«Un celador de línea de la escuela que tenía la AEE no se compara jamás con lo que tiene LUMA»

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Entrevista a  Angel Figueroa Jaramillo:

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Mientras las y los ciudadanos no vemos la “luz”, el gobernador Pedro Pierluisi Urrutia y su director ejecutivo de la Autoridad Alianza Público Privadas (AAPP), Fermín Fontánez, ven “luces” por el consorcio privado Luma Energy, responsable de la transmisión y distribución (T&D) del servicio de energía eléctrica.

Tan solo en el mes de agosto ha habido cuatro interrupciones (los días 10, 12, 17 y 21) en  líneas de transmisión que han afectado plantas generatrices de San Juan, Aguirre y  de AES, dejando a miles sin el servicio por días enteros.

“Sin lugar a dudas que LUMA escogió de eslogan que lleva desde el primer día, de que sus tres mil  trabajadores están trabajando fuertemente en la reconstrucción para poner el sistema en función, pero que tienen un sistema frágil. Lo ha repetido continuamente. Sin embargo, hoy los datos demuestran que ese mismo sistema que LUMA asumió la responsabilidad de operar, de mantener desde el día uno, ha tenido problemas en este año y un mes. Las métricas establecen que desde que LUMA asumió el control ha aumentado en un 32.5 % la gente sin luz, más tiempo la gente sin luz”, afirmó en entrevista  Ángel Figueroa Jaramillo,  presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER).

En el primer año y un mes que LUMA ha estado a cargo de la D&T, el país ha tenido un apagón general,  más de 10 apagones de gran magnitud y sobre nueve subestaciones quemadas en grandes proporciones, además de que hay otras subestaciones que han tenido averías.

El presidente de la UTIER puso énfasis en señalar que el sistema que maneja LUMA es el mismo que existía antes y que a LUMA se le pagaron $168 millones un año previo a asumir su control. Venir ahora a decir que lo que pasa es que heredó  un sistema viejo e inestable demuestra, primero, que se robaron los $168 millones y, segundo, que no tienen la capacidad, ni el expertise ni el conocimiento para manejar y operar el sistema tan complejo como el de Puerto Rico.

Agregó que LUMA ni QUANTA,  ninguna de las dos,  tiene la experiencia de haber manejado un sistema tan complejo como el de Puerto Rico, ni siquiera en un  20 % de su complejidad.  “Muchas veces perdemos la perspectiva y creemos que un sistema eléctrico es meramente prender un interruptor”.

Jaramillo explicó que Puerto Rico  tiene la segunda compañía pública de más abonados de EE. UU., de 36 mil millas de cables aéreos y soterrados en un espacio de 100 x 35;  tiene los dos extremos de densidad poblacional, el de concentración por desplazamiento poblacional de grandes consumos y el de desplazamientos de área rurales. Por lo tanto, no es un sistema cualquiera y ni LUMA y sus matrices,  ninguna, tiene la pericia para asumir el control de algo que le  quedaba grande.

Según los números que entregó hace siete  meses al Negociado de Energía (NEPR) sobre el personal que tiene, los celadores de línea que pasaron de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE)  a LUMA no llegaba ni a 150 celadores, de 800 que tenía la AEE  y que no daban abasto.

“LUMA pudo haber traído máximo unos 150-200 celadores de Estados Unidos  para una plantilla limitada de 300 a 350. El que LUMA haya dado unos adiestramientos que le llaman ‘Celadores’, no significa que son celadores graduados, son aprendices de celadores, el mismo Stensby lo dice”. Se refiere a Wayne Stensby, presidente de la privatizadora.

Figueroa Jaramillo reclamó que un celador de línea de la escuela que tenía la AEE no se compara jamás con lo que tiene LUMA.  “Eso es un curso rápido de Internet. El de la AEE era de seis meses en una escuela de evaluación diaria. Después de graduado de celador, se tarda de 7 a 10 años en que ese celador esté en el tope. Por lo tanto, LUMA pudo haber graduado ayer 100 aprendices de celadores y no hace ninguna diferencia en la necesidad del sistema. El sistema necesita celadores con experiencia, no aprendices”. Un celador no es un electricista, los cursos de un electricista son totalmente diferentes a los de un celador, aclaró.

Además de los celadores, el  personal para el trabajo de T&D se requiere  tener  técnicos de relevos, que son  los que trabajan con los sistemas de protección, lo que hace que una planta salga del sistema o una línea salga del sistema para protegerse. Están los que dan mantenimiento a las subestaciones, ahí muchos de ellos son electricistas, pero el hecho de que ser electricista no  da el conocimiento. Entre toda la gama de puestos necesarios está el gruero, el cual tampoco es cualquier gruero, ya que en el caso de la isla tiene que  levantar un poste de línea en lugares escabrosos. El presidente de la UTIER recordó que  muchas de las compañías que vinieron de EE. UU cuando el huracán María no quisieron ir a trabajar a la montaña porque no se atrevían a montar una grúa en un risco para levantar un poste.

A lo anterior se suma el hecho de que 15 ingenieros de LUMA no tienen licencia o los años de estudio que requiere la ley para la práctica de esa profesión en Puerto Rico (Ley 173-1988). Figueroa Jaramillo criticó la postura tanto del gobernador como de LUMA de  hacer caso omiso a este  dato y señaló que, como en cualquier territorio de Estados Unidos,  hay un reglamento para poder regular sus profesionales y hay estados que tienen acuerdos recíprocos. Sin embargo, Puerto Rico  no tiene acuerdos recíprocos en esa dirección ni con EE. UU. y ni mucho menos con Canadá. Denunció que  la contratación de ingenieros de EE. UU. demuestra que LUMA trató de llenar los puestos para propósitos estadísticos, pero no fueron los profesionales necesarios o con la competencia necesaria para asumir el puesto.

En tanto, el NEPR informó que haría una investigación sobre los apagones. A la pregunta de si este tipo de investigación a base de documentos es efectiva, el presidente de la UTIER afirmó que esta es muy poco efectiva en el sentido de que no ofrece confiabilidad por la falta de transparencia de los documentos que se han entregado por parte de LUMA.

“LUMA se pasa requiriéndole al NE que ciertos documentos son confidenciales y pide que no se compartan en el expediente del caso. Eso limita a los especialistas, en una evaluación exhaustiva, de que esa conclusión a la que llegó el Negociado técnicamente es correcta conforme al derecho. Hay que creer por fe lo que ellos concluyeron”.

En cuanto el estimado de pérdidas que han podido provocar los apagones, Figueroa Jaramillo indicó que es difícil estimar las pérdidas para LUMA; pero  resaltó  los daños que esta ha causado a la AEE, debido a que  las plantas que se repararon y en las  que se invirtieron  más de mil millones de dólares ahora  hay que salir a repararlas. Hay plantas tan nuevas como la de Mayagüez, en la que se invirtieron $100 millones y eso LUMA no se lo va a pagar a la AEE. Este considera que aunque hay gente que dice que LUMA tiene inmunidad absoluta, el NEPR  puede sacar ese dinero de su presupuesto.

Figueroa Jaramillo recalcó que es  injustificable la ejecutoria de LUMA y que las estadísticas lo demuestran. “No tiene el personal completo, desconocen el sistema, y si de verdad el sistema estaba tan malo, cómo es que pudimos funcionar hasta que ellos llegaron”, cuestionó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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