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Recuento de los estragos de María en la montaña

CLARIDAD

Según el informe de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), regiones de Adjuntas, Jayuya, Ciales y Morovis, así como de Patillas, Maunabo, Yabucoa y Naguabo continúan sin energizar. A pesar de que el gobernador Ricardo Rosselló aseguraba que el 95 por ciento del país contaría con energía eléctrica el pasado 15 de diciembre, una vez cumplido el plazo para alcanzar esa meta la generación del esencial servicio es del 69 por ciento.

Y es que si duras fueron las casi 20 horas que permanecieron los vientos de 155 millas por hora dentro de Puerto Rico, más fuertes han sido los meses siguientes. El embate atmosférico ha resultado en el destape de una colonia administrada por la corrupción y la ineptitud. Ni las compañías subcontratadas por Whitefish, ni el contrato millonario que le dieron a esa compañía norteamericana, ni la presencia de la fuerza militar de Estados Unidos pudieron restablecer el servicio de energía eléctrica en su totalidad.

Quizás el que la política partidista que impera en Puerto Rico no permitiera la intervención que solicitó rápidamente la comunidad internacional fue una de las fallas más grandes en el proceso de reponer con prontitud la generación de energía y atender otras emergencias. No obstante, la respuesta inmediata de la AEE y el primer mandatario siempre ha sido: “Estamos trabajando para darle servicio lo más pronto posible a los abonados. Hemos tenido unas dificultades de falta de materiales”, tal como dijo el pasado jueves Carlos Alvarado Torres, jefe de Operaciones Técnicas.

El también ingeniero continuó diciendo que “ahora” es que el panorama ha comenzado a cambiar, pues “se está normalizando la llegada de materiales”. Precisamente, otro de los inconvenientes presentados tras María fue la llegada y distribución de postes y cables para devolver la energía eléctrica, así como de artículos de primera necesidad donados por otros países o por la diáspora puertorriqueña en Estados Unidos.

Echando la mirada atrás, hacia el 25 de septiembre por ejemplo, se recordarán los reportajes radiales que informaban las condiciones en las montañas de la Cordillera Central, que estaban cubiertas por las planchas de zinc que los fuertes vientos arrastraron, dejando desprovistas de techo a cientos de casas de la zona central.

En Aibonito, por mencionar un municipio de la región montañosa, la fragilidad de la gran cantidad de casas de madera y los deslizamientos de terreno fueron causas de preocupación para los residentes de ese pueblo, uno de los de mayor altura en la isla, con 2,000 pies sobre el nivel del mar. De hecho, según las reclamaciones a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), unas 70 mil viviendas fueron totalmente destruidas en la isla tras el huracán categoría cuatro.

Por otro lado, en Orocovis las fuertes lluvias dejaron carreteras sepultadas por lodo, piedras, árboles, bambúes y postes del tendido eléctrico. El pueblo quedó totalmente incomunicado, mientras brigadas municipales, de la Guardia Nacional y de voluntarios, abrían paso entre los deslizamientos de terreno. Pero la falta de comunicación no se debió sólo a los derrumbes, sino a que el sistema de telecomunicaciones colapsó por la fuerza de los vientos y porque la infraestructura provista por las compañías privadas que brindan esos servicios no soportaban eventos atmosféricos de tal magnitud. Esto a pesar de que Puerto Rico está en la ruta de huracanes.

La dificultad para acceder a la montaña, entre otros temas, provocó retrasos en la ayuda necesaria. Los camiones con gasolina tardaron días en llegar, lo que complicó el panorama para pacientes que dependían de la energía eléctrica para mantenerse con vida o tratar alguna condición severa de salud. El problema de acceso a electricidad durante esos primeros días tras el paso del huracán es una de las razones consideradas para calcular el número de muertes relacionadas con el paso del evento natural.

