Inicio Blog Página 466

La vida fue lucha toda para Félix Ojeda

Juna Mari Brás y Félix Ojeda

 

CLARIDAD

Como norma general, quienes se dedican a rescatar historias del olvido tienden a especializarse. Casi siempre es la misma práctica la que obliga a reducir los temas y a concentrar los esfuerzos investigativos en ciertos eventos o personas. En otras ocasiones esa especialización responde al deseo de aportar hacia determinados objetivos, porque el trabajo investigativo se considera parte de otra tarea más importante.

Este último fue el caso de Félix Ojeda Reyes y su decisión de dirigir casi todos sus esfuerzos como historiador a rescatar, exponer y resaltar la figura del prócer puertorriqueño Ramón Emeterio Betances. Supongo que algunos de sus colegas de la Universidad de Puerto Rico (UPR), al observar el interés casi obsesivo de Félix en la vida y obra del revolucionario caborrojeño, pensarían que se trataba de una especialización académica más, común tanto entre los que investigan la historia como en las ciencias naturales.

Quienes conocieron a Félix desde sus inicios en la Universidad y, más importante aún, quienes fuimos sus compañeros en la “juventud izquierdosa” de los años ´60 y ´70 -mucho antes de que él llegara como académico a los pasillos universitarios donde antes había sido activista estudiantil- sabíamos que la particular especialización que seleccionó tenía un propósito ulterior, muy cercano a su objetivo de vida. Porque los que se formaron en aquellas luchas y, como Félix, llegaron a ellas esperando dejar la vida allí, asumían un compromiso que los acompañaría por siempre.

Para Félix Ojeda, historiar la vida y obra de Betances siempre fue el descargo de una labor patriótica. Cuando le dedicaba horas, meses y años a seguirle los pasos al ilustre revolucionario boricua, entendía que cumplía con la misma tarea del militante que organiza una protesta o del luchador clandestino que lidera un ataque armado. Todas ellas son tareas necesarias en el devenir de un pueblo que, como el puertorriqueño, aún lucha por lo más básico, porque se le reconozca el derecho a existir con vida propia junto a las demás naciones libres del mundo. Félix Ojeda asumió ese compromiso muy temprano en su vida y hasta su último suspiro todo lo que hizo, incluyendo de forma destacada su labor profesional como historiador, estuvo dirigido a ese objetivo.

En la segunda Tesis Política del Movimiento Pro Independencia (MPI) publicada en 1969, en cuya elaboración Félix participó, se señala: “La cultura como frente de lucha contra el imperialismo no se reduce a las escuelas y universidades. La defensa del patrimonio cultural hay que llevarla a cabo en todos los lugares y en todos los momentos. Pero las escuelas y universidades son campos de primer orden… La manifestación más grave del problema de Puerto Rico es la crisis de identidad en que se debate el hombre puertorriqueño. Cuando la personalidad propia se pone en duda, se vive en un estado de perplejidad e incertidumbre. Después de la familia, la nacionalidad es lo que le da al hombre sentido de pertenencia. Pero bajo condiciones de prolongada dominación extranjera, se desconfía hasta de su propia existencia.”

La educación y, más específicamente el estudio y divulgación de la historia, es el arma que con mayor efectividad combate el problema que se expone en la tesis del MPI. Esa historia la hicieron mujeres y hombres como nosotros y algunos, por el tipo de lucha que desplegaron y las posiciones que asumieron, se convirtieron en un símbolo que todo el pueblo debe conocer y emular. Ese es el caso principalísimo de Betances. Cuando en Puerto Rico se aceptaba con resignación el oprobio de la esclavitud, o se condenaba en voz baja, el caborrojeño se levantó a combatirla. Cuando nuestro procerato se contentaba con reclamar tímidas reformas al colonialismo español, Betances, proclamando que “España no puede dar lo que no tiene”, organizaba la revolución armada.

Betances en el siglo XIX y Pedro Albizu Campos en el XX son las figuras cimeras de nuestra historia y es de primera importancia que su vida y ejemplo se conozcan. Ese conocimiento es un elemento esencial en la lucha cultural que plantea la tesis emepeísta. Por eso, sobre todo por eso, Félix Ojeda dedicó su vida de historiador a estudiar y divulgar las aportaciones de quien Albizu llamó el Padre de la Patria. Al hacerlo, no sólo estaba cumpliendo con su trabajo como académico, sino también con sus tareas como militante de la lucha por la independencia de Puerto Rico.

