CLARIDAD
Aunque para el economista Heriberto Martínez Otero el Proyecto de Reforma Contributiva que está ante la Asamblea Legislativa para bajar las contribuciones sobre ingresos a las clases trabajadoras representa una baja sustancial y tiene sentido, el problema estriba en que esas rebajas van a reducir también los ingresos del fisco, lo que implicaría caer una vez más en un déficit. A esto se le añade a que el Gobierno está en un proceso de restructuración de deuda y bajo una Junta de Control Fiscal (JCF), por lo que adelanta que la reforma no se sostiene y que la JCF no le va a dar paso.
A preguntas de CLARIDAD, el director ejecutivo de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico indicó que, en términos generales, el proyecto ciertamente tiene una reducción sustancial para la clase media trabajadora. La carga del 33%, que es la máxima y que ahora está en los $61 mil de ingresos, lo lleva a los $150 mil, por lo tanto, eso representa una baja a las tasas efectivas de los segmentos medios. Como economista, considera que en términos generales favorece que a las clases trabajadoras y a las pequeñas empresas se les bajen los impuestos, no obstante, subrayó la situación de que si se reducen los ingresos pero se mantiene el gasto actual, eso lo que implica es que se tendría un déficit.
Ese déficit se podría financiar con nueva deuda, pero en la medida que esa opción está cerrada debido a la situación de la deuda y la JCF, entonces el Gobierno podría cuadrar el déficit aumentando los impuestos con nuevos impuestos o recortando el gasto público.
Martínez Otero aludió a que la misma gobernadora ha dicho que se van a reducir gastos en el gobierno, pero censura el que esos ajustes presupuestarios debieron hacerse antes para saber cuánto y por dónde.
“Aquí es que viene el tema fundamental de que si le digo al país ‘vamos a aprobar un proyecto que reduce mis ingresos’, por ese mismo lado también le tengo que decir al país ‘ojo, tengo que recortar gastos’, y ahí hay una trampa”, manifestó el economista.
Una prueba de esto es la propuesta de la gobernadora de quitarles la exención a los vehículos híbridos y a los sistemas de paneles solares o fotovoltaicos. Martínez Otero alerta de que si se decide ponerle impuestos a esos vehículos y sistemas, puede ocurrir que la gente no los compre y entonces, como quiera, se mantenga el déficit.
Apuntó que técnicamente es un error intentar cuadrar el presupuesto siguiente a base de reducir los ingresos por concepto de contribuciones directas y decir que se va a recuperar el dinero reduciendo las exenciones contributivas, porque en que eso puede generar un déficit presupuestario que obligue a reducir gastos.
Al hecho de que, según la Oficina de Presupuesto y Gerencia (OGP), se necesitan $550 millones para que la reforma tenga un efecto neutro y cumplir con el Plan Fiscal certificado, a la luz de lo discutido, Martínez Otero afirmó: “Eso no es posible, esos $550 millones de recortes en el presupuesto. Hacer la propuesta antes es como creer en los Reyes Magos, porque tú no sabes qué va a hacer en el futuro. Eso fue lo mismo que hizo Fortuño en el 2011. Aquí los impuestos que se han aplicado con la reforma del 2001 se mantienen”.
Una vez más recalcó que la reforma no se sostiene y que la JCF no le va a dar paso: “No se sostiene porque el proceso se hizo al revés. Hay que seguir insistiendo en que al hacer políticas públicas en Puerto Rico, hay que poner el ojo en donde están los privilegios y los gastos políticos, a los que más pueden aportar”.


