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La responsabilidad política en el colapso de nuestro planeta

Por: Roberto Savio

El 20 de diciembre, los 28 Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE) se reunieron en Bruselas para discutir el plan de reducción de emisiones preparado por la Comisión, para cumplir con el Acuerdo de París sobre cambio climático. Pues bien, lo que está claro (es) que hemos perdido la batalla para mantener el planeta tal como lo conocemos. Por supuesto, esto puede ser considerado como mi subjetiva opinión personal.

Por lo tanto, voy a proporcionar muchos datos, historia y hechos para ser concreto. Los datos y los hechos tienen un apreciable valor: son útiles para todos los debates, mientras que las ideas no. Entonces, si a Ud. no le gustan los hechos, por favor deje de leer aquí. Usted se librará de un artículo aburrido, como probablemente todos los míos, porque no estoy tratando de entretener, sino de crear conciencia. Además, si deja de leer, se ahorrará la oportunidad de conocer nuestro triste destino.

Como es usual ahora en política, los intereses se anteponen a los valores y la visión. Los ministros decidieron (con alguna resistencia de Dinamarca y Portugal), reducir el compromiso de Europa. Esto va al encuentro de Donald Trump, que abandonó el Acuerdo de París, para privilegiar los intereses estadounidenses, sin ninguna atención al planeta. Por lo tanto, Europa simplemente está siguiéndole.

Por supuesto, los que estamos vivos ahora no pagaremos nada: las próximas generaciones serán las víctimas de un mundo cada vez más inhóspito. Pocas de las personas que en 2015 asumieron en París compromisos solemnes en nombre de toda la humanidad para salvar el planeta, estarán vivos dentro de 30 años, cuando el cambio se vuelva irreversible. Y será también evidente que los seres humanos somos los únicos animales que no defendemos ni protegemos nuestro hábitat.

En primer lugar, el Acuerdo de París fue adoptado por los 195 países participantes, de los cuales 171 ya han suscrito el tratado, en sólo dos años, lo cual está muy bien, excepto que el tratado es solo una colección de buenos deseos, sin ningún compromiso concreto. Para empezar, no establece compromisos específicos y verificables. Cada país decidirá sus propios objetivos y será responsable de su implementación. Es como pedir a todos los ciudadanos de un país que decidan cuántos impuestos quieren pagar y que si no los pagan, no hay ninguna sanción.

En París en 2015 Europa se comprometió a llegar a utilizar el 27% de energías renovables (reduciendo el uso de energías fósiles), fijando un objetivo del 20% para el 2020. Pero, del 27%, bajó al 24,3%. Además, los ministros decidieron mantener los subsidios para la industria de energías fósiles hasta el 2030 en lugar del 2020, como estaba previsto. Y aunque la propuesta de la Comisión era que las plantas de energías fósiles perderían los subsidios si no reducían sus emisiones a 500 gramos de CO2 por tonelada para el 2020, los ministros extendieron los subsidios hasta el 2025.

Por último, la Comisión propuso reducir los biocombustibles (a base de productos de consumo humano, como el aceite de palma) al 3,8%. Así, los ministros, contrariamente a todas sus declaraciones sobre la lucha contra el hambre en el mundo, decidieron duplicarlo, al 7%.

Volvamos ahora al principal defecto del acuerdo de París. Los científicos tardaron dos décadas para concluir con certeza que el cambio climático es causado por las actividades humanas, a pesar de una fuerte oposición, bien financiada por la industria del carbón y del petróleo, que sostenía lo contrario.

El Panel Internacional sobre Cambio Climático, es una organización bajo los auspicios de la ONU, cuyos miembros son 194 países, pero su fortaleza proviene de los más de 2.000 científicos de 154 países que trabajan juntos en el tema del clima.

El debate se prolongó desde 1988 –cuando se estableció el IPCC– hasta 2013, cuando llegaron a una conclusión definitiva: la única manera de detener el rápido deterioro del planeta, consiste en impedir que las emisiones superen los 1,5 grados centígrados sobre la temperatura de la Tierra en 1850. En otras palabras, nuestro planeta ya está deteriorado, y no podemos volver atrás. Hemos quemado demasiada gasolina y emitido demasiados gases contaminantes, que ya están actuando. Pero si detenemos este proceso, aunque nunca podremos cancelar el daño ya causado, que durará algunos miles de años, podemos estabilizar el planeta.

Se considera que la revolución industrial comenzó en 1746, cuando las usinas industriales reemplazaron a los tejedores individuales. Pero comenzó a gran escala en la segunda mitad del siglo XIX, con la segunda revolución industrial. Esto implicó el uso de la ciencia en la producción, inventando motores, ferrocarriles, creando fábricas y otros medios de producción industrial.

Empezamos a registrar las temperaturas en 1850, cuando aparecieron los termómetros. De esta forma, podemos verificar cómo el carbón, los fósiles y otros combustibles comenzaron a interactuar con la atmósfera.

Lo que concluyeron los científicos fue que si superamos los 1,5 grados centígrados con respecto a la temperatura de 1850, cruzaremos irreversiblemente una línea roja: no podremos modificar la tendencia, y el clima quedará fuera de control, con dramáticas consecuencias para el planeta.

La conferencia de París es el acto final de un proceso que comenzó en Río de Janeiro en 1992, con la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo, donde dos líderes ya fallecidos, Boutros Ghali y Maurice Strong, llevaron a cabo la primera cumbre de jefes de Estado sobre el problema del medio ambiente.

