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A la memoria de Pablo José Rivera Miranda (1948-2025): Patriota, luchador por la independencia y baluarte de CLARIDAD

JUAN MARI BRAS

 

Pablo José Rivera Miranda, militante y combatiente de la Patria Puertorriqueña, y baluarte de CLARIDAD falleció el pasado sábado, 23 de agosto tras una larga enfermedad. En el Periódico de la Nación Puertorriqueña recordamos al vigoroso patriota que luchó por la independencia de Puerto Rico durante toda su vida. Por más de una década presidió la Junta Directiva de CLARIDAD, contribuyendo decisivamente al sostenimiento y permanencia del único medio que aboga por la independencia y las causas justas de nuestro pueblo.

Pablo se inició en la lucha patriótica en la Universidad de Puerto Rico, pasando luego a formar parte del Movimiento Pro Independencia (MPI) y el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP). Realizó estudios graduados en Chile, durante el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular, período que fue crucial para cimentar su compromiso con la lucha por la libertad en Puerto Rico y en toda nuestra región de Latinoamérica y El Caribe. A su regreso, fue miembro del Comité Central y de la Secretaría de Asuntos Sindicales del PSP, donde se destacó como militante y combatiente durante aquellos años álgidos de la década del 1970.  Fue también el primer director del Instituto Laboral de Educación Sindical (ILES), un novel proyecto educativo para sindicalistas y trabajadores, fundado por el gran líder sindical de aquellos tiempos, Pedro Grant Chacón.

Pablo llegó a la Junta Directiva de CLARIDAD en un momento de profundos cambios en nuestra lucha y en el País. Bajo su liderazgo, CLARIDAD adelantó su entrada al mundo digital, lanzando su página web www.claridadpuertorico.com y transformándose tecnológicamente para agilizar sus operaciones. También durante esos años, el Festival de Apoyo a CLARIDAD creció en alcance y masividad, y el trabajo de Pablo fue crucial para lograr los nuevos auspicios y consensos que contribuyeron a ese crecimiento. Igualmente, Pablo fue la fuerza tras el logro de importantes rescates financieros para CLARIDAD, que nunca ha contado con subvenciones de gobiernos, fundaciones millonarias ni grandes anunciantes. Recordamos especialmente la exitosa jornada de celebración del 50 Aniversario de CLARIDAD en el año 2009, que aunó los esfuerzos de un gran grupo de colaboradores quienes, con patriótico desprendimiento, contribuyeron hacia el logro de nuestros objetivos políticos y económicos.

Pero, sobre todas las cosas, recordamos al comprometido patriota y luchador por la independencia. A la persona que se labró un camino exitoso en el mundo de los negocios y la industria, con firmeza y apego a  sus principios. Al profesional que supo ganarse un amplio respeto como investigador sobre política, economía y sociedad en Puerto Rico, Latinoamérica y El Caribe. Al amigo y compañero,  al amoroso padre y abuelo, y generoso protector de su familia.

Desde CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña, y trinchera de lucha labrada por Pablo durante tantos años, nos unimos en un abrazo fuerte y solidario con su compañera de vida, Damaris Orraca, sus hijas Zilkia y Lorena, sus nietas y nieto Paula, Mariela y Pablo Ignacio, sus cuñadas Olga y Nilsa Orraca y demás familiares y amigos. ¡Que descanse en paz el querido compañero!

Junta Directiva y Colectivo de CLARIDAD

ASSPRO repudia ataque destemplado de la Gobernadora a periodista

La Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO repudia enérgicamente la manera violenta en que la gobernadora Jenniffer González Colón se dirigió  al periodista Juan Costa, del medio digital Noticel, cuando este le formulaba una pregunta legítima relacionada con la filtración de una querella ante la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM).

Durante la conferencia de prensa, el colega preguntó con respeto si el documento pudo haber sido filtrado por personal de la OPM. En respuesta, la gobernadora reaccionó de forma destemplada y lo mandó a callar.

