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Heriberto Marín: De pie y en lucha

Heriberto Marín. foto AlinaLuciano/CLARIDAD

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A sus 92 años don Heriberto Marín Torres, participante de la gesta de la Revolución Nacionalista del ’50 (1950) se mantiene militante en su lucha independentista trabajando de funcionario del colegio por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

Lo hace desde el 1972, es decir lleva 48 años como funcionario. “A los 92 yo creo que esta es la última, yo no sé, pero ojalá, … (se ríe) aun cumpliendo los 96 si puedo trabajar lo hare”.

«La vida es lucha toda». Foto Alina Luciano/CLARIDAD

Como residente del Viejo San Juan, fue funcionario en la Escuela Abraham Lincoln. Allí la fila se extendía a la vuelta redonda. Contrario a lo que muchos puedan pensar don Heriberto comparte que entre los funcionarios “nos llevamos como hermanos en todos los colegios que he trabajado y el respeto es increíble, al otro, día mañana uno se va encontrar con ellos somos puertorriqueños y tenemos que respetarnos”.

Marín Torres, fue uno de los nacionalistas que se alzaron en Jayuya, y estuvo junto a la líder Blanca Canales al proclamar la republica de Puerto Rico.  En un libro que constituye un valioso documento histórico, “Eran ellos; memorias de un patriota encarcelado”, narra hechos de la gesta en Jayuya y la vida en prisión de el cómo de sus compañeros.

¿Qué le dice su experiencia de vida como luchador del momento en que esta el independentismo?

“Yo creo que el independentismo está en un momento bien, bien bueno a mí me pueden llamar cruzar a la otra orilla y me voy con una tranquilidad increíble porque la semilla que sembramos uno ve que está echando fruto”.

 

 

Elecciones 2020:Breve recuento

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Largas filas de personas que todavía pasadas las cinco de la tarde no habían podido emitir su voto, denuncias de problemas con las máquinas de conteo y falta de resultados por parte de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) marcaron el inicio del conteo de los votos de estas elecciones del 2020.

El tiempo de espera en algunos centros de votación fue de entre dos a tres horas.  En un recorrido por el Área Metro, se vieron filas que salían de fuera del plantel y daban vuelta a la manzana.

La situación provocó que el presidente de la CEE, el licenciado Francisco Rosado Colomer, junto a todos los comisionados electorales, admitiera en conferencia de prensa a las cinco de la tarde que no conocía la extensión de las filas. Informó que a esa hora se estaba dando la instrucción de que a los electores que estuviesen en las filas antes de las cinco se les otorgara turno —en balance de partidos— para permitirles votar.

Los comisionados electorales del Partido Nuevo Progresista (PNP) y del Partido Popular Democrático (PPD) atribuyeron la culpa de las largas filas que retrasaron la votación al expresidente de la CEE, Ernesto Dávila Rivera.

Héctor Joaquín Sánchez, comisionado electoral del PNP, dijo que el ataponamiento se debió a la decisión el pasado presidente de fijar 400 electores por colegio. El PNP había propuesto que fueran 325 por colegio, lo que hubiese permitido un flujo más rápido. Además, había que seguir los protocolos de distanciamiento debido a la pandemia.

“Como el muerto siempre es el culpable, voy acusar al presidente anterior”, expresó el licenciado Nicolás Gautier, comisionado electoral del PPD. Este precisó que el anterior presidente de la CEE consolidó unidades y en un  colegio en que votaban 400 electores, ahora votan de 800 a 900. Hay que tomar en cuenta las escuelas que se cerraron, por lo que más electores han tenido que ser ubicados en otras escuelas.

