Frenazo de Swain pone en jaque el Plan de Ajuste y a la Junta de Control Fiscal

 

Por la Redacción/ CLARIDAD 

La pretensión de la Junta de Control Fiscal (JCF)  de establecer una dictadura financiera en Puerto Rico a través del Plan de Ajuste de la Deuda (PAD) fue rechazada de plano por la Jueza del Tribunal de Título Ill de PROMESA, Laura Taylor Swain, quien le dio al organismo fiscal federal hasta el 20 de diciembre para enmendar el PDA, o convencer al Tribunal de por qué debe aprobarse como está.

La decisión de la Jueza, dada a conocer en horas recientes, cuestiona varias de las premisas del PDA respecto a asuntos cruciales contenidos en el mismo,  como no pagar compensación por ciertas expropiaciones forzosas realizadas por el gobierno de Puerto Rico a propietarios de aquí, o el lenguaje ambiguo y absoluto para poner límites a las pensiones presentes y futuras en el servicio público en Puerto Rico, o la pretensión de la JCF de recibir carta blanca del Tribunal para eliminar o sustituir cualquier ley de Puerto Rico a base del criterio subjetivo del ente fiscal federal. Esto último equivaldría a entronizar en Puerto Rico una dictadura del capital financiero de Estados Unidos y la JCF sobre el gobierno electo de Puerto Rico.

Todos estos argumentos formaron parte de la fuerte oposición al PDA por parte de amplios sectores del país. La decisión de la jueza confirma que el PDA es un documento defectuoso y peligrosamente sesgado a favor de los poderosos conglomerados financieros extranjeros que invirtieron, a sabiendas del riesgo que asumían, en bonos y otros instrumentos financieros del gobierno de Puerto Rico.

También deja en entredicho la pobre gestión del Gobierno y la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, cuyos líderes se plegaron ante la JCF y aprobaron la ley que habilita el PDA y no defendieron con valentía los intereses del pueblo puertorriqueño.

Más adelante, CLARIDAD ampliará esta información con el análisis correspondiente de abogados y economistas sobre el impacto de la decisión del Tribunal.

Por lo pronto, la JFC ha recibido un golpe a su monumental arrogancia, y nuestro pueblo un respiro, aunque sea breve, en la implementación de este plan nefasto.

 

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