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El PC 310 permite la violación de leyes y reglamentos a los desarrolladores

En otra medida que atenta contra el derecho de los ciudadanos, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto PC 310, que impone que para presentar una acción judicial por violaciones en obras de construcción haya que probar daño inminente de parte de los desarrolladores, reveló la delegación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

La representante Adriana Gutiérrez Colón contrastó que, en la actualidad, la ley permite que cualquier persona o comunidad afectada pueda acudir al tribunal cuando se violan leyes o reglamentos relacionados con permisos en obras de construcción. Con esta nueva medida, se transgrede esa función preventiva del estatuto, permitiendo que obras ilegales continúen a sus anchas violando la ley mientras deliberadamente obligan y retrasan la fiscalización ciudadana de las comunidades, forzándolas a demostrar un daño específico.

Agregó que, al igual que el PS 63 del Senado, también aprobado durante la noche del jueves, para limitar el derecho constitucional de acceso a la información pública, el proyecto 310 obstruye la capacidad del pueblo para fiscalizar proyectos que podrían poner en riesgo su salud, su comunidad, su seguridad o el ambiente. La medida es de la autoría del representante Jorge Georgie Navarro.

“Hasta ahora, los tribunales han interpretado que no es necesario probar daño, sino simplemente demostrar la violación, y este proyecto revierte esa interpretación en beneficio de quienes incumplen coartando los derechos de las comunidades, como por ejemplo en Adjuntas, Guaynabo y Trujillo Alto, por las operaciones ilegales de varias canteras que atentan contra la salud de las personas y el medio ambiente, apuntó la representante, quien es abogada.

Nelie Lebrón Robles, también legisladora del PIP, censuró la medida: “Las comunidades que históricamente han actuado conforme al estatuto vigente para proteger playas, ríos, áreas residenciales, terrenos públicos y cualquier espacio de alto valor ecológico, histórico o, incluso, con sentido de pertenencia comunitaria, de convertirse en ley este proyecto, quedarán casi sin herramientas para velar por su entorno como resultado de la visión de los gobiernos bipartidistas que siempre dan la espalda al pueblo para alinearse con los poderosos” .

Gutiérrez Colón exhortó a los grupos defensores del medio ambiente y a las comunidades a oponerse a la medida en el Senado.

La Libertad de expresión en la cuerda floja 

 

 

 

La libertad de expresión no es solo una garantía constitucional; es un principio ético, un mecanismo de transformación social y una trinchera de resistencia. En tiempos de autoritarismo disfrazado, campañas de desinformación y censura encubierta, este derecho adquiere una dimensión más profunda y urgente: se convierte en el termómetro de la salud democrática de una nación.

Este ensayo se adentra en la raíz filosófica, histórica y política de la libertad de expresión, destacando por qué su defensa no puede ser parcial ni circunstancial, especialmente en contextos donde las voces vulnerables —minorías, oposición y prensa independiente— enfrentan ataques sistemáticos. Históricamente, los regímenes represivos han eliminado o distorsionado la libertad de expresión para perpetuarse. Cuando el Estado teme, silencia.

En Puerto Rico y Estados Unidos, este derecho tiene reconocimiento constitucional. La Primera Enmienda de EE.UU. y el Artículo II, Sección 4 de la Constitución puertorriqueña son garantías vitales. Sin embargo, la garantía legal no siempre se traduce en plena libertad real. El derecho existe, pero también lo hacen la intimidación, la estigmatización y la autocensura.

Un derecho que no se defiende es un derecho inexistente. La defensa de la libertad de expresión no nace en los palacios legislativos, sino en las calles, los medios y las comunidades. Han sido periodistas, artistas, académicos, activistas y ciudadanos comunes quienes han pagado el precio de hablar. Y es que el poder, cuando no quiere ser interpelado, tiende al silencio ajeno.

