Amigos(as) y Familiares les invitan a la celebración de vida del compañero Norman Pietri, quien falleció recientemente. La actividad será en el Colegio de Abogados y abogadas de Puerto Rico a las 76:00 de la tarde. Les esperamos.
Primarias PNP-PPD : el bipartidismo pequeño y desgastado
Las primarias del domingo pasado para las candidaturas a la gobernación de Puerto Rico y otros altos cargos electivos, de los partidos Nuevo Progresista (PNP) y Popular Democrático (PPD) echaron por el suelo el mito de la supuesta invencibilidad de los dos partidos políticos que se han turnado el gobierno en Puerto Rico durante los pasados 60 años.
Sencillamente, el hastiado electorado puertorriqueño les hizo un tremendo desplante. Los políticos que medían sus fuerzas a lo interno de ambos partidos vieron reducirse a números irrisorios sus respectivas huestes del «corazón del rollo». Con más del 85 por ciento de las unidades electorales escrutadas, las cifras para las candidaturas a gobernador ofrecidas por la. Comisión Estatal de Elecciones (CEE) al cierre de esta edición de CLARIDAD, arrojaban un total de 248, 875 votos para el PNP y 134, 554 para el PPD, muy lejos de las proyecciones conservadoras que se habían hecho en ambos partidos de 400,000 votos para el PNP y 200,000 para el PPD.
El que partidos que una vez fueron fuerzas formidables, y que aún controlan ambas cámaras legislativas y las alcaldías de los 78 municipios del país, hayan realizado una movilización tan pobre, es indicativo del dramático desgaste por el que atraviesan y del hastío de un pueblo y un electorado que ya no les responde porque no les tiene confianza
Desde el inicio de la transmisión de resultados, ya se sabía que la participación había sido pobre. Por eso, cuando se conocieron los totales del 85 por ciento de los votos, el «consuelo» de que en las «democracias» ganan los que votan no fue suficiente para esconder el evidente fracaso. La sosera, las sonrisas plásticas y las frases trilladas de ganadores y perdedores dejaron escapar la decepción profunda que se filtraba en las expresiones de unos y otros. Un mal augurio para lo que les aguarda de aquí en adelante hasta las elecciones generales del próximo mes de noviembre de 2024.
El gran perdedor de la jornada fue el gobernador Pedro Pierluisi, a quien su partido derrotó aplastantemente, quizá en un intento por separar al partido de su mal gobierno y tratar de evitar una debacle mayor en las elecciones generales. La campaña primarista de Pierluisi se hizo a espaldas de la realidad que vive el país. Además, por tres años y medio ha gobernado para sí mismo y los suyos, para el grupito de familiares, amigos, socios y empresarios (principalmente extranjeros) que en sus cálculos podrían garantizarle el futuro al que aspira cuando eventualmente termine su mandato. Tampoco consideró que también al interior de su propio partido, la mayoría de la gente la está pasando muy mal, y por eso fue castigado, lo cual aprovechó muy bien su opositora para » quitarle la alfombra de debajo de los pies», casi sin que él se diera cuenta.
Pero el desgaste en el PNP empezó antes y seguirá después del gobierno de Pedro Pierluisi, porque no tiene un plan que le ofrezca algo nuevo al electorado puertorriqueño. Continuar alimentando la fantasía de una estadidad que nunca llegará ya no les va a funcionar, ni tampoco será opción seguir hundiéndose en la dependencia de fondos del.gobierno de Estados Unidos, que pueden o no llegar, y que nunca serán la solución para la creciente pobreza y falta de oportunidades que enfrenta nuestro pueblo. Tampoco pueden descansar en la promesa de un buen gobierno porque la trayectoria nefasta de su partido y administraciones con la corrupción los deja desnudos.
Lo mismo ocurre con el PPD, que una vez tuvo ímpetu y hoy es un partido carcomido por el peso de un liderato incompetente, y de su creciente indiferencia y actitud de brazos caidos en la gestión pública. No es una oferta seria esa de ir a Washington con la «machaca» de la llamada «paridad», ni tampoco la «cantaleta» del ELA que perpetúa la indignidad de nuestra relación colonial bajo Estados Unidos.
