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El golpe del Imperio

En todo el mundo, hay personas que se preguntan lo que está, de hecho, ocurriendo en Venezuela, en Ecuador, en Bolivia y el mismo Brasil. Saben que no pueden dar crédito a la prensa internacional, principal protagonista de la llamada “guerra de cuarta generación”. Manejando la comunicación como arma, esa intenta desestabilizar cualquier gobierno progresista con una propaganda agresiva que forma la opinión pública de acuerdo con los intereses del Imperio. Lo que ocurre en Brasil no es diferente de otras situaciones en el continente. Acá, han creado una operación judiciaria y policial que tendría como meta la justa lucha en contra la secular corrupción. Con ese pretexto, el poder judiciario y la policía han hecho todo lo que fue posible para destruir un único grupo político, el Partido de los Trabajadores (PT) y más específicamente su presidente honorario Luiz Inácio Lula da Silva, ex-presidente de la República.

El gobierno de los Estados Unidos tiene interese en el petróleo y el gas del Pré-Sal. Quiere las minas, la madera, granos, ganado… No quieren que Brasil actúe con los BRICS en contra de los intereses comerciales de EUA. Ni quieren perder el control imperial sobre Brasil, país-clave para su dominación imperial sobre el continente. Mismo si los gobiernos del PT tengan mantenido intocable la estructura capitalista de la sociedad, tienen dado menos espacio a la intervención internacional. Por eso, el imperio ha decidido destruir la reputación moral del presidente Lula y ha usado los medios de comunicación para desacreditarlo socialmente.

Como según las encuestas de opinión, Lula ganaría las elecciones presidenciales del próximo octubre. Por eso, las elites del dinero lo quieren en prisión e imposibilitado de concurrir como candidato a Presidente en las elecciones de octubre. Para eso montaron, con apoyo de EUA, un escenario de persecución legal e ilegal al PT y a Lula. El juez Moro, entrenado por EUA y con estrechas conexiones con el Departamento de Justicia y el de Estado de EUA, se anticipó ilegalmente y ordenó la prisión de Lula  el jueves 05 de abril.

Infelizmente, los medios de comunicación han logrado provocar una fuerte división en la población. Ha crecido una onda de intolerancia y mismo de violencia que lleva el país a una posición de radicalización de derecha. Los movimientos sociales tienen conciencia de ser minoría, pero intentan articularse y mantener un proceso de concientización social y política. Las personas que están en un camino de espiritualidad siguen una vocación profética de testimonio de un Dios que tiene para un mundo un proyecto de justicia, paz y amor

De un libro de conjuro a un manifiesto azul

o. Dos robles se encuentran, Irizelma Robles y Elizabeth Magaly Robles. Irizelma es una poeta que hizo su doctorado en la UNAM y, pocos años después, culminó otro en Estudios Hispánicos en la UPR. Ha publicado varios poemarios De pez ida (Isla Negra, 2003), Isla Mujeres (Fragmento Imán, 2008), y Agave azul (Folium, 2015). En 2009 el CIS-UPR publicó su libro de antropología La marejada de los muertos: tradición oral de los pescadores de la costa norte de Puerto Rico. Ha participado en diversos recitales, festivales de poesía y congresos de antropología en Puerto Rico, México y República Dominicana. Hace un año se trabaja, a fuerza de leer y hacer performance en la calle, una colaboración que se traduce en Manifiesto azul. Para Elizabeth Magaly es “mi declaración de la fuerza vital que es El Libro de los conjuros, de esto que nos proponemos que es la coexistencia entre arte y poesía, particularmente es a su vez el título de ensamblaje que dedico a Irizelma”.

Elizabeth Magaly Robles tiene una larga trayectoria como artista. Escultura, dibujo, performance. En museos, en la calle. En múltiples medios, por todos medios, es una de las artistas más activas de los últimos años y su trabajo siempre incide en el discurso político y social complejo con productos artísticos claros y precisos.

1. ¿Qué es leer poesía?

La invitación de Irizelma a presentar su Libro de los conjuros supone una experiencia de coexistencia entre arte y poesía. La entrega de un libro abre posibilidades de la experiencia misma de crear: leer es conjurar señalan ambas. Los trabajos de la poeta y la artista plástico se unen pero siguen siendo esfuerzos independientes. De modo que Elizabet Magaly Robles (EMR)ha creado varias piezas conceptializadas en el Manifiesto Azul, haciéndose énfasis en que no ilustra ni representa, no ornamenta ni se coloca en el lugar del Libro.

