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Devórame otra vez…

Pues ya deberían saber quién es Efraín Barradas y deberían haberse leído Herejes y mitificadores: muestra de poesía puertorriqueña en los Estados Unidos, o Apalabramiento: diez cuentistas puertorriqueños de hoy. Si no lo han hecho los invito.

Estoy casi seguro de que saben quién es Luis Rafael Sánchez. ¿recuerdan La guaracha del Macho Camacho? ¿Leyeron esa novela que inaugura lo que Barradas llama “barroqueño”? Se trata de una estética neobarroca puertorriqueña con un hilo conductor que va de Palés  a escritores contemporáneos.

Pues hechas ya las invitaciones a esas fiestas literarias tengo otra. Para devorarte otra vez: nuevos acercamientos a la obra de Luis Rafael Sanchez. Sucede que Efraín Barradas regresa a la obra de del escritor de Humacao a quien en 1981 había convertido en clásico vivo con Para leer en puertorriqueño: acercamiento a la obra de Luis Rafael Sánchez, (Cielo Naranja, 2017). No sé si ustedes recordarán que el título de ese libro es un préstamo que hace Barradas de una columna que publicaba Sánchez en En Rojo y que se llamaba “Escrito en puertorriqueño”, con lo que el escritor reivindicaba nuestro dialecto, español boricua, con el que creaba, en palabras de Barradas “un elaborado lenguaje culto, juguetón, revoltoso, iconoclasta y normativo a la vez”.

Este nuevo acercamiento crítico a la obra de Sánchez se hacía necesario porque el autor de Quíntuples se ha mantenido muy productivo desde aquél ya lejano 1981. Muchos de los ensayos recogidos en el libro de Barradas fueron publicados en revistas y periódicos. Otros en presentaciones en congresos académicos.

Mis ensayo favorito del libro es: “La guaracha del menéalo: Luis Palés Matos, Luis Rafael Sánchez y el neobarroco antillano”. Ahí Barradas nos propone que aceptemos su invitación y lo acompañemos a investigar eso diálogos entre escritores para delimitar las fronteras del neobarroco. Y es que, a pesar de que hay incuestionables aportes a ese estudio (Chiampi, González Echevarría), no existe un estudio amplio que ofrezca un cuadro del desarrollo de estas ideas estéticas en el caribe Hispano.

Otra invitación al estudio es “El macho como travesti: propuesta para una historia del machismo en Puerto Rico”  que nos permitiría vincular la obra de Sánchez con el corpus crítico actual, no solo de los consabidos franceses, o Butler, Garber, o Newton, sino con el enjundioso “Las prácticas de la carne: construcción y representación de las masculinidades puertorriqueñas (2004) de Félix Jiménez. Por supuesto, barradas también establece un nexo, como diálogo contestatario con voces de autoridades intelectuales ya clásicas de la cultura puertorriqueña como la de René Marqués.

En fin, que el libro es un manjar. Más de una decena de ensayos enriquecedores que nos hace sentir que estamos en una pastelería con exquisiteces rellenas de mirada crítica, verdadero amor a las letras.Mi propuesta es que devoren otra vez los acercamientos a la obra de Luis Rafael Sánchez que ofrece Efraín Barradas.

La Masonería y el Grito de Lares

Uno de los escritos más completos y cercanos al acontecimiento del Grito de Lares de 1868, fue el publicado en 1872 por José Pérez Moris con el titulo Historia de la Insurrección de Lares. La lectura del mismo no deja duda de la influencia y el trabajo organizativo realizado por la Masonería y las sociedades secretas en este movimiento. Curiosamente quedó prohibida su circulación por la lucha del entonces gobernador de Puerto Rico general Simón de la Torre, ensañado contra la sedición derechista. (1)

