtió.
El fenómeno de El Niño
Ante esta posibilidad, Aponte indicó que la situación de la sequía actual se asocia con el fenómeno de El Niño y que, según los expertos del clima, la presente sequía es potencialmente, o va a igualar, a una que hubo en el 1950, que fue muy severa. “Pero hay muchos expertos que piensan que será más severa que la del 50 y es más probable que sea la más severa en 120 años”.
No obstante, aclaró que en principio lo que eso quiere decir es que el país va a estar mínimo hasta febrero del 2027 con muy poca lluvia, muy por debajo del promedio. En el caso de Puerto Rico, que por lo normal no llueve en febrero ni en marzo, tendremos que esperar lluvia en mayo.
“En ese escenario probable, de no ocurrir algún huracán, vamos a tener simultáneamente mermas de agua en casi todos los ríos de Puerto Rico, en particular el área oeste. Eso va requerir que el manejo de la presente sequía requiere mucho más cuidado porque pudiera ser una sequía histórica para la cual no tenemos precedente en varias generaciones”, advirtió.
En tono crítico, el exmiembro de la Junta de Planificación apuntó que en este escenario supondría que tuviesen administradores del agua “competentes, inteligentes con capacidad, y creo que eso está muy disminuido. Los funcionarios son incompetentes para manejar las situaciones ordinarias cuando no hay problemas de lluvia. A la hora de manejar una sequía severa, entonces la incompetencia se hace terrible, y eso viene desde Fortaleza a todos los niveles de los jefes de agencia”.
En esa dirección, señaló que un ente clave es el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), el cual tiene una responsabilidad en ley, que se supone que es el hidrológico del Estado, que es quien asesora en hidrología y es el custodio de todos los recursos de agua.“Y tenemos a un señor que no brilla por su capacidad”, dijo en referencia al secretario del DRNA.
Elaboró que a la situación de sequía se le suma que la infraestructura de la AAA se ha deteriorado y los niveles de pérdidas de agua son altísimas, que ha habido poca agua para extraer de los lagos y que de la mucha o poca que se extrae, la mitad se pierde en la tubería. Todo ello complica aun más la situación.
,Hasta ahí, expuso Aponte, el panorama de la costa norte. En lo que concierne al sur, dijo que ya hay problemas porque los acuíferos del sur, que son la fuente de agua primaria para los pueblos de Juana Díaz, Santa Isabel, el 70 % de Coamo junto a Salinas y buena parte de Arroyo y Guayama, se declararon en situación de no aptos antes de la sequía del 2014.
De acuerdo con el monitoreo de sequía semanal, la región sur se encuentra en sequía extrema consecutiva. Observó que las lluvias recientes no alteraron la situación de sequía en el sur de manera fundamental, por lo que eventualmente habrá problemas de falta de agua en esos municipios. Probablemente ocurrirá primero en Salinas, después en Santa Isabel.
Esa región no cuenta con un sistema de agua superficial para poder complementar la falta de agua subterránea, a menos que se hagan cambios en los cuerpos de agua superficiales. Destacó que esa es la decisión critica que tendrá que hacer el secretario del DRNA o la gobernadora: si el agua que utilizan los agricultores para el sistema de riego no se ofrezca a los agricultores y que los pocos caudales que hay en el lago Patillas, lago Carite y en el lago Guayabal se puedan utilizar para consumo humano aun en forma limitada. “El panorama para la región sur se proyecta también exigente en un manejo cuidadoso y en observación científica de cómo progresa este problema”, planteó.
De acuerdo con los expertos, no hay expectativas de que vaya a producirse un ciclón en los próximos meses que pueda alterar esta sequía, indicó. Eventualmente, en el año próximo o de aquí a dos años, la preocupación va a ser uno o dos ciclones de alta potencia cerca sobre nosotros. Entonces tendremos el problema de las inundaciones.
Aponte concluyó que la realidad que estamos viendo es la expresión del efecto del calentamiento del planeta y que se supone que como sociedad nos estemos adaptando a esa nueva realidad. “Si el gobierno empieza por tener una negación de que el calentamiento del planeta es real, pues, ya se tienen problemas. Una reflexión mínima que se tiene que hacer es: esta es la situación, ahora cómo vamos a prepararnos y cómo vamos a trabajar para futuro. Esa conversación no se escucha”.