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Los signos de los tiempos

“Bajo el cielo, hay momento para todo y tiempo adecuado para cada cosa. Hay tiempo propio para nacer, tiempo para morir. Hay tiempo para plantar, tiempo para cosechar, tiempo para construir y tiempo para destruir … ¿Qué provecho saca el trabajador de tanta fatiga? “

(Ecle 3, 1- 9).

En la Biblia, el Eclesiastés, uno de los libros sapienciales, relativiza cada tiempo. En los evangelios, Jesús propone que busquemos siempre discernir lo que él llama “signos del tiempo presente” y actuar de acuerdo con los desafíos del momento. En nuestros días, la América Latina y el Caribe vive un tiempo fuerte de resistencia de nuestros pueblos para salvaguardar las conquistas hechas en las décadas más recientes, actualizar el proyecto de integración continental y de independencia del colonialismo. Ese camino propuesto por Simón Bolívar y retomado por el presidente Hugo Chávez, actualmente es atacado por los intentos del Imperio que desea reasumir la hegemonía perdida.

En este momento, es importante que todas las personas de buena voluntad, religiosas o no, asuman la responsabilidad de defender los procesos sociales y políticos que vienen de las comunidades indígenas y grupos sociales que proponen la transformación de ese mundo. Para las personas que tiene fe, el día consagrado y los cultos religiosos deben tener como fundamento el cuidado con la justicia y la preocupación por los derechos de los pobres. En la Biblia, Dios afirma: “El país de ustedes está devastado, las tierras son devoradas por los extranjeros. ¿A quién interesan los cultos religiosos? … Cuando ustedes vienen a mi presencia y pisan el santuario, ¿quién les exige eso? Dejen de hacer cultos inútiles. (…) No soporto injusticia junto con fiesta religiosa … Cuando ustedes levantan las manos para mí, yo desvío la mirada y aunque multipliquen sus oraciones, yo no los escucharé “(Isaías 1, 7 y 12-15).

En diversos países, las dificultades de los nuevos procesos sociales piden que no dejemos caer las conquistas de los trabajadores y las mejoras de la vida del pueblo más pobre. Lo mismo si reconocemos que algunos errores fueron cometidos, tenemos que cuidar de no volver atrás en el camino de la Historia. Es importante mostrar que la preocupación por el bien común, el ejercicio de la ciudadanía y la fraternidad humana continúan vivas. El Espíritu de Dios que condujo al pueblo bíblico de la esclavitud a una tierra libre, ahora impulsa a los grupos sociales y a las personas que tienen hambre y sed de justicia para la felicidad de realizar el proyecto divino en ese mundo.

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

El laberinto de los críticos de Albizu Campos

Pedro Albizu Campos llegó a Puerto Rico el 4 de enero de 1930, después de lo que él llamó un viaje de “peregrinación por América Latina”. Entre 1927 y su regreso en 1930, visitó, entre otros lugares, Cuba, Perú, Panamá, México y Venezuela. Hay que imaginarse la primera impresión que pasó por la mente del líder nacionalista al llegar al muelle de San Juan. Antes de este viaje, él había estado en Estados Unidos, específicamente en Vermont y Massachusetts. Si en países como Perú, Cuba y México, Albizu vio una burguesía local todavía en control de sus recursos nacionales, en Vermont y Massachusetts la impresión debió ser más pronunciada. Estos dos estados federados aún hoy se enorgullecen del control local de su agricultura, dominada por las granjas menores de 65 acres. Ambas cosas, su estancia en el noreste de Estados Unidos y su peregrinación por nuestra América, deben haber fortalecido en Albizu la valoración de sus principios de nacionalista revolucionario.

El Puerto Rico al que Albizu regresó en 1930 no se parecía en nada a la agricultura de pequeñas granjas de alto rendimiento en Vermont y Massachusetts; tampoco, a las extensas operaciones de la burguesía azucarera cubana en Cienfuegos. Aquí, cuatro corporaciones absentistas, con sede en Nueva York y Nueva Jersey, controlaban aplastantemente la producción de azúcar. Entre 1900 y 1929, Puerto Rico había sido proletarizado a un nivel no alcanzado en ninguna parte de Estados Unidos, mucho menos en Vermont o Massachusetts, como puede constatarse en los censos agrícolas de 1910-1930. La transformación en las relaciones de producción en la Isla fue casi absoluta.

