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Los carteles virales del Nuevo Frente Popular

Audreu Bellaiche

(Originalmente publicado en Vanity Fair, 20 de junio de 2024. Traducción de En Rojo)

[Nota de En Rojo: el triunfo de la izquierda francesa a través del Nuevo Frente Popular es, como de costumbre, también un triunfo del arte. Compartimos esta entrevista, surgida antes de la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias, que habla sobre la participación de artistas gráficos en la campaña de izquierda]

A medida que se acercan las elecciones legislativas, muchos artistas se movilizan para apoyar al Nuevo Frente Popular. Esto es una entrevista con Geoffrey Dorne, uno de los creadores del proyecto del cartel de la campaña 24X36.

Desde el sorpresivo anuncio de la disolución del parlamento por parte de Emmanuel Macron, han florecido en las calles y en las redes sociales carteles de apoyo a la unión de izquierdas. Antes de acudir a las urnas el 30 de junio y el 6 de julio, la emoción se extiende entre los partidos políticos, que redoblan sus esfuerzos para llevar a sus candidatos a la victoria. Lo que está en juego es crucial: la extrema derecha nunca ha estado tan cerca de la victoria, mostrando un 33% de intención de voto según las últimas encuestas de Ifop para LCI. Las principales fuerzas de izquierda (PS, Ecologistas, LFI, PCF, NPA) se unieron bajo la bandera del Nuevo Frente Popular y obtuvieron el 28% de las intenciones de voto.

Para alegrar estas elecciones anticipadas y darles aire fresco, Geoffrey Dorne y Mathias Rabiot lanzaron el proyecto de colaboración 24X36. Este proyecto reúne carteles de campaña coloridos y divertidos para el Nuevo Frente Popular. Están diseñadas por diseñadores gráficos, ilustradores y fotógrafos, y su éxito fue inmediato. En pocos días se publicaron 2,000 carteles en la plataforma online.

¿Quién está detrás de 24×36?

Geoffrey Dorne: Junto a Mathias Rabiot, queríamos dar un impulso positivo a esta campaña y a esta nueva alianza de la izquierda para disipar las inquietudes que surgieron tras el anuncio de la disolución. La atmósfera provoca ansiedad y los medios de comunicación alimentan los temores, por lo que nos desafiamos a nosotros mismos a crear un proyecto emocionante.

La idea era decirnos: “Si podemos hacer 15 o 20 carteles, ya estará bien”. No teníamos mucha ambición, queríamos jugar con la campaña en un tono positivo, mostrando imaginaciones optimistas que resuenen con el humor y los deseos de la gente. Es muy francés apreciar la frasecita, el chiste, el juego de palabras. También queríamos contrarrestar los carteles políticos muy comercializados, con sus fotografías de puños en alto y sus textos serios. Trabajé durante años en carteles de campaña y, a menudo, lo que resulta bastante pesado es puro activismo.

¿A qué se refiere el nombre 24×36?

Nuestro nombre hace referencia al Frente Popular de 1936, que dejó un legado importante para parte de la izquierda, así como al vínculo entre el nuevo y el viejo Frente Popular. También se refiere al icónico formato fotográfico 24×36, que ofrecemos online para que las personas creen sus carteles.

¿Cómo se seleccionan las fotos?

Miramos todas las fotos, lo que lleva mucho tiempo. Recibimos 2,000 imágenes y mostramos 200 de ellas. Eliminamos inmediatamente las imágenes negativas, violentas y aquellas que no se pueden mostrar legalmente. Elegimos imágenes que no sean redundantes, para variar los juegos de palabras, y también buscamos cierta diversidad en las tipografías.

¿Qué carteles tienen más éxito y por qué crees que?

Los que se comparten mucho parecen ser aquellos con juegos de palabras, como “nuestro cuerpo hace blum”, por ejemplo. [Léon Blum fue uno de los líderes del Frente Popular de la primera mitad del siglo XX. Ocupó las posiciones más altas del gobierno francés, incluyendo la presidencia.] Por lo general, también llaman mucho la atención los carteles con un visual muy ilustrativo, pero no hay una receta fija.

También depende de las plataformas: en las manifestaciones se suelen utilizar carteles con tipografías originales, para ser vistos desde lejos, mientras que en Instagram prima más lo visual.

