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Palestina sigue bajo asedio

Ibrahim Abdulhadi

Entrevista a Rabab Ibrahim Abdulhadi, Palestina

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La elección de Donald Trump como el próximo presidente de Estados Unidos no representa ninguna diferencia  para el pueblo palestino. Para la profesora palestina Rabab Ibrahim Abdulhadi, entre el candidato republicano y la candidata demócrata no hay diferencia.

“El genocidio que ha ocurrido desde el 8 de octubre en Gaza no es nuevo; pero se ha intensificado. Es una intensificación que los palestinos han sufrido desde el sionismo en Palestina a finales del siglo XIX.  Esto es lo peor, pero es un genocidio que se ve a diario. Estados Unidos ha estado directamente envuelto, no solamente apoyando a Israel políticamente en la ONU, en la Corte Penal Internacional de Justicia, en la opinión pública. Cada vez que a  Israel le hace falta armamentos, Estados Unidos  le suple esos armamentos, aun 20, 30 años por adelantado”.

Ibrahim Abdulhadi, profesora asociada de Estudios Étnicos, Estudios de Raza y Resistencia en  la Universidad Estatal de San Francisco y directora fundadora de Estudios de Etnias y Diásporas Árabes y Musulmanas (AMED), estuvo de visita en Puerto Rico invitada por el Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico (CAAPR), la Asociación Americana de Juristas (AAJ) y el Comité Pro Derechos Humanos (CPD) para ofrecer una presentación: Tomar el pulso  a la ocupación y genocidio palestino.

En entrevista exclusiva con este medio, la profesora reconocida en el mundo académico en Estados Unidos por su activismo, subrayó que ambos candidatos que representan los dos partidos  mayores en EE. UU., demócratas y republicanos, “han competido por cuál de ellos va a apoyar el régimen colonial de asentamientos en Israel y adelantar el genocidio del pueblo palestino. Como si las vidas de los palestinos no valiera nada o menos que cualquier vida”.

En referencia de la campaña de ambos políticos, repasó que en el caso de Harris esta expresaba  preocupación por la situación en Gaza, pero inmediatamente  después decía que Israel tiene que defenderse a sí mismo. Aun cuando se diga que eso es legitimo, acotó Abdulhadi, eso no es relevante, ya que la seguridad de Israel no está amenazada por los palestinos. La candidata Harris repitió de manera continua conectar el antisemitismo con la lucha de los palestinos por la autodeterminación y convirtió a los palestinos en parte de ese discurso de odio e hizo posible que los enemigos de los palestinos trazaran una línea recta desde el holocausto a personas que quieren la libertad.

En lo que respecta a Trump, trajo a la atención el hecho de cuando fue presidente, entre otras acciones,  movió la embajada de EE. UU. de Tel Aviv a Jerusalén,  lo que violó la posición tradicional de EE. UU. de que el estatus de Jerusalén se va a decidir en negociaciones finales, posición que fue parte de los  acuerdos de Olso y es la posición  internacional de las Naciones Unidas (ONU). También aceptó la anexión de Israel de las alturas de Golán, que el mundo considera va a ser Siria. “Así que está aceptando el expansionismo de Israel como el sueño sionista que ahora se ve como más realidad de expandirse sobre los territorios árabes”, denunció.

Todavía recordó que Trump le cortó los fondos a UNRWA (Agencia de la ONU para la población refugiada de Palestina y Oriente) que es la única agencia que provee ayuda a los refugiados palestinos. En estos momentos el 70 % de la población de Gaza son refugiados.

La profesora Abdulhadi, quien ha sido víctima del lobby sionista en Estados Unidos, lo describió como la industria de cabildeo israelí. “La razón es porque esto opera como una industria. No es una fantasía, es una cuestión que opera materialmente muy conectado con el Estado de Israel, al Ministerio de Relaciones Estratégicas, que Israel creó para específicamente atacar la solidaridad y el activismo palestino en EE. UU.”