A lo largo de distintos gobiernos, especialmente cuando el Partido Nuevo Progresista ha gozado de mayoría legislativa, se han aprobado medidas que han puesto en entredicho este derecho. Desde proyectos como el de delitos electrónicos que criminalizaban opiniones en redes sociales, hasta ordenanzas municipales que prohíben el pasquinar político, el patrón es claro: restringir para controlar.

No se trata sólo de leyes. La represión en protestas, el uso excesivo de fuerza contra periodistas y manifestantes, la exclusión de las minorías legislativas en debates vitales, y la aprobación acelerada de leyes sin vistas públicas son formas sofisticadas de censura política. Callar sin prohibir. Silenciar sin confesar.

Pero ahí ha estado la ciudadanía. Activistas, estudiantes, periodistas del Centro de Periodismo Investigativo y organizaciones como Kilómetro 0 han documentado violaciones, denunciado ante foros internacionales y enfrentado amenazas por ejercer lo que no debe ser un acto heroico: expresarse. También han estado los tribunales, como en el caso Rivera Turner v. Municipio de Barceloneta, recordándonos que ningún reglamento puede estar por encima de la Constitución.

La libertad de expresión no es un lujo que se permite a quienes están de acuerdo con el poder. Es el derecho fundamental de toda democracia plural. Y su defensa requiere vigilancia constante, especialmente cuando los gobiernos legislan desde la comodidad de una mayoría que no escucha. El público tiene derecho a la información porque saber no es un privilegio.

Los muros legales no pueden contener lo que el pueblo decide decir. Porque cada vez que se censura una pancarta, un artículo o una consigna, se enciende una chispa más en esa llama de dignidad que nunca deja de arder

La libertad de expresión tampoco es un privilegio de quienes tienen micrófonos, sino un derecho que pertenece a todos. Es la herramienta para decir lo incómodo, lo urgente, lo esperanzador. Defenderla es también defender la democracia, la dignidad humana y la posibilidad del cambio.

La historia ha demostrado que cuando se apaga la palabra, se enciende la represión. Pero también ha mostrado que la palabra no muere: se transforma en canción, en mural, en poema, en grito, en consigna, en memoria. Y mientras haya alguien dispuesto a hablar, la libertad de expresión seguirá viva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Participación del MINH en la Ministerial de MNOAL

 

 

 

Especial para CLARIDAD

En los días del 13 al 16 de octubre de 2025 se realizó en Uganda la Reunión Ministerial de Medio Término del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), en la que tuve la responsabilidad de representar al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH). En este escrito queremos explicar brevemente porqué mi participación representando al MINH en la Reunión Ministerial es una aportación para la lucha de independencia de nuestro pueblo.

Porqué en Uganda se pueden preguntar, y la razón es que en la XIX Cumbre de los Países No Alineados, que se llevó a cabo en enero de 2024 en Kampala (capital de Uganda), Uganda pasó a ser el país que preside al MNOAL, entre esta Cumbre y la siguiente – la XX Cumbre – que se realizará en Uzbekistán en el 2027.

La participación del MINH en MNOAL

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) se funda en 1961 en Belgrado (capital en ese momento de Yugoslavia – que fue arrasada por el imperialismo, dejando de existir). Se enmarcó su fundación en los Principios de Bandung, adoptados en la Cumbre Afro-Asiática de Bandung, Indonesia en 1955.

Los Principios de Bandung son un conjunto de diez principios en los que se expresa la posición de un grupo de países que buscaban establecer un marco de cooperación internacional diferente al que establecían las potencias capitalistas por un lado y el campo socialista por el otro. Se basaban en el respeto mutuo, el respeto de la soberanía de los pueblos y la autodeterminación; establecen la necesidad de cumplir con los siguientes asuntos: respetar los derechos humanos fundamentales y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, la no interferencia en asuntos internos, el respeto a la soberanía y la integridad territorial, la igualdad entre naciones, la no agresión, la solución pacífica de controversias y la cooperación entre los pueblos.

