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Hamnet (cine): “. . . Agnes salvó mi vida”

 

 

En Rojo

El soneto #145 (publicado en un cuaderno de 1609) es único en estructura no solamente entre los sonetos de Shakespeare sino dentro de la poesía inglesa en general. Homofónicamente, sus últimas líneas incluyen “And[ne] saved my life” por decir “I hate not you”. Varios críticos piensan que este poema, desigual a los otros de la colección, pudiera haberlo escrito tan temprano como 1582, cuando el escritor tenía 18 años.

Leí la celebrada novela Hamnet (2020) de Maggie O’Farrell hace tres años. Me impresionó.  Anunciaron su anticipada adaptación al cine para finales de 2025 pero la película tardó varias semanas más en llegar a los teatros Fine Arts de San Juan. La vi por “streaming” antes de poder apreciarla mejor en pantalla grande en febrero.

Hamnet es un cuento de tropos conocidos: binarios como el campo contra la ciudad, los márgenes transformando el centro, la esfera doméstica femenina en contraste a la social masculina, la naturaleza versus la ciencia (“nature /culture”); pero también provee vistazos de la modernidad como el padre proveedor distante, la ansiedad de la familia durante su ausencia y la tensión interpersonal causada por la separación y la muerte de un hijo. Es casi un cuento diaspórico, casi un tropo literario puertorriqueño. Pero hablamos de las últimas dos décadas del siglo 16, el país es Inglaterra y el padre es uno de los dos o tres escritores más conocidos de la historia humana.

A la misma vez, casi toda la trama de Hamnet, novela y filme, es apócrifa. Los datos y detalles de la biografía y vida personal, tanto en Stratford-upon-Avon como en Londres, de William Shakespeare son escasos. Su nacimiento en 1564, la caída de prominencia y endeudamiento de su padre, sus estudios formales truncados – ciertamente sabía y leía latín — como resultado y en 1582 su matrimonia a los 18 años a Anne (también conocida como Agnes, como su nombre en Hamnet) Hathaway.

Agnes-Anne también ha dejado huellas oficiales en el registro de Stratford. Vivía con su familia en una granja respetable en Shottery una milla y media del pueblo de Stratford. Ella recibía una pequeña herencia para casarse después de la muerte de su padre, pero la granja como tal quedó en manos de su hermano menor, Bartholomew. Agnes-Anne tenía 26 años cuando se casa con Shakespeare y su primera hija, Susanna, nace seis meses más tarde.

En 1585, nacieron los mellizos Hamnet y Judith, pero ya Shakespeare probablemente había empezado a viajar a Londres para trabajar. Según los historiadores, para 1589 Shakespeare ya estaba escribiendo, montando y actuando en sus propias obras históricas, cómicas y trágicas.

Su hijo Hamnet muere en 1596 y su tragedia mejor conocida, Hamlet, estrenó en 1599-1600 en el recién construido teatro “Globe”. Ya Shakespeare era exitoso como dramaturgo y dueño parcial del teatro y había comprado terreno y construido “la casa más grande de Stratford” como vivienda para su familia.

Así comienza la cronología de Hamnet en 1582 y se extiende a 1599-1600. Fuera del contexto de esa cronología, Shakespeare se retira de Londres y el teatro en 1613, regresa a Stratford y muere allí a los 52 años en 1616. Agnes-Anne lo sobrevive por siete años.

Dentro de esa tela porosa, la trama de Hamnet – tanto la novela como el filme – va entrelazando hilos con detalles, ambientes, texturas, personalidades, sonidos, colores y pedazos de historia para crear un rico y multi-capado tapiz de una vida compleja y creíble de Shakespeare y especialmente de su esposa Agnes.

Nada de lo inventado o imaginado cae fuera de lo posible. Agnes representa la naturaleza como “forest witch”, bruja silvestre, curandera, sabia, y vive fuera de la esfera doméstica de su familia. Shakespeare es más joven, pero tiene una necesidad de descubrirse y romper con el estancado papel de hijo de un padre desgraciado. Su prisa en amar y casarse y ser padres de Susanna se capta en imágenes visuales brillantes dentro del bosque y en los espacios de cosecha de la granja misma.