Por cierto, vale la pena recordar que Strong, un hombre que dedicó toda su vida a los problemas del medio ambiente, por primera vez abrió la conferencia a los representantes de la sociedad civil, además de las delegaciones gubernamentales. Más de 20,000 organizaciones, académicos y activistas viajaron a Río, iniciando la creación de una sociedad civil global reconocida por la comunidad internacional.

A diferencia de Kioto, se suponía que París sería un acuerdo realmente global, con el fin de incluir la mayor cantidad de países posible. Es un secreto sucio poco conocido que la ONU decidió poner como objetivo no los muy ajustados 1,5 grados centígrados, sino los más apetecibles 2 grados centígrados. Pero desafortunadamente, el consenso es que ya hemos superado los 1,5 grados centígrados. Y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha estimado que los compromisos asumidos por los países en París, si no cambian, nos llevarán a 6 grados centígrados, un aumento que según la comunidad científica haría inhabitable una gran parte de nuestro planeta.

De hecho, en los últimos cuatro años registramos los veranos más calurosos desde 1850. En 2017 tenemos el récord de emisiones en la historia, que han alcanzado 41.5 giga toneladas. De ellos, 90% proviene de actividades relacionadas con los humanos, mientras que las energías renovables (cuyo costo ahora se ha vuelto competitivo con respecto a las energías fósiles), todavía cubren solo el 18% de la energía consumida en el mundo.

Hablaremos ahora de otro secreto sucio importante.

Mientras discutimos sobre cómo reducir el uso de fósiles, estamos haciendo lo contrario. En este momento, gastamos 10 millones de dólares por minuto para subsidiar la industria de los fósiles.

Según la ONU, solo considerando los subsidios directos, estos se sitúan entre 775 mil millones de dólares a 1 billón de dólares. La cifra oficial solo en el G20 es de 444 mil millones. El Fondo Monetario Internacional ya ha aceptado la opinión de economistas que sostienen que los subsidios no son solo dinero en efectivo: es el uso de la tierra y la sociedad, así como la destrucción del suelo, el uso del agua, los aranceles políticos (las llamadas externalidades, el costo que existe, pero que no está incluido en el balance de las empresas). Si tenemos en cuenta esto, llegamos a la friolera de 5.3 billones: fueron 4.9 billones en 2013. Eso representa el 6.5% del Producto Bruto global y eso es lo que les cuesta usar energías fósiles a los gobiernos, a la sociedad y a la tierra.

Este hecho no ha sido difundido por los medios de comunicación. Pocos conocen la fuerza de la industria de los fósiles. Trump quiere reabrir las minas de carbón, no solo porque esto atrae los votos de aquellos que perdieron un trabajo obsoleto, sino porque la industria de los fósiles financia el Partido Republicano. Los multimillonarios hermanos Koch, los mayores propietarios de minas de carbón de Estados Unidos, declararon haber “invertido” 800 millones de dólares en la última campaña presidencial.

Algunos podrían decir que estas cosas suceden en Estados Unidos, pero de acuerdo con la respetada organización Transparencia Internacional, en Europa hay más de 40.000 lobistas que actúan para ejercer influencia política. El Observatorio Corporativo de Europa, que estudia el sector financiero, descubrió que estos grupos de presión gastan 120 millones de euros (143 millones de dólares) al año en Bruselas y emplea a 1.700 cabilderos. Se estableció que presionan sin respetar las normas legales, con más de 700 organizaciones, superando siete veces el número de sindicatos y organizaciones de la sociedad civil.

El poder de la industria de fósiles explica por qué en 2009 los gobiernos ayudaron al sector con 557 mil millones de dólares, mientras que toda la industria de las energías renovables recibió solo entre 43 y 46 mil millones de dólares, según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía.

Está claro que los ciudadanos no tienen idea de que una parte de su dinero está manteniendo con vida y con mucho lucro a una industria clave en la destrucción de nuestro planeta, que sabe muy bien que hemos superado las 400 partes por millón de CO2 en la atmósfera, cuando la línea roja había sido establecida en 350 ppm. Pero la gente no lo sabe, y así continúa esta espectacular fiesta de hipocresía.

En 2015, la ONU realizó una amplia encuesta donde participaron 9,7 millones de personas. Se les pidió que eligieran como prioridades seis de 16 asuntos. El primer elegido, con 6.5 millones de preferencias, fue “una buena educación”. El segundo y el tercero, con más de 5 millones de preferencias, fueron “un mejor sistema de salud” y “mejores oportunidades de trabajo”.

El último de los 16 temas, con menos de 2 millones, fue el “cambio climático”, que también resultó último en las preferencias de los países pobres, pese a que serán las principales víctimas del cambio climático. Los 4,3 millones de participantes, de los países más pobres, pusieron en primer lugar la educación (3 millones de preferencias); el cambio climático fue el último, con 561.000 votos… Ni siquiera en Polinesia, Micronesia y Melanesia, cuyas islas están por desaparecer, el cambio climático apareció en primer lugar. Esta es una prueba contundente de que las personas no se dan cuenta de que hemos llegado al umbral de la supervivencia de nuestro planeta tal como lo conocemos desde hace miles de años.