Mientras, el comisionado del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Roberto Iván Aponte Berríos, tomó el asunto con más optimismo: “Primero tenemos que estar contentos de que hay mucha gente votando. Yo no me atrevo a pronosticar, pero lo bueno es que hay mucha gente llegando a votar”. Este resaltó que lo fundamental era la decisión de la CEE, de que las personas que estuviesen iban a votar. Al reiterar que no se atrevía a dar un pronóstico, observó que desde hace algún tiempo la participación electoral ha estado bajando, por lo que deseaba que cuando se tuviesen los números finales estos fueran superiores a los de los cuatrienios previos. Aponte dio crédito al trabajo que estuvieron haciendo los comisionados electorales y el presidente y la vicepresidenta de la CEE.

El número total de los colegios electorales para toda la isla, es decir, los salones donde las personas votan fue de 4,500. Estos son 300 colegios menos que los habidos en eventos anteriores. En algunos colegios había una sola máquina de escrutinio. Pasadas las seis de la tarde, en otra conferencia de prensa, la vicepresidenta de la CEE confirmó que había problemas con la “nube” de internet de la Comisión, razón por la cual no se había podía informar los resultados.

Más temprano, el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) había denunciado que en algunos colegios las máquinas no estaban contando los votos de esa colectividad. Su candidata a la gobernación, licenciada Alexandra Lúgaro, junto a la presidenta, licenciada Ana Irma Rivera Lasén, exhortaron a sus seguidores a informar de manera oficial la situación que enfrentasen con el conteo de las papeletas, a mantenerse en las filas, a votar y a asegurarse de que sus votos fuesen contados.  Esta situación, precisaron, se había repetido en colegios de San Juan, Aguadilla y Mayagüez.

La nueva Ley electoral dispone que a las 10 de la noche la CEE emita resultados preliminares de la votación.  Sin embargo, no fue hasta después de las 11:00 de la noche que la Comisión emitió su certificación preliminar.

Aunque todavía no se sabía cuántos votos quedaban por contar, los números reflejaban que el candidato del PNP, Pedro Pierluisi, se perfilaba como el seguro ganador, con el 32.2% de los votos (254,872); el candidato del PPD, Charlie Delgado Altieri, el 32.02 % (247,031); la candidata del MVC, Alexandra Lúgaro, el 13.7% (105,415); el candidato del PIP, Juan Dalmau Ramírez, el 12.8% (98,565); el candidato del Proyecto Dignidad (PD), César Vázquez, 7% (54,312) y el candidato independiente, Eliezer Molina, el 0.7% (5,341).

En el caso de la comisaría residente, los resultados fueron los siguientes: la actual comisionada residente del PNP, Jennifer González, obtenía el 41.46% de los votos (307,380); el candidato del PPD, Aníbal Acevedo Vila, el 32.21% (238,793); la candidata del MVC, Zayira Roldán, el 12.36% (91,637); la candidata delPD, Ada Norah Henríquez, el 7.98% (59,140) y el candidato del PIP, Luis Roberto Piñero, 5.99% (44,425).

En la pregunta sobre la preferencia de estatus, el Sí, a favor  de la estadidad, obtuvo un 55% de los votos, frente a un 45% del No, contra la estadidad.

En el caso de la ciudad capital de San Juan, los candidatos  Miguel Romero, del PNP, y Manuel Natal, de Victoria Ciudadana, llevaban una contienda reñida. Natal aventajaba a Romero por 400 votos.

Juan Dalmau llega a votar. Foto por Dominic Maymi

 

Eva Padro. al arribar a su colegio. Foto Juanma Hernández

 

Docentes y No Docentes sobre la nueva Junta de Gobierno de la UPR

 

CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Recientemente, varias organizaciones en representación de la comunidad universitaria exigieron a la nueva Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico (JG-UPR) defender la institución del Gobierno y de la Junta de Control Fiscal (JCF).

Las organizaciones universitarias de trabajadores, profesores y jubilados, que firmaron un comunicado de prensa en defensa de la UPR, expresaron que Walter Alomar, expresidente de la JG-UPR, y Zoraida Buxó, ex vicepresidenta de la JG-UPR, dejaron un pésimo e irresponsable historial de confrontación constante con la comunidad universitaria, además de  accede a los recortes de la JCF.

