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Marchan por las mujeres trabajadoras

Las Lolitas encabezaron la marcha de ese 8 de marzo. Foto Christian Rosado

CLARIDAD

La manifestación anual fue dedicada a Sandra Pagán Gallardo

 La Coalición 8M 2026 organizó, el domingo pasado, una marcha multitudinaria que partió desde la Plaza del Quinto Centenario hasta la Plaza de la Barandilla, en el Viejo San Juan. Convocadas por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, cientos de personas acudieron  con suéteres violetas, verdes, pancartas anchas y banderas alusivas a los movimientos feministas.

Cerca del tótem, poco antes de iniciar la marcha, 11 mujeres cargaban banderas violetas con la insignia de Venus. Más abajo, por el primer nivel del Quinto Centenario, otras más sostenían 76 pañuelos que tenían bordados los nombres de las víctimas de violencia de género desde marzo de 2025 hasta febrero de 2026. Pocas nubes ofrecían descanso del sol, que acompañó a las manifestantes de principio a fin.

Las participantes rindieron homenaje a la compañera Sandra Pagán Gallardo, barrilera y activista que falleció recientemente. La militante fue recordada como una incansable activista vinculada a múltiples causas sociales en el país, participando en iniciativas como la Brigada Solidaria del Oeste y la Coalición Defiende a Cabo Rojo.

“Fue una firme defensora de los derechos humanos y de las personas LGBTIQ+, dejando una huella de valentía, solidaridad y amor por su gente. Sandra y Zaida organizaron la primera parada del Orgullo de Boquerón. Es por todo eso que recordamos su voz, su liderazgo comunitario y su capacidad de movilizar a otras personas para luchar por un Puerto Rico más justo y solidario”, comentaron de la Coalición 8M.

Al rato, sonó Contra Todo, de iLe, mientras Edda López Serrano representaba al Ejército de Lolitas. Con un revólver en mano del que salía una rosa, la integrante del grupo sirvió de preludio al aparente centenar de mujeres que, vestidas igual, desfilaban por los adoquines contiguos a la plaza histórica. Ataviadas con el conocido traje que vistió Lolita Lebrón durante el asalto al Congreso, en 1954.

“Invocamos la presencia de Lolita Lebrón como el fuego que nos recuerda que nuestra misión es liberar a nuestra patria irredenta. Lolita nos enseñó que ante el imperio no se pide permiso ni se enfrenta de rodilla, se impone en la dignidad y la libertad. Conmemoramos hoy, que hace 18 años, Lolita Lebrón convocó a cien mujeres independentistas a conmemorar el 8 de marzo en las escalinatas de la catedral de San Juan. El Ejército de Lolitas dedica nuestra participación a la compañera Sandra Pagán Gallardo”, expresó López Serrano.

Entre los oyentes, toda la delegación legislativa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) se dio cita, así como las licenciadas Mariana Nogales Molinelli, Ana Irma Rivera Lassén y Rosa Seguí, del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC). Aplaudían ante las declaraciones del Ejército y clamaban, como las demás, cuando comenzaron las consignas. Recordaron también cuando la Madre de la Matria acudió, poco después de su regreso en 1979, a Vieques para manifestarse en contra de la Marina estadounidense.

Fotos por Christian Rosad Medina

La marcha subió por la calle del Cristo, dirigida por el Ejército de Lolitas, las abanderadas y el resto de las organizaciones. Entre ellas, Alianza de Mujeres Viequenses, Madres contra la Guerra, Taller Salud y muchas más. Mientras bajaban la calle histórica, algunos turistas tomaban fotos y vídeos de modo solidario; otros esquivaban la mirada, como huyendo del asunto.

“Why a gun? (¿Por qué una pistola?)”, preguntó un estadounidense que prefirió no identificarse. CLARIDAD le explicó el contexto histórico de la marcha, del no vine a matar, vine a morir por mi patria, pero el hombre no pareció conmovido o interesado. No obstante, la marcha rugía de fondo consignas como ¡Esencia no va! ¡Nuestres cuerpos son dignidad y amor, valentía y corazón! ¡Las mujeres decidimos si abortamos o parimos! o ¡Si tocan a una, nos tocan a todas!