A esos efectos, expuso que cuando fue  creciendo el Movimiento de Boicot Desinversión y Sanciones contra Israel (BDS), que es uno a nivel internacional, Netanyahu lo llamó una “amenaza existencial a Israel”. En Estados Unidos, el Gobierno de Trump lo declaró uno antisemita. Señaló que el movimiento de solidaridad con Palestina siempre ha sido un problema para Israel, pero el BDS se convirtió en algo muy concreto, el cual les permite a las personas participar fuera de Palestina, pero no dentro de Palestina, y no necesariamente dentro de la lucha armada. Abdulhadi defendió que el boicot es  muy atractivo y lo comparó con  el movimiento de los derechos civiles en EE. UU. :”Cuando algo es malo, tú no lo patrocinas”.

Cuando el movimiento de boicot creció y entró en las universidades, a las asociaciones académicas e iglesias pequeñas y otras asociaciones de mujeres, el movimiento sionista comenzó una campaña contra este tildándolo de que ser  ‘antisemitismo, odio a los judíos’. Describió la campaña y la atmósfera en las universidades como el de la era del macartismo: “Si tú hablas, hay un costo”.

La presión del lobby sionista a través de sus donantes a las universidades ha provocado que las universidades en EE. UU. hayan cerrado cursos relacionados con todo lo que tenga que ver desde la óptica Palestina, ya sea político o cultural.

En el caso de  Abdulhadi, enseñaba su curso emblemático sobre Palestina desde el 1999 en la Universidad de California. Aunque el curso cumple con todos los requisitos académicos, el pasado año, grupos sionista y proisraelíes desataron una campaña en su contra, en la que incluso se lanzaron palabras despectivas con el fin de presionar a la universidad para que se suspendiera el curso y se le despidiera a ella. Aunque no ha sido despedida, en el otoño  se le suspendió el curso sin ninguna explicación. Ella lo luchó y aunque pudo ofrecerlo el próximo semestre y dijo que lo quería enseñar en el verano, le dijeron que sí; pero tres semanas después le dijeron que no. La situación tuvo la reacción de los estudiantes, quienes montaron campamentos. Se tuvo apoyo del resto de la facultad e incluso apoyo internacional. La universidad ha rehusado a que se vuelva a dar el curso de manera oficial. No obstante, Abdulhadi se decidió a ofrecer el curso de manera gratuita y en él se han registrado 564 estudiantes.

Los jóvenes toman el liderato

 En Estados Unidos es algo difícil saber con alguna exactitud cuánta es la a población de palestinos, debido a que  hay muy pocos que tienen la identificación porque es muy limitada. Primero tiene que ser aprobada por la Autoridad Palestina y luego  tiene que ser aprobada por el Gobierno de Israel, por lo que no se sabe si vienen de Jordania o de Palestina.

Lo que sí se ha visto es que los jóvenes palestinos son los que están  liderando las manifestaciones en las calles; son lo que están llamando a las demostraciones, los que  idean las consignas. Abdulhadi comentó que, por ejemplo, las personas de su generación tendrían cautela en decir Desde el río hasta el mar, Palestina será libre. “A la  gente joven no le importa. Hay un grupo de gente joven que desde la primera semana lo regó por las calles de Nueva York y lo normalizó. Son los jóvenes los que están tomando  la iniciativa política y los mayores les están siguiendo. La gente joven está dando esperanza, por un lado la gente está triste, de luto por el derramamiento de sangre; pero por el otro lado, hay mucha conexión orgánica con la tierra, con la patria”.

Al otro lado del mundo

 La académica experta en Estudios de Etnias y Diáspora Árabes y Musulmanas considera que, desde  octubre 7, al otro lado del mundo las cosas han cambiado entre los grupos políticos palestinos. Admitió que al principio no todo el mundo estaba en la misma página. Ahora todo el mundo parece estarlo y la resistencia que representan las facciones de Hamás, la Islamic Jihad,  PFLP,  DFLP (estos tres el PLD) y   Fatah, que es el más  pequeño, no ha parado. “Hay  muchas cosas pasando en la Franja Occidental, cada campamento de refugiados está peleando como vimos en Argelia”. Igual reconoció que todas estas facciones no están contentas con la  Autoridad Palestina, por los acuerdos de seguridad que mantiene con Israel.