Los firmantes del comunicado son: Asociación de Jubilados de la UPR; Junta de Sistema de Retiro de la UPR; Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND), Capítulo de Jubilados de la Heend; Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU); Asociación de Profesores del Recinto Universitario de Mayagüez (APRUM); Asociación de Supervisores y Gerenciales de la UPR; Federación Laborista de Empleados del Recinto Universitario de Mayagüez (FLERUM) y el Sindicato de Trabajadores de la UPR.

Más que pedirle directamente la restitución de fondos, se trata de que, como representante de la comunidad universitaria ante el gobierno, la JG-UPR exija que se repongan todos los fondos de los recortes que se le han hecho a la Universidad desde que se congeló la formula presupuestaria en 2013.

El presidente de la APPU, Ángel Rodríguez, dijo a CLARIDAD que también se le exige a los nuevos miembros de la JG-UPR retirar su apelación al Tribunal Supremo sobre el caso decidido en el Tribunal Apelativo que le otorga la fiducia a la Junta de Sistema de Retiro de la UPR. Alomar y Buxó ya habían establecido que llegarían hasta el Supremo para tratar de modificar esa decisión.

“Ni la Junta de Retiro, ni la Asociación de Jubilados ni las demás organizaciones evaluamos el asunto del retiro separado del resto de las necesidades de la Universidad. Por ejemplo, cuando exigimos la restitución de fondos no es pensando en que esos fondos se utilicen para dárselos al Sistema de Retiro exclusivamente, sino que se pueden utilizar para volver a reclutar personas en la Universidad que, a su vez, vayan aportando al Sistema de Retiro”, aclaró Rodríguez.

Lo anterior se trata de un proceso “simbiótico”, según explicó el profesor. El Sistema de Retiro de la Universidad sigue siendo el más saludable. Sin embargo, está condenado a fracasar, en la medida que la reducción de fondos no permite que haya un flujo continuo de trabajadores, sostuvo Rodríguez.

Despilfarro de dinero en la UPR

Ante la salida de Alomar y Buxó de la Junta de Gobierno, también exigieron la renuncia Jorge Haddock, presidente de la UPR. En medio de las políticas de austeridad, como la congelación de plazas y los intentos para destruir el Sistema de Retiro, la JG-UPR otorgó a Haddock un contrato de $258 mil, un salario superior al de todos los presidentes que le precedieron.

La HEEND le solicitó a Haddock mediante una carta el jueves que publique los salarios y los nombramientos en la UPR. “De la misma manera que muchas agencias del Gobierno lo han hecho a la luz del fallo a favor de la licenciada Eva Prados por el Tribunal de Primera Instancia, nosotros estamos pidiendo que él haga lo propio y publique esos sueldos, de todo lo que es UPR, para que el pueblo vea el despilfarro de dinero que hay en la Universidad en puestos”, mencionó Jannell Santana Andino, presidenta de la HEEND.

Uno de los argumentos para justificar la contratación del Presidente fue el de relacionar su preparación con la identificación de fondos externos, que según en el comunicado firmado por las organizaciones universitarias, a estas alturas no se ha recaudado “algún vellón”.

“El argumento de una preparación óptima no es necesariamente un argumento convincente. Estamos en la casa donde hay muchas personas con alto nivel de preparación, el problema estriba en que para recaudar fondos tiene que haber una inversión de fondos, de manera que podamos hacer un trabajo de investigación que a su vez traiga nuevos fondos externos” señaló Rodríguez.

“No importa quién sea la persona ni la preparación que tenga, la reducción presupuestaria de la Universidad limita el funcionamiento y la posibilidad de recaudación de fondos externos. La manera en que se identifican fondos externos en las universidades es a través de los procesos de investigación. Para poder hacer investigación hace falta inversión en la investigación”, expuso.