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano forma parte del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) como una organización que participa en calidad de Miembro Observador a partir de la segunda Cumbre de MNOAL, realizada en El Cairo, Egipto. Esto es así porque somos una organización de 66 años (el MPI, el PSP y NMI forman parte de nuestros antecesores históricos) y a partir de la 2da Cumbre que se realizó en el Cairo se permitió que el Movimiento Pro Independencia (MPI) participara en calidad de Observadora.

La Reunión Ministerial

Entre Cumbre y Cumbre, que se realizan cada tres años, se realiza una Reunión Ministerial en la que participan los Cancilleres de los países miembros y de los países observadores, en adición de las delegaciones de organizaciones observadoras. Es una reunión de medio término de los Ministros de Relaciones Exteriores que se celebra dieciocho (18) meses después de la Cumbre. Es la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación, para revisar el progreso en la implementación de las decisiones de la Cumbre. El Buró de Coordinación del MNOAL es un cuerpo integrado por los Representantes Permanentes en Nueva York de los países miembros y constituye el brazo técnico de coordinación del Movimiento, que se ocupa regularmente de los asuntos del MNOAL.

Fuimos convocados desde la Misión en Naciones Unidas de la República de Uganda, ya que es el país que preside al MNOAL desde la XIX Cumbre que se realizó en Kampala en enero del 2024.

Previo a la reunión el MINH envió al presidente de Uganda, H.E. Gen Yoweri Kaguta Museveni – en calidad de Presidente Pro Témpore del Movimiento – una carta en la que se le mencionó la importancia que siempre ha tenido para el MNOAL la lucha contra el colonialismo, y se recordó el apoyo que siempre le han brindado al pueblo de Puerto Rico en su lucha contra el dominio colonial al que nos somete Estados Unidos. Para el MNOAL la lucha contra el colonialismo constituye uno de sus estandartes de lucha. Le hicimos saber que enfrentamos un incremento en la presencia militar de las fuerzas armadas estadounidenses y el uso de nuestras playas para prácticas de desembarco marino, como parte del despliegue en el Caribe de sus fuerzas militares, lo que representa una amenaza a otros pueblos y un obstáculo mayor para que podamos alcanzar la descolonización e independencia nacional.

El lunes 13 y el martes 14  de octubre se reunieron los Altos Oficiales de las Misiones de los países miembros representados en la ONU (que constituyen el Buró de Coordinación). Continuaron el proceso de consensual el documento final y la Declaración sobre Palestina que fueron aprobados. Nosotros participamos en la reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores que se reunieron el miércoles 15 y el jueves 16 de octubre de 2025.

El miércoles 15 de octubre le hicimos llegar un Comunicado de Prensa a los representantes de la prensa, de Uganda e internacionales, explicando la participación del MINH y expresando una explicación breve sobre la situación de Puerto Rico. Suponemos que por este medio la condición colonial de Puerto Rico se dio a conocer a miles de lectores de dichos medios.

A cada uno de las delegaciones presente en la Reunión Ministerial se le entregó un folleto que incluyó una explicación breve sobre la situación de Puerto Rico y una copia de la carta enviada al presidente de Uganda. Con el mismo se cumple el propósito de convertirlo en material de estudio de los funcionarios de las cancillerías de los países miembros de MNOAL.

El 16 de octubre, último día de la Reunión Ministerial, presentamos nuestra ponencia hablando a nombre del MINH. Durante cuatro minutos los representantes de las cancillerías de139 países pudieron escuchar nuestra denuncia sobre la condición colonial de Puerto Rico y el incremento en la presencia militar de EEUU. Escucharon una voz que les recordó la condición colonial de nuestra Patria y en la que también se escuchó nuestro mensaje de solidaridad con el Pueblo Palestino. Nuestra ponencia forma parte de las ponencias de todas las delegaciones que serán publicadas por el MNOAL, lo que permitirá que nuestro mensaje llegue más allá de las puertas del edificio dónde se realizó la reunión.

