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Viva Palestina: El piquete # 100 de Madres Contra la Guerra

María de Lourdes Santiago en el piquete #100 de Madres Contra la Guerra. Foto cortesía Víctor Birriel

 

CLARIDAD

ccoto@claridadpuertorico.com

“¡Viva, viva Palestina! ¡No es guerra, es genocidio!” retumbaron las consignas en el piquete consecutivo número 100 realizado por la organización Madres Contra la Guerra (MCG) en solidaridad con el pueblo palestino ante al genocidio que comete el Estado sionista de Israel en su contra. Como en todas las ocasiones anteriores, la manifestación se llevó a cabo frente al consulado de Israel, en la zona bancaria de Hato Rey.

“¡Fuera el cónsul David Efron, no lo queremos..!”

“Miles de puertorriqueñas y puertorriqueños nos unimos a las millones de personas en el mundo que exigimos un alto al fuego inmediato y el fin del genocidio en la Franja de Gaza”, declaró Sonia Santiago Hernández, portavoz de MCG.

De cara al aniversario de la segunda Nakba desde octubre de 2023, la portavoz de MCG describió como desgarradoras las cifras presentadas por el Ministerio de Salud de Gaza de ese día (30 de septiembre)  De 67,500 muertes, se estima que 19,424 son niñas y niños, 10,000 son mujeres y más de 15,000 envejecientes. Hay 165,697 personas heridas, 14,400 desaparecidas y 1.2 millones desplazadas. Además, 310 trabajadores de la ONU y 251 periodistas han sido asesinados. Treinta y cuatro hospitales están cerrados, las cirugías se realizan sin anestesia, hay falta de insulina y no hay combustible para desalinizar el agua.

La ONU estima que se requieren 800 camiones de ayuda humanitaria cada día, pero por el bloqueo israelí solo entra un 4 % de esa ayuda, por lo que el secretario general de la ONU, António Guterres, y el comisionado Philippe Lazzarini han denunciado que el bloqueo es una violación de las leyes internacionales.

Madres Contra la Guerra no pasó por alto denunciar que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu cuenta con el respaldo del complejo militar-industrial de Estados Unidos, que aporta $3,800 millones anuales en armas y acaba de comprometer $6 mil millones adicionales.

“El interés real de ellos es el petróleo y el gas natural de la franja de Gaza. La propuesta de paz presentada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu ayer es un burdo intento de continuar el apartheid en Palestina bajo el control y hegemonía neocolonial de Estados Unidos e Israel. La presencia militar de Estados Unidos en la región —bases en Qatar, Bahréin, Kuwait e Irak, así como buques de guerra con miles de marinos y armamento— alimenta este ciclo de violencia”, manifestó Santiago Hernández.

“¡Desde el río hasta el mar Palestina vencerá!” Las consignas avivan el ambiente de la manifestación, que en esta ocasión contó con una asistencia de alrededor de 300 activistas y el despliegue de una pancarta exhortando a las personas que pasaban por la avenida a tocar las bocinas de sus autos en señal de solidaridad.

Entre los asistentes estuvo el grupo Educadores por Palestina. Margarita Marichal compartió con CLARIDAD que el grupo recién organizado en Puerto Rico está afiliado al Teach for Palestina, un grupo de estudios que busca educar con el conocimiento, no instruir. La mayoría de sus integrantes son profesores universitarios. Hasta el presente, comentó, estos han recibido ataques en las redes por supuestamente defender “terroristas”, a lo que contestan: “¿Un infante es terrorista de qué?” Marichal exhortó a los educadores de Puerto Rico a que se solidaricen con la lucha de la paz por Palestina y con todas las otras luchas.

Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Maestros, Miguel Rivera, se expresó en sentido similar y exhortó a los maestros a que en sus salones de clase se hable del tema de Palestina y del coloniaje. “La lucha de Palestina es nuestra lucha porque ambas naciones son intervenidas por el imperialismo. Hago un llamado a los educadores a que conviertan sus salones de clase en trincheras de lucha”.

Al piquete número 100 se unió el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). El representante Denny Márquez Lebrón y los senadores María de Lourdes Santiago Negrón y Adrián González Costa estuvieron entre los presentes.

“Gracias a Madres Contra la Guerra por dirigir esta convocatoria esencial. Sobre todo en días como hoy habrán visto las noticias de lo que se está fraguando entre Estados Unidos e Israel, que más que un acuerdo de paz es el convenio entre el verdugo y el que fabrica la horca”, expresó la senadora Santiago Negrón.

La líder independentistas, que ha denunciado en ocasiones anteriores el genocidio del pueblo palestino, apuntó que el plan de paz de EE. UU. tiene condiciones muy duras, las cuales se pretenden imponer al pueblo palestino sin su plena participación, pero que pudieran representar la salida que permita que miles de palestinos continúen con vida.

