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El junte infernal

 

 Especial para CLARIDAD

 

Durante la campaña electoral del año 2020, el Partido Popular Democrático (PPD), prometió al país, entre otras cosas, que derogaría el Código Electoral aprobado por la Asamblea Legislativa que entonces controlaba el Partido Nuevo Progresista (PNP) y que firmó la entonces gobernadora, Wanda Vázquez Garced. Dicho Código había sido objeto de un sinnúmero de críticas de todos los partidos políticos, con excepción del PNP y, a pesar de haber asegurado que no lo firmaría si no existía consenso entre los partidos políticos del País, Vázquez Garced, dio al traste con su promesa y lo firmó. Posteriormente en el cuatrienio, el PPD dio marcha atrás a su palabra y bajo el pretexto de que el gobernador Pierluisi no firmaría un proyecto derogando el Código Electoral, se enfrascó en la discusión de enmiendas cosméticas a dicho Código, las que, igualmente, fueron rechazadas por legisladores del propio Partido Popular, del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), del Proyecto Dignidad (PD), del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y de los legisladores independientes, José Vargas Vidot y Luis Raúl Torres. Estas enmiendas no solo esquivaban abordar aspectos medulares que se consideraban necesarios para la más eficaz participación de los partidos en las elecciones y en la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), sino que ampliaban las categorías de los electores elegibles para “voto ausente” y “voto adelantado” y ponían en manos de los partidos del bipartidismo el control de las estructuras de la CEE.

La posterior discusión de dichas propuestas llevó a la aprobación de un proyecto de enmiendas al Código Electoral en la que participaron legisladores del Partido Popular, del Proyecto Dignidad, del Partido Independentista Puertorriqueño y de los legisladores independientes, José Vargas Vidot y Luis Raúl Torres. A pesar de que dicho proyecto no contenía el total de enmiendas a las que aspiraban estos legisladores, el proyecto se aprobó y pasó a la firma del gobernador Pierluisi, no sin antes este ser “aconsejado” por el caucus de su partido, de que debía vetarlo. Como era de esperarse, Pierluisi así lo hizo. Ello retrotrajo la discusión a la vigencia del Código Electoral de 2020.

Al margen de esta discusión se dio a conocer la presentación de un pleito incoado por el Movimiento Victoria Ciudadana y el Partido Independentista Puertorriqueño, impugnando la constitucionalidad de las disposiciones de los artículos 6.9 y 7.1 del Código Electoral del 2020 que prohíben las candidaturas coligadas y las alianzas electorales, que existieron en el sistema electoral del país, hasta que la mente maquiavélica de Luis Fortuño las prohibió en el Código Electoral de 2011. Ante ello, las reacciones viscerales de los lideres del bipartidismo no se hicieron esperar.  El ex gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, llamó a la posible alianza “una trampa” y el presidente de la Cámara “Tatito” Hernández la llamó “el junte demoníaco”. Los pseudo lideres del PNP, adujeron, demagógicamente, que la alianza conllevaría una ventaja indebida para los partidos MVC y PIP y no hubo quien dejara de azuzar el acecho inminente del comunismo y el castro chavismo.

En el ínterin, se suscitaron también las elecciones de un nuevo presidente del PPD, colectividad que ya se encontraba muy maltrecha, entre otras,  por el pobre trabajo legislativo, la falta de un plan de país, la actitud timorata ante el atraco y la ineficiencia de Luma Energy, la complicidad con el PNP para sellar la privatización de la generación de la energía eléctrica, la firma del plan de ajuste del gobierno central, su complacencia con la incumbencia de la Junta de Control Fiscal que ha representado mayor empobrecimiento del país y un saqueo incontenible de fondos públicos, su indiferencia ante los efectos adversos que vive el país con la implementación de la ley 22, ahora Ley 60, su indolencia ante los abusos cometidos contra la Universidad del Puerto Rico, la crisis del sistema de salud, los hechos cada vez más frecuentes de destrucción de nuestros recursos naturales y los actos de corrupción en los que se vieron involucrados importantes alcaldes de municipios controlados por el PPD.

La lucha por la presidencia del PPD puso de un lado al sector más rancio y colonialista de ese partido, liderado por el presidente de la Asociación de Alcaldes y alcalde de Villaba, Luis Javier Hernández y del otro lado, al representante Jesus Manuel Ortiz quien, aunque no menos colonialista que su adversario, había demostrado la disposición a sostener diálogos serios con las demás colectividades representadas en la legislatura. El presidente de la Cámara, Rafael “Tatito” Hernández alineado con Hernández, mantenía una pugna por lo bajo con Ortiz, a quien derrotó para asumir la presidencia de la Cámara de Representantes. Ortiz se alzó con la victoria de la presidencia del PPD, tras un recuento de votos, luego de lo cual se profirieron las consabidas frases: “hay que trabajar para la unidad del partido” y “el partido hay que fortalecerlo”.  Si, Pepe. La lucha de poder estaba casada.

