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Asesores de Sol y Playa asesoran el campo de tiro en Salinas 

Los mismos asesores involucrados en la polémica otorgación de permisos ilícitos en el Condominio Sol y Playa son ahora los asesores del campo de tiro de Salinas, denunciaron en comunicado de prensa líderes de la comunidad Ranchos Guayama.

Ariel Torres Meléndez, quien preside la Corporación para la Defensa del Poseedor de Licencia de Armas de Puerto Rico (CODEPOLA), intenta cambiar el nombre del controvertido campo de tiro propuesto en Salinas a PR Shooting Academy, la cual también preside. Este contrató los servicios del ingeniero Enrique Santiago, del hidrólogo Ángel Román Más y del biólogo Idelfonso Ruiz, asesores de Sol y Playa, para preparar una evaluación ambiental sobre el proyecto.

“Estas tres personas estuvieron involucradas con la escandalosa otorgación de permisos en el caso del Condominio Sol y Playa en Rincón. El ingeniero Santiago mintió diciendo que la construcción no tendría un impacto ambiental significativo para forzar la otorgación de una exclusión categórica; Idelfonso Ruiz fue quien presionó en la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) para que se otorgara el permiso, escudándose en su puesto en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), y Ángel Román Más era el asesor del Condominio Sol y Playa, quien, casualmente, también fue socio corporativo de Idelfonso Ruiz. Era un equipo mortal cubriendo las tres bases, y ahora llegan a Ranchos Guayama”, manifestó José Cora Collazo, portavoz de Acción Social y Protección Ambiental (ASPA).

El líder comunitario calificó de altamente sospechoso que este  trío de asesores ahora esté interviniendo en los polígonos de tiro que quieren construir en la comunidad de Ranchos Guayama. Reveló además que el pasado 10 de octubre el trío sometió una Solicitud para Certificación de Hábitats Naturales para la Vida Silvestre en OGPe, donde en la primera página admiten que la excavación de fosas de sobre 10 pies que se hizo en el lugar es ilegal.

“La comunidad ha denunciado esto desde el principio, e incluso el DRNA confirmó varias violaciones hechas por CODEPOLA. Es altamente sospechoso que el constructor de un proyecto ilegal contrate a personas involucradas en otras acciones ilegales y que de seguro aún tienen contactos en las agencias”, remarcó José Cora.

Por su parte, Miguel Ángel Rivera, residente de Ranchos Guayama, expresó su consternación sobre la insistencia en mantener viva la posibilidad de construir 17 canchas de tiro al aire libre en su comunidad.

“El DRNA confirmó varias violaciones de ley, la propia documentación del proponente acepta la ilegalidad. La comunidad actuó utilizando los canales correspondientes y logró que el municipio retirara su endoso al proyecto y hasta solicitó investigaciones en el Senado y la Cámara de Representantes. Incluso, en el tribunal, el abogado de CODEPOLA fue multado porque, en un caso judicial que entablaron contra la comunidad, llevan sobre 300 días sin presentar evidencia. Hace rato que este proyecto se debió detener y no permitir que siga el intento por violentar nuestra paz, tranquilidad emocional, seguridad y ambiente”, expresó Rivera.

Los activistas comunitarios aseguraron que están evaluando la documentación sometida en OGPe y que seguirán luchando hasta detener finalmente el peligroso campo de tiro de CODEPOLA.

 

Manifestantes izan la bandera de Palestina en el asta del Capitolio

Izando la bandera de Palestina. Foto por: Víctor Birriel

 

“Palestina libre será desde el río hasta el mar” fue la consigna que lanzaron los asistentes a la vigilia el sábado 4 de noviembre, declarado Día Internacional de Apoyo a Palestina.

La vigilia que se llevó a cabo frente al lado norte del capitolio en San Juan contó con una numerosa presencia de  miembros de la comunidad palestina en Puerto Rico, muy en particular, jóvenes adolescentes, padres y madres. Fueron varias las personas que se pronunciaron en contra del genocidio que está ocurriendo en la Franja de Gaza. Entre ellos, Yahya Masalmah, quien ofreció una descripción tanto de la situación actual como de los 70 años que sujetos a las agresiones del estado de Israel llevan viviendo los palestinos. Masalmah pidió un minuto de silencio por las muertes de los niños y niñas palestinos provocadas por los ataques continuos del ejército israelí en la Franja de Gaza. Este significó el momento más emotivo de la vigilia.

