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Para la guerra nada

Por Javier Tolcachier

El que espera desespera, 
dice la voz popular. 
¡Qué verdad tan verdadera! 
La verdad es lo que es, 
y sigue siendo verdad 
aunque se piense al revés.

Antonio Machado, Campos de Castilla, Proverbios y Cantares XXX

Imagino que el maestro andaluz bien podría haber recitado este poema en el “tablao” abierto del concierto “Para la Guerra Nada”, en el lado venezolano del puente Tienditas. Mientras tanto, a pocos cientos de metros, la vulgaridad pop revestida de atuendos níveos en el intento de confundir oscuras intenciones, se desgañitaba para hacer creer al mundo que su objetivo es ayudar a los pobres de Venezuela. Ese concierto, al otro lado de la frontera estatal y moral, fue organizado por ricos como el billonario empresario Branson, quien se mudó a las Islas Vírgenes Británicas –uno de los principales paraísos fiscales del mundo– para no pagar impuestos, o sea, para estafar a los pobres a quienes ahora dice querer ayudar. 

El propósito criminal de desencadenar una guerra civil fracturando a las fuerzas armadas bolivarianas tampoco dio resultado. Las amenazas, la extorsión, la propaganda y la seducción estadounidense no lograron la sedición de altos mandos o la deserción masiva.

Pobres que sin embargo, a pesar de la dificultad manifiesta producida por la guerra político-económica desatada contra la Revolución Bolivariana, siguen dando la espalda a quienes envueltos en banderas extranjeras piden a gritos una invasión armada. 

Pobres, a quienes la misma revolución sacó del analfabetismo, de la falta de establecimientos públicos de salud cercanos, a quienes facilitó estudio, a quienes ofreció vivienda digna, a quienes cobija en la vejez y a quienes invita a ser protagonistas de su propia libertad. 

Libertad que tiene en esas tierras un significado diferente a la “liberty” del Norte. En las tierras del sur, la libertad implica la aspiración aún pendiente de emancipación colectiva de la dominación imperial y la superación de la segregación social instalada por la historia colonial. La libertad del liberalismo, preeminente en Estados Unidos, es individualista, reactiva al compromiso con la comunidad y propicia a la acumulación sin límite. Opuesta, en sus fundamentos, a la liberación de los pueblos del Sur global. 

Esperar desespera, dice el poeta y con razón. Estados Unidos está impaciente. Trabajó durante 20 años en la oposición al chavismo con resultados relativamente magros, en relación a la magnitud del esfuerzo invertido. Controla apenas una oposición fragmentada y un “prescindible encargado”, cuyo encargo es cumplir el papel de extra en el guión del extremismo gobernante en Washington, tristemente secundado por gobiernos lacayos. 

Ninguno de los objetivos de la estrategia golpista se alcanzó. A la idea de una revuelta popular empujada por la estrechez y animada por grupos delictivos en las guarimbas de 2017, pueblo y gobierno respondieron con la victoria de la paz en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente. 

El propósito criminal de desencadenar una guerra civil fracturando a las fuerzas armadas bolivarianas tampoco dio resultado. Las amenazas, la extorsión, la propaganda y la seducción estadounidense no lograron la sedición de altos mandos o la deserción masiva. Los casos aislados de algunos efectivos son irrelevantes en número y no configuran muestra evidente de que esta artillería pesada psicológica haya hecho mella en el apego de los militares venezolanos a la Constitución y al proyecto revolucionario. 

El que espera, desespera. Pero la desesperación es mala consejera. 

El fake gobierno 

La historia no sólo la cuentan los vencedores, según escribió George Orwell en Febrero de 1944. También intentan escribirla los que van a la zaga, para recuperar terreno y forzar sus objetivos. Relatar la ficción primero, para que resulte real después. O insistir en la mentira, como manda Goebbels, para que se transforme en verdad. Bien lo saben Hollywood y Netflix. Cuando la realidad no coopera, se necesita inventarla. 

