Inicio Blog Página 1870

Situación en Educación: “se trata de relaciones públicas y de manipulación de datos”

El próximo año escolar comenzará con miles de maestros y maestras transitorios(as) cesanteados(as), con 167 planteles cerrados a través de todo el país, con un sistema de retiro de maestros en bancarrota, y con la posibilidad de que se implante la ley de escuelas chárter o, lo que es igual, la privatización de planteles escolares. Ante este panorama, las diferentes organizaciones magisteriales han estado expresándose.

Sobre la noticia de que se le asegurará una plaza a todos los maestros transitorios, el presidente de ÚNETE, Emilio Nieves, comentó en entrevista telefónica con este medio: “eso fue un cuento que comenzaron a vender desde que la secretaria del Departamento de Educación (DE), Julia Keleher, fue a la Legislatura el pasado 14 de junio y planteó en la Comisión de Presupuesto del Senado y la Cámara que había 6,296 puestos transitorios de maestros y que la necesidad era de 7,500 plazas. De ese modo, dio la impresión de que había plazas para todos los transitorios”.

“La semana pasada, Keleher afirmó y aseguró que hay plazas para 3,300 maestros transitorios. Así que cuando uno utiliza el número de transitorios que ella le dio a la Legislatura (6,296) y esta última afirmación de 3,300 plazas, significa que se quedarán fuera casi 3,000”, continúo exponiendo Nieves.

El líder magisterial enfatizó que lo que expresa públicamente la Secretaria es una “contradicción de información” y una “manipulación de números”. A esa poca transparencia, se le suman las cifras que ofrecen el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Ramón Rosario, y el representante del gobernador ante la Junta de Control Fiscal (JCF), Elías Sánchez. Nieves aseguró que el Gobierno manipula los números y las declaraciones públicas para formar la imagen de que los transitorios que se quedan fuera no son tantos.

“Sabemos que se trata de relaciones públicas y de manipulación de datos, pero no hay duda de que el efecto real queda confirmado por el propio Gobierno: el número de transitorios que se quedan afuera supera los 2 mil maestros. Eso lo sabíamos desde que se anunció el cierre de escuelas porque, en ese momento, la propia Secretaria reconoció que el cierre afectaría a 2700 maestros”, puntualizó el presidente de ÚNETE.

A los transitorios que se quedan sin la renovación de contrato hay que sumarle que, anualmente, se retiran del DE un promedio de 1,300 maestro y maestras.

Por otro lado, el presidente de Educadores Puertorriqueños en Acción (EPA), Domingo Madera, dijo a este semanario que entendía que “podría haber entre 500 o 600 plazas transitorias a través de toda la Isla, pero no hay las miles que anuncian como disponibles”. Y según aseguró, esas plazas son en las categorías de difícil reclutamiento: inglés, matemáticas y educación especial. En otras categorías, yo entiendo que no hay plazas porque al día de hoy todavía quedan maestros excedentes que no han podido reubicar”.

Cierre de planteles escolares

Según Madera, “puede haber la situación de que al inicio del curso escolar, cuando se vea la matrícula de cada escuela, puede aumentar la cifra de 167 planteles cerrados”.

Aunque el presidente de EPA, entiende que hay algunos planteles que ameritan estar cerrados porque la matrícula es demasiado baja y no es viable económicamente mantenerlos abiertos, reconoció que el problema es que “en ese proceso hemos visto escuelas con matrículas de sobre 150 estudiantes que las han cerrado y escuelas con menos de 100 estudiantes que las han dejado abiertas. En ese sentido, el proceso ha sido uniforme porque, a juicio de Madera, se hace desde un escritorio y no van directamente a la comunidad escolar para ver si amerita o no que se cierre ese plantel.

Emilio Nieves opina que el propósito del Gobierno a la hora de cerrar las 167 escuelas es ahorrar los $7.5 millones que anunció la Secretaria, esos que se hubiesen obtenido del dinero gastado en el pasado plebiscito de estatus. El anuncio de cerrar escuelas para ahorrar, “confirma que las prioridades del Gobierno están trastocadas y el servicio educativo es secundario o terciarios”.

Entonces, según opina Nieves, el cierre de escuelas es “para ahorrar y beneficiar a lo que la Junta de Control Fiscal (JCF) está pidiéndole al Gobierno que le pague a los acreedores…la razón de ser [del cierre] no es mejorar el aprovechamiento académico de los estudiantes. Eso es una gran mentira”.

“No se puede olvidar que la Secretaria de Educación está contratada por la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (AAFAF), que es el organismo del Gobierno que sirve de enlace con la JCF. No hay que olvidar, tampoco, que al inicio de su presencia en el DE expresó que había que cumplir con las exigencias de la JCF. Así que la agenda que ella tiene con esto del cierre de escuelas y demás medidas que va a estar implantando, está en el contexto de cumplir con las exigencias de la JCF y obviamente con el plan fiscal que está implementando el Gobierno de Puerto Rico”, enfatizó el presidente de ÚNETE.

Modificación en el reclutamiento

Recientemente, Julia Keleher expresó públicamente que para optimizar la educación y la función de los recursos humanos del DE, pondría en vigor una nueva manera de reclutar maestros maestras. Entre las estrategias que la Secretaria utilizará para reclutar personal se vislumbran, por ejemplo, reclutar recursos que conocen de diversas materias y buscan un cambio de profesión, eliminar el “seniority” los años de experiencia que tenga un maestro dentro del DE, y contratar estudiantes universitarios que aún no se han graduado.

