Inicio Blog Página 1637

El que siembra vientos, cosecha tempestades

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“Yo creo que soy una activista innata desde chiquita, porque siempre confronté cosas que a mí me parecieron que no estaban bien y una de esas fue crecer en una familia de muchas mujeres en la que, a pesar de toda su fuerza y de presencia igual, había un papel muy dominante de los poquitos hombres que había en la familia. Yo creo que eso fue un elemento para originar en mi activismo, pero también mi espíritu feminista”, así describió su proceso de formación la activista feminista afrocolombiana, Charo Minas Rojas.

La activista afrocolombiana, oriunda de un barrio negro tradicional de Cali, visitó Puerto Rico invitada por la organización Kilómetro Cero para exponer la situación de la población afrodescendiente tras la firma de los acuerdos de paz frente al actual gobierno del presidente Iván Duque. 

Colombia es el tercer país con mayor población negra en América, luego de Brasil y Estados Unidos.

Minas Rojas forma parte del movimiento Proceso de Comunidades Negras en Colombia (PCNC), que describió como uno de carácter nacional con presencia en muchas comunidades negras, en particular, en el Pacífico colombiano, que va desde Colombia y Panamá hasta Ecuador, al Caribe que ellos llaman Atlántico, que es donde se encuentra Cartagena de Indias y también en algunas partes del interior del país. 

“Es una de las organizaciones más relevantes en el proceso negro en Colombia y tenemos un lugar importante en la región a nivel de las dinámicas organizativas y plataformas negras en la región”, explicó Minas Rojas.

No fue hasta el 2005 –indicó– que en Colombia se comenzó a contar a la gente negra en el censo, lo que ejemplifica el racismo que predomina. Con una población de 44 millones de habitantes, la población negra se estima que es el 26%, una cuarta parte. Entre la población hay gente que se identifica como negra o afrocolombiana, raizal, que son las personas de las islas San Andrés y Providencia, y palenqueros, la comunidad del Palenque de San Basilio, el último bastión de cimarrones, que está localizado en Cartagena, el cual ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La activista afrocolombiana, oriunda de un barrio negro tradicional de Cali, visitó Puerto Rico invitada por la organización Kilómetro Cero para exponer la situación de la población afrodescendiente tras la firma de los acuerdos de paz frente al actual gobierno del presidente Iván Duque. 

La inclusión del número de la población negra en el censo, sostuvo Minas Rojas, fue producto de los procesos de reivindicación de sus derechos. Narró que aun así, el censo del 2005 arrojó una población de apenas un 10.5%, en buena parte porque en las zonas rurales en el Pacifico, donde hay más población, el censo no se hizo y segundo los encuestadores no hicieron la pregunta. “Llegaban a tu casa te miraban la cara y lo anotaban, no preguntaban. Y como ese es un país que vive con la ilusión del mestizaje y del trigueño, pues serás mestizo o cualquier otra cosa…”, contó sobre la conducta de los encuestadores.

Todavía se están esperando las estadísticas del censo que se hizo del 2017 a 2018 y confía en que el número de la población negra sea más alto ante el trabajo de concientización que se hizo. “Se contó más a la gente negra en 1856 (8%) que en 1960, cuando se dijo que no pasábamos del 2%, pues porque no se contaban. En el 2005 subimos en 10%, ahora esperamos que seamos casi la cuarta parte”.

Siembran vientos, cosechan 

tempestades

En esa premisa enmarca Minas Rojas la situación que enfrenta la población afrocolombiana tras la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) luego de los acuerdos de paz firmados en el 2016 con el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos. 

“Inmediatamente después de que se firmó el acuerdo, hubo un aumento considerable de líderes y lideresas asesinados y un recrudecimiento de la violencia”, expresó. Más de 500 activistas sociales, entre líderes comunitarios, sindicales, excombatientes de las FARC, etc., han sido asesinados en Colombia luego de los acuerdos. Minas Rojas describió que después del acuerdo de paz ha habido una reorganización de grupos armados de corte paramilitar ligados a grupos del narcotráfico, los cuales se están reapropiando de los espacios donde la FARC tuvo presencia, lo que ha recrudecido la violencia. 

