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Segunda carta al Dr. Alonso

 

Especial para En Rojo

Dr. Alonso
Psiquiatra.

Saludos.

Animada por la carta que le escribiera “Yo, la más pequeña” y que vi publicada en el número reciente de Claridad, decidí escribirle para contarle también mi obsesión. Es evidente que fue usted quien publicó la carta de “la pequeña”; no determinar quién hizo pública la misiva presentaría un gran problema de verosimilitud. Reconozco que definitivamente es usted un “cerdo capitalista”, tal y como lo acusa la susodicha remitente, no sólo por el elevado precio de sus honorarios, sino porque además se enriquece de los sufrimientos de una paciente tan diminuta. A pesar de que no he leído aún su respuesta, supongo que, en vista de lo comprometido que ud. está con la explotación de los sufrientes, bien podría sugerirme alguna solución o interpretación a mi situación.

Le escribo cibernéticamente porque es la forma más expedita en este mundo de pixeles. Ya quisiera tener las habilidades manuales de mi inspiradora -¡uf, y que poder hacer un sobre!- así como ostentar una letra cursiva legible, elementos fundamentales para la materialidad de una carta a la antigua usanza. Y aun cuando no peco de paranoia, sé bien que en algún archivo del planeta estará conservada toda mi información y acciones, por más nimias que estas sean. Digo, no es que sea un sujeto importante, igual que la chiquita, soy una mujer común, pero sabemos de los archivos cibernéticos y sus usos.  Así que me he dicho: -¡pa encima, Lola, a la tarea dale pecho! Total, qué me importa que se lea esta petición de consejo, si el tiempo, que lo borra todo, cada vez es más veloz, y los lectores olvidan al segundo lo que han leído, sin importar el esfuerzo y el empeño que invirtió la escritora.

Mi obsesión es algo abstracta, como la de “la pequeña”, pero no he tenido la fortuna de leer tanta filosofía como para saber si fue Epicuro, Platón o Aristóteles quien habló de la sombra.  Lo cierto es que mi manía, como algunos llaman a mi nuevo interés, tuvo origen en un momento preciso: un día de playa. Ya dije que era una ciudadana corriente que disfruta de los bienes de la naturaleza. En un archipiélago tan hermoso como el que habito, sería una tontería no gozar de los beneficios de un baño de mar.  Pero ese día transformó para mí la realidad de lo concreto, y, desde entonces, mis familiares y amigas se preocupan por mí de una manera lastimosa: me llaman más de lo acostumbrado, me regalan remedios para los nervios, me han pedido que haga terapia psicológica. Incluso, una viejísima amiga me regaló un libro de autoayuda con la siguiente dedicatoria: “A mi amiga del alma de cuya cordura vivo espantada”. No hay que ser encumbrada para entender la sutileza. En fin, que me tildan de “nerviosita”, cuando en realidad me gritarían DEMENTE, TRASTORNADA, LOCA.

Pero vuelvo al suceso que ha despertado mi nuevo deseo, así usted tendrá el cuadro completo. Le cuento. Si ha tenido la fortuna de visitar el litoral norte de Puerto Rico, debe saber que las playas del Atlántico son de una belleza inigualable. Allí, en la costa de Isabela me encontraba con mi familia y unos amigos un domingo de marzo. El día estaba precioso. Una postalita: el sol brillante, el cielo azul celeste, la brisa generosa, el agua fresca y hasta la arena se tornaba de un color de ensueño. La playa estaba llena de bañistas; no sólo con boricuas -según nos llamamos los nativos del país-, había venezolanos, alemanes, algún francés y muchos, muchísimos norteamericanos. No sé cuál es su nacionalidad, Dr. Alonso, he querido pensar que, por su apellido, es usted madrileño. No piense, por favor, que sufro de xenofobia. No me juzgue a la ligera. Muy bien sé que las playas son un bien público y, como tal, son de todos, de cualquiera dispuesto a disfrutar y dejar disfrutar a los otros. Pero hay veces que los extranjeros asumen aires imperiales; déjeme explicarle, le suplico. Así las cosas, dio la 1:00 de la tarde en ese paraíso tropical que es la playa de Jobos. El sol, ya una fiera de fuego, picaba. No había sombrero, gafas, ni protector solar que amainara la intensidad de esa llama. Así que convenimos refugiarnos en la sombra que proyectaba una carpa donde unos jóvenes norteamericanos-no podrían tener veinticuatro años-, alquilaban tablas de surfear. Con cuidado, colocamos las sillas para aprovecharnos del sol eclipsado. De pronto, sentimos el golpe del carrito que transportaba las tablas. La primera vez lo tomamos como un accidente, un tropezón involuntario de uno de los chamacos. Pero la paciencia no es eterna, y a la tercera vez, comenzó el altercado. Le reclamamos su falta de cuidado, él nos echó en cara que traía dinero al país. Nosotros acudimos a la dignidad patriótica y le gritamos, “esta playa no es tuya, es de todos los puertorriqueños”. El chamaco se detuvo, orondo, y frente a la carpa, gritó: “And this is myyyy SHADE”. No le cuento el sentimiento de indignidad que sufrieron mis amigos y familia. Ellos que le escriban su propia carta.