En la Reunión Ministerial se aprobó un documento final que incluyó una sección específicamente para hablar sobre el derecho a la libre determinación de los pueblos. En la misma se incluyeron varias referencias a la condición colonial de Puerto Rico y nuestro derecho a la libre determinación e independencia.

La inclusión de las menciones sobre Puerto Rico ha de ampliar el alcance y divulgación de la denuncia sobre la condición colonial de nuestra Patria. Tengamos presente que los documentos que se aprueban en este evento son documentos que forman parte del material de trabajo de todas las cancillerías del Mundo y grupos y organizaciones cuyo trabajo es el área internacional. Eso incluye a todos los países que son parte de la ONU y muchas otras organizaciones.

Algunos de las expresiones que se hacen en Documento  Final sobre Puerto Rico son las siguientes:

“El Movimiento reafirmó el derecho del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia, con fundamento en la resolución 1514(XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960, y expresó su firme apoyo a las resoluciones sobre Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, e instó a su inmediata aplicación”.

Se exhortó “al Gobierno de los Estados Unidos a que asuma su responsabilidad de agilizar un proceso que permita al pueblo puertorriqueño ejercer plenamente su derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia”.

“Expresaron su preocupación por la actual subordinación política del pueblo puertorriqueño, que impide su toma de decisiones soberana respecto de sus graves problemas económicos y sociales, incluyendo la actual crisis fiscal, la insolvencia del gobierno de Puerto Rico y la necesidad de reestructurar la deuda pública”,

“El Movimiento tomó nota con satisfacción de la conmutación en 2017 de las penas del preso político puertorriqueño Oscar López Rivera, quien cumplió más de treinta y cinco años de prisión por motivos relacionados con su lucha por la independencia de Puerto Rico”.

Tomaron nota “con preocupación de la crisis institucional del gobierno colonial de Puerto Rico, que la potencia administradora está utilizando como excusa para retener la ayuda económica esencial para la recuperación y reconstrucción de la devastación causada por el huracán.”

“Expresaron su preocupación por la legislación aprobada en el Congreso de los Estados Unidos para imponer una junta de control fiscal al gobierno de Puerto Rico, lo cual infringirá de facto la limitada potestad del gobierno de Puerto Rico sobre su presupuesto y asuntos fiscales y de otra índole”;

“Instan al gobierno de los Estados Unidos a devolver al pueblo puertorriqueño, que constituye una nación latinoamericana y caribeña, los terrenos e instalaciones ocupados en la isla de Vieques y en la Estación Naval de Roosevelt Roads”;

Expresan su intención de “Trabajar activamente para que la Asamblea General de la ONU examine la cuestión de Puerto Rico en todos sus aspectos”;

Para terminar, debemos recordar que el Movimiento de Países No Alineados es la segunda organización internacional más grande del planeta, después de la ONU, en la que participan más del 70 % de los países. Y, por lo tanto, nuestra presencia en Kampala – como se ha hecho en el pasado por otros compañeros y compañeras que nos han representado en las Cumbres y Reuniones Ministeriales del MNOAL – representa un esfuerzo para mantener presente en el plano internacional la lucha de nuestro pueblo por su independencia. Les estamos recordando que no habrá descolonización sin que Puerto Rico sea libre.

Les decimos que contamos con su apoyo y que, más temprano que tarde, Puerto Rico Será Libre. Seremos Libres.

El autor es Secretario de Organización del MINH.

 

 

Humillar no es un derecho

 

 

Especial para En Rojo

Seguro le ha pasado: entra a una oficina médica, saluda y nadie le responde. O, quizá, va manejando por una vía respetando el límite de velocidad permitido y alguien detrás de usted le toca la bocina porque tiene prisa. Tal vez, está tranquila, hace una pregunta inocente, camina por el centro comercial o espera su turno en una tienda y aparece la primera del día: una grosería, una mala cara, un gesto de desprecio… Hay gente que, sencillamente, parece haber nacido para amargarnos el día.

