Los jóvenes que ven en las fotos irrumpieron en la manifestación el pasado domingo contra el militarismo convocada por Madres Contra la Guerra y otras organizaciones.Su pretexto conocer el motivo por el que se protestaba. Sin embargo reclamaban que “estábamos mejor con los militares aquí”, además incitando a la violencia entre los presentes.Tácticas usadas en los años 70 p para interrumpir la actividad que se estuviera llevando a cabo, en aquel momento le decíamos chotas. El joven con la grabadora se identificó como prensa independiente, su nombre Jacob Rivera según su cuenta de TikTok. Al de la gorra con la insignia de NY, no le conocemos el nombre, fueron juntos y grabaron imágenes de todos(as) los(as) asistentes.
Hay que estar alerta para identificarlos y no dejarnos provocar, ni intimidar.
Carmen Nydia en el 50 Festival de Apoyo a CLARIDAD. Foto Johanna Emmanuelli
En Rojo
La actriz Carmen Nydia Velázquez fungirá como madrina de la actividad
En miras de visibilizar la situación y las luchas políticas que atraviesa la nación vecina, el Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití convocó, el 24 de enero, una caminata que recorrerá varios puntos claves del casco urbano de Ponce. Pautado para las 10:00 a.m., el evento contará con la participación de la artista Carmen Nydia Velázquez como madrina.
En entrevista telefónica con CLARIDAD, la también cantante aseguró haber accedido al acercamiento del Comité para integrar parte del esfuerzo porque, desde hace años, ha aprovechado su exposición como artista para asumir posturas políticas o denunciar una situación social.
“Tan pronto me dijeron Haití, el nombre de Haití y el Comité de Solidaridad, rápido dije que sí. Es lo menos que uno puede hacer cuando uno entiende que hay un pueblo que está en total abandono, como es Haití. Y hay personas aquí, en Puerto Rico, que dan su esfuerzo, tiempo y voluntad para ayudar de alguna forma”, expresó Velázquez a este medio vía telefónica.
En ese sentido, la comediante recordó el plantel escolar que, en 2010, el Comité ayudó a construir con la colaboración del arquitecto Edwin Quiles, el ingeniero Erasto Nieves Aponte y las brigadas puertorriqueñas que, por un año, viajaron al municipio de Leogane, en Haití. Para esa época, los niños de la zona se quedaron sin escuela a consecuencia del terremoto.
En esta ocasión, el Comité busca alimentar la matrícula del plantel que, según reportó 80grados en 2011, asciende a 300 estudiantes, hoy en día es de 400.
“Son cosas tan meritorias. Lo menos que puedo decir es que lo poquito que hago lo disfruto. La gente, al ver que estoy envuelta de alguna forma, le da cierto peso. Muchas veces me he identificado con causas justas, y mi carrera artística y musical se ha esforzado en llevar unos mensajes. La gente los ha entendido, ha entendido cómo yo pienso sobre lo que necesita un pueblo para un buen desarrollo. La gente se siente convocada cuando uno canta sobre temas que, tal vez, otros no cantan por temor a comprometerse”, elaboró Velázquez.
Para la intérprete del personaje “Susa”, las implicaciones de su participación en esta caminata responden a una filosofía que le ha seguido durante su carrera artística. Durante la caminata, Velázquez iniciará la actividad, recibirá a sus participantes y ofrecerá un mensaje relacionado con la situación de Haití.
“Yo lo que espero es que, cuando la gente oiga esta actividad y vea el propósito de recaudar dinero, respondan. Porque estas iniciativas no se mantienen del aire. Hace falta unos dineros, hace falta la generosidad de la gente y la comprensión de la misión que se está haciendo allí. Que muevan sus corazones, participen y sean generosos. Hay que cooperar y ser solidarios. La gente de Haití lo necesita”, concluyó.
La caminata del Comité partirá desde el monumento a Lolita Tizol y acabará en el complejo deportivo de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR). Entre otros, la marcha recorrerá monumentos de la Ciudad Señorial como la Plaza de las Delicias y la catedral. La manifestación cuenta, además, con el apoyo del Municipio de Ponce, la Diócesis Católica de la región y el auspicio de la PUCPR.
El Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití, ha convocado a la comunidad de Puerto Rico, especialmente a la gente de Ponce y pueblos cercanos en el Sur del archipiélago, a participar en la caminata que en solidaridad con la isla vecina de Haití llevarán a cabo el sábado 24 de enero, a partir de las 10:00 de la mañana. El punto de partida será el monumento a Lolita Tizol y culminará en el complejo deportivo de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR). La madrina del evento será la reconocida actriz y cantante puertorriqueña, Carmen Nydia Velázquez.