El periodismo cumple la función democrática de cuestionar, fiscalizar y procurar la verdad. El deber de los gobernantes es proveer la información necesaria para aclarar los hechos, aun cuando las preguntas les resulten incómodas.

En un país que enfrenta niveles extraordinarios de violencia, la ciudadanía espera y necesita de sus funcionarios un comportamiento ejemplar y respetuoso hacia la prensa y hacia el pueblo al que se deben.

De Cabo Rojo a Loíza, «buitres» al acecho de nuestras tierras

 

Se dice que de las crisis nacen las oportunidades. Pero en el caso de Puerto Rico, un país sumido en crisis constante desde hace más veinte de años, las oportunidades han surgido no para los puertorriqueños y puertorriqueñas, sino para otros: los «buitres» y saqueadores para quienes las economías deprimidas como la nuestra son una presa fácil, sobre todo, si se les ofrecen en bandeja de plata como han hecho los gobiernos del bipartidismo PNP-PPD que se han turnado el recortado poder colonial en nuestro país.

La prolongada crisis y los desastres naturales y creados han atraído a toda suerte de aves de rapiña a nuestro país. Hoy, los únicos «buitres» que sobrevuelan Puerto Rico no son los que compraron a precio de quemazón la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica y ahora exigen el cobro de su acreencia con intereses. Lo que antes fueron latifundios agrícolas, masivas instalaciones militares, almacenes petroleros o grandes industrias pesadas arropando a Puerto Rico, hoy son  intereses diferentes pero igualmente peligrosos, como el almacenamiento y producción masiva de energía con el volátil gas metano o los gigantescos proyectos turísticos que amenazan con convertir nuestras mejores playas y recursos costeros en enclaves exclusivos para millonarios extranjeros, mientras se desplaza y arrincona a nuestra gente.

Bajo el palio de las leyes 20 y 22  ahora Ley 60- los gobiernos de turno en Puerto Rico abrieron las compuertas para el despojo de lo mejor del patrimonio natural y edificado de nuestro pueblo. Por esa compuerta han entrado con fuerza los acaparadores de terrenos, los compradores de propiedades a cualquier precio, las propuestas para proyectos como  Esencia en Cabo Rojo, que compromete 2,000 cuerdas de terreno costero insustituible del oeste de Puerto Rico para construir un enclave exclusivo, de donde la población circundante será desplazada y excluida, y los recursos naturales protegidos serán amenazados o destruidos por completo.

Ya el norte de la isla, particularmente el municipio de Dorado, se ha convertido en otro enclave exclusivo para extranjeros ricos, del cual no participan en igualdad de condiciones las comunidades aledañas. En algunos hoteles, se ha privatizado el acceso a las playas públicas, con rompeolas fabricados para mantener a raya el tránsito de los «locales». La distorsión del mercado de bienes raíces está haciendo imposible que personas nacidas y criadas en Dorado puedan adquirir una casa o propiedad en su ciudad o comunidad de origen.

Pero la fiebre de acaparamiento se extiende y tal parece que el área este de Puerto Rico, específicamente terrenos del municipio de Loíza, serán la próxima presa codiciada de estos mercaderes de las crisis. En entrevista con CLARIDAD, la alcaldesa de Loíza, Julia Nazario Fuentes, compartió documentos  sobre la  propuesta para el desarrollo de otro enclave exclusivo en terrenos adquiridos por inversionistas extranjeros en su municipio, y al cual ella se opone por el impacto negativo qué tendría sobre el entorno y las vidas de su gente. El entorno natural de Loíza está afectado por los estragos de la erosión costera que lo ha tornado particularmente susceptible a las inundaciones. La crisis económica también ha propiciado la pérdida de población en el municipio.

