Inicio Blog Página 394

Ciencia ficción y literatura fántastica del Caribe

 

 

La ciencia ficción en el Caribe es un espectro de luces variadas. Ha ganado reconocimiento en las últimas años y es bueno decir que el Congreso de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica del Caribe que se ha organizado en la Universidad de Puerto Rico en siete ocasiones, es parte de esa onda expansiva. El Congreso se ha expandido a otros lugares del país. Mil gracias a La Casa de los Contrafuertes en San Juan y a sus directores, Ana Rosa Rivera y Charles Juhasz Alvarado. Gracias también a todos los colegas de Cuba y República Dominicana.

Esa reunión de escritores y estudiosos del género que se ha visto interrumpida por huracanes, terremotos y pandemia -porque el ciberpunk es real y es actual- tiene hasta ahora dos publicaciones de ensayos. «Ínsulas extrañas» reúne los trabajos de decenas de académicos y escritores, y ofrece una mezcla rica de historia colonial, postcolonialismo, temas sociales, políticos y culturales, reflejando la rica diversidad de la región y las complejidades de la identidad caribeña.

Si bien a través de sus narrativas, les autores caribeños están redefiniendo lo que significa ser parte de un mundo globalizado, mientras rinden homenaje a su herencia única, quienes estudian el género reunidos en los dos volúmenes de «Insulas extrañas» ofrecen una muestra adicional de pensamiento crítico y teórico que complementa lo literario.

Este segundo volumen con el sello de la Secta de los perros incluye 19 ensayos repartidos en tres temas principales: I. Nuevos orígenes y nuevas lecturas de viejos temas para la especulación caribeña; 2. Cuando la literatura especulativa relee los clásicos; y 3. Utopías, distopías y heterotopías caribeñas. Eric Mota, Bruno Enríquez, Yasmín S. Portales, Jonás Sánchez José Luis Vargas, Gretchen López, Sandra Casanova, Vibeke L. Betances, Néstor Rodríguez, Miguel Cruz, son algunos de los críticos literarios que participan en esta reunión.

La antología se publicó con el auspicio de Humanidades Puerto Rico, National Endowment for the Humaities y la UPRRP. Si bien NO ESTÁ A LA VENTA, usted puede donar lo que le parezca razonable -se sugiere $20- que servirían para sufragar los gastos de algunos escritores del Caribe para asistir a ferias en México y el Caribe.

Pueden escribir directamente a Periódico Claridad que también auspicia solidariamente la literatura nacional (www.claridadpuertorico.com y en su página de FB) . Así puede tener un ejemplar de este volumen. El primero volumen puede tenerlo en pdf si nos escribe al correo electrónico o al inbox en la página de Facebook.

 

Diana

 

 

 