En las escalinatas de la Catedral Basílica de San Juan Bautista, una suerte de perreo surgió de improviso antes de que Marielle de León, legisladora municipal de San Juan por el MVC, ofreciera un mensaje en representación de la comunidad trans y cuir.

“Dicen proteger a la niñez al oprimir y violentar a la juventud LGBTTQIA+, y decimos ¿no es totalmente contradictorio proteger a unos y estigmatizar a otres? Decimos nosotres: ¿por qué no enfocarnos en mejorar escuelas, derechos y servicios médicos para toda la juventud del país”, denunció en los peldaños.

Más adelante, en la esquina de la calle Fortaleza, Romelinda Grullón, directora del Centro de la Mujer Dominicana, compartió la realidad que muchas mujeres migrantes enfrentan cada día: el encierro, el temor a ser detenidas, deportadas o separadas de sus familias. La Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU, inglés), se unió a las expresiones de la lideresa. Un breve piquete concluyó esta parte de la marcha antes de desembocar en la Barandilla.

¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!

 En la plaza, todas las integrantes del Ejército se acomodaron en las escaleras, en un despliegue de resistencia y fuerza comunitaria. Poco después, las barrileras del 8 de marzo amenizaban la tarde mientras distintas organizaciones hacían declaraciones.

“Nosotras decimos no. Nosotros nos proclamamos contra todas las violencias: descolonización, descapitalización, desmilitarización, justicia social y paz, o nada. Esa es nuestra política, esa es nuestra seguridad, esa es nuestra promesa. Nuestros cuerpos, cuerpas, cuerpes son el primer territorio. Ejercemos la soberanía de decidir, aquí mandamos nosotres. Nos sabemos y nos sentimos en la piel de las tierras, las aguas, los bosques, la animalia, el pueblo, nuestra ancestría, nuestras comunidades y barrios”, tronó Beatriz Llenín bajo el sol del mediodía.

Al concluir, recordó que la causa continúa el 28 de marzo, en el Escambrón, para la marcha nacional en contra del Proyecto Esencia. Y como el latido que marca el compás de los ánimos, las barrileras continuaban dándole acorde final a la marcha del 8 de marzo.

 

 

 

 

Demandan a la alcaldesa de Aguas Buenas

 

 

 

El Comité Local del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en Aguas Buenas  presentó una demanda ante el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Caguas, en contra del Municipio de Aguas Buenas por violaciones a la libertad de expresión política tras la intervención municipal con la histórica pintura de la bandera del PIP conocida como “La Peña del PIP”.

En comunicado de prensa el PIP denunció que  el pasado 24 de febrero de 2026 empleados municipales alteraron la pintura de la bandera del PIP —ubicada en un talud de la carretera PR-156 y pintada originalmente en 2004— al cubrir parte de sus colores con pintura azul mientras realizaban trabajos en el área.

Gabriel Casal Nazario, portavoz del PIP y pasado candidato a representante por el distrito 5, expresó que la “vandalización de la bandera del PIP por parte de la administración de la Sra. Nieves Serrano representa un acto de censura y una violación al derecho a la expresión política del Comité del PIP de Aguas Buenas. Hay decenas de comunidades en Aguas Buenas que requieren del apoyo de las brigadas del municipio, desafortunadamente la alcaldesa entiende que es más importante censurar a la oposición que atender las necesidades de su gente».

El PIP sostiene que dicha acción constituye una intervención ilegal con una manifestación política permanente protegida por la Constitución, la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y diversas leyes relacionadas con la libertad de expresión.

En la  demanda radicada  se le solicita al tribunal la emisión de un interdicto preliminar y permanente que prohíba al Municipio continuar interviniendo con la pintura de la bandera y ordene restaurarla a su estado original. Pide además que se declare inaplicable o inconstitucional la ordenanza municipal utilizada para justificar la intervención. Según el PIP el caso plantea una controversia fundamental sobre los límites del poder municipal frente al derecho constitucional a la expresión política en espacios visibles desde la vía pública.

 

 

8M: Día internacional de las mujeres trabajadoras

Marcha 8 de marzo 2026 en Puerto Rico. Foto:Christian Rosado

Contra el ajuste de los gobiernos y las agresiones del imperialismo

 En el marco del paro internacional feminista, las mujeres y disidencias de todo el mundo saldremos a las calles a repudiar las políticas de ajuste de todos los gobiernos que afecta más a las mujeres y disidencias de la clase trabajadora.