En términos del apoyo internacional al pueblo palestino, de si se va a poder cambiar la correlación de fuerzas,  Abdulhadi considera que se está dando un apoyo internacional que nunca habían visto con tanta fuerza y que las organizaciones sionistas se están debilitando y no pueden hablar ya a nombre de todos los judíos. Un ejemplo de esa solidaridad es la gestión del gobierno de Sudáfrica de llevar ante la Corte Penal Internacional a Israel y acusarlo de genocidio, a la cual se han unido varios otros países, el más reciente, Irlanda.

Sin dejar pasar por alto que los intereses de Estados Unidos en la región son un obstáculo muy grande contra los palestinos y el peligro de galvanización que dijo representa Trump para el mundo, expresó: “Pienso que Palestina, a pesar de todas las pérdidas, la resistencia y el temple palestino y la juventud en cualquier parte del mundo se niega a renunciar y sienten el dolor, pero se rehúsan a parar y eso es contagioso para todos nosotros. Nosotros podemos ganar y yo creo que vamos a ganar”.

Para concluir, Ibrahim Abdulhaid expresó su agradecimiento por estar en Puerto Rico. “Pienso que cualquier palestino que ha tenido relación con la gente de Puerto Rico puede sentir el amor, la solidaridad, el entendimiento y la identificación. No tenemos que decir mucho. Cuando escuchamos a un prisionero (se refiere a un prisionero político puertorriqueño) es como si un palestino que está preso hablara”.

 

 

 

Claro de poesía-La piedra alada

 

Especial para En Rojo

Entre los enormes poetas de referencia que ha dado el Perú, José Watanabe (1946-2007) es una especie de planeta exógeno. Su producción poética está lo suficientemente alejada de las tormentas del astro Vallejo como para deslumbrar con fulgor propio, pero en ella encontramos las condiciones que hicieron de la de aquel territorio fecundo para la poesía que pervive. A la obra poética de Watanabe se regresa como a los lugares en que se ha vivido un hecho singular. Hablo de una escritura que parte de una imagen o arquetipo para desde allí dar forma a esa casa de la justeza que es el poema levantado para dejar resaca en la memoria lectora. Watanabe publicó su primer libro: Álbum de familia, en 1971; en 1989 apareció El huso de la palabra, el que lo encumbró entre los más grandes poetas de nuestra América. Con todo, yo me quedo con los textos de uno de sus últimos libros: La piedra alada, de 2005, escritos cuando ya el cáncer le pasaba factura y su sensibilidad poética se afinaba hasta alcanzar la perfección.

 

La piedra del río

 

Donde el río se remansaba para los muchachos

se elevaba una piedra.

No le viste ninguna otra forma:

solo era piedra, grande y anodina.

 

Cuando salíamos del agua turbia

trepábamos en ella como lagartijas. Sucedía entonces

algo extraño:

el barro seco en nuestra piel

acercaba todo nuestro cuerpo al paisaje:

el paisaje era de barro.

En ese momento

la piedra no era impermeable ni dura:

era el lomo de una gran madre

que acechaba camarones en el río. Ay poeta,

otra vez la tentación

de una inútil metáfora. La piedra

era piedra

y así se bastaba. No era madre. Y sé que ahora

asume su responsabilidad: nos guarda

en su impenetrable intimidad.

 

Mi madre, en cambio, ha muerto

y está desatendida de nosotros.

 

 La piedra alada

 

El pelícano, herido, se alejó del mar

y vino a morir

sobre esta breve piedra del desierto.

Buscó,

durante algunos días, una dignidad

para su postura final:

acabó como el bello movimiento congelado

de una danza.

 

Su carne todavía agónica

empezó a ser devorada por prolijas alimañas, y sus

huesos

blancos y leves

resbalaron y se dispersaron en la arena.

Extrañamente

en el lomo de la piedra persistió una de sus alas,

sus gelatinosos tendones se secaron

y se adhirieron

a la piedra

como si fueran un cuerpo.

 

Durante varios días

el viento marino

batió inútilmente el ala, batió sin entender

que podemos imaginar un ave, la más bella,

pero no hacerla volar.

 

El vado

Si vas por la playa donde se vadea el río

verás,

plantadas en el limo,

largas varas de eucalipto. Están allí

para los caminantes que van a la otra ribera.