“Tememos que vamos en un retroceso en lugar de un avance”. No obstante la activista, a su vez, atribuyó que debido a que existe el acuerdo, este es un instrumento para la validación de los derechos y la construcción del proceso de paz, “pero, digamos, estamos también con un gobierno que para nada quiere el acuerdo, que hizo su campaña básicamente en contra del acuerdo”. Se refiere a la administración del actual presidente Iván Duque del Partido Centro Democrático, de corte derechista. 

La activista converso con CLARIDAD sobre variados temas. Fotos: Alina Luciano/ CLARIDAD

“Tenemos un gobierno que si bien retóricamente está planteando que continuará con los acuerdos, vemos que va tomando medias para ir retrocediendo en cuanto a las ganancias que hemos tenido en cuanto a los derechos, que es un principio del acuerdo de paz, el acuerdo de paz debe promover los derechos, no regresarlos”. Denunció que el presidente Duque ha estado tomando acciones legislativas de reestructuración de gabinetes y algunas entidades y ministerios que muestran que va a ser un proceso paulatino de regresión de derechos y de desmonte de algunos aspectos muy importantes dentro del acuerdo. Ejemplos son pretender cambios en lo que llaman el Sistema de Justicia Transicional, que son los mecanismos para el reconocimiento, la reparación de los hechos que llevaron a la violación de los derechos humanos, como la Comisión de la Verdad, la Jurisdicción Especial para la Paz, la Unidad de Búsqueda para las Personas Desaparecidas, todos mecanismos muy importantes para garantizar el esclarecimiento de la verdad y poder hacer verdadera justicia. “Sobre todo, que podamos vislumbrar una reparación integral a partir de conocer qué pasó, por qué pasó, quiénes fueron los responsables y cómo se repara eso”.

Agregó, por ejemplo, que el Presidente, directamente, revocó seis de los artículos de la Jurisprudencia Especial para la Paz para su funcionamiento. “Creemos que eso se va a superar pero entonces eso es un indicio de que la voluntad política no es tanta como se necesita, pero afortunadamente sí hay una sociedad civil bastante fuerte y comprometida con el proceso como para seguir empujando para que se garantice”.

Una vez alcanzado los acuerdos con la FARC, desmovilizada su militancia y, a falta de voluntad del gobierno de avanzar el diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la política del gobierno para desarticular el activismo social, comunitario es criminalizar a los y las activistas sociales, acusándolos de ser miembros del ELN. Una acusación de vinculación al ELN implica ser acusado de rebelión, terrorismo y narcotráfico, en estos momento, dijo, dos compañeras de su organización están acusadas de ser miembros del ELN. 

Minas Rojas describió el panorama para los activistas sociales, en particular para los y las afrocolombianos, como uno complejo. Expuso respecto a la burguesía que Colombia es un país con una cultura patriarcal, machista, guerrerista, con tendencia militar, y el conflicto armado interno fue la mejor manera de mantener militarizado el país. En esa línea, los gobiernos se comprometieron con la política de Estados Unidos del Plan Colombia, lo que generó el establecimiento militar estadounidense en Colombia y, a partir de ahí, se ha venido sosteniendo ese sistema. Ahora el recrudecimiento de la represión contra los movimientos sociales es parte de ese sistema, denunció.

El tema del narcotráfico

Los grupos paramilitares, además de vivir del narcotráfico, son pagados por la burguesía y el narcotráfico, opera bajo la protección del Estado, el cual igual se beneficia del narcotráfico. Señaló que en estos momentos la influencia de Estados Unidos es evidente en todo este panorama. Los patrones de represión, la inteligencia de las fueras militares y policíacas colombianas, describió, provienen de los entrenamientos militares que les ha dado Estados Unidos. En Colombia hay siete bases militares y aunque en estos momentos no hay presencia uniformada de militares estadounidenses, estos llegan disfrazados de asesores. De hecho, la embajada de EE.UU. en Colombia es una de las más grandes del mundo. Una de las consecuencias de esta presencia es lo que denunció que la gente llama los hijos del Plan Colombia, los paraquitos, “generaciones de la violencia, de la violación, la prostitución forzada”.