El desarrollo del capitalismo en la agricultura puertorriqueña era, pues, algo único, tanto por los patrones de América Latina como de Estados Unidos. Cuando Albizu regresó a Puerto Rico el 4 de enero de 1930 todavía había una pequeña pero fuerte producción campesina en el noreste de Estados Unidos. Tan era así que algunos izquierdistas norteamericanos argumentaban que el capitalismo moderno, y la gran propiedad territorial, nunca habrían de conquistar por completo la agricultura estadounidense. En Puerto Rico, por el contrario, el campo había sido proletarizado completamente. El punto de vista pequeñoburgués de la primacía del pequeño campesino era más fuerte, ideológicamente hablando, en lugares como Vermont y Massachusetts que en la Isla. Yo me atrevería a decir que de ahí viene buena parte del llamado a la defensa del pequeño campesino en el pensamiento de Albizu Campos. No pocos socialistas del noreste de Estados Unidos, influenciados por los narodniks rusos, defendían en 1915 la idea del tránsito al “comunismo agrícola” sin pasar por las granjas capitalistas de gran tamaño. Lenin, por supuesto, intervino en el debate. (Ver: Lenin, V. I, 1917, Nuevos datos acerca del desarrollo del capitalismo en la agricultura de Estados Unidos).

Pero había otra paradoja que complicaba aún más el análisis que Albizu quería hacer de la sociedad puertorriqueña en 1930. Puerto Rico, el país con la agricultura capitalista más avanzada del continente, en términos de la relación capital/trabajo en el campo, adolecía de la falta de un pensamiento socialista mínimamente profundo. Aquí no había nadie comparable a Julio Antonio Mella en Cuba, a José Carlos Mariátegui en Perú, o al pujante marxismo que surgió en Argentina y otras partes de América Latina al calor de la Revolución Rusa. La clase obrera de Puerto Rico estaba huérfana de la influencia del socialismo científico. Nuestros pensadores socialistas, salvo contadas excepciones, eran comentaristas de periódicos o burócratas de sindicatos afiliados al imperio.

Albizu Campos, aun desde una perspectiva no marxista, se dio cuenta tempranamente de que el análisis económico de la estructura de clases de la sociedad puertorriqueña no presentaba mayores dificultades. Las mismas agencias del imperialismo, empezando por el Instituto Brookings, lo habían hecho. Temas como la concentración de la propiedad agraria, el pauperismo de los trabajadores, el acorralamiento de la pequeña burguesía, el impacto de los salarios, etc., habían sido estudiados hasta la saciedad por investigadores estadounidenses. Aquí no había que escribir un tratado comparable al Desarrollo del capitalismo en Rusia, de Lenin, ni a los escritos del líder bolchevique sobre la agricultura estadounidense. Los datos, el análisis y las conclusiones estaban allí, en las propias investigaciones hechas por el imperio y sus agentes. No era de extrañar: Ya en 1910 Estados Unidos tenía el sistema de censos agrarios e industriales más avanzado del mundo. Lenin mismo lo elogió en múltiples ocasiones.

¿Qué dificultaba, en realidad, la compresión de la sociedad y la política puertorriqueña en 1930, según Albizu? Pues un entendimiento de la naturaleza del aparato estatal creado por el imperialismo. Y esto no era fácil por tres razones. En primer lugar, el aparato estatal colonial de Puerto Rico había sido creado por decreto del imperialismo en 1900. No era, como en otros lugares de América Latina, un sistema estatal en relación de linaje con el período colonial o postcolonial. Ni siquiera en Hawái en 1930 había algo similar a Puerto Rico, pues allí la anexión preservó, por décadas, muchas de las estructuras de poder creadas por la monarquía en el siglo XIX. La anexión de Hawái como territorio incorporado en 1898 no significó una ruptura política y estatal tan categórica como en el caso de Puerto Rico.