Por lo tanto, si los ciudadanos no están conscientes y no están preocupados, ¿por qué lo habrían de estar sus políticos? La respuesta es porque son elegidos por los ciudadanos para representar sus intereses y no pueden tomar decisiones fundamentales ¿Cómo suena esto en sus oídos? Cabilderos luchando por intereses, que se presentan ofreciendo empleos y estabilidad.Y ahora, expongamos un último secreto sucio, para mostrar cuán lejos estamos de alcanzar el control de nuestro clima. Además de lo que ya hemos dicho, hay un tema muy importante que incluso se ha debatido en París: los acuerdos se refieren exclusivamente a la reducción de las emisiones de la industria de los fósiles. Otras emisiones se han ignorado por completo.

Un nuevo filme documental, “Cowspiracy: The Sustainability Secret” (Conspiración: el secreto de la sostenibilidad), producido por Leonardo di Caprio,https://www.youtube.com/watch?v=JyTFZefMvZ8 , ha clasificado muchísimos datos sobre el impacto de la ganadería en el cambio climático. Son considerados de cierta forma exagerados. Pero sus dimensiones son tan grandes que, de todos modos, añaden otro clavo a nuestro ataúd.

Los animales emiten metano, no emiten CO2, pero el metano es al menos 25% más dañino que el CO2. La ONU reconoce que, si bien todos los medios de transporte, desde automóviles hasta aviones, contribuyen al 13% de las emisiones, las vacas lo hacen en un 18%…

Pero el verdadero problema es el uso del agua, un tema clave que no tenemos forma de abordar en este artículo. El agua es considerada incluso por los estrategas militares, como una muy próxima causa de conflictos, como el petróleo lo ha sido durante mucho tiempo.

Para producir medio kilo de carne se necesitan usa 10.000 litros de agua. ¡Eso significa que una hamburguesa es equivalente a dos meses de duchas…! Para obtener 1 litro de leche, se necesitan 1000 litros de agua. Las personas en todo el mundo usan una décima parte de lo que necesitan las vacas. El ganado usa el 33% de toda el agua disponible y el 45% de la superficie aprovechable del planeta. Además, es la causa del 91% de la deforestación de la Amazonía y producen 130 veces más desechos que los seres humanos.

La cría de cerdos en Holanda está creando serios problemas porque sus desechos ácidos están reduciendo las tierras utilizables. Y el consumo de carne está aumentando muy rápidamente en Asia y África, ya que se considera un objetivo a alcanzar los niveles de consumo de los países ricos.

A este grave impacto en el planeta, se ha unido una fuerte paradoja de sostenibilidad para la población humana. Actualmente somos 7,590 millones de personas y pronto llegaremos a 9,000 millones. La producción total de alimentos en el mundo podría nutrir de 13 a 14 mil millones de personas. De estos alimentos, una parte considerable se desperdicia y no llega a las personas (tema para un artículo separado). La comida para los animales podría alimentar a 6 mil millones de personas y tenemos mil millones de personas muriendo de hambre. Esto prueba lo lejos que estamos de utilizar los recursos racionalmente para los habitantes de la Tierra. Tenemos suficientes recursos para todos, pero no los administramos racionalmente. El número de obesos ha igualado al de las personas que mueren de hambre.

La solución lógica en esta situación sería llegar a un acuerdo sobre una gobernanza global, en el interés de un planeta para la humanidad. Sin embargo, vamos en la dirección opuesta. El sistema internacional está asediado por el nacionalismo, que hace cada vez más imposible llegar a soluciones significativas.

Concluyamos con un último ejemplo: sobrepesca. Han pasado dos décadas desde que la Organización Mundial del Comercio (que no forma parte de la ONU y se construyó en disparidad con el foro mundial) trata de llegar a un acuerdo sobre la pesca excesiva con mega redes, que recolectan una enorme cantidad de peces: 2.7 billones, de los cuales solo se usa una quinta parte y se botan los cuatro quintos restantes.

En la última conferencia de la OMC celebrada el 13 de diciembre en Buenos Aires, los gobiernos tampoco pudieron llegar a un acuerdo sobre cómo limitar la pesca ilícita. Los grandes peces han disminuido el 10% desde 1970. Y estamos explotando un tercio de todas las reservas. Se estima que la pesca ilegal coloca entre 10 mil millones y 23 mil millones en el mercado negro, según un estudio de 17 agencias especializadas, con una lista completa de nombres. Y nuevamente, los gobiernos gastan 20 mil millones de dólares por año para financiar el aumento de su industria pesquera… otro ejemplo de cómo los intereses se anteponen al bien común.

Creo que ahora tenemos suficientes datos para darnos cuenta de la incapacidad de los gobiernos para tomar en serio sus responsabilidades, porque disponen de la información necesaria para saber que nos dirigimos hacia un desastre.

En un mundo normal, la declaración de Trump de que el control del clima es un cuento chino, y que se inventó contra los intereses de Estados Unidos, debería haber causado una conmoción global. Además, si bien las políticas internas de Trump son una cuestión estadounidense, el clima está afectando a los 7.590 millones de habitantes del planeta, y Trump fue elegido por menos de una cuarta parte de las personas con derecho a voto de USA: aproximadamente 63 millones. Demasiado poco para imponer decisiones que afectan a toda la humanidad.

