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Esta semana en la historia

 

17 de noviembre de 1936

Nace Luis Rafael Sánchez

Dramaturgo, cuentista, novelista, ensayista, nació en Humacao.

17 de noviembre de 1939

Día internacional del estudiante y la estudiante

En recordación a nueve estudiantes de las universidades de Praga asesinados por las hordas nazis de Adolfo Hitler en el año 1939. ¡QUE VIVAN LOS ESTUDIANTES!

17 de noviembre de 1970

Juicio por masacre de Mi Lai

En el marco de la guerra contra Vietnam, el teniente William Calley va a juicio por haber ordenado la masacre de Mi Lai (16 de marzo de 1968). Según el informe del ejército, tras haber encontrado solo 3 armas habían fusilado a 90 vietcong civiles y 30 vietcong no civiles, pero según otro informe habían violado y asesinado a 504 mujeres, niños y ancianos. El castigo contra el crimen fue 3 años de arresto domiciliario y será amnistiado por el presidente Nixon. Durante la guerra murieron entre 1 a 3 millones de vietnamitas.

19 de noviembre de 1919

Natalicio de Lolita Lebrón Soto

Lolita -cuyo apellido materno debe ser Soto, pero registrado como Sotomayor- ingresa formalmente al Partido Nacionalista en el 1946, capítulo de Nueva York. Oscar Collazo toma su juramento de dar “vida y hacienda por la independencia de la Patria”. En 1948, regresó brevemente a Puerto Rico. En el año 1952, Lolita Lebrón lidera una protesta frente a las Naciones Unidas en Nueva York por la creación del Estado Libre Asociado. En esta ocasión es arrestada y apresada durante un corto tiempo junto a otros nacionalistas de la ciudad.

En la mañana del 1 de marzo de 1954, Lolita, Rafael Cancel Miranda, Irvin Flores y Andrés Figueroa Cordero viajan a Wáshington D.C. y en denuncia contra el colonialismo, en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, disparan dentro del hemiciclo. La fecha seleccionada coincidía con la inauguración de la Conferencia Interamericana en Caracas.

Estuvo encarcelada hasta el año 1979, cuando el presidente de EUA, James Carter, le otorga a ella, Rafael Cancel Miranda, Irvin Flores y a Oscar Collazo una liberación incondicional.

Con sobre 80 años, en el 2001, durante la lucha del pueblo contra de la Marina de Guerra de los Estados Unidos en Vieques, Lolita volvió a ser encarcelada por sesenta días.

21 de noviembre de 1988

Tribunal Supremo del ELA declara inconstitucional carpeteo

El gobierno del PPD criminalizó la lucha por la independencia y carpeteó a más de 200 mil luchadoras y luchadores.

22 de noviembre de 1942

Nace Antonio Cabán Vale

El Topo nació  en Moca, al oeste de Puerto Rico. Se graduó de bachillerato en 1966 y comenzó a ejercer el magisterio en la educación pública. Fue fundador del grupo musical Taoné.

Entre sus composiciones se destaca ‘Verde Luz’ que se considera un segundo himno nacional boricua y ‘Antonia’, dedicada a la joven universitaria Antonia Martínez Lagares, mártir de las luchas estudiantiles del país.

20 de noviembre de 1910

Comienza lucha armada de Zapata, Villa y otros contra dictadura

Se unen varios líderes y desatan una guerra civil que “tuvo éxito y Porfirio Díaz se vio obligado a firmar su renuncia a la presidencia el 25 de mayo de 1911, acabando con 35 años de gobierno y dando paso a nuevas elecciones en las cuales resultó elegido Madero. El nuevo presidente restauró la constitución, prohibió la posibilidad de presentarse a una reelección y estableció el sufragio popular. Sin embargo aquellos cambios no fueron suficientes para mejorar la situación del país ni para satisfacer las acuciantes necesidades de los mexicanos. (nationalgeographic.com.es)”

20 de noviembre de 1975

Muere un dictador

Francisco Franco al fin murió en esta fecha, tras 38 años de una dictadura sumamente represiva en lo social, económico, político y religioso.

22 de noviembre de 1964

Magnicidio imperial

John F. Kennedy fue mortalmente herido por disparos mientras circulaba en el coche presidencial en la Plaza Dealey, Texas. 58 años después la versión “oficial” implica a un solo tirador y una bala casi mágica.

22 de noviembre de 1999 

Secuestran a Elián González

Un grupo de 14 personas provenientes de Cuba emigraban hacia territorio norteamericano en una frágil embarcación cuya zozobra provocó la muerte de ocho, incluida la madre de un niño de cinco años llamado Elián. El infante fue rescatado de las aguas por dos pescadores y llevado al estado de Florida de EEUUAA, donde la mafia anticubana y parientes lejanos del menor desencadenaron sucias maniobras para retenerlo.

Cuba, junto al papá del niño, ganó su rescate y Elián, al momento vive en su país.

23 de noviembre de 1928

Nace don Heriberto Marín Torres

Nació en el Barrio Coabey de Jayuya. Desde temprana edad ingresó en el Partido Nacionalista, fue cadete de la República y trabajó activamente entre las personas más allegadas al maestro Pedro Albizu Campos durante el tiempo que vivió en Jayuya. Participó en los sucesos revolucionarios de 1950, siendo condenado por ello a largos años de prisión, de los cuales cumplió nueve. Ha escrito dos libros relacionados con aquellos sucesos, los cuales fueron sacados clandestinamente de la prisión.

Fuentes principales:

historia.nationalgeographic.com.es; www.hoyenlahistoria.com, facebook.com/dariow.ortizseda; Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; takemeback y otros calendarios consultados por José M. Escoda.

