lunes, septiembre 28, 2026
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Advierten que nueva presidenta de la UPR desconoce el sistema

 

 

 

La nueva jefa del sistema educativo se reunió a principios de julio con representantes estudiantiles

 CLARIDAD

A más de un mes de la selección de la Dra. Zayira Jordán Conde, la representación estudiantil de la Universidad de Puerto Rico (UPR) alzó bandera sobre el desconocimiento de la nueva presidenta con relación a procesos de nombramiento, su comunicación con cuerpos representativos y la visión de gobernanza que trae.

De acuerdo con Edward Maldonado Rosa, integrante de la Junta Universitaria de la UPR, Jordán Conde dialogó con sectores estudiantiles durante la primera semana de julio, donde “se notó” que la también expresidenta de Atlantic University “no conoce el sistema de la Universidad de Puerto Rico”.

“Se ve perdida (con relación a) muchas de las cosas, cómo funcionan institucionalmente. Ya ella ha empezado a hacer nombramientos, como la vicepresidencia de Asuntos Estudiantiles, que está siendo ocupada por el doctor Jonathan Muñoz, que era decano de Asuntos Estudiantiles del Recinto Universitario de Mayagüez”, elaboró Maldonado Rosa en entrevista con CLARIDAD.

Sin embargo, la presidenta aún no ha nombrado, a 22 días de estar al cargo, un vicepresidente de Asuntos Académicos. Otra demora similar, agregó el representante, se dio cuando Jordán Conde removió al rector de la unidad de Utuado, Luis Tapia Maldonado, dejando una vacante de tres a cuatro días para designar un interino. Actualmente, el doctor Javier Pérez Lafont dirige el recinto utuadeño con el aval de la comunidad universitaria.

“El estudiantado y la comunidad universitaria del recinto de Utuado no apoyaba al doctor Tapia, y el reclamo de su destitución fue llevado al presidente Ferrao, ante el presidente interino Muñoz y ahora ante la doctora Zayira Jordán. En cuanto al nombramiento del rector interino, está avalado por la comunidad estudiantil y no docente…”, explicó el estudiante.

Por otro lado, Maldonado Rosa advirtió que la doctora Jordán Conde ha abogado públicamente por una lógica de gobernanza “republicana”, con menos acceso a fondos públicos y con mayores inversiones del sector privado. Además, el representante estudiantil exhortó a mantenerse alerta ante determinaciones como la reciente aprobación del presupuesto— propuesto por la presidenta a la Junta de Gobierno—, cambios en las funciones de la administración central y en la autonomía de los recintos.

“La doctora Zayira Jordán Conde va a venir a improvisar con la Universidad de Puerto Rico, a tratar de aprender mientras la destruye  y a escuchar muy poco el sentido de la comunidad universitaria. Así se vio cuando estaba celebrando los cambios en la beca Pell, de parte del Gobierno federal en el ‘Big Beautiful Bill’. Aquí todo apunta a un desconocimiento institucional”, aseguró Maldonado Rosa.

Respecto a las becas Pell, varias organizaciones educativas han aclarado que la nueva ley no altera el requisito de créditos. Es decir, aún solo se recaban 12 créditos por semestre para recibir los fondos.

Marcha de estudiantes. Foto: Archivo CLARIDAD

En otra línea, el integrante de la Junta Universitaria subrayó que la comunicación de la doctora Jordán Conde con la Junta Universitaria no ha sido consistente, a pesar de que todavía es julio y, por lo tanto, no ha comenzado el período lectivo del año académico. “Sin duda, va a ser un semestre bastante interesante”.

“Nosotros que estamos en posiciones de liderazgo estudiantil, tenemos que darle la oposición desde los cuerpos de gobernanza, pero, sin lugar a dudas, se necesitaría esa oposición de mayor resistencia, dentro de todos los cuerpos estudiantiles. No solo los consejos de estudiantes, sino desde la base”, manifestó Maldonado Rosa.

Cambios curriculares

 Para Maldonado Rosa, la UPR requiere de cambios curriculares que se adapten a la realidad moderna. Y aunque apoya una revisión a los currículos, reparó en que ese proceso debe ir atado a una consulta que integre profesores, estudiantes y todos los componentes que resultan afectados por esos cambios.