“Es una situación angustiosa, profundamente injusta, y que sigue revelando la intención de la maldad del imperialismo, no importa en qué latitud del mundo se dé. Cuando las conciencias no pueden conmoverse ante la imagen de miles de niños desmembrados o consumidos por el hambre, ¿que más nos queda?”. A continuación destacó: “Por eso es importante esta comunión de compañeros y compañeras de personas que todavía tenemos fe en la justicia, que todavía tenemos energía en luchar por la libertad de todos los pueblos. Son tiempos complicados. El fascismo renace con una gran energía y nos toca a todos los que creemos en la libre determinación, no importa cuánto hemos luchado, continuar adelante. Que esta ocasión sea una oportunidad de renovar nuestros votos con la libertad, la justicia, con la solidaridad, con el amor al pueblo palestino y a todos los pueblos oprimidos. ¡Que viva Palestina libre!”.

El joven palestino criado en Puerto Rico, quien ha asistido a todos los piquetes y que, como es costumbre, se identifica solo como Mustafa, se dirigió por último a los asistentes. Con voz evidentemente conmovida, Mustafa expresó que han sido cien piquetes en los que “nos han roto el corazón, y estos ministros, no van a cambiar.

“Nosotros no estamos aquí para cambiar a nadie. Aquellos que después de estos 100 piquetes no hayan visto lo que está sucediendo en la Franja de Gaza y no sientan su corazón y no se mueva su alma, no va a haber nada que los haga sentir. No tienen amor dentro de sus corazones, por eso les digo que no gasten sus energías en hacerlos cambiar a ellos. Nosotros venimos aquí para que los Netanyahu, los Trumps no nos cambien a nosotros. Para que recordemos que lo que nos une a nosotros con el pueblo palestino no es ni color, no es un lenguaje, ni apenas es una cultura. Lo que nos une a los palestinos de aquí a Puerto Rico, lo que nos une en todo el planeta, es la humanidad y el amor que llevamos en cada uno dentro de nosotros. No permitan que este mundo vil nos arrebaten nuestros corazones”.

 

 

Puerto Rico ante la incertidumbre: oportunidades en salud, creatividad y turismo sostenible

 

 

Especial para CLARIDAD

Puerto Rico ha seguido históricamente un modelo económico dependiente, caracterizado por la subordinación de su economía a decisiones externas (colonial), de los Estados Unidos. Este modelo ofrecía ventajas iniciales, como el acceso a capital y mercados, pero presentaba límites estructurales que restringen el desarrollo autónomo y sostenible de la isla, llevándola a una economía de dependencia.

Actualmente, Puerto Rico enfrenta un escenario económico cargado de incertidumbre. Factores como la deuda pública, la dependencia fiscal de Estados Unidos, los desastres naturales y antrópicos, la situación demográfica y migratoria, el cambio climático, los problemas energéticos (apagones y altos costos), y la falta de diversificación económica se han convertido en ejes críticos de inestabilidad. La migración de jóvenes profesionales agrava la situación, generando desafíos en términos de inversión y retención de talento. A esto se suma una población envejecida que requiere servicios especializados y atención ante emergencias. Todo esto ocurre en un contexto de altos costos energéticos y el debilitamiento del Estado como actor principal, reemplazado por la Junta de Control Fiscal, que define la política económica y de gasto. Además, la corrupción y la cacería de rentas se han convertido en un negocio institucionalizado. Sin embargo, estos desafíos también abren ventanas de oportunidad en sectores emergentes que podrían transformar la isla en un polo de innovación y sostenibilidad, contribuyendo a diversificar la economía.

Para enfrentar esta incertidumbre, es fundamental implementar estrategias integradas, escalables y adaptables, que combinen la diversificación productiva con el fortalecimiento comunitario. Es indispensable superar el modelo económico impuesto, diseñado en función de intereses externos (primero militares, luego corporativos), sin haber establecido nunca un modelo de producción nacional ni de autosuficiencia. Aunque la política de reshoring (el regreso de empresas estadounidenses a Puerto Rico, especialmente bajo contratos militares) puede parecer una oportunidad, en realidad representa más de lo mismo: un modelo carente de visión soberana, que corre el riesgo de profundizar la dependencia económica en lugar de fomentar un modelo productivo autónomo.

Puerto Rico debe decidir entre continuar con el fracaso de las políticas que buscan “crear las condiciones para los mercados” (supply-side policies), caracterizadas por una permisología deficiente, altos impuestos a los trabajadores, falta de servicios básicos y costos elevados en alimentos, transporte (gasolina y peajes) y vivienda; o construir un nuevo camino que garantice el “derecho a quedarnos” a los puertorriqueños y puertorriqueñas.