Estas groserías, que nos tienen hartos, se siguen repitiendo continuamente sin que nadie haga nada para evitarlas. No sé si soy yo, si es LUMA, si es la carencia de necesidades básicas, el gobierno actual, las preocupaciones médicas o económicas…, pero he sentido un aumento de ellas en Puerto Rico en las últimas semanas. Escucho a alguien cerca que formula una pregunta y la otra persona responde con ironías; estoy en una sala de emergencias y el médico de turno regaña al paciente, que no puede con su vida, porque se pudo tratar en la casa. ¿De cuándo a acá hemos normalizado el ninguneo y el maltrato como norma de convivencia? ¿Cuándo echamos a la basura el respeto y adoptamos esa actitud de prepotencia hacia los demás? No sé cuándo ha sido, pero no estoy dispuesta a soportarlo como norma natural.

Como persona que busca siempre las razones detrás de una acción, muchas veces intento pensar que el otro ha tenido un mal día o que, quizá, fue educado de manera diferente a mí. Incluso, sé que hay estudios psicológicos que aseguran que las personas groseras pudieron haber tenido una infancia tormentosa, haber vivido situaciones traumáticas en su vida o alojar miedo por situaciones previas, pero ¿por qué tengo que justificar sus actos? ¿Será justo que sigamos tolerando las faltas de respeto de los demás?

Si las malacrianzas ocurren a diario en la esfera personal, imagine la magnitud que alcanzan a nivel gubernamental o en los servicios públicos cuando hay relaciones de poder. El grosero intimida al que sabe que tiene una relación que ellos entienden de “superioridad”. Por eso, vas a una oficina de gobierno y sobrevives humillaciones de todos los calibres o escuchas una conferencia de prensa y eres testigo de cómo un funcionario o una gobernante denigra a un periodista por una pregunta que tiene todo el derecho de hacer. El maltrato, cuando viene desde arriba, es aún peor, porque se normaliza y se legitima. Cuando el gobernante es quien escupe arrogancia y superioridad, su ejemplo salpica a todos los de su gabinete. La prepotencia se convierte en política pública, y el irrespeto, en cultura.

El grosero en la política tiene una razón de ser y es minimizar a quienes lo fiscalizan como estrategia política. Es abusar del poder inmerecido y aprovecharse de él de la forma más denigrante, pero con diferentes resultados. Para sus partidarios, por supuesto, es ver a un líder seductor e independiente que se atreve a alzar la voz a los detractores y menospreciar a todo a aquel que le lleve la contraria. Dicho de otro modo, su burla y mofa seduce, exclusivamente, a quienes están “cortados con la misma tijera”, pero a los que humilla no hay forma de ganarse su respeto.

Cada vez que una persona piense que el maltrato es un derecho, intente seguir su camino. Si el que maltrata es el gobierno, con más razón. El poder no da derecho a la humillación. Ningún puesto electivo convierte la mofa o la arrogancia en virtud, especialmente, si la razón por la que está en el poder se la debe a los votantes en un sistema democrático. El respeto no es un favor. Es la base mínima de cualquier sociedad que aspire a llamarse civilizada. La dignidad no admite excepciones, ni para el ciudadano común ni para quienes juraron servirnos gracias al (o por culpa del) voto de los ciudadanos.

A pesar de eso, abundan quienes actúan como si estuvieran por encima de ese principio. Es como si el mundo les debiera algo y descargaran sus frustraciones sobre cualquier otro.

El problema es que hemos olvidado algo básico: los seres humanos somos gregarios. Necesitamos de los demás. El mundo está perdido si aún hay tantos que ignoran ese principio elemental de nuestra naturaleza. Tratar bien a otros debería ser la norma, no la excepción. Dependemos de los otros para todo, desde las cosas más elementales hasta las más profundas. Sin embargo, actuamos como si la vida fuera una competencia por ver quién puede tratar peor a quién. Ser amables debería ser la norma en un país que ha sobrevivido tanto. Debería ser nuestro mínimo común denominador.