En segundo lugar, el aparato estatal colonial inventado en 1900-1903 para la dominación de Puerto Rico era una extensión de un aparato estatal completamente original en la historia del capitalismo. Tampoco en Estados Unidos había mucha continuidad entre la monarquía inglesa y el estado nacional que emerge en la nación del norte, particularmente después de la Guerra Civil. De hecho, el sistema bancario y fiscal estadounidense acababa de llegar a la madurez cuando Estados Unidos invade a Puerto Rico. Antes de eso, el imperio no tenía propiamente un sistema monetario nacional unificado, como el de Inglaterra. El dólar no adquirió su forma de circulación moderna hasta fines del siglo XIX y principios del XX. La circulación de valores financieros estadounidenses no se unificó, en lo que toca a la movilidad plena del capital, hasta 1911. Puerto Rico quedó, pues, plenamente integrado en un sistema de circulación de capital-dinero que nadie en realidad había tenido mucha oportunidad de estudiar. Lenin mismo se lamentó de que sus referencias principales para el estudio del capitalismo monopolista de estado fueran Inglaterra y Alemania, aunque era en Estados Unidos donde la acumulación y centralización de capitales procedía con mayor ímpetu. Y si en algún lugar había un lazo estrecho entre la gran burguesía y el estado, afirmaba él, era en Norteamérica. Pero los primeros tratados académicos serios sobre la evolución crediticia y monetaria de Estados Unidos no aparecen sino hasta mediados de la segunda década del siglo XX.

En tercer lugar, si los socialistas puertorriqueños no tenían una teoría científica de la lucha de clases, mucho menos tenían una teoría del estado, derivada del marxismo. Estaban en las tinieblas. Cierto es que Marx nunca pudo escribir la parte de El capital correspondiente al estado capitalista. Y cierto es que el trabajo de Lenin al respecto, o sea, El Estado y la revolución, no salió publicado hasta 1920. Pero los socialistas nuestros ni siquiera intentaron teorizar sobre el aparato estatal colonial; abrazaron ciegamente la bandera extranjera. Por supuesto, ni hablar de que se leyeran El capital, cosa que sí pasaba en muchos países de América Latina. Ya en la en la Introducción a la Contribución a la crítica de la economía política, Marx había puesto el estudio del estado capitalista como un momento necesario para la comprensión del mercado exterior y de las determinaciones del mercado mundial. Toda la sección V del tercer tomo de El capital, en que se estudian las determinaciones del capital que rinde interés, asigna un papel protagonista al estado capitalista moderno. Nuestros socialistas ni pensaban en eso.

Albizu no era marxista, obviamente. Pero en Puerto Rico no los había, de todos modos, en la época de las grandes luchas del Partido Nacionalista, a menos que uno se crea los cuentos de sus críticos superficiales. Y en lo que toca a proponentes de una teoría científica del estado colonial tampoco los había en 1930, ni los hay hoy. Por eso los escritos de Albizu sobre el coloniaje no han perdido vigencia alguna. Él es el único que ha intentado comprender el aparato colonial de Puerto Rico en función del desarrollo complejo del estado imperial en su transición al imperialismo. Muy a pesar de las limitaciones del precario ambiente intelectual de Puerto Rico, Albizu formuló una teoría sólida sobre la conexión entre el sistema tarifario estadounidense y la dominación de los monopolios en la Isla. Lo hizo como lo debieron haber hecho los supuestos socialistas puertorriqueños: estudiando la evolución concreta de la conformación interregional del aparato estatal de la metrópoli. Y ahí están sus escritos al respecto de la historia continental territorial norteamericana, tan sólidos como las murallas de El Morro. (Ver, Campos Albizu, Obras escogidas, Tomo I, pp. 116-163).

Que Albizu no fuera marxista es una cosa; pero que sí conocía de lo que estaba hablando es incuestionable. Hay que tener una ignorancia suprema de la historia de Estados Unidos, para afirmar que Albizu era fascista. De hecho, al momento en que Albizu regresó a la Isla, o sea en el 1930, sí había focos fascistas en la sociedad estadounidense, a escala regional y con poder político, con mucho poder político como en Hawái. Demás está decir que ningún parecido tenían con el Partido Nacionalista, mucho menos con Albizu. El fascismo estadounidense, ya desde la década de los 20 del siglo anterior, era virulentamente racista, protestante y proimperialista, aspectos que naturalmente no saben los críticos superficiales de Albizu, acostumbrados como están a criticarlo sin leerlo cuidosamente. Además, los datos, como decía Marx, son tercos. En todas las instancias documentadas de focos fascistas en Estados Unidos entre 1920 y 1940 el proceso organizativo era el mismo: la creación de bandas callejeras para atacar a los obreros y las huelgas, en alianza con la policía y los grupos patronales. No hay ni un solo caso en que los sindicatos de trabajadores en lucha en Estados Unidos pidieran la ayuda de los líderes fascistas. Puerto Rico no era la excepción.

