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Una alianza para acabar con las alianzas coloniales

En las elecciones de 1932, el Partido Nacionalista actuó en sincronía con el comité local del Partido Socialista en Guánica para dar un golpe a la gran alianza de los partidos coloniales y al poder político de Estados Unidos. Fue la unión electoral del nacionalismo con el socialismo. 

El 6 de marzo de 1924, los autoproclamados «partidos históricos» de Puerto Rico, el Partido Unión (abuelo del Partido Popular) y el Partido Republicano (abuelo del Partido Nuevo Progresista), anunciaron una tregua en sus hostilidades sobre el estatus. La solución que propusieron fue una Gran Alianza Puertorriqueña que dejara de lado el tema de la relación con Estados Unidos y concentrara sus esfuerzos en lograr el autogobierno para reformar la colonia. El anuncio se hizo con una solemnidad impresionante. Era una «tregua de Dios», según los líderes colonialistas Antonio R. Barceló y José Tous Soto. Dios mismo estaba detrás de los esfuerzos. En 1924 se inicia, pues, el bipartidismo en la política puertorriqueña, supuestamente de la mano divina.

Albizu Campos, que militaba para esos días en el Partido Unión, hizo algunos señalamientos incisivos. Si se trataba de la creación de la Alianza puertorriqueña, ¿por qué se excluyó al Partido Nacionalista y al Socialista? Más se parecía todo esto a una alianza de los poderosos en contra del separatismo y el socialismo que a un esfuerzo por unir al pueblo de Puerto Rico. Él la llamó la «dictadura de la plutocracia». Santiago Iglesias Pantín la bautizó una «poca vergüenza del Diablo».

No sería la última vez que el Partido Nacionalista buscara actuar en sincronía con el Partido Socialista, en particular con sus comités locales, para romper la alianza de la plutocracia por medios electorales. En 1924 se cuajó una alianza histórica de los partidos coloniales con el poder político de Estados Unidos para enmascarar el coloniaje, concluyó don Pedro. Los partidos principales abandonaron toda aspiración a un sistema electoral independiente para Puerto Rico. Lo hicieron precisamente entregando la totalidad del poder electoral al gobernador colonial. Cedieron algo que no les pertenecía: la aspiración genuina del Pueblo de Puerto Rico a un sistema electoral estable y confiable. Fue una traición que marcaría nuestra historia hasta el presente.

A pesar de las expresiones de Santiago Iglesias Pantín, el liderato socialista no tardaría en plegarse a los designios del imperio y entrar en el juego de las alianzas colonialistas. Albizu comprendió que para quebrar el matrimonio del «dios» colonial con el Diablo, había que introducir una estrategia electoral completamente distinta. El objetivo fundamental era alcanzar la mayoría en los comicios para proclamar, inmediatamente, la Convención Constituyente.

Esto no habría de lograrse sin arrebatarle previamente al gobernador el poder absoluto sobre los procesos electorales, algo consagrado por la Ley Jones y la Ley Electoral de 1919. Juan Antonio Corretjer llamó a esto una «estrategia electoral revolucionaria». Arrebatándole al gobernador el poder de decidir los resultados electorales, o sea, quebrando el mecanismo de la Junta Insular de Elecciones creada en 1919, la cuestión del poder quedaría directamente planteada en las elecciones coloniales.

Ese fue el gran mérito de la participación electoral del Partido Nacionalista entre 1930 y 1934. Las elecciones de 1932 marcaron, según Albizu, un hito en la historia electoral de Puerto Rico: «Por primera vez durante la intervención militar yanqui, estuvo en manos de los portorriqueños ser los únicos árbitros del resultado electoral». Y la aspiración a un sistema electoral estable y desarrollado era una aspiración primordial de la nación puertorriqueña y de toda Suramérica.

Hasta ahí llegó la tolerancia del imperio con el nacionalismo. Cierto es que el Partido Nacionalista solo obtuvo el 1,37 por ciento del voto total para comisionado en Washington en las elecciones del 8 de noviembre de 1932. Pero la organización había logrado algo muy importante: posicionarse como un actor fundamental en un futuro proceso electoral que no estuviera controlado por el imperio y su representante local, el gobernador nombrado por Washington. Esto lo había logrado ya el Partido Nacionalista en 1932, y había que preservarlo: «El nacionalismo ha arrancado al gobernador el control de las elecciones y lo ha puesto otra vez en manos portorriqueñas. Esa es la razón de la persecución oficial contra nuestro movimiento político».