Ningún país se ha desarrollado exclusivamente creando condiciones para los mercados. El desarrollo requiere una permisología efectiva, impuestos razonables, infraestructura de calidad y una planificación económica estatal. Los llamados “cuatro tigres asiáticos” demostraron que la planificación económica indicativa desde el Estado, proactiva y enfocada en la innovación, es clave. Esto implica guiar el capital nativo hacia sectores estratégicos emergentes —como las industrias creativas, los servicios digitales, el turismo regenerativo y cultural, y la industria médica— mediante una Política Industrial clara para el Plan de Desarrollo. Hasta ahora, se sigue apostando a lo mismo de siempre, sin presentar un proyecto verdaderamente innovador que represente una nueva visión de país. Esta nueva economía debe tener principios transversales que guíen todas las estrategias. La participación comunitaria (incluyendo todos los niveles de gobierno, academia y sociedad civil) debe ser parte integral del proceso de planificación y ejecución. Los planes deben ser ajustables frente a cambios climáticos, políticos o financieros, con métricas claras de impacto e indicadores de producción, empleo y sostenibilidad ambiental. La inversión pública y privada debe generar beneficios sociales, ambientales y económicos duraderos.

Puerto Rico necesita un plan de desarrollo económico con metas concretas, métricas claras y estrategias para enfrentar los problemas estructurales de su economía. Es necesaria una política industrial para superar la dependencia del modelo de atracción de empresas extranjeras, orientándose en cambio hacia la innovación, el fortalecimiento del capital nativo en sectores estratégicos y la construcción de una economía más resiliente.

La isla cuenta con ventajas importantes en sectores emergentes que combinan innovación, creatividad y sostenibilidad. Tenemos universidades e investigadores comprometidos, preparados para aportar soluciones. Existen oportunidades en industrias como:

Industrias creativas

El cine, la música, las artes visuales, el diseño, los videojuegos y la producción audiovisual se perfilan como motores clave de empleo y exportación de servicios, con menor dependencia de infraestructura física o energía tradicional. Esta llamada economía naranja también incluye artes escénicas (teatro, danza, música, cine, televisión, fotografía), patrimonio cultural (fiestas patronales, festivales como Loíza, Hatillo, carnavales, gastronomía, turismo cultural), patrimonio material (museos e infraestructura histórica), diseño de modas, música popular (bomba, plena y otros géneros), literatura (poesía, ensayo, cuentos, novelas, cómics), medios digitales y publicidad.

Las plataformas digitales y la tecnología permiten a los emprendedores conectar con mercados globales desde Puerto Rico. La isla tiene el potencial para convertirse en un hub creativo-cultural y digital en el Caribe. Pero para ello, se requiere una articulación entre esfuerzos comunitarios, académicos y de política pública, de modo que el valor generado permanezca en la isla y no se fugue hacia capital externo.

Servicios digitales

Áreas como programación, tecnología de información, desarrollo de software y aplicaciones móviles, servicios en la nube, ciberseguridad, consultoría digital, fintech, educación en línea, análisis de datos, comercio en línea y machine learning o aprendizaje automático aplicado a salud, comercio y gobierno, son esenciales. Estas industrias permiten la inserción de Puerto Rico en la economía global sin necesidad de relocalización. Se debe aprovechar el talento local y la diáspora, y fomentar la creación de plataformas tecnológicas propias y de uso de energía alternativa.

Turismo regenerativo y cultural

Este enfoque turístico combina ecoturismo, turismo comunitario y experiencias culturales inmersivas, promoviendo la sostenibilidad ambiental y la conservación del patrimonio. A diferencia del turismo tradicional basado en cruceros o mega-hoteles, este modelo impulsa experiencias auténticas ligadas a comunidades locales, gastronomía, patrimonio y medio ambiente.

La participación de las universidades es clave, especialmente en investigación sobre regeneración de ecosistemas ante daños naturales y antrópicos. Además, se puede desarrollar una economía azul que reconozca el potencial de los mares. Este turismo no solo genera ingresos, sino que también educa al visitante, empodera a las comunidades y ayuda a restaurar ecosistemas.

Industria médica emergente

Puerto Rico puede convertirse en un hub regional para la biotecnología, salud digital, ensayos clínicos y dispositivos médicos inteligentes. Ya se producen dispositivos médicos en la isla, lo cual representa una base sólida. Se debe invertir en investigación y desarrollo para diversificar la producción médica y aprovechar el talento local, especialmente en salud mental. La proximidad con Estados Unidos, los laboratorios existentes y el talento bilingüe son activos clave para desarrollar este sector.

Para concluir, transformar la incertidumbre en oportunidades. Se requiere activar a los actores clave —gobierno, universidades, hospitales, cooperativas, ONG, sector privado e inversionistas, incluyendo la diáspora— para coordinar esfuerzos hacia un desarrollo económico sostenible. Puerto Rico debe convertir la incertidumbre en una oportunidad para generar empleo de alto valor agregado, fortalecer su resiliencia y proteger su entorno.

La educación y la investigación deben estar en el centro de esta transformación, ya que forman a los ciudadanos en áreas clave como programación, servicios creativos, investigación médica, regeneración de ecosistemas y más. No se puede desvincular el rescate de nuestras instituciones públicas de la estrategia de desarrollo.

Puerto Rico necesita un plan económico con metas claras, métricas verificables y énfasis en la reducción de desigualdades sociales. El combate a la pobreza debe ser un eje central, junto con el fortalecimiento institucional del Estado. Solo un gobierno con capacidad de implementación podrá lograr una transformación real.