Nos movilizamos contra la violencia de género y los crímenes de odio que, de acuerdo al último informe ONU (2025), ascienden a 83300 en solo un año. Nos organizamos contra las políticas racistas y anti migratorias de ICE en Estados Unidos. Alzamos la voz contra el genocidio en Palestina y el plan imperialista colonizador de Trump en Gaza (Board of Peace). Denunciamos las redes de pedofilia de Jeffrey Epstein en la que se ven involucrados el presidente Donald Trump, el príncipe Andrew y tantos otros. Un puñado de súper ricos que pretende impunidad para sostener un sistema capitalista y patriarcal perverso.

Con todas nuestras fuerzas condenamos la agresión imperialista de Estados Unidos e Israel contra Irán. La repudiamos desde nuestra independencia política respecto al régimen dictatorial y teocrático de los ayatollahs que oprime a las mujeres que luchan por sus derechos. Rechazamos el cerco impuesto por Donald Trump al pueblo cubano, que literalmente está siendo sometido a una hambruna y paralización de la isla.

Como cada 8 de marzo reivindicamos las luchas de las obreras que a principio del siglo 20 se movilizaban por las ocho horas y por el sufragio universal. En homenaje a ellas y a todas las luchas que continuamos librando contra la opresión y la explotación saldremos a las calles, más de un siglo después, a pelear por nuestros derechos.

Como feministas antiimperialistas denunciamos a la OTAN y la campaña del rearme imperialista de la Unión Europea, que utiliza la propaganda del miedo y la falsa narrativa de la “inseguridad” como excusa para disparar el gasto militar y la represión. Esta estrategia supone una inyección masiva de dinero público para salvar la industria armamentística y metalúrgica, tal y como se hizo con la banca hace veinte años, mientras se recortan servicios esenciales como la sanidad, las pensiones o las políticas feministas. Denunciamos la cínica instrumentalización del pueblo ucraniano, cuya resistencia contra la invasión rusa es utilizada como pretexto para un rearme que apenas les beneficia. Frente a este belicismo que solo busca el beneficio empresarial, reivindicamos el legítimo derecho de los pueblos a defenderse ante las agresiones imperialistas. ¡Ni un euro para la escalada militar imperialista!

Este 8 de marzo, en Turquía, la agenda principal de las mujeres es enfrentar el empobrecimiento creciente y la violencia machista. El gobierno de Erdoğan, con las políticas del “Decenio de la Familia”, ataca los derechos conquistados de las mujeres: convierte nuestros cuerpos y nuestras vidas en objeto de políticas demográficas. El acceso a derechos legales como el aborto está siendo bloqueado. Mientras los feminicidios no se detienen, las políticas de impunidad recompensan a los perpetradores de la violencia machista. El aparato judicial se moviliza no para protegernos, sino para quitarnos nuestros derechos. Las personas LGBTI+ son demonizadas y sus existencias negadas. Las políticas económicas profundizan la pobreza, devaluando y precarizando aún más el trabajo de las mujeres. La ausencia de servicios públicos no garantiza las tareas de cuidado que recaen completamente sobre nosotras. Las mujeres seguimos fortaleciendo la lucha por nuestros derechos, nuestros trabajos y por nuestros cuerpos.

En Portugal, la violencia machista sigue cobrando vidas cada año y la violencia doméstica continúa siendo uno de los crímenes más denunciados. En 2025 al menos 24 mujeres fueron asesinadas y decenas de tentativas de feminicidio muestran que no se trata de hechos aislados. Al mismo tiempo, la crisis del sistema público de sanidad ha provocado el cierre y la inestabilidad de urgencias obstétricas, aumentando los partos en ambulancias y fuera del hospital, una forma de violencia obstétrica que afecta especialmente a las mujeres trabajadoras. Enfrentamos también el intento de reforma laboral del gobierno, que avanza en la flexibilización de despidos, la ampliación de la precariedad y el ataque a derechos de parentalidad como la dispensa para amamantamiento. Por eso, este 8 de marzo salimos a las calles para exigir el fin de la violencia machista, el refuerzo del sistema público de sanidad y la defensa de nuestros derechos laborales.