Una será tu cayado:

con ella tantearás, sin riesgo, un camino

entre las aguas turbias

y las piedras de resbaloso musgo.

Cuida de dejar hundida la vara

con gratitud

en la otra orilla: otro viene:

acaso mi padre

que en las tierras amarillas busca sandías silvestres,

acaso yo

que regreso, retrasado y viejo,

mirando ansioso mi pueblo que detrás del río

ondula o se difumina en el vaho solar.

Allí,

según costumbre, sembraron mi ombligo

entre la juntura de dos adobes

para que yo tuviera patria.

 

Deja el cayado clavado en el limo.

 

Simeón, el estilita

 

Hagámosle caso a Simeón, oigamos

sus consejos, sus prédicas, sus advertencias

porque nos habla desde un sitio perfecto.

La sabiduría

consiste en encontrar el sitio desde el cual hablar.

 

Simeón nos habla desde lo alto de una columna

de piedra marmórea

que ha tallado

y plantado en medio del desierto.

 

No está, pues, ni en el cielo ni en la tierra.

Arriba, en el cielo,

vuelan los ángeles de ojos blancos

con sus pensamientos purísimos que

ninguna pasión humana agita

o enturbia.

 

Cuando Simeón baja la mirada a tierra

ve a los peregrinos

rodeando la base de su elevada columna, esperando

ansiosos

su palabra.

Observa tristemente

esos rostros demasiado afectados

por la inevitable vulgaridad de la vida terrestre, y luego

habla

y su palabra

es un fragor llameante que funde ángeles y rampantes.

 

 

 

 

Se cerró el lente de Miguel Maldonado, un gran fotógrafo y mejor ser humano 

Miguel Maldonado Foto por David Gasser

 

 

Miguel Maldonado dedicó su vida profesional a la fotografía. Era muy bueno en su oficio. Versátil, rápido, y con el ojo adiestrado para el detalle, Miguel lograba que sus fotos contaran una historia, lo mismo si se trataba de un evento, de una persona o grupo de personas, o de un producto. Pero, además, Miguel era un tremendo ser humano. Además de un buen ojo, tenía gracia, simpatía y hacía sentir bien a los sujetos de sus fotografías. Trabajar con él no era fácil porque era exigente. Cuidaba sus fotos porque eran el reflejo de su profesionalismo en el oficio. Por eso, durante décadas fue un fotógrafo cotizado por empresas, agencias de publicidad y comunicación y organizaciones sin fines de lucro.

Pero también fue fotógrafo de prensa y acudía, cámara en mano, al llamado de su compromiso de vida con las causas más justas de nuestro pueblo. Miguel hizo patria con su cámara, y con su presencia solidaria y oportuna cada vez que se le necesitó, en los más diversos escenarios de las luchas políticas y sociales de nuestra gente. Además de fotógrafo, fue amigo, cómplice y compañero de luchas y afanes.

Silvio Rodríguez y Andy Montañez 1997. Por Miguel Maldonado

En CLARIDAD dejó también su huella.  A Miguel le encantaba hacer retratos y para el En Rojo hizo muchísimos sin embargo, uno que no hizo para nuestra redacción, pero que utilizamos a la saciedad fue la famosa foto del abrazo entre Andy Montañez y Silvio Rodríguez, que le costó a Andy su contrato en la calle 8. En el Festival de Apoyo a CLARIDAD se destacaba por las fotos artísticas de los y las que subían a Tarima, no había que pedírselo lo hacia por iniciativa. Cuando no existía la fotografía digital Miguel se encargó de fotografiar los carteles conmemorativos del Festival, para hacer la separación de colores y luego enviarlos a imprimir. Aquí no tenemos forma de pagarle su desprendimiento y su solidaridad.

Hoy, que ya no está entre nosotros, recordamos su vida buena con cariño y agradecimiento. Nos acompañará siempre el recuerdo de su sonrisa franca y de sus fotos maravillosas . Vaya para su hija y demás familiares el abrazo solidario y la más sentida condolencia de parte de todas y todos en la Junta Directiva y el Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña.