Un cartel fue particularmente compartido: «Discutiremos más tarde» [On S’engueulera Plus Tard]. ¿Por qué crees que es importante posponer las discusiones para más tarde? Aquí nos reímos amargamente. Nos referimos a las disidencias que existen dentro de la izquierda desde hace mucho tiempo.

¿Crees que algunos carteles generan más división que otros?

Obviamente depende del punto de vista, pero he visto a gente ofenderse por el uso de personajes históricos y conocidos, como el Abbé Pierre o Jean Zay.

¿Un mensaje para todos los artistas que colaboraron en el proyecto?

Como diseñador independiente comprometido con cuestiones políticas y activistas, estoy muy feliz de ver tanto talento en el mundo del diseño francés. Es muy refrescante ver creaciones tan hermosas. Felicitaciones a todos.

Hablemos de la deuda ecológica

Por Alberto Acosta

 

“Se trata de volver a atar el nudo gordiano atravesando, tantas veces como haga falta, el corte que separa los conocimientos exactos y el ejercicio del poder, digamos la Naturaleza y la cultura”. –Bruno Latour [1]

Francisco, el Papa, es categórico al exigir a los países enriquecidos “condonar las deudas de los países que nunca podrán saldarlas. Antes que tratarse de magnanimidad es una cuestión de justicia, agravada hoy por una nueva forma de iniquidad de la que hemos tomado conciencia. Porque hay una verdadera´deuda ecológica´, particularmente entre el Norte y el Sur, relacionada con desequilibrios comerciales con consecuencias en el ámbito ecológico, así como con el uso desproporcionado de los recursos naturales llevado a cabo históricamente por algunos países (enriquecidos, cabría volver a acotar)”.

Esta conclusión está plasmada en su Bula de Convocación del Jubileo Ordinario del año 2025, publicada el 9 de mayo pasado [2] . Sintetiza el reclamo para anular la deuda externa, en sintonía con el sentido del Jubileo que implsaron las iglesias cristianas hace un cuarto de siglo, cuya vigencia y urgencia se mantiene en la actualidad, recuperando una vez más el signo de la esperanza. Y como sostuvo el mismo Papa Francisco, el 5 de junio del presente año -Día Mundial del Ambiente-, en una audiencia privada con los participantes de la conferencia “Crisis de deuda en el Sur Global”, impulsada por el Vaticano, es necesario construir “una nueva arquitectura financiera internacional audaz y creativa”, teniendo en cuenta que la deuda externa y la deuda ecológica son “dos caras de una misma moneda que hipoteca el futuro”. [3]

Cuando hablamos de deuda ecológica, no se trata solo de una deuda climática, atada a los impactos derivados de los cambios climáticos en los que la mayor responsabilidad recae sobre las naciones enriquecidas. La deuda ecológica es mucho más compleja, con una larga y a la vez muy actual historia. Encuentra sus orígenes en la expoliación colonial –la masiva y brutal extracción de recursos minerales o la tala masiva de bosques naturales, por ejemplo–; es decir, esta deuda es parte de una deuda histórica colonial, que no ha sido asumida aún de manera alguna. Saqueó que continúa imparable en nuestros días republicanos.

Esta deuda crece a la par de la demanda de recursos naturales por parte de los diversos capitalismos metropolitanos. Las presiones provocadas sobre la Naturaleza a través de las exportaciones de recursos naturales provenientes del Sur global, (casi) siempre mal pagadas, no asumen la pérdida de nutrientes y de biodiversidad, tampoco consideran la destrucción de las comunidades y menos aún las múltiples violencias que desatan. Bien sabemos que se trata de exportaciones exacerbadas por los crecientes requerimientos derivados de la propuesta aperturista a ultranza, propios de los tratados de libre comercio, que no son libres ni solo de comercio; tratados que cada vez más lo único que buscan es asegurar el suministro de recursos naturales para sus procesos de transición energética corporativa (con la demanda de litio, cobre, tierras raras, por ejemplo).