Por último, la Asociación de Economista en su Asamblea el 17 de octubre estará tratando el tema de la incertidumbre con más aportaciones sobre las oportunidades que existen. Puede llegar a la Asamblea en la Universidad Sagrado Corazón y participar.

 

Cómo dos comunidades del sur de Puerto Rico se organizan para influir en la política

 

 

Agrupaciones reconocidas por su trayectoria de lucha por la justicia ambiental y social han encontrado apoyo en la organización Maria Fund, creada después del huracán María

 

Para algunos, los cambios son parte natural de la historia. Para otros, son el resultado de acciones colectivas. Tener conversaciones 1-1,  mapear los recursos en una comunidad, elegir un tema central y desarrollar campañas son algunas tácticas empleadas por grupos comunitarios en Puerto Rico, para ayudar a las personas a reconocer que “la situación que viven no es normal” e impulsar cambios.

 En el sur de Puerto Rico, la lucha comunitaria se ha centrado en la justicia ambiental, con campañas para combatir operaciones industriales, que emiten gases nocivos para la salud y el ambiente.

“Nuestra formación ha sido tener que pensar todo el tiempo en la autodefensa comunitaria porque, si no, te matan”, comentó José Manuel “Nolo” Díaz Pérez, parte del equipo de la Casa Tallaboeña de Formación Comunitaria y Resiliencia, en Peñuelas.

Desde los 50 para acá, en ese y otros municipios del sur, se han establecido empresas de refinería de petróleo, un vertedero para desperdicios industriales tóxicos, una planta carbonera y una planta procesadora de gomas, cuya operación provocó incendios de grandes proporciones. Además, se intentaron establecer incineradoras, gasoductos y plantas de producción de herbicidas, pero estos planes fueron detenidos por las comunidades, recordó Díaz Pérez.

El periódico El coquí era el único periódico en Peñuelas y fue utilizado para ayudar a organizar a la comunidad. Foto suministrada.

Díaz Pérez era solo un niño cuando su papá, junto a otros vecinos y vecinas, rescataron terrenos del antiguo ingenio, en su barrio de Tallaboa. Levantaron su centro comunal, parque de pelota y cancha de baloncesto en esos terrenos. Había grupos de teatro, de música, torneos.  Esa fue la escuela de organización comunitaria para futuras generaciones”, comentó. Mediante la unión vecinal, se prepararon para luchar contra las amenazas ambientales, cuando, en 1975,  la compañía Proteco comenzó a depositar desperdicios industriales peligrosos en Peñuelas.

Por años, las amenazas siguieron surgiendo y mutando: en los 90, se revelaron los planes de construir un gasoducto; entre los 90 y los dos mil, se lidió con las repercusiones a la salud por la contaminación del área; en los dos mil, se levantó un campamento contra el depósito de cenizas de carbón en los vertederos.

Similarmente, la Iniciativa de Ecodesarrollo de la Bahía de Jobos (Idebajo) nació como parte de una herencia de saberes tras décadas de lucha comunitaria. “Somos herederos del movimiento en contra de Monsanto en los 80”, dijo Roberto Thomas Ramírez sobre la victoria de la comunidad Las Mareas, en Salinas, al derrotar a la compañía en su intento de construir allí una planta de producción de herbicidas.

Idebajo se fundó en 2010 ante la necesidad de preservar los acuíferos del sur y promover el desarrollo sostenible de las comunidades excluidas de la región sureste de Puerto Rico. Mientras, la Casa Tallaboeña surgió como respuesta a las emergencias de los huracanes y terremotos que afectaron el archipiélago entre 2017 y 2020.

“Luego del huracán María, había que hacer algo con el colapso del gobierno. La ayuda de Maria Fund fue vital porque pudimos desarrollar estrategias para afrontar la situación y proyectarnos para crear infraestructura a futuro. Esa semilla la plantó Maria Fund”, expresó Díaz Pérez sobre los orígenes de la organización incorporada en 2022.

Maria Fund, es una intermediaria de recursos, que se ha posicionado entre los primeros 25 donantes filantrópicos en Puerto Rico, en solo ocho años desde su fundación. Su enfoque ha sido la justicia social, asignando recursos a grupos que hacen organización de base en el archipiélago.

Apuesta consciente por la organización de base

En tiempos de múltiples crisis y de austeridad, la labor de organizar a las comunidades es clave para su bienestar. “Organizar es la ruta o guía para lograr los cambios que queremos. Ningún derecho se ha logrado sin lucha y sin organizar”, explicó a 9 Millones la Directora de Movilización de Recursos de Maria Fund, Raquela Delgado Valentín.

Las tácticas para organizar, sin embargo, toman tiempo y mucho trabajo. Según una encuesta hecha por el Maria Fund en 2022, distribuida entre grupos de base comunitaria, las tres prioridades que más urgían eran expandir y retener sus bases, fortalecer sus destrezas de organizar, y promover el desarrollo de líderes.