Son los espacios de Agnes: envuelta en las raíces de árboles ancestrales; echando a volar su halcón; dando a luz a Susanna sola en esas mismas raíces; y aún años más tarde cuando la familia entera –Agnes, William, Susanna, Judith y Hamnet –entierran el halcón y Agnes les enseña cómo soplar con sus manos dobladas para señalar el rito de pasaje de un mundo al otro. Ese rito de pasaje sirve como enlace desde el cuento de Orfeo y Eurídice a Hamnet pasar de la luz a la oscuridad y hasta la muerte del príncipe Hamlet en el Teatro al final de la película.

Las escenas más impresionantes quedan en manos de Jesse Buckley como Agnes: entre otras, ella en el bosque, los tres partos y el intento de salvar, pero finalmente perder su hijo Hamnet. Agnes también se atreve a viajar al mundo desconocido de Londres para descubrir la vida de su marido, el teatro y la obra y personaje Hamlet, Príncipe de Dinamarca, que también es la imagen de su hijo.

El enfoque cinemático alrededor de ella, su cara, sus movimientos, sus vestidos y el sentido de dolor desde el principio en el piso del bosque crea un ambiente visual en que lo del aire libre parece casi interior y los interiores –como la sala donde muere Hamnet y el teatro Globe —  asumen dimensiones exteriores. Todas parecen como estar pintadas por un lente “chiaroscuro” para traer la yuxtaposición de vida y muerte, de luz a través de sombras, de telas de texturas pesadas.

No quiero obviar otras escenas ni los otros actores. Paul Mescal entrega una interpretación reveladora como un Shakespeare joven y oprimido por el endeudamiento de su padre. Agnes provee el rescate de su ser creativo, su poder soñar y escribir y de aventurarse en el mundo teatral de Londres. No obstante, su papel y actuación parecen casi secundarios al lado de Buckley, porque es la vida de Agnes que el filme nos muestra con mayor potencia.

Los mejores momentos de Pascal muestran la soledad: Shakespeare intentando escribir antes de decidir salir para Londres; viendo un halcón en el aire mientras cambia caballos en su intento de llegar a Stratford antes de la muerte de Judith, sin saber que es Hamnet quien ha muerto; él comiendo entre galopines en el fango del río Thames; su ensayo allí de “ser o no ser”; su actuación como el espectro del padre de Hamlet; y su presencia tras bastidores, mirando a Agnes en el público.

Los momentos de ensemble de la familia son impresionantes: Susanna, Judith y Hamnet actuando el coro de las brujas de Macbeth para el público de Agnes y William; el juego de espadas y las conversaciones íntimas entre Hamnet y su padre; y el entierro en el bosque del halcón. Cada uno tiene resonancias no solamente con el resto de la trama, pero con líneas e imágenes en obras y poemas de Shakespeare.

En cada instancia, las actuaciones de los personajes menores son excepcionales, y especialmente la de Jacobi Jupe como el Hamnet de once años, cuya muerte ocasiona la crisis emocional que finalmente fuerza a Agnes viajar a Londres.

Ese viaje refleja la subtrama de la relación amigable y cercana entre Agnes y su hermano. Bartholomew (actuado con gran presencia por Joe Alwyn) es su apoyo constante, abogando para ella a través de la acción en contra de su madrastra y, al principio, la familia de Shakespeare. Él la acompaña a Londres para encontrarse con Shakespeare, y cuando descubren su habitación pequeña y pobremente amueblada, pregunta ¿por qué el dueño de la casa más grande en Stratford vive así?

En esta versión, Shakespeare no sería Shakespeare sin Agnes, pero él no puede vivir en Stratford y ella no puede mudarse a Londres. La separación es tortuosa, si necesaria, y el amor (y finalmente el entendimiento) parece poder sobrevivir la angustia de la muerte de un hijo y la prolongada ausencia del marido de Agnes, quien es también el sufrido escritor de las tragedias dramáticas más importantes de los últimos 500 años.

