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Reseña Lugares para estar solos (2026) de Orlando Javier Torres – Editorial La pequeña

Lugares para estar solos es una colección de ocho cuentos de la autoría del escritor y cineasta puertorriqueño Orlando Javier Torres. Con una prosa muy bien escrita, Orlando Javier compone el espacio de cada uno de los cuentos y la caracterización de los personajes nos permite sentir y acercarnos a las tramas de estas historias.

El estar solo presenta una oportunidad para conocernos o para ver lo que desconocíamos que estaba ahí, ya sea de nosotros o de las personas con las que convivimos. ¿Hay lugares en los que nos hemos sentido solos, incluso estando acompañados? La casa de un abuelo en Barranquitas podría invitar a la soledad cuando no es el lugar en el que realmente se quiere estar. Eso lo vemos en el primer cuento “Entonces llega otro” en el que conocemos a Fernando, quien pasará unos días con su abuelo Quique porque su madre se ha ido de luna de miel y la petición de Fernando, de que lo mandaran a Tampa con su papá, se quedó en petición. A través de esta historia vemos la construcción del concepto de masculinidad que se espera de un jovencito y cómo él trabaja con todo lo que eso implica, enfrentándolo desde la mirada de los familiares, las amistades del barrio y su propio sentir. Cómo hacemos o hemos hecho para pertenecer, que a veces se vuelve en una manera de supervivencia. Pero todo esto lo vemos enmarcado en el paisaje puertorriqueño, con la forma que nos caracteriza al hablar, lo que se veía en la televisión nacional y los videojuegos que nos acompañaron en la adolescencia. En fin, Orlando Javier Torres, por medio de los personajes, nos regala una historia de ficción que muy bien pudo haber sido la realidad de muchos de nosotros.

De esta misma manera, en “Los arcos”, el sexto cuento del libro, se narra la historia de Osorio, un inmigrante dominicano, quien es el cuidador de su esposa Norma. Este cuento transmite el sentir del cuidador y a la vez lo humaniza porque nos muestra su vulnerabilidad. Así que la focalización del cuento surge a través de Osorio que en varias ocasiones intenta sostener una conversación con su suegro para comunicarle que cuidar a Norma cada vez va siendo más complicado y él necesita ayuda. Hay veracidad en los personajes de los cuentos que Orlando Javier Torres crea porque nadie es completamente bueno o completamente malo, hay tonalidades grises tal cual es la vida. Eso le brinda credibilidad a la historia. Así que, hablando del cuento “Los arcos” vemos a un esposo comprometido, cumpliendo con la labor de cuidador, a la vez que, sin planificar, como sucede en el amor, se enamora de Sandra. Pero la humanización de Osorio también se presenta por la forma amable en la que se sigue dirigiendo hacia su esposa Norma y el aprecio que con el tiempo llegó a tenerles a sus suegros, aunque se sintiera casi como una “deuda de cariño”. Osorio se cuestiona su derecho a la felicidad al mismo tiempo que continúa cumpliendo con un compromiso, amando, porque cuidar es la mejor forma de amar. Asimismo, por medio del personaje Pedro, el suegro de Osorio, se presenta una reflexión sobre las decisiones que se toman en la vida y cómo estas inciden en la realidad en la que terminamos inmersos, de las que a veces se quiere salir o regresar a lo que pudo ser y no fue.

Además, en varios de los cuentos podemos percibir cómo lo raro se filtra en lo cotidiano. Por ejemplo, en “Quizás la próxima”, el segundo cuento, vemos a una mujer que es detenida, por una policía, por conducir a exceso de velocidad y en ese instante se percata de que maneja un carro que no le pertenece. Al mismo tiempo, conocemos el lado humano de la oficial Martínez quien, como debemos suponer, tiene una vida más allá de cuando viste un uniforme azul. Inevitablemente, en nuestra mente lectora, comenzaremos una comparativa de las vivencias de ambas mujeres y notaremos que puede haber cercanía incluso en las vidas más distantes. Por lo tanto, en la medida que la trama se desarrolla comprendemos que lo extraño habita en lo ordinario.