Si algo han demostrado estas primarias, no es solo el desgaste del binomio PNP-PPD- responsables del endeudamiento, de la corrupción y del colapso de los servicios y las instituciones públicas- sino también las muestras de desencanto, y de búsqueda, por parte de un pueblo y un electorado capaces, de un rumbo nuevo de buena gobernanza y verdadera participación ciudadana, y una apertura a explorar un horizonte de posibilidades diversas para el desarrollo económico y social de Puerto Rico.
Fallas tecnológicas e irregularidades en las primarias
CLARIDAD
El recién evento de las primarias es uno que compete a los partidos políticos que fueron – el Partido Nuevo Progresista (PNP) y al Partido Popular Democrático (PPD), pero las “irregularidades”,“fallas tecnológicas” y todo tipo de contratiempo que se han divulgado deben ser aspectos a examinar por todos los comisionados, de cara al evento de las elecciones generales en noviembre. En eso coinciden -en entrevista por separado- al menos el comisionado electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y la comisionada electoral del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC).
“Visto a la distancia fue un proceso que tuvo muchísimas fallas muchas de ellas ya advertidas previamente pero no se atendieron al momento”, señaló el comisionado del PIP, licenciado Roberto Aponte Berríos. Un ejemplo concreto que reveló fue el que se supone que los comisionados electorales municipales del PNP y PPD fuesen a los centros de votación en cada uno de sus municipios y verificaran si estos estaban preparados, es decir si tenían luz, estaban limpios, cómodos con techos, baños, estacionamiento para recibir a los electores. Parece ser que eso no se hizo e incluso hubo algunos en los que se tuvo que usar una carpa y en Dorado había una escuela inundada. Advirtió que para las elecciones generales se supone que todos los comisionados municipales -en grupo-visiten y certifiquen que los centros de votación, cumplan con los requisitos. En el pasado-dijo entre los comisionados se escogía un día y se acudía a los centros y se miraba si cumplían o no.
Aunque todavía la presidenta interina de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), licenciada Jessica Padilla no ha tomado una determinación de cuántos centros de votación habrá en las elecciones, la tarea de certificar los centros de votación es importante debido a que de ahí entonces se sabrá cuántas unidades de colegio de votación podrá haber. Se estima entre 1,300 a 1,200 colegios, se supone que haya un máximo de 12 colegios por centro. Eso todavía esta en discusión indicó el comisionado electoral del PIP.
En cuanto a cómo se ha atendió el voto adelantado puntualizó que ello fue una decisión de la comisionada del PNP, “que al día de hoy no la entiendo bien”. Repasó que públicamente el PNP dijo que tenía más de 70 mil, en total 90 mil de votos por correo. “Pues entonces uno hace un calculo de la cantidad de días que necesita para contar esos votos en la Comisión. Si son 90 y necesitas 12 días pues empieza a contar 12 días previos”. Cuestionó el por qué entonces el domingo (el día de la elección) a las cinco de la tarde el PNP dice que no puede dar los números porque todavía les faltaban 50 mil”. Para el comisionado electoral del PIP la explicación que ha dado el PNP no ha sido la correcta y es obvio que afecta la credibilidad de la CEE.
Aponte Berríos resaltó e insistió en la necesidad de que se hagan simulacros para poder preveer fallas. Uno de ellos es el uso de las máquinas de conteo de votos para cuando se envían los resultados saber si hay suficiente señal. Recordó que cuando se usaron las máquinas por primera vez en el 2016 se hizo un simulacro. Después de esa fecha no se ha vuelto hacer ningún otro y en las elecciones del 2020 hubo problemas con el envío de resultados luego de cerrados los colegios electorales. Señaló que, si no se hace un simulacro tampoco hay plan b sobre todo ahora que no hay Juntas de Inscripción Permanente (JIP).
Sobre el uso de las máquinas para contar los votos, en las primarias desmintió alegaciones de la comisionada del PNP de que solo tenía una máquina para contar el voto adelantado que no le funcionó bien. Reveló que la CEE compró dos máquinas que son más adelantadas que las maquinas clásicas del colegio electoral. “Pero el PPD no ha dicho eso, el voto adelantado del PPD era menor pero me consta que empezaron a contar desde el jueves y cumplieron”.
