Otra privatización nebulosa: el estacionamiento del hotel Normandie en El Escambrón

Por Cándida Cotto

ccotto@claridadpuertorico.com

Una construcción sobre una ciénaga, la privatización de un espacio público, otra pieza histórica de Puerto Rico que se cedería en un proceso poco transparente, un impedimento para que nuestra gente acceda a la playa pública. Todo eso y más se encierra tras el proyectado arrendamiento por parte del Municipio de San Juan del histórico Parque Sixto Escobar, en el litoral de la playa del Escambrón, uno de los lugares más icónicos de nuestra ciudad capital en la entrada de la isleta de San Juan.

El anuncio del alcalde de San Juan, Miguel Romero Lugo, de que se propone arrendar los terrenos del parque y permitir la construcción de un estacionamiento soterrado a la empresa desarrolladora del Hotel Normandie- Ishay Group- para uso del  hotel, levanta serios cuestionamientos sobre la viabilidad de dicha construcción, y provoca sospechas sobre la posibilidad de una eventual privatización de toda esa área, ecológicamente sensitiva y de alto valor histórico, como ya sucedió anteriormente con la construcción de Paseo Caribe, al pie del también histórico Fortín San Jerónimo.

Construir sobre una ciénaga

El planificador y arquitecto, Pedro Cardona Roig – conocido como El Urbanista- compartió con CLARIDAD la historia y características del predio que hoy ocupa el Parque Sixto Escobar. Cardona Roig hizo referencia a documentos  y mapas que datan del siglo XVI, y que fueron utilizados por el  planificador Aníbal Sepúlveda en un reciente artículo de prensa, que indican  que el lugar   donde actualmente está el parque y todo el sector de El  Escambrón originalmente fue una ciénaga.

Para enfatizar la naturaleza pantanosa del suelo en dicho sector, el arquitecto se refirió a la experiencia de hace unos años atrás con la construcción de una piscina en el área de El Escambrón. Esta -dijo-no funcionó  por dos factores. El primero, porque  el salitre castigaba mucho los equipos y se hizo difícil darles el mantenimiento adecuado debido a los altos costos. El segundo factor es la disposición del terreno en dicho lugar. Allí el terreno se asienta de una manera diferencial, lo que ocasionó que se quebrara  la loza de la piscina, y hubiera que desistir de su uso.

El también ex vice presidente de la Junta de Planificación cuestionó el que ahora se quiera construir un estacionamiento soterrado en ese terreno cenagoso,  y trajo la experiencia de la pretendida construcción del llamado Parque del Tercer Milenio bajo la administración de Ricardo Rosselló. Cardona Roig, quien fue el arquitecto de aquel proyecto dijo que, aunque se hicieron los estudios de suelo, cuando se fue a hincar el primer pilote de 40 pies, el mismo se hundió al primer golpe. Al repasar su experiencia con aquel estudio de suelo, se descubrió que el suelo de esa área es inestable, pantanoso, y que requería  una obra extraordinaria de cimentación para poder construir el restaurante y el puente peatonal que cruza la avenida  Muñoz Rivera.

“Ahora quieren construir un estacionamiento donde se sabe que hay un pantano. Además, con la evidencia creciente del cambio climático  y la subida del nivel del mar, las proyecciones de la NOA ( agencia atmosférica de Estados Unidos)  y de FEMA es que esos terrenos van a estar bajo agua dentro de los próximos 20 años”,señaló.

Apuntó que, más allá de las consideraciones naturales, en términos de planificación el proyecto tampoco se sostiene. “Se trata de construir un estacionamiento con una cabida para 500 vehículos para un hotel que tiene solo 200 habitaciones. Aquí da la impresión de que hay la intención de utilizar el hotel como pantalla para esconder otro objetivo, que podría ser construir un desarrollo residencial  con unidades de vivienda para venderse a precios extraordinariamente altos. Solo así podría justificarse un estacionamiento para 500 vehículos”. Afirmó que un hotel de 200 habitaciones jamás requeriría un estacionamiento de 500 plazas, porque no es usual que los hoteles urbanos, como el Normandie, tengan tantos espacios de estacionamiento. “Podría pensarse que la insistencia en construir un estacionamiento tan grande esconda la posibilidad de que el Normandie nunca reabra como hotel sino como un condominio de lujo”, señaló.