Todo es falso en la ofensiva político-diplomática de EEUU para hacer efectivo el intento de un nuevo golpe de Estado -sí, uno más y en pleno siglo XXI- en América Latina y el Caribe. Falso es el protagonismo de un ignoto diputado del Estado Vargas, catapultado por la ingeniería golpista al estrellato de los medios masivos internacionales. Falsos sus embajadores, falsas las “órdenes” que emite, desde un sitial ficticio sin potestad alguna. Falsas las declaraciones de gobiernos que apoyan el golpe y “reconocen” al títere, mientras exigen al gobierno real y constituido que haga esto o haga lo otro. Falsas las informaciones que muestran los mentimedios concentrados y los trolls de la oposición en las redes sociales. Falsos los motivos y falsas las acusaciones. 

Lo único verdadero es que el golpe es directamente comandado por los Estados Unidos de Norteamérica y que su interés reside en apropiarse de las reservas naturales de Venezuela, destruir al eje rebelde de la región y alinearla por completo con sus intereses geopolíticos. 

El imperio de la ley o la ley del imperio 

La inaudita agresión, disimulada bajo el rótulo de “ayuda humanitaria”, no cuenta con aval mayoritario a nivel internacional. Ni en las Naciones Unidas, ni en la OEA –que muestra su verdadera cara al actuar su secretario Almagro por fuera de su mandato formal-, ha conseguido el golpismo los votos necesarios que le permitan al menos una delgada pátina de legalidad. Ni siquiera la Unión Europea, hoy dominada por las derechas, logró consenso en el reconocimiento al gobierno fake a pesar de las temerarias e irresponsables actuaciones de algunos países, seguramente presionados por las fuerzas de ocupación de la OTAN. 

La Cruz Roja Internacional y la Media Luna Roja se deslindaron de la maniobra mediante una declaración oficial que implicaba la falta de consenso interno de sus miembros, mientras que un importante número de gobiernos y personalidades mundiales advirtieron sobre la vulneración de soberanía y peligro para la paz que representaría una invasión militar disfrazada de ayuda humanitaria, tal como ocurrió anteriormente en Libia, Irak o Siria. 

Trump no cuenta con el visto bueno del Congreso para desatar el infierno en Sudamérica, escenario esquivo que aumentaría su debilidad política institucional. Al mismo tiempo, una nueva guerra reforzaría el amplio rechazo de su población, la que debe lidiar con severas dificultades sociales y está muy poco interesada en cargar con las muertes y los costos derivados de una política exterior afiebrada y violenta. Probablemente el país enfrentaría una extendida rebelión interna y una fuerte desestabilización. Quizás ése, junto a la segura oposición de Rusia y China en la arena internacional y la probable defección de aliados para un eventual ataque, sea un elemento que pese en el cálculo del establishment norteamericano para frenar la barbarie. 

Una aventura bélica en Venezuela no cuenta tampoco con el beneplácito de los militares de países latinoamericanos. Tanto los altos mandos en Brasil como en Colombia han rechazado –al menos hasta ahora- la posibilidad de sumarse a una cruzada intervencionista, oponiéndose incluso a la posición política de sus propios países, hoy en situación de vasallaje imperial. 

Y esos mismos gobiernos, nucleados en el cártel de Lima (con la muy honrosa excepción mexicana), tampoco quieren cargar con el peso que supone la acción militar y temen, justificadamente, el desastre regional que supondría una guerra civil en Venezuela. 

Desastre que no solamente segaría vidas y destruiría infraestructuras, sino que también acarrearía una oleada imponente de refugiados. La sumisión a la estrategia estadounidense, involucrando a sus países en una guerra contra hermanos, levantaría una ola generalizada de rechazo y pondría en crisis terminal la legitimidad, de por sí frágil o inexistente, de sus propios gobiernos. 

El único campo en el que este plan subversivo cuenta con una amplísima mayoría es el mediático, a partir del cual se ha elaborado la estrategia de descrédito y de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro y la nación bolivariana. 

Tal como es la costumbre del actual régimen estadounidense, cuyo líder no se cansa de repetir ¡America first! -lema que trae a la memoria el “Deutschland über alles” [1] del nazismo-, la irracionalidad del comportamiento unilateral parece ser la única norma. La legitimidad no proviene ya del derecho o los acuerdos internacionales, sino que emana de la fuerza bruta y del propio interés. No es el imperio de la ley, sino la ley del imperio. 

¡A la trinchera de la paz! 

