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OPC y Asppro exigen investigación por amenaza a periodista

 

 Las juntas de directores del Overseas Press Club (OPC) la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (Asppro) pidieron a las autoridades federales y estatales la mayor celeridad y diligencia para investigar e identificar los responsables de una amenaza dirigida a la periodista independiente Carmen Enid Acevedo en un intento de intimidarla por sus reportajes investigativos.

El FBI, la Fiscalía Federal, la Policía y el Departamento de Justicia de Puerto Rico fueron informados por la propia periodista, que opera la plataforma multimedios Bonita Radio en Internet.

Acevedo denunció que el pasado 30 de abril de 2019, en el estacionamiento de un supermercado, su madre fue interceptada por un desconocido que le dijo al oído: «dígale a su hija que nosotros sabemos dónde usted vive». El hombre fue descrito como “joven que vestía con camisa, gorra y gafas negras y un bigote que parecía falso”.

La experimentada periodista, que trabajó por años para los periódicos El Nuevo Día y El Vocero, sostiene que la amenaza coincide con el inicio en abril pasado de al menos dos investigaciones sobre Elías Sánchez Sifonte, exjefe de campaña del gobernador Ricardo Rosselló y exrepresentante del Gobierno ante la Junta de Supervisión Fiscal. Como parte de esa investigación, Acevedo ha solicitado acceso a documentos públicos, hecho que es conocido por varios funcionarios que manejan prensa y comunicaciones para la actual administración.

“Esperamos celeridad en la investigación de esta amenaza por tratarse de un atentado contra el principio constitucional de libertad de prensa, que afecta no solo a la colega y su familia, sino a todo el pueblo de Puerto Rico que merece recibir la información periodística libre y veraz”, declararon la Asppro y el OPC.

En reiteradas ocasiones la Asppro y el OPC han expresado su rechazo a los ataques dirigidos a los periodistas que cumplen con su deber profesional de preguntar e indagar sobre asuntos de interés público. En marzo pasado denunciamos por irrespetuosas las actitudes del exsecretario de Seguridad Pública Héctor Pesquera y recientemente hicimos un llamado urgente al presidente del Senado Thomas Rivera Schatz para que cese las tácticas intimidatorias en su trato con los periodistas.

Las acciones incorrectas de unos pocos funcionarios no pueden tomarse como incentivo para amenazas contra periodistas. Como denunciáramos antes, dichas conductas propician un clima de animosidad que puede desembocar en actos violentos. Lo denunciado por Acevedo constituye un atentado contra la libertad de prensa, que es un derecho de toda la ciudadanía. Además, es un abuso contra una persona indefensa, de edad avanzada, que no tiene las herramientas para enfrentar los riesgos que a veces confrontamos en nuestra gestión periodística. 

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Rescate de terrenos

 

Por 14 años Playas pal pueblo protege una playa contra la expansión del cemento privado y extranjero en nuestras costas. Al cierre de esta edición la policía estaba en maniobras que con su torpeza habitual amenazan ese frágil ecosistema que la voluntad y el heroísmo ha ido reconstruyendo en Isla Verde. Como nuestra historia es una de lucha constante por proteger nuestra nación de agresiones de toda calaña, y la memoria colectiva hay que educarla constantemente, compartimos esta semana esta nota tomada del libro «Quique Ayoroa Santaliz: patriota, Quijote y amigo» por José Enrique Laboy, (ps. 269-71):

A fines de la de década de los [19]’60, el mundo vivía en plena Guaerra Fría y en Latinoamérica todavía sonaban los cánticos de la Revolución Cubana en búsqueda de la victoria. Como era de esperarse, ello produjo un nuevo discurso discurso y praxis independentistas en Puerto Rico. A partir de ese período se observó una renovación en los métodos de lucha de los independentistas. Por consiguiente, uno de los resultados de ese ambiente fue la intensificación de la persecución de los grupos de izquierda en Puerto Rico.