En este punto impactan por igual las condicionalidades para sostener el pago de las deudas externas, forzando las exportaciones sobre todo de bienes primario (y a la par la sobre explotación de la mano de obra). Aquí también influye la creciente financiarización de diversos procesos económicos. No nos olvidemos que el capital, cuando no logra acumular produciendo, extrayendo o comercializando, acumula especulando, incluso mediado por los extractivismos: basta observar los mercados de futuro del petróleo, los minerales o cereales. De ahí viene también la creciente glotonería contemporánea por más y más recursos naturales a los que se mercantilizan incluso antes de extraerlos o de sembrarlos, todo para cristalizar la acumulación. Se trata de un escenario donde la especulación reina y donde la financiarización de los procesos productivos y extractivos está cada vez más presente, con un activa y cada vez mayor participación de los capitales del crimen organizado.

Todo esto provoca una mayor destrucción de la Naturaleza y profundas afectaciones a las comunidades, sobre todo cercanas a los lugares de explotación, al tiempo que impacta en todos los ámbitos de la vida de los países del Sur global, presos de las (imposibles) promesas de la Modernidad. Sus gobernantes y sus élites, lo constatamos hasta la saciedad, están dispuestos a seguir por este sendero buscando el siempre esquivo desarrollo.

En este contexto, si ampliamos la mirada, la deuda ecológica se proyecta no solo en el intercambio ecológicamente de­sigual, sino también en la ocupación gratuita del espacio natural de los países empobrecidos por efecto del estilo de vida depredador de los países industrializados. Así, esta deuda crece, desde otra vertiente interrelacionada con la anterior, en la medida que los países más ricos han superado largamente sus equilibrios ambientales nacionales, al transferir directa o indirectamente contaminación (residuos o emisiones) a otras regiones sin asumir pago alguno.

Basta ver lo que ocurre con la emisión de gases de efecto invernadero, que desproporcionadamente emiten los países del Norte global, pero cuyas consecuencias soporta todo el planeta y, en mayor medida, los países del Sur cuyas infraestructuras son más precarias para confrontar con los eventos climáticos extremos. Tan es así que vivimos un colapso ecológico global, cuyos coletazos locales, como vemos a diario, con una acelerada frecuencia, impactan en cada vez más muchas esquinas del planeta.

A todo lo anterior habría que añadir la biopiratería, impulsada por varias corporaciones transnacionales, las que, además, patentan en sus países de origen una serie de plantas y conocimientos de los pueblos originarios, beneficiándose así de los saberes curativos ancestrales, particularmente. En esta línea de reflexión también caben los daños que se provoca a la Naturaleza y a las comunidades, sobre todo campesinas, la introducción de semillas genéticamente modificadas, que conducen a una afectación de la soberanía alimentaria. Y estas naciones enriquecidas, gracias al expolio de otros pueblos y de la Naturaleza, también son corresponsables al expandir por el mundo sus patrones de consumo y producción profundamente depredadores.

Por eso afirmamos que no solo hay un intercambio comercial y financieramente de­sigual, sino que también se registra un intercambio ecológicamente de­sequilibrado y de­sequilibrador. Intercambios que conllevan complejos e incluso depredadores impactos culturales.

Un primer paso hacia la justicia global es, sin duda, asumir el tema de las deudas en su complejidad. Por lo tanto, es indispensable replantearse la lógica de aproximación al tema, entendiendo que los países deudores de las deudas financieras son los acreedores de estas otras deudas. A renglón seguido, urge la desobediencia frente a la deuda externa. La anulación de las deudas externas, como reclama el Papa Francisco, debe ser sin condiciones.

Al mismo tiempo es necesario organizarse para exigir el cobro de la deuda ecológica y la deuda colonial. No se trata solamente de movilizar grandes flujos de dinero de Norte a Sur, ni de país a país, ni hacia comunidades o individuos. Hay que ir mucho más allá, teniendo en la mira la justicia global tanto social como ecológica.

Es importante introducir al debate las nociones de restitución y de reparación, que apuntan a rehacer el mundo desde el principio de dicha justicia global; en otros términos, con otras reglas del juego y con otras estructuras, a fin de crear un orden político completamente nuevo, caracterizado por la autodeterminación y la solidaridad, más no en la dominación y la jerarquización.