Por todos los municipios de Puerto Rico, Albizu promovió que las representaciones del Partido Nacionalista actuaran coordinadamente con los comités socialistas locales, en su mayoría anticapitalistas, para garantizar un proceso electoral genuinamente en manos de los puertorriqueños. Nacionalización y socialización del proceso electoral. Tal era la estrategia.

¿Cómo detener a Albizu y su programa electoral revolucionario? El imperio necesitaba a alguien que conociera a fondo los procesos electorales en las colonias y que dominara el arte de destruirlos. Esa persona existía y se llamaba Blanton Winship. Pocos militares estadounidenses conocían mejor la historia electoral de Puerto Rico, incluidas las desavenencias y alianzas entre los partidos coloniales. En 1931, en particular, Winship fue abogado consultor de Eduardo Saldaña, superintendente de la Junta Insular de Elecciones de Puerto Rico. Ello lo llevó a actuar de asesor jurista en el caso Barceló v. Saldaña (54 F.2d 852), litigio que afectó la dinámica electoral en la colonia por años venideros.

Se dice que Winship arribó a Puerto Rico en febrero de 1934. Pero esto es cierto solo en términos de su presencia física en nuestro archipiélago. Su intervención en los asuntos de la isla, en particular los electorales, comenzó mucho antes. El imperio le temía al potencial de la estrategia electoral revolucionaria de Pedro Albizu Campos. Sabía que don Pedro aspiraba a sanear los procesos electorales. Ese es el verdadero significado del nombramiento de Winship para gobernador. Para el asesinato de nacionalistas, estaba desde 1933 en Puerto Rico el coronel Elisha Riggs.

Años después, ya confrontando las acusaciones de un gran jurado federal, Albizu habría de recordar la «ira ciega» con que reaccionó el imperio en 1932 ante la osadía nacionalista de arrebatarle al gobernador el poder absoluto sobre los resultados electorales. Y allí, en la corte federal, mirando de frente a los fiscales, reafirmó su creencia en la vía electoral pacífica como uno de los medios fundamentales para alcanzar la independencia. No descartaba otras formas de lucha, pero consideraba la lucha electoral pacífica como un camino a agotar. La violencia la escogió y la impuso el imperio: «Celebraremos una convención constituyente para establecer un gobierno. Lo haremos tan pronto como tengamos una mayoría por el procedimiento electoral», declaró bajo juramento don Pedro.

El 12 de mayo de 1930, al ser elegido presidente del Partido Nacionalista, Albizu prometió que bajo su liderato la organización no entraría «en arreglos, entendidos, alianzas o pactos de ninguna clase con ningún otro partido político a base de la división del presupuesto porque esa práctica es corruptora de la moral pública». En eso no cedió. En su mente siempre existió la idea de otra alianza, de otro entendido muy diferente al oficial, concretamente, de una alianza de principios entre todos los sectores boricuas opuestos a la dominación del imperio y al abuso capitalista.

Albizu fue un defensor consecuente de los derechos electorales de todos los puertorriqueños. Su estrategia era la concertación de un gran junte revolucionario para acabar, de una vez por todas, con la corrupta alianza de los partidos coloniales serviles al imperio. Una alianza final que abriera un nuevo camino para nuestro pueblo. Una alianza para acabar con todas las alianzas destructoras de nuestra nacionalidad.

“El porvenir sólo se puede construir con manos limpias, por amor, solo por amor”

Confío que la tierra prometida está en el horizonte”, expresó el presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) el veterano luchador licenciado Rubén Berríos Martinez, al asumir su turno de dirigirse a la Asamblea General del partido celebrada el domingo 10 de diciembre en el Centro de Convenciones, en San Juan. Su exclamación fue en alusión a una victoria palpable para el Partido Independentista y el partido Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), de cara a las próximas elecciones del 2024.