De modo que la Guerra Fría generó un nuevo clima político, que empeoró la situación de los sectores que desafiaban el orden social, económico y político en Puerto Rico. El abogado Ayoroa Santaliz comenzó a trabajar en medio de ese contexto de persecución política. Tan temprano como el 1967, Quique estuvo al frente de un caso que presentaron pescadores del área sur. En un reportaje de prensa, se destacaba la problemática de veintitrés pescadores de Salinas, quienes pedían que se les indemnizara por las nasas que destruían a diario las maniobras militares de la Marina de Guerra [de EEUUAA].

En 1969, Ayoroa Santaliz y Pedro Malavet defendieron en la corte un caso contra el líder del Movimiento Pro Independencia de Ponce, el licenciado Carlos Jesús Pérez. A este se le había acusado de hurtar tres documentos de denuncia de la residencia del juez Carlos Bonaparte, pero la defensa pudo demostrar que no había intención ilegal de parte del acusado.

Entre finales de los [19]’60 y principios de los ’70, Ayoroa defendió casos importantes relacionados con la fijación de pasquines por jóvenes independentistas y casos que tenían que ver con los llamados rescates de terrenos, tan comunes para los ’70. Como activista y abogado, Quique participó en el rescate del barrio Seboruco de Peñuelas. En 1972, algunos jóvenes de dicho barrio decidieron construir un parque de béisbol y una cancha de baloncesto en unos terrenos baldíos, lo que provocó el arresto de todos.

Quique pasó día y noche con los activisitas rescatadores de terreno. […]

A través de esos rescates de terreno que cobraron auge durante este período, Quique vivió de cerca la precariedad en la que vivían muchas familias en varios pueblos sureños de Puerto Rico. Por esa razón, dedicó parte de su juventud como abogado a defender estos casos. Observemos lo que plantea Quique sobre ello: «Representé a miles… de personas acusadas del delito de invasión de tierra, que nosotros llamamos rescates, bajo la teoría legal cristiana de que la tierra pertenece por igual a todos, por lo que nadie tiene derecho a acapararla.»

Sumado a eso, Quique Ayoroa se vio sumamente involucrado en casos que tuvieron que con el Servicio Militar Obligatorio en la Isla, cuando ya figuraba como un líder de renombre en el área sur…

[Eso será tema de otras notas].

Editorial:Floreciente la “industria del guiso” con fondos públicos

 

En medio de la crítica situación fiscal y económica que arropa al País, la “industria del guiso” con fondos públicos está floreciente. No importa si hay escasez o bonanza; si llegan más o menos fondos federales o estatales  para este o aquel proyecto; si la reconstrucción de Puerto Rico tras María va bien o mal; si los servicios esenciales al pueblo se prestan o no, los que “guisan” con fondos públicos siguen guisando porque hay toda una estructura política, económica  y gubernamental que así lo alimenta. Las más recientes acusaciones, anunciadas con bombos y platillos por las autoridades federales esta pasada semana, están entre las más patéticas. Un “facilitador” en la oficina del Presidente del Senado contribuyó con contratos espurios a las arcas de unas empresas fantasmas, incorporadas al otro día del Partido Nuevo Progresista (PNP) ganar las elecciones de 2016 por dos furibundos activistas de dicho partido.  “Pay for play” se llama a eso en el argot de los federales. 