Según el primer corte de prensa que informó las cifras oficiales de muertes tras María, redactado por el Centro de Periodismo Investigativo, “en los primeros 40 días de la emergencia murieron al menos 985 personas adicionales en comparación con el mismo periodo en 2016. Si se suman septiembre y octubre, ya que además pasó el huracán Irma por la isla, la cifra se eleva a 1,065 muertes”. La mayoría de estas personas murieron en hospitales y asilos por condiciones como diabetes, Alzheimer, paro cardiaco, fallo renal, hipertensión, neumonía y otras enfermedades respiratorias que no se podían tratar como de costumbre por la falta de energía eléctrica.

Asimismo, el huracán impactó grandemente la industria lechera y la agricultura del país, cuyos daños ascendieron a casi 2 mil millones. Edwin García, alcalde de Camuy, expresó particularmente que las plantaciones de plátanos de los barrios Cibao, Puertos y Quebrada de ese municipio se afectaron por completo. Por su parte, la Vaquería López Inc., en el barrio Abra Honda de Camuy, quedó destruida y con pérdidas de $500 mil.

El agricultor barranquiteño José Concepción Rivera, por ejemplo, estimó los daños en la plantación de su finca en $100 mil, pues perdió 5 mil matas de plátano. En las faldas de las montañas, también se afectaron plantas de ñame, apio, jengibre y ajíes dulces. Los árboles de limón y china, las plantas de calabaza, de parcha, los arbustos de café también sufrieron los estragos de los vientos y las inundaciones. Muchos son los agricultores que tendrán que empezar de cero y los que sufren escasez de productos de la tierra.

Debido a todas las situaciones que ha provocado el paso de María por Puerto Rico – emigración, defunciones, pérdidas en la agricultura y la ganadería, cierre de negocios y de producción local, baja en el turismo, entre muchas otras – han comenzado a afectar brutal e irreversiblemente la economía del país. Aún no se siente tanto ese otro gran impacto. Ya dirá el 2018.

País en tinieblas

Tres largos meses han transcurrido desde el azote del poderoso huracán María. Su secuela inmediata, que para muchos fue de una dimensión inesperada, dejó una enorme devastación en el país, que se ha prolongado y ha repercutido en muchos órdenes de nuestra vida. Hoy, más de la mitad de la Isla, incluyendo municipios enteros, continúan a oscuras, por lo cual la actividad económica ha decaído a niveles catastróficos. El número de fallecidos sigue siendo incierto, habiéndose desacreditado las cifras oficiales. El exilio ha tomado proporciones insospechadas. El desempleo, la pobreza, la criminalidad y los suicidios, han aumentado dramáticamente. El manejo de la crisis, de parte del gobierno federal y local ha sido, cuando menos, ineficiente e irresponsable. Ha dejado muchos que desear la movilización de brigadas del ejército de Estados Unidos, FEMA y el Cuerpo de Ingenieros, puesto que enormes sectores de nuestra población siguen padeciendo la crisis, privados de servicios esenciales, en abierto menosprecio del derecho de todos y todas a una vida digna. Ha sido la sociedad civil en Puerto Rico y en la diáspora, la que ha mostrado la mayor solidaridad con nuestra gente desposeída. Sufrimos como pueblo, la visita insultante del presidente de E.U., Donald Trump, así como la farsa montada por el Vicepresidente Pence y varios congresistas, a quienes, con lastimoso orgullo, acompañó la Comisionada Residente, Jennifer González. El dócil reclamo de ayuda federal del gobierno de Rosselló, fue atendido con legislación que impone a Puerto Rico, entre otras medidas, un impuesto de 20% a los productos manufacturados en la Isla y que entren a los EU, a sabiendas de los efectos devastadores que ello podría tener en nuestra economía. Los anexionistas más serviles, abogan por la imposición de contribuciones federales a Puerto Rico, en un acto de alta traición al país. Poco después de descubierto el chanchullo de Whitefish, Rosselló prometió al país, que el 95% de los abonados tendría energía eléctrica para el 15 de diciembre. Ésta, como tantas otras proyecciones y gestiones del ejecutivo, ha resultado en un soberano fiasco. Aun ante la magnitud de la crisis, en su gobierno no faltó la repartición de contratos a los amigos de la casa ni la legislación retrógrada que pisotea derechos fundamentales obtenidos con lucha y sacrificio.