En mí las palabras del joven norteamericano trastocaron algo; digamos que mis nociones físicas explotaron en cantos. Hasta entonces pensaba, junto a Góngora, que la sombra era casi la nada. Ahora, segurísima de la rentabilidad de la sombra, dedico mis días a hacer proyecciones, calcular ganancias, solicitar préstamos, prometer comisiones, buscar socios. En las fincas del interior del país sería un negocio redondo, ¿sabe la cantidad de bosques que aún queda? Dicen que deliro, doctor, pero no todos tienen un corazón de entrepreneur. No tengo ni un pelo de loca: la venta de sombra es un gran negocio, sólo hay que invertir, ¿no lo piensa así usted, “cerdito capitalista”?

Espero su respuesta, ¿en Claridad?

La a-sombrada.

 

 

Aprueban visas al grupo cubano La Colmenita

Tomado de la página de FB de la Colmenita

Según informado por la Dirección Ejecutiva del prestigioso grupo de teatro infantil y juvenil cubano, “La Colmenita”, las autoridades de la Embajada de Estados Unidos, en La Habana, le comunicaron  oficialmente la aprobación de todas sus visas, para su única función en Puerto Rico.

El espectáculo se celebrará el sábado, 16 de septiembre, 2023, a las 4pm,  en la Sala René Marqués del Centro de Bellas Artes de Santurce y la obra de teatro musical será, “La Cenicienta, según los Beatles”.

En esta legendaria obra, presentada por la compañía en más de 20 países, “sus integrantes tocan y cantan en vivo, todos los números musicales más famosos de los afamados Beatles”, según su Director Carlos Alberto (Tin) Cremata. Esta es su primera función en Puerto Rico desde su fundación en 1990.

Boletos en Ticketera y en el CBA de Santurce. Para más información, 939-475-7868.

El Recinto de Ciencias Médicas asediado por la politiquería 

 

La decisión de la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR), y del Presidente de la institución, de traer de vuelta a la doctora Ilka Ríos Reyes como Rectora del Recinto de Ciencias Médicas (RCM)- en abierto desafío a la voluntad mayoritaria de oficiales principales y de la facultad de dicho recinto- amenaza con traer consecuencias graves a la estabilidad de dicha unidad de la UPR, y a la continuidad académica y administrativa, y la imprescindible acreditación de sus programas académicos y profesionales.

La importancia del RCM para la educación superior pública y la prestación de servicios de salud al pueblo puertorriqueño no puede ser ignorada, y mucho menos menospreciada. El RCM es la arteria principal que nutre la salud de nuestro pueblo, y su distinguida historia, trayectoria y contribuciones de todo tipo en materia científica y de salud son la zapata indispensable de las estrategias y respuestas ante los innumerables retos a la salud de nuestra población. El RCM revalida su importancia todos los días y a todas horas, cuando miles de sus egresados prestan servicios de salud de alta calidad a la población, y sus investigadores sientan pauta hacia el avance del conocimiento y el tratamiento de las enfermedades y condiciones que aquejan a las y los puertorriqueños.

Por ello, merecen  el respeto de todo nuestro pueblo, y debían merecerlo y recibirlo también de las autoridades universitarias. Pero la excesiva politización en la cúpula directiva de la UPR, y el afán de control de los miembros de la Junta de Gobierno- y del gobierno y partido que los nombró- sobre los puestos de rectores y demás altos oficiales, es el mal de fondo que cercena la democracia universitaria y quiebra el diálogo y la buena voluntad sobre los asuntos de la Universidad.