De esta misma forma, entre lo ajeno y lo frecuente, en el cuarto cuento “La proyección” el personaje José Pérez se enfrenta a la crítica de la proyección de su primer largometraje. Los espectadores tienen expectativas altas, mientras él “sólo podía ver el abismo frente a sí”. El miedo al fracaso, hacerse un nombre por medio del trabajo, no tener algo que decir cuando se espera que se hable son algunos de los sentimientos que José transmite. También, enfrentarse a la pregunta impropia, inesperada pero que a la misma vez llegará porque en momentos pasados alguien ha cuestionado: “Mira, ¿y qué es lo próximo? ¿Ya tienes alguito escrito?” El diminutivo revela la intención verdadera del emisor. Por consecuente, se pronuncia el síndrome del impostor por parte del artista que desea que alguien ponga fin a la farsa, pero en el fondo realmente lo que se quiere es salir de la situación incómoda, no sentirse expuesto, desprotegido y vulnerable que es el mayor reflejo de nuestra humanidad. A final de cuentas, a veces no se trata de haber sido, sino de haberlo validado y eso pesa.

Hay una gran importancia en narrarnos, en crear historias desde lo que nosotros somos. No me refiero a la autoficción, sino a que los paisajes, el habla de los personajes, los detalles en una obra provengan de lo más cercano a nosotros, de lo que realmente conocemos y, por ende, lo podemos describir de tal manera que los lectores lo puedan sentir. Lugares para estar solos nos permite caminar por Puerto Rico. Hay mucho para contar en nuestra cotidianidad. Orlando Javier Torres aprovecha esta realidad y crea historias en las que nos podemos reconocer. De modo que, Orlando Javier cuenta sin imponer, pero sin dejar de proponer. La lectura de estos ocho cuentos no se siente pesada, cargada o panfletaria. No obstante, podemos acercarnos a Puerto Rico desde la nostalgia y eso se logra por los espacios descritos, los lugares mencionados, los sonidos, el ambiente y los colores. Tengamos presente que el recuerdo es un factor principal en la construcción de la identidad. La mirada nostálgica acompaña los cuentos y los personajes. Se recurre al recuerdo para poder seguir viviendo cuando lo que ha pasado comienza a tener más sentido e importancia que lo que pudiese acontecer en el futuro incierto.

Por otro lado, debemos destacar que Orlando Javier es cineasta; por lo que su profesión se refleja en su escritura porque en cada cuento hay más “showing” que “telling”. Esta técnica está muy presente en el texto y muchas veces es la mejor forma de narrar.

Para finalizar, quiero destacar el cuento que da título al libro “Lugares para estar solos” por la forma creativa de su presentación. Nos enteramos de la trama y los personajes por medio de reseñas de lugares. En cada uno de estos breves mensajes hay una calificación de cinco estrellitas, como se acostumbra en este tipo de páginas web. Además, no perdamos de perspectiva que quienes redactan las evaluaciones lo hacen mayormente de forma anónima o con un nombre de usuario que no permite revelar su identidad. Así que desde el comienzo hay intriga y expectativa en cada una de las evaluaciones que estamos próximo a leer, a la vez que las relacionamos con las que hemos leído y todo va cayendo en su sitio, comenzamos a atar cabos, casi nos otorga una sensación detectivesca. A su vez, como lectores, podemos concluir que tenemos más en común de lo que pensamos con gente que creemos diferente a nosotros porque, a fin de cuentas, todos hemos experimentado la soledad, el desamor, el amor, la desilusión, la pasión… la vida. En Lugares para estar solos nos acercamos al otro y esto lo logra la literatura.