“Esas expresiones de la Secretaria son peligrosas y absurdas a la misma vez. Cuando ella declara eso se sabe que se afectará el proceso de reclutamiento actual que es a base de la objetividad de la lista de turno. Ella quiere abrir la puerta a la subjetividad, lo que permitiría contratar maestros basándose en la amistad, la relación familiar o la política partidista”, aseguró Nieves.

El nuevo modelo de contratación que sugiere Keleher “es peligroso y absurdo porque hay suficientes maestros preparados para ocupar todas las plazas y [aun así está ofreciéndoles oportunidad] a otras profesiones que no tienen estudios en pedagogía, aspecto fundamental para ejecutar y dar un servicio de calidad en el DE”, continúo el líder magisterial.

Desastroso el modelo chárter

Esas modificación en el proceso de reclutamiento, ¿van trazando el camino para establecer de una vez la posibilidad del modelo chárter?, preguntó CLARIDAD a los portavoces.

“Definitivamente el modelo de escuela tipo chárter no va a tomar en cuenta para nada el proceso de lista de turno, la antigüedad, los años de experiencia. El criterio va a ser totalmente subjetivo”, comentó Emilio Nieves.

La empresa [que administre determina escuela] va a tener mano libre en ese proceso de nombramiento y obviamente contratará a maestros nuevos porque el salario para ellos será menor y los beneficios marginales estarían contemplados dentro de la ley que ha aprobado el Gobierno para el sector privado, en la cual se irán los beneficios de vacaciones, licencias por enfermedad y aportación al plan médico”, continuó.

“Inestabilidad y emigración en el magisterio es lo que crearán las escuelas chárter”, finalizó Nieves. Domingo Madera secundó esa opinión: “lo que visualizo en Puerto Rico es que en las próximas décadas posiblemente nos vamos a quedar sin maestros. Las clases de pedagogía en las universidades están vacías, no hay un incentivo para que aquella persona que tenga vocación de maestro se vaya por esa línea y se convierta en un profesional dentro de la clase magisterial”.

“A nosotros nos preocupa enormemente porque sabemos cuál ha sido la intensión de que esta secretaria llegara aquí a Puerto Rico al Departamento de Educación. Ella está muy cónsona con las medidas que se están impulsando a través de la JCF”, comentó públicamente Eva Ayala, presidenta de EDUCAMOS, otra de las organizaciones magisteriales que, junto a ÚNETE, EPA y la Federación de Maestros de Puerto Rico, compone el Frente Amplio en Defensa de la Escuela Pública.

“Ella ha venido a cerrar escuelas y ahora está de acuerdo con que se conviertan por lo menos el 10% de nuestras escuelas en escuelas chárter. De modo que, entre menos escuelas tenemos, se van cerrando las oportunidades que los maestros permanentes tienen”, concluyó Ayala.

Aunque este Semanario trató de comunicarse con la Asociación de Maestros de Puerto Rico, no encontró respuesta. Sin embargo, la presidenta de Asociación, Aida Díaz, se ha expresado públicamente en contra de la implementación de escuelas chárter.

Según ha dicho Díaz, desde el año 1990 la Asociación ha estado luchando en contra de las escuelas chárter porque han estado pendientes a los estudios que se han hecho sobre la efectividad de este tipo de modelo y no hay ninguno que exponga que las escuelas chárter son mejores que las públicas. Si la secretaria busca mejorar el sistema de educación, por qué habla de esta modalidad de escuelas cuando no hay nada que confirme los beneficios, se ha cuestionado Díaz.

Ley de restauración de libertad religiosa La legalización del discrimen

En años recientes las comunidades lésbica, gay, bisexual, transgénero, transexual, intersexo y queer (LGBTTIQ) han experimentado significativos adelantos en el reconocimiento de algunos de sus derechos. Ese camino hacia el reconocimiento de la Equidad de estas comunidades no ha estado libre de oposición, particularmente de un sector religioso fundamentalista de derecha que se opone a todo lo que pueda significar un adelanto de derechos para todo lo que no esté enmarcado en un sistema patriarcal, heteronormativo y machista. Así fue el caso de la férrea oposición de ese sector en el año 2013 a que se reconociera como categoría protegida contra el discrimen la orientación sexual y la identidad de género en distintos escenarios de nuestra vida cotidiana, e incluso a que se protegiera a las víctimas de violencia en relaciones de pareja del mismo sexo.

A pesar de su intenso cabildeo y costosísimas campañas mediáticas, este sector fundamentalista religioso ha sentido que ha perdido terreno cada vez que es más evidente su discurso homofóbico y misógino mientras que algunas sociedades se inclinan masivamente hacia un nivel de mayor inclusión y respeto a la diversidad. En respuesta, en Puerto Rico han optado por otras estrategias como las de amenazar a aspirantes a puestos electivos en cuanto al favor de sus feligreses e insertar dentro de puestos claves a personas que favorecen sus posturas, financiar campañas políticas, proponer medidas legislativas altamente discriminatorias y violatorias de derechos humanos, atacar la separación de iglesia y estado, y agenciarse contratos de asesoría en la legislatura.

Un pago a esos favores políticos lo constituye el Proyecto de la Cámara 1018 presentado el 8 de mayo de 2017 por los representantes Guillermo Miranda Rivera, Carlos J. Méndez Núñez y María Milagros Charbonier Laureano conocido como “Ley de Restauración de Libertad Religiosa de Puerto Rico”. Este proyecto fue aprobado en la Cámara de Representantes el pasado 25 de junio de 2017 con el voto a favor de toda la delegación del Partido Nuevo Progresista y los populares Carlos Bianchi Angleró y Lydia Méndez Silva. Ahora el proyecto se encuentra ante la consideración del Senado de Puerto Rico.