Hace un tiempo leí un artículo sobre personas que estuvieron al borde de la muerte y aseguraron haber visto el famoso túnel. Los investigadores les preguntaron qué habían experimentado durante esos minutos en que estuvieron clínicamente muertas. Todas coincidieron en lo mismo: vieron, como en una película, cómo habían hecho sentir a los demás. Ninguna mencionó sus logros, su dinero ni sus títulos. Solo eso: vieron cómo trataron a la gente. Si este estudio es cierto, ¿estaría usted orgulloso de su paso por la Tierra? ¿Seguiría comportándose igual?

Quizá nunca sepamos a ciencia cierta a qué venimos a este mundo, pero de algo sí estoy convencida: no venimos a mentarle la madre a nadie; tampoco a dejarnos humillar. La próxima vez que sienta deseos de faltarles el respeto a otros mejor quédese callado o no salga de su casa. Aprenda que no somos superiores a nadie. Si es la gobernadora del país o el presidente de una nación o, quizá, la persona del servicio al cliente en una agencia gubernamental, entiéndalo doble. El poder no lo hace más grande. Amplifica lo que ya es, que es distinto. Viva de manera que, cuando llegue la proyección final de su vida, sienta orgullo de sus acciones y no vergüenza de sus actos.

 

 

 

Intempestiva con espectáculo y box

 

  1. En 1909, y en el mes de noviembre, un periódico publica un cuento de Jack London titulado A piece of steak. La trama gira en torno a un boxeador de pasada gloria llamado Tom King y su última pelea contra Sandel. Esta es una pelea en el que la juventud de Sandel se enfrenta como ventaja contra la esperanza en la experiencia de King. Para esta pelea King cena el último pan con salsa que queda en la casa, y envía a mujer e hijos a la cama con el estómago vacío, y la promesa de regreso con la victoria y la bolsa.
  2. Luego de una posposición, conferencias de prensa, y un guión con el cariz de una telenovela, Michael Gerard Tyson se enfrenta a Jake Paul en una pelea de exhibición a ocho asaltos, de una duración de dos minutos cada uno, para un total de 16 minutos de combate. Mike Tyson, discípulo privilegiado de la escuela de Cus D’Amato promete una humillante victoria sobre Jake Paul, un prankster youtuber con fantasías de box que ejercita sus victorias sobre peleadores que una vez fueron huéspedes en la Casa de la Gloria.

No tengo Netflix, pero de haber querido verla, lo habría logrado por otros medios. No quise verla, por más que tuve la sincera esperanza de que Tyson iba a poner en su lugar a Jake Paul. En Mike Tyson muchos vimos el boxeador que detendría a Jake Paul de una manera certera, y que con esta victoria, un pequeño honor quedaría restituído en medio de la gran mancha que deslumbra al box. Tyson sería el «¡No pasarán!» Rojo ante el avance franquista en la Guerra Civil Española. Pero no fue así.

  1. En el cuento de Jack London, la pelea entre King y Sandel representa el eterno dilema del box, la juventud vs. la experiencia, en uno más presente que en el otro. Tom King representa al boxeador que los promotores lanzan como carne ante el avance leonino del prospecto joven y promisorio. Sandel es la juventud carente de la versátil experiencia, pero salvaje y elástica en sus movimientos. Le falta la maña que sólo se adquiere en el trajín del combate que sólo se adquiere en la experiencia del dolor en estricto singular, en primera persona. Porque el boxeo no sólo es la dulce ciencia de golpear sin ser golpeado, es además la disciplina propia ante el dolor. Un boxeador camina hacia el dolor cuando el resto lo rehúye. La bella gloria de un boxeador es cónsona con su disciplina ante el revés del dolor. Cuando todo falla, la esperanza reside en su experiencia.
  2. Sin embargo, la experiencia no sirve de mucho cuando el estómago está vacío. En el box, es necesaria la pobreza para salir de ella. Esa es la historia común en el box, from rags to riches. En la pobreza, la voluntad de salir impulsa al boxeador a afinar su puño. En la riqueza, el despilfarro en el entourage y la vida lujosa deaemboca, no pocas veces, en una segunda visita de la pobreza. Le pasó a Tom King, le pasó a Tyson y a tantos otros.