Sin embargo, el día anunciado por la oposición para el “ingreso de la ayuda humanitaria”, no le trajo los esperados frutos. La escenificación contó con conocidos cantantes latinos que actuaron como teloneros el día 22, con el propósito de convencer a la audiencia mundial acerca de la supuesta (y en realidad inexistente) catástrofe humanitaria y política que atraviesa hoy el pueblo de Venezuela. Las únicas armas de destrucción masiva, como las que sirvieron de pretexto a la destrucción de Irak, son los medios que propagan infundios y ayudan a desatar, ellos mismos, verdaderas catástrofes. 

La intrusión de ayuda no solicitada estaba prevista para el sábado 23, desde pasos en la frontera venezolana con Colombia y Brasil. Respecto al programado ingreso desde Roraima, Brasilia se distanció a último momento de apoyar un envío masivo. El gobierno de Curazao, súbdito de Holanda, luego de una nota remitida por el gobierno de Venezuela, señaló que no enviaría nada desde el centro de acopio instalado en la isla. 

Para monitorear y “colaborar” con la función se apersonaron, junto al diputado Guaidó, peligrosos intrigantes como Elliot Abrams y Luis Almagro, funcionarios de la USAID y la tríada de presidentes de las democracias más refinadas y respetuosas de los derechos humanos del continente: Sebastián Piñera, Iván Duque y Mario Abdo Benítez. 

El cuadro se completó con dirigentes de los partidos de oposición de derecha Voluntad Popular y Primero Justicia, algunos de ellos probados “resistentes” en las guarimbas de 2014 y 2017, y un par de centenas de “voluntarios” – cuya apariencia y accionar remite a la probabilidad de bandas alquiladas para la ocasión. 

El gobierno venezolano dispuso la noche anterior el cierre de fronteras y por su parte, el gobierno colombiano también cerró el paso en el puente internacional Simón Bolívar, con la intención de impedir el paso a gandolas enviadas por Venezuela con cajas CLAP para las barriadas pobres de la ciudad colombiana de Cúcuta. Obviamente una señal del gobierno de Nicolás Maduro acerca de las propias insuficiencias sociales existentes a lo largo y ancho del territorio colombiano. 

Los objetivos previstos por el montaje opositor eran evidentes. Si el gobierno bolivariano dejaba pasar la “ayuda humanitaria”, convalidaría la primera acción de poder efectivo del presidente ficcional, debilitando al mismo tiempo la posición inequívoca de protección territorial del gobierno y las fuerzas armadas. 

Si por el contrario, se detenía a los intrusos, abundarían las declaraciones en los medios sobre la “sangrienta” represión desencadenada por el “régimen dictatorial”. Para aumentar la veracidad, estaba previsto que se consumaran auto atentados, tipificados -y no casualmente- en Colombia como “falsos positivos”. 

Más allá del impacto en la opinión pública, se pretendió generar un quiebre en las fuerzas armadas, mostrando por TV algunas deserciones y convocando a un alzamiento masivo del sector militar contra el gobierno constituido. 

Como era previsible, hubo algunas incidencias, algunos heridos, una docena de efectivos desertados, gandolas y buses ardiendo. Como señaló un analista, “trajeron las guarimbas desde Plaza Altamira (Este de Caracas, bastión opositor) a la frontera con Cúcuta”. 

En relación a la propaganda y la ambición opositora, la acción culminó en fracaso total. El movimiento chavista mostró una vez más su capacidad de movilización y el pueblo, junto a la unidad cívico-militar una férrea voluntad de paz y soberanía. 

La decepción en las filas de la oposición y su radical dependencia externa, muy negativa a ojos del venezolano de a pie, podrían llevar –aunque sin admitirlo y a mediano plazo- a la posibilidad de que una parte importante de ella se avenga a iniciar un nuevo diálogo con el gobierno bolivariano. 

El gobierno de Estados Unidos y 13 de los países del grupo de Lima, no retrocederán, al menos oficialmente. Declararán a principio de semana desde Bogotá, en un nuevo acto del “grupo de Lima” su repetida letanía de condena a la violencia del gobierno de Venezuela. El gobierno venezolano, a su vez, ha roto las relaciones diplomáticas con Colombia e iniciado un proceso de cooperación técnico-humanitaria con Naciones Unidas y con la Unión Europea. Mientras tanto, Guaidó salió de escena por una puerta lateral, con destino incierto. 