Los absurdos revolucionarios de I Love Boosters

But what you don’t know is that that sweater is not just blue. It’s not turquoise. It’s not lapis. It’s actually cerulean. […] [I]n 2002, Oscar de la Renta did a collection of cerulean gowns. […] And then cerulean quickly showed up in the collections of different designers. And then it filtered down through the department stores and then trickled on down into some tragic casual corner where you no doubt fished it out of some clearance bin. However, that blue represents millions of dollars and countless jobs.

En su reseña sobre The Devil Wears Prada 2 (dir. David Frankel, EE. UU., 2026), publicada el 6 de mayo, María Cristina Rodríguez no solo escribe sobre la película, sino también sobre su fascinación con el mundo de la moda. No sé si es porque he sido su estudiante por tanto tiempo (formalmente, en el Departamento de Inglés en la UPR; informalmente, a través de los 35 años que llevo conociéndola), pero también soy loco con la moda. Como ella, vi la exhibición maravillosa de Alexander McQueen, Savage Beauty, en el 2011 en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Me hubiera encantado ir con ella y ver la obra de McQueen, que había muerto en el 2010. Los diseños de McQueen poseen una teatralidad impresionante. Como amante del teatro y el cine, siempre busco un golpe visual en los diseños porque son un fragmento de nuestra realidad (o quizás de otra realidad) que el diseñador nos invita a percibir. Muy pocos se vestirían con el misterioso traje de plumas negras de McQueen que se exhibió en el Metropolitan. Pero si el traje es una joya, qué importa si nadie lo puede llevar por su atenta contra la normalidad. McQueen nos reta a quizás reimaginar una posible (o imposible) realidad alrededor de su obra. Esta democratiza el proceso artístico de cierta manera al invitarnos a seguir pensando y creando esos mundos inspirados por su exhibición. En su nueva película, I Love Boosters (EE.UU., 2026), Boots Riley incita al espectador a reconsiderar su posición como consumidor pasivo de moda donde, si podemos pagar una pieza de diseño, somos tan solo maniquíes que consumen los productos de una industria. Riley argumenta que nosotros somos los artistas que combinamos y rediseñamos esas telas para gozar de un mundo de nuestra propia creación. Por eso necesitamos los boosters.   

No quiero dar spoilers sobre la trama de I Love Boosters porque sus giros absurdos son inesperados y sabrosos. Boots Riley ha logrado crear una experiencia visual vertiginosa que nunca se detiene entre colores brillantes, personajes raros que se sienten como parte de nuestra realidad (pero diferentes), y situaciones fantásticas, entre otros elementos. La historia se centra en Corvette (actuada por la carismática Keke Palmer), una booster o ladrona que junto a sus mejores amigas, Mariah (Taylour Paige) y Sade (Naomi Ackie), entra en tiendas de moda para robar ropa y venderla en la calle. Corvette, que también es diseñadora y que vive en extrema pobreza, se concentra principalmente en robar en las tiendas de la famosa diseñadora, Christie Smith (Demi Moore). Mientras Smith habla ante los medios sobre cómo ha democratizado la moda haciendo accesible sus diseños, ella explota a sus empleados en China y en los Estados Unidos, les roba el trabajo a diseñadores jóvenes y cobra demasiado por sus piezas de ropa. Similar a las palabras del personaje de Miranda Priestly en The Devil Wears Prada (dir. David Frankel, EE.UU. y Francia, 2006), Smith le ha dado una fachada de buena voluntad a una industria que usa sus creaciones para explotar a los obreros y a los consumidores. Sin embargo, Corvette se rebela contra ese sistema participando de una economía clandestina que verdaderamente democratiza al hacer asequibles los diseños de Smith. Aunque hay momentos que pueden cansar a muchos con explicaciones sobre cómo un mecanismo fabuloso funciona con los fundamentos del materialismo dialéctico (y nadie ha combinado tan bien a Engels y a Marx con los artefactos de ACME del Coyote), la película brilla precisamente por ese mundo raro al que Riley nos transporta. 