En estricta hermenéutica este proyecto de ley es innecesario pues la libertad de culto está reconocida y protegida constitucionalmente en Puerto Rico, no se ha perdido o transformado de forma alguna. De hecho, son precisamente quienes no respetan la separación de los asuntos de la iglesia y del estado los que día a día ponen en riesgo dicha libertad y abren la puerta a que el estado pretenda inmiscuirse en los asuntos eclesiásticos al difuminar lo que debe ser una línea separatoria rígida entre ambos organismos. Con proyectos como el P de la C 1018 nuestro gobierno pareciera acercarse más a una peligrosa teocracia que atenta contra derechos fundamentales de grupos muy definidos en nuestra sociedad como lo son las mujeres y las comunidades LGBTTIQ.

Este proyecto de ley abre las puertas para el discrimen so color de libertad religiosa. A la luz de esta propuesta medida legislativa cualquier persona empleada de gobierno pudiera negar servicios gubernamentales a otra invocando su sistema de creencias religiosas. A manera de ejemplo, una persona se puede negar a proveer pastillas anticonceptivas a una mujer en un hospital alegando que hacerlo atenta contra sus principios religiosos; otra pudiera negarse a transportar a una persona transexual en un medio de transporte colectivo invocando que su religión así lo mandata; un funcionario o una funcionaria pública se pudiera negar a brindar una licencia matrimonial a dos personas del mismo sexo o a inscribir a sus hijos e hijas invocando fundamentos religiosos para ello. Estos son sólo algunos ejemplos del gran potencial de discrimen legalizado por esta medida.

En las vistas públicas celebradas en la Cámara de Representantes, CABE llamó la atención de los riesgos que entraña esta medida cuando las personas pueden ser víctimas de discrimen, so color de creencias religiosas, en servicios gubernamentales y lo que nos contestó la representante Charbonier fue que en ese caso otra persona podría brindar el servicio. Eso sería así si existiera esa otra persona, pero no es raro llegar a una agencia de gobierno en este País donde sólo hay una persona para brindar el servicio. Imaginemos si esa única persona invoca el principio religioso para negar un servicio a una mujer o a una persona integrante de las comunidades LGBTTIQ; en ese caso, implicaría que esa mujer o esa persona se quedaría desprovista del servicio gubernamental, meramente porque existe una Ley que le permite discriminar aun en el escenario gubernamental.

Más aún, de acuerdo a como quedó aprobada la medida en la Cámara de Representantes, entidades privadas que reciben alguna subvención gubernamental pudieran incluso negar servicios de forma discriminatoria utilizando como excusa la libertad religiosa. La medida aprobada por la Cámara de Representantes protege incluso a entidades que discriminen de ser sancionadas con la eliminación o recorte de fondos. A tales fines la medida dispone que “se le prohíbe al Gobierno de Puerto Rico cancelar, aumentar, o disminuir donativos o créditos contributivos a personas naturales o jurídicas, o sin fines de lucro religiosas, utilizando como criterio la postura institucional de éstas en cuanto a sus principios religiosos”.

Con el texto antes transcrito nuestra legislatura abre las puertas a que se utilice dinero público para discriminar sin que dicho discrimen pueda ser castigado de forma alguna. Con esta disposición una entidad de albergue a mujeres víctimas de violencia en la relación de pareja que recibe fondos gubernamentales a tales fines, se puede negar a albergar a una mujer lesbiana invocando su libertad religiosa. En ese caso, por un lado, la mujer quedaría expuesta a una situación de peligro e incluso de muerte y, por el otro, el Estado estaría impedido de retirarle la subvención a esa entidad. Al igual que este ejemplo, es inimaginable la cantidad de situaciones discriminatorias a la que esta medida legislativa le otorga protección de alegada legalidad.

Aparte de sus efectos discriminatorios, medidas como la que nos ocupa han demostrado tener efectos perjudiciales para la economía. Uno de los casos más emblemáticos de estos efectos lo constituye la situación que se suscitó en Indiana durante el año 2015 cuando el hoy vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, firmó una ley de libertad religiosa siendo gobernador de dicho estado. Tan pronto se firmó la medida, organizaciones de todo tipo –incluyendo deportivas de la magnitud de la NBA y la NCAA— amenazaron con sacar sus actividades del Estado y convenciones que se llevarían a cabo dentro de esa jurisdicción cancelaron las mismas. Ese riesgo está latente en Puerto Rico de aprobarse una medida como la que promueve el P de la C 1018.

Un argumento a favor de este tipo de legislación es que la misma existe a nivel federal. Ante ese planteamiento hay que responder que a nivel federal existieron y aún existen leyes aberrantes que no pueden enorgullecer a ningún ser humano como la esclavitud, la segregación racial y la pena de muerte, entre otras.

En lugar de promover y alentar el discrimen, el Estado está llamado a proteger a todas las personas dentro de la sociedad e incluso brindar mayor atención aquellas en situación de vulnerabilidad. Bajo ninguna circunstancia puede el Estado crear categorías de derechos que coloquen a sectores de la sociedad en riesgo de que su dignidad sea pisoteada. Que el discrimen y la exclusión no tenga espacio en nuestra sociedad, aun cuando venga disfrazado de mantos de santidad. Digamos no al P de la C 1018.

El autor es abogado y portavoz del Comité Amplio para la Búsqueda de Equidad (CABE)

Mirada Laboral Rechacemos PROMESA, la Junta y la política de austeridad

Apocos días de entrar en vigor el primer presupuesto del gobierno bajo los parámetros dictados por la Ley PROMESA y la Junta de Control Fiscal tenemos que repasar los fundamentos y las verdaderas intenciones de este proceso.