A la luz de lo publicado, tal parece que la fiscalía federal y el FBI en Puerto Rico quieren hacer de este caso uno ejemplarizante para quienes “guisan” o pretendan “guisar” con fondos públicos en el País. Pero parece que se les ha hecho tarde. La cultura del “guiso” con fondos públicos es endémica en Puerto Rico y en Estados Unidos también, a juzgar por ciertos contratos impulsados por funcionarios federales tras la emergencia provocada por el huracán María. En un excelente artículo en esta edición de CLARIDAD, nuestro compañero columnista Manuel de J. González explica cómo, según datos del Centro para una Nueva Economía (CNE), el 90% de los contratos más jugosos para la reconstrucción post María en Puerto Rico han sido otorgados a grandes empresas estadounidenses. El artículo hace un recuento detallado de las empresas beneficiadas con esos  contratos multimillonarios y los funcionarios federales  que promovieron los mismos. Uno de los más notorios  es el caso bajo investigación sobre  la intervención e influencia de la ex subdirectora de FEMA en la región que incluye a Puerto Rico para que la AEE otorgara un contrato a  Cobra Acquisitions- que terminó siendo de $1,800 millones- por labores de  reconstrucción de la red eléctrica. Este controversial contrato, junto al de la esquelética empresa Whitefish de Montana por $300 millones, está entre las razones que le han servido de excusa al gobierno de Donald Trump  para aguantar el envío de los fondos asignados a nivel federal para la reconstrucción de nuestra infraestructura.  

El “guiso” con fondos públicos ha sido en gran medida responsable por el descalabro fiscal y económico de Puerto Rico. En una colonia empobrecida y dependiente, sin iniciativa ni poderes para atraer inversión, el “guiso” con fondos públicos se ha convertido en una principal y lucrativa actividad económica para los que cuentan con las conexiones políticas que les permitan acceder a contratos u otras prebendas con dichos fondos, sean estos del gobierno de Puerto Rico o de Estados Unidos.  Los ejemplos abundan de casos de inversionistas políticos que luego cobraron con creces su activismo y donativos con jugosos “guisos”. Aunque algunos de estos acabaron en acusaciones criminales, como los casos de Anaudi Hernández, Ramón Orta, y ahora, el de los “politiqueritos” del Senado, otros siguen impunes. 

 Los cuatrienios del ex gobernador, Dr. Pedro Rosselló, fueron de espanto. Cerca de 40 de sus subalternos, asociados, amigos y contribuyentes fueron acusados y enjuiciados en los tribunales de Puerto Rico y Estados Unidos, en sonados casos de corrupción con fondos públicos. El ex secretario de Educación Víctor Fajardo sobresale como el “símbolo” de uno de los más notorios “guisos” con fondos públicos que se haya registrado en nuestra historia reciente. Igualmente notorio fue el “súper guiso” con los fondos federales del Instituto del Sida, que se llevó enredados y a la cárcel a numerosos funcionarios y contribuyentes del gobierno de Rosselló, padre. 

El maridaje público- privado también ha sido fuente de abundantes “guisos” con fondos públicos, la mayoría de los cuales han quedado impunes hasta ahora. Recordemos los $50 millones pagados por un gasoducto del que nunca se colocó ni un tubo, durante el gobierno de Luis Fortuño y el PNP. Tampoco  se han aclarado las interrogantes sobre conflictos de interés en torno al contrato de la firma de inversiones UBS con los Sistemas de Retiro del Gobierno de Puerto Rico durante el cuatrienio del ex gobernador, Aníbal Acevedo Vilá, del Partido Popular. Lo que sí conocemos es su resultado: un contrato a UBS como asesor de los Sistemas de Retiro y, a la vez, como emisor de bonos de dicha dependencia, una intervención nebulosa que culminó en una enorme y perdidosa emisión de bonos de la Administración de Sistemas de Retiro, mientras UBS cobró, además de su contrato, unos $27 millones en comisiones, en perjuicio de los haberes de nuestros pensionados.  Revisitar esta historia, convenientemente enterrada por los poderes que son, valdría la pena ahora que los pensionados boricuas se enfrentan al recorte tajante de pensiones que les impone la Junta de Control Fiscal (JCF).

A propósito de la JCF, ésta tampoco está ajena a los “guisos” y a los conflictos de interés con fondos de nuestro pueblo. Tiene impugnados a dos de sus miembros cuyo rol en ciertas emisiones de deuda de Puerto Rico es altamente cuestionable. Además, su principal asesor de operaciones, McKinsey Company, que ya ha facturado sobre $50 millones por consultoría desde el 2016, es a la vez bonista de Cofina, a través de una de sus subsidiarias. Un evidente conflicto de interés en cualquier país que se respete, que sería motivo suficiente para cancelar el contrato de McKinsey, menos en esta colonia que se pliega ante el poder con reverencia, sobre todo si viene impuesto desde Estados Unidos. 