Para mí, la pena no es que Albizu Campos no fuera marxista. La pena es que en nuestra isla los marxistas nunca hayamos abordado el estudio de la sociedad puertorriqueña con la seriedad, pasión y creatividad con que lo hizo Albizu. Claro que se puede criticar, e incluso refutar ideas específicas de Don Pedro. Pero la verdadera refutación, como decía Hegel, supone “el penetrar en la fuerza del adversario, y colocarse en el ámbito de su vigor; el atacarlo fuera de él mismo, y sostener sus propias razones donde él no se halla, no adelanta en nada el asunto”. (Hegel, Ciencia de la lógica, Ediciones Solar, 1968, p. 514).

Los críticos de Albizu Campos, algunos de los cuales se han hecho de fortuna y de fama académica criticándolo, se mueven intelectualmente en los confines de un laberinto. Y lo peor es que ni lo saben.

Crucigrama: Rafael Cancel Miranda

Horizontales

2. Rafael Cancel _____; héroe de la Patria puertorriqueña. Prisionero del imperio yanqui por 25 años por su participación en el ataque al Congreso de EEUU en 1954.

7. Prisioneros.

9. Prefijo.

10. Remando _____ la lluvia: setenta y cinco anécdotas y tres poemas; libro de Cancel Miranda.

11. Afirmación.

12. Antes de Cristo.

13. Del verbo ir.

14. Trabajadora.

17. Sembrando _____ …y verdades; libro de Cancel Miranda.

19. País europeo.

21. Confíe.

23. _____ dioses llevan tu nombre; libro de Cancel Miranda.

25. _____ Lydia Vega; escritora puertorriqueña.

26. Llanura pequeña en la ladera de un monte.

31. _____ Primera; cantautor revolucionario venezolano.

32. 18 de _____ de 1930; nacimiento de Cancel Miranda.

33. Da aullidos.

35. Conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan una región.

37. _____ y palomas; libro de Cancel Miranda.

40. Macizo montañoso del Sahara.

41. Garantía.

43. Preposición.

44. Otorgar.

45. Juan _____ Brás; patriota puertorriqueño, fundador del Movimiento Pro Independencia.

46. Movimiento convulsivo habitual.

47. Rezó.

48. Símbolo del tantalio.

49. Reúne.

50. _____ José Martí; le fue entregada a Cancel Miranda por Ricardo Alarcón en la Misión de Puerto Rico en Cuba.

51. Lares: _____ de la Patria.

Verticales

1. 1ro. de _____ de 1954; ataque al Congreso de EEUU realizado por nuestros héroes Lolita Lebrón, Andrés Figueroa Cordero, Irving Flores y Rafael Cancel Miranda.

2. Remojar.

3. Larvas de varias familias de mariposas muy perjudiciales para la agricultura.

4. Desvanece.

5. Del verbo anidar.

6. Orden El Mehdi Ben _____; condecoración otorgada a Cancel Miranda.

7. Símbolo del rubidio.

8. Interjección.

15. _____ Cancel Miranda; recibió, entre otras, las condecoraciones Orden José Martí y la Orden El Mehdi Ben Barka. En 2013, la XVI Feria Internacional del Libro de Puerto Rico le otorgó el Gran Premio Nacional Ricardo Alegría.

16. _____ Castro Ruz; le otorgó a Cancel la Orden Playa Girón y la Medalla Conmemorativa del XX Aniversario.

18. Se dice del hombre que, por su experiencia vital, se vuelve agresivo o desconfiado.

20. Ciudad natal de Rafael Cancel Miranda. A Cancel le llamaban cariñosamente Pito.

22. _____ beso eterno; obra de Cancel Miranda.