Esa obligación la asumió muy temprano en su vida. En un libro de próxima publicación, “La Protesta Armada”, donde además de historiar la lucha clandestina puertorriqueña incluye un valioso testimonio de su vida, Félix dice: “En 1958, recién graduado de escuela superior, inicié mis estudios en la Universidad de Puerto Rico. Tenía entonces 17 años y sin pedirle permiso a nadie me arrimé a la Federación de Universitarios Pro Independencia, fundada en Río Piedras durante el mes de octubre de 1956. La FUPI tenía como norte la independencia de Puerto Rico y luchaba por la reforma y democratización de la enseñanza superior. Estaba integrada por jóvenes nacionalistas.” Más adelante añade: “La FUPI era una cofradía de compañeros muy afines. Recuerdo sus reuniones semanales, los juntes culturales, las conferencias en la antigua casa Alcaldía de Río Piedras, así como los piquetes, marchas y mítines en la Plaza de Recreo o en la Amalia Marín de Santa Rita. Además de cumplir con nuestras labores académicas, los fupistas estudiábamos las obras clásicas de la historia y la literatura nacional; pero sobre todas las cosas venerábamos el valor y el sacrificio de don Pedro Albizu Campos.”

A ese compromiso que asumió en la adolescencia le dedicó su vida. Cuando esta lo abandonó con un largo suspiro a los 82 años, se fue tranquilo. Su Patria sigue buscando la redención, pero gracias a militantes como él hay donde afincarse para seguir luchando. A toda la labor que realizó como historiador, contenida en numerosas publicaciones, venciendo las dolencias del último año dejó un libro que ya está en imprenta sobre un tema que la nueva generación debe conocer: la lucha clandestina armada que se desarrolló en nuestro País en la segunda mitad del pasado siglo. Ahí descargó su última tarea como patriota.

Se desborda la violencia machista

 

 

Especial para CLARIDAD

 A pesar de los muchos años que llevo colaborando con los esfuerzos para erradicar la violencia de género en Puerto Rico, no dejo de sorprenderme y de sentir una gran tristeza con los reiterados casos que se reportan en los medios noticiosos. El desasosiego es mayor cuando de feminicidios y trans feminicidios se trata. La semana pasada comenzó con el bizarro asesinato de la mujer cuyo rostro fue borrado con múltiples disparos. Ni siquiera habían podido identificada. En el notorio doble asesinato que ocurrió en la entrada del Tribunal de Caguas, una de las víctimas fue Rosa Calderón, que recibió los disparos junto a su hermano. Durante el fin de semana Nashma Vázquez Cornier fue asesinada en Añasco por su expareja y Mariliz Montañez, una trabajadora de Caguas, tuvo como victimario a un hombre obsesionado que la seguía y la pretendía, sin que fuera correspondido. El primer feminicida fue arrestado y el segundo se privó de la vida.  La víctima más reciente, quien parece haber sido paciente de salud mental, fue apuñalada en Puerto Nuevo.  Hay que sumar a estos hechos trágicos a una joven de 22 años, Tatiana Sánchez Figueroa, que disparó contra su expareja en lo que parece ser un acto de defensa propia. El individuo, de la misma edad, la golpeó, luego la persiguió mientras ella huía en su auto. Logró sacarla de la carretera y que chocara contra un talud. Cuando él se acercó, ella, temiendo por su vida, le disparó con un arma para la cual tenía licencia y el agresor, quien estaba ilegalmente armado, falleció. Días antes la sobreviviente se había quejado con la policía de la conducta de su expareja, pero no presentó denuncia formal ni solicitó una orden de protección.