Después de quedar olvidado para publicación pasaron 102 años para que se reeditara lo que su prologuista Kenneth Lugo del Toro consideró que “a pesar de lo hoy llamaríamos un protofascista, es el mejor libro producido hasta ese día sobre el tema revolucionario decimonónico boricua”. Este historiador subrayaba que el escrito “va más allá de el Grito de Lares y se convierte en un manual de contrainsurgencia y pacificación imperialista. (2)

Lo cierto es que trae consigo un acopio documental desde la persecución más despiadada que realizaba el régimen español contra el laborantismo y las sociedades secretas que impulsaban el movimiento revolucionario y la libertad de nuestro pueblo. Sobre todo arremetía irracionalmente contra la masonería boricua regocijándose de logias clausuradas por el estado católico – imperialista – español. Asimismo era el más consecuente perseguidor de las figuras de Ramón Emeterio Betances y Segundo Ruiz Belvis. (3)

José Pérez Moris fue un periodista español que ocupó la dirección del periódico oficialista el Boletín Mercantil, que circulaba desde 1839, convirtiéndose en portavoz de los intereses españoles del gran comercio, merceros, almacenistas, y detallistas de víveres, quienes serán la espina dorsal de los “Voluntarios”, partido armado del imperialismo español en Cuba y Puerto Rico. Era el ideólogo por excelencia de la filosofía derechista en la segunda mitad del siglo 19 y aún después de ocurrido el Grito de Lares concluyó en su libro lo siguiente:

“Todos los signos exteriores de la, al parecer, latente conspiración no eran más que las arterias de un cuerpo cuyo cerebro era invisible. La gran manufactura, el cerebro del laborantismo que precedió a los acontecimientos de Lares y Yara, estaba en las sociedades secretas, sociedades que a la hora en que estas líneas trazamos existen reorganizadas en Puerto Rico.” (4)

Como veremos la estructura administrativa sobre la logística del movimiento revolucionario de Lares se sostenía orgánicamente en la Masonería. De hecho Pérez Moris cuando describe las bases generales de las asociaciones secretas, se sostiene en un documento que se le ocupo al presidente de la Sociedad Lanzador del Norte titulado “Reglamento formado por nosotros los fundadores de la Asociación para la libertad e independencia de la Isla de Puerto Rico.” (5) En el mismo se especifica que miembros de la Asociación serán de tres clases: maestres priores y hermanos. Hermano es el apelativo que identifica al masón prescindiendo del título del rango que ostenten. Maestre identifica a la suprema autoridad de una obediencia.

El reglamento informaba que “cualquier hermano que haya proporcionado a la Asociación el ingreso de otros diez será reconocido como prior.” Según sus funciones sería este un cargo análogo al de “Venerable Maestro” encargado de dirigir los trabajos de la logia, en este caso, de la sociedad secreta, y que estaría a cargo de los hermanos de su jurisdicción.

Tres priores reunidos en cualquier partido acordarían entre si el nombramiento de un maestre. Esta base ternaria, conocida como La Trinitaria constituía la estructura general: comité, juntas en los pueblos y legaciones en los barrios.

De manera que – según Pérez Moris – si no hubiese sido arrestado el 21 de septiembre don Manuel María González, presidente de la sociedad secreta de Camuy, (Comité Lanzador del Norte numero 1) ignoramos del todo la organización general de estas numerosas organizaciones. La prisión de este prominente cabecilla – dice Pérez Moris “ha sido el motivo principal de que abortase el movimiento general que se tenía acordado hacer el 29 simultáneamente en toda la Isla.” (6)

Sabemos hoy que las causas del llamado “fracaso de la revolución de Lares” pudieron haber sido de distinto orden. El historiador Lidio Cruz Monclova en su Historia de Puerto Rico (Vol. 1, 1958) llegó a sugerir que se debió a “un complejo de causas”, (7). El historiador Francisco Moscoso realizó una reflexión crítica sobre las causas que han señalado históricamente varios autores, entre ellas la precipitación con que actuaron los revolucionarios; que hubo mala dirección; no había ambiente popular; falta de armamientos adecuados; falta de entrenamiento militar; ausencia de auxilio del exterior, y la desorientación producida por la súbita e inesperada prisión de González ( jefe de la sociedad secreta de Camuy), y la propaganda anti-separatista desplegada por los gobiernos coloniales desde los tiempos del general Miguel de la Torre (1823-1837). (8)