A la actividad que fue convocada por el movimiento Se Acabaron las Promesas se unieron otras organizaciones para un pronunciamiento unitario en que expresaron estar guiados por los ineludibles principios de la solidaridad, dignidad y la justicia social para los pueblos: “Condenamos las atrocidades-genocidio del Estado sionista de Israel contra el pueblo de Palestina. Denunciamos los crímenes de lesa humanidad apoyados por la ONU; ante su silencio, cómplice. Acusamos al Estado de Israel de sistemáticamente y continuamente implementar atroces acciones contra Palestina que constituyen crímenes de lesa humanidad y convierten a ese Estado y sus instituciones militares, sociales y políticas en criminales de guerra. Palestina quiere reafirmar su derecho a existir y a ser, lo que el Estado de Israel les niega al establecer una política de exterminio y degradación total de ese pueblo”.

La declaración subraya además que el pueblo boricua también sufre una invasión y ocupación ilegal continua desde el 1898 que persigue la desaparición de nuestra gente, por lo que se identifican con la lucha Palestina.

La declaración demanda, entre otros aspectos, que se detenga el  genocidio contra el pueblo palestino; que se declare un inmediato un cese al fuego y las operaciones militares de destrucción a comunidades, hospitales, escuelas, centros comunitarios y viviendas que implementa el Estado sionista de Israel contra el pueblo Palestino para masacrar civiles; que se detenga inmediatamente la expulsión de cientos de comunidades palestinas en la franja de Gaza y Cisjordania y que se  permita la entrada sin restricción de ayuda humanitaria para el pueblo palestino.

Firman la declaración: Alba Movimiento PUR; el Centro de Apoyo Mutuo Jíbaro de Lares; Colectiva Agro-ecológica para la Masificación y Unidad -CAMU; Madres Contra La Guerra; Movimiento Nacionalista -Revolucionario; Movimiento Ñin Negrón; Jornada Se Acabaron las Promesas; Comité Solidaridad con Cuba; Frente Socialista; Organización del Pueblo Indígena y CAM-Jíbaro de Boriké.

Un espacio de expectación y de tensión se vivió durante la vigilia cuando el activista conocido como Tito Kayak se subió al pedestal en donde se enarbola la bandera de Estados Unidos  y la sustituyó por la de Palestina. Desde el primer momento en que Tito comenzó a  subir por el asta, todas las miradas se volcaron hacia él y varios asistentes rodearon la base con la intención de detener cualquier acción de parte de la Policía. En un hecho que resulta algo enigmático, la Policía no intervino. Mientras Tito Kayak ejecutaba su tarea, se pudo notar en los rostros de los jóvenes palestinos lo atentos que lo observaban  y la emoción que su acto les provocaba.

 

 

Editorial-En picada el  bipartidismo electorero en Puerto Rico

 

El aparatoso derrumbe en la confianza del pueblo puertorriqueño en los dos partidos que se han turnado el gobierno colonial en nuestro país, ha empezado a hacerse cada vez más evidente. Y se notará mucho más en la medida en que avance el proceso hacia las elecciones generales del próximo año 2024. Esto ha ocurrido lentamente, en la medida en que nuestro pueblo ha tenido que enfrentar un gran cúmulo de desgracias, desde aquel año 2006 cuando comenzó a manifestarse la crisis económica y fiscal incubada por más de 100 años de coloniaje de Estados Unidos en Puerto Rico, y 60 años de administraciones gubernamentales incompetentes y corruptas de los partidos Popular Democrático (PPD) y Nuevo Progresista (PNP). Estas habían arrastrado a nuestro país al abismo de un endeudamiento público sin final. Ese año 2006, del mal llamado gobierno compartido, paralizó de un día para otro la gestión pública y sirvió de aviso a lo que vendría después.