La  “industria del guiso” con fondos del pueblo está firmemente enraizada desde hace mucho tiempo en el sistema político colonial que padecemos. Es consecuencia directa de la dependencia servil que ha hundido a nuestro pueblo, y de la que se han aprovechado descaradamente los grandes intereses políticos y económicos de siempre. 

ATM: Prevalece la falta de consideración 

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com 

Después de tres décadas utilizando el servicio, Viequenses y Culebrenses son los únicos que lo conocen y quienes verdaderamente pueden proveerle al Gobierno una comprensión a fondo del mismo. Sin embargo, el Gobierno y la Autoridad para las Alianzas Público Privadas continúan ignorando esa experiencia. 

La participación ciudadana de los residentes de Vieques y Culebra ha estado ausente en la toma de decisiones sobre la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM), y no ha sido por simple capricho. 

Capricho es decidir privatizar el sistema de transporte marítimo, del cual se benefician los residentes de ambas comunidades, sin considerar la importancia de la participación de sus usuarios y los efectos que esa decisión pueda tener sobre los servicios esenciales. 

El sistema el transporte marítimo nunca ha cumplido del todo con las expectativas y necesidades de los residentes de las Islas municipio; pero considerando la resonancia que ha tenido en los medios el tema de la ATM y su deterioro, tanto administrativo como físico, podemos concluir formalmente en que ese sistema colapsó. 

No lo digo yo, ajeno a la experiencia cotidiana que enfrentan viequenses y culebrenses. Es el sentir de dos pueblos que han visto decaer progresivamente su accesibilidad a servicios básicos, como la salud, la educación, la asesoría legal, los servicios fúnebres, los alimentos y a las actividades religiosas, deportivas y recreativas, entre otros. 

Ante ese colapso, el asunto de la salud se vuelve más preocupante cuando el plan de la Marina para limpiar las áreas UXOs 12 y 14, ubicadas en el antiguo Campo de Adiestramiento Naval al este de Vieques, consiste en seguir con la quema abierta de vegetación y las detonaciones al aire libre.

En lo que respecta a la ATM, el Colectivo Somos más que 100×35, reclama planificación, información, buen trato y la participación ciudadana de los residentes en la toma de decisiones, aspectos fundamentales para garantizar que el servicio sea uno confiable y que satisfaga las necesidades de todos los usuarios, en especial de los residentes. 

El Colectivo Somos más que 100×35 es un grupo de organizaciones cívicas, religiosas y políticas de activistas viequenses por los derechos humanos, culturales y de comercio, cuya misión es organizar un  frente unido e invitar a todo el pueblo de Puerto Rico a unirse al reclamo por un servicio de transporte marítimo digno. 

Para esta semana, el Colectivo convocó a una vigilia en el área del la Escambrón, el martes, 4 de junio en la noche,  seguida por una marcha hacia el Capitolio, el miércoles 5, en la mañana. 

En ambas actividades emplazarán al gobernador, a los legisladores, los representantes y a funcionarios en general a que tomen decisiones en relación con el sistema de transporte que honren sus reclamos: 1) Participación de Viequenses y Culebrenses en las toma de decisiones relacionadas con el Servicio de Transporte Marítimo; 2) Información actualizada sobre itinerarios y condiciones de las embarcaciones; 3) Embarcaciones con capacidad para satisfacer las necesidades de residentes y visitantes; 4) Garantías en la venta de boletos ida y vuelta, tanto para pasajeros como para carga; 5) Protocolo de abordaje que establezca orden de prioridad para las personas ancianas, madres embarazadas o con infantes, enfermos, operados y personas con discapacidad física, seguido por residentes y finalizando por los visitantes; 6) Condiciones de seguridad en las instalaciones para que todas las personas se puedan desplazar sin riesgo a su integridad física y emocional. 

