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Apoyo  al sistema de energía solar: Familias excluidas del proceso de solicitud

 

El director del programa Solar United Neighbors Puerto Rico (SUNPR), David Ortiz, exhortó al Departamento de la Vivienda (DV) a revisar el proceso de solicitud para el próximo programa de apoyo a la instalación de sistemas de almacenamiento de energía solar y baterías para hogares de muy bajos recursos, para que no ocurra el mismo proceso fallido que con el programa de las Subvenciones en Bloque para el Desarrollo Comunitario (CDBG-DR) durante su lanzamiento el 27 de marzo.

“Los puertorriqueños siguen esperando la promesa vacía de ayuda en casos de desastre. Hoy, la luz del progreso se apagó una vez más cuando muchas familias de bajos ingresos fueron excluidas injustamente del proceso de solicitud. En lugar de recibir un apoyo efectivo, una abrumadora cantidad de hogares que lo necesitaban se encontraron con conexiones de internet lentas, fallas en la página de web, un número telefónico donde no entraba la llamada, e información que no entendían”, denunció Ortiz.

El director del (SUNPR), organización que ofrece educación y orientación a comunidades sobre la energía renovable y como hacer compras colectivas, afirmó a Claridad que hay las denuncias de las personas de bajos recursos de que se les hizo imposible lograr la solicitud, fueron verdad. Él mismo dijo estuvo acompañando a personas tratando de lograr acceso a la página en Internet y por vía telefónica. El teléfono era un solo número para toda la isla. “Nosotros lo que queremos es que no ocurra lo mismo que pasó con el programa de vivienda de CDBG, si se está pensando en usar las mismas tácticas”.

A esos efectos Ortíz, exigió que haya un proceso de solicitud más inclusivo y simplificado, independiente del dominio de la computadora del individuo y acceso confiable a la página de Internet. “Esperamos que el Departamento de Energía tome nota y evite cometer errores similares cuando libere los $1 mil millones en fondos de resiliencia designados recientemente para ayudar a los hogares y comunidades más vulnerables en la isla.”

Los fondos en cuestión fueron aprobados en la última sesión de diciembre del Congreso de Estados Unidos como parte de su proyecto de ley de asignaciones suplementarias de emergencias. El logro de la asignación indicó Ortiz fue un esfuerzo en el que participaron múltiples grupos -entre comunitarios, pequeños negocios e iglesias. Hasta el momento dijo que no se sabe cómo se va a identificar que los solicitantes son personas de bajos recursos. Se espera que el 21 de abril se publique una hoja de información. Se supone que sea el Departamento de Energía, el que haga el anuncio. Su parecer es que para el verano habrá una primera ronda de solicitudes para estos fondos.

“Lo que nosotros queremos es que en verdad no suceda como con los fondos CDBG por eso lo traemos a la luz no queremos que se pierdan.” Sobre el alcance de los fondos indicó que depende si es una asignación por techo individual puede ser de 40 a 50 mil hogares, pero como está abierto a proyectos de micro redes y a centros de emergencia comunitarios, da la oportunidad de que puedan servir a más personas.

“Hay hay un nivel de estrés en cuanto el recibo de altas facturas y los fallos en los sistemas, [o] la inseguridad ante el próximo huracán, que se siente cuando se acude a las comunidades.”

Esta semana en la historia

 

 

7 de abril de 1990

Condenan a John Poindexter

A finales de los 1980’s se comprobó que el gobierno de EUA participaba en tráfico de armas y drogas “ilegales” para adelantar su agenda imperial. Poindexter llegó a jefe del Consejo de Seguridad Nacional desde donde dirigió a Oliver North, el agente protagonista del operativo de apoyar a la Contra en Nicaragua (que luchaba contra el gobierno sandinista) mediante la venta de armas a quienes oficialmente calificaba de terroristas en Irán -que tenían secuestrados a ciudadanos de EUA en El Líbano– y con ese dinero EUA ocultamente apoyaba a la Contra. Tras pocos meses, la condena fue revocada y Poindexter volvió a trabajar para el gobierno yanki. En sus últimas tareas fue nombrado por el Pentágono para organizar espionaje de datos de uso de tarjetas de crédito y compras por internet de todos los ciudadanos de EUA.