Para los más recientes gobiernos del PNP, la UPR se ha convertido en una obsesión y un escollo a su agenda anexionista. Para ellos, la lealtad política al partido y sus objetivos va por encima de la  ley y reglamentos de la Universidad, y por eso se han encargado de colocar en las Juntas de Gobierno a personas que compartan su ideología y visión por encima del respeto a las opiniones divergentes, o al clima de diálogo y democracia que debe propiciarse en el entorno universitario.

Tras la llegada de la Junta de Control Fiscal, con sus recortes presupuestarios y medidas de austeridad, la UPR se ha convertido en una plaza asediada, donde cada puesto clave en la estructura universitaria representa un espacio de poder para el partido y gobierno de turno. Esta batalla política ha terminado por eliminar todo vestigio de la supuesta autonomía universitaria y de los canales decisionales internos contemplados en la Ley y los reglamentos de la UPR.

Ese mismo afán de control político partidista nos ha traído Juntas de Gobierno y Presidentes de la UPR como los que hoy se prestaron para, en una votación secreta que duró cinco minutos, nombrar nuevamente a la doctora Ilka Ríos como Rectora del RCM, por encima de la mayoritaria oposición interna y de su nebuloso historial de irregularidades, el cual le había costado su destitución como rectora del RCM hace apenas un año. Aunque durante este lapso, la doctora Rios no ha sido exonerada de ninguno de los señalamientos de irregularidades por los que fue destituida, ni de la querella ética que le fue interpuesta en la Oficina de Ética Gubernamental, ni se ha resuelto judicialmente la demanda que le interpuso una exempleada, el mismo presidente que la destituyó, se prestó para nombrarla nuevamente, y la Junta de Gobierno expeditamente le aprobó el nombramiento. Una actuación bochornosa y contraria a la dignidad y decoro que se esperan de verdaderos líderes universitarios.

Sobre todo, es bochornoso este nombramiento, porque al momento de su destitución en agosto de 2022, la doctora Ilka Rios públicamente le había restado importancia a las advertencias de las agencias acreditadoras sobre deficiencias que ponían en riesgo la acreditación de varios de los programas del Recinto.

Por lo tanto, traerla nuevamente como Rectora- en actitud de que aquí no pasó nada- constituye una falta de respeto,sobre todo hacia los prestigiosos académicos y oficiales de carrera del RCM que tuvieron que echarse sobre sus hombros el intenso trabajo de lograr la reacreditación, la cual se consiguió hace unas semanas, para todos los 37 programas del RCM hasta el año 2029.  ¡Qué curiosa coincidencia! Destituyeron a Ríos cuando se les caía la casa encima y,  ahora que otros la levantaron, por puro oportunismo político la imponen nuevamente para retomar el control del RCM.

Al cierre de estas líneas, se anunció que se celebró una reunión entre representantes de la Junta de Gobierno de la UPR,  y el decano, oficiales y representantes de la facultad del RCM, en la cual estos reiteraron el reclamo  mayoritario al interior del RCM para que se deje sin efecto el nombramiento de la doctora Ríos. Según lo publicado, la Junta de Gobierno escuchó a los representantes del RCM pero no cambió su decisión sobre el asunto.

Insistir en una nueva incumbencia para la doctora Ilka Ríos como Rectora del RCM, sería propinarle otro golpe a la gobernanza y la estabilidad del RCM. Ya cerca de una docena de oficiales claves han renunciado o anunciado su intención de renunciar a las posiciones administrativas que ocupan en el RCM si Ríos regresa, creando un nuevo vacío de liderazgo en este recinto crucial para la UPR y Puerto Rico. Será una gran desgracia si estos  políticos impostores,  disfrazados de universitarios, se salen con la suya y siguen minando con la politiquería los cimientos del Recinto de Ciencias Médicas.

 

 

 

Colegio de Médicos reitera las razones de la crisis de los hospitales

Carlos Díaz Vélez

 

CLARIDAD

 El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico (CMCPR), Carlos Díaz Vélez, insistió en que, dentro los distintos factores que inciden en la precariedad del sistema hospitalario, la falta de fiscalización y regulación hacia las aseguradoras de salud, el discrimen congresional, la falta de recursos- como personal y equipos- y la minimización de la crisis fungen como los obstáculos más influyentes.