Trabajo de 55 artistas para el Festival de Apoyo a CLARIDAD dedicado a Osar López. Foto por Miguel Maldonado
Foto cortesía de David Gasser

Reflexión post electoral 

Ana Irma Rivera Lassén Foto por: Angela Medina

 

 

Especial para CLARIDAD

 

El día de las elecciones acudí con una amiga y mi sobrina nieta a la Escuela Osuna, unidad que le corresponde a la comunidad donde vivo. El caos comenzó al llegar al plantel, pero siguiendo el ejemplo de paciencia de las personas que hacían largas y enrevesadas filas debido a los estrechos pasillos, asumí la espera como parte del deber patriótico. Sentí admiración por numerosas mujeres que no encontraron con quién dejar a sus crías y andaban apertrechadas con meriendas, sillitas y alternativas para entretenerlas, mientras aguardaban. Pensé, indignada, que el proceso debe proveer para darles prioridad. También había personas de avanzada de edad, alguna con andadores y bastones, tratando de abrirse paso hasta sus colegios ubicados en el segundo piso, aunque se supone que haya uno de fácil acceso para votantes con diversidad funcional. Sin embargo, la gente se mantuvo en sus lugares y colaboró como pudo con quien necesitaba apoyo. Mucho tiene que mejorar el sistema eleccionario en Puerto Rico, no solo para evitar el control del partido mayoritario y las muchas irregularidades que se han denunciado para manipular las votaciones adelantadas y no presenciales el día de los comicios, sino también para atender aspectos logísticos que contribuyan a que el ejercicio del voto no se convierta en una traumática carrera de obstáculos. Superada la calurosa espera de casi cuatro horas y luego de completar las papeletas previamente ensayadas para asegurarme de cumplir con los acuerdos de la Alianza, correspondía esperar con mucha esperanza y susto en el corazón por los resultados.

El susto se convirtió en decepción y tristeza ante la ola azul que le dio el triunfo a la próxima gobernadora del país. Ninguna persona que respalde a Donald Trump-misógeno, hostigador sexual, convicto por múltiples delitos, racista y xenófobo, abusador verbal y de hechos en contra del pueblo puertorriqueño, debería gobernarnos.  Existen múltiples otras razones para considerar inaceptable a Jenniffer González. Incluyen desde su ideología conservadora, su historial legislativo en la Cámara de Representantes en contra de la clase trabajadora y de los mejores intereses de nuestra Patria, el autobombo que se ha dado como comisionada residente hasta las contradicciones y desplantes que exhibió en la campaña por la gobernación. Pero, nunca mejor dicho el refrán de que al que no quiere caldo se le dan tres tazas; ahora tenemos a Trump otra vez en la presidencia de Estados Unidos y a su seguidora aquí, su lugar favorito para lanzar rollos de papel toalla.

Resulta aún peor el control de los cuerpos legislativos por el Partido Nuevo Progresista (PNP) con sus ya nombrados presidentes, Carlos (Johnny) Méndez en la Cámara y Thomas Rivera Schatz en el Senado. Están de vuelta a las andadas del abuso en los puestos que ocuparon en cuatrienios anteriores, pero en esta ocasión con la oportunidad de sembrar más de su gente en el Tribunal Supremo, en la Contraloría y en la decadente Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM). Mientras tanto, las organizaciones feministas y de servicios para las mujeres, las defensoras de los derechos humanos, la comunidad LGBTTQI+, las ambientalistas, no contaremos ya con la participación legislativa de Victoria Ciudadana (VC) en Cámara y Senado, a menos que el escrutinio general sostenga las candidaturas de los precintos 2 y 3 de San Juan y un escaño adicional para el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en el precinto 4. Además del copo legislativo del PNP, de por sí conservador, continuarán en sus escaños las legisladoras del Proyecto Dignidad (PD). La senadora Joan Rodríguez Veve ya ha anunciado su cruzada antiaborto y ha retado a la delegación de mayoría a cumplir el compromiso de campaña  que hicieron de propulsar el conservadurismo. Nos ofrece un poco de aliento saber que contaremos con las sabias aportaciones y las enérgicas voces de la Senadora María de Lourdes Santiago y del representante Denis Márquez, del PIP, en Senado y Cámara, respectivamente. Me alegra su reelección y la extraordinaria cantidad de votos que obtuvieron. Para asuntos relacionados con la equidad de género probablemente se pueda contar con la Senadora Ada Álvarez Conde, reconocida feminista, electa por acumulación por el PPD. Por pronunciamientos hechos anteriormente, sabemos que José Luis Dalmau (saliente presidente del Senado) y Luis Javier Hernández (actual alcalde de Villalba) son conservadores en asuntos de género y derechos humanos.