Por eso, la Iniciativa de Trabajo de Base del María Fund agrupó cuatro organizaciones con historial de lucha en Puerto Rico, a fin de compartir sus conocimientos de organización y poder colectivo durante casi un año.  El conocimiento unido de la Casa Tallaboeña, Idebajo, Taller Salud y la Federación de Maestrxs de Puerto Rico produjo Organízate: Herramientas para organizar tu comunidad, un documento que recopila estrategias claves de organización. Su propósito, además, era comenzar a relatar la historia de organización comunitaria en el archipiélago, que está escasamente documentada, según Delgado.

 

De izquierda a derecha, Rígel Lugo, directora de Desarrollo del Maria Fund; Raquela Delgado, Directora de Movilización de Recursos de Maria Fund; y los cuatro participantes de la Iniciativa Trabajo de Base: José Manuel “Nolo” Díaz Pérez, parte del equipo de la Casa Tallaboeña de Formación Comunitaria y Resiliencia; Tania Rosario, directora de Taller Salud; Roberto Thomas Ramírez, exdirector de Idebajo; y Mercedes Martínez, presidenta de la Federación de Maestros de Puerto Rico. Foto suministrada

Cada organización contribuyó una táctica al manual, todas derivadas del conocimiento de sobre 15 años de experiencia, y de sus impactos respectivos en el bienestar de las comunidades y en el avance de los derechos.

El mapeo comunitario e identificar un problema en común

Una de las comunidades con las que Idebajo exitosamente colaboró fue el Comité Comunal Playa-Playita en Salinas, el cual rescató a la escuela La Rosada para brindar destrezas distintas como construcción, ebanistería y pesca. Esta escuela fue parte del plan gestionado por la comunidad para impulsar el desarrollo económico y agrícola, educación comunitaria, protección de acuíferos y el ecoturismo.

Idebajo luego aplicó estos conocimientos en la comunidad de Barriada Morales en Caguas, que se planificaba expropiar en 2005 para cederle ese espacio a distintas empresas. Tras identificar 11 grupos claves y 5 años de trabajo organizativo, la comunidad logró presentar una propuesta al Municipio de Caguas en 2010, que se convirtió en un acuerdo de desarrollo propio.

Esta táctica, conocida como “mapeo”, tiene el fin de entender las situaciones, fortalezas, recursos, formación política y relaciones de poder en una comunidad. Algunas de las estrategias para realizar un mapeo son las conversaciones, reuniones grupales, asambleas y los censos comunitarios. Todo esto crea un “mapa mental y afectivo” que facilita la organización, comentó Thomas Ramírez.

Sin embargo, el cambio potencial en comunidades como estas se limita por la falta de poder popular existente. “Incidir directamente en las decisiones que les afectan no se puede lograr si la gente no está organizada, y la gente no se puede organizar si no tiene autonomía; si no siente que no le debe su supervivencia a otro”, abundó el actual voluntario de la organización.

Otra limitación es la división o falta de unión ante todos los problemas y crisis. Por eso, la Casa Tallaboeña aportó la táctica de elegir un problema en común.  En su caso, los vecinos de Tallaboa se han enfrentado a la contaminación como una amenaza constante. En ese proceso, la educación es clave.

La comunidad de Tallaboa participa de una reunión convocada por el Frente Amplio Contra el Gasoducto del Sur y el Comité pro Salud y Ambiente de Tallaboa. Foto suministrada

“La lucha por sí sola no tiene fruto si no va de la mano de educación. Creeme que gente que no tenía ni cuarto grado sabía el impacto del gasoducto. Eso ayuda a que la gente pueda identificar que ‘esto me afecta a mí y a mi comunidad’. Esa lucha crea empatía en otras comunidades que se puedan identificar”, contó Díaz Pérez.

Laboratoria para organizar

A partir de estas conversaciones, el equipo de María Fund reafirmó que hacía falta un espacio para compartir estos conocimientos y desarrollar habilidades. De ahí nació la Laboratoria para Organizar, un programa piloto que estrenó este año para capacitar a líderes con destrezas y habilidades organizativas, ya sean de grupos que hacen este trabajo o quienes buscan incorporar la organización.

En total, el proyecto duró 6 meses, benefició a 25 organizaciones de todo el archipiélago, y tuvo una inversión estimada de alrededor de $60 mil en transporte, hospedaje, estipendios, materiales educativos y su actividad de cierre, entre otras cosas.

“Queríamos ofrecer una capacitación avanzada a líderes que están comprometides con la organización comunitaria y proporcionar herramientas para creación de campañas, expansión de estrategias organizativas y políticas, pero también cómo compartir saberes entre elles”, explicó Delgado, quien estuvo a cargo de la iniciativa.

El primer cohorte empezó en febrero, con una capacitación de 5 días en Maunabo. Aquí, reunieron a 25 líderes para entrenarles en temas como los mapas de poder, las campañas, estrategias de reclutamiento y retención, y el desarrollo de liderazgo entre sí.