8 de abril de 1827

Nace Ramón Emeterio Betances

Nacido en Cabo Rojo, negro, de padre dominicano y madre caborrojeña. Fue médico y líder ideológico que luchó incansablemente por la libertad política de los pueblos del Caribe. Precursor de la abolición de la esclavitud en Puerto Rico. Su concepto de “La Confederación de las Antillas” es una de sus mayores aportaciones a la visión de un Caribe unido. Es considerado el “Padre de la Patria” y concido también como «El Antillano».

Al morir su madre su padre lo envió a vivir al sur de Francia. Se graduó de bachiller en 1846. Estudió Medicina en París y fue testigo de los eventos que llevaron al establecimiento de la segunda república francesa (1848-1852). En 1853 se graduó de doctor en Medicina y Cirugía en la Universidad de París.

Regresó a Puerto Rico a ejercer la profesión y se radicó en Mayagüez. Pronto se envolvió en la actividad política, para luchar por el ideal de la independencia. Junto a Segundo Ruiz Belvis fundó la Sociedad Secreta Abolicionista. Compraban los esclavos para liberarlos como parte de un movimiento para la abolición del sistema de la esclavitud en Puerto Rico.

Fue desterrado en 1859 por los españoles al ser considerado como subversivo. Cumplió el destierro en París. A su regreso a Puerto Rico en 1867 es devuelto al destierro por el general Marchesi. Desde Santo Tomás organizó junto a Ruiz Belvis la insurrección en toda la isla que resultó en el Grito de Lares. Por su intensa lucha revolucionaria se le considera «El Padre de la Patria».

Su obra literaria incluyó escritos políticos y literarios, así como una obra científica que le valió premio del gobierno francés. Murió en Neully, Francia, el 16 de septiembre de 1898.

De Betances, es la «Proclama de los Diez Mandamientos de los Hombres Libres» testamento de los reclamos mínimos que guiaron el Grito de Lares.

9 de abril de 1975

Terrorismo de derecha

Descubren bomba colocada en el auto del administrador de Claridad, Domingo Vega Figueroa.

10 de abril de 1867

Presentan proyecto abolicionista

Ruiz Belvis, y Francisco Mariano Quiñones presentan en Madrid un proyecto para la abolición de la Esclavitud Negra.

10 de abril 1919

Asesinan a Emiliano Zapata

Zapata era líder del movimiento agrarista durante la Revolución Mexicana (iniciada en 1910). Luchó para que este proceso beneficiase a las comunidades campesinas pobres que no podían acceder a la tierra y, junto a Francisco Villa, se convirtió en el héroe de las clases populares. Pero sus relaciones con otros líderes revolucionarios fueron tensas. El coronel Pablo Guajardo atrajo a Zapata con engaños a una hacienda, donde sus hombres presentaron armas simulando rendirle honores, pero abrieron fuego y lo asesinaron (https://canalhistoria.es).

11 de abril de 1899

Traspaso de imperios

Contrario a la creencia popular, las tropas yankis no conquistaron a Puerto Rico. Fue en esta fecha, que España hizo efectivas las condiciones impuestas en el Tratado de París y entregó a Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam a Estados Unidos.

11 de abril de 2002

Golpe de estado en Venezuela

Tras movilizaciones organizadas por la burguesía empresarial y los latifundistas, con el apoyo de francotiradores extranjeros y la anuencia de una parte del comando militar, la derecha venezolana dio un golpe de estado. Al estilo contemporáneo, lo justificaron como si hubiera ocurrido un “vacío de poder” alegando la renuncia a la presidencia de Hugo Chávez; dato luego desmentido. El pronto desenmascaramiento del corte fascista de los golpistas, la solidez de otro sector militar leal a la Constitución y la Revolución Bolivariana, la rápida movilización del pueblo y de sectores populares armados, la presión internacional y la ayuda de Cuba (y también desde Puerto Rico), logró que Chávez regresara a la presidencia el día 14.