En el aspecto positivo del reciente evento electoral, están los resultados obtenidos por el candidato de la Alianza Juan Dalmau, cuyo liderato, credibilidad y campaña bien ejecutada convenció y le dio esperanza a tantas personas. Se creció, junto a su familia en los momentos tan difíciles de la enfermedad de su esposa, sin duda una mujer muy valiente y comprometida con la Patria. Alcanzar el segundo lugar en la contienda por la gobernación, desplazando al PPD, constituye una gran gesta que mantiene abierto el cofre de las alegrías. A esto se suma la cantidad de gente (30.85%) que seleccionó la independencia en la papeleta del mal llamado referéndum, el que no fue patrocinado por cuatro de los partidos. Solamente el PNP y “pacs” o grupos aliados hicieron campaña a favor de la estadidad. Además, entre el 16 % de votantes que, como yo, no votamos por ninguna opción y seguimos la directriz de la Alianza, debe haber también un considerable número de independentistas. Tampoco puede obviarse el 12.33 % que optó por la libre asociación. Aunque ello no tenga efecto vinculante alguno, es refrescante saber que el proceso de la Alianza incrementó el respaldo independentista.

Sin embargo, hay un resultado que me ha causado gran preocupación y también a muchas otras personas que adoptamos la Alianza como una alternativa al bipartidismo que nos impide avanzar hacia la descolonización, el desarrollo, la paz y la equidad. Se trata de la candidatura de la compañera Ana Irma Rivera Lassén para la Comisaría Residente en Washington. El 10 % obtenido por ella no alcanzó la proyección de las encuestas, que se acercaba al 15%. Sin embargo, el candidato del PIP, que se colocó para cumplir los requisitos de inscripción del partido, recibió 5.22 % de votos. Es evidente que votantes del PIP se distanciaron del acuerdo de la Alianza y no hicieron el cruce como correspondía. En el proceso de reflexión y evaluación que hagan junto a VC esto debe ser objeto de análisis franco, si queremos avanzar para acciones conjuntas futuras. Probablemente, hacía falta más educación a la base de la organización política sobre los acuerdos para establecer la Alianza y de que implementarlos al momento de ejercer el voto era parte de la disciplina de partido.

Sabemos que el candidato Dalmau recibió muchos votos de personas de otros partidos fuera de la Alianza que no respaldaron a Ana Irma. Existen fuertes cadenas de discrimen racial, de machismo y lesbofobia que, aunque no sean reconocidas por quienes las tienen, afectan sus opiniones, sus acciones. Ana Irma es una sobreviviente de todas esas desigualdades. Estoy muy orgullosa de su liderato y desempeño, siempre guiada por el compromiso con Puerto Rico, los derechos humanos y los sectores vulnerados.

Las personas que respaldamos la Alianza de País, la Nueva Patria, confiamos en que las organizaciones que la tejieron comiencen pronto a conversar a su interior y en conjunto sobre las ganancias y las pérdidas en el proceso, sobre las condiciones necesarias para trazarse un camino futuro para beneficio del País. Debe propiciarse el espacio para recoger la opinión y recomendaciones de todas las personas interesadas. Al mismo tiempo, sabemos que nos tocará estar mucho tiempo en el activismo, en las calles, defendiendo los derechos que con lucha y sacrificios hemos alcanzado. Para las mujeres la principal amenaza es a nuestros derechos sexuales y reproductivos estamos listas para reivindicar los derechos humanos del pueblo puertorriqueño en general. Con Trump en Estados Unidos y sus seguidores en Puerto Rico, esa es la responsabilidad que nos depara la historia.