La película ha sido una de mis experiencias favoritas este año. La comunidad de técnicos y artistas que Riley ha juntado han creado una experiencia única. La música de Tune-Yards con sus destellos de polca le da el ambiente sonoro idóneo a los diseños coloridos e impresionantes de Shirley Kurata, que también diseñó los vestuarios de Everything Everywhere All at Once (dirs. Daniel Kwan y Daniel Scheinert, EE. UU., 2022). La cinematografía de Natasha Braier nos sumerge en un mundo donde los colores protagonizan al estilo del restaurante en la genial The Cook, the Thief, His Wife, and Her Lover (dir. Peter Greenaway; Reino Unido, Francia y los Países Bajos, 1990). Corran a ver esta película en la pantalla grande para que sientan las explosiones de colores y absurdos que enmarcan la poderosa crítica política de Riley. Es la historia que necesitamos para llenar a un pueblo de ira ante la explotación de una industria y un gobierno. En el contexto de la isla, la lucha del momento es más urgente. Podremos cubrirnos con cualquier tela, pero nada nos quita la sed como el agua. 

Lo que diez años de la Ley PROMESA no han podido detener

Diez años de la Ley Promesa y de su concomitante Junta de Control Fiscal no han detenido el colapso estructural y sistémico de Puerto Rico. Se pudo paliar la quiebra fiscal al ponerle freno a la voracidad de cobro de la deuda de los acreedores y reestructurar las acreencias, pero Puerto Rico sigue con una economía colapsada y sin un plan de crecimiento y desarrollo económico. 

Una huella de ese colapso estructural y sistémico es lo reportado por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico de que el Índice de Vejez aumentó 41 por ciento entre 2020 y 2025. De 168 a 237 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años. El indicador mide la relación entre la población de 65 años o más y la población menor de 15 años. En 2020, Puerto Rico tenía cerca de 168 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años. Para 2025, la cifra subió a 237.

Los cálculos son el resultado de los estimados anuales de población de la Oficina del Censo de los Estados Unidos, publicados el 25 de junio y disponibles en la página de Datos e Información Censal del Instituto.

El municipio de Hormigueros registró el Índice de Vejez más alto en 2025, con 380.2 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años de edad. Le siguieron Rincón con 328.6, Patillas con 325.0, Yabucoa con 301.3 y Lajas con 297.8. En Hormigueros, la población de 65 años o más era casi cuatro veces la cantidad de menores de 15 años. La de Mayagüez, Yauco y Maunabo también registraron índices cercanos a 300 por cada 100 menores de 15 años de edad.

Al analizar el cambio porcentual entre 2020 y 2025, los mayores aumentos ocurrieron en Loíza con 67.9 por ciento, Las Marías con 61.0 por ciento, Peñuelas con 60.0 por ciento, Patillas con 58.9 por ciento y Yabucoa con 57.4 por ciento.

El informe establece que el Índice de Vejez aumentó en los 78 municipios entre 2020 y 2025, aunque la magnitud del crecimiento varió por municipio, desde cerca de 30 por ciento hasta más de 60 por ciento.

Puerto Rico ha experimentado una disminución sostenida en su natalidad durante las últimas décadas, pero la caída se ha convertido en una crisis demográfica crítica a partir del año 2000, agudizándose de forma extrema en los últimos años (especialmente entre 2020 y 2024) hasta registrar mínimos históricos mundiales. 

Fue en el año 2000 que se inició el desplome, cuando se registraron 59,460 nacimientos vivos. A partir de este punto, factores económicos y migratorios aceleraron la caída.

Del 2020 al 2021, los nacimientos cayeron a la franja de los 19,000 anuales. Por primera vez, las muertes superaron significativamente a los nacimientos, provocando un decrecimiento natural de la población.

