En Rojo
Cada vez en cuando me gusta destacar a mujeres directoras y actoras que con mucho esfuerzo han ido acumulando una impresionante carrera al escoger temas y estilos que muchas veces desafían lo esperado y tolerado por la comunidad cinematográfica. Especialmente como directoras, ha sido cuesta arriba escoger historias que desafían lo esperado por los diversos públicos y que a su vez facilitan el financiamiento de su producción. El cine independiente—ese que muchas veces tarda en completarse y tiene dificultades para su distribución y exhibición—desde tiempo atrás ha sido el camino a seguir por estas mujeres. En 2025, dos de estas producciones han sido reconocidas por los gremios, círculos de críticos, Golden Globes y, supongo, por los Oscares a finales de enero (nominaciones) y la premiación en marzo: Sorry, Baby de Eva Victor y If I Had Legs I’d Kick You de Mary Bronstein. Por otra parte, directoras veteranas que tardan tiempo para poder iniciar, desarrollar y finalizar proyectos que requieren un presupuesto de millones largos—algo usual para producciones dentro del eje de Hollywood (esas que cuentan con todo el andamiaje de publicidad)—casi siempre quedan fuera de ese círculo o son relegados a poca o ninguna publicidad. Este es el caso de una directora tan talentosa como Kathryn Bigelow que compite dentro del género de filmes de acción, lo que requiere enormes presupuestos y campañas de publicidad para asegurar su exitosa exhibición globalmente (Strange Days, The Hurt Locker, Zero Dark Thirty, K-19: The Widowmaker, Detroit). A pesar de ello, Bigelow ha desafiado las estadísticas obteniendo buena distribución con un elenco de 1era e historias complejas. Ha sido la 1era mujer en obtener el Oscar como Mejor directora (y Mejor película) con el filme The Hurt Locker. Pero como el camino hacia la igualdad está lleno de tropiezos, su filme de 2025, A House of Dynamite—tan pertinente a lo que sucede militarmente con los EE. UU en estos momentos—no ha sido ni mencionada, aunque fue seleccionada para competir en Venecia por el León de Oro.
Jane Campion, nueva zelandesa de nacimiento y australiana de crecimiento y educación, comenzó sus estudios universitarios, como Kathryn Bigelow, en el arte y de ahí se mueve a la cinematografía. Su 1er cortometraje fue premiado en Cannes y desde entonces, pausadamente, ha montado una diversidad de obras fílmicas recreando detallada y simbólicamente épocas donde sus personajes se desenvuelven dentro de circunstancias adversas. The Piano, ganadora del Festival de Cannes por Mejor dirección en 1993 fue también ganadora del Oscar por Mejor guion original y del gremio de directores (DGA). Portrait of a Lady, basado en la novela de Henry James, de 1996 ganó el Mejor filme en Venecia. Por The Power of the Dog, Campion acumuló gran número de reconocimientos: cinco nominaciones al Oscar y ganó por Mejor directora pero no su filme (¿?), BAFTA, BSC, Critics Choice, DGA, Golden Globes, Venecia, San Sebastián y WFCC. En YouTube pueden acceder a una interesante entrevista de 2024 durante el Festival de Locarno. Anteriormente hice un “Rescate del pasado” de The Piano y por eso solo incluyo The Portrait of a Lady y The Power of the Dog .