 

 

Tres estilos, tres acercamientos, un solo Puerto Rico

En Rojo

Si repasamos nuestro historial fílmico de documentales, sabemos que Puerto Rico tiene una excelente producción en este género. Esos filmes han recorrido el mundo y han sido premiados en múltiples festivales. Como ejemplo solamente tenemos que señalar la colección de corto, medio y largometrajes de la División de Educación de la Comunidad (DIVEDCO) de 1949 a 1989. Esta trayectoria ha seguido su curso en documentales individuales, colectivos e institucionales. Su sencillez y complejidad van de las producciones del grupo de Super 8 La Red, hasta los que cuentan con auspiciadores de gran renombre. En 2022, nos llegan tres que comparten la intensa labor de investigación, la paciencia de continuar con un proyecto prolongado, la voz particular para el tema escogido y la selección de su público.

1) Rafael Cancel Miranda: I’m not Sorry for what I did

Dirigido por la experimentada documentalista Ana María García, a quien conocí en 1982 cuando presentó su excelente y desafiante La operación, sobre la esterilización de mujeres puertorriqueñas promovida por los gobiernos de turno como una práctica de control poblacional en la isla. Desde entonces ha cosechado triunfos y discusiones con otros documentales como Cocolos y Rockeros (1992), los hermosos cortometrajes para la serie de WIPR “Prohibido olvidar”: Rafael Cancel Miranda: I’M not sorry for what I did y Rafael Cancel Miranda y la lucha Nacionalista (2016) y medio y cortometrajes del hacer cultural de Puerto Rico. Cuando comenzó la promoción para el estreno de este documental en el gran Teatro de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, quedé algo confundida porque en el 2017 recién había visto dos cortometrajes de Cancel Miranda con igual título. Pero el anuncio decía “largometraje” y esa fue la 1era pregunta que le hice a la directora cuando presentó el documental en la plaza pública Isabel II de Vieques el viernes 28 de octubre como antesala del Festival de Cine y Derechos Humanos de Vieques que organiza la gestora cultural, Diana Ramos Gutiérrez.

Ana María García: “Para empezar lo que es propiamente el documental unimos los dos episodios y comenzamos un nuevo proceso de edición al que añadimos otro recurso estético narrativo mediante las recreaciones en ficción que yo tenía pensadas desde que hice los dos episodios televisivos pero que no se pudieron hacer en ese momento por falta de tiempo.  También añadí al documental otras tres entrevistas de Oscar López Rivera, Angie Vázquez, la esposa de don Rafa y su hijo Rafael Cancel Vázquez. Pero lo que provee el hilo conductor tanto de los episodios de televisión y el documental es la entrevista de don Rafael que es un personaje muy carismático, un lujo para un documental.”

El documental es muy rico en fotos, pietaje, noticiarios, entrevistas de la época y del presente. La figura de Rafael Cancel Miranda se impone en cada secuencia ya sea por su presencia—antes y ahora—como por su voz que secuestra la atención del/a espectador/a en todo momento.

Ana María García: “No todo el metraje fue de dominio público. Pagué por la licencia y reproducción del metraje del día del Ataque provisto por British Pathe. También utilicé pietaje adicional del mismo día de Universal Newsreel, de dominio público ya que fue donado al National Archive en Washington, pero tuvimos que pagar por la reproducción del metraje. Las fotos son del Archivo personal de la familia Cancel Vázquez, Archivo del Periódico El Mundo, Archivo General de Puerto Rico y algunas de New York Public Library. También me cedieron el uso del material de la Prisión de Marion proveniente de un documental hecho por la Universidad de Illinois. El pietaje de la visita de Rafael al Museo Alcatraz fue cortesía de Teresa Prévidi.”

El documental explora la vida política de Rafael Cancel Miranda, el ataque al Congreso de los Estados Unidos por los cuatro Nacionalistas—Rafael, Lolita Lebrón, Irvin Flores y Andrés Figueroa—el 1ero de marzo de 1954 y la historia del Partido Nacionalista desde sus comienzos hasta la muerte de Pedro Albizu Campos. Es también la historia visual de la represión contra el Nacionalismo desde la Masacre de Ponce—que tan vívidamente recuerda Rafael—la Insurrección de Jayuya de 1950, el relato de los arrestos, las torturas y el no tanto lento asesinato de Albizu con los experimentos de radiación. Rafael es un excelente narrador no solamente por su conocimiento de datos, si no también por los detalles que ofrece y su estilo serio pero lleno de calor humano—y sí buen humor—para contar su historia. Poder mantener ese amor a su patria y no guardar resentimiento por sus 25 años de encarcelamiento—desde Alcatraz hasta Leavenworth y Marion—es no solamente admirable sino una lección para todxs nosotrxs.

Rafael Cancel Miranda: I’m not Sorry for what I did participará en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana a celebrarse del 1ero al 11 de diciembre (http://habanafilmfestival.com), para luego seguir el circuito de festivales.

2) Serán las dueñas de la tierra

Dirigido por JuanMa Pagán Teitelbaum y producido por Mariolga Reyes Cruz, esta investigación, estudio y vivencia de varios años de seguir tres proyectos de rescate de nuestras tierras culmina en este hermoso e inspirador documental con un título perfecto: el futuro es de quien trabaje la tierra y sepa superar todos los obstáculos que la naturaleza y, por desgracia, las agencias gubernamentales pongan en su camino. Utilizar el femenino—“las dueñas”—para referirse a las personas que creen firmemente en que nuestro futuro y destino se basa en lo que la tierra nos da, si sabemos trabajarla, es el camino a seguir en proyectos colectivos. Desde su 1era toma

Estamos inmersxs en un Puerto Rico que apenas conocemos o tan solo tenemos un conocimiento lejano de lo que es nuestra isla, terruño, naturaleza. Los supermercados nos han enseñado que todo viene empaquetado, que las frutas y vegetales se confunden y no importa su origen. Esto lo digo como residente en el Viejo San Juan, Santurce, Río Piedras y ahora Vieques. Este documental nos ofrece otra visión de Puerto Rico: este es un país tan inmensamente rico por su capacidad de producir los mejores productos y el mejor alimento para nuestra salud y desarrollo. De eso precisamente es de lo que se trata la agricultura ecológica en este hermoso documental.