“Esto no es una crisis de un solo hospital”, afirmó el portavoz del gremio, en alusión a la reciente solicitud de acogerse a la Ley de Quiebras del sistema hospitalario HIMA San Pablo. “Desde la pandemia para acá, ha habido una disminución dramática de personal. Han renunciado por los incentivos que se les ofrecen en Estados Unidos (EE UU); son muchísimo mejores que los que se ofrecen aquí [en Puerto Rico]. [Como resultado] El personal que queda en Puerto Rico está quemado”, expresó Díaz Vélez en entrevista con CLARIDAD.

Por igual, el presidente de la organización colegiada afirmó que la merma de profesionales en la industria de la salud limita el horario y la oferta de servicios que se pueden suplir a los pacientes. “Por ejemplo, si un cardiólogo tiene una carga usual de 10 cateterismos para pacientes, se le reduce la carga a cinco pacientes por la falta de personal”, agregó el también cardiólogo.

En cuanto a los aprietos financieros de los hospitales del País, Díaz Vélez atribuyó la carga a la dependencia sistémica de la facturación de las aseguradoras médicas. Incluso, mencionó que, para 2019- un año antes de la crisis pandémica- los Centros para Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés) advirtieron que 30 hospitales de Puerto Rico- de los 70 que operan en el archipiélago- registraron pérdidas y reducciones en ganancias, estimadas en $30 millones.

Asimismo, Díaz Vélez se refirió al período de la pandemia del COVID-19 como un “respiro” para el sistema hospitalario por los fondos federales dispensados, aunque admite que “no fue suficiente” por la falta de desembolsos.

“Las aseguradoras cobraron sus primas como siempre. Te las cobraron a ti, a mí y a todo el mundo. Sin embargo, no gastaron porque, en ese tiempo, no había hospitalizaciones, no había procedimientos; la gente estaba metida en la casa. Ganaron un buen billete sin tener que gastarlo”, amplió el cardiólogo veterano respecto a los seguros médicos.

El rechazo económico de las aseguradoras reduce la cantidad de dinero invertido por día en los centros médicos del País, según el presidente del CMCPR. De acuerdo con el profesional, las denegaciones de los fiadores de salud ascienden entre $1 a $3 millones. La denegación supone pérdidas millonarias para los centros de salud.

“Hay hospitales bien administrados en Puerto Rico que, como quiera, les rechazan los fondos. Como resultado, los hospitales tienen que argumentar por qué necesitan esos gastos y entran en una batalla con las aseguradoras; son el denominador común para todo el sistema”, añadió el médico.

Las migajas del Medicare caen en Puerto Rico

Como salvedad, el doctor acentuó la posición de Puerto Rico dentro del sistema de Medicare estadounidense como la jurisdicción que menos fondos recibe del programa de salud.

“Existe un discrimen histórico del Congreso hacia Puerto Rico. Estamos dejando de recibir millones de dólares al año en comparación con las demás jurisdicciones. Aquí se paga una cuarta parte de lo que se paga en otras partes del sistema. Entonces, esperan que los cumplimientos de los hospitales estén al día sin que desembolsen el dinero”, explicó Díaz Vélez.

Advierten que ampliar servicios en los demás hospitales no resuelve nada

Añadir más camas en los hospitales aledaños a los HIMA no apacigua la demanda de servicios de salud, alertó el presidente del gremio médico.

“¿Tú sabes el efecto que tiene el cierre de un hospital en su área? Los doctores necesitan usar los equipos de esa institución; los pacientes que quedan esperando en dónde quedarán sus médicos. Si HIMA cierra, por ejemplo, yo tengo que llevar toda esa carga a otro hospital”, detalló el doctor. De igual forma, reconoció que la ausencia de un hospital como HIMA impactará a todas las clínicas y oficinas médicas limítrofes.

El Gobierno protege a las aseguradoras

Donaciones políticas que resultan en favores adeudados. Esa es la razón por la que el Estado muestra reticencia al enfrentar el incumplimiento financiero de las aseguradoras, asegura Carlos Díaz Vélez.