Rescate del pasado
The Portrait of a Lady (1996; guionista: Laura Jones; autor: Henry James; cinematógrafo: Stuart Dryburgh)
Jane Campion escoge para dirigir un texto difícil por su ambivalencia temática y por su detallismo en el flujo de conciencia. Sin duda, uno de los atractivos del escritor Henry James son sus personajes femeninos, mujeres adelantadas a su época que tienen que sufrir ese despertar y conciencia al chocar con la realidad de la sociedad de su tiempo. La historia gira alrededor de la joven norteamericana Isabel Archer (Nicole Kidman), quien al quedar huérfana viaja a Inglaterra para quedarse con tíos y primos. Enseguida los hombres se acercan a ofrecerle matrimonio, sus parientes la aconsejan que acepte una proposición, ya que ese es el único destino de una mujer. Pero Isabel no quiere atarse a nadie, quiere conocer la vida, ser independiente, encontrar su verdadera vocación. Aquí aceptamos sin problemas que Isabel quiera definir su propia vida, pero quedan en el aire las razones por las que rechaza las proposiciones de dos hombres y acepta la de uno que en ningún momento parece ofrecerle las opciones que ella busca. Como indica Roger Ebert, Campion ha hecho una interpretación de la obra de James y no una adaptación. Pero por eso mismo, esperamos un personaje femenino que tenga + motivación interna para su toma de decisiones. Aunque el acercamiento de Isabel y Osmond (John Malkovich) no fluye, la relación entre Isabel y su primo Ralph (Martin Donovan) tiene la profundidad y el sentimiento que carece el 1ero.
Como es de esperarse de esta directora de Nueva Zelandia, educada en las escuelas de cine australianas, el detallismo de la fotografía es excepcional. El intercalar al principio y casi al final retratos (“portraits”) de mujeres en el presente, establece un puente entre el entonces y el ahora. Todas las mujeres en el filme son muy articuladas, inteligentes, aunque encarceladas en una sociedad que rehúsa ofrecerles un espacio público.
The Power of the Dog (2021; guionista: Jane Campion; autor: Thomas Savage; cinematógrafa: Ari Wegner)
Aunque la directora neozelandesa/australiana, Jane Campion, no tenga a su haber una extensa filmografía, solamente hay que recordar o volver a ver The Piano (1993) para entender su grandeza. En The Power of the Dog (NetFlix) también elige contar su historia en un lugar apartado donde el ambiente parece determinar el comportamiento, muchas veces brutal, de sus personajes. Es 1925 en Montana, una hacienda forjada a fuego y fuerza para reclamar y desarrollar tierras de sus dueños originarios. Los hermanos Burbank son los responsables de su desarrollo y mantenimiento. Mientras Phil (Benedict Cumberbatch) es el que se encarga del ganado, George (Jesse Piemons) administra las finanzas. Y a pesar de los ataques e insultos—siempre con una sonrisa—de Phil hacia George, se protegen y cuidan de cualquier extraño o enfermedad. George se presenta desde el principio como una persona muy tolerante y de mucha paciencia para lidiar con el presente, pero muy seguro de sí mismo al tomar decisiones. Mientras Phil prefiere constantemente recordar un pasado brutal, pero para él idílico porque es lo que lo forjó como hombre fuerte de la frontera, y que nada cambie durante los 25 años que llevan aquí, George piensa en el futuro tanto de él como individuo y hermano y otra economía para la tierra. Todo cambia radicalmente cuando George anuncia su matrimonio con Rose Gordon (Kristen Dunst), viuda con un hijo adolescente, Peter (Kodi Smit-McPhee). Phil intentará subvertir esa relación utilizando toda su astucia y fuerza.
Como hizo en The Piano (un elemento casi imprescindible en el cine australiano), la geografía del lugar se vuelve un personaje que influye en las acciones de los hermanos Burbank y los nuevos residentes de la hacienda. Ese campo abierto de Montana tiene no sólo estructuras construidas y ampliadas según las necesidades de sus dueños, pero su superficie también tiene la sangre y huesos de los originarios asesinados en batalla o en su asentamiento y los hombres y sus familias que no sobrevivieron en campo abierto. Los hombres definidos por y como Phil parecen creer que la historia comienza y se detiene por sus logros y ven cualquier cambio a esa falsa supremacía como una amenaza que están obligados a detener. Cada personaje—Phil, George, Rose y Peter—forjará su espacio, aunque esto signifique utilizar estrategias que pueden resultar en humillación, enfermedad y muerte. Cada actor/a transforma su papel para decir tanto con un mínimo de palabras y gestos. El filme se presentó en el Festival de Cine de San Sebastián de septiembre con ya todos los boletos vendidos la semana antes.


