En memoria-Rosny Smarth: Con la mirada hacia su pueblo

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Rosny Smart. Foto sumnstrada por el Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití

 

 

 

La historia de Haití está repleta de episodios en los cuales las élites oligárquicas han intentado encubrir su nefasto papel con el fin de preservar la sujeción y el subdesarrollo de una nación que fue forjada como el resultado del inmenso afán libertario de sus habitantes

Soy de los que consideran que los seres valiosos de nuestro mundo, aquellos que han luchado por liberar a sus pueblos de la opresión, deben continuar estando presentes en la memoria histórica de la nación a la cual ofrendaron sus talentos y sus energías libertarias. Es el caso de Rosny Smarth, cuya trayectoria de vida revela su intento de conocer a Nuestra América como modo de insertar a su país en ella de modo pleno.

Rosny Smarth

Rosny Smarth, a quien siempre llamámos Rony, nació en 1940, en el poblado de Cavaillon, del distrito de Aquin, que ubica en la península Suroeste de Haití que se conoce como El Tiburón.

Habiendo culminados sus estudios primarios y secundarios durante los años en que François Duvalier comenzaba a montar su dictadura familiar, su hermano mayor William Smarth, sacerdote católico y escritor, lo indujo a realizar estudios de agronomía en la Universidad Católica de Chile, lo que incluyó también un breve período de labores en el Instituto Agropecuario chileno, en momentos en que se activaba la reforma agraria de ese país.

Los estudios de agronomía tenían una importancia central en muchos jóvenes de nuestra América, conscientes de la importancia de obtener el conocimiento más avanzado de la producción agrícola con el fin de contribuir al desarrollo de sociedades de mayorías campesinas.

Remarco este dato, pues fue su partida de Haití hacia Chile, lo que inició su formación en un campo de estudiosa que lo conectaba directamente con las necesidades de su país, poblado mayoritariamente por familias campesinas despreciados por la oligarquía depredadora que ha sostenido las riendas del poder en ese país a lo largo de su historia.

Durante sus años en Chile fue agrandando su conciencia política, incorporándose al Movimiento de Acción Popular Unitaria, que fue una de las organizaciones que integraron la Unidad Popular, coalición de organizaciones políticas de la izquierda chilena forjada en 1969.

Obligado a abandonar Chile como consecuencia de la toma del poder ejecutivo del país por la Junta Militar de Gobierno en 1974, y la represión que se desencadenó a partir de ello, en 1977 se trasladó a México para iniciar labores docentes de agronomía en la Universidad Autónoma de Chapingo, en el estado de México.

México fue también el punto de encuentro con la comunidad de estudiantes puertorriqueños que se forjaba durante aquellos años. Fue en ese entorno donde conoció a Isabel Laboy, a quien llamábamos con el mote de «Betita», quienes luego convivieron en Puerto Rico durante varios años.

Luego de la caída de Jean Claude Duvalier, hijo del dictador, en 1986, Rosny regresó a Haití, con una amplia experiencia internacional y grandes deseos de laborar en el desarrollo de su país. De ahí que, entre 1991 y 1994, fungiera como ayudante especial del ministro de agricultura de Haití.

Primer Ministro

Su entrada plena a la vida política de su país la realizó en 1995, cuando la Organización Política Lavalas, un partido político de centroizquierda liderado por Jean-Bertrand Aristide, se dividió en dos bandos, lo cual llevó a la fundación de la Organisation du Peuple en Lutte (OPL) a la cual pertenecía Smarth. Como resultado de la mayoría parlamentaria obtenida por OPL entre 1995 a 1997, Rosny Smarth fue designado como Primer Ministro del país, labor que realizó entre febrero de 1996 hasta junio de 1997, con una agenda de trabajo orientada a la construcción de un Estado moderno, dejando atrás las antiguas prácticas de nepotismo y prebendas que priorizaban el bienestar de las élites politicas sobre el bienestar de todo un pueblo.