En cuanto al mantenimiento de las seis mil máquinas para el conteo de votos destinadas a los colegios electorales indicó que la información que les ha brindado la presidenta de la CEE es que cada ciertos meses se han estado poniendo al día. Añadió que por parte de los comisionados que no participaron del evento de las primarias han solicitado a las comisionadas a que preparen un informe de lo que pasó. Describió que una máquina puede variar por varias razones, ya fuese que no fue puesta al día, o que un elector cuando entró la papeleta se desesperó y no esperó lo suficiente para introducir la otra papeleta.
Destacó que el tema de las máquinas de escrutinio es importante debido a que el PPD ha sido opositor desde un principio del uso de las máquinas y el PNP -reveló- parece tener interés y ya lo ha insinuado en varias ocasiones en que haya otra compañía. Aponte Berríos expresó suspicacia por esa intención además de que objeto el que no se puede volver a contar con los palitos. La última elección que se contaron los votos por ese método fue en el 2012.
Otro funcionamiento al cual hay que darle atención es el uso de la llamada ePollbook y la laptop, estos instrumentos tecnológicos son el sustituto de las lista de electores impresa, en la cual se busca al elector el día de las elecciones. El comisionado electoral del PIP denunció que no hubo plan piloto nunca y que ninguna de las dos comisionadas PNP y PPD tuvieron la oportunidad de tener esa máquina y ponerla a prueba hasta el domingo. La clase de funcionamiento que se les dio fue un video. “Hay que ver que ocurrió eso es parte del informe que deben dar”. Señaló que es de los que cree que hay que tener siempre un plan b, es decir la lista en papel en caso de que fallen.
Por su parte la comisionada electoral del MVC, Lilliam Aponte Dones, señaló respecto a los eventos, el que aunque sean procesos internos de partido tienen repercusiones en la CEE y en el país sobre todo porque se trata de fondos públicos de una primaria que costo $14 millones. “Así que hay que velar por esos fondos públicos y nos corresponde a nosotros también fiscalizar el proceso y tratar de ver cómo se puede solucionar de aquí a noviembre que creo que es la preocupación que todos tenemos en este momento. Es lamentable los sucesos todavía al día de hoy, siguen contando votos pero tristemente no nos sorprende, es una de las cosas que al país tampoco les sorprende en los últimos eventos electorales han sucedido cosas muy similares a las del pasado domingo”, denunció.
La comisionada electoral del MVC reveló que antes de las primarias había pedido un informe sobre las solicitudes de cuántas papeletas habían llegado, cuántas no habían llegado a los electores. Además el jueves antes de las primarias hubo una petición precisamente de los desembolsos de gastos para cubrir aquellas fallas de los colegios que no estaban aptos para llevar a cabo la primaria, sobre lo cual dijo levantó bandera, ya que tres días antes de la primaria se les dijo que había centros aprobados que llevaban tres años sin luz.

Denunció incluso que por parte del PNP se desvió del Código Electoral, en el manejo del voto adelantado que se supone llegue por correo. Afirmó haber visto gente llegar a la Junta Administrativa del Voto Ausente (JAVA), con bolsas de sobres de las papeletas en la mano y entregarlas al PNP. Se supone que una papeleta que llegue por correo la ley establece que tiene que tener el matasello, se identifica al elector y la papeleta no se abre, se guarda en una bóveda aparte. Reprobó que el PNP alega que su reglamento interno les permite hacer eso, aun cuando se ha discutido que la reglamentación interna no puede ir por encima de la ley.
Aponte Dones le dirigió una carta a la presidenta de la CEE, Jessica Padilla en la cual le expone la serie de denuncias recibidas por parte de electores sobre las primarias del domingo 1 de junio. En la carta se solicita que se haga un informe sobre los colegios que presentaron problemas, la incidencias con las máquinas de votación, un informe post mortem sobre los problemas con el sistema de divulgación de datos y cualquier otro percance que se haya presentado y deba ser atendido antes de las elecciones de noviembre.