Pérez Moris expone la manera de reconocerse entre sí que tenían los miembros de las sociedades secretas. Relata que “al estrecharse la mano ambos conspiradores se daban dos golpecitos o presiones con el dedo índice en el huesillo inferior que está en prolongación del dedo menique o pequeño. Como estas presiones se hacían con extremada ligereza, si el uno de los dos interlocutores no era hermano, no percibía la seña del laborante; si lo era preciso convencerse mutuamente de ello y entablaban al efecto el siguiente dialogo, que venía a ser como el santo y seña de los laborantes: ¿En que se emplea? En trabajos útiles, contestaba el interpelado. _ Deme V. una letra._ la L, respondía, _ M, replicaba el otro, la L y la M significaban Libertad o Muerte, la misma divisa que han adoptado los secuaces de Céspedes.

También se reconocían en el saludo, levantando la mano a la altura de la cara y poniendo el dedo índice y el pulgar en forma de ángulo, figurando la letra L Libertad.” (9)

Pérez Moris además explica que “los jefes tenían un modo especial de darse la mano, y al dialogo anterior agregaban el siguiente: ¿A qué cuerpo perteneces? – al de un cacique – Dime su nombre. – Agueibana.” (10)

La atención prestada por Pérez Moris a las sociedades secretas lo llevó a descifrar claves entre los maestros y priores incluyendo comunicados entre Manuel Rojas con Betances y con el jefe oculto que funcionaba en la capital. (11) En el caso de Ramón Emeterio Betances, se tiene constancia de su filiación masónica y de su participación en la organización logística del movimiento revolucionario en Puerto Rico. No hay duda que en 1866 ingresó en la Logia Unión Germana de San Germán, auspiciada por la Gran Logia Nacional de Santo Domingo. Ese mismo año después Betances funda la Logia Yaguez para lograr: “…la demolición del régimen absurdo que hacía imposible la vida digna del país.” Con él se iniciaron Segundo Ruiz Belvis y Santiago R. Palmer, este último fundador de la Gran Logia Soberana en 1885. Félix Ojeda Reyes señala que la gestión de Betances “requirió y obtuvo la adhesión de varios de ellos con los cuales se preparó para fundar en 1867 la Logia Yaguez para trabajar independientemente cada hombre consagrado a la causa de la libertad de la patria.” (12)

En el 33 Luminarias (1932) de José González Ginorio se describe esta Logia Yaguez del modo siguiente: “La Logia Yaguez nunca tuvo solar. En el monte, en el llano, entre los cañaverales, a orillas del rio Añasco, donde hallaba asilo, siquiera fuese momentáneo, allí se levantaban las columnas del taller donde el patricio (Betances) moldeaba el carácter de su pueblo y preparaba la demolición del régimen absurdo que hacía imposible la vida digna en el país. Con el laboraban Segundo Ruiz Belvis, Juan Sagardia, los hermanos O’Neill, el corso Carolina y otros, En aquella logia se plasmó la idea de la revolución que debía estallar simultáneamente en varios sitios estratégicos de la Isla.” (13)

La actividad conspiradora que culminó en el Grito de Lares constituyó un gobierno provisorio de la Republica de Puerto Rico, donde tres masones ocuparon tres importantes carteras: Aurelio Méndez Martínez, la de Gobernación, Clemente Millán, la de Gracia y Justicia; y Bernabé Poll, la de Secretario de Gobierno. Los tres fueron arrestados y encarcelados por los sucesos de Lares. (14)

La conclusión obligada a la que podemos llegar es que sin duda el desarrollo histórico del movimiento revolucionario del siglo 19 y el Grito de Lares, específicamente recibieron el mayor apoyo e influencia de las logias masónicas que guardaban celosamente secretos recabando la solidaridad en los proyectos de liberación nacional. Así también resulta claro que en Betances se fundían en un solo hombre el revolucionario y el masón.