EMR- “El riesgo al que me convoca el libro de Irizelma está en habitar la poesía, que no es otra cosa que abrirme en desbordamiento, sin explicaciones ni justificaciones. Estamos implicados con todo, todo es aprehendido con todo, la vida es acción en intersección: el Manifiesto azul desdobla, desempaca, entrega mi experiencia de lectura y entrama una relación entre arte y poesía.

Este Manifiesto es para la lectura y escucha de sus poemas, para acompañar su performance-lectura, que es el momento de su poesía en movimiento, voz y cuerpo. Es poderoso porque el performance agrede la noción tradicional de arte, y sé que el performance de Irizelma, su lectura, activará ese potencial”.

Las piezas de la artista surgen al tomar por azar palabras o frases en los textos-poemas del Libro de los conjuros. Además sus piezas y el performance (el junte entre ella y la poeta) han tomado en cuenta el lugar donde se va a llevar a cabo. De este modo cada pieza se ha construido para ocupar un lugar específico en el patio de la Liga de Arte y el pasillo que conecta los salones del segundo piso. Dice Elizabeth Magaly: “El seleccionar la colocación de cada objeto en un lugar, es mi interés e intento de sumergir la audiencia en el performance; es mi manera de “poner la mesa” y según vaya pasando el performance-lectura por Irizelma, se cancelará el afuera y el adentro, ella nos juntará en manifestación vital, seremos el propio conjuro con Irizelma”.

Cuando Irizelma Robles lea sus poemas en voz alta se potenciará el espacio físico, para que los movimientos que cree Irizelma al desplazarse por el jardín y los pasillos, hagan posible integrar al público. Esos desplazamientos incluyen que la poeta tendrá un vestido en papel de arroz uniendo esculturas de papel se unen a su cuerpo. En la conversación con ambas surgen las referencias: Merce Cunningham, Frank Stella, Andy Warhol, Jasper Johns, Robert Morris, Jonh Cage.

2. LOS TITULOS:

1. El salto

Monotipo

Impresión corpórea y de diversas materialidades

Papel de grabado, tintas chinas y acuarelas

(a exhibirse frente a los arcos de la galería de Picó)

30’ de largo x 50” de ancho

Monotipo impreso por el cuerpo en movimiento. Se abren como un coro. El cuerpo es acústico: polifónico, inarmónico, experimental, fluido en ordenamiento.

1. Peces blancos o el silencio de las horas

Instrumento sonoro: ensamblaje sobre jardín

Madera, meta, cemento, piedras y arenisca

(se fundirá con el anillo de ladrillos en el centro del patio)

9’ de diámetro

Pieza sonora: dentro del círculo del patio en la Liga de Arte, organizar el espacio es generarlo, en el performance nacerá otro espacio con la audiencia y la poeta.

1. La mordida

Esculturas en papel de arroz encerado sobre una mesa recatada en el bosque de las piedras. Salomé Cortés las entregará a Irizelma cuando ella esté dentro de la pieza sonora “Peces blancos o el silencio de las horas”. Las diez esculturas de papel son las primeras 10 preguntas que abren el Libro de los conjuros, las puertas por las cuales todo ocurre.

1. Manifiesto azul (a Irizelma Robles)

Mesa

Ensamblaje de metal, maderas, papel de arroz crudo y encerado, grabados y telas (colocada interceptando una de las entradas al área de Peces blancos…)

La mesa aparente presión, pero la fluidez en ella la hace fuga. En ella matemática todo condensa y diluye. La síntesis la superficie es profunda, se derrama en pliegues y surcos. Los desplazamientos de los textiles son más que blandos, son líquidos. Con lo mínimo, en un pliegue, todo se multiplica. El silencio en esta mesa es el poema de Irizelma, cohabitantes en ese silencio que es pura voz. Intimidad intensa.

1. Cosas por nacer Tapiz/Colgante desde la segunda planta (Irizelma inicia su performance desdoblándolos soltándolos a aire según lea sus poemas) Hay algo de ruina en este tapiz.

1. Deslizamiento

Escultura blanda maleable y portable.