Como ya se ha publicado en reseñas y entrevistas anteriores con el director y la productora (pude verlo el último día que estuvo en cartelera en Fine Arts de Miramar), Serán las dueñas de la tierra es un documental muy bien pensado, con ensayos anteriores de cortometrajes (la serie “Cosecha hoy”) y con el empeño de recoger el trabajo, esfuerzo y triunfo de tres de los muchxs jóvenes agricultorxs ecológicxs que están convencidxs que este es el único futuro para nuestra supervivencia en un medio ambiente tan contaminado por los grandes inventos de seres humanos. Lxs tres—Stephanie Rodríguez Ocasio, Alfredo Aponte Zayas, Ian Pagán Roig—coinciden en que la tierra hay que saber trabajarla para que sea nuestra aliada y suplidora de alimentos; lxs tres enfrentan los desafíos de la naturaleza con sus sequías, lluvias, plagas y dificultades para limpiar, sembrar y recoger el cultivo; lxs tres nunca se rinden ante las adversidades y van en busca de alternativas para continuar con su proyecto.

Todxs, como individuxs, confrontan agencias gubernamentales, especialmente la Autoridad de Tierras cuya misión es “adquirir, custodiar y administrar los terrenos de más alto valor productivo con el propósito de fomentar la agricultura auto sostenible y rentable, potenciar el desarrollo socio económico de la sociedad puertorriqueña y garantizar la permanencia de los mejores terrenos de labranza a las futuras generaciones.” Lxs tres agricultorxs entienden—tanto por conocimiento como por experiencia propia—que los proyectos de la tierra tienen que ser comunitarios y organizados en cooperativas/grupos afines/escuelas/talleres para que en esa unidad y con ese propósito como centro puedan avanzarlos. Su director, Juan Ma Pagán Teitelbaum, como muy bien lo aplica a su propia vida, nos asegura: “El público se va a sorprender, van a reír, van a llorar, van a salir con energía renovada, con esperanza y con la seguridad de aquí la gente no se quita, sin importar los retos que se le presenten”. Recientemente, Río Piedras nos dio “100% del país en Paseo 13” y en Vieques la Finca La Semillera celebra el “Mercado agroartesanal”. Vamos por buen camino…a pesar de todo.

3) San Juan, más allá de las murallas

Este hermoso documental, dirigido por Mariem Pérez Riera, incluye montajes de personajes históricos, recreaciones, animación tridimensional, mapas movedizos, reconstrucción de lugares (especialmente las murallas y puertas) con una mesa redonda en su centro compuesta por estudiosos destacados de nuestra historia. Para comenzar en un punto y avanzar a través de varios siglos, nuestro guía e interrogador es Ismael Cruz Córdova, a quien conocí como un estupendo actor en la difícil y fascinante serie “Ray Donovan” y a quien la mayoría conoce por su personaje de Arondir en la serie de “The Lord of the Rings: The Rings of Power” y como Qin en el filme The Mandalorian. Al reunir todos estos elementos, este documental se dirige a un público amplio, mayormente joven, que también incluye a universitarios, adultos interesados en esa historia escondida nuestra y una población que se entera de la riqueza de quiénes somos, muchas veces borrada por los currículos escolares.

Con la voz y entusiasmo de Ismael, recorremos detalles de una historia llena de violencia, intrigas, logros y excepciones y de paso nos familiarizamos con personajes históricos de los que tenemos pocos datos (Celestina Cordero) o mucha leyenda (Miguel Enríquez). Tiene mucho espacio el ataque británico de 1797, cuando la isla fue atacada por una gran armada bajo Ralph Abercromby, y la defensa que se hizo por combatientes mulatos y negros libres, presidiarios, milicias urbanas, sin los cuales los soldados españoles no hubieran podido repelerlo. Aunque el grupo de historiadorxs y sociólogxs lideriados por Francisco Moscoso y compuesto por Libia González, Pedro Reina Pérez, Lester Iván Nurse Allende, Aida Belén Rivera, Andy Rivera al que luego se unen Angel “Chuco” Quintero y Jorge Rodríguez Beruff, da datos específicos de hecho históricos, la dinámica entre ellos es muy activa y alteran la cronología—adelantando o yendo al pasado—según los comentarios o indagaciones de los presentes.  Según el equipo de producción y filmación “Parte de su misión en la pieza, cuyo guion estuvo a cargo de Jorge González y Kisha Tikina Burgos, era rescatar la memoria y exponer a los indígenas, criollos, mujeres, educadores y líderes, que fueron cambiando el curso de nuestra historia y de lo que es ser puertorriqueño.”

El documental es producido por el Banco Popular lo que garantiza su distribución por todos los medios a su alcance: salas de cine, circuito de festivales, espacio televisivo, DVD, streaming. Es una excelente oportunidad de entrar en diálogo con una gran audiencia sobre nuestra historia. Recordemos que son lxs documentalistas lxs encargados de escoger el momento histórico al que quieren documentar y son ellxs los que saben el tiempo con que cuentan y son lxs que escogen el estilo a utilizar. En San Juan, más allá de las murallas, el enfoque está en la transformación de la ciudad amurallada en un lugar de encuentro de grupos de comerciantes, trabajadorxs, artistas, de centros de educación primaria y profesional (Seminario Conciliar San Ildefonso—ahora, aunque no sabemos hasta cuándo, el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe—donde los estudiosos comparten sus investigaciones en el filme), mujeres y hombres en el espacio público y la importancia de la participación de afrodescendientes en nuestra historia.