La crisis por la falta del servicio de energía eléctrica, que se hace aun más profunda dado el abandono y saqueo, hasta hoy impune, de que fue objeto AEE, ha ocasionado enormes daños a nuestro país. A 90 días del paso del huracán, la ausencia de este servicio esencial, ha alterado significativamente la rutina de vida de quienes siguen a oscuras, causando una gran inestabilidad emocional en muchos sectores de nuestra población, particularmente, en nuestros viejos. Continúa amenazada la sobrevivencia de miles de pequeños y medianos comerciantes y decenas de miles de empleos directos e indirectos. La dejadez e ineptitud del gobierno de Rosselló se hace cada vez más evidente. En el pueblo cunde el desaliento y la angustia, ante lo que parece ser un callejón sin salida, por la indolencia de un gobierno federal y local que nos ha abandonado a nuestra suerte. Ante el caos desatado, el país continúa experimentando un éxodo masivo, sin precedentes, que incluye jóvenes profesionales de distintas ramas que resultan indispensables para la reconstrucción del país. Muchos experimentan el doloroso desmembramiento de sus familias. La desesperanza y la frustración son la orden del día, ante la angustia de vivir en un país en tinieblas, no sólo por la carencia de energía eléctrica, sino por la falta de información veraz y confiable y lo incierto de nuestro futuro.

Ante esta coyuntura, somos muchos los que consideramos que es momento para que las fuerzas patrióticas y progresistas del país, tomen la batuta y nos convirtamos en opción viable para la reconstrucción del país, encaminándolo a su soberanía. El proyecto de país existe, pero es fundamental buscar los medios para difundirlo con efectividad. Para ello es necesario, retomar los esfuerzos para crear un movimiento amplio que deje atrás la pugna pequeña, innecesaria y divisiva entre organizaciones independentistas y soberanistas, que canalice un proceso legitimo de crítica y autocrítica, que nos permita revisar el discurso y las estrategias que hemos utilizado y que nos mantienen en un estancamiento insostenible, ante esta coyuntura histórica. Nuestra soberanía es hoy más urgente que nunca. Debemos hacer lo que esté a nuestro alcance para lograrla. Ése y no otro, debe ser nuestro objetivo.

La autora es la Presidenta Movimiento Unión Soberanista

El conflicto judío-israelí (versus) árabe-palestino

Por Nino Gallegos

En el conflicto judío-israelí (versus) árabe-palestino, hay quienes argumentan que Palestina no tiene ningún derecho territorial, porque nunca existió, y, además, si existe, está por desaparecer, piedra sobre piedra, escombro sobre y bajo escombro.

Ahora, con la inauguración, la autorización y la imposición de Jerusalén como capital de Israel por parte de Trump-USA, quedándose los palestinos desde la reducida y la hacinada Franja de Gaza en el otro lado del muro metálico que, el Estado Sionista Israelita, les puso de por medio, las razones no son bíblicas, acaso, más territoriales que religiosas, pues para eso el judaísmo, el islamismo y el cristianismo tienen su respectivo Dios: el reduccionismo suburbano y infrahumano aplicado a Palestina es el expansionismo urbano y humano de Israel, y, la banalidad del mal, bien, gracias a Dios.

La sombra metálica del nihilismo contra Palestina, no es un asunto y problema de invisibilización social, porque, geopolíticamente, cuando se advierte un sionismo-nacionalismo de corte fascista-nazista por la capital de Jerusalén, cosmopolita y religiosa, y, a Palestina, se le siga reduciendo a escombros sobre y bajo escombros, no será nada más Trump el que se sienta orgulloso de su protectorado-protegido en Medio Oriente, porque hasta Hitler se sentirá recompensado por lo bien que los judíos, aprendieron, por su propio bien, la lección del Holocausto.

No sé por qué F. Nietzche y el nihilismo cuando abraza aquel hermoso caballo de la locura en un ser humano cuando pasó de la condición humana a la condición animal:

“Los signos se hallan en todas partes, sólo faltan los ojos para este signo.”