Sorpresivamente, en el primer día de la presente sesión legislativa, el presidente de la Cámara de Representantes, “Tatito” Hernández, aprovechando la oportunidad de que el presidente de su partido, Jesus Manuel Ortiz, también representante, estaba fuera de Puerto Rico, bajó por descargue, sin vistas y sin discusión de clase alguna, unas enmiendas al Código Electoral, entre las cuales incluyó una píldora venenosa, que trastoca la forma y manera en que se postulan y eligen los candidatos por acumulación a la asamblea legislativa. Esta movida, indudablemente, estuvo motivado por la acelerada erosión de la base del PPD, que pone en riesgo la tenencia de escaños en la legislatura, el control del presupuesto y la repartición de contratos a los amigos, familiares y donantes. Amenazados con el recorte de presupuestos, la presidencia de comisiones y la maldición de “Tatito” Hernández, trece otros legisladores se prestaron para esta vil componenda con el PNP, buscando frenar el avance de las fuerzas progresistas que se augura ganarán mayores espacios de poder en las estructuras políticas, poniendo en peligro la hegemonía de una clase política, arcaica, inútil, corrupta e insidiosa.

Aprobado este proyecto perverso en la Cámara de Representantes, el representante del PIP, Dennis Márquez, catalogó el pacto del binomio PNPPPD, como el junte infernal. Ya surgen las voces autorizadas en la materia que han catalogado este proyecto como inconstitucional. El presidente del Senado, José Luis Dalmau, ha expresado que el mismo será analizado por sus asesores legales. No obstante, al momento de la discusión de este proyecto corresponde a los legisladores del PPD en el Senado, demostrar de qué lado están: si del lado del chanchullo para seguir deslegitimando el sistema electoral ya manoseado por las siniestras maniobras del PNP o del lado de la defensa de un sistema electoral democrático, participativo y justo. Conforme obren, la historia los juzgará.

La autora es Presidenta Movimiento Unión Soberanista

 

 

El desastre de los hospitales y el timo de las aseguradoras

 

ccotto@claridadpuertorico.com

Más allá de las responsabilidades que pueda tener la administración del grupo hospitalario HIMA en su quiebra, hay otros de factores que inciden en que la situación económica de los hospitales sea una “sumamente frágil”, reconoció el presidente de la Asociación de Hospitales, Jaime Plá. Es una situación de múltiples factores estructurales, a nivel macro unas y micro otras, que  han venido pasando desde hace décadas, y algunas que son más recientes y coyunturales, por ejemplo, el huracán María y la pandemia del COVID-19, describió a CLARIDAD el catedrático de la Escuela de Salud Pública, del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), Heriberto Marín Centeno.

El factor macro al que hay que remitirse tiene que ver con la reforma de salud de la década de los 90, ejecutada por el entonces gobernador Pedro Rosselló González, que lo que hizo en esencia fue entregar el sistema de salud a los sectores privados con fines de lucro. En la medida en que se entregó esa “tarjetita”, señaló,  básicamente se entregaron millones de dólares a las aseguradoras privadas para que administraran los fondos de ese plan médico que ha tenido diversos nombres en el transcurso de los años. En la medida en que se privatizaron las instalaciones de salud públicas que eran a nivel municipal, hospitales, centros de salud primario, así como hospitales regionales, en esencia lo que se hizo fue que el sistema de salud, en el cual el Gobierno tenía un rol bien importante como gestor en la parte de gobernanza y el sector privado en la parte de servicios y de proveedor, se le entregó todo al sector privado, a las fuerzas del mercado para parecerse más al modelo de Estados Unidos.

Es obvio que este nuevo modelo generó en el sector hospitalario unas dinámicas y procesos que lo hizo más vulnerable a fluctuaciones del mercado y a los flujos de ganancias y a que también entrara en un proceso de competencia entre ellos. Esta reforma lo que hizo fue  someter al sector de la salud al mercado y reducirle en gran medida al Estado su rol de regulador, de planificación y control sobre los servicios, indicó.

El otro factor macro es que el sector financiero  del sistema de  salud son las aseguradoras, que en su mayoría son privadas con fines de lucro. El catedrático de la Escuela de Salud Pública, que ha hecho investigaciones sobre el desempeño de las aseguradoras, apuntó que este  sector, al adquirir  un poder más grande sobre el sistema, empieza  a exprimir a los proveedores para obtener más ganancias y más fondos para sus gastos administrativos, para ser más rentables. En ese proceso, las ganancias que en última instancia deberían llegar a los proveedores, hospitales, a los centros primarios, etc., se quedan en el bolsillo de las aseguradoras; se le va negando  recursos a los proveedores, que son los que ofrecen los servicios de salud y ayudan a mantener la población saludable. “Ahí hay otro elemento que se va generando dentro de la reforma de salud.  Esos son elementos estructurales”.