En primer lugar, todo el proceso de confeccionar y aprobar el presupuesto es una farsa. Ello es así porque la ley PROMESA y sus representantes, la Junta de Control Fiscal, JCF, tienen como propósito cobrar la deuda pública. Todas sus acciones están dirigidas a ello. Por eso imponen parámetros fiscales que van desde la reducción de un 30% de la nómina, bajar las pensiones en un 10%, reducir los gastos de la salud en un $1000 millones, reducir el presupuesto de la UPR en $500 millones y aumentar los recaudos en $1500 millones.

El gobernador, los miembros de la legislatura, los alcaldes y líderes de la pasada administración aceptan sin reparos las imposiciones de la JCF y avalan la Ley PROMESA, aun cuando saben que el escenario es grave para el país. Despidos de 5,000 empleados el 30 de junio de 2017, recortes en servicios de salud, cierre de 160 escuelas, reducción en salarios, eliminación de derechos adquiridos y de beneficios marginales a empleados públicos (excepto las escoltas a exgobernadores), mayores impuestos, empleos precarios en la empresa privada, en fin, la incertidumbre total sobre el futuro para la clase trabajadora.

La realidad es que no importa el presupuesto aprobado, nuestro futuro como ciudadanos y como trabajadores depende de ingresos que provienen en su mayoría de las contribuciones que pagamos, de un proceso de quiebra bajo los parámetros del Capítulo III de Ley PROMESA para el cobro de la deuda y de las decisiones que tome la JCF y el Congreso de los Estados Unidos.

Nuestros gobernantes no hacen propuestas serias de desarrollo económico. Mientras mantienen sus privilegios con altos salarios para ellos y sus ayudantes de confianza, exponen un doble discurso. Primero, venden a Puerto Rico como un paraíso perfecto para multiplicar en ganancias la inversión de capitales extranjeros, permitiendo negocios ventajosos para éstos, y en contraste, nos piden sacrificios alegando que nuestra clase trabajadora no produce lo suficiente. No obstante, los trabajadores y trabajadoras en Puerto Rico producen anualmente 35 mil millones de ganancias para empresas extranjeras. Y somos el principal mercado de consumo para Estados Unidos y sus empresas.

En este escenario, la Coordinadora Sindical, representantes sindicales de talleres tanto en la empresa privada como en corporaciones públicas, agencias de gobierno, municipios y trabajadores jubilados, denunciamos que la imposición de la Ley PROMESA y la JCF es un problema político a resolver por nuestro Pueblo de manera prioritaria.

No podemos, como clase trabajadora, permanecer callados y con los brazos cruzados mientras nos eliminan los talleres de trabajo, las conquistas y derechos sindicales de más de un siglo de lucha. Nuestras condiciones de trabajo, nuestra seguridad social, al igual que nuestros derechos humanos a la salud, educación, vivienda y trabajo, entre otros, no pueden ser ficha de cambio para pagar la deuda impuesta por el capital y la relación colonial.

Reafirmamos la urgente necesidad de reclamar el salario y las pensiones de manera íntegra y total. En denunciar que el gobierno central y la JCF implantó la reducción de salario mediante leyes que eliminan o reducen beneficios económicos, como son la Ley 3 (Crisis Económica y Fiscal), la Ley 4 (Transformación y Flexibilidad Laboral), la Ley 8 (Empleador Único) y la Ley 26 (Cumplimiento con el Plan Fiscal). A éstas se suman el conjunto de ordenanzas municipales eliminando salarios y beneficios a empleados mientras imponen contribuciones a ciudadanos para preservar privilegios y salarios a alcaldes y empleados de confianza.

La Coordinadora Sindical se reafirma en Decir No a la Ley PROMESA. Decir No a la Junta de Control Fiscal. Decir No a las medidas de austeridad.

Hemos sido consecuentes, desde nuestra creación en el 2001, en denunciar las prácticas neoliberales en contra de la clase trabajadora y el Pueblo.

Denunciamos las limitaciones y propósitos antiobreros de la Ley 45 de 1998 y de los procesos amañados de negociación colectiva. Nos opusimos al IVU y los acuerdos del gobierno compartido. Luchamos contra la Ley 7, las Alianzas Públicas Privadas y las desregulaciones en los permisos y procesos de hacer negocios en Puerto Rico.

Denunciamos el problema de la deuda, advertimos sobre las recomendaciones del informe Krueger y las consecuencias de no desarrollar una alianza o frente para detener los avances del capital.

Hoy, el asunto de la deuda nos da en la cara como problema político al intentar amarrarnos las manos para que no podamos defendernos. Tenemos que oponernos a tal pretensión. Tenemos que unir todos los esfuerzos para ir contra la JCF, la Ley PROMESA y quienes la avalan.

La Coordinadora Sindical se une a los sindicatos que coinciden con nuestros análisis, así como a comunidades y otros sectores que se movilizan contra la Ley PROMESA y sus efectos. En lo inmediato llamamos a movilizarnos a las diferentes actividades para denunciar los efectos negativos del presupuesto impuesto.

Haremos todos los esfuerzos a nuestro alcance para divulgar este problema y propiciar que su entendimiento se transforme en sabiduría para entender qué hacer.

La movilización y divulgación del problema nos debe llevar al nivel eficiente de organización para actuar.

“No era factible hacer un proyecto de consciencia usando las mismas viejas estrategias”

Recientemente, el Museo de Arte de Caguas (MUAC) abrió al público la exhibición “Perspectiva de género: colectiva de hombres artistas”. La curadora del Museo, Elsa María Meléndez, tenía en mente un proyecto artístico como este hace once años y fue ahora que estuvieron disponibles todos los elementos necesarios para armar un trabajo expositivo de tal envergadura. La intención de esta curadora, desde que decidió el título de la exposición, es utilizar el arte como instrumento para concienciar a las personas sobre temas pertinentes. Particularmente, la muestra colectiva pretende romper con el binomio hombre-mujer y con el patriarcado utilizando la obra de artistas varones de la escena local: Néstor Millán, Néstor Rivera, Garvin Sierra, Héctor Rafael, Roberto Silva, Mickey Negrón, Jotham Malavé, Uziel Orlandi, Chistto Sanz, Arnaldo Cotto, Antonio Martorell, Bernat Tort, Antonio Fonseca, Quintín Rivera Toro y Rabindranat Díaz Cardona.