23. Apócope de mamá.

24. Del _____ a los macheteros; libro de Cancel Miranda.

27. Achaque

28. Que reúne dos caracteres o fenómenos distintos.

29. Puerto _____: La independencia es una necesidad; libro de Cancel Miranda publicado también en inglés.

30. Satélite más cercano a Júpiter descubierto por Galileo.

34. Aleja, retira.

35. Pito, Entrevista íntima a nuestro Héroe Nacional Rafael _____ Miranda; libro escrito por el Prof. Julio A. Muriente Pérez.

36. Maullar.

38. Olfateaban.

39. Pieza del ajedrez.

41. Ante Meridiano.

42. Se dirige.

46. Pronombre.

Guerra de Trump contra las mujeres

Las mujeres resisten la guerra del presidente Donald Trump en su contra, desatada desde los tiempos de su campaña electoral, pero la resistencia está llena de obstáculos en el camino. La guerra no es sólo contra las mujeres de su país, Estados Unidos, sino contra todas las mujeres del mundo; tal es su misoginia y la del grupo gubernamental que lo respalda. El incidente más reciente ocurrió el jueves 13 de julio, es decir el otro día, cuando miró a la primera dama de Francia, Brigitte Macron, y con su mirada escaneó a la primera dama de Francia y le dijo “estás en tan buena forma”. Entonces, se volteó al Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y le dijo “Está en muy buena forma física. Preciosa” (traducción al español de El País).

Lo que pensó Brigitte Macron del comentario de Trump es una incógnita que por ahora no conoceremos. Francia intenta restablecer buenas relaciones con EEUU, así es que, por qué no ignorar el comentario, la mirada y la actitud de misoginia de Trump, que la consideró un objeto de la propiedad de su marido. Son gajes del patriarcado en todas partes del mundo. Pero, ¿Trump? Bueno, bueno, su actitud, su lenguaje, su gobierno, esas son palabras mayores.

Desde que se inició la administración Trump, el 20 de enero de 2017, se comenzó a sentir el impacto de ese sexismo burdo que ya se conocía ampliamente por sus actos como magnate multimillonario, y posteriormente exhibió en la campaña política presidencial del 2016. La prensa dio a conocer durante la campaña la actitud irrespetuosa de Trump hacia las mujeres aun cuando está rodeado de algunas mujeres fuertes, como son su esposa Melania y su hija Ivanka.

Uno de sus comentarios, el que ofendió a prácticamente toda persona de conciencia en el mundo, fue cuando se publicó una grabación en la que decía que en cualquier fiesta o actividad agarraba a las mujeres por sus genitales y las tocaba. Como si esto fuera gracioso. Es decir que Trump se siente impune para ofender y maltratar a cualquier mujer.

Una vez tomó posesión de su cargo, el presidente Trump se confrontó con la marcha en su contra más impresionante que ha visto la capital de Estados Unidos en su historia como república. La Marcha de las Mujeres aglutinó en Washington, D.C. cientos de miles de personas que protestaron, el día después de la toma de posesión de Trump, por las políticas discriminatorias contra las mujeres, las personas LGBTTQ, migrantes, de diferente raza, entre otras. La asistencia a la marcha se calculó en más de 200,000 personas que con gorros color de rosa y pancartas coloridas hablaban muy en serio de su oposición a políticas sexistas y xenófobas. La marcha se hizo también en múltiples estados de la unión y en varios otros países.

Más, Trump tomó posesión. Su gobierno se fue organizando con cierta lentitud y con muchas dudas y traspiés. Es así, hasta el sol de hoy, cuando se cuestiona la “conexión rusa” de Trump y su gente, en perjuicio de la candidata demócrata Hillary Clinton. Es decir, se piensa que con la ayuda rusa, Trump y los republicanos maniobraron para birlar la elección en su favor. El analista Nicholas Kristof, en un artículo en The New York Times (17/5/17), apunta que si ofensivas fueron las palabras de Trump contra las mujeres, más devastadoras son las “políticas de salud que tendrán consecuencias nefastas en la vida de las mujeres”. Añade que “las políticas públicas de Trump en áreas como la salud y el bienestar social afectarán a las mujeres en su lucha contra el cáncer cervical, entre otras enfermedades graves”.