Esto demanda, por supuesto, la construcción de otra economía para otra civilización, que requiere otras estructuras internacionales destinadas a desmontar todos los mecanismos de dominación financieros y comerciales, sostenidos por el FMI -Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OMC – Organización Mundial de Comercio. Urge superar por igual todas aquellas estructuras en donde la especulación campea como consecuencia de la mercantilización de los servicios ambientales, que abren la puerta a los mercados de carbono en todas sus formas. Tampoco debería haber espacio para falsas soluciones, como son los canjes de deuda por Naturaleza o por inversiones sociales, que en su esencia desconocen el origen muchas veces corrupto y usurario de la deuda externa. Terminar con los paraísos fiscales, guarida de la corrupción y de la especulación financiera, es otra tarea inevitable. Todo en clave de construir otra arquitectura financiera y monetaria internacional.

Se trata, entonces, de restituir a los pueblos la soberanía de tomar decisiones colectivas democráticamente sobre su futuro. Eso implica restituir la soberanía sobre la política económica por fuera del yugo de la deuda externa, que tiene en el FMI y el Banco Mundial sus principales garantes; una política económica que libere a los países del Sur global de las imposiciones comerciales expoliadoras propias de los TLCs y de los marcos impuestos por la OMC. Por igual, esta renovada política económica debe restituir las soberanías alimentaria y energética, así como -esto es fundamental- reconocer los modos de vida que giran alrededor de la calidad de las relaciones y del equilibrio entre humanos y con la Naturaleza, en lugar de poner al centro la acumulación de dinero y de poder.

Y este empeño demanda, en suma, identificar todos los mecanismos de dominación, entre los que se destaca históricamente el dispositivo de las deudas, incorporando la deuda patriarcal. Un asunto en donde Francisco, el Papa, nos está debiendo y mucho.

Notas

[1] Bruno Latour (2007); Nunca fuimos modernos – ensayo de antropología simétrica, Siglo XXI Editores, Buenos Aires.

[2] https://www.vatican.va/content/francesco/es/bulls/documents/20240509_spes-non-confundit_bolla-giubileo2025.html

[3] https://www.swissinfo.ch/spa/el-papa-pide-una-%22nueva-arquitectura-financiera-internacional%22-que-sea-%22audaz-y-creativa%22/79741087

Mikie Rivera: “Yo no me daba cuenta de que quería tocar”

Especial para En Rojo

El cantautor compartió sus experiencias y satisfacciones como músico antes de su próximo concierto, el 28 de julio.

A 20 años de aquel concierto que acabó en su primer disco, En cuerdas para cuerdos, Mikie Rivera sigue siendo el cantor de una brigada. El cantante aún recuerda los momentos en que bautizó a un grupo de jóvenes independentistas con el famoso cognomento: La Brigada. Para entonces, 1992, Rivera tocaba en clubes nocturnos y cafés en los que, después de llegar, el grupo apodado le ayudaba a cargar su equipo. Con el tiempo, el sobrenombre contagió a la fanaticada del cantautor, que asistió al aniversario del álbum por primera vez en abril de este año. Ahora, el próximo 28 de julio, La Brigada irá a la sala René Marqués del Centro de Bellas Artes (CBA) para repetir el espectáculo musical.

“Ya el público se sentía parte de La Brigada porque era el sustituto de decir ‘somos los fans de Mikie’. Eso era bien importante para mí porque ya no eran míos, sino que era yo de ellos”, compartió Rivera con CLARIDAD. Esa noche de 2004, de acuerdo con el autor de Amor de mayo y Máscaras, fue la noche en que “todos fuimos La Brigada”.

El público, cuenta el músico, es un personaje “fuerte” y esencial en todos los conciertos de Rivera. Con su efervescencia, vítores y lealtad, ese público ha aportado al crecimiento de la carrera musical del exintegrante de la Banda Acústica Rodante a través de los años. Sobre este último particular, el líder La Brigada asegura que mantiene una relación amistosa con el grupo al que perteneció por años.

“A mí me gusta de mi público que es tan atrevido como yo, porque puedo proponerles canciones que no han escuchado, en el momento del concierto, y las aceptan con una solemnidad y como si la hubieran escuchado toda la vida”, narró Rivera.

Sin embargo, el cantautor admitió que nunca ha escrito sus canciones para “pegarlas”. Todas las ha labrado con esmero y talento para llevar un mensaje contundente y poéticamente cargado a favor de la independencia de Puerto Rico. Con una modestia laudable, al cantante se le hace difícil reconocer su enorme aportación a las luchas emancipadoras del país.