Papel de arroz

(pieza para elevarla, girarla, batirla al aire. Irizelma y ella son un mismo deslizamiento, es Irizelma quien la viste: le da cuerpo.

1. JUNTARSE

2.

1. EMR- “Este Manifiesto azul es mi forma de celebrar la escritura de Irizelma, su entrega y su voz. Irizelma me leyó en voz alta, yo, atenta a su voz, le pedí que me leyera su libro. Es para mi otra experiencia fuera de los espacios expositivos. Claro, sigo aquí el trabajo que se impulsa desde Viaje in situ, el papel…, el vacío, el silencio, dejan un potencial abierto. Un trabajo de arte siempre me lleve otro.

El proceso de experimentación no me interesa tanto por la experimentación en sí misma, no es un afán por el proceso y lo experimental, y va más allá de lo material, que puede ser todo, desde cera de abejas, un papel, un objeto encontrado o un desecho, lo que me agarra es la experiencia de perderme con lo que acontece: en ese fluir de todo en todo.

Un proceso azaroso es el acontecer mismo de la obra. Este Manifiesto (como todo mi arte) no comenzó con una idea fija, no reproduce ideas previas, ni es una exposición de las ideas en el libro, no es una representación. No me rige mi ordena el libro de los conjuros, conjuro en él y con él, porque lo que me interesa es una construcción conceptual. No se coloca en el lugar de ninguno de sus poemas o imágenes poéticas. No ilustra ni representa ninguno de sus pomas ni imágenes poéticas. Se trata de mi celebración de su escritura y lo vital que ella ofrece, de permitirme naufragar en su lectura.

Es grande por poder hacer algo juntas. Entramando nos unimos conformando otra cosa. Somos otras; sin dejar de hacer cada una lo que hace, libre de ordenamientos a seguir. Todo arte abre la pregunta: para mi leer es estar ante las primeras preguntas. Leer es hacer del texto algo propio y crear, así escribí este texto visual que es el Manifiesto azul”.

Del libro de Irizelma a dicho Vanessa Droz:

“La poesía es invocación y conjuro; es bendición y maldición, entrada y salida, advinación y crónica. En El libro de los conjuros, Irizelma Robles comienza —como buena bruja (sus libros anteriores lo evidencian) consciente de la importancia del espacio en que se debe interpelar a la poesía—por preparar el escenario para las ceremonias. Desde los distintos altares, entonces, sus conjuros pretenden materializar lo que nombran: no otra cosa es la función de las palabras. Encerradas en la boca, en la urdimbre de un tapiz, en la caldera de un volcán, las palabras son urgidas a su verdadera vida.

Estos poemas, que son rezos muy bien cuidados, poderosos y conmovedores reclamos, incurren en juegos de vocablos para darle más sonoridad a lo que escucharán los dioses, otros alquimistas, nosotros. Se trata de poemas breves, rotundos con los que, también, invoca a las rocas, a los metales y minerales, transformándolos en esos nuevos espíritus indispensables para conformar el mundo”.

La invitación al junte es el 26 de abril, a las 7 de la noche en la Liga de Arte. Calle Dr. Francisco Rufino de Goenaga Frente a la Plaza del Quinto Centenario en San Juan.

Playball en el Bithorn

En el momento en que este artículo salga publicado, ya debe haber comenzado la serie de Grandes Ligas entre los Indios de Cleveland y los Mellizos de Minnesota a llevarse a cabo en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan y que incluye cuatro jugadores boricuas (dos de cada equipo). Esta será la primera vez –desde 2011– que se presentarán en Puerto Rico juegos de Grandes Ligas, tras la serie entre Pittsburgh y Florida, que estaba pautada para llevarse a cabo en la Isla en el año 2016 y que fue cancelada por alegadas preocupaciones relacionadas al virus del zika. No obstante, el Bithorn se ha convertido en una de las plazas preferidas del “Major League” en su deseo de presentar juegos en diversas zonas, con el propósito de expandir el deporte. Ellos saben que Puerto Rico es una plaza importante por su rica historia beisbolista y donde ya hay una audiencia cautiva que, pese a la crisis económica existente, abarrotó la boletería para que ambos juegos fueran llenos totales. Los partidos serán un éxito de taquilla a pesar de estar pautados para martes y miércoles.