En su mensaje Berríos Martínez reconoció a los líderes y miles de militantes que fundaron al PIP en 1946. “Por ellos es que estamos aquí”. Igualmente, lamentó a quienes se “fueron por la puerta del misterio”- como Juan Mari Brás, Rafael Cancel Miranda y Lolita Lebrón- y aseveró que las personas que viven estos tiempos son “privilegiadas” por poder colocar una bandera de Puerto Rico en el carro o tener la libertad de expresar su patriotismo. “Para ellos, eso representaba la cárcel, la persecución”, continuó el presidente del PIP.

Para atajar el tema del estatus político, Berríos Martínez contó que, aunque creció en un hogar de populares y republicanos, le enorgullece haber venido de un hogar de “integridad” y “decencia”. Por eso, distinguió entre el liderato de los partidos regentes en Puerto Rico- a quienes acusó de llevar el País a una “quiebra” financiera y moral- y a sus seguidores.

En esa línea, aseguró que el único “vehículo” factible para adelantar la descolonización del País es la Alianza. Detalló que, a través de un proceso constituyente de estatus, este proyecto político busca crear un mecanismo en el que se puedan “escoger a los delegados que piensen como tú”. Todo dentro de un marco de análisis, discusión y auscultación democrática.

Por último, el líder histórico puntualizó cuatro tareas que debe asumir tanto el liderato como la militancia de la Alianza: un recorrido de “casa por casa” en todo el País- cosa que destacó que Juan Dalmau Ramírez, el candidato del PIP a la gobernación, ha hecho; aumentar la inscripción electoral, indistintamente de la demografía en edad; asegurar la participación de suficientes funcionarios de colegio; y que exista una base de donativos que afiance las tareas de la colectividad.

Candidatos ratificados

Pasado el mensaje motivador de Berríos Martínez, la asamblea procedió a aprobar los candidatos que se presentarán en los comicios del 2024. Previo a los discursos de cada uno de los líderes, personas allegadas les ofrecieron unas expresiones de destaque.

El primer candidato ratificado fue Dennis Márquez Lebrón, quien fue presentado por la joven Alondra de la Mar, asistente legislativa del representante. La ayudante resaltó la medida de Márquez Lebrón para garantizar la salud universal en Puerto Rico. Igualmente, mencionó las posturas del legislador a favor de la defensa de las playas, de la educación pública, así como las denuncias continuas en contra de LUMA.

“La esperanza se hará realidad con un gobierno limpio sin corrupción, con acceso a derecho a la salud, con una verdadera educación pública de excelencia, con la preservación, promoción y desarrollo de nuestros patrimonios nacionales en todas sus formas y manifestaciones”, expresó Márquez Lebrón.

Después de la ratificación a viva voz del legislador incumbente, le siguió la confirmación de María de Lourdes Santiago Negrón como candidata al Senado por acumulación. En varias instancias, Santiago Negrón fue referida como “la próxima presidenta del Senado” del País. Asimismo, la senadora reiteró su oposición a la Ley 22 de inversionistas, a quienes catalogó como “oportunistas”.

“Puerto Rico para los puertorriqueños”, consignó Santiago Negrón en su discurso. En tono efusivo la senadora declaró que “vamos a ganar las elecciones, en la Cámara, en el Senado, en la Fortaleza”. Tampoco dejo pasar por alto que su hijo José Julián se apresta a dar su primer voto en estas elecciones.

Tras la presentación de los legisladores por acumulación, llegó el momento de presentar el candidato a la gobernación. Grisselle Morales, describió las cualidades, los retos y otros detalles de la vida del licenciado Juan Dalmau Ramírez, su esposo. Morales describió a Dalmau Ramírez como un hombre de carácter, genuina empatía, de amor al prójimo. El nombre de Dalmau Ramírez fue sometido a la asamblea para su aprobación como candidato a la gobernación, lo cual se produjo a viva voz. Tras ello la presentación incluyo una filmación en la que diversas voces, entre ellas lideres sindicales, reconocidos profesores universitarios, jóvenes, se expresaron en la necesidad de un cambio y en la confianza de la honestidad y gestión de los candidatos del PIP. Los aplausos y expresiones de aprobación no se hicieron esperar y Morales junto a sus dos hijos reaparecieron para los jóvenes declarar que se aprestaban a dar también su primer voto para el próximo gobernador de Puerto Rico… Juan Dalmau. Todo este entusiasmo mientras retumbaba en el ambiente la canción yo quiero que mi Borinquen sea libre y soberana…

“En la pasada elección, hubo un resultado inimaginable bajo cualquier métrica en la historia de Puerto Rico. Los partidos que se habían alternado, que se habían alternado la gobernanza- el Partido Popular y el PNP- obtuvieron la menor cantidad de apoyo en sus respectivas historias políticas”, afirmó Dalmau Ramírez al inicio de su mensaje.