Esta exposición estará abierta al público durante un año, tiempo que servirá para aportar a la educación en perspectiva de género mediante charlas y presentaciones auspiciadas por la Comisión de Derechos Civiles, así como MATRIA y sus programas IGEA y AMARE, entre otros recursos artísticos. De igual forma, para ampliar la discusión, al unísono se presenta en formato de sala abierta el proceso investigativo a nivel graduado “La batalla después del cuerpo: Reflexiones sobre género y representación en la obra de artistas mujeres en Puerto Rico”, tesis de Tania G. Díaz, cuya inauguración oficial se llevará a cabo en agosto del corriente año.

¿Cuál es la intención de esta exposición?

La intención de este proyecto es facilitar una plataforma educativa para el intercambio de información con respecto a la perspectiva de género. El Museo de Arte de Caguas (MUAC) tiene una trayectoria en propiciar proyectos y exposiciones que aporten tanto a la educación como a la concientización del público que nos visita. Es de nuestro interés desarrollar una oferta cultural que impulse importantes cambios sociales. Caguas reconoce que el desarrollo del arte constituye un elemento esencial para el crecimiento histórico de los pueblos; esto se desprende no solo de los proyectos del MUAC, sino también a través de las exposiciones en la red de museos del Municipio Autónomo de Caguas, administrados todos por el Departamento de Desarrollo Cultural.

¿Cuál es la importancia social y cultural de que se señale a través de una exposición de arte el tema de la perspectiva de género (y todas las vertientes englobadas en ese tema)?

En el MUAC, reconocemos el papel medular que juega el arte en torno a las denuncias de problemáticas sociales. La posición del Museo es ofrecer un lugar democrático que sirva como vínculo entre la comunidad y las diversas propuestas que recogen las más diversas perspectivas sobre temas pertinentes. A través del arte, podemos medir ciertos cambios ideológicos que van propiciándose a nivel social, y lo prueba la selección de piezas que constituyen este proyecto, en el que, inclusive, el o la espectador(a) puede entablar diálogos generacionales y constatar la evolución de la figura del hombre con respecto al patriarcado.

Si en el arte nos encontramos con este tipo de obra, entiendo que es momento de detenernos y visualizarnos como sociedad, además, reconocer que desde hace mucho tiempo en el arte se ha estado construyendo una nueva visión en temas de género. La educación en perspectiva de género es un asunto de todos y todas porque afecta al ser humano, sin importar su orientación sexual.

En términos curatoriales, ¿a base de qué está montada y ordenada la exposición? ¿Hay algún hilo conductor en la manera en que está montada?

Sí, aunque la obra de algunos artistas entra en la discusión en varios ejes temáticos, podemos ver durante todo el recorrido como se destruyen los cimientos del patriarcado. En esencia, vemos la obra de artistas varones cuestionando sus propios privilegios en una sociedad en la que precisamente ellos dominan y a la vez, son juzgados. Por ejemplo, las piezas de Roberto Silva y las de Arnaldo Cotto deconstruyen el constructo de la figura del hombre. Continúa el recorrido con piezas como “Buscando al varoncito” de Antonio Martorell, “Con editar sin editar” de Samuel Toro, “Tres coros macharranes para tres macharranes” de Nelson Rivera y, “Tres hombres” de Carlos Osorio, que traen a la palestra los estereotipos. Seguimos con los autorretratos, como por ejemplo la poderosa pieza titulada “Release”, 2016 donde Jotham Malavé se muestra vulnerable, pieza que formula una conversación exquisita con “Reina”, 1971 de Martorell, dos maneras en las que dos artistas de diferente generación se muestran íntimos y, que además, evidencian la evolución del pensamiento del artista más allá de las restricciones sociales del momento histórico en el que producen sus piezas. Los cuestionamientos sobre la masculinidad son abordados constantemente en la obra de artistas como Quintín Rivera Toro, Rabindranat Díaz Cardona y en las fotografías del dúo Christto & Andrew. Los prejuicios y la temática de crímenes de odio se desprenden de las aportaciones de Garvin Sierra y Néstor Millán. La transgresión del binomio “mujer/hombre” la cuestionan las piezas de Bernat Tort, Héctor Rafael, Antonio Fonseca, Uziel Orlandi y Mickey Negrón.

El arte, ¿es útil para transgredir lo que se ha establecido como “norma” en la sociedad?

La transgresión en el arte puede darse por diversos motivos. En algunos casos, podría darse por el mero hecho de ser irreverente, cosa que es válida también. La transgresión puede incitarnos a buscar alternativas para hacer las cosas diferentes, repensarlas de modos distintos, ampliar los esquemas. En la transgresión, buscamos estrategias para llegar de otra manera al espectador, para sacarlos de su zona de confort, molestarlos, enfrentarlos con sus propios prejuicios y clasismos.

¿Cómo concibes la posición del hombre ante el feminismo y la perspectiva de género?