Lindor ha empezado a calentar

Tras un comienzo frío en el que tanto él como el resto de su equipo no estaban bateando, el intermedista Francisco “Paquito” Lindor parece haber readquirido la condición física que lo ha llevado a convertirse en una de las figuras principales de las Grandes Ligas. Tras empezar la pasada semana bateando apenas .140, el boricua tuvo múltiples juegos con al menos dos “hits”. También conectó su primer cuadrangular el pasado jueves.

Expectativa con Berríos

El joven boricua José “La Máquina” Berríos está pautado para abrir por los Mellizos el miércoles en lo que será su cuarta salida de la temporada. Actualmente Berríos tiene marca de 2-1 y ha lanzado de manera brillante, no permitiendo anotaciones en 16 entradas en los dos juegos que ha ganado. Berríos tiene el potencial para tener un gran año y si se mantiene saludable y no tiene problemas con su control de lanzamientos, no me extrañaría verlo ganar entre 15 y 18 juegos esta temporada. Cabe destacar que había pasado mucho tiempo desde que un lanzador abridor boricua había sido una de las principales atracciones de un juego de Grandes Ligas realizado en Puerto Rico.

Buscan encontrarse el Bebo y Rosario

Otros dos boricuas que han tenido un lento comienzo son el receptor de los Indios, Roberto “El Bebo” Pérez y el jardinero izquierdo de los Mellizos, Eddie Rosario. Sin embargo, ambos confían en que unos juegos en Puerto Rico los ayuden a encontrar su “swing” ya que han probado en temporadas anteriores que son jugadores sumamente productivos tanto al bate como en la defensa. Definitivamente, son parte esencial de equipos que tienen aspiraciones reales de ser contendores a la Serie Mundial.

No se diga más. Que comiencen ya los juegos, que esta semana Puerto Rico sabe a beisbol.

Pueblo Colonizado, pueblo domesticado…

En su afamado y controversial libro La Genealogía de la Moral: Un Escrito Polémico (1887), Friedrich Nietzsche comienza su escrito con el siguiente planteamiento: “No nos conocemos a nosotros mismos, nosotros los conocedores. Pero esto tiene su razón de ser. Si nunca nos hemos buscado, ¿cómo íbamos a poder encontrarnos algún día? Con razón se ha dicho: ‘donde está vuestro tesoro, allí está también vuestro corazón’; nuestro tesoro está donde se hayan las colmenas de nuestro conocimiento.” El pensamiento de Nietzsche nos puede ayudar, como Pueblo, a reflexionar sobre los acontecimientos que durante los pasados meses abruman el presente y el futuro de nuestra realidad social y económica. La imposición de la Junta de Control Fiscal (JCF) y de la ley del Congreso imperial PROMESA constituyen la afrenta colonial más dramática desde la invasión norteamericana a Puerto Rico en 1898. Esa junta espuria junto a las funciones ejecutivas de agencias federales como FEMA, Cuerpo de Ingenieros y HUD pretenden determinar, casi unilateralmente, nuestro presente y futuro como Pueblo, en esta coyuntura tan dramática como la producida por la devastación física, emocional y moral de los huracanes Irma y María así como de la crisis económica y fiscal de nuestro País. Los americanos tienen el dinero y reclaman la autoridad legal para imponernos casi unilateralmente, su proyecto de reestructuración social y económica de este Pueblo. Y nos tratan como animales domesticados de un circo. Y muchos de nuestros dirigentes políticos y ejecutivos, así se comportan ante el amo. Así parece ser el coloniaje.

Durante las próximas semanas la JCF determinará, unilateralmente, el destino del sistema universitario público, determinará el destino de los sistemas de Retiro que sostienen materialmente a cientos de miles de puertorriqueños, determinará la estructura de todo el sistema gubernamental, incluyendo las corporaciones públicas (AAA, AEE, Carreteras, y otras), y entre otras medidas, determinará la estructura y funcionamiento del sistema de educación de nuestros niños. Desde la perspectiva de la JCF, nada o poco podemos hacer los colonizados que no sea hablar o hacer reclamos inocuos. La posibilidad de la resistencia y del enfrentamiento directo de no colaboración, de no actuación a esas imposiciones, aún no se concreta aunque parece ser que se está gestando en nuestro inconsciente colectivo.