Luego, profundizaron en estos temas en la segunda fase, llamada Comunidades de Práctica. Estos espacios virtuales permitieron reforzar las destrezas y ofrecer acompañamiento en aplicarlas. Cada encuentro fue facilitado por dos o tres líderes del cohorte, quienes conectaban los temas a ejemplos puntuales en Puerto Rico.

El cierre celebró los logros del programa con presentaciones de los participantes, festejo y la entrega de unos cuadernos reflexivos, que contenían tácticas derivadas de Líderes de la laboratoria, ejemplos concretos de Puerto Rico, y espacios para reflexionar y escribir sobre el contenido de la libreta. Delgado explicó que querían capturar los aprendizajes para que cada organización participante pudiese aplicarlo en un futuro: “De aquí surge la necesidad de que estas conversaciones no se queden en las notas de la libreta de cada quien”.

El programa se hizo en conjunto a Midwest Academy, una organización estadounidense fundada en 1972 que adiestra a líderes comunitarios. Según Delgado, esta colaboración enriqueció el espacio al traer estrategias y experiencias nuevas y distintas a la mesa. Su participación fue costeada aparte, a través de una subvención que consiguieron, otorgada por Ford Foundation.

Un mejor Puerto Rico es posible

Fortalecer las relaciones entre las agrupaciones de base también sirve de apoyo mutuo para crear el poder colectivo, que es parte de las metas que tiene Maria Fund.

Como ejemplo de ello, Delgado mencionó como logro el que las organizaciones participantes de la Laboratoria pudieron convocar sus bases a participar en las vistas públicas sobre el proyecto Esencia, un megaproyecto turístico que propone cubrir 2,000 acres y 3 millas de terreno protegido en Cabo Rojo y cuyos permisos se han otorgado de forma irregular.  Para Delgado, “esa solidaridad y unidad en la acción es de las ganancias de este proceso”.

La Directora de Movilización de Recursos también reconoció que hacen falta más iniciativas como la Laboratoria, un sentimiento prevalente entre los participantes. Aunque aún no han lanzado otros programas de desarrollo en organizar —pues la Laboratoria se considera un programa piloto—, María Fund sí lanzó varias convocatorias de fondos para fortalecer a grupos que organizan alrededor de temas particulares o que trabajan narrativas sobre temas como la juventud, la justicia reproductiva y la defensa comunitaria. En conjunto, estas convocatorias han contado con hasta $600,000 en fondos disponibles.

Este apoyo, sin embargo, va más allá del monetario, que es clave para la subsistencia de las organizaciones. “No es simplemente otorgar subvenciones o grants, es también estar en una conexión más intencional con los grupos que apoyamos […] para escuchar de primera mano qué necesidades tienen”, abundó Delgado.

Este acercamiento también fue aplicado en la Iniciativa de Trabajo de Base, donde crear un espacio vulnerable y seguro fue clave para comunicar las necesidades de cada grupo e identificar en conjunto soluciones.

Ilustración que resume el Puerto Rico con el que aspiran a construir las organizaciones participantes en la Iniciativa de Trabajo de Base. Ilustración hecha por La Maraña para el documento “¡Organízate!”. Imagen provista por Maria Fund. 

 Cuando comenzó la Iniciativa, uno de los primeros ejercicios fue que cada líder definiera cómo era el Puerto Rico con el que soñaban. Para construirlo,  María Fund reafirmó su apoyo a organizaciones que comparten su visión.

Nuestro enfoque y apoyo siempre va a estar dirigido a los grupos que tengan como su mirada y visión lograr los cambios estructurales que hacen falta para vivir en un Puerto Rico justo, libre, equitativo, donde quepamos todes, donde podamos vivir en bienestar”, puntualizó Delgado.

 

Esta historia  se produjo junto a 9 Millones, un medio independiente que hace periodismo que inspira a la acción.

 

 

 

 

 

Hablemos de la prensa: El espectáculo de la noticia o el arte de ligar

Imagen creada por inteligencias artificial

Especial para CLARIDAD

 

Cuando en agosto pasado un conocido entrevistador radial interrumpió de forma sorpresiva la transmisión de otro programa en la estación para la que trabaja, con el fin de increpar violentamente a un invitado, las reseñas del incidente ocuparon espacios prominentes en casi todos los medios de información del país. Periodistas, comentaristas, “influencers” y otros tantos miembros del ecosistema de medios de comunicación en la isla preguntaban y comentaban: “¿Qué le pasó?”, “¿Se volvió loco?”, “¿Se habrá meti’ó algo?”, “Ahora sí que lo botan.”

Similar cobertura recibió también la querella en torno a varios incidentes de violencia doméstica de los que supuestamente fue víctima una senadora de la minoría legislativa a manos de su pareja, un conocido comentarista político. El caso se desarrolló como una telenovela turca con dramáticos giros que incluyeron al anterior marido de la senadora saliendo en su defensa, documentos filtrados a la prensa e intervenciones ilegales de parte de funcionarios públicos.