Igualmente, hizo hincapié en que, durante este período eleccionario, habrá una “campaña de contrastes”. Por un lado, está el bipartidismo luchando entre “egoísmos institucionales” y “luchas intestinas”; por el otro, el “desprendimiento” encarnado por la Alianza del PIP y el MVC.

Como respuesta a este ánimo colaborativo, Dalmau Ramírez aseguró que el bipartidismo sacará “el cuco” del independentismo-socialismo a pasear. “Aquí hay que limpiar la casa, sacar a los mercaderes del templo”. Sus expresiones incluyeron el compromiso de un gobierno de unidad de puertorriqueña, accesibilidad a los servicios de salud, educación, “no creo en cerrar escuelas, ni recintos universitarios”, cumplir con los niños de Educación Especial, la dignidad del magisterio, la defensa de los recursos naturales, una economía moral. “Aquí no hay espacio para la corrupción a la patria se le sirve, no se le roba”.

El candidato a la gobernación del PIP reparó que tras 55 años de gobernación de los otros partidos, esto en referencia al tiempo en que los partidos Popular Democrático (PPD) y el Nuevo Progresista (PNP) han gobernado, si alguien piensan que esta vez lo van hacer bien. Dalmau Ramírez expresó que no quería concluir sin reconocer que el camino ha sido largo y -en referencia a este momento histórico- reconoció que se le debe a los que hoy no están aquí. “El porvenir solo se puede construir con manos limpias, por amor, solo por amor”, concluyó.

Lleno total, entusiasmo y un nuevo acuerdo político en Asamblea del Partido Independentista

Por Cándida Cotto

ccotto@claridadpuertorico.com

Con una sala llena a capacidad,  un evidente entusiasmo, música que apela al patriotismo, y militantes y  no militantes de la colectividad  unidos por un mismo objetivo, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) llevó a cabo su Asamblea General 2023, el domingo 10 de diciembre en el Centro de Convenciones, en San Juan.

De cara a presentarse a las elecciones generales en el 2024, en la ya confirmada y divulgada alianza con el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC),  la asamblea del PIP,   bajo la consigna, “Para construir una Patria Nueva, lograremos el triunfo de la esperanza”, sirvió de prueba y evidencia del crecimiento  tanto del apoyo al PIP como a la propuesta alianza entre las dos colectividades que entre ambas alcanzaron un 28 por ciento de los votos en las elecciones generales del 2020.. Como preámbulo a los trabajos oficiales, los asistentes, que se contaron en más de cuatro mil, disfrutaron de la presentación del cantaautor Mike Rivera, cuyas letras patrióticas movieron en más de una ocasión a los asistentes a levantarse de sus asientos y gritar !Viva Puerto Rico libre! Luego se presentó el grupo Rivera Destino reconocido por sus parodias y canciones de sátira política y social.

El mensaje de apertura fue ofrecido por el joven Diego Norat, miembro de la Juventud Nacional y de la Juventud del PIP, de Caguas. Norat recordó que hace cuatro años el PIP presentó al país una propuesta de gobierno que movilizó  a una cifra histórica de jóvenes a  votar.  Esta propuesta, dijo, sigue vigente por lo que hizo un llamado a los jóvenes a unirse a los trabajos del PIP y a   “salir a votar por una patria nueva, justa, próspera y equitativa. Esta es nuestra oportunidad, el triunfo de la patria nueva será el triunfo de la esperanza”.

