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Conmemoran el 30 de octubre

 

 

 Afirma la patria en Jayuya.

 

“En momentos en que Puerto Rico y el mundo se encuentran bajo la amenaza del avance de las fuerzas más retardatarias, la reflexión en torno a la heroicidad de quienes nos precedieron y ofrendaron sus vidas por la Libertad y la Justicia se vuelve un imperativo político y ético”, exhortó el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), a conmemorar este 30 de octubre la Insurrección Nacionalista de 1950.

Este 30 de octubre se cumplirán 75 años de la Insurrección Nacionalista de 1950, levantamiento armado que se extendió por todo nuestro territorio nacional y llegó incluso a la capital de Estados Unidos, promovido por el presidente del Partido Nacionalista, Pedro Albizu Campos, fue tanto un reclamo de nuestro derecho a la Independencia como una denuncia ante la intención de Estados Unidos de perpetuar la ilegal colonia a través de la creación de la mal llamada Constitución del Estados Libre Asociado (ELA).

En comunicado de prensa el MINH exhortó a todo el pueblo puertorriqueño a participar de las diversas actividades que se realizarán en conmemoración de tan importante evento histórico.

La principal de ellas se celebrará el 30 de octubre, se realizarán varias actividades en Jayuya, a partir de las 8:00 am. Estas incluirán el cambio de banderas en la Casa Blanca Canales y una caminata dirigida por el héroe sobreviviente de la Revolución, Don Heriberto Marín. Luego, se realizará una misa y al mediodía un acto político en la Plaza del pueblo.

Antes del 30 de octubre habrá las siguientes actividades:

El viernes, 17 de octubre a las 7:00 p.m., en la Casa Soberanista, el Comité de San Juan del MINH llevará a cabo un acto educativo en la cual se analizará la importancia de este evento histórico. El estudioso de nuestra historia y dirigente del Frente Socialista, José Escoda, y el profesor de Geografía, Dr. Carlos Guilbe, serán los oradores principales.

El 26 de octubre se celebra un acto en Arecibo, en la Casa de la Familia Díaz, Barrio Sabana, a partir de las 12:00 del mediodía.

El martes 28 de octubre, organizaciones patrióticas del centro del País harán una actividad en la Plaza pública de Naranjito, de 6:30 p.m. en adelante.

El 30 de octubre a las 7:00 p.m. el Lic. Alejandro Torres dictará la conferencia El significado del 75 aniversario de la Revolución Nacionalista del octubre de 1950 y el legado de Noel Colón Martínez. La misma será en el Colegio de Abogados y Abogadas.

El 1 de noviembre día en que se conmemora el ataque a la Casa Blair, en Washington D.C., habrá una actividad en la Plaza de Utuado, a partir de las 3:00 p.m.

 

 

 

 

 

Problemas familiares, pobreza y la violencia lanza a las calles a jóvenes

Reproducida del Centro de Periodismo Investigativo



De acuerdo al “Estudio de Necesidades de la población de jóvenes sin hogar” uno 300 jóvenes en Puerto Rico entre las edades de 18 a 24 años estuvieron sin hogar el pasado año.

La organización Solo por Hoy y la firma Estudios Técnicos, realizadores del estudio, describieron que estos cientos de jóvenes en Puerto Rico, que pueden estar estudiando y trabajando, viven sin un techo seguro mientras duermen en un carro, en pasillos de universidades o se las ingenian para pedir a amigos o familiares donde dormir cada noche. El estudio, el primero sobre este tema en Puerto Rico, fue presentado en días recientes en el Club Rotario, de Rio Piedras. Aunque -de acuerdo a lo expresado- muchos no se consideran jóvenes sin hogar, las causas que van desde problemas familiares, violencia, pobreza y abuso de sustancias son casos típicos de sinhogarismo juvenil.

Livette Lozada, coordinadora del Comité Asesor de Jóvenes (Youth Advisory Board o YAB) de Solo por Hoy, quien llevó a cabo las entrevistas a los jóvenes expuso que 300 jóvenes estuvieron sin hogar el pasado año, entre estos 55 literalmente en la calle, 117 jóvenes recibieron servicios de vivienda permanente en las organizaciones de los CoC (Continuos de cuidado) y otros 185 identificados solicitaron asistencia para vivienda en el sistema coordinado de entrada al sistema de Solo por Hoy. Aún así, se estima que la cifra podría ser mayor.