*El autor es Historiador y Profesor universitario

Referencias

José Pérez Moris. Historia de la Insurrección de Lares. Editorial Edil, Inc. Rio Piedras, 1975. 2da Edición, pág. 75.

Op. Cit., pág. 7

Prólogo, Op. Cit., pág. 9

Pérez Moris, pág. 77

Ibidem

Ibidem

Lidio Cruz Monclova. Historia de Puerto Rico (Vol.1, 1958)

Francisco Moscoso. “Acerca de las causas de la derrota de la Insurrección de Lares (1868)” en El Grito de Lares, Revista Homines, UIA, núm. Extraordinario-1999. págs. 109-119

Pérez Moris, Op. Cit., págs. 83-84

(10)Ibid.

(11)Ibidem

Félix Ojeda Reyes. Betances entre Nosotros, 1989.

Citado en Oscar G. Dávila del Valle, “Presencia del ideario masónico en el proyecto revolucionario antillano de Ramón Emeterio Betances”. https://ngsm.org/aleph/Hostos

(14)José Paralitici. “La masonería y el Grito de Lares,” Conferencia ofrecida en la Logia Faro de Borinquén de Lares. 23 de sept. 2009 en “Apuntes sobre la vida masónica de Ramón Emeterio Betances.” Revista Lumen. Edición #1. Agosto 2014. Pág. 40.

Rusia 2018: los que van y los que se quedaron

A Edwin Feliciano, que sueña con ver una selección de Puerto Rico en un Mundial

La semana pasada concluyó la fase clasificatoria para el Mundial de la FIFA 2018 a celebrarse en Rusia. Perú, en la vuelta de su repechaje contra Nueva Zelandia en Lima, logró el último boleto de los 32* países que participarán el verano que viene en la cita mundialista. Para esta edición, además de una veintena de países cuya participación es casi una constante, hubo algunas sorpresas en los clasificados, y algunas sorpresas, incluso mayores, en los que se quedaron.

El Mundial de Fútbol, en sus veinte ediciones, solo lo ha ganado países que representan la CONMEBOL, que es la confederación que aglutina países de Suramérica (Brasil con cinco campeonatos y Argentina y Uruguay con dos respectivamente) o países de Europa representando la UEFA (Alemania e Italia en cuatro ocasiones, Inglaterra, Francia y España, uno respectivamente). Es por este motivo que la CONMEBOL y la UEFA son las confederaciones que más espacios tienen para el Mundial. Para Rusia 2018 habrá representación de trece países europeos-incluyendo al anfitrión que no necesita clasificarse- y cinco de Suramérica. Además, tres de Norte América y el Caribe (CONCACAF), cinco de Asia (AFC), cinco de África (CAF), y uno de Oceanía (OFC). Acá algunos datos de varios de los países que estarán en el Mundial.

Los debutantes

De los 32 países que estarán en el Mundial, hay dos que lo harán por primera vez: Islandia y Panamá. En el caso del país centroamericano, su gesta no solo significó su primer pase al evento mundialista, sino que con su clasificación dejó afuera a Estados Unidos, que había estado participando ininterrumpidamente desde el 1990. Por su parte Islandia se convierte en el país con menor población (330,000 habitantes) en clasificar a un Mundial. Aunque históricamente han sido una de las selecciones más débiles de Europa, llevan unos años jugando muy bien; en el 2014 llegaron al repechaje para Brasil, donde perdieron con Croacia. Y en la Eurocopa del 2016 eliminaron a Inglaterra en los octavos de final.