Habría mucho más que decir. Otros filmes sobre la vida de Shakespeare – la comedia romántica Shakespeare in Love (1998) y All is True (2018) con Kenneth Branagh como Shakespeare cuando se retira a Stratford-upon-Avon en 1613 hasta su muerte en 1616 – no logran las especificidades profundas de la alegría y angustia, la creatividad y pérdida, el amor y casi odio (Hathaway se pronunciaba “Hate away”).

Tal vez el último mensaje de Agnes es, “te entiendo y no te odio”. Ese final en el teatro “Globe” con Agnes, y todas las familias del público que habían perdido hijos e hijas, queda grabado en la memoria de todxs nosotrxs que hemos visto este hermoso filme.

 

 

 

El vino a vivir entre nosotros

 

Especial para En Rojo

En este inicio de Cuaresma, en Brasil, la Iglesia Católica lanza la Campaña de la Fraternidad para dar mayor concreción a la conversión propuesta para este tiempo de preparación intensiva para la fiesta de Pascua. El tema de este año es Fraternidad y Vivienda, con el lema: Él vino a vivir entre nosotros.

El objetivo de la campaña es ayudarnos a comprender que, para gran parte del pueblo brasileño, latinoamericano y caribeño, la vivienda es un reto inmenso. Las cifras son alarmantes: millones de personas no tienen dónde vivir. Otras millones viven en viviendas inadecuadas, en situaciones insalubres y en condiciones de riesgo. Y, cada día, Cada día aumenta la población que vive literalmente en la calle.

Estos datos revelan más que una falla del sistema social y político. El problema de la vivienda forma parte de un proyecto de sociedad que se organiza a partir de la desigualdad social y de injusticias estructurales que provienen de la época de la esclavitud. En el siglo XIX, las personas esclavizadas fueron «liberadas» de su cautiverio, con la ropa que llevaban puesta, sin derecho a nada, y tuvieron que refugiarse bajo puentes, en laderas de los cerros y en casas de cartón o de materiales recogidos en la calle.

Actualmente, en muchas ciudades, la vitalidad del comercio y el ocio ha migrado a los centros comerciales y lo que era el centro de la ciudad yace prácticamente abandonado. En muchas ciudades hay decenas de edificios y inmuebles desocupados, mientras que multitud de familias pobres duermen en las aceras de las calles y plazas.

En 1948, la Carta de Derechos Humanos de la ONU ya reconocía el derecho a una vivienda digna como universal y básico. Nuestra Constitución Federal de 1988, en su artículo 6, define que la vivienda es un derecho social, al igual que la educación, salud, alimentación, trabajo, transporte, ocio, seguridad social, protección de la maternidad y de la infancia, y asistencia a los desamparados. A pesar de ello, desde 1990 la exclusión social no ha hecho más que aumentar, como expresión de una política cruel que permite que, en Brasil, un obrero gana menos de 300 dólares, mientras que en la empresa nacional de petróleo (Petrobras) hay salarios de 28 000 dólares. (Cf. Gazeta do Povo, 23/02/ 2026).

En Brasil, en América Latina y Caribe, la precaria situación de gran parte del puebl en relación con la vivienda es una injusticia estructural de la sociedad, pero también cuestiona directamente la fe y las religiones.

En todos los caminos espirituales de la humanidad, la hospitalidad es considerada como deber sagrado. En la espiritualidad hindú, la expresión védica atithi devo bhava —«el huésped es como un dios»— eleva el acto de acoger a un principio espiritual, integrado en el dharma, el orden moral del mundo.

En la Biblia, la tradición hebrea cuenta que cuando el patriarca Abraham recibió en su casa y preparó comida para tres viajeros que pasaban por su tierra, acogió al propio Dios (Gn 18). La Biblia vincula la lucha por la tierra con el derecho a la vivienda y deja claro que, a través del profeta Natan, Dios dice a David que no quiere templos ni santuarios, sino que promete establecerlo en una casa duradera (2 Sm 7). En este caso, el término casa significaba vivienda, pero también familia y descendencia. Es en este sentido que los profetas prometen que el Cristo nacería de la «casa» de David, es decir, de su descendencia.