El 2023 registró otra baja histórica con sólo 17,772 nacimientos vivos. Esto representó una alarmante reducción del 7.3% respecto a 2022.

La cifra oficial consolidada cerró en 2024 con 18,085 nacimientos. Demógrafos consideran que es el número más bajo de nacimientos registrado en la isla desde 1888. En total, entre el año 2000 y el presente, los nacimientos en Puerto Rico se han reducido en un 70%.

Considerada ya una crisis, la tasa de fecundidad actual en Puerto Rico es de 0.9 hijos por mujer. Puerto Rico se sitúa como el segundo o tercer país con la natalidad más baja de todo el mundo, únicamente superado por Corea del Sur (que ronda los 0.8 hijos por mujer). La tasa necesaria para mantener una población estable (nivel de reemplazo) es de 2.1 hijos por mujer. 

Entre las principales causas de la baja natalidad en Puerto Rico se encuentran un éxodo de población joven: La constante emigración masiva de profesionales y jóvenes en edad reproductiva hacia los Estados Unidos reduce el grupo de personas que pueden tener hijos en la isla. Ello es producto de la situación económica. El alto costo de vida y la inestabilidad económica general desalientan la planificación y formación de una familia entre las parejas. 

También incide la falta de apoyo social reflejada por la escasez de centros de cuido temprano adaptados a los horarios laborales.

En fin, que el colapso de la estructura sistémica de Puerto Rico que no han podido resolver los diez años de la Ley PROMESA y del supragobierno de la Junta de Control Fiscal se ha traducido en una descomposición social que avanza peligrosamente sin detenerse.

Derrota aplastante de Estados Unidos en Asia Occidental

Un análisis de BBC News Mundo basado en imágenes satelitales reveló que al menos 20 bases y sitios militares de Estados Unidos en ocho países de Asia Occidental (Oriente Medio)  han sido destruidas o sufrieron daños graves por ataques iraníes. Ello evidencia una escala de destrucción mayor a la reconocida oficialmente por el Pentágono y la Casa Blanca. .

Los ataques, ocurridos desde finales de febrero, se dirigieron a instalaciones en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Baréin y Omán.

Los ataques iraníes se han enfocado en destruir o dañar sistemas de defensa antimisiles THAAD, radares, hangares y aeronaves. Tres costosas baterías antimisiles THAAD resultaron afectadas en Emiratos Arabes Unidos (EAU) y Jordania.

El sistema THAAD (Defensa de Área de Gran Altitud Terminal, por sus siglas en inglés) es un escudo antimisiles móvil diseñado por Lockheed Martin para el ejército de los Estados Unidos, capaz de interceptar misiles balísticos de corto, mediano e intermedio alcance durante su fase terminal de vuelo. A diferencia de otros sistemas de defensa, utiliza tecnología cinética «hit-to-kill» (impacto directo), destruyendo las amenazas mediante la fuerza del choque a gran velocidad y sin necesidad de ojivas explosivas.

Cada batería opera de forma integrada con un costo aproximado de 800 millones de dólares y consta de los siguientes elementos principales: lanzadores en 6 vehículos pesados montados en camiones.Interceptores que portan 48 misiles en total (8 por cada lanzador) capaces de alcanzar velocidades de hasta Mach 8.2. Radar AN/TPY-2, un potente radar terrestre de exploración avanzada que detecta amenazas a grandes distancias. Estados Unidos opera ocho baterías del sistema de defensa antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), desplegadas en bases de todo el mundo y cuyo coste de fabricación ronda los 1,000 millones de dólares. Cada batería requiere una dotación de unos 100 soldados para su funcionamiento, mientras que los misiles interceptores que dispara cuestan alrededor de 12.7 millones de dólares por unidad.

En la Base Aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita, imágenes satelitales mostraron cráteres e infraestructura de costosas y estratégicas aeronaves dañadas. Irán evolucionó de ataques masivos a incursiones más quirúrgicas utilizando drones y misiles de alta precisión. 