En la sangre árabe de la carne palestina, el fuego y la herida, el arma y la bala, el gatillo y el dedo, el francotirador y el tanque de guerra, la opresión del pecho y la represión del cuerpo, el hilo de voz y el escombro del eco, la franja y el muro, vivir en la oscuridad de Dios, de construir piedra sobre piedra lo que se destruye piedra sobre piedra, pudriéndose las naranjas en los naranjos sin flor, deshuesándose las aceitunas en los esqueléticos olivares, lo que camina y peregrina alrededor de Jerusalén es la marginalidad en la Franja de Gaza y es la miserabilidad de Israel, no sé si para la intifada las piedras y las hondas en todo lo que fue Palestina y en todo lo que es Israel.

Lo que no es nuevo y sí renovado en el conflicto judío-israelí versus árabe-palestino es la efectividad, la eficiencia y la letalidad del ejército israelita con su publipropaganda de la Pax Judía-Israelí que, a vista de todos-nosotros, todavía el Estado Sionista de Israel, se queja de que Hamas es el terrorista transgresor y agresor que tiene asolado, asediado, acosado y atacado al ciudadano israelita de Dios por todos los lugares, sitios y partes de Israel, a lo que el mundo de arriba, el cielo de en medio y la tierra de abajo deben responder enérgica y militarmente defendiendo lo que, territorialmente, a fuego y sangre, ha conquistado y colonizado el Estado Sionista de Israel con Jerusalén como capital, Dios como guía y USA como protector.

Y cuando el conflicto judío-israelí versus árabe-palestino, no es ético ni moral y menos religioso, el ser humano árabe y la condición humana palestina, por la banalidad del mal y la ejecución de la solución final, deben desaparecer del territorio en el que nunca existieron, y por ende y por ellos, los judíos-israelíes, deben prevalecer mientras la complicidad en el mundo de arriba, en el cielo de en medio y en la tierra de abajo, lo permitan, ¿por ahora, desde siempre o por siempre?

TOPOGRAFÍA: Ladra, Laika. No pares de ladrar.

Es fascinante la obsesión terrícola con los viajes espaciales. Y terrorífica. (Si no, que lo digan los perros.) Y, compartida, desde luego, por algunos científicos como Stephen Hawking, tan célebre que hasta una figurita suya suele aparecer como artista invitado en los dibujos animados de Los Simpson.

Pero hay razones. En otra época fue la competencia entre la Unión Soviética y Estados Unidos por el dominio del espacio sideral. Ahora es el Apocalipsis. Según Hawking, el gran final deberá ocurrir en 2617. Ya antes, el popular científico había señalado como posibles causas la guerra nuclear, la inteligencia artificial y un virus modificado genéticamente. Recientemente ha añadido el exceso de población y la gran necesidad de energía. En otras palabras, como decía mi tío Juan, se va a acabar el pan de piquito.

Sin embargo, hay buenas noticias: la emigración. Ya no basta irse ni a Nueva York ni a Orlando, ahora (desde hace un año) el viaje ha de ser para Alfa Centauri, el sistema de estrellas más cercano al sol. Resulta que Hawking participa en el Proyecto Breakthrough Starshot, que en simpática colaboración, luego de la Guerra Fría, financian los millonarios Yuri Milner (ruso) y Mark Zuckerberg (norteamericano) y que cuenta con un presupuesto de 100 millones de dólares. (Ellos son blancos y se entienden.) Según Stephen H. en 20 años se debe organizar el viaje cósmico de la emigración humana. Sí. La tierra prometida queda algo lejos.

Según Hawking, hay que inventar unas naves del tamaño de un chip o circuito que viajen al 20% de la velocidad de la luz. La idea es reducir a 30 años un viaje que tomaría 30, 000. Estas navecitas viajarían a Alfa Centauri, recopilarían información y la enviarían a la tierra para planificar futuros viajes. ¿Qué contraste, no? Aquí en ¿nuestro? “PuertoRicotratadelevantarseperoselehacedifícil” nos conformamos con que llegue la simple agua del acueducto y la humilde luz de la Autoridad de Energía Eléctrica.

La “prehistoria” de todo esto empezó en Moscú, en 1957. (Por supuesto, los historiadores dirán un cuento diferente.) Recorrían la ciudad, libres y andariegas, entre otros, tres perras callejeras: Albina, Mukha y Laika.