De ahí en adelante, no ha habido tregua. La espiral de préstamos siguió creciendo hasta que la deuda alcanzó la inimaginable cifra de $72 mil millones, y las agencias evaluadoras del crédito y los mercados financieros- que tanto se beneficiaron de sus tratos.con Puerto Rico- tiraron a nuestro país a pérdida. El resto es historia bien reciente. La infame Ley PROMESA del Congreso de Estados Unidos y los sufrimientos infligidos a nuestro pueblo por las decisiones arbitrarias e insensibles de una Junta de Control Fiscal (JCF) impuesta, y de un proceso de quiebra injusto hacia Puerto Rico y sesgado a favor de los grandes conglomerados financieros de Estados Unidos, los mismos acreedores que contribuyeron a la ruina de nuestras finanzas públicas. Luego sucedieron en cadena dos de los peores desastres naturales ocurridos en Puerto Rico en más de un siglo y la pandemia del Covid-19, una crisis mundial de salud pública sin precedentes.

Paralelamente, el liderato político de los partidos PPD y PNP ha ido en caída libre. Sometidos y maniatados por la JCF,  sobre ellos ha caído el poder del Congreso, del Presidente y del sistema Judicial de Estados Unidos, poder que se ha dejado sentir como en los primeros tiempos de la colonia. Estados Unidos destrozó la fachada de gobierno propio que le servía de pantalla al PPD. Dejó al descubierto el rechazo absoluto de todas sus instancias de gobierno a la pretensión de la Estadidad, dándole una estocada a la llamada » razón de ser» del PNP. También desnudó -sin ambages y sin que les cause vergüenza- ante los ojos del.mundo  la naturaleza colonial de su dominio sobre Puerto Rico.

Esta es la situación del presente en un Puerto Rico que no puede crecer ni progresar porque ha sido sumido en la peor dependencia económica y política, por.designio de la metrópolis y por la codicia, la ventajeria y la dejadez de unas castas políticas más interesadas en administrar la colonia- y el presupuesto y las transferencias federales- que encaminar a Puerto Rico por vías propias de desarrollo económico y social sostenible, y darle al pueblo un buen gobierno. A nadie pueden culpar,  sino a ellos mismos, por la debacle de este Puerto Rico disminuido por las.cuatro esquinas, estos personeros de unos partidos huecos  que aún se atreven a pedirle al pueblo su confianza, después de haberle defraudado una y otra vez.

Por eso, estas últimas décadas han visto las peores  divisiones y luchas de poder al interior de ambos partidos, y han retratado su corrupción interna y los  múltiples y escandalosos casos de ilegalidades con fondos públicos que se han ventilado, y que les han costado una merma dramática en su base electoral al PNP y PPD.

Desde el año 2000 en adelante, ningún gobernador o gobernadora de Puerto Rico lo ha sido por más de un cuatrienio. Y cada vez son más frecuentes y enconadas las primarias por las candidaturas principales, como sucede ahora mismo hacia el 2024, una lucha fratricida que parece.más un grito de «sálvese quien pueda» que una campaña electoral donde se debaten ideas y proyectos que mejoren la vida de la gente.

Mientras, la imagen y estima pública de dichos candidatos políticos se sigue erosionando ante un electorado desencantado con el bipartidismo anquilosado y estéril, y unos candidatos y candidatas en quienes confiaron sólo para sentirse desengañados hoy.

 

Siguen en vilo los donativos legislativos

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A escasamente una semana de que cierre la sesión legislativa de este año, la resolución de la asignación de Donativos Legislativos (RC-S 310) continúa en la mesa del presidente del Senado, en un “proceso de reingeniería” de las asignaciones.

María de Lourdes Ortiz, directora ejecutiva del Movimiento Una Sola Voz (MUSV), que agrupa a organizaciones sin fines de lucro, indicó a CLARIDAD que recién pudieron obtener una reacción de parte del presidente del Senado, José Luis Dalmau, quien les aseguró que el  informe de conferencia de la resolución estaba en su escritorio y que estaba haciendo un “proceso de reingeniería” de esa lista, ya que al parecer hubo algunas organizaciones en específico que recibieron una reducción significativa en la asignación de parte de la Cámara.

Según dijo el presidente, él no estaba  de acuerdo con las reducciones, por lo que estaba identificando fondos de otras partidas para poder aumentar la asignación a esas organizaciones particulares. Supuestamente,  a las asignaciones que ya están en la lista, lo que estaba tratando de hacer es no quitarles a unas para darles a otras. El dinero de la resolución de los donativos legislativos es tan solo de $20 millones para más de un centenar de organizaciones.