La incertidumbre y angustia que abruma a la mayor parte de nuestro Pueblo ante los gravámenes adicionales que se avecinan a nuestras vidas, la vi reflejada en una impresionante foto de don Héctor Mercado Malavé, tomada por Ramón Tonito Zayas, frente a su dilapidada casa en un apartado sector de la Indiera Baja en Maricao. La foto de don Héctor enmarcaba una de las cuatro historias que reseñaba el periódico El Nuevo Día a finales del pasado mes de marzo bajo el título Huracán María, 6 Historias, 6 meses después. Don Héctor es un humilde trabajador de 74 años que sobrevive con parte de una pensión del seguro social de $180.00 mensuales y cuidando una finca, que no le pertenece y, que según la historia contada en el artículo, esporádicamente el propietario le suple algunos dólares por su servicio (“a veces le dan par de pesos” por cuidar). La frágil estructura de don Héctor que constituía su residencia fue destruida por el huracán María y hoy sobrevive en condiciones infrahumanas resguardado por un toldo plástico, cobijado por planchas de cinc que débilmente forman paredes y durmiendo en un duro colchón. La angustia que muestra el rostro de don Héctor, y aparentemente su resignación a aceptar su realidad apremiante, sin cuestionamiento, sin aspiraciones mayores que no sea sobrevivir los años que le queden por delante, representan la realidad de cientos de miles de compatriotas. Como don Héctor, una gran parte de nuestro país está extremadamente vulnerable a sufrir daños y penurias ante un posible nuevo huracán, así como también a una profundización de la crisis económica y social prevalente, y ya casi endémica, de nuestra sociedad. Este es el estado colonial que administra el poder imperial norteamericano en El Caribe. Nos controlan como Pueblo como si fuéramos animales de un circo. Para eso nos han ‘domesticado’ y en esa dirección de control se mueve la Junta de Control Fiscal y la elite criolla que implanta sus decisiones y determinaciones.

Sumido en la reflexión de estas circunstancias recordé el viejo cuento que se hace sobre porqué un elefante adulto que trabaja en un circo no se libera a pesar de que su extraordinaria fuerza le permitiría zafarse de la cadena atada a una de sus patas y fijada a una pequeña estaca de madera enterrada a poca profundidad en el suelo. En ese cuento un niño le pregunta a su padre porqué el elefante no se libera de la relativa débil amarra que lo controla después de haberlo visto cargar con su trompa objetos muy pesados, después de haber visto su destreza para controlar y levantar dichos objetos y sabiendo, según le han contado en la escuela que, el elefante, además de ser el animal terrestre más grande, posee una inteligencia y capacidad de memoria superior a la inmensa mayoría de las especies. Es decir, es grande y pesado, muy fuerte y diestro con sus extremidades, muy inteligente y con una memoria notable. Y también observó el niño en el circo que todos los demás animales que se exhibían en los diferentes actos circenses los guardaban dentro de jaulas contenidas por barrotes o alambre eslabonado. El elefante, no obstante, lo controlan con una simple cadena atada a una de sus patas que a su vez está amarrada a una estaca clavada al suelo. En este cuento la interrogante del niño se explica por el adulto argumentando que cuando el elefante es muy pequeño, en el proceso de domesticación lo someten al mismo procedimiento del adulto atándolo de una de sus patas con una cadena que se fija con una estaca en el suelo. El pequeño elefante no tiene la fuerza suficiente para liberarse de la cadena y cualquier iniciativa para así hacerlo es suprimida violentamente por el domador. También se le dice al niño que los elefantes en la vida silvestre son gregarios y durante los primeros años de vida están muy cerca de su madre que los protege y les enseña cómo desenvolverse en la vida. Los elefantitos del circo, sin embargo, son desarraigados de sus madres a tierna edad y quedan a merced de su domador que los controla. Y como tienen tan buena memoria, la impresión que le producen estas primeras experiencias de vida, de desarraigo, de restricción de la libertad, de control de su existencia por un domador, es la imagen que siempre van a guardar y van a recordar en su vida de adulto. Por eso, cuando llegan a esa etapa de desarrollo en su vida, aún con su gran fuera y peso (de 5 -7 tonelada) el elefante del circo asume que todavía es un elefante pequeño incapaz de optar por su liberación, incapaz de optar por actuar como un adulto libre y ejercer sus prerrogativas dictadas por su naturaleza de animal silvestre. El elefante domesticado del circo es como un ser humano o como un Pueblo colonizado. Se siente subordinado, sometido a los intereses, caprichos y decisiones de su amo domesticador.