Actualmente, los ministros europeos se rigen por un proverbio que dice “el dinero habla y las ideas murmuran…” Hay muchos que se están preparando para especular sobre el cambio climático. Ahora que hemos perdido el 70% de hielo del polo norte y las compañías navieras se preparan a utilizar la Ruta del Norte, lo que reducirá el costo y la duración del transporte en un 17%. Y la industria vinícola británica, desde el calentamiento del planeta, está aumentando la producción en 5% cada año.

Los viñedos plantados en el sur de Inglaterra, con un suelo calcáreo, ahora se los compran los productores de Champagne, que planean mudarse allí. El Reino Unido ya produce 5 millones de botellas de vino y vinos espumosos, los que se venden todos. Esta Navidad, el espumante local superará a los champañas, cavas, prosecco y otras bebidas navideñas tradicionales.

Hemos registrado en vano, el aumento de los huracanes y las tormentas, también en Europa, y una propagación récord de incendios forestales. La ONU estima que al menos 800 millones de personas serán desplazadas por el cambio climático, lo que hará inhabitable varias partes del mundo. ¿A dónde irán? No a los Estados Unidos ni a Europa, donde son vistos como invasores.

No olvidemos que la crisis siria se produjo después de cuatro años de sequía (1996-2000) que desplazó a más de un millón de campesinos a las ciudades. El consiguiente descontento alimentó la guerra, que hasta ahora contabiliza 400,000 muertos y seis millones de refugiados. Cuando los ciudadanos se percaten de los daños, será demasiado tarde. Los científicos piensan que será nítidamente evidente después de treinta años.

Entonces, ¿por qué nos preocupamos ahora? Ese es un problema para la próxima generación. Las multinacionales continuarán ganando dinero hasta el último minuto, con la complicidad de los gobiernos y su apoyo, así que, aprovechemos la marea del cambio climático.

Vamos a comprar una buena botella de champán británico, para beberlo en una línea de cruceros de lujo sobre el Polo, y dejemos que la orquesta siga tocando, ¡como lo hizo en el Titanic hasta el último minuto!

Roma, diciembre 2017

Reproducido de www.cubadebate.cu

La celebración de Andy Montañez

Tras un recuento visual de la trayectoria de Andy Montañez, apareció el querendón de la salsa de Puerto Rico vestido de blanco. Un verano en Nueva York marcó el inicio de las próximas tres horas de baile y celebración. A partir de las 9:30 de la noche y en víspera de la Noche Buena, Montañez hizo gala de sus 55 años de carrera musical en este género. Don Perignon y su orquesta ya habían tocado por la pasada hora para homenajear el éxito local e internacional del apodado Niño de Trastalleres.

La planta baja del Coliseo José Miguel Agrelot se convirtió en un mar de parejas que marcaban la clave con sus cuerpos. Poco a poco, se iban incorporando a la pista personas de bailar variado y físicamente diversas, pero cuya alegría común se manifestaba en sus sonrisas. Luego de haber pospuesto el concierto debido a la llegada del huracán María, el pasado 23 de diciembre los fanáticos de la salsa y de Andy hallaron en aquella noche una razón para festejar la Navidad y continuar superando el azote del fenómeno atmosférico categoría cuatro.

En los malos tiempos no siempre se puede tener la buena cara que indica el dicho, sin embargo, ciertamente el sonido de la orquesta de Andy y el desempeño de invitados que lo acompañaron en tarima como Antonio Cabán Vale (El Topo), Danny Rivera y Julio César Sanabria alegraron a los miles de seguidores que acudieron al concierto.

Más de una veintena de canciones que han llevado a Andy al estrellato caracterizó el repertorio del evento. Julia, Acompáñame, Lo que Dios me dio y A veces me pregunto fueron los temas del primer segmento. Como recordatorio de la época de Dimensión Latina, esa primera parte del concierto bailable cerró con la interpretación de Cantante errante y la proyección de imágenes de esos tiempos.

El momento más conmovedor del concierto estuvo a cargo de Danny Rivera cuando cantó Yo quiero un pueblo. Decenas de banderas de Puerto Rico, de todos los tamaños, aparecieron entre el público que permaneció en pie. Emotivo fue por lo que expresa la letra y por cantarse en estos momentos que atraviesa la isla. Asimismo, el instante más gracioso fue cuando entró a la tarima Carmen Nydia Velázquez con su personaje cómico de Susa Cruz. Julio César Sanabria, por otro lado, hizo alarde de su habilidad en la improvisación al dedicarle valiosas décimas a Andy con el pie forzao “El Niño de Trastalleres”.

Entre los varios segmentos en los que se dividió el espectáculo, Andy Montañez agradeció la presencia de todos y todas y dijo que se sentía dichoso por el cariño que le ha expresado la gente a lo largo de sus 55 años de carrera. Aprovechó otro de los intermedios para resaltar la asistencia de gran parte de su numerosa familia y la del exprisionero político Oscar López Rivera.

El segundo segmento fue un homenaje a Pellín Rodríguez. Con unos altos magistrales, Andy interpretó el sencillo Amor por ti, a pesar de que él mismo mencionara que llegó a los 55 con poca voz. Este momento del concierto fue representativo del acierto de producción en cuanto a los visuales que acompañaban cada tema: Pellín Rodríguez cantaba el mismo tema en un vídeo clip y Andy lo continúo en vivo.