“Cuando el doctor Ferrao intentó pausar la admisión de 64 programas académicos, lo hizo de una manera mala. Así no debe ser. La doctora Zayira Jordán Conde prácticamente comparte la visión del doctor Ferrao en cuanto a los cambios curriculares, y aquí entra nuevamente su desconocimiento de la reglamentación y los procesos institucionales: ella se ve que mandaría la orden de cambiar programas sin seguir el proceso debido… Es algo de lo que debemos tener conciencia. Puede ser una lucha que no se ha acabado”, concluyó el portavoz estudiantil.

Frente a esta nueva dirección, Maldonado Rosa instó a la comunidad estudiantil a mantenerse vigilante ante las futuras decisiones, al mismo tiempo que “dar la oposición cuando tenga que darse”.

La Junta de Control Fiscal se quiere quedar

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El resultado de la vista pública llevada a cabo en días recientes por el Subcomité de Energía y Recursos Naturales del Congreso de Estados Unidos sobre el trabajo de  la Junta de Control Fiscal (JCF), en particular  la reestructuración de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE, ha sido la exposición de la intención de la JCF de quedarse.

En la vista, el director ejecutivo de la JCF, Robert Mujica, como ha reseñado ya la prensa, insistió en su postura de que hasta que el Gobierno de Puerto Rico no cumpla con la preparación de cuatro presupuestos balanceados y pueda regresar al mercado de bonos a precios razonables, no se cumple con los requisitos de la Ley PROMESA para que la Junta se vaya de Puerto Rico.

A preguntas de CLARIDAD al director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía (CNE), Sergio Marxuach, sobre cuáles son esos criterios para que Puerto Rico pueda tener acceso a los mercados de bonos, este contestó que decirlo con especificidad es difícil, pero que en términos generales se puede deducir qué es lo que tendría sentido. Primero, la importancia de  que si se va a emitir deuda nueva se consiga una clasificación de una casa acreditadora que otorgue un  grado de inversión. Una vez se considera ese grado de inversión, habría que hacer una emisión, lo que dependería del mercado en ese momento. Señaló que la Ley PROMESA no especifica, ni la Junta lo ha puesto por escrito, cuál sería el mercado para  bonos nuevos de Puerto Rico, si serían los inversionistas tradicionales, los inversionistas buitres u otro tipo de inversionistas.

Marxuach hizo el señalamiento de que la ley  no dice que el gobierno tome prestado, aunque, eventualmente, Puerto Rico va a necesitar volver hacer inversión en bienes públicos, como lo hace cualquier gobierno. Para eso haría falta tomar prestado y sería imposible pagarlo todo al contado y de momento.

“Lo que es razonable o no depende de lo que en ese momento se esté pagando en los mercados. Hasta ahí podemos llegar, habría que comparar con otros emisores que hayan salido de la deuda qué tipo de tasa de interés pagaron, cuándo regresaron a los mercados; pero siempre tomando en consideración cuál sea el cambio”, afirmó el director de Política Pública del CNE. De hecho, el CNE fue el único ente de Puerto Rico que sometió al Comité una presentación por escrito para esta vista pública.

Marxuach explicó que uno de los asuntos que el CNE consideró más importante llevar a la atención del Comité es que la Junta no está facilitando la capacidad del Estado para implementar prácticas fiscales y financieras adecuadas. Reparó en que esto se mencionó en la vista mayormente por congresistas demócratas. Describió como una contradicción que el mismo director ejecutivo de la JCF admite que se ha gastado mucho dinero en asesores y consultores, pero que cuando le preguntan qué hace falta para que se vaya la Junta, qué Puerto Rico  puede hacer,  la Junta esté contratando a asesores para que hagan el trabajo.

“En la medida en que esos asesores  hagan el trabajo, qué se supone que Puerto Rico haga para cuadrar el presupuesto y poner controles internos pues no está generando la capacidad que se necesita”, expresó en relación al Gobierno de Puerto Rico. Aunque eso se llevó a la discusión fue un asunto que no se resolvió, dijo.