Por la situación general y con motivo de las actividades del Colectivo pautadas para esta semana, a continuación se resume una carta entregada por residentes y comerciantes de Vieques a La Fortaleza en la que expresan sus razones para oponerse a la privatización de la ATM. La carta dirigida al gobernador fue entregada y sellada como recibida el jueves, 21 de marzo de 2019.

Razones para oponerse a la privatización 

Los Comerciantes de Vieques Unidos, una de las 18 organizaciones que constituyen el Colectivo, expone que “…al día de hoy ni un solo funcionario de gobierno alguno se ha dignado en venir a Vieques o a Culebra a indagar sobre nuestras necesidades y aspiraciones sobre el transporte marítimo, y mucho menos a discutir con nosotros los residentes propuesta alguna sobre este tema”. 

Reclaman que la Autoridad para las Alianzas Público Privadas (AAPP) —agencia que estaría a cargo de la transformación de la ATM en una APP— admite su desconocimiento sobre el funcionamiento de la ATM cuando realizan un estudio “para entender mejor el mercado de pasajeros”. 

Los residentes desconocen las razones que tuvo la AAPP para realizar la encuesta durante el mes de agosto de 2015, mes en que termina la temporada pico del turismo proveniente de la Isla Grande. 

En 2015, cerca de 1 millón de pasajeros utilizaron el servicio de transporte hacia y desde Vieques y Culebra. Sin embargo, solo1,200 personas fueron encuestadas en el transcurso de una semana, según el documento publicado electrónicamente por la AAPP: Desirability and Convenience Study for the Puerto Rico Maritime Transportation Services Project. 

Comerciantes de Vieques Unidos sostiene que: “Si encuestaban durante el mes de diciembre, concluirían que la mayor parte de los usuarios son residentes de Vieques y Culebra y la mayoría cargan cajas, carritos y bultos (la compra de regalos de Navidad). 

 En picada la producción del café boricua

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertoricvo.com

“Con el café están siguiendo el mismo patrón que siguieron con el tabaco. En el 1956 pasó un huracán, Santa Clara, que no fue un huracán, fue una pequeña tormenta, pero esa fue la excusa para comenzar a darle la estocada al tabaco. Con el café están haciendo lo mismo”.

Así nos lo advierte Luis R. Méndez, ante la incursión de grandes empresas y de otros intereses del exterior, tanto antes como luego del paso del huracán María. Más aun, debido a la falta de atención por parte del gobierno al sector agrícola cafetalero. 

Méndez, quien es miembro de la Junta de Directores de la Cooperativa Agro Comercial (CAC), productora del Café Cibales, se remontó a recuerdos de su niñez y narró que tras el paso de la tormenta Santa Clara, su abuelo, luego de ver que tumbó todas las matas de tabaco le dijo: “Lo mejor está por venir”. Pero esa frase que han acuñado algunos políticos, en el campo lo que quiere decir es lo contrario: “Lo peor es lo que viene”. De ahí en adelante, la industria tabacalera fue en decadencia porque el Gobierno no le prestó atención y no le dio los incentivos y protecciones que el tabaco necesitaba. Lo mismo está ocurriendo ahora con el café, afirmó.

El enamorado de este grano de oro explicó que el café de Puerto Rico tiene todas las características necesarias para ser el mejor café del mundo, debido a nuestra localización en el paralelo 18, que divide al globo terráqueo. Casi todos los países que tienen una mejor producción de café están en esta latitud; entre estos: Vietnam, Jamaica, una parte de México y Hawái. “De ahí hacia abajo, se da café; pero no tiene las mismas características, que es el terreno, los vientos alisios, la localización del globo terrestre, y cómo el sol le da a esta latitud en particular, que hace que el café sea uno mucho mejor”.