Los africanos

De las selecciones de las confederaciones que no han ganado un Mundial, resaltan las naciones africanas Senegal y Egipto, que regresan al Mundial por segunda y tercera vez respectivamente. Senegal debutó en el 2002 y lo hizo de manera contundente sorprendiendo al entonces campeón Francia con una derrota y llegando hasta cuartos de final. Egipto, quien fuera la primera nación africana en participar en una Copa Mundial cuando debutó en el 1934, no va a un Mundial desde el 1990. Ha ganado siete veces el campeonato africano, siendo el país con más títulos de su continente. Nigeria, por su parte, está en su quinta participación mundialista. Este equipo ha llegado en tres ocasiones a los octavos de final (1994, 1998 y 2014), además de haber sido campeona en su continente tres veces y campeona olímpica en Atlanta 96 y subcampeona en Beijing 2008. Marruecos va por quinta vez a un Mundial, al cual no clasificaba desde Francia 98 y su mejor participación fue en México en el 1986 donde llegó a octavos de final. Finalmente Túnez también va a su quinto Mundial, siendo su debut en Argentina en el 1978.

Los asiáticos

En el continente asiático tampoco hubo muchas sorpresas. Corea del Sur va a su décimo Mundial, el equipo que más veces ha clasificado de Asia. Su cuarto lugar en 2002 en el Mundial que se jugó en su casa junto con Japón, es el mejor puesto obtenido por un país fuera de la CONMEBOL o la UEFA. Japón le sigue con su sexta participación en un Mundial. El cuatro veces campeón asiático, ha clasificado ininterrumpidamente desde su debut en Francia 98. En el 2001, siendo co-anfitrión de la Copa FIFA Confederaciones que se celebra el año anterior al Mundial, fue sub-campeón. Arabia Saudita va a su quinto Mundial, donde su mejor participación ha sido llegar a octavos de finales en Estados Unidos en el 1994. El tres veces ganador de la copa asiática quedó último en el Mundial del 2002, luego de perder en su debut 8-0 ante Alemania y se despidió de la Copa sin anotar un gol. Irán también va a su quinto Mundial luego de su debut en Argentina 78. En el 2005 alcanzó la décimo quinta posición del ránking mundial. Para el Mundial de 2006 fue el primer clasificado y ha ganado la copa asiática en tres ocasiones. Por último, Australia ahora participa como país asiático y va a su quinto Mundial. Luego de un dominio absoluto en la confederación de Oceanía, en el cual no tenía rival y el nivel futbolístico era muy bajo, se cambió de confederación en el 2006 buscando más nivel y competencia. En el 2001 le ganó a Samoa Americana 31-0, muestra del desnivel en su anterior confederación. Ahora en Asia para poder clasificar, tuvo que hacerlo en el repechaje, donde le ganó a Honduras.

Los “de siempre” y las sorpresas

Los clasificados de Europa, CONMEBOL y CONCACAF que van son participantes habituales de los Mundiales, algunos con mejores resultados, otros siendo regulares que no pasan de la fase de grupos. De estos, es importante señalar que Argentina, Colombia, Uruguay entraron en la última fecha, en una noche de infarto en la que todos podían pasar o quedarse, esa misma noche Perú se clasificó para el repechaje contra Nueva Zelandia. Si Argentina no hubiera clasificado, hubiera sido una gran sorpresa, no solo porque es el actual sub campeón, sino porque tiene al mejor jugador del mundo, Leo Messi, y además porque hubiera sido el primer Mundial sin Argentina desde el 1970. Esa misma noche, más arriba en América, también se jugaron partidos que lo decidían todo, y fue ahí que Panamá logró su hazaña de ir al Mundial. Pero para que Estados Unidos no quedara ni con la posibilidad de ir al repechaje contra Australia se combinaron varios factores que hicieron que la selección estadounidense quedara quinta de las seis de la región. México y Costa Rica completan el grupo de CONCACAF.