En Argentina enfrentamos la reforma laboral esclavista de Milei que restringe derechos conquistados hace más de cien años como el derecho a huelga, las vacaciones pagas y las jornadas de ocho horas de trabajo. Una reforma que nos afecta más a las mujeres y disidencias quienes tenemos los empleos peor pagos, los trabajos informales y sobre nuestras manos recaen las tareas de cuidado no remuneradas que profundizan las desigualdades de género.

En Brasil en diciembre de 2025, miles de mujeres ocuparon las calles en todo el país con un solo grito: Mujeres Vivas! contra una ola de feminicidios brutales. Con estadísticas de cuatro feminicidios declarados por día,  2025 fue el año record de asesinatos de mujeres. Brasil también es el país que más mata personas trans en el mundo. La acción de la extrema derecha, de ideologías conservadoras y machistas como los red pills están profundizando todo tipo de violencia. El actual gobierno del Frente Amplio de Lula utilizó apenas el 15% del valor destinado al Plan de acción del Pacto Nacional de Prevención a los feminicidios (PNPF). Por eso, en este 8 de marzo las mujeres en Brasil vamos a las calles a exigir: Basta de violencia de género, criminalización a la misoginia, prisión para feminicidas, violadores y abusadores, criminalización de los movimientos red pill, sus  discursos misóginos y prisión para sus líderes, presupuesto para protección de mujeres y disidencias, la deuda es con nosotras.

En Venezuela, luego del ataque militar del gobierno imperialista estadounidense que se produjo el 3 de enero, se agudizó el retraso en la agenda de exigencias de las mujeres. Esta agresiva política del imperialismo estadounidense constituye un acto de barbarie, cobarde, desproporcionado, una verdadera masacre contra el conjunto del pueblo venezolano y una amenaza cierta para América Latina y el Caribe que lo único que busca es intensificar el saqueo de los recursos naturales, incrementar aún más la explotación extrema de los pueblos y frenar los movimientos de masas que con sus luchas ponen límites al sistema capitalista e imperialista que atraviesa su crisis más profunda. La gravedad de este ataque se ha intensificado con el pacto entre el gobierno de Trump y el gobierno encargado de Venezuela, con la anuencia de sectores empresariales nacionales y extranjeros, todo a espaldas de las verdaderas necesidades de la clase trabajadora y sectores populares. Ante esta situación, como mujeres que luchamos por la autonomía de nuestros cuerpos, abogamos porque el pueblo trabajador venezolano en su conjunto decida su propio destino. Luchamos por el derecho a la autodeterminación de los pueblos, nos reconocemos antiimperialistas y defendemos nuestro derecho a ejercer nuestra soberanía. Este 8 de marzo, como mujeres y disidencias en lucha también levantamos la consigna por la libertad de las y los presos políticos, haciendo especial énfasis en las trabajadoras presas por denunciar corrupción y exigir reivindicaciones salariales y por las presas por abortar.

En Panamá, rechazamos y luchamos contra la violencia institucionalizada que se expresa en la judicialización de la protesta, la violencia contra manifestantes y particularmente contra las mujeres y la política anti obrera de Mulino de retener las cuotas sindicales promoviendo sindicatos amarillos y reprimiendo a las trabajadoras/trabajadores al interior de sus centros de trabajo. Luchamos contra la indignante e inaceptable situación que  viven los niños, niñas y adolescentes en los albergues a cargo del SENIAF que se han convertido en centros de horror. Peleamos contra el aumento de los feminicidios y desapariciones forzadas. Enfrentamos la negativa del gobierno de Mulino de ejecutar el convenio 190 de la OIT y contra la separación y despidos de docentes (la mayoría mujeres) por ejercer el derecho a huelga.  Nos organizamos contra el intento de eliminar el Ministerio de la mujer, contra el racismo por parte del Ministerio de educación de pedir “certificación afro” en las escuelas y contra la violación de nuestra soberanía. Denunciamos el uso de nuestro territorio por parte del imperialismo yanqui y la entrega de Mulino para agredir a los pueblos del mundo.