Aun de  aprobarse la resolución por ambos cuerpos  legislativos el 14 de noviembre, último día de sesión, el momento en que las organizaciones comenzarán a recibir el dinero es algo incierto. Explicó que luego la resolución tiene que ir a La Fortaleza y que, aunque ya se habían  hecho los esfuerzos a ese nivel para que el gobernador la firme, lo más pronto posible, la experiencia del año pasado fue que la medida se firmó el 4 de diciembre y las organizaciones empezaron a recibir su asignación hasta finales de diciembre y principios de enero.

Ortiz indicó que la demora es algo que se repite todos los años, pero a diferencia del año pasado, cuando desde agosto y septiembre se había hecho pública la resolución y se sabía ya cuáles eran las asignaciones de las organizaciones, este año no se ha hecho público. Señaló que una vez baja y se aprueba la medida, es muy difícil que esas asignaciones cambien de manera dramática,  ya que cuando se discute la resolución el Departamento de Hacienda y la Comisión Conjunta tienen una idea bastante clara de qué le corresponde a cada organización.

“En este año todavía no sabemos cuáles son las organizaciones que están en la lista y cuánto le corresponde a cada organización. Si nadie está claro en qué es lo que le va a corresponder a quién, lo más probable es que este año el desembolso se podría tardar un poco más”.

La directora ejecutiva del MUSV expresó su preocupación por la llamada reingeniería que está haciendo el presidente del Senado para aumentar la asignación a unas organizaciones particulares. Ortiz expresó que reconoce el trabajo que han hecho esas organizaciones, pero hizo la anotación de que estas organizaciones, por su trabajo y trayectoria,  tienen acceso a unos fondos que no tienen otras más pequeñas. “El sector sin fines de lucro en Puerto Rico es bien diverso y tenemos otras organizaciones más pequeñas que lamentable no tienen acceso a los mismos recursos. Por eso es que para nosotros es tan importante que esos fondos se aprueben lo antes posible, de manera que esas organizaciones más pequeñas puedan tener acceso a los recursos que necesitan para poder operar y dar su servicios”.

Si se observa el ecosistema de las organizaciones sin fines de lucro, la operación de la mayoría es más pequeña y lo más probable es que sus servicios sean más especializados o que ofrezcan servicios a las poblaciones más desventajadas.  Ortiz reveló que ya hay organizaciones que han tenido que suspender servicios. Una de ellas no ha podido renovar contratos a intercesores que trabajan con familias y niños de Educación Especial y han tenido que cancelar contratos porque no pudieron identificar fondos para poder pagar. También una organización que apoya a familias y víctimas de crímenes violentos que ofrecen terapias psicológicas y de salud mental se ha visto obligada a suspender sus servicios.

Para la directora del MUSV es imperativo que la gente a nivel gubernamental entienda el  impacto que tiene la falta de los fondos, no solo en las organizaciones, sino también en los empleados que laboran en esas organizaciones. “Hay muchas organizaciones que ya están  trabajando con personal voluntario. Pero el hecho de que tengamos personas trabajando en el sector  sin fines de lucro no significa que no deba ser remunerada. Todo el mundo tiene derecho a recibir paga por el trabajo que lleva a cabo, porque estamos hablando de profesionales”.

 

 

 

 

Isabel Rosado Morales: paradigma hostosiano del nacionalismo puertorriqueño

 

 