En Europa las dos grandes ausencias son Holanda e Italia. La dos veces subcampeona del mundo se quedó fuera en la fase de grupos, siendo la primera ausencia de Holanda desde el 2002 donde no clasificó luego de haber quedado cuarta en Francia 98. Mientras que Italia, la tetra campeona mundial, se eliminó contra Suecia en el repechaje, quedando fuera por primera vez desde 1958. Cabe señalar que luego de ganar su cuarto campeonato mundial en Alemania 2006, Italia ha quedado eliminada en la primera ronda en los Mundiales de Suráfrica y Brasil, respectivamente, lo cual indica que su nivel venía bajando.

Definitivamente en términos de prestigio y también económicamente hablando (la FIFA da una gran suma de dinero para preparación a cada país que clasifique al Mundial), llegar al Mundial es un logro en sí mismo. Para muchos países, como para Perú, Panamá e Islandia, llegar al Mundial es ya un triunfo, para otros, como para el primer clasificado de América y máximo campeón, Brasil o para el actual campeón Alemania, solo estar en la cima lo es. En Puerto Rico, llegar al hexagonal de nuestra confederación, CONCACAF, sería un gran logro en el futuro.

* Actualmente clasifican 32 países al Mundial. Esto es así desde Francia 1998. Previamente eran 24 países, desde España 1982. Y antes, eran 16 selecciones (con excepción de dos ediciones, 13 en Brasil 1950, y Uruguay 1930,la primera Copa del Mundo)

Andamiaje Institucional

Los desastres naturales –también las guerras– suelen tener dos efectos inmediatos: sacan a flote debilidades preexistentes y sirven de fragua para cuajar gestiones oportunistas. El primer efecto se asocia a la falta de previsión. Se resume en el viejo refrán “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”. El segundo, la formación de la perversa fragua, es elocuentemente expresado en el popular dicho “en río revuelto ganancia de pescadores”.

Ambos efectos son de carácter inclusivo, es decir, se dan en muchas dimensiones del sistema socioeconómico y afectan a toda la sociedad. No obstante, son más acusados en determinadas organizaciones o sectores. Luego del huracán María, el “ojo” de la atención pública se ha concentrado, por razones obvias, en el servicio de energía eléctrica.

Es evidente que la Autoridad de Energía Eléctrica está sitiada por los citados efectos. Por un lado, se ha hecho patente la vulnerabilidad de toda su infraestructura, situación señalada, comenzando por sus propios empleados, durante décadas. El mantenimiento y los planes de modernización de las instalaciones eléctricas han brillado por su ausencia.

Por otro lado, la fragua de la jaibería ha estado activa mucho antes del azote de María. ¿Acaso pueden olvidarse –por citar sólo un ejemplo– los torcidos contratos vinculados al gasoducto? Ahora, claro está, se han multiplicado los contratos oscuros en proporciones inimaginables.

Como en el caso de la Autoridad de Energía Eléctrica, los problemas de fondo de Puerto Rico estaban presentes antes de María. La crisis precede al huracán.

¿Puede alguien en su sano juicio argumentar que la subordinación política –la condición colonial– comenzó ayer? ¿Desde cuándo se ha estado advirtiendo la contracción de la base productiva, la baja tasa de empleo, la emigración masiva, la desigualdad en la distribución de ingresos y riqueza, el deterioro del espacio público, la degradación ambiental, la persistente dependencia (sobre todo psicológica), el insostenible endeudamiento, la descomposición social y la pobre diversificación en mercados, perfil de producción y fuentes de inversión? ¿Cuántas veces se planteó que era necesario convertir a Puerto Rico en plataforma de exportación para distintos mercados y que resultaba imperativo diseñar un esquema fiscal que dispusiera mayor responsabilidad al capital externo antes de que Estados Unidos se adelantara? Las advertencias cayeron en oídos sordos tanto durante el reinado de las corporaciones de posesiones (sección 936) así como en la era de las corporaciones foráneas controladas que las sucedieron. Huelga decir que con los efectos del huracán y con la espada de dámocles de la reforma contributiva federal todo el cuadro económico luce más tétrico e incierto.