Una de las portavoces, Josefina Pantoja Oquendo, detalló que recorrerán las calles centrales de Ponce, caminarán alrededor de la icónica Plaza Las Delicias, bordearán la catedral y otros monumentos históricos. Señaló que cuentan con el respaldo de la administración municipal de Ponce, con el apoyo de la Diócesis Católica ponceña y su Obispo, así como con el auspicio de la PUCPR.
La Coordinadora del Comité, Magali Millán Ferrer, ofreció detalles de la actividad: “Queremos dar a conocer la dramática y violenta situación política, así como la precariedad económica que enfrenta Haití, pero también su gloriosa historia de lucha y la valentía de las mujeres y hombres que allí viven. Es nuestro propósito promover que en Puerto Rico se les vea con solidaridad y que reciban apoyo. Además, nos proponemos recaudar fondos para la alimentación de la matrícula del plantel escolar que construimos en el municipio de Leogane, luego de que el terremoto de 2010, destruyera el que existía”. Recordó que la Escuela Solidarité fue diseñada por el reconocido arquitecto Edwin Quiles y la levantaron brigadas boricuas, que durante más de un año viajaron a Haití para hacer el trabajo de construcción de forma voluntaria, bajo la coordinación del ingeniero estructural, Erasto Nieves Aponte.
Por su parte Millán Ferrer dio a conocer que tendrán actividades artísticas una vez el grupo de caminantes llegue al Complejo Deportivo, entre las cuales destaca la participación del grupo musical Patria y Cultura. Los fondos que se recauden provendrán de los donativos que aporte el público por la inscripción en la caminata, camisetas, memorabilia del evento, la comida y refrigerios que estarán disponibles.
Las personas que deseen más información o que quieran inscribirse para caminar pueden llamar a: 787-374-8348 y 787-349-6217 o escribir a haitipuertorico@mail.com. También pueden encontrar detalles de la caminata y de los trabajos del Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití, en su página de “Facebook”.
La historia nos enseña que la caída de un Imperio nunca es súbita. Se gesta a través de largo tiempo y se nutre de las contradicciones inherentes al ejercicio del poder de cada imperio sobre los territorios y grupos humanos que conquista. Así ha ocurrido con todos los grandes imperios desde la antigüedad hasta nuestros días.
A veces se nos olvida que hasta hace muy poco Francia, Bélgica, Holanda, España y el Reino Unido de Gran Bretaña, entre otras potencias de Occidente, fueron imperios poderosos que dominaron vastos territorios y poblaciones del mundo entero. Se nos olvida también que fue la lucha anticolonial globalizada en Asia, África, Oceanía y el Pacífico , y en América Latina y el Caribe la que posibilitó el surgimiento de nuevas naciones soberanas, y nuevos realineamientos geopolíticos, económicos y militares entre grupos humanos y países.
Hoy el mundo presencia otro cambio de paradigma. El imperio de Estados Unidos, el más fuerte y poderoso de la modernidad, está mirándose en el espejo de sus antecesores, y leyendo las señales en la pared de que su control y hegemonía ya no son absolutos, y que hay nuevos y fuertes jugadores en el tablero mundial, que cuentan con recursos y poder suficientes para desafiarlo y burlar su cerco.
El poder que le ha otorgado a Estados Unidos la supremacía militar, económica y financiera que ha ostentado, está hoy cuestionado, y su legitimidad como principal poder del mundo se ha erosionado con el avance de otras potencias y naciones de un hemisferio sur que reclaman de tú a tú un asiento en la mesa donde se toman las grandes decisiones sobre el planeta. Decisiones que, por demasiado tiempo, han sido dominadas por las grandes potencias de Occidente, hoy en repliegue.
En otras palabras, Estados Unidos está quedando solo. Sólo cuenta con el Israel genocida y el tibio respaldo de una Europa debilitada, desgastada y confundida que no parece entender que las reglas del juego ya no le favorecen. Por eso, como dragón acorralado, el gobierno de Washington, respaldado por el andamiaje militar, industrial, financiero y tecnológico que lo sostiene, se aferra a su apabullante aparato bélico como arma y escudo para generar el caos que le permite seguir abusando, intimidando, amenazando, sancionando y coaccionando a quienes considera adversarios inferiores y subordinados.
En las últimas semanas ha realizado ataques armados en Nigeria, Irán y Venezuela, donde secuestró al Presidente y su esposa, ha amenazado a los gobiernos de Cuba, Colombia, México, y pretende anexar a Groenlandia, una isla del Ártico que pertenece a Dinamarca. Ha interferido en las elecciones en Ecuador, Argentina, Honduras y Chile. Ha remilitarizado a Puerto Rico, usando nuestro territorio como plataforma de agresión y mantiene como rehén a toda la región del Caribe, donde ha perpetrado múltiples ataques a pequeñas embarcaciones con el saldo de más de 100 civiles asesinados. Penaliza con aranceles abusivos a países que no se pliegan a sus exigencias. Persigue e interviene con tanqueros petroleros extranjeros en todos los mares y mantiene a Ucrania empantanada en una guerra que no está ganando ni puede ganar.