Al comentarle que en la ponencia del CNE se dice que en el presupuesto del 2022 hubo un superávit de $1,900 millones, si eso querría decir que hubo un presupuesto balanceado, la primera reacción de Marxuach fue plantear que esa es una “pregunta interesante”, ya que esa conclusión la hace un informe de este mes de junio de la Oficina de Contabilidad General (GAO, siglas en inglés). En esa conclusión no está claro si se utilizaron las llamadas reglas modificadas de contabilidad, e incluso el director ejecutivo de la JCF dijo que estaban esperando a que los contables del Gobierno de Puerto Rico les certifique si de verdad se cumplió o no con los estándares de reglas modificadas, que son más rigurosos de lo que por lo normal le aplican a las entidades gubernamentales. Comentó que no está claro si el año acabó en superávit y si ese superávit se calculó de acuerdo a las reglas que requiere PROMESA.

Marxuach calificó como prematuros los pronunciamientos de la gobernadora de que el presupuesto que se acaba de firmar para el año 2025-26 ya está cuadrado. Apuntó que puede ser que esté cuadrado en papel, pero “no sabemos si de verdad cumple con los requisitos de contabilidad modificada y hay que esperar al 30 de junio del año que viene a ver si terminamos con un presupuesto balanceado, porque no es solo que en el papel esté balanceado, sino que en la realidad también”, afirmó.

Para el director de Política Pública del CNE su impresión sobre la vista fue que el propósito era uno más bien de supervisión. En su opinión, esas vistas se deben dar todos los años, por lo menos una vez, para que la gerencia de la Junta presente públicamente dónde están, cuál ha sido el proceso y dónde estamos con las distintas cosas que faltan por hacer. Más allá de eso, considera que no hubo sorpresas mayores, tampoco un análisis objetivo de por qué no se ha podido reestructurar  la deuda de la AEE, que es una de las más importantes y ha costado y tomado más tiempo de lo que se esperaba. “No ha sido así. Ha costado mucho más dinero. A nueve años ni siquiera un presupuesto ha terminado con un balance positivo o en cero, que es lo que se esperaría, no en déficit,  de acuerdo con las reglas que requiere la Ley PROMESA, eso ahora mismo no se sabe”.

Una de las cosas que dijo no se discutió y que esperaba que se hiciera más fue sobre el Titulo 5 de PROMESA, que tiene que ver con acelerar proyectos de infraestructura y desarrollo económico. “No se habló casi nada y  en los nueve años de la ley en vigor no se ha utilizado para nada”. Marxuach recordó que ese fue  uno de los argumentos que utilizó la administración de Obama para vender el proyecto entre los demócratas, dado a que muchos demócratas estaban renuentes a apoyar la JCF aunque estaban a favor de que se pudiera reestructurar la deuda.

“Obama decía que además de reestructurar la deuda, se estaba buscando la flexibilidad. Eso se olvidó en el camino y sería bueno indagar un poco y básicamente no se habló. Me sorprendió en la vista”. Aun cuando comentó que mirando al futuro lo más importante  es terminar con la quiebra de la AEE y hacerlo bien, reparó en que Puerto Rico no puede pagar  los $12 mil millones de deuda, que es lo que pretende la JCF.

Todo  coreografiado

 Por su parte, el portavoz del grupo Puertorriqueños Unidos en Acción (PUA), el licenciado Manuel Rivera, quien estuvo presente en la vista, denunció que la esta pareció estar cuidadosamente coreografiada y que los congresistas ya habían sido visitados por cabilderos y grupos de interés, tal vez hasta los mismos ponentes que testificaron. Rivera, cuyo grupo estuvo cabildeando en meses recientes entre congresistas a favor de la independencia de Puerto Rico, denunció que más que un espacio de deliberación genuina, las vistas funcionaron como un espectáculo para el récord, codificado en el Congressional Record.

A su juicio, las preguntas dirigidas a los deponentes fueron, en su mayoría, superficiales: “Muchas se respondieron con un simple sí o no”. En  particular, le llamó la atención  que cuando el director ejecutivo de la JCF habló sobre  los logros económicos en Puerto Rico, hizo una intervención confusa, casi ininteligible, salvo por una afirmación sobre el desarrollo de la industria manufacturera en la isla. “No quedó claro si se refería a la realidad actual o a una época pasada, quizás en los años 60”.

Rivera agregó que lo más que le  impactó fue la omisión total del tema de la auditoría de la deuda.