Para el tercer fragmento subieron a la tarima Freddy Kenton y Roberto Roena a cantar junto a Andy El swing y Jala Jala. Demás está mencionar que se encendió la pista de baile con estos dos temas. El próximo segmento se distinguió por la interpretación de Verde Luz que realizó El Topo y por la de Vagabundo que hiciera Rey, uno de los hermanos del homenajeado.

Luego de la intervención de Susa Cruz, quien jocosamente insinuó que en ese concierto no se había cantado nada de Navidad, Andy interpretó Asalto navideño y una mezcla de varios temas de esta época del año. El final del espectáculo estuvo precedido por la acostumbrada falsa salida de los artistas. En esta ocasión, Andy entró nuevamente al escenario acompañado de pleneros y cabezudos, y cantando una de los temas favoritos del público: Quien no se siente patriota. La pantalla gigante tras los artistas volvió a resaltar en esta ocasión al mostrar imágenes de eventos que han merecido el reconocimiento de Puerto Rico mundialmente. Sin duda, Andy Montañez celebró con el pueblo su experiencia musical.

Faena política contra Carlos Severino Valdés

ccotto@claridadpuertorico.com

Una faena política, envidias profesionales, menosprecio por la verdad y la justicia, estas actitudes que acumulan los activistas del Partido Nuevo progresista (PNP) en todas las esferas públicas en donde se encuentran, incluyendo los medios de comunicación,  aparentemente son las razones  que mueven la faena en contra del exrector del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) doctor Carlos Severino Valdez y por el expresidente Urayoán Walker, por el asunto de la Becas Presidenciales.

El pasado martes 19 de diciembre la jueza municipal Geisa Marrero Martínez, encontró causa para arresto contra el los dos exfuncionarios. Contra el exrector Severino Valdez se le encontró causa en dos cargos por infracciones al artículo 4.2 (b) de la Ley de Ética Gubernamental; tres violaciones a la sección 254 del Código Penal que prohíbe la intervención indebida en operaciones gubernamentales y un cargo por violación al artículo 262 del Código Penal sobre omisión en el cumplimiento del deber.

En el caso del exPresidente se le encontró causa por tres violaciones al artículo 264 (b) del Código Penal por malversación de fondos en relación a las tres becas y una violación al artículo 262 omisión del cumplimiento del deber; dos violaciones al artículo 4.2 (b) de la Ley de Etica Gubernamental -que prohibe a un servidor público utilizar las facultades de su cargo para beneficiar a terceros.

“Lamentablemente, a base del expediente de la fiscalía que contenía las declaraciones juradas del infame informe de investigación inicial, la jueza determinó que eso era suficiente para proceder con la radicación de varios de los cargos contra el Dr. Carlos Severino presentados por el FEI. Ello, en total abstracción del informe final de la UPR que releva a este de toda responsabilidad y falta incluso a nivel administrativo”, fue la inmediata reacción del Colectivo por la Justicia Carlos Severino, ante los resultados de la vista. “Aunque el que se permita el inicio de los procesos penales en estas vistas, pues el requerimiento de prueba por fiscalía es de una mera «cintilla» y no se presenta prueba de defensa, estábamos esperanzados en que el tribunal examinaría el informe exculpatorio, en lugar de meramente proceder con el formalismo de aceptar las declaraciones juradas.

El proceso se inicia entonces con la vista preliminar, donde se permite un mayor espacio para cuestionar la prueba de fiscalía. Continuamos todavía más firmes en la defensa de la integridad e inocencia del Dr. Severino, en condena de las prácticas de abuso de poder y discriminación que claramente denota este proceso abusivo e injustificado”, manifestó el grupo.

Las acusaciones fueron presentadas por las fiscales del Panel del Fiscal Especial Independiente (PFEI) Iris Meléndez Vega y Zulma Fuster.

La controversia por las Becas Presidenciales que culminaron en las acusaciones inició a mediados de 2016 cuando el representante estudiantil del Recinto de Río Piedras, ante la Junta de Gobierno (JG) de la UPR, cuestionó la otorgación de las BP. En aquel momento la JG nombró a una Comisión Investigativa sobre los procesos de las becas Presidenciales. La comisión estuvo integrada por los licenciados, Samuel Céspedes Soto, Dora Monserrate Peñagarícano y José A Casillas Fernández. Tras el informe la JG en julio de 2016 destituyó de sus cargos a Severino Valdez y Walker.

A juicio del veterano abogado litigante Luis Abreu Elías, si él fuese el abogado que redactó el informe de la Comisión él mismo pediría su desaforo y denunció que el informe revela una total falta de conocimientos de los procedimientos administrativos de la UPR y de otras leyes. Abreu Elías expuso que el reglamento de la UPR establece que los reclutamientos de personal académico se hacen ya sea por convocatoria o por competencia. Sin embargo es la misma JG la que aprueba una certificación donde establece que las becas presidenciales, son para otorgarse a estudiantes de buen resultado académico y es a los decanos a quienes corresponde considerar quienes pueden ser candidatos a profesores. Ante esta contradicción varios sectores universitarios desde hace un tiempo habían recomendado que se atemperara el reglamento con la certificación de las BP. La JG entonces emite la certificación 72 (2006-2007) y anula la certificación 103 (1988 1989). La nueva certificación autoriza al presidente y le da absoluta discreción para establecer las reglas bajo las cuales se otorgan las BP. Abreu Elías, puntualizó que aun cuando sectores académicos le han insistido a la JG a que atempere el reglamento para que se entienda que la certificación de las BP no es una excepción y que tiene el mismo valor de ley, la Junta de Gobierno hasta el día de hoy no ha tomado ninguna acción sobre el particular por lo que está vigente lo que establece el reglamento y está vigente la certificación.