Mientras tanto, en la UPR se siguen reduciendo los fondos de investigación y, simultáneamente, se le pide a los profesores que hagan investigaciones con el fin de recibir más fondos, lo que “es un sinsentido”.

Convenio de la HEEND

Santana expresó que la experiencia de la HEEND con los nuevos miembros en la JG-UPR no ha sido muy distinto a lo que ya habían vivido durante el período de Alomar y Buxó. El jueves en la tarde, la Junta de Gobierno de la Universidad no validó el Convenio Colectivo de la Hermandad de Empleados.

“Pusieron como excusa que le dieron un mandato a Haddock de que llevara a la Junta de Supervisión Fiscal el convenio. ¿Qué poder tiene entonces una Junta de Gobierno que simplemente se somete a un tercero cuando se supone que ellos tienen el deber de administrar la UPR?”, cuestionó Santana.

“Ellos simplemente deciden que no van a validar un convenio colectivo que ya fue ratificado dos veces, que la Junta tenía conocimiento que se negoció con el presidente Haddock, un convenio cuyo impacto redunda en ahorros a la Universidad sobre $19 millones”, añadió. Muchos de los acuerdos a los que se llega mediante la negociación del convenio de la HEEND se extienden por igual a todo el personal de la UPR, explicó Santana.

“La persona que asuma cualquier posición en la JG-UPR tiene que venir con un plan de salvar la Universidad y no de destruirla, como el que tenían Alomar y Buxó, ni de reducirla ni de achicarla y hacerle daño, que es lo que ellos pretendían con los aumentos y estos planes fiscales que fueron elaborados por ellos. Sabemos que fueron ellos quienes lo elaboraron, los aumentos en los créditos a los estudiantes, la merma de ingresos para los recintos. Sin embargo, un aumento de ingresos para la Administración Central y para la propia JG-UPR. Estos contratos exorbitantes, que muchos de ellos hasta inciden en las funciones de nosotros como trabajadores universitarios, esos estilos como los de Alomar y Buxó, tienen que parar. Es lo que le pedimos a las personas que lleguen a esta nueva Junta”, expuso.

Para concluir, Santana expuso que pocos días antes de salir de la presidencia de la JG-UPR, en un comunicado de prensa, Alomar declaró que no veía que hubiese inconveniente para que el convenio se ratificara, que se había visto en el Comité de Asuntos Financieros, que el presidente Haddock había explicado de dónde provienen los fondos y habló de que no hay impacto financiero con el convenio porque va a salir de unas economías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Peñuelas: Trabajan para un oasis energético

 

 

CLARIDAD

ccotto@clariddadpuertorrico.com

Las secuelas de los huracanes Irma y María no habían sanado todavía cuando llegaron los terremotos y, ahora, la pandemia. Al igual que en muchas otras comunidades en Puerto Rico, en el sector Quebrada Ceiba, en Peñuelas, los líderes comunitarios han tenido que asumir la atención de las necesidades de su gente.

Desde un espacio en la iglesia episcopal San Mateo, que se convirtió en centro de acopio para ayuda a la comunidad tras el paso del huracán María, los líderes comunitarios Francisco Javier Figueroa Caquías, María Maldonado Rodríguez, Juan Carlos Maldonado Rodríguez, el padre Juan Carlos Restrepo y Grace Blanco, coordinadora del Programa Puente pal’ Sur, de la organización Enlace Latino de Acción Climática (El Puente), compartieron con este semanario sobre su trabajo comunitario.

Fotos:Viente Vélez
Los líderes comunitarios Francisco Javier Figueroa Caquías, María Maldonado Rodríguez, Juan Carlos Maldonado Rodríguez, el padre Juan Carlos Restrepo y Grace Blanco.Foto: Vicente Vélez

Al presente, los esfuerzos se concentran en el proyecto de un oasis energético. Fue por medio de otra líder comunitaria que María Maldonado se contactó con la organización El Puente. “Me pidió orientación para identificar una comunidad en donde colocar unas placas solares. Yo pensé en mi barrio. Hay muchas cosas. Pensé en la Ceiba, en el espacio de la iglesia San Mateo, que me dio el visto bueno”.