“Sentir que el tiempo me ha regalado la satisfacción de que todo el trabajo que he estado haciendo, desde mucho antes de esos 20 años, es algo que me ha valido la pena. Yo no me daba cuenta de que lo que quería era tocar, que no sabía lo que había provocado en la gente. Fue un problema existencial en un momento”, confesó el coameño.

Un ejemplo de esas canciones trascendentales es HF, una dedicatoria que Rivera preparó para el fenecido patriota Filiberto Ojeda Ríos, quien fue asesinado en 2005. Escribió la pieza al estilo de una carta en que cuestiona quién sería “la roca” del movimiento libertador sin la figura de Ojeda Ríos. Años después, durante una presentación, recibió una misiva firmada por el propio machetero.

Pero para los tiempos actuales, Rivera afirmó que su tercer disco, El mundo es una amenaza, retrata, con su estilo poético, la realidad política del mundo mediante críticas musicalizadas. A la usanza rockera de Mikie, el álbum incluye dedicatorias a Oscar López Rivera, Ramón Emeterio Betances y a eventos como el Grito de Lares.

“Ese disco describe la coyuntura que no solo sucede en el país, sino en el mundo. A mí siempre me ha gustado escribir y no terminarlo en las palmeras y las orillas. Me gusta escribir para que el que esté en Italia pueda decir ‘eso también pasa aquí’”, detalló sobre las canciones que estrenó en el Festival de Claridad de 2020.

En esa línea, el cantautor reconoció que las tendencias y las “modas” han abaratado la calidad lírica de las canciones. “Muchos rebajan sus letras para alcanzar una audiencia más grande”, sostuvo Rivera. Sin embargo, Mikie aún empuña el verso como arma de concienciación en cada una de sus canciones, incluso las románticas. Por otro lado, reconoció la contribución consistente de figuras como Roy Brown, Zoraida Santiago y Tito Auger en la producción de artes que construyen una narrativa rica del país.

“Las letras que surgen ahora, surgen con la inmediatez del tiempo con que se le prestará atención. No hay una dedicación de buscar la palabra correcta o idónea, que pueda describir seriamente y no rebajarse a una tonta para quien me escucha. Yo siempre trato a mi público como gente más inteligente que yo, y que tengo el reto de escribirles”, aclaró el autor de Soy cantor de una brigada.

Actualmente, Rivera trabaja su cuarto álbum, que llevará Esperando el fin por nombre. El proyecto se inspiró en la amenaza real de un conflicto que incluya armas nucleares y extermine el planeta. Además de ese disco, el cantautor también está creando un libro de poemas en el que reflexiona sobre su relación con la música.

Para este concierto, Rivera cuenta con la ayuda de un grupo de colegas y amistades que, de acuerdo con el cantante, complementarán el espectáculo. Cristopher Calderón (bajo), Carlos Tato Santiago (piano), Joselito Flores (guitarrista), Benytza Toro (vocalista), Eloy Cruz (baterista), Víctor Echevarría (múltiples instrumentos), Javier Hernández (conguero), Pedro Guzmán, Joel Ortiz (guitarrista), el poeta Luis Díaz y otros más. En fin, un pelotón de más de 12 músicos talentosos que darán ritmo a los versos de Rivera.

Pero entre ese puñado de invitados, Mikie destacó a su hermano mayor, Joe, autor de la Canción del trabajo, del primer álbum. Para el cantor de La Brigada, Joe siempre ha sido un cantautor nato, que desconocía de su talento.

“‘Crucé por la niñez imitando a mi hermano’ [Joan Manuel Serrat]. Creo que esa es una de las frases más lindas que he escuchado, porque me ha pasado. Joe Rivera ha sido un puntal de lo que soy hoy”, compartió con CLARIDAD.

Y así las cosas, Mikie Rivera se contenta con seguirle añadiendo a su trayectoria y ser feliz en esa tarea dichosa. Así las cosas, se reencontrará con su entrañable público — a veces Brigada— para entonar los himnos que han caracterizado la carrera del exponente de la Nueva Canción.