La gente se pregunta a qué se debe esta embestida contra las mujeres.  Nosotras las activistas contra la violencia machista reflexionamos, nos planteamos y debatimos sobre qué más podemos hacer para disminuir los ataques a las vidas de las mujeres, para que podamos disfrutar de la justicia y la paz a la que tenemos derecho. Aunque parezca que está lloviendo sobre mojado, la causa de la violencia machista, de las desigualdades que enfrentamos, de que tengamos que estar pendientes de nuestra seguridad aún en el entorno íntimo de relación de pareja, está en los resabios de la ideología patriarcal sobre la que se sostiene la sociedad en la nos formamos y desarrollamos como personas. La construcción sigue siendo el hombre como centro; el que más y mejor sabe sobre cómo debe funcionar la pareja, la familia, el mundo laboral; cómo debe ser la crianza de la niñez, su formación social; cómo dirigir el país y su gobierno. En él reside el mayor poder y las mujeres estamos subordinadas a su control. Grandes luchas y creativos movimientos hemos llevado a cabo con el respaldo de compañeros preclaros y movimientos solidarios para promover la equidad y que se valoren las aportaciones que hacemos, se visibilice nuestro quehacer, indispensable para el desarrollo de la sociedad.  Por ello hemos ganado espacios, pero la lentitud del proceso y la resistencia a los cambios y a la pérdida de poder, deja abierta la puerta para que se mantengan instalado el discrimen y la violencia por género como una de sus más dramáticas manifestaciones.

Ante un mal social tan deshumanizante continúa siendo una prioridad la educación como la mejor arma para la prevención y eventual erradicación de la violencia.  Tiene nombre y apellido “Educación con perspectiva de género”.  Es necesario trabajar desde la niñez temprana para que los estereotipos y los roles asignados sin ninguna validez objetiva, no sean aprendidos por la niñez. Tan sencillo como el hecho de que, aunque las mujeres son las que paren, ello no las convierte en las únicas capaces de criar y de hacer las tareas del hogar; que tener una relación de pareja, por matrimonio o consensual, no establece un derecho propietario. Cualquiera de sus integrantes puede terminarla, sin que la otra parte tenga por qué impedirlo, hasta el extremo de matarla. Es un hecho indiscutible que, en la inmensa mayoría de los casos de violencia de género, las víctimas son mujeres, tanto en los feminicidios como cuando sobreviven.  Sin embargo, el gobierno de Puerto Rico le ha cerrado las puertas a esta herramienta necesaria, por oportunismo político partidista.  Esto, a pesar de que el gobernador Pedro Pierluisi se comprometió con ello cuando en enero de 2021, firmó la Orden Ejecutiva 2021-013, para decretar un estado de Emergencia por la Violencia de Género. El Por Cuanto número 11 dispone: “Estamos comprometidos con establecer un proceso para desarrollar un currículo de Perspectiva de Género que ayude a combatir las causas que contribuyen a la desigualdad, el discrimen y la violencia.”

El ex secretario del Departamento de Educación Eliezer Ramos Parés, se sometió a los requerimientos del Partido Proyecto Dignidad y a otros sectores conservadores para excluir el currículo de educación con perspectiva de género, a cambio del voto para su confirmación, la que logró, aunque un poco más tarde haya sido despedido. Desde luego, esto no pudo haberlo hecho Ramos Parés sin el conocimiento del gobernador.  Las campañas publicitarias para la comunidad que tienen el objetivo de prevenir y educar sobre la violencia de género, también han estado ausentes, a pesar de que el inciso 14 de la sección 6 de la Orden lo mandata. Para demostrar de forma contundente el compromiso de política pública en contra de la violencia contra las mujeres hace falta amplitud, masividad y creatividad de esas campañas, las cuales deben ser hechas por agencias que se asesoren con personas expertas en el problema y que apelen a todos los niveles sociales. En repetidas ocasiones la Orden 2021-013 hace referencia a los acuerdos colaborativos con el sector privado y con las organizaciones no gubernamentales que le ofrecen servicios a las sobrevivientes para la coordinación de los esfuerzos de divulgación y prevención. No hemos visto estos esfuerzos.

Las ONGs de mujeres hacen una labor titánica para darle apoyo y protección a las sobrevivientes, sus hijas e hijos; para hacer campañas educativas y de concienciación a través de las redes sociales; ofreciendo charlas y talleres en las escuelas, centros de trabajo, aceptando las invitaciones de los medios de comunicación para hablar sobre el tema cuando ocurren noticias funestas sobre agresiones y feminicidios, como en días recientes. Más no pueden hacer porque carecen de recursos económicos.