Expertos apuntan que las políticas a favor de la vida del feto y contra la salud de las mujeres, así como sus derechos reproductivos en general, inciden en la destrucción de los logros de las mujeres, obtenidos con arduas luchas durante los últimos 50 años. La disminución de fondos a las organizaciones no gubernamentales que ofrecen consejería y apoyo a las mujeres vulnerables con respecto a la salud física, mental y emocional son también terribles. Los centros de apoyo a víctimas de violación y los albergues para mujeres sobrevivientes de violencia de género, y sus hijos e hijas, también han sufrido los cortes presupuestarios de la administración Trump.

La lideresa y teórica feminista Gloria Steinem, señala que la confirmación de Neil Gorsuch al Tribunal Supremo de EEUU es un golpe fuerte a los derechos humanos de las mujeres de ese país. Gorsuch se posiciona en contra de algunos de los derechos reproductivos de las mujeres.

Otra de las políticas públicas de Trump, que aunque no tiene el desgarrador peso de las anteriormente mencionadas también refleja la mentalidad del flamante presidente, es la que impone a las funcionarias de su administración que deben “vestir como mujeres” (dress like a woman). Esta ofensiva de Trump desató la furia de las jóvenas en las redes sociales que se cuestionan insistentemente qué significa eso de “vestir como mujeres”. El viernes, 14 de julio, hubo una manifestación retando el nuevo código de vestimenta impuesto por Trump a las mujeres de la administración y a las periodistas que cubren la Casa Blanca.

La joven periodista Anna Papachristos, en su blog (8/6/2017) para Ms Magazine expresa en un lenguaje sencillo que considera que la mayor y más importante amenaza del Presidente Trump contra el feminismo es “su guerra contra la Madre Naturaleza”. Explica que cuando Trump posiciona a su país en contra del Acuerdo de París en torno al Cambio Climático está en guerra contra el ambiente y, en acorde, contra la madre naturaleza.

Todas las políticas sexistas, xenófobas, homofóbicas, clasistas, raciales, de la Administración Trump se manifiestan a diario en la isla, una de sus colonias. Es por esta razón que las mujeres en Puerto Rico debemos conocer lo que sucede a diario en ese país, y luchar de múltiples maneras, en la vida cotidiana personal y en la pública, contra las políticas de una administración que desprecia a los seres humanos.

Barranquilla 2018, Juegos de la Equidad

Dos nuevas pruebas fueron añadidas al programa competitivo de los XXIII Juegos CAC de Barranquilla 2018, para elevar a 470 los eventos convocados.

Las nuevas pruebas son en el boxeo femenino en las divisiones de 57 y 64 kilos para estar en consonancia con la Federación Internacional (AIBA) y con el Comité Olímpico Internacional (COI) que las aprobaron para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El boxeo para Barranquilla tendrá ahora 5 pruebas en mujeres y 10 en hombres.

Las 470 pruebas finales para Barranquilla son el segundo total más alto en la historia de los Juegos, sólo superado por los Juegos de Mayagüez 2010 que tuvo 492.

Equidad de género

Los Juegos de Barranquilla serán históricos en la equidad de género, siendo los primeros Juegos Multideportivos en el mundo, primero que los Juegos Olímpicos, cuyos eventos en hombres sumarán 225 (50.90%), mientras que la mujeres competirán en 217 (49.09), algo que nunca antes se había logrado en estos Juegos que comenzaron en 1926 en la ciudad de México. También la convocatoria tendrá 28 eventos mixtos, el total más alto de la historia.

Eventos nuevos en los Juegos CAC y la ODECABE
Unos 26 eventos nuevos tendrán su primera participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Baloncesto 3×3 hombres y mujeres (2)
Boxeo femenino 57 y 64 kilos (2)
Ciclismo Madison hombres y mujeres (2)
Trampolín sincronizado hombres y mujeres (2)
Gimnasia Rítmica en conjunto (3)
Levantamiento de pesas, dos pruebas nuevas en mujeres, cambios en las divisiones añadiendo los 90 kilos y los +90 kilos en arranque y envión.
Natación–relevos mixtos en 4 x 100 libre y 4 x 100 combinado (2)
Taekwondo– se competirá por primera vez en Poomsae en hombres y mujeres individual, por equipo en ambos sexos y mixto.
Tiro –eventos mixtos en rifle de aire 10 metros / pistola de aire 10 metros y fosos olímpicos (3)
Vela– eventos nuevos en Kite Surf hombres y mujeres y Lighting mixto (3)

El autor es Jefe de Medios de la ODECABE.