  1. En el disco «The Producers» (1981) de la banda con el mismo nombre, hay una canción titulada «What she does to me». En una parte de la canción, dice: I want you, Diana He wants you, Diana We want you, Diana Who gets you, Diana?
  2. En «Peace sells…. but who’s buying?» (1986) de Megadeth hay una canción titulada Wake up dead. En una parte de la canción, dice: Ooh, I wonder, will she find out About the other Other lover? Diana
  3. Diana (Artemis en la equivalencia griega) es la diosa de la fertilidad y el nacimiento, así como la patrona de la luna así como de las criaturas de la naturaleza. Pero sobretodo, Diana es la diosa de la caza, representada en la figura del venado. Pero Diana es diosa, y también amante. Con asistencia de Zeus, besa al joven Endimión y lo sumerge en un eterno sueño, del cual aprovecha para visitarlo una vez al mes. Cuando no hay luna en el cielo, es porque Diana la usa de transporte para llegar hasta su eterno amante. Diana también seduce a la joven Calisto, y como Trivia, una de las manifestaciones de la diosa, se une a Caelus y tienen como hijos a Jano y a Saturno.
  4. En «Bad» (1987) Michael Jackson escribe una canción titulada «Dirty Diana», que trata sobre las groupies. En una parte de la canción, dice: Diana walked up to me She said, «I’m all yours tonight» And then I ran to the phone Sayin’, «Baby I’m alright» I said, «But unlock the door» ‘Cause I forgot the key She said, «He’s not coming back Because he’s sleeping with me» En el concierto de 1988 en el Wembley Stadium, Michael Jackson retira la canción a pesar de que esta era una de las canciones favoritas de la princesa de Gales.
  5. En 1988, Bryan Adams publica Diana, una canción B-side para el hit Heaven. La canción trata sobre un crush con una princesa. En una parte de la canción, dice: Diana whatcha doin’ with a guy like him Diana I’d die for you, please let me in Diana can’t you see you drive me wild Diana I bet you’re just a reckless child
  6. En 1958 un jovencísimo Paul Anka graba uno de sus grandes hits, titulado Diana. En una parte de la canción, dice: Only you can-a take my heart Only you can-a tear it apart When you hold me in your loving arms I can feel you giving all your charms Hold me, darling, hold me tight Squeeze me, baby, with all your might Oh, please stay by me, Diana
  7. La madrugada del 31 de agosto de 1997, la princesa Diana de Gales muere en un aparatoso accidente automovilístico en París. Sólo sobrevive Trevor Rees-Jones el guardaespalda de Dodi Fayed, quien en ese momento fuera el amante de Diana. —

 

De vez en cuando

 

 

De vez en cuando me asalta un recuerdo hecho presente inmediato: la imagen del interior del muslo suave y rechoncho, donde se me acaba de caer un glóbulo rosado de helado a medio derretir.

Tengo cuatro años, o a lo sumo una semana de haber cumplido los cinco. Si cruzo las piernas y me siento como indio puedo ver en la parte del muslo-casi-rodilla un lunar oscuro y breve. Me imagino ese lunar como planeta diminuto posado en mi piel, o como la señal que marca el centro del gozne que supongo se acolchona en la guata de mi pierna. He visto en los muñequitos que los planetas son redondos como mi lunar. Uno de ellos es verde, o amarillo, y usa sortija.

En mi recuerdo retumba una canción oída en “Plaza Sésamo”, canción sobre este planeta, planeta que rebota en curvas de color, con esa cascada de voces bailarinas y una percusión que hace eco como las sandalias de taco alto de mi mamá, onetwothreefourfive, sixseveneightnineten, eleventwelve. Aunque algo me dice que quizás lo que rebota no sea Saturno, sino las bolitas del pinball machine que se infla y tiembla ahí, o los amigos de Tommy en canto de queja frente a una máquina mágica, canto que sale del disco rayado de mi papá, disco que pongo y pongo y pongo hasta que me sé la letra de memoria, o el eco de una canica franca y dura, la bolita saltarina en todos esos follow the bouncing ball sing-alongs, que irrumpe dulce y azul años más tarde en un trino de Suzanne Vega, o la piel de mis muslos contra el piso de losa áspera y fresca en la terraza de mi abuela, mientras me siento como indio para mirar el comienzo de un episodio de “La gran canica azul”, donde también cantan de un planeta.

 

Así asalta ese recuerdo presente e inmediato: en el interior de la pierna, ahora flaca y un tanto venosa, donde ya no cae helado.

 

–De «La queresa, o juegos de lo cordial», texto en proceso

 

Discursos religiosos en el cine de horror: Heretic y rescates del pasado: Hardcore y The Hunger

 

En Rojo

 

Si continuamos usando de referente a la iglesia Católica de Conclave, es tan solo un paso aludir a los cientos (¿miles?) de filmes donde los sacerdotes hacen exorcismo (supuestamente siguiendo un texto ‘sagrado’ o inventando uno) para enfrentar a ese demonio que todxs llevamos adentro, según nos cuentan estas mitologías. Aquí comento el + reciente filme de Hugh Grant, Heretic, e incluyo, como parte de la sección “Rescates del Pasado”, reseñas de otros dos filmes de supuesto horror (género que nunca he disfrutado), pero que crecen fuera del género impuesto.