La Orden de Emergencia por la Violencia Doméstica finalizó en junio de 2023, luego de que fuera extendida. Sin embargo, gran parte del trabajo realizado por el Comité PARE requiere de seguimiento para tener la certeza de que las agencias están cumpliendo con las responsabilidades que les corresponden. El problema continúa y sería una gran contradicción que el gobierno se quedara de brazos cruzados ante la pérdida de vidas de las mujeres. Poco hemos sabido de lo que hace la Oficial de Cumplimiento, la fiscal Ileana Espada, que el gobernador dejó en su puesto.  Le correspondería ese seguimiento a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) cuya efectividad está cuestionada desde hace años.

A pesar de lo anterior, no podemos perder la combatividad, sino afirmar nuestro compromiso de lucha en contra de la violencia machista, de las causas que la propician y de los sectores que impulsan posiciones que la refuerzan, como es el caso de los opositores a la educación con perspectiva de género.  Se lo debemos a las mujeres que no lograron sobrevivir los ataques de sus agresores.  Las estadísticas del Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico nos recuerdan los 45 feminicidios de este año, entre ellos 14 íntimos o de pareja o ex pareja y 24 que están en investigación.

La Oficina de la Procuradora de las Mujeres no cumple con su responsabilidad

 

ccotto@claridadpuertorico.com

Los más recientes asesinatos de mujeres, cuatro en el fin de semana,  ya sea por feminicidio, feminicidio íntimo, ponen una vez más en la mirilla la Oficina de la Procuradora de la Mujer (OPM).

La directora ejecutiva de Hogar Casa Ruth, Lisdel M. Flores Barger, catalogó  de pandemia el número de asesinatos de mujeres que ocurren en el País y reclamó la urgencia de una campaña continua de prevención, labor toca gran parte a la OPM. Esta señaló que la OPM no está cumpliendo su responsabilidad de brindar información de prevención que incluya todos los servicios disponibles, no de la oficina, sino de todo lo que existe: hogares, programas de vivienda y derechos relativos a la violencia de género, en forma consistente y continua.

“Hay que detener ya la ola de asesinatos contra mujeres que nos azota como una pandemia de feminicidios. Tenemos que unirnos el gobierno, el sector privado y las organizaciones que laboramos por las mujeres para maximizar los recursos como país contra este terrible problema”.

A preguntas de CLARIDAD, la directora ejecutiva de Hogar Casa Ruth expresó que una campaña de prevención es una de las múltiples acciones que se pueden tomar para prevenir la violencia de género, por lo que se debe empezar por algo. Expuso que su propuesta se basa en datos específicos. Como ejemplo expuso que el pasado año Casa Ruth atendió alrededor de 6,889 participantes en todos sus programas, siendo los tribunales Arecibo y Bayamón dos de las regiones judiciales donde más casos se atendieron en términos de solicitudes de órdenes de protección.

“Cuando recibimos una mujer, lo primero que dicen es yo no conocía de todo esto, yo no sabia de todos estos servicios. Yo me estoy basando en lo que escucho de nuestras mujeres cuando las recibimos en nuestros albergues. Cuando se dan cuenta de toda la gama de servicios que hay disponibles y de los derechos que las cobijan. entonces dicen yo no hubiera tardado tanto en tomar una decisión. Pues, ciertamente, es algo que se desconoce”.

Añadió que es lo más triste es que todavía hay agencias de gobierno que no saben lo que organizaciones como Casa Ruth y otras hacen. “Si no empezamos a darles herramientas adecuadas a las víctimas de violencia de género, ¿cómo esperamos que rompan con el ciclo, cómo esperamos que la sociedad se eduque, cómo esperamos que incluso desde nuestros espacios de trabajo sepamos lo que hace el otro?”

 

Al respecto apuntó enfática que uno de los deberes ministeriales de la OPM, mas allá de las organizaciones a las que les ofrece fondos, es conocer y saber qué se hace a nivel de país y qué hacen todas las organizaciones existentes y divulgar esa información entre las agencias de gobierno, crear política pública, que garantice campañas continuas, promover el que haya acuerdos entre las diferentes agencias de gobierno y organizaciones que brindan los servicios todos los días, que tienen el peritaje.

