Especial para En Rojo
La historia es el rostro de los pueblos y en ella se palpitan las distintas manifestaciones que la nutren y hacen de ella un proceso dinámico y lleno de grandes acciones humanas. Dentro de la vorágine de sucesos históricos se observa la cultura y, dentro de ella, el arte como una de las mayores expresiones de las civilizaciones a lo largo de la humanidad. Precisamente, el Museo de la Puertorriqueñidad Antonio “Toño” Martorell Cardona nace del deseo de plasmar lo acontecido y lo que acontecerá en el marco de las celebraciones de los Desfiles de la Puertorriqueñidad que, año tras año, se celebran en nuestra escuela. En efecto, la intención de los creadores de este salón de exhibición es preservar los trabajos realizados por nuestros estudiantes, con el fin de que con ello se sustente nuestra idiosincrasia cultural.
El proyecto también se enmarca en el crecimiento de espacios culturales y de la memoria en Villalba, por lo que se busca darle continuidad al enorme esfuerzo que han ido realizando entidades como la Fundación Walter Mck Jones y el Museo de la Bicicleta, quienes han sido pioneros en la cuestión de la preservación cultural. En este contexto de manifestación cultural, la inauguración del proyecto tuvo lugar el 4 de mayo, fecha que marca un nuevo capítulo en la afirmación de nuestra memoria colectiva. En un ambiente cargado de orgullo cultural y compromiso educativo, se celebró la inauguración del museo, cuyas paredes y pasillos honran la historia, el arte y la identidad nacional desde la perspectiva estudiantil y comunitaria.

La actividad reunió a destacadas figuras del ámbito cultural y educativo, así como a miembros de la comunidad que han aportado significativamente al desarrollo de Villalba y de Puerto Rico. Además del artista “Toño” Martorell, entre las personalidades presentes estuvieron la voz nacional, Danny Rivera; la propietaria de la Librería El Candil, Tamara Yantín; las productoras culturales Caridad Sorondo y Viviana Torres Mestey; y el artista villalbeño Domitilo Negrón. De manera especial, se destacó la participación creativa del estudiantado, particularmente de los estudiantes de décimo grado, quienes asumieron un rol protagónico en el desarrollo del proyecto.
Asimismo, se extendió un reconocimiento especial al maestro Antonio “Toño” Martorell Cardona por aceptar que este espacio lleve su nombre. Este reconocimiento responde a su lucha constante por preservar el legado histórico-cultural de nuestro pueblo y a su amor por la conversación, por la difusión de ideas y por su espíritu altruista. Distinguir a este maestro del arte, de la comunicación y de la escritura no es solo contribuir al estudio del pensamiento artístico, sino también un intento por pensar el país en su máxima expresión, desde otras miradas y a partir de diversas experiencias. El museo es polifónico y Toño es diverso en voces, y su trayectoria ha sido de múltiples resonancias, lo que puede ayudar a alimentar nuestro espíritu puertorriqueño. Gracias, Maestro, por acompañarnos hoy, en este pueblo de gente buena, de hombres y mujeres que no se rinden en su empeño por amar a la Patria.
El autor esMaestro de la Escuela Lysander Borrero Terry, Villalba, Puerto Rico
4 de mayo de 2026





Entiendo que para aceptar una versión particular de eventos, se necesita alterar verdades históricas ya que lo importante es contar una historia con toques de verdad dentro de un universo imaginario. Para mi que verifico cualquier noticia/anuncio/fotografía/video en el internet que me parece alejarse demasiado de las verdades cercanas que nos rodean, leer es un proceso largo con desafíos que enfrento a cada momento. Así que un filme que me anuncie que los eventos de la historia son en la Argentina de 1983 y que hay 30,000 muertos a causa de la Junta Militar, pero si la novela original se publica en 1976, ya me ficcionaliza la posible época histórica en que voy a sumergirme. El golpe y dictadura militar de Brasil, (1964-1984) que serviría de modelo para el golpe de Chile (1973) y luego Argentina (1976), es el referente histórico que utiliza Puig en su novela. Quizá cuando se escribió y estrenó el musical en Broadway era + conveniente salirse de esa historia lejana o pensaron que poco importaba ese trasfondo histórico. Aunque en sus entrevistas digan lo contrario, no tomaron el modelo musical de Cabaret de Bob Fosse (1972).
Dentro de la represión política, la corrupción social, el abuso de poder y la humillación que ejercen los que se creen superiores sobre los menos privilegiados, se puede crecer en el amor y en la amistad. Pero este crecimiento no se da rechazando una estructura represiva, sino enfrentándose a ella, no dejándose someter. El beso de la mujer araña nos convierte en testigos de cómo dos hombres, al parecer polos opuestos, se van conociendo y entendiéndose mejor hasta que cada uno adquiere rasgos del otro. Molina, el homosexual acusado de pervertir menores, se esconde de la fealdad que percibe en su mundo, escapando en la perfección del cine de Hollywood donde todo es bello, nadie es pobre ni sufre por ser despreciado o ser objeto de mofa. Valentín, arrestado por colaborar con grupos “subversivos”, se mantiene lejos de personas como Molina por considerarse superior al tener una ideología política por la que lucha y está dispuesto a dar la vida. Tras múltiples confrontaciones e insultos, poco a poco dejarán a un lado las murallas que los separan y se acercarán como dos seres humanos dispuestos a darse la mano y a aceptar sus diferencias. De esta convivencia obligada surgirá el respeto y la amistad que no pone reparos y no distingue clase, raza o preferencia sexual.
