El arquitecto llamó la atención, además, a las expresiones públicas del desarrollador – Ezra Eddie Ishay-  quien, en una entrevista de prensa en enero pasado dijo que no contaba con los recursos económicos para remodelar el hotel, y que necesitaba el compromiso del Gobierno de Puerto Rico de facilitarle el dinero para la obra. Cardona Roig denunció que se ha hablado de la posibilidad de que el Gobierno le asigne $15 millones de los fondos de recuperación del huracán María para construir el estacionamiento, y cuestionó  que se pretenda otorgar dinero para construir un estacionamiento que no existía previo al huracán María, para una obra que solo beneficia a un desarrollador privado, cuando se supone que los fondos de recuperación sean para la reparación y remediación del litoral de El Escambrón.  Resaltó que el Plan de Mitigación de Riesgo del Municipio de San Juan, aprobado el año pasado, identificó todo ese sector del El Escambrón como uno de riesgo, lo que quiere decir que no se  promueve el hacer nuevas construcciones en dichas áreas riesgosas.

Es importante señalar que, tanto el proyecto del   estacionamiento, como las ampliaciones proyectadas para el hotel, estarán todas sobre bienes de uso público. La ampliación del hotel se proyecta sobre el terreno del llamado “parque del tercer milenio” y casi duplica la huella del hotel actual. La ampliación  se proyecta hacia el norte en un área que es parte del “parque” pero, además, es parcialmente sobre un bien de dominio público en zona marítimo terrestre, sobre la cual existen prohibiciones a la construcción debido al deslinde de la zona. Según la ley, para construir frente al mar hay que guardar el retiro de los 50 metros de la zona marítimo- terrestre (ZMT)  y lo proyectado  invade esa zona.

En entrevista por separado, el planificador José Rivera Santana, indicó que el proponente tiene que responder a dos desafíos, además de pretender construir sobre una ciénaga. Primero, que en ese lugar el  nivel freático (cuán cerca está el agua de la superficie) es bien alto, y eso obliga a un diseño que tome en consideración esa realidad,  si es que se decidiera construirlo a pesar de la cercanía del mar. A eso hay que sumarle el aumento en el nivel del mar provocado por el calentamiento del planeta. Esto quiere decir que la línea de costa se va a mover tierra adentro, por lo que cualquier intervención que se haga en esa área tiene que tomar en consideración los elementos objetivos de la condición natural del área.

Al igual que su colega, cuestionó que el hotel requiera un estacionamiento. “En  numerosas ciudades en el mundo, incluyendo a Puerto Rico,  hay hoteles que no tienen estacionamiento. La condición para que sea viable un estacionamiento, como trae el proponente, es relativa porque  le interesa es un modelo de hotel en particular. Subrayó que las condiciones del terreno plantean que cualquier construcción  tendría un tiempo de vida muy corto. También cuestionó el fin ulterior tras la insistencia en el estacionamiento, lo que podría implicar que, tras  bastidores, el contrato de arrendamiento disponga que el arrendador pueda utilizar dicho espacio para otras actividades, lo que resulta en una privatización.  “Ante la falta de información y lo que se ha dicho sobre la inversión, levanta dudas sobre cuál es su viabilidad y su intención”.

 Proceso poco transparente y atropellado

En tanto el legislador municipal por el Partido Popular Democrático (PPD), Manuel Calderón Cerame, denunció que el proceso ha sido  poco transparente y atropellado, un proceso donde no hubo una sola vista pública donde se pudiese escuchar la opinión de los residentes de las comunidades cercanas a la entrada de la isleta de San Juan y de los grupos que hacen uso del parque. Calderón Cerame relató que en  una vista  ejecutiva, que es un proceso privado y confidencial, el portavoz de  la compañía desarrolladora dijo que el estacionamiento no sería soterrado, sino de tres pisos sobre la actual pista del estadio. Que se construiría un techo y sobre ese techo se construiría una pista liviana de caminar y correr, y un campo de soccer nuevo. Esa vista ocurrió un miércoles, y tras ser denunciado por el legislador municipal del PPD,  el alcalde Romero Lugo escribió que el estacionamiento sería soterrado en un mensaje en sus redes sociales.