Heretic
Directores y guionistas: Scott Beck y Bryan Woods; cinematógrafo: Chung-hoon Chung; elenco: Hugh Grant, Sophie Thatcher, Chloe East, Topher Grace

Vemos a la distancia, y escuchamos su conversación, a dos jóvenes en bicicleta que intentan acercarse a diferentes personas o grupos para preguntarles si están familiarizadxs con la iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días. Tratan de repartir folletos, pero la mayoría los rechazan y tampoco se detienen a escucharlas. Entendemos poco a poco que esta es la iniciación de jóvenes que intentan ser parte de los Mormones: difundir sus creencias y traer adeptos a su iglesia. Su última parada es la dirección de alguien que sí ha demostrado interés, Mr. Reed, quien con gran entusiasmo las recibe en su casa. Sister Barnes y Sister Paxton le advierten que solamente pueden entrar si hay una mujer presente. Reed promete persuadir a su esposa salir de la cocina para que las conozcan. Todo lo que acabo de describir, está condensado en los avances del filme. Y, por supuesto, nosotrxs como espectadorxs, sabemos que esta visita va a terminar en un desastre. Cuán grande sea el desastre es lo que queda por narrar.

Pero lo que hace al filme atractivo y diferente es la antesala a la peligrosidad que se avecina. Lo + importante para Reed es el debate religioso y eso solo se puede dar con personas de convicciones muy cerradas, como Barnes Y Paxton, que defenderán sus creencias—o al menos, las de su iglesia—ante cualquier argumento que pudiera favorecer a otras religiones. Reed ha cuidado muy bien de crear una escenografía que complemente sus argumentos en pro de que ninguna religión es válida por si misma. Tiene cuadros, citas, juegos, una biblioteca inmensa y despliega en una mesa los libros sagrados de las religiones que se han apropiado del discurso de que son el único y verdadero camino a la salvación. Por razones obvias—ellas son jóvenes y han estado inmersas solamente en su propia iglesia—debatir con Reed es perder la batalla desde sus inicios. Pero tanto Barnes y Paxton sí son observadoras, saben debatir (como si fuera un duelo) y la situación despierta en ellas argumentos que van + allá de las creencias contenidas en libros escritos por hombres sobre realidades no comprobables, excepto por la fe.

Hoy en día, cuando las religiones organizadas parecen estar en una guerra santa para declararse única y poder dirigir y derrotar a cualquier grupo que parezca alejarse de lo que esas iglesias/sinagogas/templos/mezquitas establecen como la verdad absoluta, los argumentos que plantea Reed tienen mucho sentido. Las creencias inculcadas en cada grupo religioso se vuelven dogmas que van contra lo que es el ser humano: alguien que piensa, analiza, actúa, sobrevive, cuida de sí mismo y los suyos y aprende a vivir en comunidad para el mejoramiento del colectivo.

 

Rescate del pasado: Hardcore y The Hunger

Hardcore (1979)

Director y guionista: Paul Schrader; cinematógrafo: Michael Chapman; elenco: George C. Scott, Peter Boyle, Season Hubley, Dick Sargent, Leonard Gaines

El director y escritor, Paul Schrader, presenta en Hardcore el sub-mundo de la pornografía, en especial el de las películas de sexo que utilizan a adolescentes. Capta la degeneración y ausencia de valores humanos en esta esfera de la sociedad que se dedica a comercializar con el sexo. El término “hardcore” se refiere a las películas de sexo explícito que abunda en relaciones poco usuales y que se recrea en la violencia sexual y física. Estas películas duran a lo máximo 20 minutos, carecen de cualquier apreciación artística y se exhiben en cualquiera de las miles de tiendas que se encuentran en la calle 42 de Nueva York, y en sus paralelos en San Francisco y Los Angeles, donde se desarrolla esta historia. El filme presenta dos formas de vida opuestos y extremos. Jake (George C. Scott) es el padre responsable, religioso que provee por su familia y cuyo mundo es su negocio y su hija. En el tranquilo pueblo que reside en Michigan, Jake es respetado por la comunidad y forma parte de una familia extendida que se reúne regularmente para festejar religiosamente y afianzar sus valores morales. Casi parece no pertenecer a una nación que se tambalea por sus conflictos internos, choques violentos entre grupos étnicos y males sociales—al parecer incontrolables—como la droga y la prostitución. Cuando su hija adolescente, Kristen, desaparece en una excursión a Disneyland, Jake comienza su búsqueda de esta oveja perdida y descubre el mundo de corrupción moral que su religión tanto condena. Visita entonces cines, tiendas de revistas pornográficas, prostíbulos, lugares de venta de fetiches y otras ‘ayudas’ sexuales, clubes de contacto visual (se paga por mirar a una mujer desnuda a través de un cristal por 3 minutos), y participa en el rodaje de las películas en que su hija ha tomado parte.