El valor principal de este estudio es tener un reconocimiento de la situación que viven los jóvenes en Puerto Rico, al identificar las barreras que enfrentan y poder hallar soluciones de acuerdo a los problemas que expusieron ellos mismos, no navegar a ciegas. Las razones principales para el sinhogarismo juvenil que nos indicaron son los problemas intrafamiliares y la violencia doméstica, problemas económicos, desalojos, ser jóvenes egresados de los programas de custodia del Departamento de la Familia, abuso de sustancias y salud mental”, planteó Lozada.

Sobre el perfil de los jóvenes revelados en la investigación: el 55.6% presenta alguna condición de vulnerabilidad. Se identificó que el 24.4% consume alcohol o drogas ilegales y o medicamentos sin recetas; el 37.8% tiene alguna condición de salud mental o emocional; el 11.1% tiene alguna incapacidad o impedimento físico. Otras situaciones de vulnerabilidad identificadas fueron; el 2.3% tiene un diagnostico positivo al VIH; el 33.3% enfrentaba una situación de violencia ya sea género, doméstica, acoso, agresión; y el 30.0% estuvo alguna vez en una institución u hogar de tratamiento de salud mental o adicción.

Anita Cox, de ET, quien presentó los datos del estudio, comentó que las razones del sinhogarismo entre jóvenes son muy particulares y requieren de enfoques integrales para poder proveer esa estabilidad. “Me impactaron los hallazgos de cómo incide en el sinhogarismo el tema de la violencia. Fueron reveladores los datos que pudimos levantar en las historias de vida así como en las soluciones que proponen más alineadas a su realidad. Ese es el valor de esas entrevistas realizadas de joven a joven con los integrantes del YAB, el consejo asesor de jóvenes”.

De acuerdo a los datos demográficos del 2023 en Puerto Rico hay cerca de 300,000 jóvenes de 18 a 24 años. De estos 54% son mujeres; 55% están estudiando; 37% viven en hogares no familiares y tres de cada 10 viven solos; el nivel de desempleo es 26%; un 45% vive bajo nivel de pobreza, el 9% tiene alguna discapacidad y 56% de los jefes de hogar que viven rentados experimentan alguna vulnerabilidad de vivienda. De los encuestados en el estudio, el 69% enfrenta el sinhogarismo por primera vez.

La directora ejecutiva de Solo por Hoy, Belinda Hill, indicó que tras el estudio se proponen realizar una campaña educativa de orientación “de joven a joven” sobre el sinhogarismo juvenil, que incluya información de los servicios de ayuda que hay para estos así como promover que se creen más programas de apoyo a la juventud para prevenir que terminen en las calles.

Algunos de los retos principales de los jóvenes sin hogar que señala el estudio son: conseguir empleo por falta de experiencia, bajos salarios, alto costo de vida, requisito de mayoría de edad (21 años) para programas de vivienda; problemas intrafamiliares y violencia en el hogar; no se identifican como personas sin hogar aún sin techo seguro; falta de información sobre programas, ayudas y procesos de solicitud de vivienda; escasez de programas dirigidos a jóvenes; y la percepción pública que asocia el sinhogarismo con irresponsabilidad o consumo problemático de sustancias.

Los municipios donde se concentra el sinhogarismo de jóvenes -según el estudio- son Arecibo, Ponce, Vega Alta, Corozal, San Juan, Bayamón, Caguas, Yabucoa, Humacao y Canóvanas.

Crece descontento con presidenta de la UPR

Zayira Jordán Conde Foto:reproducida de Instagram

 

 

Especial para CLARIDAD

Diversas organizaciones se dieron cita para reclamar una mejor gestión en la administración universitaria

Después de que el Consejo General de Estudiantes (CGE) del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) exigiera la destitución de la presidenta del sistema universitario, múltiples organizaciones sindicales y estudiantiles manifestaron su oposición al desempeño de la Dra. Zayira Jordán Conde como cabeza de la universidad.