Todo esto delante de públicos que devoraban la información periodística para, en muchos casos, regurgitar a manera de entradas (“postings”) en las redes sociales los comentarios de analistas, comentaristas o “influencers” y los propios especulando sobre: “¿Por qué no lo denunció antes?”, “¿Quién sería la amiga que presentó la querella?”, “¿Quién filtró la querella?” y “Vamos a ver que dice ahora la defensora de los valores de la familia”.

Desde hace algún tiempo, muchos observadores de los medios de comunicación han estado señalando que (no solamente en Puerto Rico) existe una especie de mezcolanza informativa que combina noticias significativas con información sesgada e inflamatoria, publicidad y hasta mentiras que conjuntamente con otros contenidos que, aun teniendo una alguna relevancia noticiosa, su tratamiento sólo les añade valor de entretenimiento.

Pero, más alarmante aún es que una parte significativa del público consumidor de medios asume esta información como válida y magnifica su alcance al reproducirla como tal a través de las redes sociales. No menos alarmante es el hecho de que entre ese público existe un grupo significativo que reconoce la falta de sustancia en la información que se le ofrece para su consumo, la denuncia como tal y critica a los medios por su pérdida de credibilidad. No obstante, ese mismo público parece indiferente a lo banal y prejuiciado de los contenidos, pero abstraído por el carácter voyerista que la entrada a los espacios privados de figuras públicas y no públicas, y su vulnerabilidad descubierta les provee so color de valor noticioso y el derecho a saber.

Claro, ese fisgoneo, que en no pocas ocasiones se reconoce como injustificable, llega a plantearse como necesario por tratarse de personalidades que “tienen la posibilidad de generar opinión pública”, o de eventos de “tan grave naturaleza” (i.e. crímenes) que deben conocerse los detalles de la vida íntima de víctimas y familias. Todo esto tratando de obviar el tentador voyerismo que alimenta el deseo de ser entretenidos. Es como si se tratara de mirar con algún disimulo, pero claro… con insistencia. Entonces, lo que se hace es “ligar” al objeto de la cobertura a través de la hendija, el roto en la pared o el hueco de la cerradura que representan los distintos medios de comunicación.

Permítanme aclarar aquí el término ligar y su particular definición en el español de Puerto Rico. Según el Tesoro Lexicográfico del Español de Puerto Rico, ligar es “mirar con disimulo”, además de “mirar con picardía insistencia y lujuria”, entre otras acepciones similares.

Entonces, la inescapable conclusión es que los medios informativos nos han convertido en ligones que miramos con insistencia –y quizás hasta lujuria– los detalles más recónditos e inconexos con la noticia de la que es objeto el funcionario, la figura pública o hasta la víctima de un crimen.

Para quienes puedan argumentar que los medios de comunicación ofrecen la información que el público reclama, habría que recordarles que fueron esos medios los que, desde hace ya largo tiempo, validaron los rumores y chismes de programas especializados en ese tipo de información. Los rumores e información no corroborada, que aún hoy se divulgan en esos programas, son objeto de seguimiento por parte de comentaristas, analistas, “influencers” y hasta periodistas con instrucciones de destapar el más mínimo detalle de las vidas de quienes son noticias. Pero; ¿qué es lo que convierte en noticia esa información obtenida por terceros ligones a través hendijas o el hueco de algunas cerraduras? La contestación son las audiencias, los seguidores, los clics, los “likes”, que se convierten en moneda de cambio en el ecosistema mediático.

Ahora, igual que antes con los programas de chismes, los llamados medios informativos tradicionales reproducen, amplifican y validan la información fundamentada en rumores y chismes que divulgan analistas, “influencers” y comentaristas a través de las redes sociales como estrategia para ganar audiencias.

Un estudio realizado el año pasado por el Pew Research Institute se determinó que casi el 40 porciento de las personas menores de 30 años se mantienen informados en el día a día por “influencers” en las redes sociales. Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) reveló que en su estudio Detrás de las Pantallas, también del año pasado, el 62 porciento de los “influencers” no verifican “de manera rigurosa” la información antes de divulgarla.

En su introducción a La Civilización del Espectáculo (2012), el recientemente fallecido Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa se lamentaba de como la cultura se ha ido acercando aceleradamente al entretenimiento, mientras que toma distancia de la reflexión. Es decir, “es bueno lo que tiene éxito y se vende; malo lo que falla y no gana el público”. Parece ser que es así como los rumores y el chisme se convierten en noticia.

¿Estamos condenados a ser meros ligones en el escenario mediático del siglo 21 y la era digital?

Me gustaría pensar que no. Siempre es posible que los públicos demanden de los medios información relevante, oportuna, veraz y corroborable que les asista en la más acertada toma de decisiones. Eso ha funcionado algunas veces en el pasado. Pero si no es así, quizás debamos irnos acostumbrando a la idea de que los llamados medios tradicionales han de ser los que nos ofrezcan el más elocuente entretenimiento a través de los más noticiosos chismes y rumores.