En México, a pesar de que gobierna por primera vez una mujer, Claudia Sheinbaum, la gran mayoría de las trabajadoras, las jóvenes, de la disidencia sexogénerica e indígenas seguimos enfrentando la desigualdad y la violencia. El gobierno ha sido indolente con la crisis humanitaria que se ha impuesto con la desaparición de más de 131 mil personas, las mujeres y niñas desaparecidas son víctimas de trata y explotación sexual o de feminicidios. Ante ello, los colectivos de madres buscadoras de sus hijas e hijos desaparecidos han llevado a cabo las acciones por encontrarlos ya que el Gobierno ha sido omiso y cómplice de estos delitos, muchos de ellos cometidos por el crimen organizado. En el primer año de gobierno de Sheinbaum han sido asesinadas o desaparecidas 14 madres buscadoras, quedando sus casos en la impunidad. Por eso, este 8 de marzo, el movimiento de mujeres reivindicará la movilización independiente, retomando la consigna de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación “gobierne quien gobierne, los derechos se defienden”.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) somos parte de las luchas antipatriarcales impulsadas por mujeres y disidencias en todo el planeta. Estas luchas importantísimas deben unirse a la pelea anticapitalista porque en este momento de profunda crisis, ninguna conquista podrá ser garantizada a largo plazo si no terminamos con este sistema de explotación y opresión. Por eso somos feministas socialistas y peleamos en todo el mundo por gobiernos de la clase trabajadora.

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional,5 de marzo de 2026

 

 

Pasando ya factura a Trump la guerra contra Irán

 

 

Especial para En Rojo

La guerra de Estados Unidos contra Irán está teniendo un costo económico en gastos militares y en pérdidas humanas de su personal castrense que ya le está pasando factura al presidente Donald Trump.

El gasto militar estimado de Estados Unidos, sin incluir el de Israel, en la «Operación Epic Fury» ha escalado rápidamente, alcanzando aproximadamente 3,700 millones de dólares en sus primeras 100 horas de combate activo, según analistas y centros de estudios. Esto excluye el costo económico al ciudadano estadounidense por el efecto inflacionario en los precios al combustible, que se refleja en los precios de los artículos de consumo y alimentos a causa del cierre del Estrecho de Ormuz.

Promediado el gasto militar diario, su estimado es de más de 890 millones de dólares. Un gasto militar que lo termina pagando el contribuyente estadounidense.

El despliegue previo en la movilización inicial al ataque (movimiento de barcos y activos regionales) tuvo un costo base de 630 millones de dólares. Tan sólo el primer día de la ofensiva aérea y naval supuso un gasto de 779 millones de dólares.

Mantener un grupo de ataque de portaaviones cuesta aproximadamente 6.5 millones de dólares diarios; con dos grupos desplegados, el costo sube a 13 millones.En las misiones aéreas, las salidas de cazas (F-18, F-35, etc.) y bombardeos iniciales sumaron unos 271 millones de dólares en horas de vuelo y mantenimiento.

El uso intensivo de interceptores de misiles (como los Patriot o SM-6) es uno de los factores que más eleva el presupuesto debido al alto costo por unidad.  Expertos fiscales de la Universidad de Pensilvania estiman que un conflicto de 60 días podría costar entre 40,000 y 95,000 millones de dólares, dependiendo de si se envían tropas terrestres.

Hay hasta el momento un límite presupuestario para este conflicto bélico. El Pentágono cuenta con un presupuesto de defensa para el año fiscal 2026 de aproximadamente 839 mil millones de dólares, dentro del cual se están absorbiendo estos gastos extraordinarios por ahora.

En término del costo de vidas de su personal militar, la cifra es mucho mayor de la que se ha admitido y reconocido hasta el momento. Podrían ser ya cientos el número de bajas habidas. Es lo que aseguran las autoridades iraníes.

La contratación de la firma Joint Technology Solution por el Pentágono retrata que la magnitud del problema con el número de bajas de efectivos militares estadounidenses es mayor al reconocido. La empresa ha sido contrariada para recibir, inventariar, clasificar, fotografiar, procesar y hacer entrega a familiares más cercanos de los objetos y pertenencias personales de personal militar caído o herido gravemente en combate. Si las bajas y heridos fueran tan pocas como Estados Unidos admite, no hubiera necesidad de la contratación de esa empresa.