Atletas con nuestra bandera en alto hacia las Olimpiadas Paris 2024

Parte de nuestra delegación. Foto Alina Luciano

 

 

Nadie en Puerto Rico niega la fuerza que tiene el deporte en el corazón de nuestro pueblo. Por eso fue maravilloso ver ganar a nuestros «doce magníficos» del baloncesto masculino los cuatro juegos consecutivos del torneo de Repechaje que les consiguió la clasificación para representar el basquet boricua en las próximas Olimpiadas, que tendrán lugar en París, a partir del próximo 26 de julio. Con su gesta, nuestro equipo nacional de baloncesto masculino completó la delegación que representará a Puerto Rico en distintos deportes en el más importante cónclave del deporte mundial. Ya el equipo nacional de baloncesto femenino había clasificado. La cifra total de 51 atletas participantes supera los pronósticos del propio Comité Olímpico de Puerto Rico.

Poder tener en Puerto Rico un Comité Olímpico, y participar como nación en encuentros deportivos internacionales, es una conquista enorme del pueblo puertorriqueño. Sobreponiéndose  a la condición de inferioridad política que nos impone el ser colonia de Estados Unidos, Puerto Rico ha sabido forjar el consenso y la unidad necesarias para reclamar, proteger y enarbolar su soberanía deportiva, y defenderla como un espacio de auto reconocimiento y celebración de nuestra identidad nacional, que le ha permitido brillar con luz propia en el firmamento deportivo mundial.

Hace solo 75 años que Puerto Rico ostenta la soberanía deportiva. Nuestra primera participación olímpica fue en 1948 en las Olimpiadas  de ese año en Londres, exactamente 50 años después de la invasión de Puerto Rico por Estados Unidos. La petición la hizo el líder deportivo Julio Enrique Monagas, con el respaldo de los organismos deportivos de la época. En esa primera ocasión, enviamos una delegación pequeña, 9 atletas y 3  administradores. Nuestro abanderado fue el pertiguista José «Fofó» Vicente quien, en lugar de desfilar con la bandera de Puerto Rico, lo hizo con la enseña del recién constituido Comité Olímpico. Recordemos que en aquellos años nuestra monoestrellada estaba prohibida. Considerada por el gobierno colonial como un símbolo de «subversión», el solo hecho de poseerla- y mucho más, desplegarla- era un delito que se castigaba duramente, como se vería dos años mas tarde, cuando tras la Insurrección Nacionalista, miles de compatriotas fueron detenidos y puestos en prisión, muchos de ellos y ellas por el mero hecho de tener una bandera puertorriqueña entre sus pertenencias.

En ese contexto de intimidación y feroz represión política, se inició la participación deportiva internacional de Puerto Rico con mucha energía y excelentes resultados. El boxeador Juan Evangelista Venegas nos trajo nuestra primera medalla olímpica, un bronce con brillo de oro que ha quedado registrado con honor en nuestra historia deportiva. De ahí en adelante, no ha cesado nunca la participación de la Nación Puertorriqueña en todas las competencias regionales, hemisféricas y mundiales, reavivando el sentido patrio y el orgullo boricua cada vez que se levanta en alto nuestra bandera o se escuchan los acordes de La Borinqueña. La participación deportiva internacional boricua, bajo el liderazgo del Comité Olímpico de Puerto Rico y en las personas de nuestros y nuestras atletas de alto rendimiento, ha traído a Puerto Rico cientos de medallas de todos los metales en competencias centro y panamericanas y olímpicas a través de los años y las  décadas. Pero, sobre todo, han puesto en evidencia ante el mundo la vitalidad  y resistencia de nuestra nacionalidad puertorriqueña que sabe afirmarse y  crecer ante los grandes desafíos.

También ha desatado la ira de sus enemigos que, durante todo este tiempo, no han dejado de maquinar esfuerzos para interrumpir, desviar, crear división y sabotear el trabajo del Comité Olímpico y minar nuestra soberanía deportiva, motivados por sus enredos de espíritu y una ideología anti puertorriqueña que es provocada por el efecto que tiene en algunas personas la prolongada experiencia colonial.

