Breves de invierno 1: Cassandro, Book Club: The Next Chapter, Are you There, God?

194

 

En Rojo

Aunque tres de los filmes que comento los vi en pantalla grande hace un tiempo, todos ya se pueden ver en streaming, por un precio de taquilla hogareña. Todos pretenden ser comedias con giros serios, pero todos son retratos de esas pequeñas cosas que componen nuestras vidas.

Cassandro

Director: Roger Ross Williams; guionistas: David Teague y Roger Ross Williams; cinematógrafo: Matías Penachino; elenco: Gael García Bernal, Roberta Colindrez, Perla de la Rosa, Joaquín Cosio, Raúl Castillo, Benito Antonio Martínez Ocasio, Robert Salas.

El filme se estrenó en salas de cine y, después de algunas semanas, pasó a streaming por ser producido por una de las plataformas. Para algunxs puristas del cine, esto podrá decir que dañan las posibilidades de recuperar el dinero invertido, pero si NetFlix, Prime o Apple son los productores, ese problema lo asumen ellos. Y, quizá lo más importante, es la audiencia que logran tener al hacerlo casero. ¿Qué hogar, pobre o clase media mexicano en su país o EEUU, no quiere ver esta historia verídica sobre uno de los deportes de entretenimiento más populares de la región? Aunque la lucha libre no es de mi predilección, como “follower” de Gael García Bernal, veo cada uno de sus proyectos fílmicos, ya sea como protagonista (El crimen del padre Amaro, Diarios de motocicleta, No, Rosewater, La mala educación), co-protagonista (Amores perros, Y tu mamá también, Rudo y Cursi, Neruda, Museo, También la lluvia), o como parte de un reparto más extenso (Babel, The Mother, Wasp Network, Letters to Juliet). Cassandro, el exótico (Gael), sabe muy bien cómo un joven de barriada como él puede hacer dinero en la lucha libre local al apropiarse del personaje glamoroso y poco masculino, que siempre es derrotado por el contrincante musculoso, grande y arrollador. ¿Pero qué pasa cuando Saúl Armendáriz (Cassandro) decide que él sí quiere ganar y derrotar al supuestamente más fuerte?

Aunque sus relaciones familiares (madre presente y modelo de resistencia, con padre ausente que lo rechaza por ser hijo de amante y ser abiertamente gay) no cambian, Cassandro logra conectar con Sabrina, una luchadora que lo ayuda a entrenar para poder competir en este deporte, no perder y también hacer dinero. Aunque al principio se burla, Lorenzo su promotor, ve la posibilidad de hacer mejor dinero con este nuevo personaje en el cuadrilátero, y decide apoyarlo. Y aquí entra nuestro Benito Antonio Martínez Ocasio/Bad Bunny como Felipe, el hombre que le suple todo lo que necesita Cassandro para mantenerlo con su promotor. No solamente lo hace muy bien, si no que la cámara sabe cómo captar sus gestos sin decir palabra.

Book Club: The Next Chapter

Director Bill Holderman; guionistas y autores: Bill Holderman y Erin Simms; cinematógrafo: Andrew Dunn; elenco Diane Keaton, Jane Fonda, Candice Bergen, Mary Steenburgen, Andy García, Don Johnson, Craig T. Nelson, Giancarlo Giannini, Hugh Quarshie, Vincent Riotta.

Si en el 1er capítulo de Book Club (2018), la lectura obligada era 50 Shades of Gray (E.L.James 2011), aquí, cuatro años después, las viejas (literal) amigas, Diane (viuda pero conviviendo con Arthur), Vivian (quien no cree en casamientos conviviendo con Mitchell), Sharon (jueza retirada que rehúye de cualquier atadura) y Carol (casada con y cuidadora de Bruce), deciden viajar juntas para la celebración de la boda extraña (por antes rehuir de ese compromiso) de Vivian con Mitchell. Como suele suceder—crea uno en la tradición o lo convierta en una celebración de quién somos y a qué aspiramos—todas, con sus compinches, deciden invertir tiempo, dinero y creatividad para hacer de este momento uno muy especial que viva para siempre (lo que les queda a todas por vivir) en sus recuerdos. El sitio escogido es Toscana/Tuscany, pero para llegar al lugar de encuentro, harán un recorrido por Roma y Venecia. Cada una tendrá sus aventuras pre-nupcias al encontrarse con un viejo amor, tener una nueva aventura con un desconocido, ofender y disculparse con los que intentan ayudarlas y pensar seriamente cómo pasar esos años—cortos o medianos—que les quedan por vivir.

El filme es un festín visual donde se resalta la belleza de Toscana, el placer de la gastronomía, el deleite de usar los vestidos antes soñados y el poder mantener la amistad a pesar de las quejas, manías y críticas de estas cuatro adultas mayores. Añadir la presencia (y sí, belleza) de Giancarlo Giannini le da un toque de magia a lxs que celebramos su carrera actoral bajo la dirección de Lina Wertmüller (The Seduction of Mimi, Love & Anarchy, Swept Away, Seven Beauties).

 

Are You There God? It’s Me, Margaret

Directora y guionista: Kelly Fremon Craig; autora: Judy Blume; cinematógrafo Tim Ives; elenco: Abby Ryder Fortson, Rachel McAdams, Kathy Bates, Benny Safdie, Elle Graham, Amari Alexis Price, Katherine Mallen Kupferer, Aidan Wojtak-Hissong, Echo Kellum.

Como no conocía el libro de 1950, y como últimamente en las salas de cine siempre se incluye una película de “fe”, a pesar de su elenco, no me motivaba a verla. Pero apareció en streaming hace unos meses y decidí darle un chance. Descubrí que era una comedia de muchas verdades y que cuestionaba las creencias impuestas desde la perspectiva de una preadolescente en la década de 1950. Margaret es una chica de once años, hija única de Barbara Y Herb y nieta adorada de Sylvia (una deliciosa Kathy Bates). Viven en Nueva York donde fluyen dentro de una variedad de grupos y donde pueden disfrutar del lugar como un centro cultural. Por eso, cuando su madre y padre le anuncian a Margaret que se mudan para los suburbios de Nueva Jersey porque a Herb lo han promovido en su trabajo (como parte de la era, poco importa lo que Barbara esté haciendo, ya que su papel de esposa es seguir al proveedor principal de la familia). Esta mudanza significa que Margaret tiene que ir a una nueva escuela, hacer nuevas amistades, no ver a su abuela y dejar de disfrutar de la vida externa de NY. Y aquí comienza la conversación con un Dios no definido ya que a pesar de su abuela y padre ser judíos y su madre ser “cristiana”, nadie le ha impuesto creencias para que, con el tiempo, ella misma descubra en lo que quiere creer.

Como suele suceder en el caso de niñas, a Margaret no se le hace difícil integrarse en la escuela ya que todas viven en su comunidad (aunque si hay burla a Laura, una chica que es más alta y desarrollada que las demás). Todas tienen en común que quieren ser “grandes”: tener senos para poder usar un sostén y tener la menstruación para proclamarse adolescente (todas tienen 11 años). Las dudas que Margaret pueda tener, las consulta con Dios, pueda o no pueda oírla. No espera contestaciones ni milagros, pero le hace bien hablar con alguien no definido. Aunque la historia original fue dirigida a lxs lectorxs pre-adolescentes, es una historia universal que trae buenos y malos recuerdos de nuestro pasado y que es graciosísima por las situaciones que crea y las soluciones creativas que encuentran.

Artículo anteriorEl adviento de la ecología integral
Artículo siguienteSan Benito que bueno eres.