Situación de las clases trabajadoras en Puerto Rico en 1898 (segunda y última parte)

Asalariados comunes

“Aquellos que dependen de salarios diarios para el sustento”, a Carroll se le hizo evidente, “constituyen la mayoría del pueblo”. Esto no es un hecho extraño. Luego de la abolición de la esclavitud y del régimen de la libreta de jornaleros en 1873, el cuadro obrero-patronal se configuró en la gran división de clases entre empresarios capitalistas y trabajadores asalariados. Así es hasta hoy.

Carroll vio a la clase obrera asalariada – hombres, mujeres y niños y niñas – laborando en las haciendas azucareras y cafetaleras, los talleres de tabaco, en los oficios artesanales y en los servicios domésticos. Desde su perspectiva las oportunidades de trabajo no eran numerosas. El mayor número estaba empleado en el cultivo, zafra y procesamiento de la caña; “pero aún en las plantaciones azucareras el trabajo no es continuo. Algunos son empleados el año entero; otros solo durante la temporada más ocupada”. Se refería al “tiempo muerto” antes de la zafra. Señaló que rara vez se veía a las mujeres en labores de cañaveral pero que algunas veces asistían en el molino “colocando caña en las carretas que lo llevan a los cilindros”. Es decir, el molino de tres cilindros donde se exprimía la caña para extraer el guarapo o jugo. El “cuido y la cura” del café o del tabaco” requería menos manos de obra.

El salario diario del trabajador común del campo (common field laborer) oscilaba entre 35 a 50 centavos, en moneda española. A algunos de los más diestros en los ingenios azucareros les pagaban entre 65 y 75 centavos. A los niños y a las mujeres les pagaban “como 25 o 30 centavos al día”. A los hombres les pagaban por día “en los campos de tabaco; pero los recogedores y sorteadores de café son empleados, no por día, sino por medida”. Se empleaban mujeres y niñas en las instalaciones de café y fábricas de tabaco. En los barrios pobres de Arecibo, le dijeron a Carroll, que a las mujeres empleadas en labores de café les daban apenas entre 12 y 18 centavos, “nunca más de 24 centavos”. Les pagaban 6 centavos por recipiente [kettle]: “Diez recipientes hacen un quintal, o cien libras, y no conseguían hacer más de medio quintal por día”. Una mujer que conoció en Yauco, “que había sido abandonada por su esposo estaba manteniendo cuatro ni؜ños”. Ella pagaba $1.25 al mes de renta y recibía 25 centavos al día recogiendo café.

Para los cañeros la jornada laboral regular corría de 7 de la mañana hasta las 3 de la tarde (8 horas); pero en los molinos el trabajo era de sol a sol (12 horas). Por lo general, apuntó Carroll, los hacendados pagaban a sus trabajadores semanalmente. Pero hubo excepciones a esta regla: “Algunas veces les pagaban en vales o riles [vales and tickets], redimibles en la tienda de los propietarios”. Era una costumbre abusiva practicada contra los jornaleros desde hacían décadas. Carroll resumió testimonios de trabajadores, como sigue:

Hubo muchas quejas de trabajadores que lo que conseguían en esas tiendas eran de calidad pobre y de precios altos. La ley requería que se les pagara en dinero, pero el empleado no tenía como hacer valer la ley. Trabajadores le mostraron al comisionado estos vales y le pidieron su intercesión. Indagando, aparentemente algunos de los que pagaban de esta manera no disponían de efectivo en todas las temporadas del año, y les daban a los empleados la alternativa de aceptarlos o dejar el trabajo.

íVaya “alternativa”! íQue cinismo! La economía de mercado capitalista está formulada en términos de la libre empresa y libre contratación. Excepto que la libertad, como se evidencia, favorece a la parte del capital por encima de la del trabajo asalariado. Al trabajador que no le gustara el salario y las condiciones laborales tenía la “libertad” de cambiar de trabajo y vérselas con otro patrono, o pasar a formar parte de la masa de desempleados. ¿Es diferente y favorable a la clase trabajadora en el presente?

Carroll describió las viviendas, la alimentación y el nivel de educación de los trabajadores comunes, urbanos y rurales. “La casa del trabajador es muy pequeña y pobre. En los distritos rurales usualmente está construida de paja de palma, hojas de caña de azúcar, u otras fibras vegetales. Se coloca sobre cuatro postes, de uno a tres pies del suelo. El piso es muy desigual y lejos de ser firme. Generalmente tiene tres habitaciones, a veces solo dos. Estos cuartos usualmente son de 7 a 8 pies por 10 pies en tama؜ño”. Observó que casi no habían muebles; una caja o dos hacían las veces de sillas, y no todos podían comprar una mesa. “Un fogón con una olla servía de estufa portátil”; lo prendían con un poco de carbón o pedacitos de madera. No disponían de camas ni almohadas, y poco para cubrirse. Algunos dormían en hamacas, otros sobre hojas de palma. En esas casuchas generalmente se apretujaban cinco personas.

Carroll visitó barrios pobres de Arecibo, por ejemplo: “a menudo las casas están hechas de cajas viejas o maderas cortas que han servido para otros propósitos. En Arecibo las casas de este tipo se colocan en hileras o agrupadas en calles bien angostas o callejones”. Le fue permitido entrar en algunas: “En una el marido y la esposa estaban sentados en el piso comiendo su almuerzo de un plato y había una pequeña niña llorando al fondo del cuarto. No había silla o mesa, solo una pequeña banquetita. Esta casa, cuyo techo estaba lleno de agujeros, le proporcionaba $2 al mes al dueño. La mujer era blanca, el hombre negro”. En Yauco, vio los barrios pobres en la colina. Allí, “no había facilidades sanitarias de ninguna clase, y el agua que usaban había que traerla de un río, distante a una milla o más”.