El investigador en Salud Pública señaló que hay otros elementos micro que tienen que ver con  la industria hospitalaria, los cuales se relacionan con procesos que se vienen dando hace décadas, igual que en otros países, y es que muchos de los servicios que tradicionalmente se daban en los hospitales debido al  desarrollo tecnológico ahora se ofrecen de   manera ambulatoria. En la medida en que los médicos  pueden hacer procedimientos en sus oficinas y en centros ambulatorios, los  hospitales posiblemente han comenzado a ver sus ingresos disminuidos y muchos han tratado  de compensar eso con sus propios centros ambulatorios dentro del mismo hospital.

La observación de Marín Centeno es que esto también ha provocado que aumente la competencia entre los hospitales. En el caso de Puerto Rico, todo esto se combina con el descenso poblacional en las últimas décadas y con el  envejecimiento de la población. “Todos estos  factores interactúan entre ellos y hace que el modelo de negocios de los hospitales se ponga cada vez más riesgoso, cada vez los márgenes de sobrantes se van reduciendo. Ante eso, muchos hospitales empiezan a tratar de tomar medidas correctivas y, para compensar, tratan de  comenzar a crear cadenas hospitalarias, consolidación de hospitales,  fenómeno que  también se da en Estados Unidos. Aquí  tenemos HIMA San Pablo, Menonita, Pavía, Dr. Center”.

Marín Centeno apuntó a que ese mecanismo que llaman microeconomía de integración horizontal, de entes en diferentes lugares geográficos que  se unen  bajo una estructura corporativa, reduce gastos, pero a su vez impone un límite.

Con la quiebra del Gobierno, ante su falta de capacidad de poder ayudar al sector hospitalario, cada vez más el financiamiento del sistema de salud comenzó a basarse en los fondos federales  y a estar bajo las limitaciones que impone la Junta de Control Fiscal (JCF) de lo que puede hacer el Gobierno. “A eso se le junta la situación última del huracán y la pandemia, donde con la presión hacia el sector de la salud  los hospitales tuvieron que hacer grandes inversiones luego del huracán en planta física, planta eléctrica. Eso afectó a unos  más que otros. Luego, con la pandemia, que sí afectó a todos los hospitales en la medida en que dejaron de recibir ingresos, una de las cosas que hizo el Departamento de Salud  fue cancelar todos los procesos electivos que no eran necesarios. Eso afectó a los hospitales,  a trabajadores y hasta a los pacientes”.

De acuerdo a Marín Centeno, todos estos elementos se juntaron y los hospitales y proveedores, que ya estaban mal debido a que las aseguradoras ya no tenían que pagar las primas y las reclamaciones porque la gente no estaba usando los servicios. La pérdida de pago por reclamaciones médicas aumentó grandemente. “En la medida en que la gente comenzó a usar los servicios comenzaron a fluir los fondos, pero en la medida en que todos esos elementos se juntan viene el efecto micro de las determinaciones equivocadas o desastrosas de los hospitales. Ha salido a relucir en el caso de HIMA, que inclusive dejaron de pagar los descuentos que le hacían a los empleados; eso es un robo”, expresó. A la vez reconoció que es obvio que hay hospitales que han tenido una mejor gerencia y han podido adaptarse mejor y ser más exitosos.  A toda esta dinámica se une que sistemas hospitalarios norteamericanos han comenzado a incursionar en Puerto Rico, por lo que reiteró que son múltiples los factores que han contribuido a la crisis.

El catedrático del RCM mencionó que en los países más avanzados del mundo no va a ocurrir que un hospital cierre, porque el Estado tiene un rol mucho más fuerte. Esto no quiere decir que no se hagan ajustes de ser necesario, pero se hace de manera planificada, se da tiempo a hacer ajustes, no se permite que de momento un hospital quiebre y cierre. Trajo a la atención que se supone que para abrir un hospital se tiene que presentar un estudio que justifique los servicios, que hay una población con necesidades que no se están atendiendo.

A juicio de Marín Centeno, con la reforma de salud, al Departamento de Salud se le quitaron las  herramientas y el poder que tenía para atender estas situaciones. Por otra parte, en el caso de los pacientes del plan de salud del Gobierno, el Plan  VITAL, son ASES y el Comisionado de Seguros los que controlan a las aseguradoras. Señaló que en general el Gobierno tiene que intervenir,  no se puede dejar solo a esos dos entes.