Una de las cosas que sorprende a Jake es la clase de persona que pertenece a este mundo. No son los ignorantes, los negros o latinos, los pobres que no tienen otra opción, sino, por el contrario, jóvenes privilegiados en cuanto a educación y posiblemente dinero. Los directores de muchas películas hardcore son estudiantes de UCLA u otra universidad de igual prestigio. El negocio de la pornografía es tan lucrativo que atrae a los sectores que tienen un capital para invertir. Los deseos, necesidades y sentimientos del ser humano son reducidos a signos de $ en este negocio redondo. La compañera de Jake en su búsqueda es su contraste moral. Season Hubley es la chica atractiva que desde muy joven conoce el valor económico de su cuerpo y se lanza a explotarlo. Pero por ser mujer/niña es a su vez explotada por su administrador/chulo y se siente indefensa ante la brutalidad amenazante de este. Solo puede ver alguna esperanza liberadora en Jake, ya que éste es un hombre poderoso económica y físicamente. Pero, a pesar de sus supuestas creencias religiosas, Jake solo se ocupa de velar por los suyos. Una vez recuperada Kristen, Season se pierde en la multitud. Es interesante la forma en que se resume la relación hacia el sexo de estos 2 polos opuestos: para Jake, el sexo es algo pecaminoso y degradante que se debe esconder y si posible evitar; para Season, el sexo tiene tan poco valor moral que por eso ella lo vende al mejor postor.

The Hunger (1983)
Director: Tony Scott; guionistas: James Costigan y Michael Thomas; autor:Whitley Strieber; cinematógrafo: Stephen Goldblatt; elenco: Catherine Deneuve, David Bowie, Susan Sarandon, Cliff De Young, Beth Ehlers, Dan Hedaya, Willem Dafoe)

Posiblemente The Hunger sea la mejor película en exhibición en Puerto Rico en estos momentos. Cuenta con un excelente manejo de cámara; música que complementa la acción; bellas escenas realizadas con gran delicadeza; y excelentes actuaciones. Aunque pudiéramos decir que este es un filme de vampiros, es mucho + que eso. Trata sobre experimentos científicos de por qué el cuerpo envejece y con cuánta premura; del ansia que todo ser humano tiene por conservar su juventud y belleza como garantía de aceptación social y recipiente de afecto; de las relaciones interpersonales entre médico y paciente, entre amantes homosexuales o heterosexuales. Y todos son temas proyectados y ampliados por una cámara en busca del ángulo perfecto para crear una sensación a través de una imagen.

Como sucedió anteriormente con Diva (Jean-Jacques Beineix 1981), este filme se distingue por la ausencia de estereotipos no solo de personajes, sino de situaciones. El deseo y el amor no distinguen entre hombre y mujer. Por eso, las relaciones íntimas se dan en The Hunger sin tomar en cuenta el sexo del ser amado. Lo que importa es el sentimiento, el deseo y la satisfacción de amar y ser amada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Gracias Mario!