Como se sabe, la URSS y EE UU estaban enfrascados en su competencia estelar. Había que enviar seres vivos allá arriba a como diera lugar. Los científicos rusos, encabezados por Serguéi Korolev, pensaron en los perros y en que los mejores candidatos debían de salir de aquellos que hubieran sobrevivido a las más adversas circunstancias. O sea, las calles de Moscú. (Muy darwiniano este sentido del realismo por parte de los rusos.)

De los diez perros recogidos por el ejército, las 3 hembras ya mencionadas fueron las finalistas. Albina estaba preñada, y las patas de Mukhu (según la BBC) tenía curvas poco fotogénicas. Así que fueron descartadas y se salvaron. Laika fue la escogida, aunque también intervino una cualidad importante, su docilidad. (Más le hubiera valido rebelarse. . .). Aunque ese no era su primer nombre, pues tuvo varios, (por ejemplo, “pequeña de pelo rizado) sí se convirtió en su signo de identidad. Laika o la que ladra o la ladradora en ruso, se ganó su nombre durante el entrenamiento por lo mucho que ladró. No era para menos. La preparación consistía en mantenerla en un espacio reducido, hacerla soportar mucho ruido y las aceleraciones y vibraciones de la cabina. Estuvo quietecita, desde el 1ero de octubre en que la pusieron en la pequeña nave hasta el 3 de noviembre cuando fue lanzado el cohete. Así, en 1957, Laika (la dócil ladradora) fue lanzada en el Sputnik II en un viaje histórico del que no regresaría con vida.

Las circunstancias de su muerte fueron terribles. La temperatura de la pequeña cápsula subió a tal punto que le causó un gran estrés, le aumentó el ritmo respiratorio y horas después la perra sufrió un fallo cardíaco.

La nave dio 2,370 vueltas y meses después, en abril de 1958, “regresó”. Pero Laika ya había muerto a la sexta hora de vuelo.

De este modo, los rusos “ganaron” esa parte de la historia. Fueron los primeros en poner en órbita –y vaya que lo hicieron– a un animal y también en 1961, a un ser humano, el cosmonauta, Yuri Gagarin. (También, en 1968, enviaron una tortuga que fue la primera en darle la vuelta a la Luna.) Pero Estados Unidos ripostó: en 1969 colocó al primer ser humano en nuestro satélite, Neil Armstrong. Muchos lo vimos por televisión.

Y ya es hora de empezar con las preguntas irritantes.

¿ No se estará llenando nuestro mundo de proyectos que son obstáculos para su mejoramiento con la proliferación de propuestas y ensayos de viajes interplanetarios?

¿Para qué sirve la ciencia si al intentar prender la luz nos llevamos una decepción, si no podemos bañarnos en nuestra casa cuando nos place?

Y deben seguir las preguntas. ¿Inventaremos naves fantásticas para emigrar a Alfa Centauri y llevarles el regalo de la actual lamentable cultura humana de desigualdad, clasismo, racismo, homofobia, machismo, xenofobia, patriarcado, injusticia, intolerancia, guerras, neocolonialismo, destrucción del medioambiente, crueldad contra los animales etc.?

Creo que podemos parafrasear la paradójica sentencia de Groucho Marx. El comediante norteamericano dijo algo así como “yo no formaría parte de un club donde aceptaran personas como yo”. ¿Qué estarán pensando de nosotros nuestros vecinos de Alfa Centauri? ¿Estarán ocupados ya levantando muros de defensa espacial ante la amenaza de los ambiciosos y peligrosos terrícolas?

Y seguimos con las interrogantes. ¿Por qué no organizar un viaje hacia aquí, ahora mismo, al planeta de la prosperidad para todos, con ciudades y campos hermosos donde haya un sistema de salud justo, con viviendas bellas y cómodas, educación liberadora y creadora, todo para todos y gratis donde las artes y las ciencias tomen en cuenta toda la complejidad de la realidad humana? ¿Será ese viaje más extravagante que la invención de una nave que vaya a un 20 % de la velocidad de la luz para llegar a Alfa Centauri? ¿Estaremos todavía a tiempo para exigirnos a nosotros mismos, con sensatez e inteligencia utópica, la invención de un mundo más justo y decente?