12 de abril de 1633

Iglesia comienza juicio contra la ciencia

Galileo Galilei es considerado como uno de los fundadores del pensamiento científico contemporáneo. Por décadas sus descubrimientos y teorías lo colocaron en conflicto con la Iglesia Católica Romana. Ya con 69 años, la Inquisición lo acusa de herejía por postular que la Tierra le da vueltas al Sol. Enfrentado a esto, Galileo optó por retractarse, aduciendo que su postura era una mera “hipótesis matemática”. La Iglesia no lo mató como a Giordano Bruno, pero lo mantuvo en arresto domiciliaro por el resto de su vida

12 de abril de 1927

Masacre de comunistas en China

La lucha china contra su sistema imperial ocasionó una alianza entre una derecha anti-comunista, un sector liberal y los comunistas. El sector derechista, dirigido por Chian Kai-shek, organizó -con la ayuda de mafiosos- asesinatos de líderes obreros y comunistas. Este incidente fue uno de los detonantes principales de la Guerra Civil en China, que -tras interrumpirla por la guerra contra la invasión japonesa- finalizó en 1949 con la victoria comunista.

12 de abril de 1961

Yuri Gagarin: Primer ser humano orbita el planeta

El primer vuelo al espacio exterior en el que se enviaba a una persona tuvo a Yuri Gagarin de protagonista. La cápsula orbitó el planeta durante 108 minutos.

Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda, Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; y otros calendarios consultados por José M. Escoda.

 

 

Transatlántico de María Ostolaza

 

 

 

EDP Editorial, 2022

La invitación a la presentación de un libro plantea de entrada la revisión de un sinnúmero de supuestos. El primero que me planteo es la posible audiencia: ¿quién estará presente? ¿Para quién o quiénes debo escribir, de tal manera que mis palabras no se pierdan entre conceptos académicos que a la postre pocos quizás conozcan? ¿Cuál es el balance adecuado? Sin subestimar a los presentes, preparé estas palabras enfocado en conceptos claros y necesarios.

Les presento la más reciente publicación de mi colega escritora, María Ostolaza, poeta, escritora, guionista, periodista y crítica de arte. La primera rección podría ser: Ah, Ostolaza, ¿un poemario? Reacción esperada dado a que nuestra autora es reconocida precisamente como una excelente poeta, aunque esta no es su primera incursión narrativa, ya la autora ha publicado narrativa antes y se prepara actualmente para publicar su primera novela.

La portada no da indicios del contenido, más bien Transatlántico parece dirigirnos a encontrarnos con ese mundo poético característico de los escritos de esta poeta y narradora. Pero, no. Transatlántico es un texto narrativo. Partir de esta afirmación nos produce un cambio de perspectiva porque, lo que Roland Barthes llamó el contrato con el lector, incide en nuestra predisposición hacia el texto. El contrato de lectura se refiere a las expectativas y suposiciones que el lector tiene al abordar una obra literaria. Barthes argumentó que estos supuestos son el resultado de la interacción entre el autor, el texto y el lector, y que el contrato de lectura es un acuerdo implícito entre el autor y el lector sobre cómo debe ser leída y entendida la obra. Pero ¿cómo leer un texto hecho de palabras, si toda palabra es potencialmente poesía? El asunto se torna más arduo, pues Ostolaza escribe cuentos cortos o microcuentos, como quiera llamárseles, ya que la extensión de todos estos relatos ronda las 500 palabras; y, si nos referimos a ellos como microcuentos, el acercamiento, y el contrato de lectura, se tornan algo diferente. El microcuento exige un lector involucrado, que esté atento a los silencios y los complete, que rellene los espacios vacíos; es decir, el autor de microcuentos tiene un lector ideal, uno en el cual confía como para delegar en él todas las posibilidades de lectura y comprensión. La autora quiere lectores cultos, así como todos los aquí presentes.

La lectura que reseñaré es muy personal, la que realicé en un momento y tiempo muy justos, pero solo para mí. Así que la misma variará de lector a lector e, incluso, claro, la mía en diversos contextos.