Isabel Rosado Morales, nuestra Isabelita, nació el 5 noviembre de 1907 en el barrio Chupacallos de Ceiba. Hija de Petra Morales y Simón Rosado, y hermana de tres varones y tres féminas, se crió en una loma que contenía un paisaje cuyo lado oriental le regalaba la envidiable vista marina de Ceiba, y la de Vieques y Culebra a la distancia; y por cuyo lado poniente, se alzaba y aún se alza, el majestuoso Yunque. Isabelita sentía y decía: “Acogida en tan pintoresco paisaje quién no va a sentir esa felicidad que le imparten las caricias de las brisas entre mares y montañas”. Allí, en el mero centro de ese deleite que resultaba para ella recorrer la naturaleza, dulce y resistente a la vez, atraía desde pequeña a la gente de su comunidad que la buscaba para hacerle preguntas sobre asuntos de la actualidad ceibeña y sus alrededores. Inició su vida estudiantil en escuelas públicas de Ceiba, y posteriormente cursó la escuela secundaria, además de Ceiba, en Fajardo y en Naguabo. A los dieciocho años comenzó a estudiar en la Universidad de Puerto Rico, y allí obtuvo su certificado de docencia; (francamente, creo que el de decencia lo traía de nacimiento). El de docencia, le permitió enseñar en las escuelas públicas tanto de Ceiba, como de Humacao, aunque según narra en su libro Mis testimonios, al referirse a su vida familiar durante su infancia y juventud, (cito): …“Cada hogar era una escuela. Papá y mamá no fueron a la escuela, sin embargo ellos nos ayudaban en nuestras asignaciones enseñándonos el abecedario, las tablas de multiplicación y dividir; nociones de urbanismo, respeto al prójimo, amor al cultivo de la tierra, afirmando así nuestros valores culturales con una gran base de principios morales”. En otras palabras, las de Hostos: “El corazón se educa por el corazón, por la reflexión, por el ejemplo, por la noción de la realidad que da la vida, por la noción de la verdad que da la ciencia, por la noción de lo bello que da el arte, por la noción de la virtud que da el conocimiento de lo justo”.

Durante catorce años, Isabelita ejerció el magisterio en la zona vtrural de Ceiba y de Humacao y por lo que me ha contado la amiga Rita Zengotita, que la propia Isabelita le narraba, siempre hizo que imperara el respeto en el trato con sus alumnos y le gustaba sacarlos diariamente del salón de clases para que tuvieran contacto directo con la naturaleza y no sintieran el salón de clases como un encierro obligatorio. Creía que el sistema escolar puertorriqueño (cito): “no se afirma en lo nuestro porque lo dirige el sistema del amo: todo militarismo”. Así que, como Hostos, Isabelita pretendía educar la razón, el entendimiento, fuera de todo mandato e imposición. Nos enteraríamos mucho después, de que la labor pedagógica de Isabelita no se circunscribió a la escuela ni al salón de clases, sino que la puso en práctica con las reclusas con las que compartió las deplorables condiciones carcelarias a las que se le sometió en calidad de prisionera política. Tanto su labor educativa, que consistía principalmente en enseñarles a leer y escribir, como su apoyo emocional y moral y brindarles ayuda cuando a la hora de reclamar sus derechos se trataba, fueron la muestra de su gran calidad humana y su conciencia social. En palabras de Hostos, que Isabelita acogió: “En la obra de educación común con frecuencia vale más lo que se hace en la práctica de todos los días que lo mucho bueno que la pedagogía aconseja o que las leyes escolares instituyen”.

Posteriormente, Isabelita se desempeñó de trabajadora social en el Departamento de Servicios Sociales, en Ceiba. Debido a la situación de extrema pobreza en que se hallaba ese municipio, la construcción de la base militar la complicó aún más por la cantidad de gente que quedó desplazada y se vio obligada a ir a vivir a los arrabales, lo que significó que aumentara la delincuencia juvenil y la criminalidad. Esto conllevó la formación de comités contra el vicio, en los que Isabelita tuvo una destacada labor. Decía ella misma: “Ahí yo iba haciendo trabajo social sin uno darse cuenta. Esos comités se organizaron en muchos pueblos.

En Ceiba lo presidía el juez municipal y ahí también estaba la policía, entre otros. Recuerdo que había un lugar de prostitución y gracias al comité quedó eliminado”. La valiosa aportación de Isabelita en el campo del trabajo social se evidenció también más tarde cuando padeció en carne propia, las deplorables condiciones del sistema carcelario en Puerto Rico y se atrevió a denunciarlas públicamente e hizo una exhortación a que se eliminara, según sus propios palabras: “la deleznable institución de cloacas y catacumbas que se utilizan en la cárcel de Vega Alta a modo de calabozos”. Isabelita vio y vivió ese sistema carcelario que castigaba con el abuso físico y el calabozo y que ella catalogó de “sistema vengativo y medieval” pues “sus raíces arrancan del propio sistema judicial del régimen”. No cabe duda de que Isabelita dejó consignada otra importante labor en el campo del trabajo social.