“Nadie planteó la necesidad de investigar cómo se gastó el dinero prestado ni quiénes fueron los responsables. En cambio, el enfoque estuvo exclusivamente en cuánto se debe y cuánto quieren recuperar los inversionistas. Esta omisión es preocupante, pues sin una auditoría seria corremos el riesgo de repetir los mismos errores”.

Hizo la observación de que ni siquiera la intervención de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez abordó este ángulo crítico. Su pregunta a Mujica fue  si los inversionistas reclamaban más de $12 mil millones de dólares, a lo que él respondió en la afirmativa. También le preguntó si esos bonos se habían comprado a centavos y ahora se exigía su pago al dólar completo, práctica que ella calificó de “inversionistas buitres”. Mujica también respondió que sí.

“Es importante entender que, aunque toda inversión busca rentabilidad, la Junta de Supervisión Fiscal no fue creada para proteger a los puertorriqueños de estos fondos especulativos. Fue diseñada para blindar a la clase política que malgastó los fondos públicos en proyectos inviables, como el Supertubo, y muchos de los otros proyectos, los cuales ni siquiera se completaron”, denunció. También resaltó que la creación de la Junta fue impulsada por el expresidente Obama y el fallecido congresista demócrata Raúl Grijalva, lo cual reprochó “no respondió a una lógica de justicia fiscal, sino a una estrategia de contención política”.

La intención de la Junta es quedarse

 A la luz de las vistas congresionales, Hernaliz Vázquez,  portavoz de la campaña No + Aumentos a la Luz,  argumentó que la insistencia de la JCF en pagar la deuda y el incumplimiento del Gobierno con las condiciones de PROMESA para su salida evidencian quela intención de la Junta es quedarse.

“La intención de la Junta es quedarse fue lo que se denunció por años. La Junta vino para quedarse, Cada vez es mucho más peligroso”. Vázquez, apuntó que la primera vez que ha escuchado que la JCF se haya expresado sobre algo en los pasados años ha sido ahora, sobre el contrato de News Fortress (NFE).  “Eso quiere decir que hay alguna corporación que es a la que ellos quieren darle preferencia. Porque NFE lleva años operando sin permiso, es una compañía en bancarrota. Podemos hablar de compañías como LUMA, que han impactado el presupuesto del país. Creo que la Junta vino para quedarse para sus propios intereses disfrazados de que van hacer el bien de un presupuesto. Es preocupante, hay una contradicción que valida el que ellos siempre van a continuar”.

 

 

 

 

Denuncian a Bukele por torturas a migrantes venezolanos

Nayib Bukele

 

Tras meses de detención en la megacárcel salvadoreña, 252 venezolanos regresaron a su país en el marco del programa “Vuelta a la Patria”. A su llegada, denunciaron golpizas, abusos sexuales y condiciones inhumanas. La Fiscalía abrió una investigación por crímenes de lesa humanidad contra Bukele y su gabinete

Los venezolanos deportados de Estados Unidos y enviados a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador se reencontraron con sus familias en Venezuela, tras ser repatriados el viernes como parte del programa «Vuelta a la Patria«. Muchos dieron testimonios estremecedores sobre su estadía en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CeCOT). El presidente, Nicolás Maduro, denunció abusos como golpizas, comida en mal estado y agresiones sexuales y acusó a su par salvadoreño, Nayib Bukele, de intentar frenar el regreso de los 252 migrantes.

 

Reproducido de www.pagina12.com.ar

 

Jenniffer, mentirosa. ¿A quién le importa? La posverdad en el discurso político

Jennifer González en el mensaje de estado. Foto Archivo/Alina Luciano

 

 

 

Recordarán aquello que repetía Benito antes de las elecciones trucadas del 2024: Jennifer mentirosa… Y no faltaba a la verdad. La campaña electoral de JGo, dirigida por el agente literario de Maripily, se fundamentaba en crear un miedo irracional: Estados Unidos le daría la independencia a Puerto Rico si Juan Dalmau se convertía en gobernador. Además, un contingente del ejército imaginario de Cubazuela tomaría el poder en la isla. Ese libreto, digno de la ciencia ficción, fue desmentido por cualquier persona pensante. Los titulares, sin embargo, mostraron a la congresista norteamericana, Nydia Velázquez, negando aquella narrativa de la Guerra Fría que la madre de gemelos repetía sin avergonzarse.