En cuanto a la alimentación, hizo la observación general siguiente: “Pocos de las clases laboriosas son robustos. Son bajos de estatura y delgados y decididamente anémicos. Se puede decir que comida más nutritiva es una necesidad universal”. La comida de los pobres, señaló Carroll “varía en cantidad y calidad, de acuerdo a sus medios”. Además, “un buen abastecimiento de agua potable hace falta en casi todas partes”. En Yauco el comisionado visitó la casa que describió de “un trabajador inteligente”, al tiempo que iban a comer su primer plato del día a las 5 de la tarde: la mesa estaba servida con platos pequeños de arroz y bacalao, y “dijeron estar agradecidos aún por la porción pequeña que tenían”. Carroll fue testigo de la solidaridad entre los pobres: “A los enfermos, en estos barrios pequeños, atestados y sucios, no los dejan sufrir por un poco de pan, pescado, o una sopita”.

Acerca del nivel de escolaridad y vestimenta, el comisionado hizo varias observaciones. “El trabajador de campo usualmente es analfabeta y está criando a sus hijos como lo fue con él, enteramente sin escolaridad”. Para Carroll, tres razones para esta situación deplorable eran: (1) en parte por la falta de escuelas en las zonas rurales, (2) parcialmente por la falta de vestimenta adecuada, y (3) en alguna medida por la falta de los padres y madres de apreciar la importancia de la educación. Si estuviéramos por allí por allí para testificar le añadiríamos: el régimen imperante socioeconómico de desigualdades sociales, discrímenes y exclusiones de clases, género y casta; la política deliberada del estado colonial español dedicando poca atención a la educación pública; y los obstáculos de los gobiernos de Madrid y, por ende, de la colonia para impedir la fundación de una universidad en Puerto Rico en los cuatro siglos de su dominación y opresión.

“La ropa de los pobres es la descripción más barata y es muy escasa. Los niños pequeños andan completamente desnudos”. Pocos tenían dos exiguas mudas de ropa, si es que se pudiera llamarle eso. En cuanto a zapatos, “pocos los usan”. Carroll señaló el resultado de un estudio que hizo un grupo de empresarios de Ponce, poniendo de manifiesto que de una población de alrededor de 900,000 habitantes, solo 150,000 usaban zapatos regularmente, “dejando a 700,000 como pertenecientes a la clase de los descalzos”. Hay muchas fotografías de aquella época que ilustran todo ese cuadro de explotación y miseria.

Artesanos

En 1898 las clases trabajadoras estaban compuestas por dos segmentos de asalariados: (a) el mayoritario proletariado común rural y urbano, de múltiples empleos (desde estibadores, carreteros a lavanderas), y (b) los obreros diestros o artesanos de oficios más técnicos (desde carpinteros, albañiles a sastres). El Informe Carroll captó pinceladas de esta composición obrera puertorriqueña en su vida cotidiana.

“Los artesanos tienen más escolaridad, disponen de mejor comida, y visten mejores ropas”, en ojeada panorámica del comisionado. “Como su trabajo es principalmente en las ciudades, es una necesidad para ellos estar mejor vestidos.” Carroll invitó a la docena o más gremios en que estaban asociados en San Juan a deponer en su cuartel general una noche, en el edificio de la Corte Federal. Once de ellos se presentaron, incluyendo “pintores, hojalateros, plateros, encuadernadores, tabaqueros, tipógrafos, albañiles, panaderos, zapateros y barqueros”. Atento a la composición étnica de los puertorriqueños, observó que nueve de ellos “eran de color, que parece monopolizaban los oficios al menos en la capital. Todos, excepto uno, firmaron sus nombres e indicaron su oficio en la libreta del taquígrafo”.

Carroll los miró de arriba abajo: “Estaban bien vestidos, con buena apariencia, hombres inteligentes. Cada uno habló de su oficio”. Por lo que pudo entender, “al parecer su libertad de reunión había sido restringida y no se les había permitido concertar huelgas”. Aunque sí hubo episodios de huelgas obreras, podemos decir desde acá, fueron ilegales. Hubo una queja general en cuanto a salarios y sus efectos, y sobre la explotación de menores:

La substancia de sus quejas fue que su salario anual era demasiado poco para permitirles vivir  con comodidad y educar a sus hijos. En la mayoría de los casos sus ingresos iban de $1.00 a $1.25 o $1.50 por día de diez u once horas. Se quejaron de la falta de trabajo; que a los muchachos de 15 años o menos se les permitía hacer trabajos muy duros para ellos, rompiéndoles su constitución física, y que sus oficios estaban generalmente superpoblados.

Tomando como ejemplo un salario de $1.50 por día de 10 horas laborales, eso significa un máximo de í15 centavos la hora! Además, se observaron algunas características algo diferentes entre lo que sucedía con los artesanos en la capital y en otras ciudades o pueblos. “Los trabajadores diestros en otras ciudades estaban peor. Toneleros, sastres, y otros en promedio tienen empleo por solo cuatro a seis meses al año. En Arecibo el comisionado fue informado que muchos artesanos fueron apartados de la vista porque no tenían sombreros o zapatos que ponerse”.

Entre los agobios laborales diarios, Carroll resumió: “Los carpinteros y los albañiles sufren porque hay poca construcción aun en las ciudades; los panaderos, porque hay tantos de ellos; los sastres y zapateros, porque se importa demasiada ropa y zapatos baratos; los impresores porque hay muy poca demanda de periódicos”.