De hecho en el informe que Severino Valdez le entregó a la JG refutando el informe de la comisión, presenta que el informe alude a fuentes jurídicas ya derogadas, como es el caso de la certificación 103 y no observa la nueva certificación 72.

Otro aspecto del cual llamó la atención el entrevistado es que ni la certificación 72, ni las instrucciones de la Administración Central de la UPR no establecen ningún método de publicidad para divulgar la disposición de las becas, reiteró que la selección de los candidatos las hacen los decanos luego de auscultar a sus facultades y recalcó que una vez más la JG no ha cambiado este procedimiento. En el caso de Severino Valdez defendió que éste le comunico a los decanos sobre la disposición de las becas.

El veterano litigante atribuyó sin reparos que es el comentarista político y abogado Carlos Díaz Olivo, profesor de la Escuela de Derecho, quien ha impulsado que el asunto de las becas presidenciales de la UPR haya llegado al Departamento de Justicia y por ende al PFEI . Primero presionó para que la JG nombrara a tres personas -dos de ellos estudiantes que fueron los que emitieron el informe que estableció que se violó una certificación de la Junta que no esta vigente. Agregó sobre el informe de la comisión el que se le atribuye a Severino Valdez que dio distintas indicaciones para cada uno de los becados, dando a entender que eso estaba mal “pero es que no cabían en otra forma ignoran cual era la norma vigente que siguió Severino e hicieron un informe plagado de ignorancia y cobraron por eso”, denunció. El costo del citado informe fue de $108 mil dólares.

Sobre este informe la JG de la UPR no siguió el debido procedimiento de ley para con los afectados y a los seis días de haber recibido el informe despidió a ambos funcionarios. Todo indica que la Junta de Gobierno reflexionó sobre su proceder y luego de recibir la refutación del rector Severino Valdez al informe de la comisión, entonces contrata a la ex juez administradora de la Administración de Tribunales, licenciada Mercedes Bauermestier para que lleve a cabo otra investigación. La investigación de la licenciada Bauermestier establece que no hubo ninguna violación de ley y menos violación penal. Para Abreu Elías la JG ignoró el informe de Bauermestier y no hizo nada más respecto al asunto, “quien debería estar acusada es la Junta de Gobierno incluyendo la declaración jurada de Díaz Olivo”, expresó el entrevistado.

Respecto al hecho de que la juez Marrero Martínez no le permitió a la defensa del exrector presentar como evidencia exculpatoria el informe de Bauermestier, Abreu Elías, afirmó que se supone que el juez no puede negar el presentar prueba y que el documento es admisible bajo el argumento de que había prueba esculpatoria, “la juez se supone que debió leerlo mi impresión es que no lo leyó”.

El entrevistado denunció que este caso es una tarea política y por último levantó el que fueron 13 las becas que se otorgaron, tres solo son del recinto de Río Pierdas y todos los recintos siguieron el mismo proceso, entonces, por qué no están acusados el resto de los rectores.

En la línea de esta interrogante en el informe preparado por la licenciada Baurmeister, ésta indica que la ausencia de normativa y de directrices claras por parte de la Administración Central, afectó a las acciones que se tomaron al respecto en todos los recintos y no sólo en el recinto de Río Pierdas. Dice el informe: “No se ha podido identificar documento alguno a nivel sistémico que contenga instrucción o normativa sobre cómo llevar a cabo el proceso para la recomendación de candidatos a Beca Presidencia o que establezca el requisito de publicidad”.

Luego añade: “La Administración Central no hizo convocatoria pública para recibir solicitudes a Beca Presidencial. Los recintos y unidades institucionales tampoco lo hicieron”.

Los que realmente levantan a Puerto Rico

A ,tres meses del paso del huracán María por Puerto Rico, la evaluación de la mayoría de los puertorriqueños de dentro y fuera de la isla, y de la comunidad internacional sigue siendo la misma: ni el gobierno federal ni el local han sabido –han querido– atender la emergencia nacional desarrollada a raíz del fenómeno atmosférico.

Las primeras semanas luego del embate, mientras los y las puertorriqueñas hacían largas filas con la esperanza de calmar alguna necesidad básica, se hacía obligatorio el tema del manejo de la situación en Puerto Rico por parte del gobernador y las autoridades pertinentes.

Tras días de espera, cuando por fin llegaban suministros de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) a algún pueblo de la isla, la gente reaccionaba con molestia porque no se le podía llamar alimento a los productos altos en sal o azúcar que repartía esa agencia. El sentir se repetía a diario, más cuando a la tercera semana de María los avances en telecomunicación (44%), electricidad (11.70%), agua (56.24%) y distribución de comida eran más lentos de lo esperado.