 

 

La burbuja farandulera de los partidos coloniales en Puerto Rico

 

Especial para CLARIDAD

Llevamos semanas, sino meses, registrando temperaturas extremadamente altas, tanto en Puerto Rico como en grandes espacios del Planeta. Los datos publicados por la National Oceanic and Artmospheric Administratrion (NOAA) de los EE.UU. y la Organización de Meteorología Mundial (WMO) de la ONU, indican que el récord de temperatura del Planeta para el mes de julio de 2023 supera por mucho el registro histórico. (https://www.nasa.gov/nasa.gov/press-release/julio-de-2023-fue-el-mes-mas-caluroso-registrado) Tal como pasa con la temperatura del aire también ocurre con las temperaturas oceánicas en todo el Planeta. Según avanza este proceso de calentamiento, con alta certeza este año 2023 se convertirá en el más cálido jamás registrado en la historia por la ciencia moderna. En Puerto Rico la ola de calor desde hace varios meses ha requerido la divulgación por parte del Servicio Meteorológico de la NOAA de Avisos de Calor Extremo para prácticamente toda la Isla, por semanas consecutivas debido al registro de un Índice de Calor (combinación de alta temperatura con alta humedad relativa en el aire) en exceso de 1100F. Esta desagradable y peligrosa sensación de calor plantea un alto riego de seguridad en la salud pública puesto que puede inducir serios problemas metabólicos a toda persona, pero en particular, a los de mayor edad y los que padecen condiciones respiratorias y cardiovasculares. Ese calor excesivo que puede producir, y en efecto ha producido muerte súbita a un número importante de compatriotas. Las autoridades de gobierno recomiendan a los adultos mayores en Puerto Rico (los que conforman el grupo social más empobrecido) a buscar protección en espacios con aire acondicionado. Sin embargo, para muchas familias y compatriotas, protegerse contra el calor, según se recomienda, implica elevar los ya altos gastos de la facturación de la electricidad, lo que en consecuencia trae un proceso de profundización de la condición de la pobreza. Si no se protegen de la ola de calor, corren el riesgo de enfermarse o morir; si se protegen en espacios refrigerados, se le reduce el menguado ingreso de sobrevivencia, lo que puede traer desbalance para la adquisición de alimentos o medicamentos, entre otras instancias.

La situación climática del año 2023 se exacerba con la manifestación del fenómeno El Niño en la región del Océano Pacífico, que en esta ocasión se considera un ‘Súper Niño’. Los científicos han observado que a medida que el calentamiento global progresa, se altera la manifestación de los fenómenos de los ciclos ordinarios de ‘El Niño’ y La ‘Niña’. Ambos fenómenos se están expresando con más frecuencia y, a la vez, más intensos. No parece haber duda de que el disloque en el clima global atribuido al calentamiento del Planeta se está manifestando severamente muchos años antes de lo que los expertos científicos anticipaban, es decir, se nos está reduciendo el tiempo hábil para acordar y adoptar medidas de contingencia de adaptación al cambio en el clima. Esta situación apremiante incide sobre todo el Planeta, incluyendo a nuestro archipiélago caribeño. Mientras el proceso de calentamiento se ha estado acelerando, también se está manifestando un aumento notable en la concentración del CO2 en la atmósfera producto de la incontrolada quema de combustibles fósiles. En otras palabras, se acelera y profundiza el calentamiento global y, concurrentemente, se mantiene la tendencia de aumento en la quema de combustibles fósiles para generar electricidad y para sostener la movilidad del transporte terrestre, aéreo y marítimo. Hemos construido, como especie, y estamos acelerando, un ciclo vicioso con resultados potencialmente catastróficos. Se está calentando tanto la atmósfera como los océanos a niveles sin precedente desde que existe la especie humana en este Planeta.

Desde hace décadas la comunidad científica de expertos en clima y oceanografía nos han alertado sobre las complicadas consecuencias del calentamiento global. Entre otros cambios y alteraciones, destacan el desarrollo de extensas olas de calor, de intensas y extensas sequías, de una alta incidencia de inundaciones severas, del desarrollo e impacto de huracanes y tormentas tropicales, del alza continua y acelerada del nivel promedio del mar con consecuencias de erosión costera e inundación permanente de los terrenos de baja elevación en el litoral. Así también anticipan los expertos un aumento en la incidencia y extensión geográfica de enfermedades infecciosas, en particular las que transmiten las diversas especies de mosquitos. Estas anomalías climáticas alteran la estructura y el funcionamiento ecológico de hábitats acuáticos y terrestres esenciales para todas las formas de vida que traen como consecuencia pérdida en la productividad de suelos y ambientes acuáticos esenciales para la alimentación humana y de otras especies de animales. Estos trastornos añaden la calamidad adicional de un acelerado proceso de extinción permanente de múltiples especies de plantas y animales. Nos han alertado los expertos que, si este proceso se sostiene por algunas décadas adicionales, no será viable la convivencia y bienestar de la civilización humana tal como la conocemos y anhelamos para nuestros hijos, nietos y generaciones futuras.