Grace Blanco, quien es el enlace comunitario del proyecto de El Puente, Puente pal Sur, narró que luego de las experiencias de Irma y María en el 2017 y de los terremotos en el área sur oeste a principios de este año, les pareció necesario empezar a moverse a establecer espacios para instalar oasis energéticos.

“Aprendimos en la recuperación que fortalecer estos espacios y las capacidades de las personas en términos de las respuestas, verdaderamente salva vidas, así que estamos tratando de construir estos oasis en diferentes partes de la isla para apoyar esos espacios de respuestas y la organización comunitaria”.

Resaltó que lo más importante es que el espacio sea reconocido por la comunidad. Su propósito es contar con las herramientas para facilitar energía en momentos en que por situaciones de emergencias o clima el otro sistema pueda fallar. El proyecto también ayuda a tener una conversación de cómo hacer una transición hacia la energía renovable.

Figueroa Caquías narró que a pesar de haber estado entre cinco a seis meses sin luz, la estructura sirvió de centro de acopio. Haberlo podido hacer y recibir la oferta del proyecto que trajo El Puente les brindó la oportunidad de continuar con el centro de acopio para poder atender cualquier otra emergencia que enfrente la comunidad.  “Ya la gente sabe que aquí va a tener la disponibilidad de ayuda”, expresó  entusiasmado.

La instalación de las placas solares –—el oasis energético— espera por el trabajo de compartir el espacio del techo con un árbol de yagrumo y por un tratamiento contra la humedad.

El padre Restrepo comentó que heredó el proyecto del oasis energético de la anterior presbítera, Arelis Casiano, y destacó la prioridad que este tiene. La presencia de la parroquia episcopal San Mateo, en la comunidad rural Quebrada Ceiba, data de hace 90 años, antes de que se construyera una capilla en el 1930.  Esta estructura fue casi destruida por los terremotos.

Después del huracán María, el grupo se ha mantenido ayudando en las necesidades de la comunidad, trabajo que ha aumentado con la pandemia. Hace dos meses completaron un censo que les reveló, entre otros datos,  que la mayoría de las familias tiene más de dos niños y que la provisión de los alimentos sigue siendo un reto.

María Maldonado, quien trabajó en ese censo describió que muchas personas le dijeron que sentían que habían cambiado con los terremotos, que les daban ataques de pánico, que se sentían ansiosas, que habían perdido el sueño o el hambre; que los nenes gritan y al sentir un movimiento, ya están de pie, y que muchas personas de edad avanzada están enfermas por el mismo miedo a que les dé el virus de la pandemia. También se percataron de que muchos de los envejecientes están postrados en cama al cuidado de otro envejeciente.

Figueroa Caquías, agregó que continúan buscando personas de la comunidad para que se integren y se sientan confiados en buscar ayuda. Otro dato que les reveló el censo es que en el barrio no hay jóvenes. “Queremos buscarlos, sé que nos pueden ayudar”, dijo con convicción.

En Quebrada Ceiba no hay ni escuela elemental. La única escuela que había era una para desertores escolares, y  al igual que el resto del área sur, desde los terremotos en enero, todas las escuelas de Peñuelas se encuentran cerradas.

El agua

Otra de las circunstancias que afectan a las comunidades de Quebrada Ceiba es la necesidad de mejorar el servicio de agua potable. El líder comunitario reconoció que ha habido una polémica entre los diversos sectores, ya que unos reciben agua de un acueducto comunitario, otros tienen el servicio de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y otros no tienen ningún servicio. Pero el hecho es que ninguno de los dos sistemas es confiable porque hay veces en que el agua no sale apta para el consumo y hay otras ocasiones sencillamente no hay.