Movida por la falta de éxito acumulada en la estrategia golpista, la opción de la guerra sigue existiendo. 

El mundo parece estar inmerso en una corriente de crueldad extrema. Los pueblos somos hoy rehenes de la barbarie financiera que se parapeta detrás del fascismo, sofocando todo impulso libertario. Es preciso fortificar masivamente la trinchera de la paz y los derechos sociales. La lucha por la paz y la soberanía en Venezuela es crucial y no admite matices. 

Ya preguntaba el poeta, por boca de Juan de Mairena [2] “¿Necesitamos plañideras contra las guerras que se avecinan; madres desmelenadas, con sus niños en brazos gritando: “No más guerras”? Y la musa colombiana Marta Sánchez, le respondió. Para la guerra, nada. 

El autor es investigador en el Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

El Negociado de Energía declara ilegales los contratos de alquiler de paneles solares residenciales de la empresa Sunnova

Por Eliván Martínez Mercado 

Centro de Periodismo Investigativo

@elivanmartinez

Tenían razón los 436 consumidores que se habían querellado ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) en contra de Sunnova Energy Corporation, una empresa de alquiler de paneles solares residenciales. El NEPR reconoció en un informe el entramado de problemas que enfrentan los querellantes: los equipos no rindieron el servicio ni los ahorros prometidos a los consumidores. Estos habían puesto su firma en una tablet para supuestamente hacer una verificación de crédito, pero la empresa usaba la firma para estamparla en un contrato que no les había enseñado. Los clientes se enteraban luego de que, para impugnar las facturas o buscar cualquier remedio, tenían que ir a un proceso de arbitraje (fuera de los tribunales y del NEPR), y pagar gastos de abogados. Así, terminaban amarrados por 25 años a un acuerdo de compra de energía que no habían visto antes de firmarlo y del que no había escapatoria. 

Pero el NEPR concluyó el 15 de febrero de 2019 que Sunnova, al obligarlos a resolver las disputas por arbitraje, violenta el derecho de los consumidores de buscar remedio ante esa entidad, según lo manda la Ley 57 de 2014. Como medida correctiva, el NEPR ordenó a Sunnova enmendar los contratos y establecer un protocolo para divulgar la información completa sobre los servicios que ofrece y para que los clientes puedan objetar las facturas. 

“Si me puedo deshacer de este contrato, sería maravilloso. Ese contrato fue bien abusivo”, dijo Madeline Batista, quien solicitó el servicio de Sunnova para su casa en Naguabo. Fue una de las que firmó la petición de servicios y verificación de crédito en una tablet y luego se enteró de que realmente había firmado un contrato que nunca vio y que no se tradujo en ahorro en las facturas. 

Los equipos solares no tenían baterías para almacenar y usar durante la noche la energía obtenida del sol durante el día. La mayoría ni siquiera permitía que generaran electricidad durante el día, luego de que los vientos del huracán María destruyeran la red eléctrica, reveló el Centro de Periodismo Investigativo (CPI). La tecnología instalada hace que el equipo deje de funcionar cuando en la AEE hay un apagón.

“Me fui de Puerto Rico porque no podía aguantar más el huracán. Yo quería que me proveyeran unas baterías para que el equipo funcionara pero Sunnova me iba a cobrar más”, añadió Batista. 

Ahora vive en Carolina del Norte con su hijo, mientras que su esposo se tuvo que quedar en Puerto Rico, porque no pueden deshacerse de los paneles solares y están obligados a pagarlos. “Esto es ahora mismo lo que nos está atando a Puerto Rico. Los de Sunnova quedaron mal conmigo pero no quieren llevarse las placas solares y nos amenazan con dañarme el crédito y llevarme hasta los tribunales”. 

Sunnova es una corporación con sede en Houston, Texas, organizada bajo las leyes del estado de Delaware y autorizada para hacer negocios en Puerto Rico como corporación foránea. Alquila unos 10,000 equipos solares en la isla, para interconectarlos a la red de la Autoridad Energía Eléctrica (AEE) por medio del sistema de medición neta. 