Para quién es miembro de alguna Iglesia cristiana, el llamado divino es celebrar la Pascua de Jesús como principio de transformación de nuestras vidas personales y de la realidad del mundo, en todas sus dimensiones. En todo el mundo y, específicamente, en nuestro continente, la falta de vivienda o la vida en viviendas inhóspitas e inseguras es una nueva forma de condenar a poblaciones enteras a una cruz terrible y aún más inhumana, porque es cotidiana y permanente. Para los cristianos y cristianas, celebrar esta Pascua de 2026 de forma profunda y verdadera, contiene el reto de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para bajar de la cruz a la multitud de personas sin hogar, sin tierra y sin trabajo.

En la realidad actual del mundo, el cumplimiento del deber sagrado de acoger no puede ser solo recibir momentáneamente en casa a alguien que pasa, sino comprometerse a que todas las personas tengan un hogar y puedan vivir y convivir en un ambiente sano y hospitalario.

Como afirmaba el mártir latinoamericano San Oscar Arnulfo Romero: «Estar a favor de la vida o de la muerte. Cada día veo con más claridad que esa es la opción a seguir. En esto, no hay neutralidad posible. O servimos a la vida, o somos cómplices de la muerte de muchos seres humanos. Aquí se revela cuál es nuestra fe: o creemos en el Dios que es Vida, o usamos el nombre de Dios, sirviendo a los verdugos de la muerte»[1].  

 

[1] – Cf. citado por CASALDÁLIGA, Pedro. A Política morreu. Viva a Política. Agência Latino-americana Mundial, 2008, p. 11.

Editorial-Caso Viqueira, golpe a la justicia y a la confianza pública 

Robert Viquiera y Moshayra

Independientemente de cómo se piense del fallo absolutorio del juez Angel Llavona Folgueras en el caso contra el enfermero Eduardo Meléndez por el asesinato del biólogo Roberto Viqueira Ríos el 15 de julio de 2025, y de la evaluación que pueda hacerse de la prueba presentada en el juicio, resulta muy perturbador para el pueblo de Puerto Rico enfrentar la realidad de que, de ahora en adelante, cualquier «guapetón de barrio» resentido, anti social, peligroso y armado hasta los dientes, pueda segar una vida en solo minutos, y salir por la puerta ancha en un Tribunal de nuestro país, bajo el manto de una supuesta legítima defensa.

Eso fue lo que ocurrió el pasado, 6 de febrero en Puerto Rico, con la declaración de no culpable en todos los cargos emitida por el susodicho juez a favor de Meléndez, fallo que no sólo ha galvanizado la discusión pública en el país, sino que incluso ha revelado profundos desacuerdos entre varios de los más connotados expertos en derecho criminal en Puerto Rico.

Viqueira, un activista ambiental y social de larga trayectoria, y líder de la organización ambiental Protectores de Cuencas, y su vecino contiguo, Eduardo Meléndez Velázquez, enfermero de profesión y aficionado a las armas ( se le ocuparon once armas inscritas legalmente a su nombre la noche de los hechos), llevaban desde el 2020  enfrascados en una disputa vecinal, que incluyó un patrón de provocaciones y actos hostiles de Meléndez hacia su vecino inmediato y su familia. La animosidad y provocaciones del enfermero contra la familia Viqueira eran conocidas y motivos de preocupación para otros vecinos de la misma calle y urbanización en Yauco, según se reflejó en reportajes televisivos con testimonios de vecinos, que fueron al aire con motivo del juicio.

Pero, presentar específicamente el contexto violento y hostil que luego desembocó en tragedia no se permitió en el Tribunal, donde sólo se presentó la prueba de la noche de los hechos, cuando ya Viqueira y su familia habían llegado al límite que podían tolerar de las provocaciones del vecino, desatando el episodio que culminó con el asesinato del biólogo. Viqueira fue asesinado frente a su esposa. Ella y sus hijos también habían sufrido por años las provocaciones y hostilidades del agresor.