Tantas y tantas mentiras. Brillando como una lámpara de vestíbulo de hotel, González habría dicho que “ahora sí que LUMA se va”. A seis meses de administración PNP LUMA no se va. Su ineficiencia y los aumentos en las tarifas de luz continúan, con todo y Zar de Energía.

Y muchas más mentiras. En el mensaje de estado, que rompió récords de atraso pues se llevó a cabo casi medio año después de lo acostumbrado, la gobernadora afirmó que asignaría $387 millones adicionales a los municipios. Horas después el director ejecutivo de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, Orlando Rivera Berríos, afirmó que no había fondos nuevos para los ayuntamientos en el presupuesto.

Podríamos hacer una lista muy larga con solo mirar las aseveraciones de los últimos nueve meses. Son 27 mentiras probadas pero no voy a aburrirlos con esas enumeraciones. Ustedes saben que la mentira más grande es la de la estadidad. No. El robo del PNP no va a traer la estadidad como no lo ha hecho desde 1968, cuando Muñoz le pidió a Negrón López que asumiera la derrota.

Pero, acá entre ustedes y yo, ¿a quién le importa que Jennifer mienta? Tengo para mí que la honestidad no es un asunto que sea reverenciado en las batallas político partidistas. Parecería que está claro que mentir es el modo de “hablar” en la carrera por administrar el territorio. Estamos en el más allá de la verdad, en la posverdad.

La posverdad, es un concepto que usamos en el contexto político. Se refiere a la prevalencia de las emociones y las creencias personales sobre los hechos objetivos en la formación de la opinión pública. No es nuevo y puede rastrearse a través de la historia del pensamiento político clásico. Desde Nicolás Maquiavelo, a los filósofos contemporáneo Darío Sztajnszrajber o Slavoj Žižek..

A veces uno pierde perspectiva y dice que algunos políticos son “maquiavélicos”. No es para tanto. Por ejemplo, decir que Rivera Schatz lo es le resta fuerza al concepto. Es decir, un hombre que diariamente escribe diatribas sobre Bad Bunny como si este fuera el enemigo público y él -todo un presidente del Senado- un muchacho de Escuela Intermedia, no merece tal apelativo. Nicolás Maquiavelo, en su obra más célebre, El Príncipe, establece una conexión intrínseca entre la política y la manipulación de la verdad. El líder político, dice el florentino, debe ser astuto y pragmático, utilizando la imagen y la retórica para consolidar su poder. De ese libro se cita con frecuencia aquello de el fin justifica los medios.  Es decir, la verdad puede ser sacrificada como un cabrito en favor de la estabilidad y el control de las clases dirigentes. Y eso lo saben los mentirosos desde el siglo XVI. Entonces, mentir es parte del arte de gobernar. Maquiavelo sugiere que, en el ámbito político, las percepciones pueden ser más efectivas que la verdad factual. Si ganaba Dalmau se llevaban los fondos federales. Mentira. La verdad era que si ganaba Trump se recortaría el presupuesto.

Hoy, o sea, cinco siglos después del pálido teórico de Florencia, algunos teóricos abordan la cuestión de la verdad en el contexto de la información y la comunicación.  Por ejemplo, Darío Sztajnszrajber, filósofo argentino contemporáneo, explora cómo la saturación de información en la era digital ha complicado nuestra relación con la verdad. La posverdad, según él, surge en un ambiente donde los hechos pueden ser manipulados y reinterpretados a través de diferentes narrativas. Esto lleva a una crisis de la verdad en la política, donde las opiniones a menudo se construyen sobre la base de desinformación o información sesgada. Esto no es un asunto que ocurre de manera inconsciente. Hay conglomerados que trabajan de esta manera, a través del bombardeo de bulos e información falsa. ¿Recuerdan que el agente literario de Maripily es el asesor de la gobernadora y que TODAS las estaciones de radio, televisión y prensa corporativa responden a los intereses de la cuadrilla en el poder?