Lo que una vez fueron la finca Los Restauradores sobre el Río Grande de Loíza y la finca de Veremundo Quiñones frente a la Calle Las Gardenias y La Hacienda Grande en dicho municipio, ahora forman parte de la propuesta del proyecto Loíza Country Side, un masivo desarrollo de ocho edificios, farmacia, escuelas, hospital, restaurantes, casino, supermercado, hotel, club y una plaza. En fin, toda una ciudad que también incluye los Loíza Ocean y Loíza River Side City, este último compuesto por 127 villas.

A propósito del proyectado enclave, el nombre de Veremundo Quiñones es de triste recordación para Loíza y  Puerto Rico, pues el terrateniente fue el dueño del terreno donde hace 45 años la Policía de Puerto Rico asesinó a Adolfina Villanueva, en medio de un desahucio que terminó en tragedia y convirtió a la madre de seis hijos en símbolo de la resistencia de nuestras comunidades al desplazamiento y la exclusión.

Los gobiernos coloniales de Puerto Rico – sujetos al poder plenipotenciario del Congreso y el Presidente de Estados Unidos- no han tenido las garras, los poderes ni la voluntad para crear y liderar un plan coherente y sostenible de desarrollo para Puerto Rico. Aferrados al poder,  la mala gobernanza, el clientelismo político y al préstamo fácil sin fuentes de repago, los políticos del PNP-PPD arrastraron las finanzas del gobierno de Puerto Rico a una deuda monumental de la que aún el país no se recupera. El remedio ha sido tan malo como la enfermedad. Luego de casi una década desde la creación por el Congreso de Estados Unidos de la Ley PROMESA y el nombramiento de una Junta de Control Fiscal (JCF) para la reestructuración de la deuda pública, que le ha costado $2.2 mil millones al pueblo de Puerto Rico, la quiebra está en pausa forzada, como parece estar en pausa también el gobierno de Jenniffer González y el PNP.

Lo que no está en pausa es la agresiva agenda de los «buitres» ni la complacencia con que desde el gobierno colonial le facilitan el acaparamiento, seguramente a cambio de jugosas donaciones a las campañas de los políticos, y las consabidas comisiones a cabilderos y demás intermediarios.

La consciencia sobre lo que verdaderamente está en juego en Puerto Rico lleva años creciendo en nuestro pueblo que, al igual que siempre, sabrá usar la  resistencia como arma para defender nuestro único patrimonio de las garras y los picotazos de los «buitres».

 

Porqué los independentistas debemos marchar por la independencia

 

 

Este próximo 31 de agosto de 2025, un nutrido grupo de organizaciones políticas y sociales nos convocan a marchar por la independencia de Puerto Rico. Parecería una convocatoria que no merece mayor explicación porque en una colonia todos los días se justifica levantar la voz y el puño por la libertad que nos niegan.

Sin embargo, es justo que nos cuestionemos porqué en medio de tantas alarmas de crisis sonando, nos detengamos a luchar por lo que parece una meta lejana y poco pertinente como respuesta a las tribulaciones que vemos en cada titular de prensa. La respuesta implica revisarnos y examinar por qué somos independentistas en este mundo tan distinto al de Betances, Albizu y Filiberto.

No hay duda que existen excelentes argumentos para abogar por la independencia en pleno siglo 21. Comencemos por los que nos acusan de ser románticos. Y es que la independencia  es el término más cercano y compatible con ser libres, y ¿quién no querría ser libre? También surge la palabra dignidad. La dignidad de mandar en tu casa, de que no venga alguien de afuera a saquearte y decirte como vivir. Un pueblo libre y digno debería ser punto de partida de cualquier proyecto nacional. Pero, definitivamente no es suficiente para convidar a las masas populares. 127 años de colonialismo yanqui nos demuestran que el miedo inculcado a ser libre supera esas ansias de libertad y dignidad.

El ser independentista requiere un examen racional de nuestra realidad material. Conocer las razones por la que Puerto Rico siempre ha sido una colonia de la que tanto el imperio español, como el del norte nos han mantenido subyugados. Esas razones siempre han sido de tipo económico/militar.