La determinación judicial absolutoria, que se basó en que el acusado actuó en legítima defensa, causó la reacción desbordada de la viuda e hijos de Viqueira como un dique contenido que al fin cede a la furia de las aguas. También entre vecinos y un sector grande de la opinión pública en todo Puerto Rico, el veredicto se sintió como un golpe inesperado a la confianza de los ciudadanos en los tribunales como el último reducto de la justicia en nuestro país.

Roberto Viqueira Ríos gozaba de respeto y admiración generalizados  por sus muchos años de trabajo científico en protección de las cuencas hidrográficas y sus ecosistemas asociados, tales como costas y arrecifes de coral alrededor de nuestro archipiélago. El hecho de que fuera asesinado de forma tan cruel y violenta levantó una gran ola de indignación ciudadana. El científico se había querellado de su vecino en varias ocasiones desde el año 2020, por incidentes de música a volumen irritante, ruidos innecesarios y acecho. El hallazgo de una bocina que el enfermero instaló en el techo de su casa, y colocó en dirección de la de sus vecinos, la cual emitía un ruido ensordecedor de coquíes, fue el detonante de la tragedia que culminó en el asesinato de Roberto Viqueira.

A nadie que haya seguido este caso le cabe duda de que las víctimas primaria y secundarias fueron Viqueira y su familia inmediata. Que el juez quisiera justificarse y convertir a las víctimas en victimarios no altera la realidad de este suceso. Con sangre fría, y un arma larga de alto poder en sus manos, Eduardo Meléndez Velázquez mató a Roberto Viqueira frente a su casa del primer tiro de veintidós que le disparó. Hoy, está «libre de polvo y pajas», con su récord limpio y en posesión de las once armas registradas legalmente a su nombre.

¿Qué puede llevar a un enfermero que trabaja en la sanación de sus pacientes a un acto de tanta crueldad? ¿ Qué puede conducir a un profesional que se presupone sensible al dolor ajeno a tener en su casa casi un arsenal de armas letales y estar dispuesto a usarlas con tanta libertad?

Los pormenores del caso Viqueira y el incongruente veredicto absolutorio del juez Llavona Folgueras son el ejemplo de un sistema de justicia criminal que crecientemente le falla a las víctimas en nuestro país. No queremos pensar que el activismo ambiental, social y político de Roberto Viqueira haya sido un factor en la indulgencia extrema  demostrada por el juez hacia el acusado en este caso. De ser así, sería un precedente nefasto en un país cada vez más desconfiado de  sus instituciones que, como los Tribunales, una vez fueron vistos y sentidos como refugio y protección ante las injusticias.

 

 

 

 

El pueblo cubano resiste e insiste

 

 

El cubano acostumbrado a la resistencia histórica busca formas creativas de salir adelante

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“A cualquier país que se le priva de poder satisfacer sus necesidades más básicas —cualquier país del mundo— es normal que en cualquier momento comience a sentir  desespero o desasosiego. No es menos cierto que es palpable, se siente la incertidumbre,  principalmente  porque se han visto tiempos mejores”.

Desde La Habana, el colega Luis De Jesús compartió en entrevista con CLARIDAD un panorama de cómo continúa su cotidianidad la hermana isla de Cuba a casi ya un mes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara un embargo petrolero contra el país. El bloqueo de parte de EE. UU. mediante orden ejecutiva impone aranceles comerciales a países que suministren petróleo a Cuba. Además, antes de la imposición del bloqueo, el presidente Trump y su secretario de Estado, Marcos Rubio, han hecho continuas declaraciones de la intención de un ataque militar contra Cuba.

En esa línea, De Jesús afirmó que en La Habana la información que les llega sobre la movilización militar por parte de EE. UU. es la información que transmiten  otros medios internacionales, de que buques militares de la armada de EE. UU. se han estado estacionando cerca de las aguas territoriales de Cuba, aunque se han mantenido al margen del estrecho de la  Florida. Señaló que por lo que se ha informado sí parece ser una aglomeración inusual de los buques militares de EE.UU., pero que la verdad es que esta viene dándose por toda la avanzada en el recrudecimiento de la presencia militar en el Caribe desde que se dio la incursión a Venezuela. Describió que los buques que estuvieron asediando las aguas venezolanas luego del secuestro del presidente Nicolás Maduro se fueron moviendo hacia el norte, algunas se dirigieron a otras partes del mundo, pero una parte importante se ha mantenido al norte de las aguas de Cuba, otros al sur noreste, como por ejemplo, algunos que recientemente han llegado a las aguas de Haití.