Los albañiles de Arecibo, en número de 36, hicieron un llamado particular. Prepararon una circular de enero de 1899 exhortando a los que pudieran a construir casas “en los numerosos lotes vacíos en esa ciudad para darles trabajo a los albañiles y carpinteros, pero naturalmente su llamado no tuvo efecto”. Los albañiles ganaban 75 centavos al día; cuando tenían trabajo, divídanlo ustedes lectores entre una jornada de 10 horas, o que tal 11.

A la hora de investigar y analizar los orígenes del movimiento obrero de Puerto Rico, cuando se formó por ejemplo la agrupación de Ensayo Obrero a finales de 1896 y desplegó en 1897, y los sindicatos federados de trabajadores (FRT y FLT) y el primer partido obrero socialista en 1899, hay que tener muy en cuenta este retrato de condiciones laborales. En ese contexto histórico, con ese punto de partida de limitaciones y dificultades casi indescriptibles, emprendieron los primeros pasos de organización más sistemática.

Conclusión

En el apartado “Condition of the Laboring Classes” que tomamos por base y del que traducimos para estos apuntes, Henry K. Carrol llegó a una conclusión que, considerando quien la hizo y los objetivos de su comisión, a su modo mejor no lo pudo exponer. Merece citarse en toda su extensión:

Es evidente que la condición de las clases trabajadoras no puede ser mejorada grandemente a menos que la agricultura sea próspera y se desarrollen industrias menores. Esto significa prácticamente una revolución en los métodos de cultivo y mercadeo de los productos, y no puede ser logrado sin un influjo de capital nuevo.Cómo se ha de atraer es uno de los problemas para esos interesados en le regeneración de Puerto Rico. Es manifiesto que el gran objetivo que ha de tenerse es elevar a las clases trabajadoras a un nivel más superior de inteligencia, de eficiencia como obreros, de poder e influencia como ciudadanos, y de comodidad y disfrute como criaturas sociales.Denles trabajo remunerativo, y todo el resto es posible. Entonces ellos, como ha sido dicho bajo otro apartado, querrán mejores viviendas, mejores muebles, mejor comida y vestido, y esto, a su vez, proporcionará más empleo a los albañiles y carpinteros y a los productores de alimentos y a los diversos talleres. La gran rueda movería a todas las ruedas menores. Los trabajadores son buenos consumidores cuando su labor es pagada suficientemente, y no puede haber prosperidad real en que ellos no tengan su parte.1

Algunos de los planteamientos de Carroll apuntan al mínimo de calidad de vida (para emplear una expresión común de nuestro tiempo) que deberían tener todos los seres humanos, y las clases trabajadoras en particular. Las cosas se agravaron con el huracán San Ciriaco, categoría 4 con vientos hasta de 150 millas por hora, del 7 de agosto de 1899. A su paso causó la muerte de alrededor de 3,400 personas; 250,000 quedaron sin casa y comida; los daños materiales se estimaron en $35 millones de dólares, una fortuna en aquella época. Pero los huracanes y otros desastres naturales no son la causa de las calamidades sociales; son factores agravantes. En el caso de Puerto Rico y la región del Caribe, incluso del este de Estados Unidos siguen y seguirán estando presentes.

Ciertamente, el gobierno de Estados Unidos tuvo que desembolsar muchos fondos de reconstrucción. En las siguientes tres décadas hubo inversiones en infraestructura económica y tecnológica. Aumentaron el número de escuelas y se fundó la Universidad de Puerto Rico. Fuentes de soda hicieron su aparición y se introdujeron nuevas modas. Se construyeron más carreteras y hubo mejorías en salud. Todo ello se desarrolló en un marco de americanización (incluyendo la pretensión de sustituir el español con el inglés). Segmentos de la población, indudablemente, se beneficiaron con los cambios comparado con su situación anterior. Pero la gran rueda del progreso que visualizó el Comisionado Especial, en definitiva, no giró principalmente a favor de los intereses de Puerto Rico como nación, ni muchos menos de las clases trabajadoras.

1“Condition of the Laboring Classes”, pp. 48-52 en Henry K. Carroll, Special Commissioner to Porto Rico, Report on the Industrial and Commercial Condition of Porto Rico. Washington: Government Printing Office, 1899. Reimpresión facsímil; Fundación Puertorriqueña de las Humanidades, Academia Puertorriqueña de la Historia, Oficina del Historiador de Puerto Rico, National Foundation for the Humanities, 2005.

No fue “The economy, stupid”, fue el aborto

 

CLARIDAD

¿Recuerdan “The economy, stupid”? Era el letrero que en 1992 los ayudantes de Bill Clinton, entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, colocaron en la pared de su oficina de campaña para que nadie olvidara que ese tema tenía que estar en todos los mensajes. En ese año la economía estadounidense enfrentaba otra de sus recesiones periódicas y el efecto en la gente se sentía todos los días. El incumbente y candidato a la reelección, George Bush (padre), estaba seguro de que su reciente “triunfo” en la primera guerra en el Golfo Pérsico lo catapultaría hacia un segundo término. Sin embargo, la realidad socioeconómica prevaleció sobre la euforia militar y el joven Clinton se impuso sobre el viejo y experimentado Bush.

En las recientes elecciones de medio término, celebradas el pasado 8 de noviembre, los Republicanos también pensaban que el actual estado de la economía, junto a los dislates y la pobre imagen del viejo Joe Biden, les daría un triunfo grande. Tanto ellos como casi toda la prensa hablaban con seguridad de la “ola roja” que se manifestaría en la mayoría de los estados, permitiéndoles un control cómodo de las dos cámaras del Congreso y de las principales posiciones estatales. En los últimos días de campaña, hasta el propio Partido Demócrata parecía resignado a perder en grande. Se consideraba, además, que esos factores facilitarían la consolidación de Donald Trump como líder absoluto del republicanismo y seguro candidato presidencial en 2024, a pesar de su extremismo.