El imperio Yanqui le abrió un espacio seguro bajo control militar a sus empresas azucareras, luego las de manufactura, la banca y las farmacéuticas, junto a la avalancha de empresas de venta de bienes y servicios a nuestro pueblo cautivo. Así que en la ecuación siempre ellos han ganado. El impacto de la colonización también le ha servido al imperio para tener mano de obra barata aquí y allá cuando emigramos forzadamente.

Tampoco podemos olvidar como nos han llevado miles de jóvenes a guerras imperialistas y como han utilizado nuestras tierras para operativos y prácticas militares con consecuencias ambientales y de privación de uso y disfrute de tierras y recursos naturales de gran valor. La realidad es que nos han exprimido como a cualquier colonia.

Hoy día, luego de 20 años consecutivos de crisis económica bajo los estándares de la economía capitalista, nuestro pueblo se plantea la independencia en función de cómo atender esta crisis. Cómo mejorar el problema de inseguridad social, la crisis de salud, de energía, de vivienda entre tantas otras. Como independentistas nos toca dar esas respuestas.

Esta marcha es un llamado a todas y todos los independentistas de Puerto Rico, del archipiélago y de la diáspora, a convertir el tema de la independencia en un asunto central en la discusión pública de Puerto Rico. Que sea un debate vivo en donde podamos convencer y a la vez crecer en la prefiguración de la independencia que necesitamos. La crisis que vive nuestro pueblo no se resuelve con parchos ni mera buena voluntad. Se requiere de cambios estructurales en lo político, económico y social. Para ello el Pueblo de Puerto Rico necesita reclamar su derecho a la autodeterminación. La Junta de Control Fiscal es solo uno de los tumores de la enfermedad del capitalismo colonial en que vivimos. Esa Junta, que hoy Trump se apresta a reforzar con personas de su entera confianza, es el perro guardián de los intereses del capital financiero norteamericano y de quienes dirigen la colonia desde Washington. El saqueo que cometen, cuando quien nos debe es el imperio por más de un siglo de coloniaje, es perpetrado con el fin de mantenernos colonizados indefinidamente, pues apuestan a que la indigencia y la violencia que se genera en esta colonia capitalista nos mantenga sumidos en la dependencia y la autodestrucción.

La independencia no es una quimera ni un lelolai. Esta herramienta, bien utilizada por quienes amamos y sudamos la Patria, puede servirnos para establecer una estrategia de desarrollo económico centrada en nuestros intereses de quienes trabajamos y habitamos en esta tierra. Podremos insertarnos en relaciones internacionales para aportar y beneficiarnos de acuerdos comerciales justos. Tendremos los instrumentos para dirigir los recursos a las necesidades fundamentales como garantizar los servicios básicos como la energía, la salud y la educación, en manos del estado, para que sirvan en beneficio de la gente y no de las ganancias de unos pocos.

En el espíritu de la unidad que ha permeado la construcción de esta marcha, es que se hace el llamado de marchar por la independencia de Puerto Rico. Allí estaremos el 31 de agosto a las 10 de la mañana, saliendo del lado sur del Capitolio.

El autor es uno de los portavoces de la Marcha.

Señalan falta de recursos para apoyos a víctimas de violencia

 

CLARIDAD

 El reciente asesinato de la joven Gabriela Pratts Rosario, de 16 años y residente de Aibonito, muestra la violencia estructural que permea en Puerto Rico y la ausencia de apoyos que “exacerba todos los factores” de estos incidentes, de acuerdo con Marcos Santana Andújar, presidente de la Red por los Derechos de Niñez y la Juventud de Puerto Rico.

El trabajador social describió el asesinato de Pratts Rosario como “algo organizado” que refleja la falta de una política pública eficiente. Sin fondos comprometidos con el problema, también se suma la inexistencia de redes de apoyo o educación por parte del gobierno. Estas estructuras, sostuvo, son clave en un país donde la crianza y las “prácticas arraigadas” mantienen viva la inequidad y perpetúan la violencia.