En comunicados separados, la Junta de Retiro y la Representación Claustral-Estudiantil de la UPR denunciaron incumplimientos de pagos al plan médico de los pensionados, falta de rigor en el reclutamiento de empleados y deudas sistémicas que fechan desde el 2015. Además, las colectividades conformaron parte de la manifestación celebrada, el lunes pasado, frente a los portones del Recinto de Río Piedras.

“La administración universitaria está atentando contra la salud y contra el beneficio de plan médico de miles de pensionados al no hacer llegar las aportaciones del seguro médico por dos meses, y está a punto de completarse un tercer mes… Alertamos al país, a los pensionados al Gobierno y a la Comisión de Sistemas de Retiro de la Cámara de Representantes de Puerto Rico sobre esta nueva afrenta e irresponsabilidad de la administración de la UPR con sus pensionados”, expresó por escrito el presidente de la Junta de Retiro, Luis Vicenty Santini.

Asimismo, el ente afirmó que los incumplimientos conforman un patrón de hace años y que, en aras de encontrar una solución, Vicenty Santini depuso ante la Cámara de Representantes en febrero pasado. Y desde marzo, agregó la denuncia, la Junta de Retiro ha remitido más de tres comunicaciones que la administración de la UPR no ha respondido.

“La universidad necesita una administración responsable. Hacemos esta denuncia oportunamente, pues dejar de hacer el pago del plan médico por un solo mes ya es mucho, máxime con una administración universitaria que ha demostrado que sabe muy bien cómo acumular deudas”, agregó Vicenty Santini.

Desde 2015, explica la Junta, la administración de la UPR arrastra una deuda creciente con el Fideicomiso del Sistema de Retiro UPR. El monto original de este reclamo ascendía a $59 millones por deudas acopiadas entre 2015 y 2022. No obstante, la deuda aumentó a $69 millones entre 2015 y 2022, a $107.7 millones entre 2023 y 2023 y a $146.8 millones entre 2024 y 2025. La deuda se pugna, desde el 2023, en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan.

“Nos preocupa que la actitud irresponsable que hemos visto en la Junta de Gobierno UPR durante los últimos años sigue percolándose en la administración de la nueva presidenta, quien, hasta el momento, ha demostrado no tener ningún interés en atender los asuntos de la comunidad universitaria y de los pensionados”, terminó el comunicado de Vicenty Santini.

Del mismo modo que la Junta de Retiro, la Representación Claustral-Estudiantil de la UPR compartió su preocupación respecto a la “falta de compresión” de la presidenta sobre “la gobernanza académica” y la “misión histórica” de la UPR. Criticando la “complicidad” de la Junta de Gobierno y su presidente, Ricardo Dalmau, el cuerpo señaló “interpretaciones excesivamente amplias” y “tretas parlamentarias” de parte de la alta administración.

“Se ha debilitado el principio de excelencia que distingue a la UPR y se ha dado paso a la improvisación como método de gestión”, comentó la Representación Claustral-Estudiantil.

La inclinación por “redirigir a la UPR” hacia carreras y destrezas técnicas, añade el cuerpo, supone un riesgo. A falta de colaboraciones planificadas que busquen suplir la oferta y demanda laboral del país, la Representación Claustral-Estudiantil advirtió sobre desvíos de fondos y atenciones de las “funciones esenciales de docencia” de la UPR.

“La UPR está en la mejor disposición de colaborar con el Departamento de Educación y con el sector privado para fortalecer esa formación, pero siempre respetando el rol, los recursos y la misión de cada institución. El reto no es de una sola agencia, sino del país en su conjunto, y debe atenderse mediante coordinación interagencial, análisis de costos, evaluación de impacto y planificación compartida”, continuó el escrito.

Igualmente, el cuerpo representativo criticó la propuesta de habilitar cuatrimestres y la catalogó de gestión “improvisada”. Dado el valor investigativo de la UPR, que produce más estudios que todas las instituciones privadas juntas, la Representación Claustral-Estudiantil entiende que la universidad no puede ser “objeto de experimentos administrativos”.