Figueroa Caquías señaló que, aunque ha habido reuniones entre los líderes comunitarios, no han logrado ponerse de acuerdo sobre qué sistema adoptar. Hace unos días el tema fue retomado por los líderes comunitarios.

El líder comunitario, cuya residencia resultó agrietada por los sismos, admitió que se sienten abandonados por parte del Gobierno y expresó que ese sentimiento causa desánimo. Añadió que muchos se sienten defraudados y engañados, lo que en alguna medida también dificulta el trabajo en la comunidad.

“Es la realidad.  Me gustaría que el Gobierno se preocupe al menos un poquito más”. No obstante, destacó que independiente de lo que pase el martes —se refiere al resultado de las elecciones—, en la comunidad Quebrada Ceiba “todo continuará igual, los residentes somos los que estaremos marchando”.

Por su parte, el Padre Restrepo compartió que Colombia, de donde es originario, prácticamente está atravesada en la parte norte de los Andes por una cordillera que tiene “mal contadas» cinco o seis fallas: “Tiembla frecuentemente así que nosotros ya tenemos conciencia de cuándo tiembla”. El también rescatista recomendó estar alertas a que no se debe salir hasta que no pase el temblor.

Además de atender el proyecto del oasis energético, la necesidad de agua y la prevención del COVID-19 —hasta el momento no ha habido brotes comunitarios—, el Padre Restrepo advierte de la necesidad de atender la salud emocional.

“Hay una desestabilización emocional inmensa provocada por María. María no ha sido resuelta. María, emocionalmente, no ha sido resuelta, económicamente, no ha sido resuelta. Hay muchas cosas de María que no han sido resueltas y con el tema de los sismos se altera mucho más. Y encima, la pandemia, con toda la desinformación y contradicción, con la desconfianza hacia los datos del Gobierno. La gente ya no aguanta más. La gente, emocionalmente, llegó a un tope, y ahí tenemos que intervenir mucho, dar la posibilidad a que las personas suelten lo que tienen y que no se sientan juzgados”.

Por su parte, la coordinadora del Puente p’al Sur también explicó: “La experiencia de estos años ha sido una sin precedentes en asuntos climáticos. La pandemia y el asunto estructural de la vivienda ha sido bien agotador para el país entero, pero mucho más para los líderes comunitarios, que han sido realmente la respuesta de primera fila, me atrevo a decir, en todo Puerto Rico”.

 

 

La Junta se roba los recursos del Estado

 

 

CLARIDAD

ccotto@clarridadpuertorico.com

A juicio del economista Heriberto Martínez Otero, con los niveles de corrupción, de gastos políticos evidentes que hay en el gobierno de Puerto Rico, no se puede hablar ni de despidos de empleados, ni de recortes a retiro ni de aumento en la matricula a la Universidad de Puerto Rico (UPR).

En momentos en que se revelan los altos salarios en la Legislatura y en otras ramas del Gobierno, en que se ventilan casos de corrupción como los de la exsecretaria de Educación Julia Keleher y de los representantes Milagros Charbonier y Nelson del Valle, hablar hoy de recortes en el sistema de retiro sin haber saneado las cuentas públicas con respecto al gasto político “me parece que es un acto muy vil el querer traspasar  a los retirados el costo de la ineficiencia del Gobierno de Puerto Rico”, denunció Martínez Otero.

Las denuncias surgen a raíz de la amenaza pública por parte de la directora de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko, al Gobierno de Puerto Rico de que si quería implementar las aprobadas leyes 80, 81 y 82, tendría que despedir empleados públicos.

El economista advirtió que las citadas leyes no son lo que se considerarían adecuadas, ya que pretenden imponer el retiro de empleados públicos, lo que reduce la inversión social mientras el Gobierno invierte más en el gasto político. “Ahora mismo, el retiro está en el Fondo General. Son más o menos 2 mil millones, pero aquí el gran asunto es que quieren poner por el lado de retiro y por el lado de la inversión social el costo de todo lo que se ve se está pagando al gasto político”.