Es lógico pensar que los efectivos castrenses estadounidenses caídos y heridos gravemente son muchos más de lo reconocido hasta ahora, tomando en consideración los ataques efectivos con misiles y drones por parte de Irán a bases militares en Bahréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos. En el caso de la base militar estadounidense en Irak, el ataque fue hecho por la guerra proxy que sustenta Irán en ese país.

La respuesta bélica de Irán ha sido más efectiva y prolongada de lo esperado por Estados Unidos e Israel con misiles y drones de bajo coste para saturar los sistemas de defensa aérea. Sus ataques de precisión no únicamente han sido efectivos, destruyendo y causando daños significativos a bases militares de Estados Unidos, sino con la destrucción de radares estratégicos estadounidenses en la región.

Irán, estremecida con la pérdida de quien fuera su máximo líder, el Ayatollah Alí Jamenei, y otros miembros importantes de su cúpula militar durante el primer bombardeo de Estados Unidos e Israel, y que sigue siendo objeto de intensos y destructivos ataques aéreos, no ha sido todavía derrotada ni subyugada, como tampoco su gobierno descabezado. Está burlando la llamada Cúpula de Hierro y los demás sistemas de defensa aérea de Israel, el principal aliado de Estados Unidos en la región, y país que llevó a la nación estadounidense a esta guerra. Su capital, Tel Aviv, y otras de sus importantes ciudades han sufrido una gran destrucción, y blancos clave de sus instituciones de defensa e inteligencia política y militar han sido devastados.

El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, están quedando muy mal parados políticamente en medio de este conflicto bélico que se ha prolongado más de lo esperado por ellos.

 

A celebrar a la mujer con Lisbeth Salander

 

En Rojo

Este mes de marzo que siempre dedicamos a las forjadoras del pensamiento feminista y que celebramos los avances hacia la igualdad y la justicia—esos que a cada momento intentan arrebatarnos—revisitemos el personaje creado por Stieg Larsson (1954-2004) en sus tres famosas novelas y luego llevadas al cine como la trilogía sueca “The Millenium” y su versión estadounidense, The Girl with the Dragon Tattoo. ¿Y quién es Lisbeth Salander, este ser tan cautivante aún hoy después de la creación de su personaje en 2004 y del 2009 en cine? Es una joven—con un espíritu independiente—que ya en sus 20 ha pasado por los traumas de violencia familiar, abuso verbal y físico de su madre, violación y abuso sexual de su padre y luego de sus supuestos guardianes. Pero que también a su corta edad ha aprendido a manejar las redes para utilizarlas como armas de defensa y de ofensiva. Su colaboración con el periodista investigativo, Mikael Blomkvist, forjada en sus propios términos, es su liberación y humanización en este sistema social/legal/ cultural patriarcal. Incluyo una de mis reseñas de la trilogía sueca y otra de la versión en inglés del 2011. En Prime pueden ver el filme sueco como la serie “The Millenium”.

The Girl with the Dragon Tattoo (2009)

Director: Niels Arden Oplev; guionistas: Nicolaj Arce y Rasmus Heisterberg; autor: Stieg Larsson; cinematógrafos: Jens Fischer y Eric Kress; elenco: Michael Nyqvist, Noomi Rapace, Lena Endre, Peter Haber, Sven-Bertil Taube, Peter Andersson, Ingvar Hirdwall, Marika Lagercrantz, Björn Granath, Ewa Fröling, Michalis Koutsogiannakis.

Al igual que hice en mi reseña de Perfume (2006), admito no haber leído la novela de Stieg Larsson, aunque ambos libros han sido celebrados por críticos y lectores y por supuesto su comparación a su versión fílmica es inevitable. Tengo la ventaja de que todo es un misterio para mí y debo adentrarme al mundo de Mikael Blomkvist, un periodista investigativo que descubre toda una serie de conexiones en los negocios y vida de un poderoso financiero, pero cuya evidencia desaparece cuando se le piden pruebas para sostener su versión de los hechos. Se da un juicio por libelo que pierde y tiene que cumplir años de cárcel, aunque queda libre por seis meses para poner sus asuntos en orden. A pesar de haber salido culpable, lo buscan para aclarar una desaparición de hace cuarenta años, la sobrina preferida de un soltero millonario ahora en sus 80 que quiere saber la verdad y así morir tranquilo. ¿Y dónde está la joven con el tatuaje de dragón? Pues casi como una sombra–cubierta toda de negro, pelo negro, sombra negra–aparece una joven que apenas habla, nunca sonríe, parece odiar al mundo y no aguanta que nadie la restrinja. Es ella con su asombrosa capacidad de acceder a todo tipo de información en el ciberespacio la que investiga a Blomkvist para darle el “clearance” que necesita para ser contratado por Martin Vanger.