Más grave que el desastre infraestructural es la disfunción del andamiaje institucional: las maneras de ver, organizar y hacer las cosas. Esto incluye al sistema político, la relación entre el espacio privado y el público, las normas de administración gubernamental, el estado de derecho, la administración de la justicia, al funcionamiento de los mercados, el marco regulatorio, el orden público, el régimen fiscal, las políticas de desarrollo, los instrumentos para realizarlas, la escala de valores… Cuando este andamiaje es no funciona, o cuando abundan los vacíos institucionales, se hace más difícil producir bienes y más fácil generar males.

Esto explica tanto las dificultades para transitar hacia una industria farmacéutica de genéricos como la carencia de una agricultura moderna acompañada de una industria de procesamientos de alimentos que se nutra de importaciones y de producción local. También remite a los obstáculos que enfrenta el turismo en Puerto Rico para establecer enlaces con el turismo más amplio de los vecinos del Caribe. Aclara, además, la imposibilidad, a pesar del apoyo de varias administraciones gubernamentales, de establecer un puerto de transbordo junto a una red de empresas de valor añadido. Sobran los ejemplos de proyectos fallidos debido a las fallas institucionales.

Mientras tanto, se sucumbe ante una gestión empresarial que, en lugar de ser productiva e innovadora, se basa en la cacería de rentas, en fraude contable, en contratos leoninos…Las crisis, sean financieras o provocadas por fenómenos naturales, sirven de abono para este tipo de perversión económica, sobre todo si el terreno ya está preparado para su cultivo.

¿Otro Puerto Rico después de María? Hasta la fecha es el mismo, con los problemas de siempre, pero dramáticamente exacerbados, lo que no es poca cosa. Como dice un amigo: “Siempre fue un país subdesarrollado pero con aire acondicionado. Ahora se lo apagaron”.

¿Es otro Puerto Rico posible? Mientras insista en recorrer los mismos caminos no lo es. Continuará descomponiéndose, desdibujándose…Para que otro orden sea posible tendrá que alterar las coordenadas normativas significativamente.

La torpezas graciosas de los dioses de Marvel: Thor: Ragnarok

Thor: Ragnarok (dir. Taika Waititi, EEUU, 2017) logra su cometido, entretener lo suficiente como para uno olvidar la fortuna que ha pagado por un popcorn y un refresco. Esto que acabo de señalar no es necesariamente una crítica negativa. La tradición de buenas “películas popcorn” ha definido a Hollywood desde sus principios puesto que se crea una megaproducción en la cual se han invertido millones de dólares (es obvio que la cifra cambia dependiendo de la época) para atraer al público. Estas prometen un escape a la rutina y los problemas que nos afectan a diario con algo de comedia, aventura, música u horror, según las exigencias de su género. Entre estas películas podemos contar maravillas como Raiders of the Lost Ark (dir. Steven Spielberg, EEUU, 1981) y Aliens (dir. James Cameron, EEUU, 1986), tanto como la serie insufrible de Transformers (dir. Michael Bay, EEUU, 2007-2017) y las comedias mentecatas de Adam Sandler.

Thor: Ragnarok es una efectiva “película popcorn” que le da un humor muy necesario a la versión de Marvel Comics de la mitología nórdica. En esta trilogía de películas dentro del universo cinemático de Marvel, Thor (Chris Hemsworth), el dios del trueno, protege a Asgard de amenazas que incluyen a su hermano Loki (Tom Hiddleston) en Thor (2011), los “dark elves” de Thor: The Dark World (2013) y su hermana, Hela (Cate Blanchett), en Thor: Ragnarok. Las películas de Thor siempre han sido pesadas y algo frías por su enfoque en luchas entre el bien y el mal en mundos completamente diseñados por computadoras. Entre torres resplandencientes y armaduras colosales, Asgard está tan poco lleno de vida que es inevitable desear ver más de Loki, el “trickster” cuya villanía simpática le añade inesperados giros a la saga. Sin embargo, en esta última, la majestuosidad del mundo de Asgard, que ha sido conquistado por Hela, la diosa de la muerte, contrasta al colorido planeta de Sakaar. El Grandmaster (Jeff Goldblum), que reina sobre este planeta con las idiosincrasias bizarras de Willy Wonka, esclaviza a todo ser capturado por sus cazadores para convertirlos en gladiadores que luchan para el entretenimiento de las masas. Thor es la nueva adquisición que el Grandmaster se muere por ver luchar contra su campeón, Hulk, cuya nave se había estrellado en el planeta. La ambiciosa meta del héroe es escapar de su esclavitud y regresar a Asgard para derrotar a Hela. De esta manera, Thor evitará la llegada de Ragnarok, que significa el final de su mundo.