Parece ser que la metáfora del cuento del elefante domesticado del circo podría explicar nuestra realidad colonial. Si tomáramos conciencia de nuestra capacidad y posibilidad para optar por un futuro distinto, por una realidad de bienestar superior sin el yugo del coloniaje, podríamos hacerlo sin mayor dificultad. Tal como aconsejaba Nietzsche, tenemos que conocernos a nosotros mismos y esforzarnos por buscar ese conocimiento; la libertad es nuestro “tesoro”, y este tesoro no debe estar en manos ni bajo el control de una Junta Imperial de Control Fiscal ni de una elite financiera, extranjera y criolla que controla nuestras vidas y nuestro destino. Cabe recordar las enseñanzas de Gandhi: “No hay camino hacia la libertad… la libertad es el camino”. No sigamos como elefantes domesticados de un circo. Sacudámonos de este yugo y emprendamos esa marcha indispensable hacia la liberad.

Huracanes dejan al descubierto décadas de negligencia gubernamental en preparación para el cambio climático en el Caribe (2)

Por Freeman Rogers, Omaya Sosa Pascual y Emmanuel Estrada López

Centro de Periodismo Investigativo

El dilema político y colonial

Según Trotz, Bueno, Barretto y otros científicos, los recientes fenómenos meteorológicos ilustran claramente los efectos del calentamiento global en la región, la cual depende, en gran medida, del turismo y sufre de un bajo nivel de actividad agrícola y de sostenibilidad alimentaria.

Sin embargo, los gobiernos y organizaciones internacionales están ignorando a muchos de los países y territorios del Caribe. La investigación del CPI reveló que, de 13 países y territorios encuestados, solo tres (BVI, Cuba y México) cuentan con legislación sobre cambio climático e incluso, en estos lugares, a menudo no se respetan los códigos de construcción, la regulación ambiental y otras reglamentaciones aplicables.

También descubrió que para alrededor de la mitad de islas de la región, ni siquiera hay datos confiables, estandarizados y actualizados en las bases de datos de organizaciones internacionales dedicadas al estudio del impacto del cambio climático, como lo son el IPCC y la Iniciativa de Adaptación Global de la Universidad de Notre Dame, entre otros.

Estas islas — de las más vulnerables del mundo — tienen algo crucial en común: son los llamados territorios; colonias aún en el siglo XXI. Por tanto, no tienen participación individual en el IPCC y otras organizaciones internacionales dedicadas a monitorear el impacto del cambio climático alrededor del mundo, para proponer soluciones.

Son islas olvidadas, muchas de ellas pertenecen, pero no son parte de, los Estados Unidos, Inglaterra, Holanda y Francia.

Hay poca o ninguna información sobre sus indicadores en las bases de datos IPCC, Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el ND-Gain Index. En algunos casos, ni siquiera están sus nombres. Ese es el caso del ND-Gain Index, el cual utiliza datos de la ONU. En el caso de Puerto Rico, da la impresión errónea de que la isla está bien porque se muestran datos de Estados Unidos. En el caso de BVI, USVI, y otros territorios del Caribe, no da ninguna información.

Actualmente, 86 expertos de 39 países están trabajando en el próximo informe mundial de evaluación del cambio climático del IPCC (AR6), que se publicará en septiembre de 2018. Sólo dos de estos expertos son del Caribe, ambos de Cuba.

“Es sencillamente terrible. El abandono de toda esa parte del mundo es impactante”, dijo el Dr. Emanuel del MIT.

Puerto Rico, las BVI y las BVI ofrecen ejemplos contundentes de los problemas asociados al cambio climático y las consecuencias peligrosas para sus pueblos y sus economías. Los legisladores y gobernadores de las islas así como sus dueños imperiales, durante décadas, han sabido sobre la vulnerabilidad de su infraestructura y los peligros mayores que el cambio climático plantea para estos territorios y sus poblaciones. Durante décadas han debatido, legislado y hablado sobre ello, pero las palabras no se han traducido en acciones.