Continuó con que los albergues, todos, tienen unas líneas de emergencias y hay otras organizaciones que poseen servicios de vanguardia que se sabe que funcionan: es el acompañamiento a las víctimas, los primeros pasos de solicitud de órdenes de protección, de saber a dónde se va a encaminar. Todos esos aspectos, reclamó, son esenciales a la hora de brindar servicios, pero sobre todo, también los son para la sociedad en general. El saber dónde referir, qué servicios hay, cuáles son los derechos que cobijan a una víctima de violencia de género es trascendental para detener la violencia.

Flores Bager apuntó que Puerto Rico tiene graves problemas y, ciertamente,  tenemos un problema con lo que es la educación con la perspectiva de género y la prevención. “Estamos apagando fuego todo el tiempo en la medida en que yo te digo cuantas sobrevivientes se atendieron el año pasado. Me da vergüenza decirte eso, porque no deberíamos existir, no deberíamos estar dando esos servicios a estas alturas de este siglo donde hablamos de la igualdad, de la equidad, en todos los espacios; pero no la concretizamos, no la operalizamos. La perspectiva de género no viene solo de la educación en nuestro sistema público, la perspectiva de género viene desde todas las decisiones que tomamos como país desde la política pública, desde las decisiones de esferas donde hay más poder. Las personas que no creen en la perspectiva de género hablan de ‘a mis hijos los educo yo’, pero si tú los educas basado en ese concepto machista,  déjame decirte que estás mal. No acabamos de atajar el problema, de entender que la educación tiene un rol fundamental para la erradicación de todas las violencias porque todo es una cuestión de poder y control”, manifestó.

La directora ejecutiva de Casa Ruth, recalcó que la respuesta a largo plazo contra el machismo violento es la educación con perspectiva de género, que le pongan el nombre que quieran, pero que se enseñe desde las escuelas a niños y a niñas que las mujeres y los hombres tienen iguales derechos y que la mujer no es posesión de un hombre y, por lo tanto, no puede someterla, ni golpearla. Advirtió que ante la inacción y la tardanza en incluir este tipo de educación, todo empeora, ya que los problemas sociales de hace 10 años no son los de ahora.

“La desinformación de los jóvenes a través de las redes sociales es bien abrumadora. La exposición a la violencia contra la mujer en comentarios, en las noticias, todo lo que reciben de los medios y las redes les da ideas de cómo ser más violentos. Así se levanta una ola de asesinatos contra mujeres como una pandemia de feminicidios”.

Las personas que se encuentren en una situación de emergencia pueden llamar a la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género:

Hogar Ruth, 787-883-1884

Casa Protegida Julia de Burgos, 787-548-52907y 787-723-3500

Casa de la Bondad, 787-852-7265 y 787-852-2087

Casa de Todos, 787-734-3132

 Hogar Nueva Mujer, 939-255-9800

 CAPROMUNI I y lI, 787-597-2607 

 Hogar La Piedad, 787-745-0750.

 

Félix Ojeda Reyes: El último mambí puertorriqueño.

Félix Ojeda Reyes. Foto Ricardo Alcaraz

 

En horas de la mañana del domingo 3 de septiembre, Edwin González, delegado de la Misión de Puerto Rico en Cuba del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, me informó del deceso, ese día, del historiador puertorriqueño Félix Ojeda Reyes.

La noticia nos conmovió, pues, además del amigo, con Félix, sin lugar a dudas, desaparece, en la otra ala del pájaro, el más puro espíritu mambí del independentismo boricua del siglo XIX.

Conocí a Félix en la década del 90 del pasado siglo, en una época en que un grupo de apasionados historiadores cubanos y puertorriqueños revivíamos las huellas del mambisado boricua en las guerras de independencia de Cuba. En la Isla grande, Emilio Godínez Sosa investigaba a Ramón Emeterio Betances; Ramón de Armas, junto a José Antonio Bedia, a Eugenio María de Hostos; Josefina Toledo a Sotero Figueroa y Lola Rodríguez de Tió. En mi caso, las figuras del mayor general Juan Rius Rivera, el poeta Francisco Gonzalo Marín “Pachin”, y los combatientes puertorriqueños.

En la isla hermana, encabezaba la escuadra de historiadores la noble Loida Figueroa Mercado, secundada por Miguel Santiago, Antonio Gaztambide, el joven agrónomo y apasionado patriota Luis Alberto González Sotomayor, graduado en Cuba, y el incansable y emprendedor Félix Ojeda Reyes, entre otros.