Cerca de las 2.30 de la tarde y al son de la canción Puerto Rico patria mía, la reina de mis amores (de Andy Montañez), hicieron su entrada al salón  los miembros de la Comisión Política del partido, el presidente ejecutivo, licenciado Fernando Martín García, la senadora María de Lourdes Santiago, el representante Dennis Márquez Lebrón y el presidente, reconocido e histórico líder, licenciado Rubén Berríos Martínez.  Luego de los saludos a su camino al frente del salón, la joven Natalia del Río interpretó la versión revolucionaria del himno de Puerto Rico, La Borinqueña, que dio paso a los trabajos oficiales.

Fernando Martín fue el primer orador, y comenzó por hacer una breve exposición sobre los derroteros del PIP a partir del 1980. Recordó que hace 40 años le tocó a él pararse frente a una asamblea general como candidato a la gobernación. Describió que en aquel momento el reto público  del PIP era su supervivencia, ya que el independentismo se encontraba asediado por la guerra fría, el apogeo de las compañías 936 y la persecución y represión política, y los que estaban en aquella asamblea eran conscientes de esa situación. Expresó que el PIP ha sobrevivido de una manera admirable aquellas situaciones y al presente y  para el 2024 estar en una posición envidiable para dar un salto político que pueda cambiar el rumbo de Puerto Rico. “Ese momento hoy está al alcance de nuestra mano”, afirmó.

Hizo referencia al momento del cambio, el cual comenzó a vislumbrarse desde el 2016, con asuntos vinculados a la crisis económica del país, a varias decisiones del Tribunal Supremo de Estados Unidos y  la agudización de la crisis después del 2016. Trajo a los presentes al momento particular de las pasadas elecciones del 2020, cuando el PIP obtuvo un aumento de votos exponencial y hubo el surgimiento y fuerte impacto de la participación electoral del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) cuya mención fue recibida con aplausos por parte del público asistente.

Al declarar “nosotros somos un libro abierto”, el presidente ejecutivo del PIP  planteó que su partido hoy confronta  retos muy distintos (en alusión a la situación de los años  ’80)  y requiere una actitud  política dinámica y diferente. “No es lo mismo estar a la defensiva  que a la ofensiva”, señaló. En esa línea, y bajo aplausos y gritos de júbilo de la concurrencia, aludió a la disposición del PIP a analizar a fondo la situación del  presente y  llegar a acuerdos  con otras organizaciones  políticas,  y de ahí la discusión y acuerdos con el MVC.  Abundó que eso obligaba  a ambas organizaciones a buscar  la manera no de cancelarse mutuamente, sino a unirse, e indicó que continúan -el PIP y MVC- conversando sobre la concertación política, alineamientos y más posibles acuerdos.

El presidente ejecutivo del PIP pasó a explicar que la ley electoral obliga a los partidos a presentar en la papeleta nacional un candidato a la gobernación y un candidato a comisionado residente. El PIP y el MVC han acordado  que el PIP presentará  un candidato “formal” a Comisionado Residente, y de esa manera confrontar el cerco  de los partidos Nuevo Progresista (PNP) y Popular Democrático (PPD). Sin embargo, el PIP volcará su respaldo en la candidata a Comisionada Residente del MVC, licenciada Ana Irma Rivera Lassen.

Martín pasó luego a exponer los acuerdos respecto a las candidaturas a la Legislatura. El PIP tendrá a sus candidatos por acumulación- María de Lourdes Santiago y Dennis Márquez Lebrón- al Senado y Cámara respectivamente. Lo mismo hará MVC con sus candidatos por acumulación a Senado y Cámara. En cuanto a los representantes por distrito, que son 40,  ambas organizaciones buscarán identificar aquellos distritos en que haya las posibilidades de dividir sus candidatos. El tercer acuerdo anunciado fue el ya conocido con relación a la alcaldía de San Juan en la que el PIP se comprometió a respaldar la candidatura del coordinador general del MVC, Manuel Natal Albelo. En el resto de las alcaldías ambos partidos tendrán sus candidatos en una competencia fraternal. Martín García describió el acuerdo como uno sensato,  prudente, transparente, e hizo alusión de que se está en el momento histórico preciso para poder aprovechar las nuevas condiciones políticas. Luego, procedió a solicitar la aprobación de los acuerdos por la Asamblea, lo cual se hizo a viva voz.