 

 

 

 

Empresarios del otro lado de la historia

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Resulta una contradicción, una  ironía, que sectores empresariales del país hayan exhortado a sus trabajadores a votar en contra de los partidos políticos con las mejores plataformas económicas, según calificadas por la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR).

Muy en particular, los sectores empresariales presionaron a sus trabajadores a que no votaran por  la Alianza de País, conformada por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC).

Una vez pasada la elección y conocidos los resultados de que el Partido Nuevo Progresista resultó ganador, los portavoces de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR),  la Cámara de Mercadeo, Industria e Importación de Alimentos (MIDA), la Cámara de Comercio (CCPR) y de la Asociación de Contratistas Generales (ACG) expresaron su satisfacción de que  los electores no hayan votado por la Alianza de País y sí por el PNP.

Mientras, un estudio de las plataformas económicas de los cuatro partidos políticos presentado por la AEPR en su reciente asamblea anual señalaba:

“Las propuestas de PIP y PPD son posiblemente las propuestas económicas más específicas y completas, enfocadas en el desarrollo sostenible, la deuda y apoyo a la economía local y sectores emergentes. Se observa un enfoque hacia la economía solidaria y el cooperativismo. Las propuestas de PNP y PPD carecen de un enfoque claro, basándose en proyectos de reconstrucción y en la atracción de inversión extranjera, pero sin establecer claramente cómo se medirán los resultados”.

Al planteamiento de la contradicción que representa la postura de los sectores empresariales, el economista Ricardo Fuentes, expresidente de la AEPR, admitió en entrevista que desde que vio los resultados de la elección, pensaba lo mismo. Señaló que hay que reconocer que en el sector empresarial en Puerto Rico hay diferentes empresarios  y quizás hay algunos  jóvenes que no tienen una misma visión de mundo, que no necesariamente es la misma a la que se escucha en los medios. “Los que se ven mucho en los medios y que exhortaron a votar a favor del PNP responden a unos intereses bien específicos, bien particulares que sin duda alguna se benefician del estatus quo”.

Indicó que, por el contrario, la propuesta económica del candidato de la Alianza es una que implicaba  empezar a producir localmente, que a muchos de los sectores empresariales más poderosos en el país, precisamente el sector que los hace poderosos, es  la importación de mercancías de Estados Unidos. “Así que un proyecto nacional de producir localmente va en contra de los intereses de los empresarios locales que se han amparado  en el sistema económico a través de la importación de mercancías”.

Fuentes expuso que la propuesta económica del PIP era un cambio que sin duda podría haber beneficiado a la clase empresarial a la larga y resaltó que es mejor una economía  dinámica y de crecimiento y desarrollo sostenible para la clase empresarial, lo que les hubiese convenido sin duda alguna. A a la misma vez, desde la perspectiva de estos, ello representaba un riesgo, sin embargo, las decisiones de negocios al final del día son análisis de riesgo. Afirmó creer que la propuesta económica del PIP sí representaba un cambio de cómo típicamente se ha dado la actividad económica en Puerto Rico.

Aunque apuntó que una economía sólida no puede depender solo de la importación,  hizo la anotación de que ahora mismo ese sector está generando  ganancia y el riesgo a perder las ganancias que tienen ahora por unas ganancias hipotéticas en una economía  nacional, los hace inclinarse a quedarse con las ganancias que tienen. “Creo que esa fue la visión de los empresarios”.

Al planteamiento de que esa postura denota una poca disposición al esfuerzo,  reconoció que eso es un debate que siempre se ha dado en las economías  nacionales, de si son realmente capaces de llevar a cabo desarrollo económico porque siempre tienden a tener posiciones cómodas.

El economista reparó en que le  impresionó mucho el mapa de los municipios respecto a la
gobernación al ver el apoyo al candidato de la Alianza en la zona oeste, en el Área Metropolitana y algo del centro. “Nos hemos concentrado en las ciudades y es hora de que los movimientos sociales se enfoquen fuera de la ciudad. Por otro lado, creo que tenemos que tener más acceso a la información. Para mí, el tema fue vital y el tema de los fondos federales”.  Sobre el particular, analizó que si hay una economía  donde tantas familias dependen de los fondos federales y un partido que se reclama como el único que asegura esos fondos, eso representa  “una desventaja que hay que ver cómo se desmiente que no va ser así. A su vez, destacar la importancia del desarrollo económico, de sacar a las personas de la dependencia de esos fondos. Hay que vincular el voto  a esa situación”.