El cuerpo claustro-estudiantil responsabilizó la deuda del sistema a la reducción considerable del presupuesto del sistema universitario y no, como se argumenta, porque la UPR gastó más dinero del que tenía. En la pasada década, la UPR ha perdido mas de la mitad de su presupuesto.

“La Universidad de Puerto Rico no puede ser administrada como una empresa privada ni convertida en una escuela técnica. Es, y debe seguir siendo, el corazón intelectual, científico y moral de Puerto Rico: el mejor activo que posee la nación y la vía más digna de progreso para su juventud. La evidencia acumulada apunta a una sola conclusión: esta administración no tiene un rumbo, ni una visión ni un plan. Su única constante ha sido y sigue siendo la improvisación”, concluyó el cuerpo.

Se manifiestan en contra de la gestión actual

En respuesta a todas estas determinaciones, varias colectividades —como la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND) — se dieron cita frente a los portones de la Iupi para hacer valer las funciones que Jordán Conde, hasta el momento, ha incumplido. La Hermandad exigió, por su parte, el cumplimiento del Convenio Colectivo 2024-2027. También, representantes del estudiantado LGBTTQIA+ se unieron para protestar en contra de las medidas que reviertan las políticas de inclusión en la UPR.

 

 

 

LUMA miente

Foto tomada de Centro de Periodismo Investigativo

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El presidente del Consejo Estatal de la UTIER, Ángel Figueroa Jaramillo, acreditó que lo que dice el director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), Josué Colón, y otros funcionarios del Gobierno de Puerto Rico de que no se le debe nada a LUMA Energy (LE) es verdad.

La controversia surge ante el despido hace unos días de 160 trabajadores de LUMA. Según alegó el  privatizador en comunicado de prensa, “desde enero, la AEE ha retenido el 70 % de los fondos requeridos bajo el Acuerdo de Operación y Mantenimiento (OMA, siglas en inglés). Este patrón crónico de falta de financiamiento ha limitado severamente la capacidad de LUMA para operar y ejecutar proyectos críticos que benefician directamente a los clientes”.

Por su parte, el director ejecutivo de la AEE, El zar de energía, ha denunciado que los despidos son una estrategia de LUMA para forzar al gobierno a que le dé un rescate de $800 millones, los cuales viene solicitando desde inicios del año.

Este lunes, Figueroa Jaramillo transmitió un mensaje en donde afirmó que en esta ocasión hay que reconocer que lo que dicen la AEE y los otros funcionarios que manejan el tema energético de que el Gobierno no le debe nada a LUMA es verdad.

Al respecto, expuso que desde el 2021, en términos legales y técnicos, LUMA  es la AEE. La Autoridad  como tal solo tiene el título de propiedad, pero toda la responsabilidad que tenía el ente público le fue transferida a LUMA. Es decir, LUMA Energy es la que prepara el presupuesto, hace la proyección de venta de energía y consumo, es la que factura, es la que cobra; todo eso, más allá de operar la transmisión y distribución de  energía. Es la que hace toda la gama administrativa que conlleva esa operación, incluyendo acudir ante el Negociado de Energía (NEPR).

Figueroa Jaramillo afirmó que, desde el día 1, LE ha tenido problemas para cuadrar y manejar su presupuesto de forma balanceada. Denunció que lo que ha estado subsidiando a LUMA durante los pasados cuatro años han sido los fondos que tenia la AEE: $500 millones que no pasaron al sistema de retiro. Esta transferencia a LUMA ha sido autorizada y mandatada  por la Junta de Control Fiscal (JCF).

Continuó explicando que se supone que LUMA, además de facturar, cobra; por lo que si no se factura de manera adecuada,  tampoco puede cobrar de manera eficiente y, por lo tanto, tampoco puede haber dinero en las cuentas. “Tan  sencillo como eso. Si se tiene 75 mil contadores que no están facturando, que pueden estar entre $10 a $15 millones mensuales, ya se tiene un problema de facturación. Los estimados indican que son más. Además, no atiende el hurto más no cobra de manera eficiente. No puede pedir que se transfiera el dinero que no ha cobrado. LUMA puede pedir $100 millones en una orden y la AEE  en otra orden le va a  dar $80 porque eso fue lo que cobró LUMA. Esa es la verdad”.