Trajo a la atención que entiende el que la presidenta de la CEE erró cuando se dirigió al país y dijo que todo corrió en orden. “Nos corresponde a todos poner de nuestra parte y dejar a parte los colores y los partidos y poner al elector como eje principal y lo que sucedió el domingo no puede suceder en las elecciones generales hay que minimizar todo aquello que pueda representar una barrera que impida el ejercicio fundamental del derecho al voto de todo ciudadano ciudadana. En ese sentido esperamos que tenga la apertura a que se nos de la información, en otras ocasiones se ha pedido información y no se ha dado. Es una preocupación toda la ciudadanía”.
Ponen cortapisas a las subvenciones para la agricultura
CLARIDAD
Una total violación a la libertad de expresión, que limita que posibles interesados se aventuren a solicitar al programa, la guía del Programa de Infraestructura de Sistemas Alimentarios Resilientes (RFSI), del Departamento de Agricultura (DA), establece que “un posible conflicto de intereses incluirá cualquier expresión o comportamiento que el solicitante haya hecho en el pasado contra el DAPR o que haya afectado negativamente su imagen”.
Personas relacionadas con organizaciones y la actividad agrícola abordadas por CLARIDAD respecto a esta disposición se expresaron entre asombrados e indignados. “¿Dónde está la libre expresión? no había visto antes una cosa como esa, estoy en shock”, fue la reacción de la directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Fundación Bucarabón, Jaqueline Pérez Torres. La Fundación Bucarabón es una de gestión comunitaria de desarrollo a pequeños agricultores. Aun cuando indicó de inmediato que esa subvención es de $100,000 mil, a su vez dijo que no conocía ese dato, pero que una agricultura -le contó- que fue a orientarse a una oficina y le dijeron que eso era solo para cinco agricultores, porque para eso es que dan los fondos.
Pérez Torres, contrastó que los agricultores con los que trabaja son agricultores de bajos ingresos por lo que no van a poder solicitar esa subvención. “El agricultor va a pedir menos de 100 mil y cuando el DA verifique los ingresos de la finca sencillamente no lo van a poder tener. Esa subvención está diseñada simplemente y sencillamente para grandes agricultores, cooperativas agrícolas, organizaciones con fines de lucro o sin fines de lucro que operan cadenas de suministros, aunque dice agricultores la realidad es que el agricultor promedio no va a poder adquirir esa subvención porque no puede manejar esos 100 mil”, manifestó.
Añadió en que por condiciones que limitan la expresión de las personas o que requieren capacidades de operación que no tienen, hay algunos agricultores que se quitan. La directora de Fundación Bucarabón se cuestionó el por qué esa subvención se hizo de esa forma. “Me está curioso me da la impresión de que eso ya tiene nombre y apellido”.
El RFSI fue anunciado por el gobernador Pedro Pierluisi y el secretario del DA Ramón González Beiro, a inicios de abril. La subvención de $420 millones proviene del Plan de Rescate Americano (ARPA, por sus siglas en inglés). Según se anunció los interesados podrán solicitar una subvención de un mínimo de $100 mil y se tendrá que aportar un pareo de 50 por ciento, o al menos de 25 por ciento en el caso de entidades que cualifiquen como desventajadas socialmente. El período de solicitud inicio 15 de abril hasta el 30 de junio de 2024.
En entrevista por separado el ex secretario de Agricultura Carlos Flores Ortega, igual expresó su asombro señalando de inmediato que ello era completamente ilegal. “Una agencia de gobierno no puede supeditar una ayuda o incentivo cualquier tipo de subvención con ese argumento, eso esta completamente fuera de orden, eso choca hasta con la constitución. Usted tiene su derecho a la libre expresión y si usted no está de acuerdo con algo, usted lo puede expresar, pero eso no tiene que ver con que a usted le aprueben o no le aprueben una ayuda”.
Reparó que ese tipo de restricción se aplica a empleados de una agencia que tienen y manejan información privilegiada, con documentos, que en el reglamento se le prohíbe hacer expresiones en contra de la agencia, pero la agencia tiene que proveer un mecanismo para que cuando el empleado quiera expresar tenga los canales, pero a un solicitante no, eso es ilegal.
Flores Ortega, quien ocupó la secretaría de Agricultura durante la gobernación de Wanda Vázquez, cuestionado de si los documentos del departamento tenían antes esa disposición, reaccionó; “me entero ahora por usted, jamás se me hubiera ocurrido que habría algo así. Ese es un tipo de control, muy peligroso porque ya sabemos a quienes le van a estar dando ayuda. Si no está de acuerdo con el DA, no le van a dar ayuda. Yo soy estadista y estoy en contra del gobierno ahora mismo”, trono.