Este es el imperio que hoy gobierna la administración de Donald Trump, pero que antes gobernaron con igual prepotencia las administraciones de Joe Biden y Barack Obama, y antes de ellos, las de otros cuarenta y tantos presidentes, y Congresos y Tribunales de Justicia, todos comprometidos con la visión imperialista de un Estados Unidos que se considera la nación «excepcional» y, por tanto, merecedora de imponerse y mandar sobre el mundo entero, y, además, la única con el derecho de apropiarse de los recursos estratégicos de los demás países para sus objetivos e intereses.
Según reconocidos expertos en política internacional, estamos en la antesala de una Tercera Guerra Mundial. Esta sería el resultado de las políticas y acciones unilaterales de un Imperio estadounidense sin freno ni cortapisas. Los organismos internacionales para promover el diálogo y las opciones no bélicas, como Naciones Unidas y otros, son inoperantes hoy ante el peso del poder de veto de Estados Unidos a cualquier decisión que no le acomode. Siendo así, el freno a la locura imperialista tendrá que venir de los gobiernos y los pueblos que no están dispuestos a vivir otra devastadora guerra mundial.
Le corresponde, entonces, a esa gran cantidad de países del llamado Sur global, de Asia, África, Europa, América Latina y otras regiones, que representan el 51 por ciento de la población, el 39 por ciento del territorio y el 40 por ciento del Producto interno bruto (PIB) del planeta. Son la nueva fuerza demográfica, geopolítica y económica de este siglo. Los mismos que han comenzado a agruparse para fortalecer la cooperación económica mutua, promover la inclusión y crear alternativas al orden económico y financiero dominado hasta hoy por Estados Unidos y Occidente.
Solo con esta fuerza de más de la mitad de la población del mundo, organizada para vivir en paz y defender lo que le corresponde, se podrá imponer el freno implacable de la historia sobre un imperialismo desbocado y decadente.
El Departamento de la Marina de los Estados Unidos (EE. UU.) anunció, el 7 de enero, que continúa monitoreando el cumplimiento de las investigaciones y limpiezas relacionadas con químicos y explosivos que lastró, décadas atrás, el mismo cuerpo militar en la base naval Roosevelt Roads. El anuncio, que advierte sobre los peligros que aún pueden haber, se da en medio de la reocupación militar del espacio.
Bajo una Orden por Consentimiento de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), la Marina informó que actualmente instala pozos de monitoreo, muestreo y medición de agua subterránea para vigilar la presencia de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladads (PFAS, en inglés). De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (NIH, en inglés), estas sustancias no se descomponen fácilmente y pueden afectar la salud aumentando el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
“Para garantizar la seguridad pública, le recomendamos que siempre siga los mensajes de seguridad en los letreros, no traspase los portones cerrados con candados y evite las áreas restringidas donde haya letreros de advertencia. Estas áreas controladas están bajo gestión de la Marina y la Autoridad para el Redesarrollo Local”, indicó la rama militar estadounidense.
CLARIDAD preguntó a los oficiales de prensa de la Marina cómo funcionaría esta limpieza dado el aumento, desde hace meses, de actividades militares en la antigua base naval. Todos los oficiales refirieron las preguntas a la directora de comunicaciones, Julianne Kreidel, quien quedó en enviar más información el 10 de enero.
Kreidel compartió, por otro lado, el documento oficial relacionado con el proceso de limpieza de la antigua Roosevelt Roads. Con 12 páginas fechadas para el 2008, el documento contiene información sobre la transferencia de propiedades, como las parcelas del aeropuerto y del puerto marítimo. Además, repasa preguntas comunes y contactos para más información.
Con relación a la limpieza, la Marina se limita a informar que “continuará con las investigaciones de campo y evaluaciones de riesgo ecológico en 38 sitios. La Marina implementará medidas correctivas (limpieza) en 11 de esos sitios dentro de los próximos seis meses. Además, hay ocho sitios donde hubo derrames o escapes de petróleo de los tanques de almacenamiento. Los tanques y suelos contaminados alrededor de estos fueron removidos y estos sitios se encuentran ahora en el proceso de supervisión de atenuación natural”.
El documento también indica que aproximadamente 60% del terreno de Roosevelt Roads aún estaba restringido de alguna forma. Desde la fecha del informe, octubre de 2008, han pasado casi 18 años y otras ramas del ejército actualmente utilizan el espacio marítimo y aéreo de la zona.