El país se encontraba sumergido en el desánimo y el sentimiento era general: malestar por las acciones del presidente Donald Trump a su llegada a la isla, por la inacción de FEMA respecto a los toldos azules, por la decisión unilateral del Departamento de Educación de mantener las escuelas cerradas aunque ya contaran con servicio de electricidad y agua potable, por el tiempo perdido en las largas filas para realizar cualquier diligencia necesaria, por la merma en la distribución de artículos a los supermercados…

Sin embargo y para contrarrestar esa crisis social e ineficiencia del aparato gubernamental, decenas de iniciativas de base comunitaria apostaron –muchas de ellas continúan con el esfuerzo– a la solidaridad para contribuir a la redirección de la isla. Durante todo este tiempo, estos colectivos han trabajado arduamente abriendo caminos, podando árboles, llevando suministros, preparando alimentos, dando fortaleza emocional, limpiando fincas, poniendo toldos, ofreciendo experiencias educativas y culturales, entre otras ayudas.

Aunque no bastaría este escrito para reseñar todas las organizaciones que se han gestado tras María, sí alcanza el espacio para destacar la labor de algunas de ellas. En el oeste de Puerto Rico, por ejemplo, dos proyectos que han estado trabajando son la Brigada Solidaria del Oeste y el Instituto Universitario para el Desarrollo de las Comunidades, adscrito al Recinto Universitario de Mayagüez (RUM). El primero fue organizado luego de María; el segundo cuenta con años de experiencia en el quehacer comunitario.

“Sabíamos que lo que venía no iba a estar fácil, pero sobre todo que la inacción del gobierno estatal y federal para atender los problemas del oeste iba a ser una realidad. Así que, ante este panorama, nos empezamos a organizar en una iniciativa que ha identificado las necesidades en los sectores más remotos del oeste, en barrios de Las Marías, Maricao, Mayagüez, Añasco, Aguada, Cabo Rojo, los ha visitado y llevado alimentos”, expresó una de las portavoces de la Brigada Solidaria del Oeste, Raquela Delgado-Valentín. Además, esta brigada ha apoyado económicamente y con personal a diferentes comedores sociales que se han autogestionado por y en las mismas comunidades.

Por su parte, la directora del Instituto Universitario para el Desarrollo de las Comunidades, Luisa Seijo-Maldonado, expuso que este proyecto universitario involucra a profesores, profesoras y estudiantes del RUM. Hace años este instituto ha vinculado la sala de clase con experiencias de colaboración en distintas comunidades a través de toda la isla. De los esfuerzos del Instituto se han beneficiado más de 500 familias de sectores como Añasco playa, El seco y La salud en Mayagüez, Corozo en Cabo Rojo, Naranjales en Las Marías, y Las indieras en Maricao.

De otro lado, a través de la iniciativa Plato Caliente, Rafael Rodríguez tuvo la intención de repartir comida caliente gratuita a deambulantes y personas de escasos recursos residentes de municipios o sectores como Carolina, Hato Rey, Cataño, Río Piedras, Bayamón, Canóvanas. Para confeccionar los alimentos, que llegaron a ser 2 mil servicios de almuerzo diarios, Rodríguez reunión un grupo de voluntarios, solicitó donativos y utilizó las cocinas de los restaurantes el Grillón y el Psycho Deli en la calle Cerra en Santurce, Di Palma en Condado, Agua Viva en Viejo San Juan y Flor de Parcha en Río Piedras.

Igualmente, a partir del Centro para el Desarrollo Político, Educativo y Cultural (CDPEC), iniciado en 2011, se han formado varios proyectos de comedores sociales y de centros de apoyo mutuo que han estado al servicio de distintas comunidades durante estos tres meses tras el paso de María. En ese sentido, la misión del CDPEC es generar experiencias de autogestión educativa, cultural y política que faciliten un mejor entendimiento del mundo, desarrollando en los involucrados e involucradas sus habilidades de análisis, trabajo colectivo y empoderamiento social.

Desde Vieques, la iniciativa Finca Consciencia ha aportado al restablecimiento de la Isla Nena antes del paso del huracán. Mediante tres proyectos, trabajan con una agricultura resiliente de base comunitaria, que produce alimentos de forma saludable y accesible para todas y todos, y que tiene la firme intención de eliminar las inequidades existentes a través de la soberanía alimentaria. Luego de María, han aportado a las comunidades viequenses con un comedor social, actividades educativas, clínicas de acupuntura, entre otros.

Por su parte, en la coyuntura del huracán, el Museo de Arte Contemporáneo con su iniciativa “El Mac en el Barrio” logró impactar a diferentes comunidades de Santurce y Río Piedras como Machuchal, Tras Talleres, Los Lirios, San José, Buenos Aires e Hipódromo. A principio de octubre y por tres semanas consecutivas, el MAC sirvió de centro de servicios para la comunidad con la ejecución de un programa educativo y cultural de emergencia que trabajó con tres componentes principales: un programa escolar de corta duración dirigido a 70 estudiantes de 4 a 16 años; un programa de apoyo psicosocial para adultos mayores y sus familiares, y una fase de actividades artísticas y culturales para el disfrute del público general.

Según piensa Marianne Ramírez, directora ejecutiva del MAC, “en todo este proceso las fundaciones sin fines de lucro y de base comunitaria han dado cátedra en términos de su agilidad. Son los líderes comunitarios los que tienen el conocimiento de las necesidades de la gente. Yo creo que una cosa importante que se ha dado es la organización comunitaria. El gobierno tiene que contar con este tipo de organizaciones para que, si vuelve a surgir un fenómeno natural – de esta magnitud – pueda responder con más efectividad”.