A mí me gusta pensar como si fuera un psicoanalista. No lo soy ni por asomo, pero fíjense que no miento. Dije que me gusta pensar como si lo fuera.  La verdad no es un absoluto.  Está siempre mediada por ideologías y contextos culturales. ¿Por qué los mentirosos son tan efectivos? Porque recurren al miedo y al anti intelectualismo. No es que los políticos de oficio -como González, que nunca ha tenido un trabajo fuera de ese ámbito- se dedican a la distorsión de la realidad, sino que se aprovechan de una manifestación del deseo humano de aferrarse a certezas en un mundo incierto. Aunque esas certezas sean que están jodidos. Es triste esta afirmación: “Estamos jodidos pero podríamos estar peor”. Triste pero efectiva.

Sí, Jennifer es mentirosa. El nieto de Hernández Colón también cuando propone refundar la colonia. O Rivera Schatz cuando defiende a los trabajadores y todas las mañanas nos habla del fricasé de conejo como si eso fuese política pública. La política partidista es en un terreno donde las verdades son construidas y deconstruidas constantemente, reflejando las tensiones entre el deseo y la realidad. El deseo irracional es más importante que la realidad material. Las emociones y las creencias parecen superar a los hechos. Las emociones de la nueva administración en la metrópoli y en la colonia son el odio y el miedo. Tendríamos que cuestionar las narrativas dominantes y a reconocer cómo las ideologías moldean nuestras percepciones de la verdad y la realidad política. No sé si estamos en condiciones para contestar una pregunta ¿Qué es la verdad revolucionaria? Tengo otra ¿nadie quiere contestar esa pregunta?

 

Calígula, Trump y el premio Nobel

 

Por Jorge Elbaum

 La megalomanía, como expresión política, se asocia a Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula, que gobernó el Imperio Romano durante cuatro años, entre el año 37 y el 42 de nuestra era. Su reinado se caracterizó por su extravagancia, por la pretensión de ser adorado como un dios y por la exigencia hecha al Senado para que su caballo Incitatus fuera nombrado Cónsul. En 2019, Donald Trump comentó a sus funcionarios más cercanos que el entonces premier japonés Shinzo Abe lo había candidateado al Premio Nobel de la Paz. Consultado el gobernante nipón, después de hacerse pública la versión trumpista, se negó a confirmar la versión divulgada por el presidente. La quimera de Trump respecto al Nobel volvió a rozarlo la última semana cuando un imputado con pedido de captura internacional, acusado de crímenes de guerra, Bibi Netanyahu, lo nominó a Premio Nobel de la Paz ante el Comité noruego encargado de evaluar a los postulantes.

En 1935, la Universidad alemana Justus-Liebig, de la ciudad de Giesen, propuso a Benito Mussolini como Premio Nobel de la Paz. Cuatro años después, el 27 de enero de 1939, el parlamentario sueco Erik Brandt envió un petitorio de nominación de Adolf Hitler al mismo galardón, fundamentando su solicitud en “su ardiente amor por la paz”. El promotor del canciller alemán consideró que el Tratado de Múnich de 1938 –rubricado por el británico Neville Chamberlain y el propio canciller alemán– brindaba una supuesta justificación valedera. Ni Mussolini ni Hitler obtuvieron esa distinción, pero pocas décadas después, en 1973, Henry Kissinger, consejero de Seguridad de Richard Nixon, obtenía el galardón, apenas un mes después de haber organizado el golpe de Estado en Chile.

La megalomanía trumpista quiere “hacer grande” a su país, nuevamente, porque asume que está debilitado. Y busca su grandiosidad, como todo imperio, a costa del resto del mundo. Su necesidad de reconocimiento le permitió agradecer la propuesta de Netanyahu sin hacer la mínima referencia al ataque realizado pocas semanas atrás sobre territorio persa. Los bombardeos, bien valen un Nobel, habría sugerido Kissinger de haber estado vivo. Sin embargo, Trump no se le parece porque personifica una etapa diferente del vínculo de Estados Unidos con el resto del mundo. Ese nuevo contexto lo impulsa a tomar decisiones confusas y contradictorias que dañan alianzas previas y amontonan contrincantes dispuestos a experimentar alternativas al orden financiero global, basado en el dólar y en la tenencia de Bonos del Tesoro estadounidense.