El feminismo es un movimiento de derechos humanos. Hay que entender de una vez que es un movimiento que va mucho más allá de los asuntos que competen al género y a la equidad entre el binomio mujer/hombre. El feminismo denuncia también el racismo, la xenofobia, la misoginia, la homofobia, la transmisoginia y los clasismos. Es erróneo pensar que el hombre no debe involucrarse en la lucha en contra de todas estas formas de marginalización que tanto lo afectan a él también desde diversos niveles. En cuanto a la perspectiva de género, el hombre debe ser partícipe de la discusión. Es tiempo de que tanto el hombre como la mujer reconozcan el abanico de posibilidades de los géneros. Los mismos estatutos de la sociedad patriarcal y machista coartan al hombre de tener una voz a favor de la perspectiva de género.

¿Cuál era el perfil – si alguno – de hombre artista que se estaba buscando para la exposición?

Desde luego que estábamos buscando un perfil de artista. Los artistas seleccionados para este proyecto únicamente fueron considerados por la temática abordada en sus piezas y que, bajo el patriarcado, tuvieran nombre y físico “de hombre’’ sin que su orientación sexual fuera considerada o cuestionada. La obra de estos hacedores, dentro del contexto de esta exposición, fue estudiada e incluida porque precisamente confronta a la audiencia con piezas que visibilizan el machismo en diálogo con posturas y propuestas que destruyen ese modelo y que ofrecen más perspectivas sobre el asunto del binomio tradicional. Por ende, hemos recopilado unos cuerpos de trabajo que contribuyen a la inminente y necesaria discusión.

¿Qué importancia tienen las figuras humanas representadas en las piezas de esta exposición? ¿Qué mensajes pueden transmitir?

Estas figuras muestran ruptura, violencia, evolución; son claves en la transgresión del binomio tradicional. La pose no tradicional del hombre se presenta como la contra parte del estereotipo. Otras figuras representadas a lo largo de la exposición (las que no son humanas), abordan la insubordinación contra las construcciones sociales y se alzan en contra de las desventajas de la mujer y de las comunidades LGBTTQ. A través de múltiples autorretratos, se muestra una apertura emocional que posiciona a los artistas ante la vulnerabilidad usualmente negada al género tradicionalmente denominado como el sexo fuerte.

¿Cuál es tu reacción a críticas hacia la exposición como: “perpetúa lo binario y el patriarcado”, “no tiene en cuenta el fundamentalismo que respiramos en Puerto Rico”, “rechaza el trabajo de mujeres artistas”?

Esas reacciones críticas surgieron a raíz del título, sin que el proyecto hubiera inaugurado. Sucede que esta muestra la concebí como una pieza de arte con formato de exposición colectiva. De un lado, tenemos el título de la muestra y, paralelamente, tenemos los trasuntos que tratan las piezas seleccionadas. Desarrollar una exposición de hombres varones cuyo título es redundantemente ridículo, es una crítica abierta a las condiciones de la mujer artista. Este proyecto rondaba mi cabeza hace once años y, al fin, se dieron los elementos para desarrollarlo. Debemos recordar que la administración municipal está a favor de la búsqueda de nuevas estrategias educativas, por lo que este proyecto fue acogido sin reservas. El proyecto, trabajado desde mi perspectiva de mujer artista, es una respuesta al asunto de ser mujer artista en Puerto Rico. Simplemente, he puesto al hombre artista en el lugar de la mujer artista, invertí las condiciones y vulneré ese formato. Puedo dar testimonio de cómo diariamente vemos exposiciones en Puerto Rico o nos encontramos con colecciones en las que la obra de la mujer artista no está presente. Decidí, entonces, virar la tortilla y destapar la hipocresía de que constantemente se realizan exposiciones de hombres varones sin que eso se enuncie en el título. Es bien importante hacer la salvedad de que yo trabajo desde lo local, porque tengo los ojos bien puestos en la realidad de la Isla. Y, aquí en Puerto Rico, mientras a la mujer artista la podemos etiquetar o dividir por género, el hombre artista puede brillar por la calidad de su obra. Creo fielmente en que debemos dejar de catalogarnos, etiquetarnos y dividirnos por género.

Cómo podría la curaduría de este proyecto rechazar el trabajo de la mujer artista, si como curadora y artista estoy consciente de que en Puerto Rico los principales espacios de exposición son corridos por mujeres y aun así seguimos encontrando nuestra exclusión. Mi producción es el mejor testimonio de que estoy consciente de la situación; éste es un tema recurrente en mi obra. Debo mencionar que la situación de las mujeres artistas ha tomado mucho auge en nuestra escena y podemos observar una mayor toma de consciencia de parte de espacios como el MUAC. Sin embargo, para mí como artista no era factible hacer un proyecto de consciencia usando las mismas viejas estrategias.

En fin, la falta de perspectiva de género promueve la violencia y el abuso, afecta mortalmente a mujeres y a las comunidades LGBTTQ y compromete la esencia de cualquier ser humano que no asuma los parámetros sociales adjudicados a cada género. En medio de la coyuntura que vive Puerto Rico, éste es nuestro grano de arena.

Un bombo entre las flores

Para Elliot Castro.

¿Cuál ha sido la mejor jugada defensiva que has visto? ¿Por qué no escribes algo sobre este tema? Son preguntas inesperadas y nada fáciles de contestar. Las hace el amigo Miguel Poupart en un viaje de regreso a Río Grande. Habíamos estado de visita en la residencia de José Rosario, exlanzador del legendario Juncos Farmacia Central Central de 1946, quien vive en Gurabo. Sospecho que la verdadera intención de Miguel fue rellenar minutos porque ni siquiera hemos llegado al Barrio Tejas de Humacao y fácilmente nos queda más de media hora de carretera. Rebusco en la memoria, para lo que ayuda mirar por una ventana, y la falda sureste de El Yunque se convierte en el atrecho que nos lleva —es casi inevitable— al Sixto Escobar de los años cuarenta. Los viejos saben que ha sido el único estadio de béisbol con árboles de pino en terreno fair, pero que no molestaban la acción del juego; así de lejanas eran las distancias. Como no había rótulos, calculo unos 380 pies por las líneas. El jardín central parecía una finca con su inalcanzable longitud de 432 pies, número pintado a brocha en una verja de cemento coronada con incrustaciones de botellas rotas color verde y ámbar.