Por ejemplo, entre el 2005 y el 2018, la Legislatura de Puerto Rico ha radicado más de 45 medidas dirigidas a implementar acciones de mitigación y adaptación así como para enfrentar la urgencia de la erosión costera. Sólo una fue aprobada: la Ley de Cambio Climático 246, firmada por el gobernador Aníbal Acevedo Vilá en 2008. Sin embargo, no duró ocho meses pues fue derogada en menos de dos años por su sucesor opositor, Luis Fortuño-Burset. Sus disposiciones no habían sido puestas en vigor aún.

En el 2007, la Cámara de Representantes de Puerto Rico discutió el P. de la C. (Proyecto de la Cámara de Representantes) 3414, el cual — de aprobarse — hubiese sido la primera ley relacionada con el cambio climático. No fue aprobada en la Comisión Especial sobre Calentamiento Global y Seguridad. Sin embargo, sólo la posibilidad de que la propuesta fuese considerada a nivel legislativo fue suficiente para que los distribuidores de gasolina en Puerto Rico — la Asociación de Detallistas de Gasolina (ADG), Peerless Oil & Chemicals y Caribbean Petroleum Refining — se opusieran a la preparación gubernamental de un Plan para la Reducción de Emisiones de Gas y Control del Calentamiento Global y cuestionaran la adherencia de Puerto Rico al Acuerdo de Kyoto de 1997.

En las BVI, medidas similares estancadas incluyen una estrategia de cambio climático que fue requerida por una orden ejecutiva de 2015 pero que nunca se materializó.

Por otro lado, en papel las BVI aparentan ser un ejemplo de preparación ante el fenómeno, gracias a pasos dados en la última década. En el 2012, el Gabinete del territorio adoptó una Política de Adaptación al Cambio Climático, donde establecieron decenas de fechas límite específicas para medidas de mitigación, muchas de las cuales habían prometido durante décadas. En el 2015, las BVI se convirtieron en la primera jurisdicción en la región en adoptar un marco legal para un fondo fiduciario diseñado para recaudar dinero para prepararse para el calentamiento global.

Sin embargo, el CPI encontró que al menos dos terceras partes de las fechas límites delineadas en la plataforma del 2012 ya han pasado sin que fuesen cumplidas y el fondo fiduciario no está funcionando. Aunque los líderes de las BVI dicen que las reformas prometidas están encaminadas, muchos científicos y políticos (que recuerdan el fracaso repetido de esfuerzos similares durante el último cuarto de siglo) se preocupan de que los funcionarios electos de BVI — que son los responsables de aprobar leyes y administrar los asuntos internos del territorio — no tendrán la voluntad política para realizarlos.

Estas preocupaciones se repiten en buena parte del Caribe, a pesar de que los expertos dicen que son esenciales las medidas integrales para proteger a las islas del cambio climático y para ayudarlas a acceder a financiamiento internacional que tanto necesitan para poner los proyectos en marcha.

“Comenzamos a hablar de resiliencia solo cuando tenemos un gran evento”, dijo el Dr. Trotz. “Después del desastre, hay mucha retórica, mucha actividad y todo eso, y luego se desvanece. Entonces, hay un gran reto: no podemos avanzar significativamente si no hay voluntad política”.

Las experiencias de las BVI, las USVI y Puerto Rico muestran por qué la falta de acción decisiva podría ser catastrófica. Líderes políticos y científicos afirmaron que los huracanes del 2017 y otros fenómenos meteorológicos recientes pusieron de manifiesto décadas de carencias en los marcos de desarrollo de los territorios, reglas de construcción, leyes ambientales, prácticas energéticas y otras áreas que los han dejado cada vez más vulnerables al calentamiento global.

En Puerto Rico, María puso en riesgo la vida de sus 3.5 millones de residentes, provocó un exceso de muertes que pudiese sobrepasar las 1,000 víctimas, causó el desplazamiento de 183,000 ciudadanos quienes abandonaron la isla e impactó directamente la industria del turismo, una de las pocas apuestas que tiene el gobierno para relanzar la maltrecha economía. La red eléctrica completa colapsó, más de 472,000 casas fueron severamente destruidas y más de 90,000 familias quedaron sin techo. Casi toda la población quedó a oscuras y sin comunicación por cuatro meses, además fue expuesta a serias amenazas de salud, como agua contaminada y servicios hospitalarios deficientes. Más de seis meses después del huracán, todavía hay 50,000 hogares y negocios sin electricidad y los apagones y problemas con el agua son comunes en toda la isla.