En entrevista por separado, la economista Martha Quiñones Domínguez, atribuyó esa contradicción a una falta de debate en materia política y, en especial, de política económica. “Existe una falsa perspectiva ideológica y de conocimiento que no permite que entiendan que una cosa es la libre empresa y otra la libertad económica.

Al respecto, expuso que en Puerto Rico se reconoce la libertad económica, en el marco del sistema de mercado mixto que se tiene. El sistema mixto combina el sector público y el sector privado, donde el Estado regula el funcionamiento del mercado y se delega en el mercado la asignación de los recursos, como una estrategia para corregir las problemáticas sociales y ambientales inherentes al libre mercado.

Explicó que la mayoría de las economías del mundo, incluyendo la de Estados Unidos, son economías mixtas. “Esto es así porque los poderes públicos deben proteger y garantizar los intereses ciudadanos, de buen vivir y deben velar por el buen funcionamiento del mercado. El interés público debe ser prioridad. Por eso en cualquier sociedad es difícil cambiar el sistema económico sin discusiones y análisis. Por eso observamos cómo los empresarios en Puerto Rico han apoyado campañas torcidas, con ideas falsas y mal interpretadas basadas en falacia de generalización apresurada. Esta se da por el error en la argumentación, estableciendo una conclusión a partir de un conjunto de pruebas insuficientes, llevando información incorrecta”.

Recalcó que la falta de debates hace que no se entiendan los términos complejos, provocando que se simplifiquen y se tuerzan. “La libre empresa que tanto se defiende es un concepto donde los ciudadanos son capaces de desarrollar o emprender una iniciativa sin trabas del gobierno; pero la misma tiene límites, que son los requisitos legales”. Es el gobierno el llamado a establecer las normas básicas necesarias para garantizar la seguridad, la propiedad y los derechos de todos los ciudadanos y velar por el interés público y protección de los consumidores, observó. Es por eso que en sociedades democráticas el gobierno regula, establece reglas y normas (permisos) y vela por el orden social y económico en el marco económico.

Por lo tanto, “la  libre empresa no existe, tiene límites. Cuando encontramos empresarios auspiciando campañas de información incorrecta y argumentando que se estaba en contra de la libre empresa, no es cierto en principio. Es no conocer lo que conlleva vivir en sociedad de ley y orden donde las personas importan”.

Sobre las propuestas de los partidos políticos examinadas por la AEPR, indicó que las propuestas del PPD eran una mezcla entre flexibilizar permisos y planificar el país dentro de la economía mixta. Las propuestas presentadas por la Alianza de País incluían desde cumplir con procesos de planificación y evaluación, reglas estrictas en los permisos (agilizados, pero bien evaluados) para que no se violenten conceptos como no construir en las playas o lugares inundables, hasta no permitir destruir tierras agrícolas.

Defendió que la propuesta del PIP era de “un proyecto de país diferente dentro del capitalismo de mercado de la economía mixta que tenemos. En ningún momento se expresó, por los menos del parte del PIP, ser “anticapitalista”, no apoyar la libre empresa o cualquier otra argumentación”.

La economista Quiñones Domínguez, concluyó: “Los empresarios no leyeron y analizaron los programas. Si lo hubieran hecho, encontrarían que había muchas contradicciones en el programa del PNP y PD, que tenían ideas buenas, pero como fue diseñado por pedazos, se contradecían. Por eso, en la evaluación que realizaron, varios compañeros economistas encontraron que era poco probable que se pudiera cumplir todas esas propuestas”.

Por el contrario, dijo, en las propuestas del PPD y PIP  hubiesen  encontrado buenas ideas que les ayudaría a enderezar la economía y alejarse de la dependencia de fondos externos creando una base empresarial ágil y fortaleciendo a la sociedad, en especial al trabajador, que es el que crea la riqueza. En todos los programas había propuestas que eran viables y que eran buenas para la sociedad en su conjunto, pero fueron ignoradas, y lo peor, no fueron evaluadas o debatidas.