Es obvio que desde La Habana esos buques no se ven, pero de llegarse a ver en las costas de La Habana, sí  ya estarían en aguas territoriales.

Otro hecho informado es el de una presencia inusual de aviones espías, de la Marina de Guerra estadounidense. Algunos medios especulan que los aviones podrían estar haciendo rastreo o trabajos de inteligencia, pero no  se sabe si han violado el espacio aéreo cubano, aunque sí hay una presencia  orientada a espiar y a hostigar a las autoridades cubanas en toda esta persecución y amenaza de la administración Trump a la isla.

Mientras, indicó que el Gobierno cubano anualmente Cuba lleva a cabo trabajos de preparación para la defensa. Esos trabajos se adelantaron para este año y se han intensificado después de lo sucedido en Venezuela y luego de las amenazas que ha hecho el secretario de Estado de EE. UU., Marcos Rubio “de que Cuba debería ser la próxima Venezuela”.“Aquí se han estado preparando. Incluso el Ministerio de Defensa de Cuba ha hecho públicas imágenes en las que se ven las prácticas militares para la defensa”.

Mencionó que el  propio presidente Miguel Díaz-Canel ha dicho en varias ocasiones que aunque Cuba no está ahora mismo en un estado de guerra,  sí se está  preparando para la posibilidad de que pudiese entrar en estado de guerra en respuesta a las amenazas que vienen de EE. UU., insistió de Jesús.

En ese  sentido, se ha visto, no tanto en La Habana, pero sí en otras provincias, preparación de sectores civiles para repeler una invasión del territorio y prácticas con tiro vivo en otras provincias, por lo que sí se han estado preparando en el caso hipotético de tener que repeler  una invasión militar.

Sobre las declaraciones de  Trump de que iba a denegar o revocar visados migratorios a personas involucradas en protestas contra funcionarios estadounidenses en Cuba, insinuando que ha habido protestas frente a la embajada en La Habana, desmintió que haya habido protestas frente a la embajada. La situación surgió por parte del embajador de negocios de EE. UU. en La Habana, Mike Hammer, que junto a otros portavoces de la administración Trump, visitó varias provincias y se reunieron con varios líderes de oposición, los cuales son abiertos antirrevolucionarios. Al salir de una de esas reuniones,  los funcionarios estadounidenses fueron  confrontados por varios ciudadanos  que les reprocharon sus visitas. El asunto no escaló.

De Jesús agregó que  no es usual que en La Habana haya protestas tanto contra la embajada estadounidense como contra otras. “Lo que sí se ha visto son protestas multitudinarias convocadas por el gobierno con muchísima seguridad y siempre protegiendo el perímetro de la embajada para evitar que alguien se vaya a acercar”.

En la presente coyuntura, hizo la observación de que las embajadas de Rusia y China  son las que han hecho las declaraciones  más notables de estar en disposición de ayudar al país en todo lo que sea posible. No obstante, señaló que había que entender que, debido a la persecución de EE. UU. contra cualquier país que pretenda ayudar a Cuba, las autoridades cubanas, no de ahora, sino de muchos años, suele ser muy discreta en dar a conocer qué país le está brindado ayuda, precisamente para no indisponer o ponerlo ante una posible represalia de parte de EE. UU. En lo que sí reconoce ha sido una acción pública, es en el ya haber recibido el primer cargamento de  ayuda de  800 toneladas, enviadas  por  la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La carga de México es transportada por su marina mercante.

El tema energético,  los vuelos hacia la Isla y las repatriaciones por ICE

El periodista desmintió que se hayan cancelado por completo los vuelos desde y hacia Cuba, como ha pretendido  hacer ver la prensa comercial occidental. Lo que sí ocurrió fue que las autoridades de aviación cubanas  avisaron a las aerolíneas internacionales que a partir del 9 de febrero comenzarían a estar escasos de combustible.