Instalado correctamente el sistema suministra al consumidor energía y, de haber un exceso, se la vende a la AEE a cambio de un crédito en la factura.

Si el consumidor necesita más electricidad de la que obtiene de su equipo renovable, entonces la compra a la AEE.

“Esta decisión del Negociado de Energía es un adelanto bien grande”, sostuvo en entrevista con el CPI la licenciada Hannia Rivera Díaz, directora de la Oficina Independiente de Protección al Consumidor (OIPC). “Quedó meridianamente claro que el arbitraje es solo un proceso voluntario”. 

“Es importante que la persona que opte por este tipo de servicios revise que la compañía esté certificada por el Negociado de Energía. Los consumidores deben orientarse previo a firmar el contrato sobre cuál es el contenido, las implicaciones, y asegurarse de cuál es el servicio que les van a ofrecer”, añadió Rivera Díaz, refiriéndose al nuevo mercado energético al que se dirige Puerto Rico luego del huracán María, en el que cada vez hay más empresas que ofrecen servicios residenciales y comerciales de energía renovable. 

“Las prácticas de Sunnova durante el proceso de contratación no son consistentes con las obligaciones que tienen las compañías del servicio eléctrico bajo el artículo 6.21 de la Ley 57-2014, de proveer un servicio adecuado, confiable y no discriminatorio”, según el informe del NEPR. “Sunnova tiene que hacer estas divulgaciones de manera clara y precisa, asegurándose de que el cliente entienda el alcance del servicio que proveerá Sunnova y de las obligaciones que el cliente asume al firmar el PPA [acuerdo de compra de energía], irrespectivamente de la preparación académica, condición social o económica del cliente”.

El NEPR alega que, en algunos casos, vendedores de los servicios de Sunnova hicieron representaciones falsas a los clientes, diciéndoles que podían adquirir nuevos enseres eléctricos y dejarlos encendidos todo el día, ya que los paneles solares iban a ofrecer suficiente energía. La empresa aseguraba que los clientes sólo iban a pagar $3 mensuales por conectarse a la AEE, más la mensualidad a Sunnova por el equipo alquilado, lo que representaría hasta un 30% en ahorros en su factura, y eso resultó falso. 

Sunnova lleva a cabo sus esfuerzos de mercadeo e instalación a través de empresas locales, por lo cual gran parte de los consumidores no saben que están haciendo negocios con la empresa de Texas. Según el informe, esta tampoco requería a sus socios hacer las divulgaciones debidas para que los consumidores tomaran una decisión informada. 

Uno de esos socios era precisamente Máximo Solar Industries (MSI), una empresa puertorriqueña que desarrolla, mercadea e instala sistemas renovables. 

Alegatos de un primer monopolio privado en el mercado renovable

MSI instaló un equipo solar para la casa y el colmado de Edwin Hernández, en Mayagüez. Pero Hernández llamó de inmediato a su banco para cancelar el cobro automático que le hacía Sunnova, cuando vio que sus facturas, en lugar de bajar, se dispararon, según le contó al CPI. Sunnova comenzó una acción legal de cobro contra Hernández, y este decidió demandar a MSI, que a su vez se defiende demandando a Sunnova el 28 de enero de 2019. Le acusa de cancelarle el contrato de mala fe y sin notificación adecuada y de tratar de restringir su negocio. MSI dice haberse negado a ser parte de un “plan maestro” para implantar un monopolio en el mercado residencial solar en Puerto Rico. En tan sólo cinco años de haber llegado a Puerto Rico, Sunnova controla el 90% del mercado solar residencial de la isla, según la demanda.

MSI está solicitando al Tribunal de Primera Instancia de Mayagüez más de $11 millones de dólares en facturas no pagadas y daños. 

Alega que Sunnova, sin personal suficiente para atender sus compromisos en la isla, obliga a sus socios a subsidiarle las pérdidas en el mercado local, por lo que le retiene pagos por servicios de instalación, práctica que ya ha causado la insolvencia de unas seis empresas instaladoras. Sostiene, además, que Sunnova le achaca pérdidas causadas por la AEE, ya que esta agencia no es ágil en lograr la conexión a la red de los equipos renovables instalados. Los inversionistas cesaron de proveerle capital operacional a Sunnova para su mercado en Puerto Rico hasta que se resuelvan los problemas de interconexión con la AEE, por lo que no han querido pagarle a MSI, según la demanda. 