Reducido el apoyo de la OPL, un Aristide asediado volvió a resurgir como figura pública dominante, lo que llevó a Rosny a renunciar a su cargo. Con el fin de explicar el motivo de su renuncia, Rosny se dirigió al pueblo haitiano a través de la radio y la televisión haitiana afirmando que las elecciones habían sido amañadas, y que, lejos de alcanzar el objetivo de servir al país, el control del gobierno en Haiti se había convertido en una enfermedad.

De regreso a Cavaillon

Residí en Haití en 1998 como parte de un proyecto de colaboración entre la Universidad de Puerto Rico y la Universidad del Estado de Haití que, luego de haber sido sometida a las ambiciones y designios de Duvalier, se había convertido en una institución autónoma en 1987.

En esa institución de educación superior conocí a Luc Smarth, hermano menor de Rosny, con quien desarrollé una amistad y lazos de comunicación sostenidos a lo largo de los años. Con Rosny y con Luc conocí a académicos, periodistas y militantes políticos que laboraban por convertir a Haití en un país desarrollado, con un gobierno organizado para responder a las necesidades del país y consciente de la importancia del campesinado en la existencia de la nación haitiana.

Amante de la agricultura, Rosny se mudó a su pueblo natal de Cavaillon, donde se dedicó a la labranza, el cuido de animales de finca, y la producción de plátanos con otros agricultores de esa región, proyectos que fueron destruidos durante el paso del Huracán Mathiew en 2016.

Sin embargo, conscientes de sus dones diplomáticos y de su cabal conocimiento de la América Latina, en 2017 el Ministerio de Asuntos Extranjeros de Haití, lo designó Embajador en Chile, en un periodo de acelerada migración de haitianos hacia ese país, conociendo de primera mano los proyectos desarrollados por voluntarios chilenos para acoger a los inmigrantes haitianos.

El final

Conversé con Rosny en varias ocasiones durante los pasados años a través de Whats App. Le manifestaba el interés de muchas personas que le conocieron, y el mío, para que pasara una temporada con nosotros en Puerto Rico, donde habían germinado varias organizaciones de apoyo a Haití. Sabía que le solicitaba algo muy difícil para él, pues estaba muy involucrado en las organizaciones que luchaban por deshacerse de un Estado haitiano que muchos han adjetivado como «depredador», y ciego ante las necesidades del pueblo haitiano.

Agradecía la invitación, pero remarcaba que estaba disfrutando su papel como agricultor, que era un campo que conocía y amaba, pues era ciudadano de un país cuya población pudo capear la maldad de las grandes potencias a lo largo de su historia, gracias a la economía agrícola que viabilizó la sobrevivencia del pueblo haitiano durante siglos.

El pasado 11 de enero Luc me envío una nota triste que leía: «Mi querido Aarón. Lástima que debo comunicarte una noticia nada interesante: Rony está enfermo, hospitalizado. Está en la capital desde hace una semana. Hoy sale del hospital. El caso es bastante delicado: insuficiencia cardíaca. No quiero sembrar el pánico en ustedes con esa noticia. Sin embargo, está haciendo progresos.»

El mensaje del día 15 fue el más duro: «Se nos fué el compa. Avisa los amigos y las amigas por favor.»

Partía un gran hermano de las luchas por «enderezar países», con gobiernos con la mirada colocada firmemente hacia las necesidades de sus pobladores.

Su Legado

La historiadora haitiana Suzy Castor, otra compañera que, por muchos años, ha luchado por enderezar el curso de su país junto a su querido compañero de vida Gerard Pierre Charles, subrayaba:

Cómo no destacar el ejemplo de Rosny Smarth, un hombre que, después de haber ocupado el alto cargo de Primer Ministro, considerado por muchos como una posición para el disfrute de privilegios, de maná inesperado, de enriquecimiento ilimitado, puede regresar a su ciudad natal de Cavaillon, para continuar sin ninguna ostentación, una vida dedicada a su comunidad. Hay que exaltar la integridad en este país, al tiempo que la anormalidad del enriquecimiento ilícito, la corrupción, en la diversidad de sus formas y al más alto nivel, se erige como modelo de vida.

 

Testimonio leido en el foro, «Haití también existe: En Memoria de Rosny Smarth». Comité Puertorriqueño de Solidaridad con el Pueblo Haitiano. Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, 28 de febrero de 2025.