Al presente, las comunidades afrocolombianas están amenazadas tanto por los grupos paramilitares que sirven a los intereses económicos, al igual que por los grupos del narcotráfico. El recrudecimiento de la presencia de los grupos paramilitares en los territorios afrocolombianos está deteniendo la implantación de la Ley 70, la cual se firmó en el 1993, tras los logros alcanzados con los cambios constitucionales en el 1991. La ley les reconoció a las comunidades afrocolombianas el derecho a la tierra, desarrollo propio, el derecho cultural, a la propiedad colectiva sobre territorios donde han estado localizados ancestralmente. Bajo esta ley lograron titular entre 1994 y 2001, un poco más de seis millones de hectáreas de tierras colectivas, la mayoría en el Pacífico y otras en el Caribe. A partir del 2001 el proceso se detuvo debido a la presencia paramilitar. Tras los acuerdos de paz el proceso comenzó a retomarse pero los intereses económicos que han acarreado los tratados comerciales con EE. UU. y Canadá han provocado otra vez la presencia paramilitar, el objetivo es desplazar a las comunidades afrocolombianas para apropiarse de sus territorios y explotar los recursos naturales, su riqueza biogenética –se estima que estas regiones de Colombia poseen el 10% de la riqueza biogenética del mundo. El tratado de comercio entre Colombia y EE.UU. le da ventaja a las empresas estadounidenses de asumir propiedad intelectual sobre estos conocimientos ancestrales.

“Sostenemos que esa violencia viene de esos intereses y que la violencia contra las mujeres en esos territorios tiene una relación directa con esos intereses económicos, es una violencia de carácter económico que proviene de esos intereses de control sobre territorios que sabemos tienen gran significancia para el país”. 

Un ejemplo es la amenaza de desplazamiento de siete barrios tradicionales en Buenaventura para expandir el puerto y construir un proyecto megaturístico. 

Frente a una lucha tan compleja, la activista Minas Rojas, reclamó que es necesario el trabajo de concientización y mantener la resistencia. En esa dirección, expresó sobre su visita a Puerto Rico que esperaba poder estrechar lazos de hermandad y solidaridad. “Mi organización es una organización que, dentro de sus principios, creemos que somos parte de las luchas por la justicia social, racial, de género, en el mundo, particularmente en la diáspora creemos que nuestra lucha no es la única y que hay otras luchas que hay que reciprocar. Yo espero que esta sea una oportunidad de estrechar esos lazos, de articular esas luchas es parte de nuestra visión política”. 


¿Y si Pedro Sánchez decide mirar a su derecha?

Por Andrés Gil

Pablo Iglesias se lo preguntó varias veces a Pedro Sánchez en 24 horas, en los dos debates electorales consecutivos. Y lo más que logró arrancar fue un “no me planteo llegar a pactos con quien pone cordones sanitarios al PSOE”. Pero, ¿y si Ciudadanos levantara ese cordón sanitario? Albert Rivera llegó a un pacto de investidura en marzo de 2016 con Pedro Sánchez y meses después con Mariano Rajoy. Y eso que en campaña dijo que no lo haría ni con uno ni con otro.

Se llegaba a las elecciones del 28A con tres grandes hipótesis sobre la mesa: un pacto de las tres derechas; un pacto de izquierdas con más o menos apoyo de independentistas y nacionalistas; o una reedición del pacto del abrazo de marzo de 2016 entre Sánchez y Rivera.

El pacto de las tres derechas a la andaluza, con el concurso de la extrema derecha de Vox, ha llegado a vía muerta. La implosión del Partido Popular queda muy lejos de sumar para gobernar. Con el 76% del voto escrutado, las tres derechas se quedan con 148 escaños.

El pacto de izquierdas, con el acuerdo troncal de PSOE y Unidas Podemos, acaricia la mayoría absoluta –164 escaños con el 76% escrutado–, pero requiere de ayudas: PNV, Compromís; el partido de Miguel Ángel Revilla… Pero también la colaboración de parte del independentismo catalán. Primero para la investidura –con una abstención–; y luego, para gobernar. 