Los sistemas de generación distribuida (cerca de los puntos de consumo) son una medida de resiliencia para un contexto de huracanes más frecuentes e intensos, en lugar de depender de la red centralizada de la AEE que destruyó el huracán María y causó uno de los apagones más largos de la historia.

Con el control de Sunnova de la mayoría de los paneles solares residenciales instalados, Puerto Rico está hipotecando parte de ese desarrollo energético, opinó el abogado José Pérez Vélez, ex director de la Oficina Independiente de Protección al Consumidor. “Estaríamos creando otra Autoridad de Energía Eléctrica para la generación distribuida, pero sería un monopolio privado. Sería nefasto para el país”. Pérez Vélez fue quien inició en 2016 el referido para investigar a Sunnova ante la NEPR. “La demanda de Máximo Solar nos da la razón”.

Sunnova no respondió a la solicitud de entrevista del CPI. El NEPR dio un plazo de 20 días, a partir del 15 de febrero de 2019, para que la empresa presente cualquier objeción al informe. 

El autor es fellow de periodismo de energía en el Energy Institute de The University of Texas at Austin. Comentarios a: 

emartinez@periodismoinvestigativo.com

Nos roban y nos venden

Los manifestantes partieron del Parque Luis Muñoz Rivera a eso de las 11:00 a.m. cuando el sol ya tostaba la piel y derretía la brea. De camino al Hotel Sheraton cantaban estribillos de protesta mientras un camión tumbacoco de la UTIER encabezaba la marcha. 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

El pasado viernes, 22 de febrero, estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, Utuado, Mayagüez y Cayey marcharon desde el Parque Luis Muñoz Rivera en el Viejo San Juan, hasta las inmediaciones del Hotel Sheraton en Miramar donde se llevaría a cabo la tercera conferencia de PROMESA. 

La marcha en contra de las medidas de austeridad para todo el sistema UPR y la Junta de Control Fiscal también contó con el apoyo de miembros representantes de diversas organizaciones como la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios Educamos, Profesorxs Autoconvocadxs en Resistencia Solidaria el Partido Independentista Puertorriqueño, la Federación de Maestros, la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación y la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes.

Los manifestantes partieron del Parque Luis Muñoz Rivera a eso de las 11:00 a.m. cuando el sol ya tostaba la piel y derretía la brea. De camino al Hotel Sheraton cantaban estribillos de protesta mientras un camión tumbacoco de la UTIER encabezaba la marcha. 

Resaltaba una gigantesca tela roja que decía en letras negras “Bonistas o Universidad, UPR se defiende”. Algunas de las otras pancartas leían “Autonomía Universitaria, Punto” o “UPR Utuado es y será para el pueblo”

Las banderas de Puerto Rico ondeaban entre los manifestantes ya aglomerados frente al Sheraton cuando se anunció que se le permitiría a representantes de las organizaciones que convocaron la marcha, entrar al lugar de la reunión para entregar una carta que exponía los reclamos y exigencias de los estudiantes. 

La carta fue entregada al presidente de la Cámara de Comercio, Kenneth Rivera, quien accedió a tener una reunión en las próximas 2 semanas. Según dijo a los manifestantes uno de los estudiantes que fue a entregar dicho documento, Rivera, no prometió mucho dando a entender que se trata de decisiones que toma la Junta en última instancia. También, reconoció que en Puerto Rico todos la estamos pasando mal, expresión que causó una risa en coro. 

La manifestación terminó con la expectativa de que a partir de la carta surja una reunión formal de negociación (y no simbólica) con los funcionarios públicos, entiéndase, el gobernador, la Junta de Control Fiscal (JCF); Junta de Gobierno de la UPR y Administración Central; la secretaria del Departamento de Educación, Julia Keleher; y con los congresistas que redactaron la Ley PROMESA.