Si comenzamos con el título, podemos, de inmediato especular. ¿Transatlántico? ¿Es una invitación a un viaje? El tema del viaje ha sido un elemento recurrente en la literatura a lo largo de la historia. Desde la antigua epopeya de Gilgamesh y la Odisea de Homero hasta las novelas contemporáneas, el viaje ha sido un recurso utilizado por los autores para explorar temas como la aventura, la exploración, el crecimiento personal y la transformación.

Uno de los aspectos más interesantes del tema del viaje en la literatura es la variedad de formas en que se puede presentar. Algunas obras de literatura se centran en el viaje físico, donde el protagonista recorre lugares exóticos y desconocidos. En otros casos, el viaje puede ser más simbólico o metafórico, donde el personaje principal se enfrenta a desafíos emocionales o psicológicos.

En la literatura clásica, el viaje a menudo se utilizaba como una forma de demostrar la grandeza de los héroes. En la Odisea, por ejemplo, el protagonista Odiseo se enfrenta a múltiples peligros y adversidades durante su viaje de regreso a casa después de la guerra de Troya, lo que demuestra su valentía y habilidad para superar los obstáculos.

En la literatura moderna, el tema del viaje a menudo se utiliza para explorar cuestiones más profundas como la identidad, el sentido de la vida y el significado del mundo que nos rodea.  Creo que esta última es la visión del viaje que definen los relatos con los que se encontrará quien acepte el llamado al que invita este libro. Así que, al abrirlo, abordamos el crucero que nos llevará a través del océano que conforma la creación literaria de Ostolaza.

Norte

Transatlántico es un viaje que comienza con el artista y su musa. Abriendo la primera sección con el título de Norte, el libro inicia con un magnífico cuento en el que el arte y el artista se presentan en un constante antagonismo, una batalla infinita. Aquí, un pintor lucha por vencer a la inspiración, pero esta última se muestra siempre resbalosa, elusiva. Como si tuviese criterio propio. El cuento expone la visión de mundo de la artista, en este caso la narradora, quien ve la creación del arte como resultado de una relación muy íntima, cuasi erótica entre el artista y su obra. El cuento La musa es una hermosa metáfora del proceso y el trabajo artístico, pero también de la locura del creativo.

En los relato subsiguientes, A la deriva, El último café, A lo lejos, Acicalado y Sueño perdido encontramos el retrato de ese mundo distópico en los que se impone la locura, y continúa ese viaje cuasi poético por la psique humana y nuestra locura individual y colectiva. Partiendo de una visión intimista de la vida y con la isla (¿nuestra Isla?) como telón de fondo, las historias van demarcando un cuadro de lo feo y de las pasiones mundanas: la soledad, la muerte, la locura, la mujer atacada, maltratada, disminuida, vejada, derrotada.

Todo este desconcierto con la Isla, ¿nuestra isla?, como telón de fondo. Y en medio de todo el caos, la escritura. Quizás como salvadora o como escape o, al menos, refugio; y una escritora ciega, pero con los ojos abiertos, como en el cuento El reflejo, en el que se juega con la oscuridad real y metafórica y que le proporciona a la escritora protagonista una esperanza espuria, falsa, inauténtica.

Sur

Del Norte, (hemos partido del supuesto de que la primera parte transcurre en nuestro Isla), el texto nos lleva al Sur: Perú y Chile. ¿Por qué esas dos naciones? Ese cambio de ambiente no resulta refrescante, como uno podría pensar de un viaje a través del océano. Allá en esas distantes tierras, aparentemente bien conocidas por la autora, llegamos para toparnos con los mismos humanos y las mismas perversidades que pensamos solo ocurren en nuestro país. Una serie de cuentos poco más o menos apocalípticos se exponen para mostrar que el problema del planeta somos nosotros.

En el relato La columna predomina una visión oscura del Perú. La corrupción, los favores políticos, las “palas” son aspectos que nos recuerdan que la sociedad es la misma aquí y allá.

Tiro de gracia, un cuento que evoca al Pedro Páramo de Rulfo, dibuja el egoísmo humano, el poco valor que a veces se le adjudica a la vida humana. Aquí el viaje se desarrolla en auto, a lo largo de la Ruta Panorámica Sur que une a Perú con Chile. Pero es un viaje por tierras donde la muerte campea y reina, con muertos que murieron solos y de los que ni Dios sabe que existen.