El humor del director neozelandés, Taika Waititi, funciona muy bien para ridiculizar a los dioses de Asgard. En su comedia, What We Do in the Shadows (Nueva Zelandia/EEUU, 2014), Waititi le da el mismo tratamiento a los vampiros. En ésta, el director usa la técnica de documental para enseñar los problemas de cuatro vampiros que comparten una casa en Nueva Zelandia. Waititi triunfa en desafiar el mito del vampiro a través de su humor que resalta lo absurdo en la minucia rutinaria de estas criaturas. En Thor: Ragnarok, Waititi divide la historia entre las proporciones épicas de Asgard, que reflejan la oscuridad de Hela, y los livianos colorines de Sakaar que nos recuerdan la necia sensualidad de su rey. Asimismo, la cinematografía de Javier Aguirresarobe reafirma la diferencia entre ambos mundos alzando con bríos de hagiografía la historia de Odin y Hela para luego bajar al humor astracán de las torpezas de Hulk y la hombría risible de Thor. Me parece que es la película más cómica del universo cinematográfico de Marvel y esto logra dar una frescura bastante bienvenida a la historia de Thor.

Sin embargo, reducir la historia trágica de Hulk, contada en la serie de comics Planet Hulk (escrita mayormente por Greg Pak y que duró del 2006 al 2007), a una graciosa nota al calce es una fallida interpretación de uno de los momentos más importantes en la trayectoria del personaje. En los comics, Hulk es exiliado al espacio porque los Illuminati (Tony Stark, el millonario detrás de la armadura de Iron Man, Reed Richards, el hombre de goma de Fantastic Four, y Dr. Strange, entre otros) decidieron que la ira descontralada de la mole representa un peligro para la humanidad. Al enterarse de lo sucedido, Hulk destroza la nave en la que viaja y se estrella en un planeta donde es forzado a servir como gladiador. Sin embargo, el Hulk de la serie no es el gigante bobo de Thor: Ragnarok, sino un ser iracundo que junta a todos los esclavos para luchar por su libertad. En el camino, Hulk descubre los horrores de la esclavitud, la crueldad del poder, la belleza del amor y sufre una pérdida que lo marcará por el resto de su existencia. Esta historia tan compleja demuestra el valor literario del arte de los comics. Entiendo la diferencia entre la literatura y el cine, pero el tratamiento cinematográfico tan liviano de la historia gráfica de Hulk es imperdonable.

Hulk debió tener su propia película que pudo haber sido el Spartacus (dir. Stanley Kubrick, EEUU, 1960) del universo de Marvel con brillos de John Carter of Mars (la serie de novelas de Edgar Rice Burroughs y cuya adaptación fílmica en el 2012 no le hizo justicia). Pero no fue así. Los que vean Thor: Ragnarok sin conocer la historia de Hulk, podrán disfrutarse una “película popcorn” bastante bien lograda dentro del mundo de Marvel y quizás cuestionen cómo se trata el tema de la esclavitud tan ligeramente. Los que conozcan el Hulk de los comics, les dolerá como se usa su historia para justificar la presencia del personaje en la historia de Thor. La representación cómica tan acertada de Thor en la película se hace insípida al presentarnos un Hulk tonto cuyos actos carecen de toda consecuencia.