Volviendo a Marx (el de la G), podríamos decir como él, que no deberíamos ir a un planeta donde aceptaran especies como nosotros, claro está, a menos que ya seamos otro tipo de terrícolas, hijos de una profunda transformación material y espiritual ocurrida en nuestro planeta.

Pero quién sabe, quizá cuando hayamos realizado ese cambio, a lo mejor ya se nos ha ido la dichosa manía de los viajes espaciales. Si no, siempre estará el vuelo sacrificial de Laika, la dócil ladradora, como un poderoso motivo que hará pensar al ser humano en su propia humanidad al confrontarlo con su oscuridad. (Para no mencionar la tragedia de 1986 de la nave Challenger en la que murieron los siete cosmonautas.)

¿”Viaje ahora y pague después”?

Ladra, Laika. No pares de ladrar.

El autor es profesor de la UPR en Río Piedras.

P. de la C. 1018, o el arte de legislar la mentira

En Puerto Rico no sólo se protege el derecho a ejercer la religión como se quiera. También se protegen las iglesias, se protege a los oficiales de dichas iglesias y a sus instituciones. Además, se protegen las finanzas, algunas millonarias, de las instituciones religiosas con generosas exenciones contributivas aún cuando muchas de estas instituciones funcionan como negocios que agresivamente buscan lucro y ganancias. Los miembros de algunas iglesias son bienvenidos a toda hora en la Legislatura, se les da derecho a opinar y se le da peso a su opinión en legislación, en nombramientos de gabinete, en la delineación de política pública y como política pública se impone la oración al Dios Cristiano en múltiples instancias y actividades oficiales de Gobierno. La influencia de la religión es tal que es difícil incluso acusar y lograr la convicción y/o encarcelamiento de pastores, ministros, curas y demás que traicionan la confianza de sus feligreses ya sea robando dinero de la iglesia o abusando sexualmente de menores. La legitimidad de las personas que se amparan en las instituciones religiosas es tal que la impunidad les acompaña muy de cerca.

La estrategia legislativa que se utiliza hoy en día es la misma que se utiliza hace años para engañar al pueblo. La Legislatura promete que el proyecto hará lo contrario de la verdadera intención del mismo. Si vas a contaminar una comunidad o hacer daño al ambiente entonces llamas al proyecto “verde” o llamas al contaminante “limpio”. Así se trató de engañar a Puerto Rico con “la via verde” cuando en realidad el proyecto amenazaba varios ecosistemas importantes y lo único verde eran los billetes que contratistas privados se echarían al bolsillo. También se describe la tecnología que utiliza “carbón limpio” para dar la impresión que el método no es uno tóxico o dañino a nuestro ambiente. Esto aún cuando sabemos que de los 3 combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas natural el carbón es el más sucio. La orden Ejecutiva de Fortuño eliminando la reserva del corredor ecológico del Noreste llamando a su proyecto “gran reserva del Noreste” titulo demagógico porque realmente desarrollaría hoteles innecesarios a costa de una reducción significante de la actual reserva ecológica.

El mismo truco se utilizó con el P. de la C. 1018, mal llamado “Ley para la protección de la Libertad Religiosa” cuando realmente es un proyecto para hacer inútiles o desechables las reivindicaciones que han conseguido las comunidades LGBTQ en Puerto Rico. El proyecto no debería llamarse Ley para la protección, sino ley para la impunidad de las instituciones religiosas ya que las mismas lo que buscan es eximirse de las mismas leyes que se aprueban para garantizar la plena participación de ciudadanas y ciudadanos en el día a día del país sin temor a que se les persiga, discrimine y excluya de la vida social en el país.