La ironía se despliega a lo largo de las narraciones. En el relato La fiesta de Dios un pueblo fantasma, impregnado de olor a muerte, enmarca la explotación minera que ahoga y mata, pero que a la postre borra del mapa todo lo humano para beneficio exclusivo de los explotadores, y con el beneplácito de la clase política.

Dale a la machaca es un relato que parte del folclore chileno en el que el tema de la necrofilia se presenta con un cierto humor agrio. En este relato, la autora parece jugar con la semántica de los conceptos y el juego de significados que se produce, sobre todo en el lector puertorriqueño.

Bruma en huesos de sirena es un texto muy inclinado a lo poético en el que se trabaja con las relaciones humanas: el amor, la desilusión y el rencor.

En La vía retoma el motivo de las mujeres muertas en vida. La vía- vida representa un presente que, por oscuro, no queremos vivir, por eso de que “las costumbres nos sobreviven”.

Encanto, para mí, se encuentra entre los mejores relatos de la colección. Con una atmósfera morbosa, muy al estilo de las novelas negras, se retrata la vida solitaria del escritor que cuestiona su razón de ser y que escribe buscando la originalidad, pero se percata que escribe “sobre espejos”, es decir, a partir de los reflejos de otros, tal como lo explica Poe. Según este último, la originalidad literaria implica una combinación única de elementos ya existentes, y no simplemente la creación de algo completamente nuevo. En otras palabras, la originalidad consiste en tomar ideas, temas o motivos y combinarlos de una manera nunca vista. Poe también creía que la originalidad era importante porque permitía a los escritores expresar sus propias ideas. Él escribió: «La originalidad es una de las cosas más importantes que un poeta o escritor puede tener, ya que le permite expresarse a sí mismo de manera única y original».

En este relato, el protagonista es el prosista condenado, aquel que sabe que esa, y no otra, es su función en la vida, pero se pregunta constantemente quién lo lee, y aun así vive su incurable enfermedad de escribir, aunque sepa que nadie podrá penetrar el sentido último de su escritura.

Paralelos

En la tercera sección que titula Paralelos, se encuentran otros 7 cuentos cortos que recorren temas que van desde la prostitución inducida por la necesidad; nuevamente, la locura el desapego y el desamor; la venganza, los sueños, el engaño y la muerte principalmente de inocentes, todos asuntos muy humanos, enfocados desde la perspectiva femenina. Se aborda lo erótico y los amores prohibidos, y el asunto político. Son paralelos que demarcan la distancia entre norte y sur, más allá de las fronteras; allí, donde seguimos siendo humanos.

Ostolaza se pasea en estos cuentos alrededor de la frontera entre el verso y la prosa. Aunque, lo que salva a estos cuentos es que la autora no se detiene a hablar de lo bello, de la “Belleza”; aquella que, según Poe, encuentra su mejor ámbito en el poema.  En esta colección de relatos distópicos, Ostolaza se une al conjunto de narradores que utiliza sus textos para explorar la condición humana y mostrarnos nuestro lado grotesco, el que no nos gusta: nuestra verdadera esencia humana. Para lograr sus objetivos, recurre a la utilización de la fragmentación y la ambigüedad en la narrativa, creando una sensación de dislocación y extrañamiento, así como a la ironía, el humor (agrio la más de las veces), la intertextualidad y el recurso de la elipsis. De esta última se ampara para producir relatos, que si bien no muestran temas originales (insisto en Poe), logran en el lector ese efecto único necesario para que su lectura perdure. Si al leer uno de estos relatos, usted se siente incómodo, entonces el texto habrá servido a su objetivo. Me atrevo a afirmar que el viaje en el que nos embarcamos logra un final adecuado y justo.