En una verdadera fiebre historiográfica, cada dato que en una u otra ala del pájaro se encontraba, se compartía en pos del conocimiento de las raíces del antillanismo y del ideal independentista boricua. En las salas del Archivo Nacional o de la Biblioteca Nacional de Cuba, hurgábamos entre montones de papeles, para reconstruir aquella historia de hermandad. En la necrópolis de Colón, se identificaron y visitaban las tumbas de los héroes puertorriqueños de la independencia cubana.

En Paris, un alma generosa, Paul Estrade, martiano raigal, hacía suya la historia del independentismo de Cuba y Puerto Rico en el siglo XIX. En México haría lo propio el doctor Alfonso Herrera Franyutti, la nobleza hecha persona.

Imbuidos en aquel espíritu, en 1998, los cubanos llegamos a fundar, adjunta al Centro de Estudios Martianos, la Cátedra Ramón Emeterio Betances, sin dudas la figura más relevante del independentismo boricua y cubano de corazón.

Por razones diversas, la vida nos dispersó. La muerte temprana nos arrebató a Godínez, a Ramón y a Loida, pero allí estaba enérgico y oportuno Félix para no dejar caer la bandera y dedicar toda su vida, como si fuera un sacerdocio, al estudio de las raíces del independentismo boricua. Impaciente, como demoraba mi biografía sobre el general Rius Rivera, me consultó, por ética, si podía escribir la suya; y nació un excelente libro y un documental.

Con Paul se enfrascó en rescatar toda la documentación generada por Betances en unas Obras Completas. Era un sueño del prematuramente fallecido Emilio Godínez. Ya habían concluido el trabajo, cuando le escribí convidándolo a incorporar al proyecto, los muchos documentos que Emilio dejó inéditos, y a La Habana viajó en octubre de 2017. Como el más humilde investigador, en la oficina del director del Instituto de Historia se le habilitó un puesto de trabajo y allí se entregaba, sin descanso y con gran interés, a su obra creadora. De aquel trabajo, nació un nuevo tomo.

Para Félix todo vínculo con la idea de la independencia en Puerto Rico, era una línea de trabajo. Por los días de su estancia en el Instituto de Historia, se presentó un libro del historiador cubano Francisco Pividal Padrón titulado El movimiento 26 de julio en Venezuela y quienes lo apoyaron, obra que abrió el apetito investigativo de Félix, esta vez respecto a los puertorriqueños que se unieron a la causa antitrujillista en el primer semestre de 1959 y que dieran la vida en aquella isla, cuando tomaron parte de la fracasada expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo.

En el Instituto de Historia supo del proyecto en elaboración de las Obras Completas de Antonio Maceo y Máximo Gómez, que asumió de inmediato como propio, enviando cuanto documento de ambos paladines encontró en diferentes archivos del mundo.

En aquella visita de 2017, lo invitamos a la presidencia del II simposio internacional Revolución Cubana. Génesis y desarrollo histórico, realizado en el Palacio de Convenciones de La Habana. Él y el mejicano Antonio del Conde Pontones, El Cuate, dueño del yate Granma, desde el estrado, dirigieron sendos mensajes de solidaridad y fidelidad a la Revolución Cubana y a Fidel.

Por esos días visitaba la isla el joven realizador puertorriqueño Tito Román, quien presentó su impactante film documental “El Antillano” sobre Betances. Del intercambio entre los tres, comenzó Félix a soñar con un nuevo film, esta vez sobre el general Rius Rivera.

Antes de partir de regreso a su querida Borinquén, me pidió lo llevara a la ciudad de Santa Clara, en el centro del país, para rendir honor al comandante Ernesto Guevara. Fue una visita emotiva, de la que él mismo escribiera, sentidamente. Y es que Félix llevaba el internacionalismo y la solidaridad en lo más profundo de su corazón y su mente. No casualmente uno de sus hijos se nombra Ernesto, como el “Che”.

En Puerto Rico se dedicó a trabajar con jóvenes, a crear valores, a revivir el ideario integracionista antillano. Hablamos y soñamos proyectos al respecto, que la Covid – 19 detuvo.

Desde allá me alertaba del contrabando internacional, en especial en Estados Unidos, con la venta de documentos históricos extraídos de Cuba y subastados inescrupulosamente. Todo lo de Cuba le interesaba, le alegraba y también le dolía.