En este escenario, de típicas irregularidades de parque antiguo que provocaban atrapadas poco comunes, presencié dos de las tres jugadas defensivas que describí a mi amigo. Hoy, semanas después, los flecos de la memoria me han devuelto otros detalles que ahora incluyo.

El batazo de Millán Clara a Paco Sostre fue alto y largo. En el izquierdo, Fellé Delgado titubeó. Tal vez, perdió la bola en las paredes blancas del Normandie porque inicialmente se movió hacia el frente y luego quiso corregir retrocediendo, pero ya era tarde. La bola volaba sobre su cabeza y pronto comenzaría a rebotar locamente entre las raíces de los pinos. Mientras tanto, desde los lejanos espacios del bosque central, donde el drama entre lanzador y bateador se ve a cámara lenta, Luis Rodríguez Olmo había observado que el lanzamiento de Sostre sería alto y adentro. Su primera reacción —decisiva en el desenlace de la jugada— fue transferir el peso de su cuerpo hacia la derecha en anticipación a un batazo por el izquierdo. Iba de camino antes de la conexión del bate y la bola. Demostró que la frase salió con el sonido, tan repetida por los comentaristas para describir el arranque adelantado de un guardabosque, es en realidad, todo lo contrario, un movimiento tardío.

Atrechando en larga diagonal, Olmo no persiguió la bola en su trayectoria aérea, sino que corrió directo al lugar donde caería. Con un elegante tranco que ocultaba su verdadera rapidez, cada vez más, acortaba la distancia entre la bola y el guante, hasta que finalmente hizo la cogida casi detrás de Fellé, a pulgadas del terreno, El impulso de su carrera lo internó en los pinos y tuvo que saltar entre las raíces para no tropezar, apenas sujetando la bola que temblaba en las tirillas del guante. Cuando logró detenerse, estaba en la línea del foul del izquierdo. Olmo había recorrido la mitad del territorio que hay en los bosques. Un esfuerzo comparable sería que el jardinero corto atrapara un elevado detrás del receptor. Por varios segundos, la incredulidad y el asombro demoraron los aplausos. Luego, un súbito estruendo. Las palomas que habitaban en las vigas del techo del grand stand volaron espantadas a su segundo hogar, los pinos del bosque derecho. Al mismo tiempo, en dirección contraria, Olmo trotaba de regreso al banco de San Juan. Compañeros de equipo, algunos civiles que se tiraron al terreno y un policía que olvidó sus deberes, lo esperaban para felicitarlo con palabras gritadas, palmadas y puños de admiración. El Jíbaro Olmo nunca levantó la vista. Ha sido la única ocasión en que un guardabosque central cruza la línea de foul del izquierdo después de hacer una cogida.

La segunda mejor jugada que recuerdo aconteció pocos años después, en el nuevo Escobar de finales de los cuarenta, ahora con torres de alumbrado para béisbol nocturno, cercana verja interior para facilitar la atracción que es un cuadrangular y pizarra eléctrica con la alineación de los equipos. Aquella noche de lluvias y ventoleras conocí por qué a Rubén Gómez le decían El divino loco. En una interminable primera entrada, San Juan le anotó siete carreras, y ya Santurce tenía a dos lanzadores calentando. El tercer out fue un duro roletazo que Fernando Ramos, en primera base, logró detener; pero la bola rodó hacia terreno foul. Allí la recogió, y entonces, hizo un tiro arrastrado a Rubén, quien manejó tres cosas de modo simultáneo: coger la bola con el guante al revés, pisar la base medio paso antes que el corredor y acomodarse la camisa con movimientos guapetones dirigidos a todos los que estábamos en el parque. Su mensaje era fácil de entender: Yo vine aquí a ganar y no me sacan ni con dinamita. Esto está empezando. En la séptima entrada empató el juego con un doble con tres en base contra Guayubín Olivo. La primera del décimo se jugó bajo la lluvia, y Santurce anotó una carrera para tomar la delantera. Casi cuatro horas después de comenzado el partido, con cerca de 170 lanzamientos, luego de permitir siete carreras en la primera entrada, Rubén Gómez salió a lanzar la segunda del décimo. Propinó dos outs consecutivos, y ahora solamente José Enrique Montalvo, el bateador de turno, lo separaba de una victoria ocho a siete.

En el más parejo de los conteos —dos bolas y un strike—, Montalvo conectó un foul detrás del home, al parecer en dirección al techo de las preferencias. El receptor Taborn le salió a la bola, pero antes de llegar a la pared, desistió creyendo que estaba fuera de su alcance. Rubén, olfateando la victoria, nunca dejó de perseguirla porque nadie conocía mejor el impredecible comportamiento atmosférico del área. Cuando terminaban los juegos, acostumbraba a irse a pescar al puente de El Escambrón, famoso por su población de loros y sábalos. Entrada la noche, se le veía en lucha contra las mareas, acompañado por Pepe Lucas, quien aportaba la maña dominicana. Allí conoció las brisas caprichosas que atravesaban el perro de San Gerónimo antes de entrar desorientadas al Escobar para restar o añadir distancia a los batazos de aire. Rubén le pasó por el lado a Taborn acercándose a la estructura del grand stand, cerca del dugout cangrejero, peligrosamente próximo a una fosa de concreto que conectaba por un túnel con el camerino de ese equipo. La bola bajaba rozando la tela metálica en dirección a la fosa. Rubén llegó hasta ella luego de frenar para no chocar con el grand stand; hizo la jugada a la altura de la cintura, con una pierna en el borde de la fosa y la otra en el vacío; entonces, saltó al suelo y desapareció por el túnel sin esperar los aplausos. Así terminó el juego y esta entrada, la décima y la última, la única en que retiró a los tres bateadores en línea. Para los que estábamos en los bleachers a más de 400 pies de distancia, nuestra visión final fue una camisa con el número 22 en la espalda, que desaparecía al entrar a las penumbras de una cueva.