Como en 1992, la economía estadounidense está en crisis, aunque en esta ocasión es la inflación lo que la aqueja. La gente está empleada, pero el frecuente aumento en los precios carcome sus ingresos. Previo a las elecciones economistas de todas las tendencias proyectaban que una contracción económica parecía inevitable. Ante ese cuadro tan problemático, se pasó por alto o no se le dio el peso adecuado a otro factor que estaba llenando de preocupación a la mayoría de las mujeres estadounidenses y a un sector, también mayoritario, de los jóvenes: el ataque a los derechos de la mujer.

El 24 de junio, el Tribunal Supremo de Estados Unidos, gracias al voto de los dos jueces nombrados durante la presidencia de Trump, revocó jurisprudencia que estuvo vigente por casi medio siglo, desde el caso Rose v. Wade decidido en 1973. Como sabemos, aquella fue la opinión que reconoció el derecho de la mujer a terminar un embarazo, fijando a la vez, con mucha prudencia a mi juicio, el tiempo en que se puede ejecutar ese derecho. Más que por legalizar el aborto, la enorme importancia de la jurisprudencia se ubicaba en el razonamiento que utilizó el tribunal. Según la corte, el derecho a terminar con un embarazo se deriva de algo mucho más importante: el derecho a la intimidad. En Roe v Wade el tribunal reconoció que la autoridad de las mujeres para decidir sobre su propio cuerpo se desprende de ese derecho que es de rango constitucional, aunque no está de forma explícita en la carta magna.

Para entender la importancia de esa opinión debemos ubicarnos en 1973 cuando en casi todo el mundo, no solo estaba criminalizado el aborto, obligando a la mujer a cargar con un embarazo indeseado o a recurrir a la peligrosa clandestinidad, sino que la marginación y el discrimen se cebaba sobre todo el sector femenino de la sociedad. A partir de entonces comenzó un proceso lento y trabajoso en el que la mujer ha ido ganando derechos, con avances y retrocesos tanto en la legislación como en la realidad social. Desde entonces, Roe v Wade se convirtió en un símbolo del feminismo y aquella victoria fue poco a poco extendiéndose por otros continentes.

Si aquel caso fue un símbolo, su revocación fue un golpe demasiado grande, más aún cuando los jueces reaccionarios que constituyen la actual mayoría del tribunal señalaron de forma explícita que ese era tan solo un primer paso. Ahora mismo es muy real y probable que en Estados Unidos vaya poco a poco derrumbándose todo el entramado legal que ha permitido avances en los derechos humanos, particularmente los de la mujer, las minorías raciales y la comunidad LGBT.

La decisión del Supremo se anunció a menos de cinco meses de la cita electoral y, según los datos que ya se conocen, la preocupación que generó fuer el factor que movilizó a un sector considerable de la población femenina y juvenil a las urnas para tratar de detener la ola ultraderechista que recorre a Estados Unidos desde 2016. Según un reportaje de The New York Times, las encuestas a boca de urna confirmaron que la preocupación por los derechos humanos y de la mujer fue el factor determinante para una porción significativa de la masa electoral.

Hay otros datos muy reveladores sobre esa tendencia. En Kentucky, simultáneo con la elección de congresistas, el 52% rechazó un intento para prohibir constitucionalmente el derecho al aborto. Lo mismo ocurrió en Montana, también por un 52%. En otros lugares hubo expresiones similares, inclusive con mayorías más amplias, pero lo ocurrido en esos dos estados resulta relevante porque se trata de baluartes del conservadurismo y, en el caso de Kentucky, el lugar de donde proviene el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, quien ya había anunciado legislación para una prohibición general del aborto.

En definitiva, resulta muy positivo que en Estados Unidos se le pusiera freno al avance de la ultraderecha, aún cuando se está muy lejos de haberla vencido. Para los puertorriqueños que, además de ser su colonia tenemos a más de la mitad de nuestro pueblo residiendo allá, el resultado electoral era importante. También para el resto del mundo que miraba con aprehensión lo que decían las encuestas y repetían los comentaristas.

La ola que Lula inició en Brasil derrotando al fascista Bolsonaro, no se detuvo en Estados Unidos gracias a la juventud de ese país y, sobre todo, a las mujeres.

Mirada al País: La institucionalidad en bancarrota

 

 

Especial para CLARIDAD

En días recientes salió a relucir una información que divulga la fiscal Bethzaida Quiñones mediante la cual esta alego que Olga Castellón, quien se desempeñaba como jefa de los Fiscales bajo la tutela de la entonces secretaria del Departamento de Justicia, Lcda. Wanda Vázquez Garced, le había ordenado paralizar la investigación que aquella llevaba a cabo en torno al asesinato de un joven que respondía al nombre de Kevin. Fret.  Fret se desenvolvía en el ambiente del género musical del trap y, además, era muy conocido en la comunidad LQBTTQI+. Dicho asesinato ocurrió en el sector de Villa Palmeras en Santurce en el mes de enero de 2019, cuando este transitaba en una motora por el lugar.  Además de la fama de la que gozaba Fret en determinados círculos, el caso tomó una gran relevancia por cuanto, se supo, posteriormente, que Fret estaba extorsionando al cantante del género de regaetton Ozuna, por este haber participado, alegadamente, en unos vídeos de alto contenido sexual, los cuales amenazó con divulgar a no ser que se le entregara una suma considerable de dinero, suma que se dice Ozuna ya estaba satisfaciendo. Los hechos de extorsión se tornaron particularmente relevantes luego del asesinato y, lógicamente, se consideraban una motivación para darle muerte al trapero.