Este aviso afecta más a las aerolíneas con rutas más largas, como vuelos provenientes de España,  Canadá o de otros países que requieren recargar combustible. Aseguró que al aeropuerto de La Habana, el José Martí, siguen llegando vuelos de líneas estadounidenses que salen de Fort Lauderdale. También continúan llegando vuelos procedentes de las líneas de Panamá y México.

Una  situación que casi no es divulgada por los medios internacionales es que  continúan llegando vuelos con cubanos deportados por ICE. De Jesús dijo que han estado llegando vuelos con regularidad con 170 a 200 personas cubanas, lo que evidencia que las y los cubanos no están exentos de la política migratoria del presidente Trump. Muchos de los deportados llegaron tan recientemente a EE. UU. en los últimos dos y tres años con  el llamado permiso humanitario aprobado por el entonces presidente Biden.

En términos de la vida cotidiana del país, De Jesús expresó: “No quiero faltar a la verdad, es una situación en sumo complicada para la población en general, para la gente de a pie. Una situación  muy complicada en el sentido de que a cualquier país al que se le prohíba el suministro de petróleo, un elemento tan esencial para prácticamente todos los sectores de la economía de un país de 12 millones de habitantes, que de la noche a la mañana no entre nada de petróleo, no hay que tener una gran imaginación para entender cómo eso afecta”.

Hasta el presente, el Gobierno ha priorizado el suministro de combustible para los hospitales, la educación y el sector de defensa. En tanto,  los apagones se han hecho más recurrentes y hay provincias que al día podrían tener hasta 20 horas de apagón, algunos hasta más. En La Habana han llegado a tener  apagones de 10 y 11 horas diarias. La vida cultural igual se ha visto afectada, como todos los demás  sectores, y la Feria Internacional del Libro de la Habana, que se esperaba celebrar ahora en febrero fue cancelada.

“Ciertamente, eso afecta todos los aspectos de una vida normal, pero el cubano acostumbrado a la resistencia histórica busca formas creativas de salir adelante”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El último proyecto de Robert Viqueira

Roberto Viqueria. Foto suministrada

CLARIDAD

 

El biólogo estaba inmerso en un proyecto ambiental que contaba con $7.4 millones asignados, pero que generó muchísima oposición del sector agrícola

 

Nota editorial: Esta es la segunda entrega de una serie de cuatro artículos a partir de la entrevista que hiciera CLARIDAD a Moshayra Vicente Cruz, viuda de Viqueira. Apoya el periódico de la Nación Puertorriqueña suscribiéndote a CLARIDAD.

Anterior a su asesinato, el biólogo Robert Viqueira Ríos estaba inmerso en un proyecto ambicioso de restauración de la Laguna de Guánica para el cual recibió $7.4 millones en fondos federales, pero que el gobierno de Puerto Rico efectivamente bloqueó tras escuchar y evaluar los argumentos de oposición del sector agrícola del Valle de Lajas y áreas limítrofes.

“El proyecto, que le estaba ocupando su energía, era el proyecto propuesto para la restauración de la Laguna de Guánica”, expuso su viuda, Moshayra Vicente Cruz, en conversación con CLARIDAD. Vicente Cruz ha insistido en que se deben investigar todos los ángulos pertinentes al asesinato, sin descartar los políticos ni profesionales. Sin embargo, la jefatura del Departamento de Justicia desistió apelar la determinación judicial de absolver al asesino.

Viqueira Ríos murió baleado por su vecino, Eduardo Meléndez Velázquez, quien buscó un rifle y corrió hasta la entrada de su residencia para dispararle. El juez Ángel Llavona le absolvió del crimen tras haber creído que el acusado actuó en defensa propia, tal como había argumentado la defensa.

La familia del occiso ha mantenido que ese “fallo es una injusticia”, puesto a que no tomó en consideración la provocación del vecino ni lo desproporcionado del acto de ir a buscar su rifle y correr hasta la entrada de la residencia. Los allegados han jurado que no claudicarán en la búsqueda por justicia para su ser amado.