Para Félix, Cuba y Puerto Rico eran hermanas gemelas. Betances lo inspiraba en su independentismo y antimperialismo y reencarnaba en él. Revolucionario consecuente, su vida fue, hasta su muerte, un culto al independentismo puertorriqueño y sus raíces. Lega a Cuba, Puerto Rico y América, una obra de imprescindible consulta. Fue el último mambí puertorriqueño.

 

 

Reclaman justicia salarial para los trabajadores de la AAA

 

Organizaciones sindicales que agrupan a trabajadores del sector público expresaron su apoyo a los trabajadores de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), quienes a inicios de semana realizaron un paro de 24 horas y otras manifestaciones frente a las oficinas centrales de la Triple A en repudio a la Junta de Control Fiscal (JCF) y sus políticas de austeridad. La Unión Independiente Auténtica (UIA) que agrupa a los trabajadores de la AAA, y que preside Luis de Jesús Rivera, se apresta a un proceso de mediación con el patrono en el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH).

El presidente de la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT) Emilio Nieves, en conferencia de prensa y comunicado expresó que, “todas las organizaciones sindicales de la CPT estamos solidarios con los reclamos de la UIA ya que esta lucha es representativa de los reclamos de justicia salarial y negociación colectiva que hoy exigen la mayoría de los sindicatos que representan a trabajadores en agencias y corporaciones públicas”.

Nieves declaró que diversas organizaciones sindicales han hecho propuestas de justicia salarial a los patronos de agencias y corporaciones públicas y no han observado señales que les dirijan a un proceso de negociación colectiva. Lo que sí dijo que es evidente de parte de las agencias es el negarse a negociar, dilatar los procesos o argumentar que la JCF es la que impide el logro de acuerdos con los trabajadores.

“La realidad es que los jefes de agencias y corporaciones ejercen una acción concertada para ignorar la política pública de reconocer a los representantes exclusivos de los trabajadores y evitar escuchar reclamos y propuestas de los trabajadores para lograr acuerdos de beneficio para empleados y el servicio a la ciudadanía”.

De acuerdo al presidente de la CPT, los trabajadores de la UIA han identificado que la corporación utiliza fondos millonarios para aumentos salariales y diferenciales a empleados de confianza, contratos innecesarios para tareas que pueden realizar los empleados de la AAA y otras fuentes de ingresos de la corporación pública que pueden ser dirigidos a acuerdos de cláusulas económicas. Continuó diciendo que era inaceptable que el salario básico de un empleado de planta de la AAA sea $12.36 por hora, mientras se contrata a personal privado con paga de $50.00 por hora para realizar las mismas labores. Denunció que se han identificado situaciones similares en otras agencias y corporaciones públicas.

Por su parte la Unión de Empleados de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado también expresó su solidaridad. “Los compañeros de la UIA se han visto obligados a solicitar la intervención del Departamento del Trabajo, a través del Negociado de Mediación y Arbitraje lo que a todas luces reflejaba la intransigencia del patrono a sentarse a la mesa para escuchar y atender en justicia sus reclamos”, expresó en comunicado de prensa, María León, vice presidenta de la unión.

León se expresó en sentido similar a la CPT de que por experiencia saben de la desatención del patrono a reclamos sindicales amparándose en supuestas condiciones críticas interagenciales, “mientras a espaldas de todos, actúan contrario a estas, por lo que los trabajadores no permitiremos que continúen pisoteándonos”.

Entre los reclamos de la UIA se encuentran ajuste en pagos por reembolso de dietas, reclamaciones por concepto de días feriados y el plan médico. Igualmente, la Unión ha denunciado que la Junta de Gobierno de la AAA se ha aumentado la compensación por ejercer sus funciones, mientras que el patrono se niega a cumplir con los reclamos de los trabajadores.

En tanto en un escueto comunicado de prensa emitido este lunes la presidenta de la Triple A, Dorian Pagán, dijo reiterar su compromiso de diálogo con la UIA para atender sus reclamos, tal y como ha ocurrido en las reuniones sostenidas con el DTRH en un sinnúmero de ocasiones; “la Autoridad continúa dispuesta y con apertura total a atender las inquietudes presentadas”.