“Yo estoy en el sistema hace 30 años, y hay aseguradoras que han aceptado presidentes de ambos partidos en Puerto Rico (PNP-PPD). Los cabilderos de estas compañías están metidos en la legislatura por si alguien se les enfrenta, ellos sacarlos en un tumbe”, acusó el portavoz del organismo representativo, mientras instó al gobierno a ejercer mayor presión fiscalizadora sobre estas empresas.

Una protesta distinta

El 14 de octubre, el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico invita a todos los sectores del País a acudir a una feria de salud en el Coliseo Roberto Clemente. La actividad supone concienciar sobre la situación actual del sistema hospitalario de Puerto Rico, y cuenta con el apoyo de los alcaldes de Bayamón, San Juan, Loíza y Caguas.

El evento contará con música y amenidades bajo el lema “Unidos por salud, porque todos somos pacientes”

“Todo el mundo está invitado. Queremos a todo el mundo allí [en la actividad]. Claro, menos las aseguradoras”, concluyó el doctor.

 

La Junta gasta más de lo que le ahorra al País

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Hasta el presente, la Junta de Control Fiscal (JCF) le ha gastado al pueblo de Puerto Rico $1,500,353,160.07 en el proceso general de la quiebra del Gobierno. Esta cifra significa que la Junta  se ha ido cuatro veces por encima de los $370 millones que había presupuestado originalmente la Oficina de Contabilidad General, (GAO, en inglés) del Congreso de Estados Unidos al aprobar la llamada Ley PROMESA.

El estimado de cuánto ha gastado la JCF fue revelado por el estudio Tus asesores, tus chavos, de la analista de política pública de la organización Espacios Abiertos, Wilmarí de Jesús Álvarez. El estudio fue dado a la luz pública en días recientes.

En entrevista con este medio, de Jesús Álvarez señaló que cuando el GAO hizo el análisis de la medida, comparó que en la quiebra de Detroit se fueron $170 millones en el proceso completo de la reestructuración. Para Puerto Rico, el GAO estimó que en los próximos 10 años a partir de 2016 a 2017 el proceso debería costar al final $370 millones. En los primeros dos años serían $350 millones y luego la operación administrativa de la JCF debería ser de $5 millones por cada año hasta que se terminase de darse el proceso.

De Jesús Álvarez señaló que ese estimado, a pesar de que la JCF en el 2017 en su plan fiscal certificado para el Gobierno de Puerto Rico hacía mención de que el costo de la reestructuración iba a ser $370 millones, no ha vuelto a ser mencionado. No es hasta el 2022 donde la Junta sí dice que había gastado hasta el momento $1,200 millones y hace una distribución de los gastos. Luego dice en otro estimado que la reestructuración les iba a costar al final del día $1,600 millones.

La analista apuntó que a Espacios Abiertos le llama mucho la atención que para todo ese dinero de $1,500 millones que se está gastando dónde están los datos e información que justifican el trabajo que se está haciendo, cómo se llegó a las decisiones de la reestructuración de la deuda y con qué información se tomaron las decisiones de la reestructuración de la deuda que ya cerraron y que se ha visto que ha tenido y tendrá consecuencias por los próximos 40 años. En su estudio EA incluye una extensa lista de todos los documentos que le solicitó a la JCF, quien les contestó que no se los iba a proporcionar ya que a ella no le aplicaba la ley de Transparencia Gubernamental.

A esos efectos, los documentos que se usaron en el informe son todos documentos públicos, a los que se puede acceder mediante la página del Tribunal Federal (Tribunal de Estados Unidos en Puerto Rico). Otra fuente son los informes mensuales y anuales de la JCF, además de  los contratos que publica, aunque  hay años, por ejemplo, del 2017 y 2018, en que se tiene el número agregado de lo que han gastado, pero no hay el detalle de a quién se le pagó. En ese caso, EA tuvo  que ir a ver qué consultoría fue, pero tampoco esto está contenido en los informes, incluso en los informes de años subsiguientes, excepto el del 2023, que se puede ver el desglose, pero no se dice exactamente qué fue lo que hicieron, el asesor o consultor.  Habría que ir al contrato para ver en qué se estaba trabajando.