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El nuevo año del zar

En diciembre de 1916, en medio del desastre que representaba la Primera Guerra Mundial para los ejércitos rusos, el zar Nicolás II escribió en su diario que el año que terminaba había sido “maldito”, pero que seguramente el 1917 sería mejor. A pesar de su pensamiento “positivo” y de los rezos que el muy devoto monarca debió haber encargado, ya sabemos lo que le ocurrió a él y a su régimen en aquel nuevo año.

En diciembre 2016, a la espera del nuevo año, muchos puertorriqueños recurrieron al mismo pensamiento positivo del monarca ruso un siglo antes porque también había razones de sobra para aspirar a un cambio. Al cabo de una década en declive, con la recesión económica trasmutada en depresión, buena parte de los puertorriqueños decíamos que no se podía aguantar más y esperábamos que el nuevo año nos trajera algún alivio.

Sin embargo, el mismo comienzo de 2017 nos avisó que las penurias no terminaban cuando en los primeros meses la Junta que nos gobierna impuso un súper austero plan fiscal que aceleraría la caída económica. La implantación de ese plan draconiano estaría en manos de una nueva administración de gobierno liderada por Ricardo Rosselló, un inexperto aspirante a científico que llegaba con aires de salvador y quien de inmediato se rodeó de gente muy similar a él.

Cuando llegó la temporada de huracanes en el segundo semestre ya las expectativas positivas del nuevo año habían desaparecido. La Junta exigía medidas adicionales de austeridad y acudía al tribunal para que las impusiera, mientras desde los gobiernos de aquí y de allá no aparecía una sola idea que apuntara hacia una nueva estrategia de desarrollo económico con visos de realidad. Todo indicaba que nos encaminábamos hacia otro año perdido en el que el lento hundimiento económico y el desasosiego social seguiría acentuándose.

Al llegar el noveno mes del año, las autoridades públicas responsables de crear y mantener la vital infraestructura que sostiene la actividad económica –Energía Eléctrica, Acueductos, Carreteras y Puertos– estaban en igual o peor situación que el gobierno central. Con ingresos menguados, desprovistas de crédito y operando con presupuestos que sólo daban para lo más básico, las mencionadas autoridades se hundieron aún más con el peso de los nombramientos políticos que otra vez llegaron como enjambre hambriento. El pequeño esfuerzo que había hecho la administración anterior para “profesionalizar” la administración de estas entidades, todas de importancia vital ante cualquier expectativa de cambio, desapareció tan pronto se nombraron las nuevas juntas de directores. Allí llegaron aquellos a quienes se les debía favores desde la última campaña política junto con ahijados de los nuevos líderes. Uno de aquellos ahijados se llamaba Ricardo Ramos.

El panorama de las autoridades públicas era tan desesperanzador, debido al enjambre de políticos que las invadió, que la propia Junta le “recomendó” al gobernador Rosselló que cesara la práctica de llenar de fieles sus juntas de directores. Pero desde Fortaleza ni siquiera movieron un dedo.

Entonces en el noveno mes nos visitaron dos señoras llamadas Irma y María quienes, aunque estuvieron poco tiempo en nuestro país, nos dejaron recuerdos imperecederos.

Lo que sucedió tras la partida de estas dos señoras no es necesario describirlo porque todo posible lector de este artículo lo conoce muy bien porque lo vivió y lo sigue viviendo. Sólo es pertinente decir, como conclusión, que aquel gobierno inexperto de principios de año, cargado de favorecidos políticos y de ahijados, multiplicó los horrores de los huracanes. Desde que las señoras Irma y María finalmente se fueron el 20 de septiembre hasta el final del año, nuestro país retrocedió al siglo XIX y, en ciertos lugares, a la edad de bronce.

Y si el gobierno isleño, con la Junta a cuestas, probó ser incompetente, los que vinieron a auxiliarnos, muestran similar característica. El ya olvidado jefe de la AEE, Ricardo Ramos, fue reemplazado por el muy pomposo Cuerpo de Ingenieros del Ejército quienes, por eso de dar un pequeño ejemplo, en tres meses sólo han podido traer a Puerto Rico alrededor de 10 mil postes para el alumbrado público de los 52 mil que a principios de octubre se estimaron necesarios.

Junto al pomposo Cuerpo de Ingenieros ha estado FEMA, de cuya incompetencia mejor no hablamos. Lo único que nos falta añadir es que, además del Cuerpo y de FEMA, llegaron en son de auxiliadores decenas de senadores y representantes, acompañados de ayudantes y relatores. Todos nos miraron, mejor dicho, nos inspeccionaron, se condolieron de nuestra desgracia y tras exprimirse una que otra lágrima, asfixiados por el calor tropical, se fueron. Dos meses después, todos los que vinieron a inspeccionar los daños y a retratarse abrazando algún refugiado, votaron a favor de una nueva ley federal de impuestos que le asesta un golpe a las empresas manufactureras que sobrevivieron los huracanes.

En esas estamos al llegar al final del año 2017. Como el zar ruso en 1916, volvemos a pasar revista sobre el año que termina y a mirar esperanzado hacia el que comienza. Lo que le pasó al zar Nicolás en 1917 se parece mucho a lo que ocurrió en Puerto Rico en 2017. Las esperanzas que lanzamos todos al aire en diciembre de 2016, como las del devoto zar, no funcionaron. Ahora que volvemos al mismo ritual para recibir el 2018 tenemos que rogar porque no nos suceda lo mismo que aquel ex monarca en 1918.