Ayden Owens-Delerme tras victoria en Japón: “Siempre quiero lograr más”

CLARIDAD

 El decatleta obtuvo la medalla de plata en el evento internacional

Cuando Ayden Owens Delerme recibió la medalla de plata en el Campeonato Mundial de Atletismo en Japón, el primer pensamiento que atravesó su mente fue “¡Caramba, estuve tan cerca de convertirme en campeón mundial!”. Así lo pensó, contó a CLARIDAD, porque “esa es la meta de todo atleta”: asumir el podio del primer lugar y la medalla de oro. Pero al rato, cuando los tricolores de la monoestrellada ondeaban junto a su familia y el furor de sus fanáticos, el decatleta entendió la trascendencia de su hito.

En entrevista con este medio, Owens-Delerme reconoció que este logro lo coloca entre los demás medallistas que han representado a Puerto Rico a través de los años, como Mónica Puig, Jasmine Camacho-Quinn o Javier Culson. Y al aceptar el resultado como un triunfo colectivo, sus emociones variaron.

“Ahí me di cuenta de que este es un momento importantísimo. ¡Soy medallista de un campeonato mundial! El segundo mejor…Para mí, todo es motivación. Cuando no ganas, o cuando estás muy cerca de convertirte en campeón, siempre te vas a quedar hambriento. Yo siempre digo que estoy contento, mas no satisfecho. Así que aunque estoy feliz y bendecido por recibir esta medalla, pero siempre quiero lograr más”, compartió Owens-Delerme.

Con relación a esta hambre, Owens-Delerme aludió a su libro A Race of My Own: An Olympian’s Quest for Self-Discovery, donde narra sobre experiencia en las Olimpiadas 2024 y de frustración al terminar. En ese sentido, confía en que el Campeonato Mundial de Atletismo en Japón y este año supondrán parte de una “gira de redención”.

“La parte más difícil fue irme de Puerto Rico. Estuve entrenando en el pueblo de San Germán por un año, y amo estar aquí en la patria. Amo estar entrenando y estar rodeado de la gente, abrazando la cultura, haciendo el esfuerzo en la madre tierra y probando que puede hacerse. Lo más difícil fue dejar eso, dejar a mi coach y tener que entrenar en el frío de Illinois”, agregó entre risas.

Owens-Delerme describió el estacionarse fuera de Puerto Rico como “un trabajo”, puesto que estar lejos del sentido de pertenencia que le brinda “el calentón” –como llamó al país jocosamente– inclusive le resta ánimos. Ahí le da una suerte de añoranza hambrienta: echa de menos al país que quiere entregarle una medalla de campeón.

“Es un asunto personal porque, como se trata de pista y campo, no existe el mismo apoyo financiero como para atletas en fútbol o baloncesto. Mi decisión para jugar nunca fue por motivos financieros, así que representar a Puerto Rico en lugar de Estados Unidos tampoco fue muy complicado. Como era personal, quería representar al país del que mi gente viene. Quería representar a una cultura ignorada. Quería poner a Puerto Rico en el mapa. Si estuviera representando a los Estados Unidos, no sé si estaría logrando las mismas cosas, porque el apoyo no es igual al de Puerto Rico”, confesó el deportista.

Ayden en el Conversatorio: Nuestros atletas de aqui y de allá auspiciado por CLARIDAD.
Ayden Owens
Foto Alina Luciano/CLARIDAD

Además de la medalla, Owens-Delerme batió su propio récord –que era el récord nacional. No obstante, el atleta admitió que consideró dejar el decatlón a un lado por la fatiga mental, emocional y por las peripecias que deben enfrentarse en estas competencias internacionales. Para el puertorriqueño nacido en Pittsburgh, la dinámica llegó a tornarse en una “monotonía”.

“Así me sentía tres meses antes de ganar la medalla de plata. Diría que el apoyo de mis padres, mi familia y mi equipo en Puerto Rico me impulsó a continuar. Ellos me recordaron la cantidad de esfuerzo que he invertido y el talento que tengo para terminar lo que empecé. Y eso hice”, acotó respecto a su cambio de opinión.

Estos ejemplos suponen una ínfima parte de las motivaciones de Ayden Owens-Delerme. Con cierta reverencia en la voz, reiteró que Puerto Rico recoge mucho de lo que le inspira: su madre– quien le “enseñó su amor a Puerto Rico”– sus abuelos, sus mentores y la combinación “de todos los que están en mi esquina”.

“Hay una frase que dice que ‘dar menos de lo mejor de ti es sacrificar un regalo’. Así que siento que aún tengo mucho de mí por darle a este deporte”, agregó.

De cara al futuro, Owens-Delerme busca vencer en las próximas competencias de los juegos Centroamericanos y del Caribe en 2026, los Panamericanos del 2027 y las Olimpiadas del 2028, en Los Ángeles. “Algunos dirán que hay otras cosas más importantes, pero la realidad es que las Olimpiadas son la meta de cualquier atleta de pista y campo. Es el pináculo de nuestra carrera. Y a eso voy”, concluyó.