Entre todas las manifestaciones que el calentamiento del Planeta muestra en el año 2023 en curso, deseo destacar al menos uno que ha reclamado la atención de la comunidad internacional. Este se relaciona con los incendios forestales que están ocurriendo en Canadá desde marzo de este año. Dichos incendios han afectado a las 13 Provincias de esa nación y, hasta el 26 de agosto del año corriente, han afectado a 36,739,000 de acres. Ordinariamente en décadas recientes Canadá tenía una tasa de incendios anuales de cerca de 6.3 millones de acres, lo que indica que en el presente año la incidencia de estos eventos ha aumentado en cerca de 600%. A esta fecha del 26 de agosto de 2023 se habían identificado 5,937 sitios con incendios forestales, de los cuales, al momento que escribimos, 1,039 siguen activos y, entre estos, 675 están “fuera de control”. Los incendios en Canadá están añadiendo cantidades extraordinarias de gases de invernadero, en particular de CO2, y de esta forma se acelera el calentamiento del Planeta que produce, a su vez, más sequía y, eventualmente, nuevos y más extensos fuegos forestales en ese país y en otras latitudes del Mundo. Los actuales fuegos en las Provincias canadienses, además, han estado contaminando la atmósfera con material particulado y compuestos químicos potencialmente tóxicos. Con la fortaleza y la dirección del viento sobre Canadá, el aire contaminado se ha desplazado sobre grandes regiones del norte y este de los EE.UU.. Para principios de junio 2023, la presencia de estos gases en el aire que respira la población del noreste estadounidense alcanzó niveles de insalubridad lo que produjo la paralización por algún tiempo de muchas de las actividades sociales y económicas en la ciudad de Nueva York (capital financiera global) y urgencias de salud pública que requirió tratamiento médico a miles de personas en la ciudad. (https://edition.cnn.com/2023/06/06/us/new-york-air-pollution-canada-wildfires-climate/index.html) (https://energyandcleanair.org/record-breaking-pm2-5-pollution-levels-in-nyc-in-early-june-2023-regular-occurrence-in-over-350-cities-worldwide/) Según se mantenga la tendencia del disloque en el clima, los fuegos en Canadá, tal como está ocurriendo también en el oeste de los EE.UU., dejarán de ser eventos extraordinarios para expresarse de forma recurrente más ordinaria.

La atención a la problemática arriba planteada del acelerado proceso de calentamiento global y la necesaria adaptación que las comunidades y países deben implantar a esos efectos, ha estado en la agenda de discusión científica y política internacional por más de 30 años. Institucionalmente el gobierno de Puerto Rico ha estado ausente de esos procesos deliberativos con la limitada excepción de la presencia de observadores en la importante Conferencia de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático (COP21) celebrada en París en el 2015. Es muy poca la actividad que observo que se ha hecho por las estructuras legislativas y ejecutivas gestionadas por más de 60 años por los partidos coloniales los que en las últimas décadas han abrazado y practicado la ideología neoliberal de la administración pública y de la gestión de gobierno. Las limitadas iniciativas que se han realizado hasta el tiempo presente han sido básicamente ejercicios conceptuales carentes de compromiso y capacidad de implantación y de transformación de la actividad económica y social para que resulte coherente con la protección del ambiente y la naturaleza y a su vez se ejecute en correspondencia con los cambios y transformaciones que el calentamiento del Planeta y el cambio en el clima están exigiendo. Uno y otro partido colonial se mantienen entretenidos en la burda búsqueda de acceder y mantener el poder político para el control del presupuesto gubernamental, pero ninguno muestra capacidad, sensibilidad y compromiso para la respuesta estructurada que, como País, debemos dar a la apremiante situación que nos impacta como al resto del Planeta. Esos partidos políticos, que operan como clubes privados, con membresías de exclusividad de las elites que los administran y de las que los sostienen financieramente están en pugna constante para perpetuarse en el control del gobierno. Visualizo a estos grupos de dirigentes encerrados en una especie de cápsula o de burbuja impermeable donde comparten estilos de vida, visiones y valores que no se diferencian de las distintas expresiones de las farándulas artísticas.

Con frecuencia se alude a que los individuos y organizaciones que ostentan y administran el poder público operando desde un habitáculo hermético con relativa aislación del entorno exterior y de ahí la frase “Los poderosos viven en una burbuja de impunidad”. La metáfora resulta frustrante y, en alguna medida, ayuda a explicar la enajenación prevalente de los individuos y políticos electos y los que designan para cargos ejecutivos que en su quehacer ministerial y gestiones partidistas aluden a un Puerto Rico que no existe en la realidad concreta. Actúan y articulan discursos de propaganda electoral aludiendo a una realidad material y política que no corresponde con las grandes carencias, dificultades existenciales, emocionales e incertidumbres ante un futuro turbulento colmado de riesgos y desesperanzas. Ignorantes e insensibles a la injusticia social y económica que se profundiza aceleradamente, administran loa haberes y bienes públicos con una óptica sesgada a favorecer a pequeños grupos de empresarios y profesionales que se lucran desproporcionadamente de la riqueza colectiva desatendiendo la responsabilidad de actuar coherentemente para robustecer el servicio e interés público. Y esta enajenación de nuestra realidad nacional también se manifiesta en una apatía a los fenómenos globales ambientales que aceleradamente están desajustando la estructura y funcionamiento social de grandes grupos humanos.