La política correcta, señaló, debe ser cortar los gastos políticos. Puso como ejemplo el caso de los 16 salarios más altos en el Senado, que sumaron $1 millón 390 mil. Ahora mismo, el salario de un maestro de matemáticas es de $24 mil al año. Se podría contratar a 55 maestros nuevos con el salario actual. En el caso de Jaresko, con su sueldo de $650 al año, se podrían contratar más de 20 maestros. De hecho, hay que recordar que la JCF le cuesta $80 millones al año al pueblo de Puerto Rico.

Señaló, además, que es una irresponsabilidad de parte de la JCF no haber hecho nada por evitar los gastos políticos aun con todo el poder que le ha dado el Congreso y el Tribunal Supremo de Estados Unidos. “La Junta es cómplice de todo esto, definitivamente. Lo que pide es austeridad de los gastos sociales, nunca ha pedido austeridad para los gastos políticos. Natalie Jaresko es un operativo de los sectores internacionales, y están aplicando las mismas políticas de austeridad que aplicaron en Grecia y Portugal. Quieren aplicarlas en Puerto Rico”.

Prosiguió con que la JCF parece tirar una tabla rasa y no presenta un análisis de dónde despedir. Si la Junta hablara de un plan de cesantías, él estaría en desacuerdo; pero desde el punto de vista del lenguaje de la gestión gerencial, se esperaría que un plan de cesantía tuviera alguna coherencia. “Aquí no, aquí simplemente el argumento general es que hay que reducir la plantilla: despide empleados públicos y se resuelve el problema. Eso es bien irresponsable porque eso no se sostiene desde el punto de vista de teoría económica”.

 

Expresó que el próximo gobierno, sea el que sea, debe ser uno valiente y capaz de decirle a la Junta vamos a trabajar primero con investigar toda la pérdida de fondos que tenemos en Puerto Rico por corrupción y por mala gestión del gobierno. Puso de ejemplo el que hace poco el Gobierno dejó perder $2 mil millones por no usarlos a tiempo y aunque ese dinero no se puede utilizar para pagar retiro, de haberse utilizado, hubiese tenido un efecto multiplicador en la economía.

“Aquí el problema grande es que la Junta tiene prisa”, dijo en referencia a las posibilidades de cambio de gobierno tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico, lo que causa incertidumbre. La composición de la Junta cambió y Natalie Jaresko quiere cumplir con su cometido de crear un superávit primario para poder reestructurar y pagar la deuda.

Martínez Otero coincidió con la denuncia  de que es  evidente que todas las  propuestas de la JCF son ideológicas, con un interés  sesgado hacia  los acreedores “y va a cortar por donde  les sea más fino para cumplir con los acreedores. La JCF no tiene ningún interés con el desarrollo económico de Puerto Rico, ni el cultural. Incluso, el propósito de ellos es aplicar las políticas para reducir el Gobierno, crear un superávit para pagar a los acreedores y mantener el fundamento de un presupuesto balanceado”.

El economista exhortó a los ciudadanos a no bajar la guardia de la acción social, aun con un gobierno favorable a los intereses del pueblo. Eso significa —advirtió— que el pueblo tiene que estar pendiente porque la JCF tiene mucho poder, los acreedores tienen mucho dinero y la compra de políticos va a continuar para intentar aprobar leyes en contra de los empleados públicos, en contra de los retirados de la UPR y de todo lo que sea inversión social en Puerto Rico.

En entrevista por separado, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez aclaró que la amenaza pública de la JCF al Gobierno de que si quiere implementar las leyes tendría que despedir empleados públicos, en lugar de impugnarlas en el tribunal como ya hizo con la Ley 29, responde a que están en la primera etapa del proceso. Lo primero que  pide la Junta es que Gobierno justifique cómo es que va implantar las leyes. Esto, obviamente, es una amenaza, pues según alega la Junta, el costo de esas leyes es tan alto como de $8 mil millones en 30 años a $230 millones por año.