La fiscal Quiñones se dio a la tarea de comenzar la investigación que condujera al esclarecimiento de una muerte que, aparentaba ser, por encargo. Para sorpresa de muchos, más de dos años más tarde de dicho asesinato, salen a relucir las denuncias de la fiscal Quiñones que sacudieron los cimientos del Departamento de Justicia, una agencia desprestigiada a lo largo de los años y ya venida a menos, en gran medida por la indolencia en casos de alto perfil, su inacción en procesar casos de corrupción, por su falta de profesionalismo en el manejo de los casos y por la politiquería que parecería orientar su trayectoria. Una vez surgen las denuncias de la fiscal Quiñones, el país comenzó a atar cabos, resaltándose el hecho de que la orden de paralización ocurrió mientras la exgobernadora, Wanda Vázquez Garced, fungía como secretaria del Departamento. El cuestionado historial de Vázquez Garced como secretaria de la agencia, así como cuando fue gobernadora, provocó muchas teorías, ninguna de las cuales apuntaba a su ignorancia de los hechos. Para colmo de males, en una entrevista televisiva, el secretario del Departamento de Justicia, Domingo Emanuelli, exoneró a la Lcda. Vázquez Garced inhabilitando, de inmediato, a su agencia de llevar a cabo investigación alguna sobre el particular. Pocos días después refirió el asunto para ante la Oficina del Panel del Fiscal Especial Independiente, otro organismo que ha sido objeto de serias críticas en su desempeño y hasta de reclamos de cierre.

Otro dato en relevante para la alegada orden de paralización resultó ser el vínculo de Ozuna con figuras de alto relieve en el gobierno del entonces gobernador, Ricardo Rosello, revelándose una serie de fotografías, en las que aquel participaba de una actividad privada en la Fortaleza.

Como parte de sus denuncias, la fiscal Quiñones adujo, además, que la investigación sobre la muerte del Lcdo. Carlos Cotto Cartagena, quien cayó de un edificio en el sector de Miramar en Santurce allá para el mes de septiembre de 2018, también había sido detenida. Estos hechos, resultaron particularmente notorios, ya que se decía que el Lcdo. Cotto Cartagena habría de declarar como testigo de defensa en el juicio por asesinato que se seguía contra Aurea Vázquez Rijos, por la muerte de su entonces esposo, Adam Anhang, acaecida en el Viejo San Juan en el año 2005. La Sra. Vázquez alegó, en todo momento, que el Lcdo. Cotto Cartagena había sido asesinado, lo que levantó un mar de especulaciones, que continúan al día de hoy.

Estas denuncias se suscitan en el momento en que el País, está decididamente decepcionado con las ejecutorias del Departamento de Justicia, máxime cuando el Departamento de Justicia federal y su brazo investigativo, el Buró Federal de Investigaciones, se ha dado a la tarea de investigar, arrestar y procesar a decenas de funcionarios públicos por delitos de corrupción. Mientras observamos el desfile de exlegisladores que organizaron vulgares esquemas de “kick backs”, alcaldes y exalcaldes rojos y azules, que se dedicaron a enriquecerse en complicidad con empresas privadas a quienes beneficiaron con contratos, siendo procesados por la fiscalía federal, el Departamento de Justicia arrastra los pies, mira para el lado y se hunde en el mar de la mediocridad y la desidia.

En estos últimos dos años, nada ha cambiado, ello a pesar de las reiteradas promesas y representaciones que ha hecho al país el actual secretario, Domingo Emanuelli. Están frescas en nuestra memoria sus advertencias de que encaminaría procesos penales contra aquellos que ocupan ilegalmente el área de Bahía de Jobos en Salinas, donde se ha llevado a cabo uno de los mayores crímenes ambientales en el país.  Al denunciarse estos hechos sin precedente, se denunció no sólo la destrucción del mangle que allí habita sino el otorgamiento de permisos ilegales y/o fraudulentos por agencias gubernamentales, lo que permitió la ocupación, invasión y la construcción ilegal de estructuras en el lugar.   Al día de hoy el Departamento de Justicia se ha cruzado de brazos, contribuyendo a la impunidad de hechos flagrantemente ilegales y al desprestigio de una institución que presume de formar parte de un “país de ley y orden”.

Para añadir insulto a la injuria, han proliferado las violaciones a los derechos civiles de ciudadanos y ciudadanas puertorriqueñas de parte de la policía de Puerto Rico, durante las cuales se violenta, abiertamente, el derecho a la expresión y a la protesta, siendo sometidos los(as) manifestantes a ataques y arrestos, a todas luces, ilegales. En casos muchos más trágicos, varios jóvenes han perdido sus vidas tras la persecución de la policía que la emprende a balazos contra ellos, inmisericordemente y en franco menosprecio del derecho a la vida que están llamados a proteger. El caso particular de Javier Cordero Nevárez ha sido motivo de enorme preocupación. Este joven, de solo 16 años, murió luego de recibir cerca de 15 balazos a manos de agentes de la Uniformada que intentaban intervenir porque conducía una guagua supuestamente hurtada. El joven estaba desarmado. En el área se recuperaron 60 casquillos de armas de fuego, todos pertenecientes a armas que portaba la Policía de Puerto Rico. Transcurridos varios meses de una muerte sumamente sospechosa, con todos los visos de configurar un asesinato llevando a cabo por la policía, el Departamento de Justicia, responsable de procesar los delitos, se mantiene sordo y mudo, abonando al clima de desconfianza que el pueblo confiesa tener en una institucionalidad que enfrenta hoy su mayor bancarrota moral.

 La autora Presidenta  Movimiento Unión Soberanista (MUS)