“Esa famosa frase que casi todas las personas hemos escuchado de niños para que la internalicemos “si te dan, tú le das un golpe para atrás” está tan normalizada que incluso a veces es tomada como una broma. Esa ‘lección’ de cómo responder a un golpe con otro golpe es sin duda parte responsable de la violencia que hemos visto sorprendernos con este asesinato”, expresó el presidente de la Red por escrito.

Con un enfoque de salud pública y derechos humanos, Santana Andújar destacó el “mapa de ruta” que diferentes sectores, personas y entidades han trazado para prevenir la violencia en comunidades donde la niñez crece “en una estado permanente de alerta, en condiciones similares a las que se viven en contextos de guerra armada”. El problema, reparó el portavoz, es la falta de recursos para emprender iniciativas y estrategias que mitiguen el asunto.

“Nuestro modelo de ecosistemas de servicios integrados en la Red ha demostrado que la prevención es posible y efectiva (con) 9,554 participantes no duplicados atendidos en el último año, reducción de violencia en nuestras comunidades y un retorno de $3.76 por cada dólar invertido, según un estudio independiente de Estudios Técnicos”, continuó Santana Andújar.

De manera similar, la Fundación de Mujeres en Puerto Rico resaltó este aumento como parte del análisis del Estudio sobre el perfil e impacto de las organizaciones comunitarias que ofrecen servicios a mujeres y niñas cisgénero, transgénero y personas trans feminizadas en Puerto Rico.

Además, la organización feminista advirtió que el 61 % de las entidades que ofrecen servicios de apoyo a los cuerpos feminizados experimenta recortes de fondos, aumentos en costos de operación y limitaciones para ampliar sus equipos de trabajo. De las 59 organizaciones encuestadas en el estudio, el 39 % redujo servicios mientras que 11 % cesó operaciones.

“Estas organizaciones no solo prestan servicios, sino que transforman vidas y comunidades. Desde la Fundación de Mujeres en Puerto Rico encargamos este estudio porque identificamos una gran laguna de información sistematizada sobre el perfil y el alcance de las organizaciones comunitarias que trabajan con mujeres, niñas y mujeres trans en Puerto Rico. Queríamos generar evidencia concreta, desde una mirada feminista, sobre su rol fundamental, no solo para respaldar nuestra estrategia filantrópica, sino para fortalecer la incidencia pública a favor de estas entidades”, explicó Verónica Colón, directora ejecutiva de la Fundación de Mujeres.

Igualmente, la investigación de Estudios Técnicos demostró que estas organizaciones atienden a 15,000 personas anualmente, que se dividen entre: violencia de género (77.8 %); concienciación sobre los derechos de los mujeres, niñas y personas trans feminizadas (55.6 %); proveer vivienda (27.8 %); emergencia por desastre (22.2 %) y alimentos (5.6 %). Para fortalecer el trabajo de estas organizaciones, el estudio sugirió fomentar la sostenibilidad financiera con subvenciones recurrentes y mediante alianzas con el sector privado.

Por su parte, Santana Andújar puntualizó algunas medidas que el Estado puede tomar para paliar la violencia en la niñez y juventud:

  1. Reactivar el Plan de Reconstrucción Social y Prevención de la Violencia en municipios, agencias públicas, entidades privadas, organizaciones sin fines de lucro y demás.
  2. Dar continuidad al Plan de para la Erradicación de la Pobreza Infantil y la Desigualdad Social en Puerto Rico.
  3. Revisar toda la política pública relacionada con la niñez, juventud, familia, prevención y atención de la violencia.
  4. Fortalecer la educación para la paz, la equidad, la prevención de la violencia y el manejo e identificación de emociones desde la edad temprana.

“La prevención que no se hace también es violencia. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Cada vida arrebatada a la violencia es una historia que pudo haberse protegido.

Nuestro llamado es urgente: que como país prioricemos la prevención, el apoyo a las familias y la creación de entornos seguros para que la niñez pueda vivir, crecer y soñar libre de miedo”, concluyó Santana Andújar.