Explicó que en términos procesales la Junta está en el primer esfuerzo por que el Gobierno le demuestre o justifique cómo va a sufragar los gastos.  Ya una vez con la información, se va al tribunal. Afirmó que el comunicado por parte de Jaresko es una acción de amenaza, además de que la Junta no explica cómo es que llega a la cifra de los $8 mil millones, apreciación que igual puede ser totalmente equivocada.

Emmanuelli Jiménez señaló que, lo cierto es que también hay reservas sobre la sabiduría de esas leyes, ya que el gobierno de Puerto Rico no tiene suficientes empleados debido a que desde el 2006   los empleados públicos se han estado reduciendo. Al igual que Martínez Otero, denunció que mientras se reducen empleados públicos, aumentan los empleados de confianza que no prestan servicios esenciales.

“Por eso es que vemos los problemas de María, los terremotos, la pandemia, donde no hay suficientes empleados para bregar con estos problemas. Abrir una ventana podría representar una explosión. Como un 20% de los trabajadores podrían irse, los que serían los de mayor experiencia de las agencias, y no se van a poder sustituir”.

Emmanuelli agregó que también se debe cuestionar la sabiduría de estas leyes a la luz de cómo se encuentra el sistema público. Si la JCF sigue con el interés de que se anulen, ya tiene el precedente de la ley 29.

“Y ahí, eventualmente, el próximo gobernador tiene que decidir si cuando la Junta lo demande va a cuestionar la constitucionalidad de la Junta. Ahí es donde se ha quedado corto el Gobierno. El Gobierno nunca ha cuestionado si PROMESA es constitucional o no, y en estos casos que está reclamando la Junta, podrían ser el caso perfecto para hacer eso”.

En el supuesto de que, en efecto, la nueva gobernación decida impugnar la ley Promesa, eso detendría todas las acciones de la Junta, y en caso de que el tribunal la declare inválida, entonces se acabaría la Junta.

“No se acaba el mundo, pero el Congreso tendría que buscar otra salida, Puerto Rico necesita una ley de quiebra, pero no con Junta. La Junta es la que agrava la situación política y crea estos choques. La ley —se refiere a Promesa— tiene un problema de diseño al meterle una junta. Puerto Rico es el que se supone tiene el poder de legislación. Siempre habrá esa situación de conflicto con la Junta porque va a querer imponer sus políticas públicas. En Estados Unidos, bajo el capítulo 9 de la Ley de quiebra, quien radica y tramita la quiebra es el mismo Gobierno”.

Emmanuelli Jiménez se expresó convencido de que la Junta es derrotable, que lo que hace falta es la voluntad política para derrotarla. El Congreso no va a dejar a los acreedores ni al país en un caos, por lo que va a tener que buscar una salida diferente.

Pero por el momento, el hecho es que con o sin esas leyes, el Gobierno de Puerto Rico no soporta otra reducción de personal, aunque sea voluntaria. Hay municipios que podrían perder de 12 a 15 empleados. Se va la gente que más sabe y no se puede volver a contratar gente nueva porque en la práctica esos son despidos, aunque las personas no se van del todo desprovistas. “Pero la Junta no quiere ni eso, lo que quiere es mandar a la mayoría de la gente a la miseria”.

En esa línea, censura que la Junta no despida a sus empleados, que ya son cerca de 100, con de Jaresko cobrando un sueldo de $650 mil al año. “La Junta se va por lo más fácil. No puedes tirar piedras al vecino cuando tienes techo de cristal. La Junta es también una casta corrupta que se monta a costa de los fondos públicos. Si se compara los salarios de la Junta con los de la Legislatura, los de la Junta son más altos. Todas sus posturas son ideológicas, basado en el neoliberalismo, robándose los recursos del Estado. Por eso se han gastado casi mil millones en la quiebra”.