Por haber perseverado ante todos los obstáculos, debemos estarles agradecidos a nuestros atletas, y a las federaciones y oficiales del Comité Olímpico que representan a nuestro país en esos foros. Hay que reconocer especialmente la contribución de los atletas de la diáspora quienes, sin haber nacido ni haberse criado aquí, se sienten tan boricuas como el que más, y se adhieren con amor y compromiso para poner su talento y  destrezas deportivas en el esfuerzo de representar con excelencia a Puerto Rico. Ellos y ellas han contribuido decisivamente a expandir el impacto y calidad de nuestro desempeño en el terreno deportivo, y fomentan la comprensión, cercanía y  familiaridad entre los boricuas de las dos «orillas».Las medallas de oro olímpicas de Mónica Puig y Jasmine Camacho Quinn simbolizan la expresión más alta del espíritu boricua en el deporte internacional. Un logro que debía significar alegría y esperanza para todos los sectores en nuestro país.

En el pasado conversatorio anual que realizó CLARIDAD, el tema fue «El deporte aquí y allá, una sola Nación», una exploración de la soberanía deportiva  y la representación internacional de atletas de Puerto Rico y la diáspora. El panel estuvo moderado por la periodista y ex volibolista Ivonne Solla, e integrado por tres figuras deportivas boricuas: el licenciado Jaime Lamboy, alto oficial de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), la medallista panamericana y veterana judoca Melissa Mojica y el estelar atleta del décalo, nacido y criado en Pennsylvania de madre y abuelos puertorriqueños, Ayden Owens Delerme quien, con solo 22 años, es una estrella ascendente en el atletismo mundial.

Durante el intercambio, Ayden explicó de forma muy directa, en inglés, su decisión de formar parte de la delegación que representa a Puerto Rico, a pesar de haber sido invitado a integrar la delegación de Estados Unidos. » Toda la vida me he confrontado con la pregunta ¿quién eres? ¿a quién representas? ¿cuál es tu identidad? Solo estoy aquí para decir que soy puertorriqueño. Eso es todo lo que me importa.»

Realmente, eso es todo lo que nos debe importar. Que nuestros atletas quieran y puedan representar lo mejor de lo que somos como puertorriqueños. ¡ Éxito y buenas vibras a nuestra delegación en los Juegos Olímpicos París 2024!

 

 

 

Nefastas las consecuencias para el país con el pago a los bonistas de la AEE

Junte multisectorial. Foto suministrada

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

La vida de Puerto Rico está en juego en este proceso. Esto  nos va afectar ahora y va afectar el futuro. Esto va a impactar a todos, tenga o no tenga placas solares…

El Junte Multisectorial, que agrupa a más de 45 organizaciones de la sociedad  civil, desde religiosas comunitarias, comerciales, profesionales, sindicales hasta ambientales, advirtió sobre las consecuencias nefastas del aumento en la luz que están exigiendo los bonistas de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

En conferencia de prensa el martes, 9 de julio, portavoces participantes del Junte anunciaron que enviaron una carta a la jueza Laura Taylor Swain con copia a la Junta de Control fiscal (JCF) en la que recalcan las consecuencias que tendría un aumento en la tarifa para pagar la totalidad de los $8.5 mil millones que reclama un grupo de bonistas. Esto tras la decisión del Tribunal Apelativo del Primer Circuito en Boston, el pasado mes de junio, que dictaminó que los bonistas tienen derecho sobre los gravámenes de los bonos de la AEE. La carta del Junte a la jueza Swain se envió el día antes de que esta atendería la vista judicial en la cual escucharía los argumentos de las partes tras el fallo del Tribunal Apelativo.

Ramón Monchito Ortiz, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, recordó que muchas de las organizaciones del Junte y casi 800 individuos habían presentado objeciones al plan de ajuste (PAD),  presentado por la JCF, por lo que ahora “estamos seriamente preocupados  de que los bonistas de la AEE, animados por el fallo reciente del Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito, están insistiendo en recibir un pago aún mayor”.

Dio como ejemplo que el impacto para una gasolinera promedio en 35 años sería de $175 mil. “Eso es un préstamo que no tomamos. Creo que el mensaje es claro: estamos haciendo un llamado al pueblo, a la gente de a pie. Si usted cree que no le va a afectar, sí le va afectar. Porque cuando vaya a la estación, a la farmacia, cuando vaya a comprar el pan, la leche, azúcar, sepa también que la cervecita le va a costar más”