Dos de las economías castigadas con aranceles del 25 por ciento son Japón y Corea del Sur, socios prioritarios de Washington en el continente asiático. El primero es el máximo tenedor de deuda estadounidense, y el segundo se plantea profundizar el Tratado de Libre Comercio con Beijing ampliado el último 25 de junio, cuando ya Seúl descontaba el castigo a sus exportaciones dispuesto por Washington. Sin embargo, el bloque que Calígula busca inquietar con más empeño –sobre todo por su presumible capacidad de difundir lógicas de interacción multilaterales– son los BRICS+. El arancel del 50 por ciento anunciado contra Brasil – asociado a la solidaridad con Jair Bolsonaro, procesado por golpista– estimula aún más a varios países a generar decisiones más autónomas respecto a las impuestas por el Departamento de Estado. De hecho, la sanción orientada contra Brasil supondrá mayores costos para las exportaciones estadounidenses, dado que son superavitarias respecto al comercio con Brasil.

Otra de las iniciativas observadas con desconfianza por Washington es el potencial acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. La tercera –quizás la más relevante– es la decisión de América latina y el Caribe de volcarse hacia el Pacífico a través de un futuro Corredor Bioceánico, a ser cofinanciado por la República Popular China. Dicho proyecto, atravesará cuatro países (Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú) para conectar el puerto de Chancay –inaugurado el año pasado con la presencia de Xi Jinping– con el puerto de Santos, que concentra el 25 por ciento de las exportaciones marítimas brasileñas. Según el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, China y los diez países integrantes de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) son los socios más significativos del comercio brasileño. La asunción en 2023 de Dilma Rousseff como autoridad máxima del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS+ también es percibida desde Washington como una ofensa imperdonable.

No solo Brasil prepara su respuesta a la guerra comercial trumpista, la Unión Europea (UE) avanza en acuerdos con la República Popular. El 25 de junio, el canciller chino Wang Yi sostuvo una reunión con los representantes de la Unión Europea en Beijing, en el marco del 50º aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas. En esa instancia –a contramano de los deseos estadounidenses–, se alcanzaron acuerdos en relación con los vehículos eléctricos, una de las estrellas de la exportación china. Una de las causas de la creciente enemistad entre Elon Musk y Calígula se relaciona con la decisión de apostar a los automóviles a combustión para favorecer a la industria hidrocarburífera.

La soberbia imperial decretó el último martes que «Los BRICS no son una amenaza seria, pero lo que están tratando de hacer es destruir el dólar (…) El dólar es el rey y si alguien quiere desafiarlo (…) tendrá que pagar un alto precio». Una de las respuestas a esa amenaza se desarrolla en el sudeste asiático mediante una alternativa al SWIFT, íntimamente ligada al dólar. Se trata de la plataforma de intercambio MBridge, promovida conjuntamente por el Centro de Innovación del Banco de Pagos Internacionales (BIS), el Instituto de Moneda Digital del Banco Popular de China, la autoridad monetaria de Hong Kong y los bancos centrales de Tailandia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. De todas formas, más allá de los mecanismos de interacción comercial, lo cierto es que en los últimos 25 años el dólar pasó de expresar el 70 por ciento de las reservas de divisas a ubicarse en la actualidad en el 53 por ciento, dejando lugar a otras monedas como el euro, el yen y el yuan.

El otro escenario en el que Calígula entró en fase de Incitatus es Ucrania. Luego de afirmar que resolvería el conflicto en 24 horas una vez asumida la presidencia, decidió volver a despachar armas a Volodimir Zelensky. La respuesta de Vladimir Putin no se hizo esperar: una decena de misiles hipersónicos y 700 drones aterrizaron en Kiev. La fantasía trumpista de reorientar los esfuerzos militares hacia el sudeste asiático empieza a ser objetada por la alianza entre Moscú y Beijing.

Albert Camus escribió la obra de teatro Calígula en 1938, mientras observaba las prerrogativas que Chamberlain le otorgaba a Hitler. En un diálogo con su cuarta esposa, Milonia –de llamativa semejanza sonora con Melania, actual cónyuge de Trump–, el emperador romano afirma: «Gobernar y robar son una misma cosa…».

Reproducido de www.cubadebate.cu

 

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