El pacto del abrazo 2.0, entre Sánchez y Rivera: superaría cómodamente la mayoría absoluta, juntaría dos partidos del trío del 155 y causaría satisfacción en numerosos despachos del IBEX-35. ¿El problema? Que Rivera ha preferido el pacto de Colón a los guiños al centro; ha desalojado al PSOE de Andalucía con los votos de Vox y ha salido reforzado en las urnas dentro del eje patriótico de la derecha en el que ha querido jugar en la campaña electoral: mientras el PP ha perdido la mitad de los apoyos, Ciudadanos casi duplica escaños.

Rivera puede tener la tentación de luchar por la hegemonía del trío de Colón mientras el PP amenaza con implosionar por su desplome e intentar erigirse en el líder de la oposición… Pero también habrá mucha presión del establishment en aras de la “estabilidad, la unidad de España y la sintonía con Bruselas”.

Además, hay algo que Pedro Sánchez anhela: tener las manos libres para intentar llegar a acuerdos una semana con la izquierda y otra con la derecha. Pero sabe que eso no le funcionó en el pasado y que debe elegir entre Rivera e Iglesias. ¿Qué terminará eligiendo? La geometría es variable.

Reproducido de www.rebelion.org


Rossana Rodríguez Sánchez Una nueva voz boricua en la política de Chicago

Por la Redacción/CLARIDAD

l igual que en otras ciudades de Estados Unidos, el Concejo de la Ciudad de Chicago es un organismo con notable poder para decidir las políticas y estrategias que persigue e implanta el gobierno de la importante ciudad, y su alcalde o alcaldesa. Es el organismo representativo por excelencia de las distintas comunidades que allí cohabitan y reciben el impacto de los aciertos y desaciertos en las decisiones de política pública municipal.

En ese escenario, la boricua Rossana Rodríguez acaba de hacer historia en el Distrito 33 de Chicago, con su elección para representar a esta comunidad diversa y mayoritariamente integrada por inmigrantes de diversos orígenes. No solo ella es la primera persona puertorriqueña y latina en alcanzar ese logro, sino que para hacerlo, tuvo que derrotar a la concejala incumbente, Deb Mell. Esta es hija de Richard Mell, un reconocido político de Chicago que representó ese mismo Distrito 33 en el Concejo Municipal por 37 años. Entre ambos, padre e hija, habían representado el Distrito 33 por 45 años consecutivos.

Rossana ganó por solo 13 votos, en una reñidísima contienda en la que contó con un apoyo masivo de su comunidad de Albany Park y de la organización Democratic Socialists of America, a la que pertenece. De esta organización salieron 5 de los nuevos concejales ganadores por distintos distritos de Chicago en esta pasada elección. 

Asumirá su cargo el próximo 20 de mayo, con una plataforma claramente articulada sobre los objetivos de proteger los derechos de los inmigrantes, combatir el desplazamiento comunitario desmedido, y luchar por vivienda asequible y rentas razonables para los residentes de familias trabajadoras en su distrito y la ciudad.

¿Quién es Rossana Rodríguez Sánchez, y cuál es su trayectoria? 

Ser organizadora comunitaria le viene de sangre a Rossana, nacida y criada en el Barrio Mariana de Humacao, de una familia de líderes y activistas comunitarios allí. Desde pequeña aprendió que la organización desde la base es la mejor herramienta en la lucha por los derechos básicos de personas y grupos, y así lo ha aplicado a su trabajo comunitario en Chicago.

Graduada de bachillerato en Educación en Drama de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, y con una Maestría en Teatro Aplicado de la Universidad de Manchester en Inglaterra, Rossana Rodríguez trabajó como maestra de teatro en el sistema de educación pública de Puerto Rico por algunos años, hasta que fue cesanteada como resultado de la Ley 7 del 2009. Sin trabajo en Puerto Rico, aceptó la oferta para dirigir un grupo de teatro comunitario de jóvenes en Chicago. Desde entonces, esa ciudad y su vecindario de Albany Park se han convertido en el escenario de sus esfuerzos de organización comunitaria. Rossana ha sido una reconocida activista en las luchas por los derechos de los inmigrantes y en favor de los inquilinos desplazados por el avance desarrollista. Para ello, ha luchado junto a una amplia red de maestros, activistas comunitarios y vecinos que formaron su comité de campaña. Sin embargo, nunca olvida sus raíces en la Isla y mantiene un contacto estrecho con su familia y comunidad en Puerto Rico.