La táctica consistió originalmente en saturar las defensas antiaéreas estadounidenses con miríadas de drones y misiles anticuados y obsoletos para, entonces, comenzar los ataques precisos y efectivos con drones y misiles más sofisticados, ya agotados los costosisimos  interceptores antiaéreos estadounidenses.  

Los ataques de Teherán a bases estadounidenses e instalaciones militares en Asia Occidental son en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes en Irán y Líbano durante los últimos tres meses. 

Si bien la Casa Blanca ha afirmado repetidamente que el ejército iraní ha sido prácticamente aniquilado, los analistas señalan que los daños observados en las instalaciones estadounidenses sugieren que los contraataques de Teherán han sido más precisos y extensos de lo que los funcionarios estadounidenses habían reconocido anteriormente.

Estados Unidos ha intentado limitar el análisis satelital del conflicto solicitando a Planet, un importante proveedor, que imponga una restricción «indefinida» a las nuevas imágenes de Irán y la mayor parte de Oriente Medio. La empresa justificó la medida argumentando que quería garantizar que sus imágenes no fueran utilizadas «por actores adversarios para atacar a personal y civiles aliados y socios de la OTAN».

BBC Verify ha utilizado imágenes satelitales de otros proveedores internacionales, combinadas con imágenes antiguas de Planet, para rastrear los daños causados por los ataques iraníes. Las instalaciones se encuentran en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Bahréin y Omán. La cifra real podría ser mayor, ya que algunos analistas estiman que el número de bases afectadas podría llegar a 28.

Entre el valioso material dañado se encontraban tres sistemas de baterías antimisiles de última generación en las bases aéreas de Al Ruwais y Al Sader en los Emiratos Árabes Unidos y en la base aérea de Muwaffaq Salti en Jordania.

Asia Occidental se ha convertido para Estados Unidos en el nuevo Vietnam, y algunos advierten que es mucho más humillante militarmente para la decadente potencia militar estadounidense.  

Elogio de eros y del amor según el Cantar de los cantares

¿Qué son el amor y el erotismo? El Cantar de los Cantares de Salomón lo explica muy bien. No solo es un encuentro místico sino erótico, considerado poesía amorosa antigua como lo demuestran sus versos en los que se inspira Luis Palés Matos en la segunda versión de “Mulata Antilla” recogida en la edición crítica de Mercedes López Baralt: Con voces del cantar de los cantares/eres morena porque el sol te mira/Debajo de tu lengua hay miel y leche/ y ungüento derramado en tus pupilas. Otro autor del siglo XXI ha tomado como motivo este libro de la Biblia: Miguel Ángel Náter con su “Cantar de los cantares del amor oscuro”.

Tal vez Francisco de Quevedo y Lope de Vega definieron con certeza al amor en la arquitectura clásica de sus sonetos mediante la antítesis y la paradoja. Luego los poetas de estas “islas migajas”, como las ha llamado un sociólogo, lo repensaron y lo redifinieron como lo hicieron en sus poemas diversos poetas puertorriqueños/as de todas las épocas.

En los sesenta del siglo XX José Manuel Torres Santiago, miembro del grupo Guajana, se destacó por su poesía comprometida, lo que hizo que pasara desapercibida la poesía amorosa de su libro Canciones del amor y la delicia. Vicente Rodríguez Nietzche publicó el libro Amor como una flauta y otros textos sobre el tema.