Cerca del barrio Aguas Claras, en Ceiba, le dije a Miguel que había dejado para el final la historia de la mejor jugada defensiva que he visto en mi vida. La hizo Raúl Figueroa en el patio de la Escuela Labra, allá para 1946. Aquí se interrumpió el silencio de mi amigo. Apartando los ojos de la carretera preguntó: —¿Y quién es Raúl Figueroa? —Tú no lo conoces —le dije.  Nunca se puso un uniforme de jugar pelota, no jugó Futuras Estrellas, no participó en ningún torneo; es más, creo que no le interesaba el béisbol, pero puedo asegurarte que desde los inicios de nuestra pelota en 1896, nadie ha visto una jugada igual…y por favor, mira hacia el frente que me pongo nervioso y se me olvidan los detalles.

Para empezar, debes saber que los juegos en la liga de la escuela Labra terminaban a las siete y media de la mañana, hora en que sonaba un timbre anunciando el inicio de clases. Se utilizaban bolas de tenis o de goma maciza, y como bate, alguna tabla. Jugábamos en una cancha de baloncesto con superficie de cemento que, por tener forma rectangular, resultaba difícil adaptar para béisbol. Cualquier batazo sobre la cercana verja del bosque derecho se penalizaba con tres outs porque las distancias eran muy cortas y, además, la bola tardaba en ser recuperada, especialmente si rebotaba contra el costado de una guagua, o peor, en el techo de un trolley de los que entonces circulaban por la Ponce de León. Detrás del izquierdo, donde hoy se encuentra la avenida Roberto H. Todd, había varias viviendas de madera con patio, balcón y perros. Los cuadrangulares en esta dirección estaban permitidos debido al grado de dificultad presentado por los altos árboles de roble que obligaban a hacer un swing de abajo hacia arriba. El área del jardín central terminaba cerca del portón de salida, y se distinguía por una media luz que bajaba desde las alturas de ramas entrelazadas que terminaba casi en sombra en las raíces. Este tupido techo, que servía para guarecerse de la lluvia, demás está decir, hacía imposible localizar un batazo de aire y, no vayas a creer que ésta era una liga de parvulitos. Te voy a mencionar algunos nombres de peloteros que jugaban en la Labra: Rafael Ocasio, Tino Cains, José Miguel Pedroso Morales, Quico de Jesús, Carlos Guerra, Tetelo, el de la dieciocho, y otros que madrugaban, se tragaban el desayuno bajo una lluvia de regaños y cogían guagua o caminaban para estar allí antes de las siete menos cuarto de la mañana y, sin calistenias o estiramientos, expresarse físicamente en este deporte individual y de conjunto que se llama béisbol.

A las siete y veintinueve de la mañana, un día de mayo de aquel año de 1946, con el juego empatado y tres niños en base, el bateador, Tino Cains conectó un alto elevado por el central. Cuando la bola estaba en el apogeo de su trayectoria, sonó el timbre de la escuela para avisar que comenzaba el día de clases, de manera que esta sería la última jugada del partido porque la liga de la Labra, quiero que sepas, ha sido la única en la que el béisbol se jugaba con reloj. Tomando en cuenta la reputación del bateador, el guardabosque central Raúl Figueroa se había estacionado unos pasos atrás. Aun así, era evidente que enfrentaba inconvenientes para localizar la bola. Quienes han practicado este deporta saben que una de sus mayores dificultades consiste en seguir una bola que viaja de sol a sombra, como ésta, que primero flotó brillante cerca de las nubes y ahora bajaba opaca en dirección a los árboles. Al hacer contacto con las ramas, la bola cambiaba de rumbo como un péndulo alocado que desataba las flores del roble al tropezar con ellas. Descendían pálidas y púrpuras. Algunas, por última vez, antes de marchitarse en la mañana de Santurce.

Nunca antes, un guardabosque había enfrentado mayor cantidad de obstáculos en una gestión defensiva: seguir con la vista una pelota que variaba en su iluminación, la errática ruta entre las ramas que provocó la distracción de un carnaval de flores, el sonido del timbre, la presión de los tres en base con el conocimiento de que el juego estaba en la balanza. Ante semejante conspiración de adversidades, Raúl Figueroa permaneció inmóvil. Por infalible instinto de niño, había decidido no perseguir la bola, sino esperar por ella como si fuera un animal doméstico, que cansado de dar vueltas terminaba por acercarse. Así fue. Ha sido la única ocasión en la historia que la bola busca al fildeador y se le acomoda rendida entre los dedos.

Es casi una tradición, que luego de una atrapada sobresaliente, el orgulloso pelotero exhiba la bola igual que si fuera un trofeo. Raúl Figueroa no siguió la costumbre. Trotó tranquilo desde el bosque central hasta la escalera de entrada a la escuela. Allí recogió sus libros y se marchó al salón de clases.

Llegamos a Río Grande y, mientras me bajaba del carro, pregunté al amigo Miguel:

—¿Cuál de las tres cogidas te hubiera gustado presenciar?

—La del niño que atrapó el bombo entre las flores— fue su respuesta.