Reseña: El trasero grande la muerte (2022)

 

 

Especial para En Rojo

¿Qué es una novela?, ¿un cúmulo de historias, personajes, vivencias, curiosidades, miedos y placeres? El trasero grande de la muerte es sin duda preguntas y pocas respuestas. La novela escrita por Dorothy Bell Ferrer, estudiante de doctorado de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, es el debut de la autora que pasa de ser goce, a incógnita, a verdad que te acuchilla, al cuestionamiento sobre la realidad puertorriqueña contemporánea.

En un escrito ambicioso y bien logrado, sobre todo por sus técnicas literarias, por medio de su narrativa te abre los párpados a regañadientes sobre realidades que para muchos suelen estar tan alejadas como cuando interpones el panorama con una cortina. El texto situado en un pos-María pinta la realidad de muchos tras el azote y la devastación de la infraestructura y sobre los cuerpos que habitaron y habitan por donde pasó el desastre. A veces graciosa por el uso de personajes pintorescos y cotidianidades, en otras ocasiones desafiante como lo es tomar agua en una lata de habichuelas, hace que repienses el espacio físico, mental y emocional entre distintas realidades que habitan un mismo país.

El trasero grande de la muerte es quizá una metáfora sobre lo que los atributos físicos de una mujer pueden llegar a hacer para ellas o para otros. Al leerlo, te causa abruptas pausas que te dirigen a juicios y prejuicios sobre el otro, pero, sobre todo, el espacio que ocupan o no las mujeres, especialmente cuando desafían el ser objeto del deseo y adueñarse del disfrute de su cuerpo.

La autora desarrolla distintos prototipos de lo que supone ser mujer y femenina en varias esferas sociales, pero más importante aún los contradice. La muerte no acapara la vida y viceversa, coexisten o se acompañan en soledad como los personajes en el texto, muchas veces solapándose, como cuando dos cuerpos se hacen uno.

Una publicación con el sello de la Secta de los Perros y curada por Rafael Acevedo supone ser más que un éxito, una obra que hace entrar a la autora por la puerta ancha del reducido mundo literario puertorriqueño.

 

La poesía visual y violenta de John Wick: Chapter 4

 

 

Especial para En Rojo

Hace unas semanas, el crítico de cine del New York Times, A. O. Scott, anunció que se retirará del periódico. He seguido el trabajo de Scott desde hace años. Sus videos cortos producidos por el New York Times analizando clásicos del cine, que pueden encontrar en YouTube, son maravillosos. La noticia me sorprendió no solo porque no lo podré leer más, sino también porque es relativamente joven. A sus 56 años, ha tenido una carrera que para muchos de nosotros es un sueño. Pero Scott no pudo más. En una entrevista en The Daily, el podcast del New York Times, Scott admitió que él se considera a sí mismo un acompañante de cada espectador que lo lee. Él participa de una conversación con sus lectores que, aunque no los oye, los imagina. Sin embargo, en los últimos años, Scott ha sentido un creciente resentimiento agresivo en contra de sus opiniones. El dominio de los poderosos estudios de Hollywood, que se han adueñado de las salas de cine, ha empujado películas más personales a exhibirse en pocos teatros o en plataformas de streaming. A Scott no solo lo afecta este monopolio de los espacios, sino también el monopolio del pensamiento que lo persigue cuando despotrica en contra de alguna superproducción de Marvel o en el más reciente bombardeo visual de CGI. Acepto la ira sonsa de algunos en enfrentar el pensamiento crítico o perspectivas opuestas en cuanto al arte. Aunque entiendo a Scott, no estoy de acuerdo con su rechazo a Hollywood. Nuestra experiencia como espectadores continúa evolucionando al igual que las maneras en que se filman y se exhiben las historias. Recordando la búsqueda de la poesía entre líneas de Quentin Tarantino, tanto el mundo de una niña silenciosa en Irlanda como el que trata de salvar el más reciente superhéroe de DC siempre reflejan el potencial poético. Y si no, se pudrirá en el olvido. Escribo porque me consta que cada lector/espectador, independientemente de sus desacuerdos conmigo, puede considerar la poesía de las ciudades coloridas y violentas de John Wick: Chapter 4 (dir. Chad Stahelski, EEUU y Alemania, 2023).