En cuanto a la JCF, el presidente del Consejo Estatal de la UTIER destacó el silencio que ha mantenido el ente fiscal en esta nueva controversia cuando antes ha ordenado transferir fondos a LUMA, sabiendo que no se puede transferir lo que no existe.

Observó que si la  alegación de LUMA de que la AEE tiene el dinero fuese  correcta, la Autoridad   no puede hacer nada porque la aprobación y utilización de fondos está subyugada a la aprobación  de la JCF.

En conclusión, el experimentado celador de línea aseguró que si la AEE le ‘debe’   una cantidad de dinero a LUMA es porque, LUMA no la ha cobrado.  “Si LUMA no cobra, si reconoce que está facturando menos de lo que está establecido en el presupuesto aprobado, en resumidas cuentas, la  privatización fracasó. Y ahora la JCF y todos aquellos que están cobrando  millones para lavarle la cara a LUMA siguen con la retorica del pasado porque saben que fracasó y que la única alternativa es volver al modelo público transformado. Esa es la verdad”.

 

 

Militarismo en Puerto Rico: la fragilidad del Estado de derecho

Desobedientes en Vieques. Foto Archivo CLARIDAD

 

 

Especial para CLARIDAD

 

La militarización sin precedentes observada en las últimas semanas es uno de los resultados de las políticas totalitarias y criminales que ha impulsado un sector del Partido Republicano en Estados Unidos, dirigido por el presidente Donald Trump.  El giro que ha tomado la política federal en Estados Unidos no solamente ultraja la fibra de la sociedad estadounidense, los derechos individuales adquiridos y los derechos fundamentales de las minorías étnicas, raciales y de la comunidad LGBTQ+, sino que además pone en peligro la paz y la seguridad internacional y más específicamente la paz en la Región del Caribe.

Pero entender el escenario actual requiere hacer una mirada al pasado histórico. La ocupación militar de Puerto Rico por Estados Unidos comenzó con la invasión de 1898 durante la Guerra Hispano-cubano-estadounidense. Luego de la invasión se instauró un gobierno militar que duró hasta la aprobación de la Ley Foraker de 1901.  Sin embargo, a pesar de la creación de un gobierno civil en ese año, controlado por Estados Unidos, la Policía Insular, creada desde el 1899 mediante un decreto militar, siguió funcionando como brazo de represión militar contra la disidencia.

Como parte integral del proceso de militarización, a los puertorriqueños se les extiende una ciudadanía estadounidense estatutaria en virtud de la Ley Jones de 1917. Con esta movida, los puertorriqueños, continuaron excluidos de los procesos políticos en Estados Unidos, pero se allanó el camino para enlistarlos en el ejército de este país, desatando esto grandes debates debido a la instauración del servicio militar obligatorio.

Tanto la Policía Insular, como las fuerzas armadas, el FBI y la Guardia Nacional han sido utilizados históricamente en Puerto Rico para suprimir la disidencia y la libertad de expresión. Ello ha suscitado eventos de violencia cuyo desenlace ha resultado en ejecuciones extrajudiciales por parte del gobierno de Puerto Rico y el de Estados Unidos.  Entre los actos de violencia más destacados es menester resaltar La Masacre de Río Piedras, con un saldo de 5 muertos; las ejecuciones extrajudiciales de Elías Beauchamp e Hiram Rosado por haber ajusticiado al coronel Elisha Francis Riggs, a quien se le responsabilizó por dicha masacre.  A esto se suma la Masacre de Ponce de 1937, donde 21 personas inocentes fueron asesinadas por la Policía Insular bajo las órdenes del gobernador Blanton Winship.

Esta desgracia provocó la primera intervención de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) en asuntos relacionados con Puerto Rico.  En su investigación se concluyó que la Policía hizo uso de fuerza mortal de manera indiscriminada, resultando en una masacre contra personas desarmadas que se disponían a participar de un acto pacífico de libertad de expresión organizado por el Partido Nacionalista Puertorriqueño. La investigación fue comisionada por el abogado Arthur Garfield Hays.