Las BVI recibieron un golpe encima del otro. Irma devastó gran parte de St. Thomas y St. John y, unas dos semanas más tarde, María golpeó la isla de Santa Cruz. Los dos principales hospitales del territorio fueron destruidos y más de 400 pacientes fueron evacuados a los Estados Unidos continentales. Trece escuelas fueron cerradas, más de 100,000 de los 103,000 residentes del territorio perdieron energía y la mayoría de los principales centros turísticos fueron severamente dañados.

Irma había causado estragos similares, donde alrededor del 22 por ciento de las 28,000 personas que viven en las BVI fueron desplazadas y se estima que el 70 por ciento de los edificios sufrieron daños, y muchos de ellos –incluyendo algunos que albergaban oficinas gubernamentales– fueron totalmente destruidos.

Desde esta tormenta, ningún centro turístico importante ha reabierto por completo — un duro golpe a un territorio donde el turismo genera más del 30 por ciento del producto interno bruto y emplea directamente a una de cada tres personas. A partir del 1 de marzo, el número total de habitaciones de hotel disponibles en las BVI era de 336, en comparación con las 2,700 antes de Irma. La industria de alquiler de yates también fue duramente golpeada: los atracaderos marítimos disponibles a partir del 1 de marzo eran 1,584, en comparación con los 3,800 antes de la tormenta.

Otras islas en el trayecto de Irma y María sufrieron pérdidas similares, incluyendo Dominica, San Martín y Barbuda. Esta última fue golpeada tan duro que todos sus aproximadamente 1,800 residentes tuvieron que ser evacuados.

Todas estas islas están lejos de recuperarse de estos dos huracanes, y la nueva temporada de huracanes está a punto de comenzar en dos meses.

“Nuestra infraestructura de recursos naturales — elementos como manglares, humedales, drenajes naturales; los elementos claves que realmente existen para ayudar a la protección contra tormentas e inundaciones — básicamente la habíamos destruido toda antes de que esto sucediera”, dijo la Dra. Shannon Gore, bióloga de las BVI que forma parte del consejo directivo del Fondo Fiduciario para el Cambio Climático designado recientemente. “Estas tormentas básicamente expusieron el hecho de que no deberíamos haber hecho eso. Y si esta no es una llamada de alarma, nada más lo es”.

Cane Garden Bay, por ejemplo, parecía virgen antes de Irma, pero en realidad había enfrentado a presiones crecientes durante décadas que no eran obvias para las decenas de miles de turistas que anualmente visitaban su orilla arenosa flanqueada por palmeras. Los manglares y otros humedales alrededor del pueblo se han dañado o destruido por el desarrollo desorganizado, lo que agrava las inundaciones y las escorrentías de caminos y lugares de construcción poco protegidos, explicó la Dra. Gore. Esas escorrentías, a su vez, dañaron los arrecifes que podrían haber protegido mejor la costa del embate de las olas durante Irma.

Del mismo modo, las emblemáticas barras playeras –muchas de las cuales fueron construidas en violación de una guía de planificación que prohíbe la construcción a 50 pies de la marca de la marea alta– han contribuido a la erosión. Además, el sistema de alcantarillado del pueblo ha estado trabajando demasiado y funcionando mal por años.

Irma fue un claro recordatorio de cómo empeora peligrosamente la exposición de las costas por tales problemas. Todos los bares de la playa sufrieron daños severos o fueron totalmente destruidos y el gobierno tuvo que prohibir temporalmente la entrada al mar de los bañistas debido a los altos niveles de bacteria en el agua causados en parte por el sistema de alcantarillado defectuoso. Aunque algunas de las barras han reabierto desde entonces y otras se están reconstruyendo, a menudo la costa permanece vacía pues los turistas a otras playas no desarrolladas, que no estén bordeadas de edificios destruidos y otros escombros.

Puerto Rico enfrentó una situación similar. Muchas playas fueron cerradas debido a los altos niveles de bacterias y, en algunas áreas, las estructuras de cemento en la costa se derrumbaron.

Continuará…