El Proyecto para la impunidad utiliza el ejemplo de los objetores de conciencia durante la guerra de Vietnam. Sin embargo, hay otros ejemplos más puntuales. Yo propongo que el proyecto sea evaluado a la luz de los esfuerzos de los racistas (incluyendo muchísimas iglesias cristianas confederadas) en Estados Unidos para rechazar y socavar los derechos de las comunidades negras una vez se hizo ilegal la esclavitud, la segregación, el matrimonio inter-racial, el voto de los negros, el derecho a tener propiedad, el derecho a acusar a una persona blanca, el derecho a trabajar y recibir paga igual. Todas esas batallas, en las que participaron muchísimas iglesias cristianas del sur de USA en contra de los negros. Los racistas nunca dejaron de discriminar, atacar y menoscabar los derechos reconocidos a las poblaciones negras. Las cortes nunca pusieron fin al racismo y discriminación por completo. La determinación de los Cristianos a odiar a aquellas y aquellos diferentes no tiene límites legales o racionales. De la misma manera en Puerto Rico, algunas iglesias, rehúsan aceptar los avances en derechos civiles y alegan que son impunes a estos avances. Cuando la impunidad se ve amenazada entonces reclaman las protecciones que ellos mismos niegan a otros sectores en el mismo país. ¡Que arrogancia!

Algunas personas preocupadas por las comunidades LGBTQ y conociendo la sed de venganza y retribución de algunas iglesias Cristianas en Puerto Rico contra estas comunidades han sugerido una enmienda al proyecto que especifique que el mismo no se utilizará contra estas comunidades. Esta sugerencia no atiende el defecto máximo de este proyecto y es el efecto de la impunidad y la imposibilidad de predecir a quien se le puede hacer daño con el mismo. El “ejercicio religioso” está definido de manera tan amplia y vaga que el mismo abre las puertas a interpretaciones cuya implementación sería claramente discriminatoria y persecutoria de muchas comunidades. Adelante hago sugerencias de posibles desenlaces que no sólo afectan a las comunidades LGBTQ sino a otras comunidades del país.

1. Bajo esta ley se podría pedir de nuevo que se exima de licencia a las escuelas religiosas, abriendo las puertas a que se enseñe de nuevo que la tierra es plana, que el ambiente no está en peligro y que la mujer debe ser obediente al hombre.

2. Se podría abrir las puertas a que de plano se descarte todo estudio científico haciendo común la ignorancia, el miedo, la desinformación y todos esos males que mantienen a un país atrasado, rezagado entre sus pares.

3. Bajo esta ley se pudiera negar servicios o cuidados a mujeres que hayan tenido abortos, adúlteras, madres solteras, hijos o hijas de madres solteras, mujeres divorciadas, hijas e hijos de padres divorciados, etcétera.

4. En un país donde tantos centros de ayuda y albergue a mujeres victimas de violencia doméstica las condiciones para dar estos servicios pudieran excluir a las poblaciones que más los necesitan.

5. Seguros médicos (que ya se niegan, por ejemplo a proveer métodos anticonceptivos, pudieran negarse también a atender casos de gonorrea, sífilis y otras enfermedades de transmisión sexual.

6. Algunas iglesias que creen que insisten en negar la equidad e insisten en que el hombre es cabeza del hogar se pueden negar a cumplir con la Ley 54 en perjuicio de la persona maltratada.

7. El matrimonio con niñas menores, que algunas iglesias Cristianas promueven o al menos se hacen de la vista larga, pudiera institucionalizarse en perjuicio de cientos de niñas menores.

En fin, en momentos en que en Puerto Rico hay hambre, miles de hogares no tienen techos ni luz o agua. En una crisis de administración que ha mantenido cientos de escuelas cerradas y donde la oferta de empleos y trabajo remunerado sigue disminuyendo. En un país a punto de entrar a un disimulado bloqueo económico gracias a la reforma fiscal en Estados Unidos y con una deuda sin auditar de billones de dólares, la Legislatura escoge, sin vistas públicas y en secreto dar paso a este tipo de proyecto que no une sino que por el contrario divide al pueblo de Puerto Rico, enfrentando a unos(as) contra otros(as) y fomentando el abuso, discrimen y violencia al que algunas iglesias nos tienen ya acostumbrados. Lo único sensato que queda por hacer es exigir al gobernador de Puerto Rico que lo vete.

El autor es abogado y activista.