El ex secretario cuestionó el quién determina que un cuestionamiento está o no en contra del DA y apuntó a que los agrónomos no están para eso, ni ningún comité de evaluación, reclamó que las evaluaciones que hace el DA deben ser evaluaciones únicamente técnicas y económicas para el desarrollo del proyecto que se quiere hacer. Todavía recalcó que esto era una censura y ningún abogado del DA pudo permitir que eso fuera un argumento para descualificar a un agricultor a participar de fondos federales.
En tanto la ex secretaria Myna Comas, cuestionada si durante su incumbencia había igual disposición, dijo que ella recordará, ningún documento tenía una disposición como esa.
CLARIDAD sometió una serie de preguntas al respecto al DA pero al momento de cierre no se había recibido ninguna respuesta.
Tres generaciones de peloteros boricuas en MLB: Familia Cruz (Cheo, Cheito y Trei)
Especial para CLARIDAD
Primera generación:
José Cruz Dilan- José “Cheo” Cruz: “El Pelotero de Puerto Rico”
José Cruz Dilan nació el 8 de agosto de 1947 en Arroyo, Puerto Rico. José era el mayor de tres hermanos que eventualmente llegaron a las grandes ligas del béisbol en Estados Unidos, Héctor y Cirilo. Era un atleta versátil, compitiendo en otros deportes además del béisbol como softbol, baloncesto y atletismo. Después de graduarse de la escuela superior en Arroyo, se convirtió en el primero de sus hermanos en llegar a las grandes ligas (Astros Daily, 2014, Mercado, J, 2018). José fue firmado por el escucha Carlos Negrón de los Cardenales de St. Luis con solo 19 años y en 1967 inició su carrera profesional con su club de la granja de San Petersburgo. Jugo en la Liga AA de Puerto Rico con el equipo de Aibonito, ya que otros equipos por ser muy joven, no le dieron la oportunidad. Se destacó en las ligas menores y en el 1971 con los Cardenales de Tulsa en el béisbol AAA con promedio .327 con 15 cuadrangulares y fue llamado al equipo de las grandes ligas.
Durante las temporadas de 1972 al 1974 tuvo una actuación discreta con los Cardenales de San Luis siendo utilizado como jugador defensivo, corredor o bateador emergente (Astros Daily, 2014, Mercado, J, 2018). Al finalizar la temporada Cheo fue donde su dirigente (tomado de entrevista con Cheo por autor) y le dijo “ o me juegas o me cambias (play me o trade me)”. El dirigente de los Cardenales era Red Schoendienst. Ahí surge el interés de los Astros que necesitaban sangre nueva y Cheo es cambiado a su nuevo equipo en la ciudad de Houston. Su vida cambio como jugador de Grandes Ligas y como ser humano.
La trayectoria de José Cruz dio un giro de 360 grados en 1974 cuando los Astros de Houston, después de una temporada desastrosa con un récord de 81-81 decidieron hacer cambios en el equipo y traen a José Cruz como jugador del jardín izquierdo. Durante la temporada de 1975 el equipo de Houston tuvo su peor récord en la historia de la franquicia con 64 juegos ganados y 97 juegos perdidos. En esa época solo lo querían usar contra lanzadores derechos. Cheo nos cuenta una anécdota de que cuando llega a Houston y le dice al dirigente que él también les bateaba a lanzadores zurdos. En ese juego lo colocan como iniciador contra Filadelfia y su lanzador estelar Steve Carlton y en su primer turno le conectó un cuadrangular, “en el primer turno le di un home run”.
