CLARIDAD
Luego de que, el pasado 4 de julio, el presidente Donald Trump firmara el monumental proyecto de ley One Big Beautiful Bill Act (OBBBA), las advertencias no se han hecho esperar. A primera vista, la nueva medida amenaza a 11.5 millones de asegurados bajo Medicaid y propone recortes de hasta $1.2 billones (trillions, en inglés) para el sistema de salud estadounidense.
Pero en términos inmediatos, el OBBBA no presenta cambios graves para la operación del sistema de salud local, de acuerdo con el Dr. Carlos Díaz Vélez, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico (CMCPR). No obstante, la pieza de ley implementaría recortes al fondo de Medicaid puertorriqueño a partir del año fiscal 2027.
“Estamos hablando de un efecto de billones de dólares de servicios que se van a cortar. Para Puerto Rico, en este momento, en lo que queda del 2025 y 2026, pues, no le aplica esta ley. Pero los cambios de Medicaid, como las nuevas regulaciones, como exigir dos evaluaciones para recertificarse, sí entorpecen la práctica médica”, aseguró el galeno vía telefónica.
Esta posible baja de asegurados, sostuvo Díaz Vélez, puede afectar la cadena de servicios que ofrece el sistema de salud. Cuando los pacientes acudan, sin planes médicos, a un centro hospitalario, los distintos proveedores que trabajan no cobrarán. De ejemplo, Díaz Vélez recordó cuando, en 2023, cerca de 100,000 pacientes quedaron sin la cubierta del Plan Vital por falta de esta reinscripción. Cabe destacar que el 76 % de los fondos del Plan Vital provienen de partidas de Medicaid.
“Yo no quiero verme, dos veces al año, haciendo este proceso en Puerto Rico. Hay que educar a la gente, la gente no entiende estas cosas, y hacerlo dos veces al año va a llevar a la gente a no hacerlo. Ahí se quedan sin plan médico y vienen las consecuencias”, apuntó el presidente de la colectividad.
Igualmente, el cardiólogo alertó de otra exigencia procesal para quienes recaben de Medicaid: el nuevo mínimo de horas trabajadas para asegurados entre 19 y 64 años. Implementar eso en Puerto Rico, agregó, requeriría de campañas de educación para que la ciudadanía “pueda aplicar esto”. El entretanto, de acuerdo con Díaz Vélez, es la incertidumbre y preocupación.
“Ahora, en el 2028, las cosas van a cambiar porque, hasta 2027, hay un acuerdo de dar 76 % de cubierta Medicaid para Puerto Rico. Antes de este acuerdo, el Medicaid solo cubría 55 %… Cuando llegue el 2027, que es el último año, hay que ver cómo quedará el siguiente acuerdo. Si bajamos a 55 % de nuevo, Puerto Rico tendrá una pérdida millonaria de dinero para financiar la Reforma de Salud. O sea, el Plan Vital”, alertó.
Bajo un panorama así, la crisis de salud pudiera agravarse con cierres de hospitales, laboratorios, farmacias y clínicas privadas. Para amortiguar estos posibles impactos, el Dr. Díaz Vélez sugirió un acercamiento participativo y multisectorial en que “todos los sectores aporten su conocimiento”. A juicio del doctor, esas conversaciones mitigarían la desinformación que este “caos” puede provocar.
“No podemos verlo como algo laxo. Hay que pensar en el peor escenario para Puerto Rico, para prepararnos. Porque con la cuchilla de Trump, para mí es ingenuo pensar que a los territorios no les van a reducir (fondos)… Yo entiendo que hay que prepararse para ese peor escenario”, expresó el presidente.
Este discrimen congresional, expuso el galeno, es más evidente aun cuando se considera que Medicare– programa subsidiado por los mismos fondos de Medicaid– apenas invierte una cuarta parte de lo que pagan por paciente de EE. UU. Aunados a los cambios de Medicaid en el OBBBA, este discrimen afectaría más la crisis que atraviesan los hospitales del país. “Si el Medicare baja de lo que hemos recibido… es volver a unos ingresos que cerrarían hospitales”.
Tras 31 años en la práctica médica, el Dr. Díaz Vélez admite “saber por dónde viene la cosa”, en alusión a las políticas económicas que se asoman con el nuevo OBBBA. Sin embargo, el líder gremial entiende que existe una cierta despreocupación entre las agencias encargadas de manejar la salud. El doctor hace un llamado a ser “precavidos”. Asimismo, resaltó que estas medidas entrarán en vigor a partir de 2028, dos años después de las elecciones congresionales.
“Hay que ocuparnos de la situación y traer a la mesa todos los sectores, para que minimicemos el daño… Aquí no puede haber promesas de campaña ni politiquerías, porque no están en el control nuestro. Esto está en control del Congreso y el presidente de los Estados Unidos. Hay que verlo como una situación que nos va a afectar a todos”, concluyó el presidente del CMCPR.
Por su parte, el Colegio de Profesionales de la Enfermería de Puerto Rico reconoció que “todo lo que impacte Medicare, sean hospitales públicos, se puede impactar porque esos centros de salud se verán limitados en sus ingresos”. Al cierre de esta edición, el gremio había adelantado que esta ley puede traer “restricciones de personal” que posiblemente afecten a ciertos trabajadores de la salud.