Se proyectan gigantescas imágenes en favor de la independencia de Puerto Rico en las paredes de la ONU

“Por casi media hora se estuvieron proyectando gigantescas imágenes alusivas a la ilegalidad del coloniaje, que pedían la libertad para nuestros prisioneros y prisioneras, la libertad para Puerto Rico y que destacaban la figura excelsa de Lolita Lebrón, patriota puertorriqueña de quien
celebramos su centenario”

El FRENTE INDEPENDENTISTA BORICUA, entidad que agrupa a organizaciones independentistas e individuos en Estados Unidos realizó esta noche frente a la sede de las Naciones Unidas su acostumbrada protesta mensual. En la misma se había anunciado que algo muy especial sucedería, pero por su naturaleza no se divulgó hasta el último momento.

“Esta tarde (lunes 18) como lo hemos hecho cada tercer lunes de mes, realizamos un exitoso piquete y se distribuyó material informativo frente a las Naciones Unidas, exigiendo que dicho organismo asuma un papel proactivo en torno al caso colonial de Puerto Rico. Sin embargo, una vez se hizo de noche, a partir de las 6pm, se comenzaron a proyectar imágenes gigantescas en la pared misma de la sede de las Naciones Unidas, exigiendo la libertad y denunciando el coloniaje estadounidense sobre Puerto Rico”. Afirmó Eric Ramos, portavoz del Frente Independentista Boricua.

El acto de hoy se trató de una colaboración mágica entre el Frente Independentista Boricua, el artista gráfico puertorriqueño Luis Cordero y la organización “The Illuminator”, expresó Ramos.

“Por casi media hora se estuvieron proyectando gigantescas imágenes alusivas a la ilegalidad del coloniaje, que pedían la libertad para nuestros prisioneros y prisioneras, la libertad para Puerto Rico y que destacaban la figura excelsa de Lolita Lebrón, patriota puertorriqueña de quien celebramos su centenario”, afirmó la Profesora Norma Pérez, otra portavoz.

“La gran coordinación del evento que permitió que nos movilizáramos con la premura necesaria al sitio de la proyección, luego de haber sostenido un combativo piquete en el Ralph Bunche Park fue excelente” continuó afirmando la profesora Pérez.

El Frente Independentista Boricua está comprometido con ejercer toda la presión que sea necesaria en Estados Unidos y ante la comunidad internacional para lograr el objetivo de una patria puertorriqueña libre y soberana. La situación prevaleciente en nuestro país, víctima de la dictadura de una Junta Fiscal que solo reparte miseria y estrechez, el intento de utilizar a Puerto Rico para agresiones militares de pueblos hermanos y el deterioro generalizado de los derechos civiles y laborales en Puerto Rico requieren acciones contundentes y novedosas.

El Frente Independentista Boricua se instituyo en la Ciudad de Nueva York con el propósito de unir alas fuerzas patrióticas en la diáspora puertorriqueña lo integramos las siguientes organizaciones. ¡Únete!

Asoma otro caso de represión contra la denuncia

Por la Redacción

En lo que parece ser otro nuevo caso contra una ciudadana puertorriqueña por expresar su rechazo a la Ley Promesa y su Junta de Control Fiscal (JCF), la joven maestra Elimar Chardón Sierra, será llevada ante el Tribunal de Estados Unidos en Puerto Rico, este miércoles 27 de febrero, por alegadamente llamar a la juez Laura taylor Swain “juez de pacotilla” y haberle dejado tres mensajes amenazantes en su teléfono. La juez Taylor Swain, es quien atiende todos los casos relacionados a la Ley Promesa. 

Chardón Sierra, fue arrestada el viernes 22 de febrero en la Escuela Loaiza Cordero, en Santurce por agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y hasta el presente es mantenida recluida en el Centro de Detención, la llamada Prisión Federal. 

Una de sus representantes legales, licenciada Mariana Nogales, confirmó a CLARIDAD que no fue hasta este lunes 25 de febrero en la tarde que secretario del Tribunal autorizó la representación legal. Nogales indicó que pudo visitar a Chardón Sierra el sábado y que dentro de la situación de estar en una cárcel la joven se encuentra bien. Además de que sus familiares y amigos están solidarizados con ella. 

Según un comunicado de prensa emitido por el FBI establece que, contra Chardón Sierra, pesa una querella sometida en su contra el 21 de febrero por violar el Título 47 del Código de los Estados Unidos, Sección 223 (a) (1) (E) por hacer llamadas telefónicas de hostigamiento en una comunicación interestatal.