Sus esfuerzos de más de una década continua de activismo comunitario rindieron frutos en esta elección sorpresiva, que parece ser la oportunidad de una carrera política impactante para esta joven y comprometida boricua en Chicago. 

Las Justas y algo más

Por Javier Guaní Gorbea

Especial para CLARIDAD

El pasado fin de semana se llevaron a cabo las Justas Atléticas Interuniversitarias en Ponce, que son sin duda el evento deportivo y social más significativo que tiene la comunidad universitaria de Puerto Rico.

La Inter en ambas ramas 

Como se esperaba, las Tigresas de la Universidad Interamericana salieron favoritas y ganaron convincentemente la rama femenina, pero la sorpresa la dieron los varones pues salían de ligeros favoritos los Taínos de la Universidad Ana G. Méndez.

Dos marcas de cuidado

Entre los atletas sobresalientes, cabe destacar a la jamaiquina Asaine Hall quien acumuló 32 puntos para su equipo y rompió la marca de los 200 metros lisos con 22.93. La atleta del Recinto de Gurabo de la Ana G. Méndez, también fue electa como las atleta más valiosa de las Justas, al tener cinco medallas, ademeas del oro de record en los 200 metros lisos, ganó oro en los 400 metros lisos y en el relevo 4×400, y plata en los 100 lisos y bronce en el relevo 4 x 100. Y al velocista boricua Ryan Sánchez, quien corrió los 800 metros en 1.44.82, con lo que no solamente ganó cómodamente su evento, rompiendo su propia marca de la LAI, sino que realizó las marcas para los Juegos Panamericanos de Lima y el Mundial de Atletismo a celebrarse en Doha, Qatar. Si puede repetir ese tiempo el atleta que representa el Recinto de Gurabo de Ana G Méndez, debe estar en el podio y pelear el oro en Lima.

Hay miedo entre el estudiantado

Sin embargo, pese al ambiente de celebración que se vivió toda la semana en Ponce, lo que no se podía ocultar es que la propuesta consolidación de recintos y las grandes alzas en la matrícula de la UPR impuestas por la Junta de Control Fiscal y secundadas por el gobierno de Puerto Rico, han creado una gran tensión entre un sinnúmero de atletas. Estos estudamtes atletas saben que de ahora en adelante habrán menos espacios de competencia disponible y el alza en la matrícula pone en su duda su futuro deportivo.

Otras notas significativas

Mientras se llevaban a cabo las Justas en Ponce, en San Juan, Iowa y Lima se llevaban a cabo eventos clasificatorios para los Juegos Panamericanos en Lima, Perú. Los Judocas Adrián Gandía y Melissa Mojica prácticamente aseguraron su pase al obtener medallas de bronce en el Campeonato Panamericano en Lima, mientras que María Pérez obtuvo medalla de oro al obtener un espectacular Ippon quedando un segundo y vencer a María Portela de Brasil.

Por su parte Jasmin Camacho Quinn llegó segunda en los Drake Relays de Iowa. Y los boleadores Jean Francisco Pérez y Cristian Azcona se pusieron en posición de ser los representantes boricuas de Bolos en Lima al obtener medallas de bronce y plata respectivamente en el campeonato panamericano de ese deporte. 

Mientras que en la piscina del natatorio de San Juan, Christian Bayó obtuvo la clasificación en los 800 metros uniéndose a Jared Arroyo y Kristen Romano como nuestros representantes de natación. Mientras que atletas como Yesiel Morales Celismar Guzmán y Miguel Cancel conocerán su destino esta semana tras haber hecho la marca requerida por los Juegos pero por debajo de lo exigido por el Comité Olímpico de Puerto Rico quien solo está dispuesto a evaluar nadadores con oportunidad de estar en la final panamericana.    