“Una vida no es fuerte sino cuando se ha consagrado a conquistar su ideal por sencillo que sea”, según Hostos.

Isabelita ingresó en el Partido Nacionalista en 1937, impulsada por la indignación que le provocó la Masacre de Ponce. Sin embargo, no fue hasta 1946 que conoció personalmente a don Pedro Albizu Campos en la ciudad de Nueva York. Ese lapso que transcurrió de 1937 al 46 cae en una especie de vacío en sus memorias ya que no hay información específica sobre lo que Isabelita realizó durante esos años. Sin ánimo de especular, sí se puede afirmar que debe haberse dedicado a la militancia activa sobre todo a nivel organizativo del partido ya que posteriormente, adquirió puestos de relevancia dentro del partido, aunque se desconocen con exactitud qué tareas realizaba. Presumimos que ese vacío de información puede deberse, en gran medida, a que Isabelita quemó sus “carpetas” en la plaza de Caguas, según ella misma relatara. (Rita Zengotita así lo menciona en su artículo “Isabel: libertaria y unitaria” publicado en Claridad el 5 de noviembre de 2020.)

Luego de la Revolución del 50, el 4 de diciembre, a Isabelita se le retiraron la licencia de trabajadora social y la de maestra y el 3 de enero de 1951, la encarcelaron aun cuando no había participado en el levantamiento en Jayuya y como si se tratara de una tómbola, le aplicaron la nefasta Ley 53, llamada de la Mordaza, y se le impuso una sentencia de quince meses que ya había cumplido en detención. Decía Isabelita: “Viendo que yo no cedía en mi empeño de llevarle cariño a los familiares de los mártires y de los patriotas encarcelados, terminaron acusándome de violar la Ley 53, famosa ley de la mordaza, fabricada en Washington y adoptada en Puerta de Tierra por los legisladores coloniales el 10 de junio de 1948”. A pesar de haberle retirado las licencias, Isabelita cumplió con el deber, como dije antes, de ayudar emocional y moralmente a las reclusas, enseñarles a leer y escribir y aconsejarlas a defender sus derechos en la cárcel. Hostos había dicho: “La salud que hermosea una fisonomía no va de fuera a dentro. Sale del corazón, de donde salga, al rostro”. A Isabelita todo le salía del corazón y se le veía en el rostro.

El segundo encarcelamiento de Isabelita ocurrió el 6 de marzo de 1954, en el local del Partido Nacionalista, en la calle Sol del Viejo San Juan, a raíz del ataque armado al Congreso de Estados Unidos por Lolita Lebrón, Irvin Flores Rodríguez, Rafael Cancel Miranda y Andrés Figueroa Cordero. A San Juan, llegó la Policía y atacó a tiros, y luego arrestó, a quienes se encontraban adentro al cuidado de don Pedro Albizu Campos: Doris Torresola, José Rivera Sotomayor, Carmen María Pérez y, por supuesto, Isabelita. El 8 de febrero de 1955, a Isabelita se le declaró culpable por violar la Ley de Armas, ataque para cometer asesinato y agresión contra un policía. Fue sentenciada a cumplir quince años en la Escuela Industrial para Mujeres de Vega Alta, en la unidad de máxima seguridad, que ubicaba en el edificio de siquiatría donde permanecían las reclusas pacientes mentales. Isabelita cumplió once años de prisión junto a Olga Viscal, Carmín Pérez, Doris Torresola y Blanca Canales.

De inmediato, se le asignó enseñar a leer y a escribir a las reclusas que lo necesitaran. Las deplorables condiciones de los calabozos que Isabelita padeció, la llevaron a brindar un incondicional apoyo emocional a las reclusas que también lo padecieron. Además, Isabelita redactaba su correspondencia, las asesoraba legalmente, denunciaba las condiciones de los calabozos, la mala calidad de la comida y de los servicios de salud y se desvivía por brindarles comprensión y cariño. Sus compañeras de encierro la llamaban “el ángel de las presas”. De igual manera, Isabelita se las había ingeniado para denunciar los atropellos carcelarios mediante artículos que enviaba a la prensa, incluido el uso de reclusas para realizar labores domésticas para quienes pertenecían a la administración de la cárcel. Por sus denuncias, Isabelita sufrió severas sanciones administrativas. Aun así, echó mano de su acostumbrada valentía y redactó su propio recurso de Habeas Corpus y se lo entregó a Hernández Colón durante una visita que éste realizó para comprobar las denuncias que ella había hecho en la prensa. A dos meses de esa visita, Isabelita fue excarcelada y el alegato que presentó el Habeas Corpus benefició también a una considerable cantidad de reclusos en el presidio insular con sentencias de quince años o más. Una vez más, Hostos parecía haberlo hablado al oído a Isabelita: “Si no se practica, aun cuando esté reconocido, el derecho no es derecho”.