Esta primera conexión que Blomkvist desconoce dará paso a un encuentro de los dos que se convertirá en una asociación de trabajo investigativo para descubrir secretos de familia y un pasado histórico lleno de racismo, superioridad de las razas y misoginia. Fascinante. Es difícil conservar en un filme de dos horas y media de duración todas las tramas secundarias y detalles de un libro de más de mil páginas, pero, aunque no le dedica tanto espacio y tiempo, en el filme también se incluye las particularidades del sistema judicial y penal de Suecia, el sistema patriarcal de disciplina férrea (presente en todos los filmes de Ingmar Bergman) y el sadismo sexual brutal de los que creen estar por encima de la ley y su explotación de los marginados silenciados. El filme sin duda me ha motivado a leer ésta y las otras dos novelas de Stieg Larsson.

The Girl with the Dragon Tattoo (2011)

Director: David Fincher; guionista: Steven Zaillian; autor: Stieg Larsson; cinematógrafo: Jeff Cronenweth; elenco: Daniel Craig, Rooney Mara, Christopher Plummer, Stellan Skarsgard, Yorick van Wageningen, Steven Berkoff, Robin Wright, Joely Richardson, Geraldine James.

Solamente a Hollywood se le ocurre hacer una nueva versión fílmica tan cerca de la original sueca, que fue tan solo hace 2 años, especialmente riesgoso porque conserva la misma geografía, ese lugar distante que hay que explicar a un público norteamericano. Pero para asegurarse una buena taquilla utilizaron la popularidad de las traducciones de las novelas de Stieg Larsson, la violencia que comentan los lectores y espectadores de la versión original, el ambiente frío, desolado y misterioso de los campos invernales similares a los de Minnesota en Fargo, y la gran aceptación del público general de narrativas detectivescas. Añaden a esto la presencia cautivante de Daniel Craig y la lookalike con la magia del maquillaje de la Lisbeth Salander del libro y de Noomi Rapace del filme sueco.

Craig no es Michael Nyqvist (el ahora villano de Mission Impossible) pero es un buen Mikael Blomkvist por su cara ajada como alguien que ha recibido muchos golpes emocionales y físicos en su vida y que sigue adelante por sus convicciones. Rooney Mara es una Lisbeth aceptable pero no tiene el cuerpo tensor y los tatuajes que arropan y hasta protegen a la actriz sueca. Sí se le ha prestado mucha atención a los detalles de ambientación y la selección de los otros personajes que parecen sacados de las novelas de Larsson. Las historias individuales de los personajes se mantienen aparte al principio y al final, pero en el resto de la trama se entrecruzan, aunque ni Mikael y Lisbeth conocen la intimidad de su socio de trabajo. Conocen solamente lo que la prensa publica y lo que ambos encuentran navegando por la red, o en el caso de Lisbeth, hackeando/pirateando. Por eso la labor detectivesca se da a varios niveles: para la familia Vanger es la biografía de Henrik, para Mikael y Lisbeth la desaparición y posible asesinato de Harriet Vanger, para Mikael evidencia nueva y validada de los negocios de Hans-Erik Wennerström, para Lisbeth neutralizar (y si fuera posible castrar) cualquier amenaza física y conseguir independizarse económicamente para poder adueñarse de su espacio y cuidar de su persona, la de su madre y su anterior custodio.

No importa si es la versión sueca o estadounidense la violencia está presente en todo momento ya sea como amenaza o realizada. El título original del libro es precisamente Los hombres que odian a las mujeres porque la violencia se dirige a los que se perciben como objetos sexuales y propiedad ya sea del Estado o de la santificada familia. Mientras en el filme sueco Lisbeth es mucho más despegada emocionalmente, aquí se acerca más a la novela en un final que pone a prueba la aparente frialdad de la joven. En las escenas gráficas de violencia sexual, los suecos le llevan la delantera.