Entre los asesinatos políticos, ataques terroristas y ejecuciones extrajudiciales a manos del gobierno federal, la Marina de Guerra de Estados Unidos (Navy) y la Policía de Puerto Rico, no podemos dejar de mencionar a los mártires muertos y encarcelados durante la Revolución de Jayuya de 1950, donde se activó la Guardia Nacional para suprimir el levantamiento; los asesinatos de Santiago Mari Pesquera (1976, todavía sin esclarecer), Carlos Soto Arriví y Arnaldo Darío Rosado en Cerro Maravilla (1978); Carlos Muñiz Varela (1979, tampoco ha sido esclarecido); Ángel Rodríguez Cristóbal (1979); ataque con explosivos contra el Colegio de Abogados de Puerto Rico, donde se responsabilizó a un oficial del Navy; David Sanes (1999) muerto por una bomba del ejército de Estados Unidos en Vieques y la ejecución extra-judicial de Filiberto Ojeda Ríos el 23 de septiembre de 2005 a manos del FBI, entre otros.

Mientras todo esto ocurre, Estados Unidos va consolidando en Puerto Rico su poderío militar a través del establecimiento de bases militares, la expansión de los poderes del FBI (creado desde 1908) en nuestro archipiélago y la designación y expropiación de grandes extensiones de terrenos en Puerto Rico, Vieques y Culebra, para destinarlos a maniobras navales. Dentro de este contexto, las protestas en Puerto Rico contra la presencia militar de Estados Unidos responden a múltiples factores que nos proponemos enumerar.

Resistencia al militarismo

Entre las razones de mayor peso se encuentra la protección y promoción de los derechos humanos y nuestro derecho a existir como pueblo, como país. Uno de los peligros inmediatos de las prácticas militares en Puerto Rico es que en caso de conflictos internacionales nuestro país se convierte en tarjeta de represalias bélicas, lo cual nos pone en peligro inminente de ataque y de extinción. Según estudios del Colegio de Abogados y Abogadas, Puerto Rico al 2003 contaba con un control de mando para 30 submarinos nucleares.

La explotación militar de Puerto Rico ha causado también un grave daño al ambiente y a la salud de nuestro pueblo, interfiriendo con nuestras posibilidades de desarrollo económico y social. Ello crea un problema de justicia ambiental donde siempre los más afectados son comunidades negras y pobres en Puerto Rico.  Uno de los ejemplos más dramáticos lo representa la población de Vieques, donde los estragos de las maniobras militares y experimentos bélicos por más de seis décadas han dejado un saldo de cáncer un 26% mayor al de la Isla Grande. En el año 2013, la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad Interamericana presentó una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington DC.  Este caso fue presentado por quien actualmente es la directora ejecutiva de ACLU de Puerto Rico, Annette Martínez Orabona, en defensa de integrantes de la Alianza de Mujeres Viequenses y otras personas cuya vida y salud se han visto seriamente afectadas por las prácticas de guerra. El caso no ha concluido.

Nuestro pueblo tiene una larga historia de lucha y resistencia en contra de la militarización y de que se nos utilice como campo de entrenamiento para agredir otras naciones. Entre el año 2000 al 2003 más de 1,000 puertorriqueños y puertorriqueñas cumplieron cárcel por actos de desobediencia civil en contra del US Navy en Vieques. Durante esta etapa de la lucha, la ACLU de Puerto Rico, a través de su entonces directora ejecutiva, Jannice Gutiérrez Lacourt, instó una causa de acción en el Tribunal Federal para detener las agresiones del Navy y los US Marshalls en contra de los manifestantes y miembros de la sociedad civil. Posteriormente, en el 2006, ACLU, PR, a través de su entonces director ejecutivo, William Ramirez, y ACLU Foundation presentaron una demanda en la Corte Federal contra el FBI y sus agentes por reprimir mediante fuerza excesiva a miembros de la prensa, agrediendo a periodistas en De Diego 444.