En la temporada de 1976 Cruz aprovechó al máximo sus oportunidades y bateó para promedio de .303, segundo lugar en bateo en el equipo detrás de Bob Watson (Astros Daily, 2014, Mercado, J, 2018). Durante la temporada de 1977 el cambio de equipo dio resultado para los Astros y los fanáticos de los Cardenales se comenzarían a lamentar el mismo. José Cruz se convirtió en el mejor bateador del equipo con un promedio de bateo de .299 con 17 jonrones, 87 carreras impulsadas y 44 bases robadas. Esos números no pueden parecer impresionantes hoy en día, pero .299 en los años setenta eran excelentes para alguien jugando la mitad de sus juegos en un parque bajo techo como el Astrodome, de Houston. Se le otorgo el reconocimiento de “jugador más valioso” del equipo al final de la temporada. Pero la carrera de José Cruz estaba apenas comenzando. Se convirtió en un jugador de alto calibre en las series post temporada de 1979 a 1981. Durante ese período, se estableció como uno de los más grandes jugadores de los Astros en toda la historia del equipo ganando el premio de Jugador Más Valioso en cuatro ocasiones, dos selecciones al juego de estrellas y dos premios Roberto Clemente por sus servicios comunitarios fuera del terreno de juego, lo cual es significativo de su trabajo con la comunidad de Houston en general que todavía sigue llevando a cabo con la Fundación del equipo (“Astros Foundation”). Se convirtió en uno de los jugadores favoritos de la fanaticada de Houston (Astros Daily, 2014, Mercado, J, 2018) y digno representante de los puertorriqueños ante la comunidad de la ciudad donde su nombre era mencionado contantemente por la prensa, radio y televisión. En recientes visitas a los juegos de los Astros hay fanáticos que nos llaman de las gradas para que le indiquemos a “Cheo” que firme autógrafos de algunos niños aun cuando hay otros jugadores alrededor de Cheo. José Cruz sigue siendo un “ídolo” en Houston, aun después de años de su retiro.
Para la temporada de 1985 ya José Cruz contaba con treinta y ocho años y tenía el mejor promedio de bateo en la historia de la franquicia de los Astros de Houston. Tuvo un papel de gran importancia durante la post temporada de 1986. En 1987, luego de un cambio de equipo, jugó su última temporada con los Yanquis de Nueva York. Con los Yankis no jugo tan regularmente como en Houston, pero dejo su marca. Él nos señala “ en mi último turno al bate con los Yankis y en las Grandes Ligas me despedí con un “Home Run” con las bases llenas contra Benito Pérez, lanzador dominicano”.
José “Cheo” Cruz dejo su marca en los Astros de Houston para siempre como representante Boricua. Para la temporada de 1987 era el jugador líder de la franquicia de más juegos jugados, de mayor número de turnos al bate, mayor número de carreras empujadas, mayor número de bases y líder en triples. Además, era el segundo en la historia de la franquicia en carreras anotadas, en dobles, batazos de extrabases, bases robadas y embazados (Astros Daily, 2014, Mercado, J, 2018). El día 3 de octubre de 1992 los Astros de Houston retiraron oficialmente el uniforme de José Cruz con el número 25. En noviembre de 1997 fue contratado por el dirigente del equipo, Larry Dierker como “coach” de la primera base donde ocupo esta posición por varios años y ahora trabaja en una posición gerencial con el equipo (Astros Daily, 2014, Mercado, J, 2018). Su trabajo actual consiste en su labor comunitaria con la Fundación de los Astros ayudando en todo lo que la misma hace. Cheo es la cara del equipo en dicha Fundación. Además, en los juegos de los Astros ayuda como comentarista en la trasmisión radial en español. Con la Fundación de los Astros Cheo sigue con el legado de Roberto Clemente Walker donde visita escuelas de la comunidad, juegos de pequeñas ligas, hospitales y otras actividades comunitarias en representación del equipo.
El gran narrador y comentarista deportivo, Héctor Rafael Vázquez, lo comenzó a llamar “el pelotero de Puerto Rico” cuando jugo en la liga profesional en la Isla, apodo que llevo durante toda su carrera. José “Cheo” Cruz jugó béisbol profesional durante 19 temporadas con los Astros, Cardenales y Yankees. Tuvo un promedio de bateo de .284, conectando 2,251 hits, 165 jonrones, 1,077 carreras impulsadas y 1,036 carreras anotadas. Cruz ganó 2 Bates de Plata durante su carrera. Jugó en 1,870 juegos con los Astros, bateando .292 con 335 dobles, un récord de franquicia de 80 triples, 138 jonrones, 942 carreras impulsadas y 288 bases robadas. Estos números lograron que fuera incluido en el Salón de la Fama de los Astros en el 2023 y al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño en 1994 y al Salón de la Fama del Beisbol Profesional Puertorriqueño en el 2022.