También se le informó a la asamblea que la candidatura “formal” a la Comisaría Residente será delegada  al Comité Central del PIP, el cual a su vez delegará en la Comisión Política determinar el momento oportuno para hacer público quién será el candidato o candidata. Esta propuesta también se aprobó a viva voz. La asamblea continuó con un mensaje a cargo del presidente del PIP, Rubén Berríos Martínez y la presentación del  candidato del partido a la gobernación, Juan Dalmau Ramírez.

¿Quién responde por el genocidio en Palestina?

Izando la bandera de Palestina. Foto por: Víctor Birriel

 

 

En toda guerra  hay agresores y agredidos. Hay perpetradores y cómplices. Y cuando regímenes poderosos diseñan estrategias de exterminio o represión extrema,  aislamiento, tortura y otros crímenes  contra sectores de su población, hay ejemplos en la historia donde la movilización inmediata de gobiernos, pueblos, medios y organismos internacionales han logrado denunciar, señalar y eventualmente, encausar y penalizar a los responsables por dichas barbaries en la alta cúpula del régimen ofensor. La legislación internacional sobre derechos humanos tiene lineamientos expresos que prohiben dichas prácticas extremas, los cuales han sido puestos en vigor para castigar a los.violadores y perpetradores de crímenes contra los derechos humanos en otros momentos de la historia.

Así pasó con los Nazis luego de la Segunda Guerra Mundial, con las dictaduras en Chile y Argentina tras el regreso de la democracia a dichos países, con el régimen de «apartheid» en África del Sur y con los excesos de la segregación racial en Estados Unidos, entre otros casos de sociedades que han sido obligadas, desde dentro y fuera de sus fronteras, a desistir de sus prácticas extremas de odio hacia sectores de su propia población.

Sin embargo, hacia la estrategia de ocupación,.colonización y exterminio que el estado de Israel ha desatado por décadas contra la población de los territorios palestinos- motivada por obvias razones de odio etnico y religioso- se ha utilizado una vara diferente. A Israel se le ha tratado «con guante de seda» y se le justifican sus excesos bajo el falso pretexto de su «derecho a la autodefensa».

Tanto es así,  que desde el.pasado 7 de octubre, el mundo mira con estupor cómo el gobierno de Israel «campea por su respeto» en los territorios palestinos, desarrollando, sobre los cadáveres de decenas de miles de palestinos, una de las más atroces campañad genocidas de la historia reciente.

Ante la barbarie, las élites  internacionales han.preferido ignorar lo obvio y han levantado una enorme pared, donde de un lado se reverencia a Israel, mientras del otro se mira con indiferencia y recelo la agonía de un  pueblo palestino asediado inmisericordemente por las fuerzas militares israelíes.

Este comportamiento cómplice es motivo de vergüenza ajena y debiera helarle la sangre a cualquier persona de buena consciencia. Es indignante ver a los todopoderosos gobernantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, y a los directivos de la Unión Europea en Bruselas plegarse cobardemente ante las atrocidades de Israel, y no atreverse a levantar un dedo para.mitigar la indescriptible tragedia humana que se desarrolla en Gaza, con una población de millones de palestinos atrapados y sin escapatoria posible del fuego de sus enemigos.

Tras dos meses de guerra, ya hay más de 16 mil muertos en Gaza, el 75 porciento de los cuales son mujeres, niñas y niños, incluyendo bebés prematuros que fallecieron porque el gobierno de Israel les cortó la electricidad que mantenía funcionando las incubadoras y otros equipos en los hospitales. Ante atrocidades de esa naturaleza, nadie con poder ha levantado un dedo para frenarlas, ni tampoco para evitar las matanzas en hospitales,  escuelas, mezquitas, iglesias, mercados, vecindarios residenciales y condominios en todo el territorio de la franja de Gaza, primero,  en el norte devastado, y ahora en el sur también.