“Fuera de la cárcel, estuve atenta en servir a los que más sufren”, así pensaba y luego ejecutaba Isabelita. Al enterarse de que una reclusa que tenía hepatitis, permanecía en calabozo y le negaban visitas a su madre, Isabelita se reunió con ésta y le aconsejó enviarle un telegrama al Secretario de Justicia. Prontamente, se le concedió permiso a la madre para visitar a su hija. Por supuesto, Isabelita tampoco abandonó a sus compañeras ideológicas: Consuelo Corretjer, Carmín Pérez, Doris Torresola, quienes recibieron el apoyo y la solidaridad constantes de su parte. También José Rivera Sotomayor, y Francisco Matos Paoli fueron recipientes del apoyo moral y emocional de Isabelita. Al margen de toda su obra, esa misma Isabelita fue capaz de adoptar a una niña de siete años de edad que había sido su alumna y cuya madre había muerto durante un parto. Se ocupó siempre de esa niña que, al hacerse adulta, decidió entrar a un convento en México al que Isabelita iba a visitarla.

Sabemos que esa inquieta Isabelita así se mantuvo sin tomar en cuenta la pesadez de los años y dio una gran lección en Vieques cuando su cuerpo, con más de setenta años, se vio atrapado y vejado por el de una robusta mujer policía que la esposó luego de arrastrarla por la arena de la Isla Nena. Mucho después, supimos que esa misma mujer le pidió perdón y puede que Isabelita considerara no hacerlo, pero en ella primó la lealtad a sí misma y la perdonó, porque Hostos alguna vez le había señalado que:“Las canalladas se castigan desentendiéndose de ellas”.

Esa misma Isabelita, que nunca vaciló, que nunca claudicó, creía firmemente en la nulidad del Tratado de París y recurrió al Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico para pedir su intervención para que se elevase el caso a Ginebra. Esa misma Isabelita, mantuvo una denuncia constante sobre la muerte de Albizu Campos a causa de las radiaciones; esa Isabelita fue la misma que arrebató la insigne figura de Antonio Valero de las garras del olvido e hizo que se le construyera un monumento en Fajardo. Esa misma Isabelita viajó a Cuba en más de una ocasión, en abierto desafío a la prohibición de viajar a ese país y pisó tierra cubana no sólo para recibir merecidos homenajes sino para participar en foros internacionales a favor de la excarcelación de las prisioneras y los prisioneros de guerra. Esa misma Isabelita, que no pudo estrechar las manos de Oscar López luego de haber exigido su liberación y anduvo de la mano de Rafael Cancel Miranda, antes de partir a la gloria de reencontrarse con él y todo el resto de esa estirpe.

Puertorriqueña que dejó de ser suya para ser nuestra. Nacionalista independentista que la cárcel no pudo detener, ni la mordaza acallar, ni el calabozo amedrentar; firme creyente y practicante de la solidaridad, dejó profundas huellas en todas aquellas personas que la conocieron y aún la admiran. Isabelita, que se nos fue el 13 de enero de 2015, muy cerca del 11, del nacimiento de Hostos, para nacer ella de nuevo, es sin duda alguna, parte esencial del acervo moral de la patria irredenta. Como diría Hostos: “Una existencia consagrada a cosas buenas es una autoridad en todas partes”. Y de autoridad son sus palabras; las palabras de Isabel Rosado Morales, nuestra Isabelita, palabras que todavía resuenan a pesar de su partida:

“¡Ponte de pie, que al enemigo no se le espera de rodillas!”

 

Palabras leídas en la celebración del natalicio de Isabelita Rosado 5 de noviembre 2023