En la isla hay dos tipos de café: El café arábigo y el café robusta. El café arábigo se da bajo sombra en la montaña. Esta semilla es más lenta y se produce menos; pero su gusto, su sabor es mejor. Este es café de monte, que es el que se siembra en los pueblos de la montaña como Ciales, Jayuya, Utuado, Las Marías, Maricao, Yauco y Lares. Requiere más atención y más manos para recogerlo.

En cambio, el café robusta es un cafeto de sol, es mucho más fuerte en cafeína y es más acido. Este café no necesita mucha mano de obra, es accesible y se siembra en llano, por lo que no es un café de primera. Dado a que su producción conlleva menos trabajo y dinero que la del café arábigo, Méndez le atribuyó a estas características la incursión de la firma Coca Cola, a través de Puerto Rico Coffee Roaster, en la industria del café, a tal punto de que ya ha comprado casi todas las marcas que se producen en la isla. “Tiene casi un monopolio, y el Gobierno les está facilitando terrenos para sembrar café robusta”, denunció.

En tono enfático criticó que el Gobierno le esté dando incentivos grandísimos a la Coca Cola para que desarrolle la industria del café robusta. Esto augura que se quiere matar la industria cafetalera de la montaña. Mientras, a los agricultores que producen café en la montaña, el Gobierno no les está dando la atención necesaria. No hay caminos apropiados, falta la electricidad, el agua, la mano de obra y no hay incentivos para poder tener más mano de obra y que se pague mejor. “En una finca de 100 cuerdas, en el pico de la cosecha para la recogida, se requiere mucha gente”.

Aunque reconoció que desde antes de María ya la industria del café estaba mal, indicó que la competencia en Puerto Rico es una totalmente desleal. Expuso que hace unos meses, varios representantes de 18 cooperativas agrícolas se reunieron con el secretario del Departamento de Agricultura (DA) Carlos Flores y este les reveló que el Gobierno le había asignado un presupuesto de $17 millones para la agricultura y que él “solo aceptó siete para ayudar al país”. En cambio, denunció Méndez, a la empresa Monsanto le han dado $500 millones en incentivos. En la reunión, los agricultores le solicitaron al Secretario que les dieran los mismos incentivos que se les están dando a los grandes empresas agrícolas, y Flores les contestó que eso no podía ser, que había que hablar con el Departamento de Hacienda. “Ante el porqué de a ellos sí y a nosotros no, no nos dio explicación ninguna”, comentó. También le pidieron la celebración de una feria en el Centro de Convenciones, como se les hizo hace unos meses a los agroempresarios, y el secretario se negó. Incluso llegó a decirles que él no creía en el cooperativismo.

Por su parte, el subtesorero de la Junta de Directores de la Cooperativa Agro Comercial desmintió que los llamados agroempresarios sean agricultores. Por el contrario, dijo que son compañías que están importando productos agrícolas para vender en la isla bajo la marca “Productos hecho en Puerto Rico”. 

Añadió que en esa línea de competencia desleal, en efecto, las marcas extranjeras están comprando terrenos y les están comprando el café a los agricultores, pero que no hay controles de pagos que digan que el producto se deba comprar a determinado precio. El agricultor se encuentra en la situación de que no puede regatear el precio y, ante la necesidad de salir del producto para que no se pierda o se dañe, tiene que ceder al precio que le ofrecen. Méndez expresó que nadie respalda al agricultor, no hay legislación que le favorezca y tampoco hay inspectores de agricultura.

Una vez más, Méndez comparó el derrotero que le espera al café con el que tuvo la industria del tabaco. “Mira el camino que se está viendo. Al sembrarlo en la costa van a inundar el mercado con café robusta y el Gobierno va abandonar el café de primera, que es el de la montaña. Al abandonarlo, nos vamos a tomar ese café; pero mañana, ¿quién nos asegura que este también abandone y se comience a traer café de afuera y maten la industria, como lo hicieron con el tabaco? Aquí se empezó a destruir la industria del tabaco cuando dejaron de comparar a los agricultores locales y comenzaron a traer tabaco de Luisiana, de Nueva Orleans. Esa es la historia”.