En sus informes, la JCF habla de consulta y asesoría. EA definió consultores como todos aquellos que proveen algún servicio de asesoría financiera, asesoría per se, que están identificados como consultores, o asesores o trabajo legal realizado. Se identificó que de los gastos de $1,500 millones, $1,190 aproximado son gastos del tribunal. De Jesús Álvarez, reconoció que los datos del tribunal sí están más específicos porque el asesor tiene que someter la factura al tribunal y la recibe el oficial examinador.

A la interrogante de si consideraba que este patrón de gastos de la JCF iba a disminuir, De Jesús Álvarez, indicó que definitivamente no esperaría a que baje. Observó que de los $60 millones anuales que utiliza la Junta para su presupuesto, todavía a Puerto Rico le queda en el tribunal la reestructuración de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la de Fomento Industrial (PRIDCO). Precisó que según el último informe de la JCF, de julio 23, en los próximos meses se deberá ver una entrada de facturas en el Tribunal Federal  por concepto de la negociación de la deuda de la AEE.

El informe de EA revela que los gastos de la JCF en consultoría entre el 2017 al 2023 son: Gastos de los consultores de la JCF, $297,774,055; Gastos de consultores en proceso de Título III, $1,192,798,602, y Gasto en el Oficial Examinador, $9,780,502.

 Mientras, el oficial examinador de las facturas presentadas por los consultores, ascendentes a $1,220,029,476.58, ha recomendado el desembolso de $1,192,798, 602.92, lo que es un 2.2 % menos de lo facturado.

El desembolso por litigio

 El informe de EA presenta que otra forma de visualizar el gasto de la JCF es a base del costo por litigio. Desde el primer caso presentado en el tribunal federal, en mayo del 2017, hasta junio de 2023, se han presentado cinco casos, lo que ha representado un desembolso de $1,192 millones a consultores, asesores y abogados. El costo estimado por pleito es el siguiente: Autoridad de Carreteras, el 3.44 % ($41,004,842), COFINA, el 5.27 % ($62,816,102), Autoridad de Edificios Públicos, el 0.06 % ($768,412), el Gobierno de Puerto Rico, Gobierno Central, el 72.98 % ($870,449,697), la AEE (hasta el momento), el 15.18 % ($181,100,752), y el Sistema de Retiro, el 3.07%, ($36,658,795). En total, el costo agregado estimado alcanza $1,192,798,602.

A la luz del informe de EA sobre el trabajo de la JCF, a la interrogante de si estima que la JCF tenga intención de irse, de Jesús Álvarez respondió que no cree que la Junta vaya a irse debido a que, entre otras cosas, la Junta está proyectando otro déficit tan pronto como para el 2027 y 2028. “Eso nos trae a las preguntas y devuelve al punto de qué datos está utilizando para las proyecciones y análisis. En los nueve planes fiscales han tenido que bajar cuáles son los impactos de esas reformas estructurales que vemos que no están dando resultados. En el próximo plan fiscal vemos que van a retrasarse los efectos de  esa reforma estructural”.

La analista denunció además que “la  Junta  nos deja más preguntas que respuestas. Dentro de este ejercicio (se refiere a su informe) nos cuestionamos el que estas personas que le están diciendo al país que tenemos que implementar medidas de austeridad y ponernos en cintura financiera no hayan sido capaces de tener disciplina fiscal en el ejercicio de la reestructuración de la deuda”.

En esa línea, llama la atención en el informe de EA  que de los  servicios contratados, el 32.19 %, corresponde a asesores financieros y un 21.47 % a firmas de consultoría. En la categoría de asesores financieros, los principales incluyen a Ernst & Young LLP; Citigroup Global Markets, Inc.; Ankura

Consulting Group, LLC, y Deloitte. En el caso de consultores se destacan los siguientes: McKinsey & Company; Alvarez & Marsal North America, LLC; Brattle Group, Inc., y Segal Consulting.

Todos esos nombres son nombres que hemos escuchado antes, pero no quita que haya la pregunta  sobre conflicto de intereses en este momento y si los análisis que hacen estas compañías  responden realmente a los intereses  particulares de los puertorriqueños. “Ahí es donde está la necesidad de que ver esos datos cobra más importancia”, resaltó.

A continuación, gráfica de los 25 principales consultores en el proceso de quiebra:Top de consultores

Top de consultor