En el archipiélago puertorriqueño la poesía circunda nuestras vidas, al igual que el mar, tanto en el mundo académico como en el letrado popular (es decir, de escasos recursos, pero poblado de neuronas que funcionan y con una interfaz veloz y profunda). Leer la poesía amatoria de José Mar҉a Lima nos transporta a una zona de nuestro cuerpo en la que solo habitan la poesía y el amor. Tal vez algún neurólogo la detecte mediante la tecnología de la inteligencia artificial (IA). De la poesía amorosa y vanguardista, imbuida por el surrealismo que signó la obra poética de Lima, son estos versos: En un día de abril urde el paisaje la pupila/sus nubes poco a poco teje la retina. Alta el ave del deseo…. De quien fuera su esposa, la poeta Angela María Dávila, tal vez surgieron estas letras y digo esto porque el poeta afirmó que había escrito el libro La sílaba en la piel con su colaboración:

Si me amas

dime con qué fuerza lo haces

Desde que estrella dime

O en cual morada;

Desde qué bóveda

Con cuanta lluvia o sol

Con cuánto, dime,

Olor a muerte o a excremento

Con qué pequeña lágrima

Con cuánta secreción.

En los setenta se destacaron las voces líricas de mujeres (no quiero decir femeninas por la ambigüedad que tiene el término hoy en día) como Liliana Ramos Collado con sus poemas homoeróticos, Etna Iris Rivera y Olga Nolla que por medio de un lenguaje más referencial que las poetas de las décadas anteriores dieron voz a las mujeres. En sus versos predominaba la sensualidad y un novedoso trato del cuerpo como se manifiesta en Clave de sol. Años más tarde, en el siglo XXI, Alexandra Pagán escribió siguiendo la ruta que había trazado Nolla:

Y te muerdo, te muerdo
Muerdo la axila, muerdo el cuello
Muerdo el labio que no diga nada
Tu voz, tu aliento, tu cuerpo
¿qué era lo que quería decirte?

.Edgardo Nieves Mieles, Alberto Martínez Márquez y otros miembros de la “generación soterrada”, nombre que les otorgó el poeta y abogado Luis Raúl Albaladejo en referencia a la poesía cultivada en los años ochenta, igualmente trabajaron la representación textual del amor y el erotismo. A esta producción poética la precedieron los escritores de la Revista Ventana, que igualmente abordaron esta temática amatoria y erótica. Sobresalió en ella la voz poética de José Luis Vega, autor de Solo de pasión. La corporalidad recibiría un nuevo trato, nuevos atributos. Hay que recordar que lo sexual es político. Sobre todo en el el reino de las redes que alambran cibernética y tecnológicamente el mundo contemporáneo. En él también habita la poesía. Esta “no gusta de la falsía ni de los trucos. Ama los números y la música, y algo sabe de magia”.

La praxis textual del siglo XXI inundó el campo poético con una escritura audaz y heterogénea que nunca abandonó el influjo de los ismos vanguardistas. Se han hecho varias antologías de poetas que han acogido nuevas y antiguas temáticas particularmente con otro tratamiento del cuerpo humano que toma en cuenta la diversidad sexual. Destaco las de Rubén Moreira. Antología de poesía puertorriqueña (4 tomos); Mayra Santos Febre, MAL(H)AB(L)AR (1997); Julio César Poll, Los rostros de la hidra, publicada en el 2008; la de Melanie Pérez Ortiz Los prosaicos dioses de hoy. Poetas puertorriqueños de lo que va de siglo (2014); Edgardo Nieves Mieles, Este juego de látigos sonrientes (Poesía puertorriqueña de siglo XX y comienzos de XXI) (2015). Quizás la poesía de Miguel Náter exprese con claridad los cambios lingüísticos y de ejes temáticos que se han manifestado en el siglo XXI y que pueden apreciarse en estas antologías:

Déjame desatar las violetas azules de tu carne.
Que tu lengua me nombre palabras en desuso.
Que tu lengua recorra como el ánsar salvaje
Mi huerto que destila un aroma a desnudo.

Es difícil comentar la poesía amatoria que se ha escrito en Puerto Rico porque la cantidad de poetas que trabajan el tema  es grande, una miríada de estrellas, y sus estéticas disímiles, pero los unen múltiples intersecciones y entrelazamientos.