En la agenda del activismo social y político se hace indispensable, ciertamente urgente, el que se rompa la “burbuja” que alberga a estos dirigentes enajenados, se drene la escoria que los acompaña y los nutre mediante soborno y con actividades corruptas. Muchos de esos individuos pululan en esos espacios cerrados e inmersos, viviendo y actuando en un “medio de cultivo”, un “caldo existencial”, nutrido con visiones y actitudes denigrantes y paralizantes que los incapacitan para llevar a cabo la gestión de respuesta a las circunstancias que amenazan y empobrecen nuestro presente y futuro. Urge democratizar la gestión gubernamental, urge profesionalizar la prestación de servicio público, urge desarrollar una agenda de Proyecto de País que corresponda con todas las exigencias del tiempo presente: conciencia sobre la problemática ambiental global, justicia social y económica y soberanía política para todo el Pueblo para ejercer estas funciones de forma más eficaz. Trabajemos colectivamente para esa nueva agenda de País.

 

 

Desde CAYEY: aguas puras y seguridad alimentaria  o un estacionamiento de 4,300 vehículos en tierras inundables

 

Especial para CLARIDAD

 

Un poco de trasfondo

 

Un tun tun pa’ Cayey al ritmo de mi plena
y un gran coro que truena: ¡Aquí no quiero “outlets”!

coro: música y letra por Juan P. González Ruiz

En enero del 20012, nació el movimiento Cayey para el Mundo, que logró tumbar la llamada Ciudadela de Cayey (un “mall” de outlets con hotel de 100 habitaciones y un casino) en el último gran llano agrícola de Cayey.

 

 

 

La lucha multigeneracional fue de gran creatividad.  Los participantes del movimiento parieron seis canciones, una tirilla cómica educativa, boletines informativos, visitas de puerta en puerta y reuniones informativos abiertas al pueblo, un cine foro ambiental, y rótulos visibles desde el expreso.   En septiembre del 2013, unos 400 boricuas se unieron para celebrar el Abrazo a la Tierra en el barrio Las Vegas de Cayey.  Entre tambores y panderetas, danzas, cánticos y juramentos para velar por el bienestar de nuestras aguas y tierras, los participantes se manifestaron para salvar el último gran llano agrícola de CayeyLlegaron de todos los barrios de la ciudad del Torito, y otros 15 municipios por indignación y por amor al país. Porque lo que sucede en Cayey representa el patrón globalizado de los gobiernos obedecer únicamente al capital y no a los mejores intereses de sus pueblos.  Llegaron porque entienden que no podemos seguir con una economía que desenfatiza la producción agrícola sustentable.  Llegaron a la cordillera de Cayey porque la Tierra y el Agua también tienen derechos, no importa quién tiene el título de propiedad.

Finalmente, los estudiosos legales del movimiento descubrieron que los proponentes de la gran Ciudadela habían cometido fraude para conseguir unos $37 millones de fondos federales para construir un “conector” o rampa de entrada y salida de la autopista #52.  Con el fraude revelado, el proyecto cayó.

Diez años más tarde, el mismo lugar está amenazada de nuevo por este mismo desarrollo inapropiado y potencialmente trágico: ¡un mega-centro comercial (4 x más grande que Plaza Cayey) con casino, y un conector de 4 carriles para el ir y venir del expreso! 

Este desarrollo llenaría de cemento y bitumol nuestro acuífero y reserva agrícola más importantes.  También causaría inundaciones y desahucios de residentes vecinos, y atraería el crimen asociado a los casinos y los centros comerciales grandes.  Peor aún, atenta contra nuestra supervivencia física como país y como pueblo. 

 AHORA MÁS QUE NUNCA

En el supermercado, el costo de mi canasta básica se ha duplicado dentro de un año.  Por lo menos, cuando los huevos de gallina subieron a $6 la docena, much@s puertorriqueños comenzaron a criar gallinas ponedoras.  ¡Más vale!  Porque si los barcos dejan de llegar, por guerra o cualquier otro factor que no podemos controlar, nos urge lograr la seguridad alimentaria.

Mientras tanto, aguas limpias del mundo entero han sido compradas por corporaciones, ya que aparentemente, hoy todo tiene su precio.  El ser originario, madre de todas las formas de vida en el planeta ahora se ve como otra cosa comprable y vendible.  ¿Su valor?  “¡Más que el oro!”

En el 2023, todo país debe asegurar los recursos más importantes para la supervivencia de su pueblo: la salud de sus aguas y el abastecimiento de alimentos.  Un gobierno que no prioriza la seguridad de nuestras aguas y alimentos, NO sirve a su pueblo.  En tal caso, el mismo pueblo tendrá que defender su vida.  Porque esto es asunto de vida o de muerte.