En tanto, la reverenda Dra. Lizette Gabriel Montalvo, obispa de la Iglesia Metodista, denunció que los reclamos de los bonistas no pueden ir por encima de las necesidades de nuestro pueblo. “Nuestro sistema eléctrico está en una condición inaceptable, provocando apagones frecuentes, particularmente durante períodos de calor intenso, lo que pone en riesgo la salud mental y física, bienestar y vida humana. También hay que dar prioridad a resolver la situación del Sistema de Retiro de los Empleados de la AEE, que no tiene dinero para seguir pagando las pensiones a partir de septiembre de este año. Los pensionados de la AEE merecen justicia”.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Titulares de Condominios insistió en que el sistema eléctrico necesita mantenimiento y miles de millones de dólares de inversión, más allá de los fondos federales disponibles, para proveer un servicio adecuado. Denunció que desviar miles de millones de dólares para pagarles a los bonistas perpetúa un sistema eléctrico disfuncional. “Esto va a impactar al país. Se va afectar, se va afectar ahora, se va afectar en el futuro. Te afecta aunque tengas placas solares porque lo demás lo vas a tener que seguir pagando igual que los demás”, expresó. No dejó pasar por alto que en Puerto Rico hay más de 500 mil personas que viven en condominios, que pagan su luz individual, pero en los que las áreas comunes no se pueden sacrificar.

Pérez Riera, quien dijo que fue presidenta de la Junta de Directores de la AEE, apuntó que los bonistas que compraron bonos sabían que iban a tener problemas porque ya en el 2011 se veía en los estados financieros que la AEE estaba perdiendo $300 y $400 millones todos los años. “Eso quiere decir que cuando esa corporación va a los mercados de bonos, el que compra lo sabe. Todo el mundo se atiene a las inversiones que hace y todas las inversiones tienen un riesgo, y esa inversión de la AEE tuvo su riesgo”. La licenciada recalcó que Puerto Rico no va a poder pagar la suma de $8.5 mil millones.

Otro sector del Junte que se manifestó categórico contra un aumento para pagar la suma que reclaman los bonistas fue la Asociación de Farmacias de Comunidad. Linda Ayala, presidenta recalcó que “las tarifas más altas que los bonistas quieren imponer para pagar la deuda, sumado a un servicio pésimo, redundará en cierres de negocios, despidos y migración fuera de Puerto Rico, socavando el futuro de nuestra isla. Nuestro sector de salud depende de energía confiable para poder brindar servicios al pueblo”.

Mientras, Cecil Blondet, directora de la organización Espacios Abiertos, trajo a la atención que los bonistas que acudieron al Apelativo quieren reiniciar el proceso del PAD.  “Nosotros ya invertimos sobre $200 millones en asesores y servicios legales de la JFC que han salido del bolsillo de pueblo de Puerto Rico. Nosotros no nos podemos dar el lujo de reiniciar un proceso de la reestructuración de deuda de la AEE”. Observó que dicho proceso debió de haber concluido con las presentaciones que se hicieron en febrero, que estaba sobre el escritorio de la jueza tomar una determinación. El grupo de bonistas que acudió al Apelativo es liderado por la firma GoldenTree Asset Management.

El coordinador de la Mesa de Diálogo Martin Luther King, profesor Jimmy Seale Collazo, indicó que ese planteamiento llegó a Boston por la sola razón de que “este grupo de bonistas tiene tanto dinero, que pueden presentar los argumentos que les dé la gana, sencillamente, a cuesta de mollero del dinero, para sacarle al pueblo de Puerto Rico lo que nosotros no podemos pagar. Esto es un abuso en todo el sentido de la palabra, no es posible quedarse callado”.

El Junte no descartó convocar a manifestaciones u otras actividades dirigidas a lograr que la jueza Swain mantenga su postura de favorecer el PAD de la JCF para el pago de $2.5 mil millones.

Al respecto, el portavoz del Frente en Defensa de las Pensiones de los retirados de la AEE, Armando Quintero, en tono sarcástico señaló que quienes van a representar al pueblo de Puerto Rico frente a los bonistas es la JCF.  “A ellos les toca hacer buena su palabra y decir que el pago es $2.5 mil millones. Y nosotros sabemos que ese acuerdo también es injusto porque en este momento, dado la propuesta de nosotros, es no resignarnos. Pasamos de la protesta a la propuesta, y necesitamos ser escuchados. Es posible que si nos quedamos en nuestras casas tengamos que ser responsables de un dinero que se determinó que era ilegal pagarlo. Hay que proteger al país”.