José “Cheo” Cruz es una persona humilde y querido por todos, ya sea en Puerto Rico como en Houston. Sus dos hijos jugaron beisbol profesional, Cheito y José Enrique. Sus nietos tienen los genes de Cheo en el beisbol y él está pendiente a ellos y su desarrollo.
En el estadio de “Minute Maid” todos los saludan y conocen, empleados de mantenimiento, cocina, peloteros de equipos visitantes y los locales, fanáticos, en fin, todos saben quién es Cheo Cruz. Un digno representante de los “Boricuas” en Houston. Ha estado relacionado con asociaciones de puertorriqueños en la ciudad desde que llego en la década del 70. Constantemente en el estadio lo vemos con “Diego”, uno de sus nietos que también juega beisbol en las pequeñas ligas de la ciudad. Hombre de familia que habla mucho de sus hijos y nietos. Ejemplo digno para emular. Cheo, quien fue seleccionado en dos ocasiones para participar en el Juego de Estrellas de MLB, forma, junto con Héctor y Cirilo Cruz (todos jugadores de los jardines), una de las trilogía de hermanos puertorriqueños en jugar en las Grandes Ligas, la otra es la de los Molinas: Benji, José y Yadier (todos receptores) .
Segunda Generación:
José Cruz Jr. (Cheito)
José Cruz Jr. es el hijo mayor de José “Cheo” Cruz. Nació el 19 de abril de 1974 en Arroyo, Puerto Rico. Desde muy temprana edad se respiraba beisbol en esta familia y comenzó jugando en las pequeñas ligas de Houston, donde residía con sus padres. Bateaba a ambos lados del plato (switch hitter) pero lanzaba o tiraba a lo derecho. Su padre le enseño a batear a ambos lados del plato desde temprana edad lo que le produjo frutos en su carrera profesional.
Estudio y jugó beisbol en la escuela superior de “Bellaire” donde fue escogido por los Bravos de Atlanta en la ronda número 15 del sorteo de jugadores Amateurs en 1992 ( a los 18 años). Luego en 1995 fue escogido por los Marineros de Seattle en la primera ronda (3ro) del sorteo Amateurs de MLB en 1995 procedente de la Universidad de Rice en Houston. Jugó béisbol universitario en la Universidad de Rice de 1992 a 1995 y tuvo una exitosa carrera en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) que abarcó 12 temporadas de 1997 a 2008.
José Cruz Jr. tuvo una sólida carrera en la MLB, contribuyendo tanto a la ofensiva como a la defensiva de los equipos que jugó. Su versatilidad como bateador ambidiestro y fildeador fuerte lo convirtieron en un activo valioso para los equipos de MLB con los que participo.
Jugador de los jardines, bateador ambidiestro. Hizo su debut en MLB a la edad de 23 años con Marineros de Seattle. Estas son algunas de las estadísticas de su carrera de 12 años en las mayores: tuvo 4,724 turnos al bate, conecto para 1,167 incogibles, 204 cuadrangulares (34 en el 2001 con Toronto), para un promedio de por vida de .247. Anoto 713 carreras, empujo 624, se robó 113 bases y tuvo un promedio de “OBP” de .337, “SLG” de .445 y “OPS” de .783. Además, ganador de un guante de “Oro” en el 2003.
A continuación, los equipos con los que jugó durante su carrera en MLB:
Marineros de Seattle (1997), Azulejos de Toronto (1997-2002)( Jugó la mayor parte de su carrera con los Azulejos de Toronto), Gigantes de San Francisco (2003), Tampa Bay Rays (2004), Cascabeles de Arizona (“Diamondbacks”) (2005), Medias Rojas de Boston (2005), Los Ángeles Dodgers (2005-2006), Padres de San Diego (2007), Astros de Houston (2008): Finalizó su carrera en las Grandes Ligas con los Astros de Houston.
José Cruz, Jr. (Cheito), hijo del ex jardinero estrella de los Astros, José Cruz, fue un jardinero que fue “All-American” en la Universidad de Rice antes de una carrera de 12 años en las Grandes Ligas en la que ganó un Guante de Oro y conectó 204 jonrones, incluidos 34 para los Azulejos en 2001. Regresó a Rice para completar bachillerato y su título en 2013.