A la calle el 1ro. de mayo

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

Las circunstancias no han cambiado mucho en los últimos años. Ante las disposiciones neoliberales impuestas por la Junta de Control Fiscal (JCF), el Gobierno y los bonistas –cada vez más violentas, dicho sea de paso– los movimientos obreros, grupos comunitarios, organizaciones sin fines de lucro, maestras y maestros, padres y madres, jubilados del sistema público y muchos más, han salido a la calle una vez más a reclamar sus derechos y a manifestar su indignación. 

El pueblo sigue resistiendo la austeridad, la privatización de servicios esenciales, la eliminación de derechos y beneficios laborales, entre otras medidas implantadas con el fin de pagar una deuda ilegal, pues la propia JCF reconoce que $6,000 millones de la deuda contraída desde el 2012 al presente es ilegal. 

1ro.mayo 2017/ foto: Archivo CLARIDAD

Por las razones antes expuestas y otras, distintos sectores del país llegarán hasta la Milla de Oro y a La Fortaleza exigiendo una auditoría de la deuda; detener las amenazas de recortar, reducir o eliminar pensiones a jubilados y empleados activos; contra la reducción dramática en el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el alza en las matrículas y a exigir que se revierta la mal llamada reforma laboral que ha impactado negativamente a todos los trabajadores, empleados públicos y privados. 

También, a detener la legislación que intenta eliminar la colegiación de profesionales, los despidos de los empleados municipales, los aumentos en las tarifas de energía, agua y peajes y el desmantelamiento de el Programa de Parques Nacionales.

En síntesis, a detener toda propuesta de privatización y a denunciar la corrupción en las altas esferas de gobierno. Acciones que atentan en contra del pueblo y al derecho a una vida digna, libre de prejuicios, discrimen y persecución. 

Si bien los trabajadores marcharán por separado, los reclamos continúan siendo en esencia los mismos. Por esta razón, líderes sindicales enfatizaron en que no se trataba tanto de una división en la lucha, sino de enfoques distintos. Mientras unos consideran necesario presionar a la Junta por el poder político que representa, otros optan por dirigirse directamente al gobernador. 

Unos partirán desde diversos puntos de la ciudad capital hacia la Milla de Oro, en Hato Rey, mientras que otros lo harán desde el Capitolio hasta La Fortaleza. 

El domingo 28, el Comité Coordinador que organiza la celebración del 1 de mayo en la Milla de Oro reafirmó que ese miércoles tomarán las calles y se manifestarían en contra de las políticas de austeridad y la JCF, y en favor del pueblo y los trabajadores. Así como ya ha sucedido y ha de suceder, hasta que se atiendan los reclamos del pueblo. 

Algunas de las organizaciones que constituyen este frente son la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (ÚNETE), EDUCAMOS, Comité Timón de Educación Especial, Movimiento por la Niñez, la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) y el Movimiento Estudiantil Universitario. 

Por otra parte, entre los grupos que marcharían desde el Capitolio hasta la Fortaleza se encuentra la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT), la Hermandad de Empleados Exentos No-Docentes (HEEND), la Asociación de Maestros de Puerto Rico, la Federación Central de Trabajadores (FCT), el Frente Ciudadano por la Auditoría de la Deuda y la Federación de Trabajadores de Puerto Rico (FTPR). 

Sobre la educación, los grupos rechazan el desvío de fondos públicos a entidades privadas a través de las escuelas chárter y de los vales educativos; la exclusión de 4,500 maestros transitorios que tienen derecho a la permanencia; el incumplimiento con los servicios de los estudiantes de Educación Especial; los recortes al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico y los aumentos en el costo de la matrícula.

Respecto al área de salud, califican de inaceptable la intención de reducir la aportación patronal para los servicios de salud de los empleados públicos, reclamando, a su vez, que se trata de un modelo que solo beneficia a las aseguradoras y que en la medida que se reduce la aportación a los planes médicos de los trabajadores también se reduce su salario, considerando que dicho modelo encarece los servicios médicos y las medicinas. El impacto sería de entre $300.00 y $500.00, según sea el caso.

En cuanto a los pensionados, la JCF pretende imponer una reducción entre 5% y 25% que conduce a la indigencia a más de 200,000 jubilados.(ver más información en las páginas 4-5)