Según la Organización de la Alimentación y la Agricultura (la FAO de la ONU): la seguridad alimentaria es el derecho humano al acceso permanente a alimentos seguros, nutritivos y culturalmente apropiados en cantidad suficiente. Pero ya que Puerto Rico depende en un 95% de alimentos importados*, las amenazas de guerra y cambio climático apuntan a la URGENCIA de asegurar nuestros propios alimentos.

Según Olivier de Schutter, experto sobre el derecho a la seguridad alimentaria, y según el Informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la solución para promover la verdadera seguridad alimentaria a largo plazo NO son los monocultivos industrializados.  La solución depende de que aseguremos las tierras agrícolas locales y aumentemos la agricultura tradicional (de subsistencia, sin envenenar) de siembras diversificadas en todos los países del mundo.  Nuestra agricultura evitará la tragedia de escasez y hambruna por las condiciones mundiales que no podemos controlar.

La seguridad de nuestras aguas es igualmente urgente ya que las de Puerto Rico están amenazadas por: 1. vertederos (oficiales y clandestinos) sin los debidos controles de contaminación y 2. plantas de tratamiento diseñadas para eliminar bacterias del agua potable, pero NO para eliminar contaminantes químicos.

Desde el aceite de motor y los yerbicidas hasta los desechos farmacéuticos y las cenizas tóxicas de la planta de carbón en Guayama, nuestros gobiernos han permitido el envenenamiento de muchas de nuestras aguas.  ¡Nuestras aguas!  ¡Comienzo y sostén de toda la vida!  Y Cayey las tiene puras y abundantes.  En una isla que mide 35 x 100, no podemos permitir que nuestras aguas se contaminen o que se tapen.

Las tierras retratadas en el mapa son el último llano agrícola de Cayey.   Esta misma tierra representa el primer gran acuífero del río La Plata, alimentado aquí por el río Guavate.  ¡No es poca cosa!  El río La Plata abastece a más de la cuarta parte de nuestra población, de costa a costa. Fluye hasta Guayama en el sur, y desde Cayey, cruza por Cidra, Aibonito, Comerío, Naranjito, Toa Alta, Toa Baja, Bayamón y llega hasta Dorado, donde desemboca en el Atlántico.

Cuando desbordan las aguas de sus quebradas y ríos, estas tierras retratadas en el mapa son fertilizadas naturalmente por el aluvión, sedimento altamente nutritivo.  Este proceso natural aporta al valor de estos suelos, descritos como ideales para la siembra de diversos alimentos y para el pastoreo de ganado y otros animales.  Tanto es así, que la Junta de Planificación de Puerto Rico las catalogó en su Plan de Uso de Terrenos como RESERVA AGRÍCOLA.  Sin duda, estas tierras son de gran importancia para nuestra seguridad alimentaria. 

A la vez . . . las inundaciones naturales de este llano llegarían a ser una amenaza terrible si enormes construcciones desplazaran las aguas que normalmente van entrando en las tierras.  Las aguas correrían sobre el cemento para destruir hogares y quizás urbanizaciones completas.

  En la foto vemos que en estas tierras agrícolas de Las Vegas en Cayey, nacen abundantes manantiales que alimentan el río La Plata.  Las áreas sombreadas indican las áreas inundables.  Escudriñemos.  Los ríos Guavate y La Plata literalmente delinean la cabeza del Torito, símbolo de Cayey.  La construcción contemplada mataría al Torito para siempre.

La verdadera riqueza de Cayey son su gente, sus aguas y sus suelos agrícolas.       Digamos NO al desarrollo comercial-industrial de estas tierras en Cayey.  NO al conector PR-158, que supuestamente aliviará el “tránsito pesado” de la carretera #743.  ¡Tránsito pesado en una de las carreteras más apacibles y escénicas del país?   En realidad, dicho conector se propone para dar acceso directo al mega-proyecto de la CIUDADELA de CAYEY.  El conector cambiaría de cuajo el paisaje cayeyano, destruyendo los suelos agrícolas para imponer comercios e industrias que mejor podrían ser ubicados en lugares NO AGRÍCOLAS y que NO sean fuentes tan importantes de agua para nuestro pueblo.

Al decir NO a la destrucción de estas tierras y aguas tan preciadas, decimos SÍ a la seguridad alimentaria y a la protección de nuestras aguas puras de Cayey.  Si quisieras aprender más, intégrate a las actividades de CAYEY para el MUNDO.

Visítanos en FaceBook (Cayey para el mundo), o comunícate por e-meil: cayeyparaelmundo@gmail.com.

 

 *Según los estudios del analista Sadhu Govardhan, autor de Oro Verde: Securing the Future of our Food, en Puerto Rico, las estadísticas de producción agrícola integran las ganancias de todo el renglón agropecuaria, incluyendo las semilleras de biotecnología para la exportación, las industrias de paso fino y los gallos, la producción de flores y otras actividades que NO aportan a nuestra alimentación.  Por ende, aunque las estadísticas dicen que importamos un 85% de lo que consumimos, es probable que Puerto Rico importe más de un 95% de nuestros alimentos.