Una mirada al tema de la militarización desde el Derecho internacional de los derechos humanos nos señala que las Naciones Unidas, desde su creación ha condenado la utilización de los territorios no autónomos o colonias con propósitos militares. Ello atenta contra la seguridad de estos pueblos, su integridad territorial y el derecho que tienen a la soberanía sobre sus riquezas y recursos naturales. U. N. G.A. Res.1803 (XVII), December 14 (1962) Permanent Sovereignty Over Natural Resources.

Para 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas había adoptado varias resoluciones solicitando a los estados administradores desmantelar las bases militares en los territorios bajo su administración y abstenerse del establecimiento de nuevos enclaves militares en sus colonias. U.N. Res. 2105 (XX), 12.  Ese mismo año las Naciones Unidas enfatizó que las bases militares en los territorios administrados constituyen un obstáculo importante para la libre determinación de estos pueblos.

Pesos y contrapesos

Actualmente, la militarización en Estados Unidos afecta no solamente sus posesiones o colonias, sino que esta práctica peligrosa se extiende a ciudades en Estados Unidos para sofocar el libre ejercicio de la expresión de un pueblo indignado con los abusos de poder, especialmente aquellos excesos que afectan a la comunidad migrante. Esta militarización viola la Ley de Posse comitatus que limita la participación del ejército en la implementación de leyes civiles, trabajo que le compete a la policía estatal, entrenada para esto. La utilización del ejército para volcarlo en contra de la población civil que viene obligado a defender es un acto de tiranía que debería recibir un rechazo contundente desde el Congreso, el Pentágono y el Poder Judicial.

En cuanto a Puerto Rico y el Caribe, estamos como espectadores ante un ejército que cumple órdenes ilegales, asesinando a quienes Trump designe como narcotraficantes.  Todo ello con la amenaza latente de atacar a Venezuela utilizando este pretexto, cuando la verdadera motivación es el control de las reservas de petróleo más grandes del mundo. El narcotráfico debe atacarse de conformidad con nuestro Estado de Derecho, respetando siempre la presunción de inocencia, el debido proceso de ley y que se pruebe la culpabilidad del acusado más allá de duda razonable ante un tribunal de derecho. Así funcionan las democracias. Lo otro es tiranía.  Prejuzgar y ejecutar al alegado culpable sin derecho a su día en corte es absolutismo, asesinato.

Debemos preguntarnos, ¿y si los tripulantes de las yolas y lanchas destruidas en alta mar no eran narcos? La ausencia de transparencia y datos precisos permite considerar que las víctimas pudieron ser migrantes o incluso pescadores bona fide asesinados en alta mar con el solo objetivo de lanzar una amenaza, no solamente contra los gobiernos de repúblicas vecinas, sino también contra los grupos de migrantes que navegan nuestras aguas y los valientes pescadores que históricamente han defendido nuestras costas en contra de la explotación militar.

La crisis humanitaria que atravesamos nos brinda una enseñanza sobre la fragilidad de las estructuras políticas que conocemos y la responsabilidad que tenemos de proteger nuestros derechos a través de la reconstrucción de nuestro lacerado Estado de Derecho.  Podemos lograrlo a través del fortalecimiento de nuestra Judicatura, para que no claudique y colapse ante el peso que ejercen las pretensiones del Tirano. Nuestros tribunales, aquí y allá, deben actuar con la responsabilidad que demanda el momento histórico al ejercer su poder inherente de revisión judicial. Nuestro norte, luchar contra la militarización de nuestro pueblo utilizando la libertad de expresión en todas sus modalidades como punta de lanza. Solo así lograremos proteger nuestro derecho a la vida, al desarrollo y a la soberanía sobre nuestras riquezas y recursos naturales. Sin estos derechos y el respeto a la autodeterminación, resulta imposible levantar un sistema político verdaderamente democrático, donde se protejan todos los derechos humanos sin distinción alguna. Aceptemos el reto y enfrentémoslo con esperanza y valentía. Ha llegado el momento de los contrapesos.

El autor es Director Legal ACLU, Puerto Rico. Este artículo se publicó originalmente en CLARIDAD impreso.