Por otro lado, amparados por el foco de atención mediática que provoca la situación en Gaza, el gobierno israelí también ha seguido adelantando su agenda de despojo en el territorio de Cisjordania, donde nuevos colonos israelíes han atacado, arrestado o asesinado a cientos de sus residentes para sacarlos a la fuerza de sus casas y tierras, con el apoyo de las milicias israelíes. Ciertamente, estas prácticas no ocurren por casualidad. Son parte de  una estrategia concertada para expulsar y exterminar la población palestina, y su propósito final es repoblar dicho espacio con nuevos asentamientos de población israelita. ¿Desplazamiento forzado?  ¿Limpieza étnica? ¿Genocidio? Llámesele como se le llame, el resultado es el mismo: la eliminación física de los palestinos, habitantes originarios de una geografía que, desde milenios atrás, ha sido un espacio compartido por diversas etnias, razas y credos.

Afortunadamente, hay una gran humanidad sacudida por las particularidades de esta guerra, un conflicto de una crueldad tan escalofriante, y una desigualdad tan avasalladora, que ha conmovido la fibra de millones de personas en el mundo entero. Así se manifiesta en las multitudinarias concentraciones a favor de Palestina en todos los países del mundo. Por fin, a pesar de los gobiernos cómplices de la barbarie, ha comenzado a descorrerse el velo de la invisibilidad ante la oprobiosa  y colonial situación de Palestina. Ya millones en el mundo reconocen la fea cara de la arrogancia e intención genocida de la élite dominante de Israel, y de sus cómplices en Estados Unidos y demás potencias de Occidente. Serán estos llamados «poderosos» quienes juntos tendrán que responder por las consecuencias de una guerra que han desatado con su cobardía y apoyo a las políticas nefastas de un Israel que no se detiene ante nada ni nadie.

 

Aprueba el MINH respaldar la alianza entre el PIP y el MVC

Foto Víctor Birriel

 

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) se adhirió formalmente este domingo a impulsar la alianza contra el bipartidismo prevaleciente en el país desde hace poco más de medio siglo, al ofrecer su respaldo a la iniciativa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y al Movimiento Victoria Ciudadana (MVC).

Junto a respaldar las candidaturas a la gobernación de Juan Dalmau Ramírez, secretario general del PIP, y a la alcaldía de San Juan de Manuel Natal Albelo, coordinador general del MVC, el MINH también anunció que sus militantes estarán activos en aquellas áreas donde se les requiera para superar el bipartidismo que representan los partidos Nuevo Progresista (PNP) y Popular Democrático (PPD).

La organización aprobó, en Asamblea Electoral Extraordinaria celebrada en la Casa Soberanista en San Juan, que se impulse esta alianza “más allá de lo electoral e incluir los más diversos sectores, además de los partidos electorales”, por entender que están maduras las condiciones para “avanzar en dirección a un verdadero acuerdo político patriótico y progresista”, que trascienda noviembre de 2024.

“Este apoyo incluirá un llamado activo a nuestra militancia para que voten por los candidatos de la Alianza, participación en distintos niveles de la campaña electoral, participación de dirigentes del MINH como candidatos/as en la papeleta de MVC y reclutamiento de funcionarios/as de colegio, entre otros”, se precisó.

El dirigente del MINH, Néstor Nazario Trabal, quien condujo los trabajos en coordinación con el abogado sindical Alejandro Torres Rivera, precisó que el apoyo a ambas organizaciones se hará sin limitaciones en aquellas áreas que se requieran, a la vez que se respeta a quienes, por razones de principio, no participan de las elecciones coloniales.

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano reafirmó su empeño en fortalecer de modo organizativo “como instrumento para adelantar la liberación nacional de Puerto Rico, y acabar con los males fundamentales de nuestra patria: el colonialismo y el capitalismo neoliberal”.

Desde nuestra fundación en 2004 hemos asumido diversas posiciones ante los eventos electorales que se han celebrado en el país, aclaró la dirección del MINH al anunciar su adhesión a la alianza anunciada por el PIP y el MVC el pasado 15 de noviembre.

Durante la asamblea extraordinaria se conoció que el copresidente del MINH, Julio Muriente Pérez, será candidato a la Cámara de Representantes por el Distrito 33, mientras que el médico Ramón Rodriguez se postulará al Senado en Ponce, ambos bajo la insignia del MVC.

En tanto, Sonia Santiago Hernández, de Madres contra la Guerra, aspirará a un escaño en la Legislatura Municipal de Dorado en representación del PIP, en el cual milita.