EEUU “No tiene voluntad” para mejorar las relaciones con Cuba

 

 Corresponsal de CLARIDAD

 

La Habana, Cuba-A dos años de su llegada a la Casa Blanca, la administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no tiene actualmente voluntad para mejorar las relaciones con Cuba.Esa es la conclusión a la que ha llegado el gobierno de La Habana, según se desprende de una reciente entrevista ofrecida por el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, a la cadena estadounidense MSNBC.

“No creo que haya realmente una voluntad de mejorar la relación y por eso ponen excusas en el camino para que no podamos mejorar la relación”, aseveró el funcionario cubano a preguntas del medio sobre si su país veía algún indicio por parte del gobierno estadounidense que demostrara el interés en mejorar las relaciones bilaterales.

Cuando están pronto a cumplirse los tres años de gestión del Presidente Demócrata, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos apenas se han movido. Salvo un puñado de conversaciones en temas puntuales como la migración y la lucha contra el narcotráfico en la zona del Caribe entre designados grupos de trabajo, ambos países han estado lejos de mantener una comunicación fluida –como la que muchos esperaban ver con el actual mandatario en la Casa Blanca. Prácticamente inamovible se ha mantenido además la política de sanciones económicas impuestas por el anterior presidente Donald Trump y que durante su campaña política en 2020 Biden prometió cambiar.

Durante su mandato, Trump revirtió el acercamiento con Cuba alcanzado durante la administración de Barack Obama, impuso 243 nuevas sanciones económicas contra la isla e incluyó al país caribeño en la lista de países patrocinadores del terrorismo. En 2019, Biden se comprometió a dejar sin efecto esta política y prometió un nuevo acercamiento con la mayor de las Antillas, algo que para el gobierno cubano no ha sucedido.

 “Estados Unidos, contrariamente a lo que fue la promesa oficial de este gobierno cuando llegó al poder, no ha dado pasos para mejorar la relación con Cuba y va poniendo una excusa tras otra para que se mantenga, básicamente, la política que se puso en marcha por la administración anterior”, sostuvo de Cossío en la entrevista.

En los últimos meses, no obstante, se ha especulado que ambos gobiernos podrían estar manteniendo conversaciones secretas en un intento por lograr cierto grado de acercamiento y el retiro de las sanciones unilaterales que pesan contra la isla. Sin embargo, las autoridades cubanas han negado rotundamente que este sea el caso.

“No existen conversaciones sobre ese tema”, ha dicho el Vicecanciller cubano, al tiempo que ha subrayado que las sanciones en cuestión son “impuestas unilateralmente por Estados Unidos”, por lo que a su modo de ver “depende de la disposición del gobierno de los EE.UU. para levantarlas.”

Cuba además ha asegurado estar dispuesta a “dar pasos” para mostrar su voluntad de diálogo con la actual administración estadounidense –a la que, dicho sea de paso, se le agota el tiempo de este actual mandato.

“Tiene que ser una conversación integral, una conversación que ponga todo sobre la mesa para solucionar los problemas entre los dos países. Es muy difícil realizar eso mientras Estados Unidos tiene una política de estrangulamiento de la economía cubana”.

Para nadie es un secreto que la victoria de Biden en las elecciones de 2020 sobre Trump había abierto en Cuba las puertas a la esperanza de que una nueva “normalización de relaciones” fuera posible. Como Vicepresidente durante el gobierno de Obama, Biden vivió de cerca las negociaciones secretas entre ambos países, primero, y el histórico restablecimiento de relaciones, después. No pocos apostaron a su experiencia para retomar aquel camino truncado por Trump.

Desde su llegada al poder, sin embargo, Biden ha vacilado continuamente a la hora de acercarse a Cuba, un gesto que muchos consideran tiene que ver con una mala estrategia partidista en un intento por ganar el beneplácito del sector cubano más rancio en los Estados Unidos, en especial a los grupos de la Florida.

Tras las protestas del 11 de julio de 2021 registradas en varias ciudades de Cuba, la administración Biden –que hasta entonces había avanzado con pasos de plomo en cualquier dirección– decidió volver de lleno a la retórica confrontacional, acusando a las autoridades de la isla de encarcelar a manifestantes y de violar los Derechos Humanos del pueblo cubano.

En ese sentido, Cuba considera que aludir a estos temas es seguir buscando una excusa para dilatar un posible diálogo bilateral.

“¿Hablan de presos? Sólo hablan de presos en Cuba, no hablan de presos en Estados Unidos, que sería un tema [sobre el] que podríamos tener una conversación recíproca, si fuera la voluntad de Estados Unidos”, argumentó a MSNBC el vicecanciller de la República.

Con todo, el funcionario ha insistido en que “estamos dispuestos a tomar medidas” para mostrar a Estados Unidos su voluntad de sentarse a la mesa de diálogo, pero debe ser, aclaró, “sobre la base de una relación mutuamente beneficiosa”.