Al reiterar que el proceso ha sido mal llevado por el Alcalde, Cardona Cerame dijo que se supone  que  cuando un municipio va a arrendar una propiedad de dominio  público, esto se haga a través de una ordenanza municipal, lo cual aplica al parque Sixto Escobar, espacio de dominio público administrado por el MSJ. Sin embargo, denunció que, en el contrato de arrendamiento, por ningún lado aparece cuánto será el canon de arrendamiento del Parque Sixto Escobar. Cuestionó si se pretende que la Asamblea Municipal ceda  la facultad que tiene  en ley en el Código Municipal de establecer un canon de arrendamiento y que  la delegue  en el Alcalde.  “Es decir,  si el alcalde, que dijo para récord que antes de imponer un canon de arrendamiento consideraría todo lo que la compañía invierta en el proyecto, para mí lo que eso significa es que él no se propone imponer un canon de arrendamiento, sino en la práctica regalarle el predio del parque a la compañía desarrolladora del Normandie, para que construya el estacionamiento”.

Calderon Ceráme insistió en que lo correcto sería llevar a cabo un proceso ponderado donde haya acceso a la información y se le dé espacio y participación a las comunidades y grupos. Adelantó  que se propone presentar a la Asamblea Municipal una petición para que se les brinde la información de los más de veinte estudios e informes de suelo del área de El Escambrón, que el alcalde dice tener. En caso de que su petición sea derrotada se propone agotar los recursos del tribunal.

Otra forma de desplazamiento

Por otra parte, el asesor legal del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Adrián González Costas, quien ha investigado el acaparamiento de propiedades en   la comunidad de Puerta de Tierra por inversionistas de la leyes 20 y 22 (Ley 60), censuró que   se haya otorgado un arrendamiento sin subasta, cosa   que levanta sospecha porque nadie ha divulgado cuánto sería el precio del canon de arrendamiento. Advirtió que esto podría ser como ha ocurrido con muchísimas otras propiedades públicas, en que el gobierno dispuso de ellas a precios ridículos, lo que en la práctica podría ser una donación disimulada, que es el concepto jurídico que se usa cuando se le pone a algo un precio tan ridículo que se interpreta como una donación.

El ex candidato a la alcaldía de San Juan dijo que, por más que se le ha preguntado al Alcalde, éste no  ha dicho cuánto va a ser ese arrendamiento.  Advirtió que el arrendamiento de un espacio público a un desarrollador privado, para uso de un hotel privado, ya por definición despoja el carácter público del predio de terreno, porque ese estacionamiento estaría dirigido única y exclusivamente a las personas que usen ese hotel. Y es obvio que si alguien quisiera estacionarse para ir a la playa, tendría que pagar el precio que cuesta el estacionamiento de un hotel, que es muy distinto  a lo que pagan  ahora mismo los estacionamientos de balnearios públicos como es, hasta ahora, El Escambrón. En fin, la obra tiene unos propósitos de uso privado para visitantes. “En el país hay una tendencia del gobierno de Puerto Rico  a ceder recursos para los de afuera, desplazando literalmente cada vez más a los de aquí de poder disfrutar de espacios públicos”, sentenció.  Dio a conocer que cercano al Escambrón está  la antigua Escuela Brumbaugh, la primera escuela pública construida en Puerta de Tierra (1912 a 1913)  y el gobierno la vendió en el 2018 en apenas por $200 mil precisamente para que se hiciera una hospedería.

González Costas explicó que la ley de arrendamientos por parte de municipios antes del 2020 exigía que  cuando se fuera a aprobar un contrato o una compraventa sin subasta, la legislatura municipal tenía que tener ante sí un borrador del contrato y en qué condiciones se iba a hacer.  La ley actual, aprobada en el 2020, es más flexible para aprobar  arrendamientos sin subastas, tanto por la cantidad de votos que hacen falta en la Legislatura Municipal para la aprobación de un proyecto, como porque no se requiere copia del contrato. “Esa ley está hecha para subrayar el carácter de sello de goma de las legislaturas municipales. La ley se aprobó bajo la presidencia del Senado de Thomas Rivera Schatz, casi a las vez que el actual código electoral”, concluyó González Costas.

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