Mario Cancel Sepúlveda, de espaldas Rafael Acevedo. Foto Alina Luciano

 

Sé que lo vamos a recordar porque era un excelente historiador. Mario Cancel Sepúlveda, es verdad, era un profesional que se dedicó al estudio, análisis e interpretación de eventos pasados. Deja una amplia obra publicada y también trabajos que esperan publicación

Sabemos que investigó con fragor de detective fuentes primarias y secundarias, como documentos, archivos y testimonios. Además, y esto lo convierte en un historiador extraordinario, se acercó a obras literarias, para comprender y contextualizar hechos históricos.

Los que lo leímos con admiración reconocemos en él a uno de esos grandes historiadores que buscan identificar patrones, causas y consecuencias de los eventos, así como las influencias culturales, sociales y políticas que han moldeado la historia. Un trabajador de la cultura que contribuye a preservar la memoria colectiva y a ofrecer perspectivas sobre cómo el pasado influye en el presente y el futuro.

Algo más: es poeta. Estos raros orígenes (1991), es un libro de los lejanos años ’90 en los que confirmaba lo que ya sabíamos desde hacía una década. La poesía no está reñida con la historia. Un año después publicó Las ruinas que se dicen mi casa (Textos y pretextos), relatos. Nunca abandonó la literatura. La escribió. La estudió como historiador. La enseñó en sendos talleres de escritura creativa.

Sin embargo, Mario es más que historiador, poeta y narrador. Y lo digo en presente. ¡Qué gran ser humano! Sin duda, el tipo de persona que es capaz de realizar funciones cognitivas avanzadas -eso es redactar un libro y decenas de artículos de investigación histórica- .  Además, este es el ser humano capaz de formar una comunidad de escritores, historiadores, amigos, estableciendo relaciones interpersonales caracterizadas por la generosidad, la solidaridad, la bondad. La cantidad de colegas y discípulos que se convirtieron en sus amigos es enorme. La cantidad de estudiantes que se vieron inspirados por su entusiasmo y erudición para seguir el camino académico o creativo es impresionante.  Y, sin embargo, ¡qué lección de humildad!

Nunca olvidaré que Mario amablemente colaboró con el periódico CLARIDAD y que, en par de años nos hizo disfrutar de una serie de ensayos sobre Betances y Lares que discutíamos por semanas. Siempre me preguntó qué me parecían aquellas sesudas investigaciones. De manera invariable tenía que decirle que eran pura lucidez y que le agradecía a nombre de muchos lectores la iluminación.

Mario Cancel; Foto reproducida de FB.

Hace apenas cuatro meses, Mario estuvo con nosotros en CLARIDAD presentando un libro que tuvo la gentileza de leer y comentar. Para nosotros fue un honor que nos visitara ese día y el público presente disfrutó de su análisis. Estaba alegre. Lo vi feliz y para mí fue una tarde noche que atesoro. Precisamente porque lo vi feliz y porque pude, junto a otros colegas, decirle lo mucho que lo admirábamos.

Hoy Mario no está con nosotros pero nos lega una obra inmensa y necesaria. Nos deja un recuerdo imborrable de intelectual paradigmático. Sin embargo, no puedo dejar de decir que hemos perdido a un amigo y a un gran ser humano. Sus libros, sus escritos, lo eternizan. ¡Gracias, querido Mario!

 

A mis libros…

Mario Cancel Sepúlveda

 Un día me iré
y su orfandad
los convertirá en polvo cósmico.
Nada me llevaré de las palabras
talladas por la tinta que he leído.
La muerte no permite esos milagros.
Será muy triste

Eso sí:
pedazos de mi piel,
la sombra de mi voz y mi mirada
habitará sus lomos,
dormirá en sus canales
y sus guardas.

Trozos de tinta mía
adornarán sus inhóspitas
bitácoras.
La emoción de un poema
pernoctará en la esquina de las páginas,
la humanidad de un párrafo
sonreirá tras las notas, diminutas, precisas,
que he dejado en los márgenes
del texto.

Solo serán los rastros
de una aviesa lectura indescifrable.
Juntos transitaremos hacia el polvo.
Seremos la memoria ominosa
de un olvido previsto.

Nada más:
seremos immortales.

1-5 de enero de 2022