En 2021, Cruz fue nombrado entrenador asistente de bateo de los Tigres de Detroit, pero dejó el cargo el 12 de junio para aceptar el puesto de entrenador en jefe en la Universidad de Rice. Ocho años después, Cruz Jr. estaba de regreso en el campus, calzándose una camiseta a rayas de Rice después de ser nombrado entrenador en jefe de béisbol de Rice en junio del 2022. Su sueño de dirigir a su alma mater se había hecho realidad, y debutando como dirigente con los Búhos de Rice, Cruz se encuentra en un lugar perfecto a los 50 años. Su padre habla muy orgulloso de él y su labor como dirigente.
Tercera generación:
Trei Cruz
Nació el 5 de julio de 1998 en Toronto Canadá, mientras su padre jugaba con los Azulejos. Es el hijo de José Cruz Jr. y nieto de José Cruz padre, Jugador de MLB de tercera generación. Juega el campo corto, segunda base y los jardines (especialmente jardín central). En el 2017 cuando asistía a la Escuela Superior Episcopal de Bellaire fue reclamado por los Astros de Houston en la ronda 35 del sorteo de novatos. En el 2019 los nacionales de Washington lo reclamaron en el sorteo en la ronda numero 37 procedente de la Universidad de Rice. En el 2020 los Tigres de Detroit lo reclamaron en la tercera ronda del sorteo de novatos procedente de la Universidad de Rice.
Desde el 2022 ha jugado con los Leones de Ponce de la Liga Profesional Roberto Clemente Walker de Puerto Rico. En 7 de marzo del 2024 Trei fue activado por los Tigres de Detroit y se encuentra jugando en las ligas menores de dicho equipo. En 2024 ha tenido 139 turnos al bate con 35 incogibles, 3 cuadrangulares, 14 carrera empujadas y promedio de .252. Bateador ambidiestro.
Cuando fue reclamado por Detroit su padre fue muy efusivo en sus elogios hacia Trei. Les dijo a los medios de comunicación muy impulsivo “Ve por ello», y el abuelo que está muy orgulloso de su nieto fue más allá de las palabras y reconoció “Oye, él tiene los genes». En realidad, si los tienes, lo “genes” de los “Cruz” en el beisbol. Esperamos que pronto sea llamado por el equipo de las Grandes Ligas al círculo grande donde demuestre su calidad.
El lugar donde todos los evaluadores de talento comenzaron a fijarse, además de sus estadísticas, fue en su genética familiar. Pudieron medir la velocidad del bate y de los pies. Vieron sus manos suaves y que tenía un OPS de .890 en 131 juegos en su carrera en la Universidad de Rice. Pero sobre todo se fijaron en su genética (su padre y su abuelo). Trei Cruz sabe de dónde viene y a donde quiere ir.
«No quiere ser bueno, quiere ser grande», dijo el entrenador asistente de Rice, Paul Janish, un veterano de nueve temporadas en las Grandes Ligas. «No está indeciso. Tampoco le teme a la luz, y eso es una gran parte de su éxito y quiere seguir elevando la calidad de su juego»(traducido por el autor).
Una de las razones puede ser que Trei José Cruz ha estado en el deporte toda su vida, todos los días junto a su padre o su abuelo. Su abuelo, José Cruz Sr., acumuló 2,251 hits en 19 temporadas en las Grandes Ligas. Pasó 13 de esas 19 temporadas con los Astros, y su número 25 cuelga en el Minute Maid Park después de ser retirado por el equipo. Tres décadas después de su último partido, sigue siendo uno de los jugadores más queridos de la franquicia.
Podemos decir que en la “Familia Cruz” si hay los genes del beisbol en todas las generaciones. De hecho, pocos jugadores han ingresado al sorteo (draft) de la MLB con el objetivo de ser un jugador de Grandes Ligas de tercera generación.
Esta familia nos honra como boricuas. Tres generaciones de jugadores profesionales en el beisbol de las Grandes Ligas poniendo nuestra “bandera” y el nombre de Puerto Rico en alto, afirmando su puertorriqueñidad donde quiera que van.