En John Wick: Chapter 4, Wick busca su libertad del High Table, la autoridad máxima del bajo mundo. El Marqués, un villano caricaturesco actuado deliciosamente por Bill Skarsgård, puede liberarlo, pero prefiere erradicar la idea que representa John Wick. Por esto, no solo destruye el Hotel Continental y deja a Winston (Ian McShane) excommunicado, un estado en el que queda desprotegido del High Table; sino que también obliga a un honorable asesino ciego, Caine (Donnie Yen), y a un hábil rastreador que se identifica como Nobody (Shamier Anderson) a matar a Wick. Aunque la película puede sentirse algo pesada ya que dura casi tres horas, los recovecos de ese mundo que se expande por todo el globo, las actuaciones sólidas y las extendidas peleas tan únicas son elementos suficientes para hacer de este capítulo el mejor de la tetralogía. Me parece que John Wick (dirs. Chad Stahelski y David Leitch; EEUU, Reino Unido y China; 2014) es la más directa en cuanto a su dirección narrativa. Esta se puede resumir de una manera muy sencilla: a Wick le matan el perro, lo único que le queda de su esposa que murió, y este sale a buscar venganza. Esta simple premisa abre las puertas a un mundo que se esconde en los intersticios de nuestra realidad. Ese bajo mundo de asesinos casi inmortales existe a las sombras del nuestro. Por eso es que nadie se da cuenta cuando un hombre sin techo en la estación del tren ayuda a desaparecer a Wick en John Wick: Chapter 2 (dir. Chad Stahelski; EEUU, Italia, Hong Kong y Canadá; 2017). Aunque el capítulo más reciente peca de tener una trama innecesariamente complicada, su magia está en la expansión de ese mundo que no cesa de maravillarnos.

La influencia de The Good, the Bad, and the Ugly (dir. Sergio Leone; Italia, España y Alemania Occidental; 1967) es clara en la película. John Wick tiene tres personajes que chocan constantemente a través de la historia. La experiencia de Chad Stahelski como stuntman es evidente en sus roles de director de la película y de coreógrafo de pelea. Stahelski sabe cómo filmar las largas secuencias de pelea que localiza en espacios que brillan con una oscuridad romántica. Desde una pelea en medio de una calle con mucho tránsito a pasos del Arco de Triunfo en París hasta una confrontación en unas escalinatas donde los enemigos van cayendo escaleras abajo, cada majestuoso encuentro es una joya visual. Inclusive, Stahelski sabe desde dónde mirar cada enfrentamiento. Una de las secuencias más alucinantes es cuando Wick va de cuarto en cuarto disparando una escopeta con balas explosivas y la cámara lo captura todo desde arriba. Además, cada batalla lleva una coreografía de violencia tan bella como tan destructiva. Stahelski le da a cada personaje movimientos singulares que reflejan sus particularidades. Mientras Wick pelea como un tren, tirándose en contra de sus contrincantes sin titubear, Nobody usa su arma desde lejos o pelea a puños en un estilo callejero. Sin embargo, la estrella de la película es Donnie Yen que, a sus 59 años, pelea con una energía y una precisión impresionantes. Su trabajo físico en la tetralogía de Ip Man (dir. Wilson Yip, Hong Kong y China, 2008-2019), ligeramente inspirada en la vida de Yip Man, el maestro de artes marciales de Bruce Lee, demuestran la delicada caligrafía corporal con la que Yen también se mueve contra cada adversario en John Wick: Chapter 4.

Tanto como A. O. Scott, imagino a mi lector como un espectador con el que dialogo sobre el potencial poético de cada película. Por esto, tengamos desacuerdos. Una película que no lleve a la discusión o que sea imposible de problematizar, no merece nuestra atención. De hecho, una obra de arte tiene que ser interpretada de diversas maneras, aunque muchas de estas se contradigan. Si usted está convencido que John Wick: Chapter 4 no es lo suyo, la vida es muy corta para perder su tiempo en ella. Pero si tiene ganas de experimentar con una excelente superproducción de Hollywood, dele una oportunidad a John Wick: Chapter 4 ya que la violencia de su poesía visual merece su atención.