Protectores de Cuencas Inc., la organización sin fines de lucro que Viqueira Ríos dirigió “hasta su último respiro”, había propuesto recuperar un ecosistema de humedales de aproximadamente 1,200 acres que fue drenado en 1955 como parte de un proyecto de desarrollo agrícola en el Valle de Lajas, según información oficial. La Oficina de Administración Oceánica y Atomosférica de Estados Unidos (NOAA) acogió la propuesta y le asignó $7.4 millones para su ejecución.

Como proponentes, la entidad ambiental destacaba los beneficios potenciales, como la creación de un hábitat para la vida silvestre, oportunidades recreativas y de riego, así como su función de filtro natural para la contaminación y control de inundaciones. Un grupo de vecinos también promovía que se restaurara este cuerpo de agua dulce, que fue el más grande de Puerto Rico. Sin embargo, “la propuesta ha desatado agrias controversias, especialmente entre agricultores del Valle de Lajas, quienes aseguran que la inundación de estas tierras podría afectar severamente la producción alimentaria de la región”, recoge el informe final de la Resolución del Senado 246, publicado en enero de este año.

“Se ha reconocido públicamente que la restauración representa unos beneficios ambientales, que atentan contra las compañías que se encuentran en el área aledaña a la laguna”, mencionó Vicente Cruz. El proyecto, de hecho, había sido una iniciativa promovida por los propios residentes del área de la laguna y propuesta en el pasado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

Ante la oposición al proyecto —que se hizo sentir en las ramas legislativa y ejecutiva— la gobernadora Jenniffer González nombró en, mayo de 2025, a un comité para que analizara su viabilidad legal, agrícola y ambiental.

“Robert formaba parte [del comité] como proponente… Solo pudo participar de una reunión. Lamentablemente, después del asesinato, el comité continuó reuniéndose como si nada hubiera pasado. Se suponía que iban a emitir un informe a la gobernadora y ella se pronunciara, pero eso no ha pasado, y por eso la NOAA nos tiene en pausa porque no hay una declaración del gobierno de Puerto Rico”, explicó Vicente Cruz a CLARIDAD.

El comité tenía la encomienda de rendir un informe con recomendaciones, en septiembre de 2025, que “incorporara mecanismos de mitigación y protección del sustento agrícola en la zona”. Aunque la gobernadora no se ha expresado, ya el Departamento de Agricultura —cuyo secretario preside el grupo de trabajo— hizo constar su oposición en su ponencia al Senado. “Dar paso a este proyecto de restauración podría afectar miles de cuerdas de empresas agrícolas existentes de semillas, heno, ganadería, vaquerías, cultivos diversos y de forma indirecta otras empresas”, expuso.

Agricultura reveló también que estimaron el impacto económico de inundar los terrenos agrícolas ubicados en la huella de la laguna en una perdida potencial de más de $66.9 millones en la región. Mientras tanto, el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) estimó las pérdidas económicas agregadas en $330 millones.

En el área, operan empresas multinacionales como BASF y RiceTec, que desarrollan cultivos de algodón, soya, maíz y arroz. “Su presencia es crucial, ya que aportan, directa e indirectamente, cerca de $88.2 millones a la economía del suroeste de Puerto Rico”, expuso la agencia en su ponencia. Sin embargo, la oposición no se limitaba a estas multinacionales, sino también a pequeñas y medianas empresas agrícolas que alquilan terrenos a la Autoridad de Tierras y producen heno, entre otros productos agrícolas.

Abordada sobre quién asumiría la continuidad de ese proyecto, Vicente Cruz comentó que Miguel Viqueira, el hermano de Robert, es ahora el gerente del proyecto. “Los fondos ya fueron asignados y entregados a Protectores de Cuencas. Solo dependemos de la firma de la gobernadora para poder comenzar los trabajos de la restauración. Estamos a punto de perder esos fondos, cuando el gobierno de Puerto Rico históricamente apoyó ese proyecto”, puntualizó. “Protectores de Cuencas sigue”, añadió.