Es en esa segunda visita del hambre que el «dive» se convierte en una dulce tentación. La pobreza en Tom King se manifiesta en la falta de un buen bisté para sostener sus brazos y piernas. Con cada golpe, con cada finta, Tom King sólo piensa en el pedazo de bisté, en ganar la pelea y así proveer sustento a la familia. La Experiencia es su empuje. Sandel, la juventud que se interpone.

  1. En el caso de Tyson, es difícil hablar de una actual pobreza económica. Así como Tom King, Mike Tyson sale de la pobreza vía el box, y si bien es cierto que el exceso lo devastó a una quiebra personal y económica, también lo es que ha logrado recuperarse gracias a inversiones y actividades que le han logrado una suficiente solvencia económica. En la mesa de Tyson el pan con salsa brilla por su ausencia, no es el plato insuficiente que debe ingerir previo a una pelea, y por esta razón enviar a mujer e hijos a la cama con el estómago vacío.

Tampoco Jake Paul es Sandel. Lo único común en ambos es que enfrentan a un boxeador ya pasado de su gloria y que prometió una victoria para perder por decisión unánime. El prankster youtuber que pasó de llamarse The Problem Child a El Gallo de Dorado, a El Gallo, quisiera ser un boxeador. Tiene los movimientos de boxeador, golpea como un boxeador, pero no lo es. Las cualidades del traje no hacen al traje, de igual manera que la túnica no hace invisible al rey. Sandel, un personaje de ficción en un cuento de box, tiene más de boxeador real que lo que puede tener Jake Paul, esto al menos para los que pensamos que todavía en el boxeo se puede pensar con cierta honestidad. Una pelea de exhibición –con un guión– en la que las probabilidades de manera absoluta están a favor de una de las partes, es peor que una pelea desigual en términos de los contricantes. De un modo u otro la desigualdad está presente en el box, estatura, peso y alcance, juventud, experiencia. Algunas, como el peso, tienen ajuste y penalidad. El resto, lo decide el baile, la finta y el golpe.

  1. Un día antes de la pelea, por los medios se coló un guión en el que Tyson perdía ante Jake Paul en el quinto round vía knockout. Momentos antes de enterarme de este guión — una cosa llevó a la otra, casi al instante –, vi la escena de la última conferencia, donde Tyson abofetea a Jake Paul por este pisarle un pie en el momento del careo. El resultado de la pelea asegura una bolsa de 40 millones a Jake Paul, y una de 20 millones a Mike Tyson, eso sin contar las apuestas y otros beneficios al margen del evento.
  2. En el cuento de London, Tom King no hizo «dive». Perdió por hambre, y con hambre y manos vacías regresa a la casa. No puede pagar un taxi. El dinero que le correspondía por perder la pelea, ya lo había gastado en prèstamos contra esa bolsa para así poder poner comida en la mesa. El pan con salsa era lo último que sobró de ese dinero. Con un llanto en silencio, Tom King emprende el regreso. Muchos años después, Anthony Quinn hace un regreso similar en Requiem for a Heavyweigh, sólo que en el papel de Mountain Rivera, Quinn no vierte lágrimas. Camina hacia el pequeño apartamento en que vive haciendo fintas. Momentos antes recibe un knockout de parte de un boxeador joven de nombre Cassius Clay, que luego se convertiría en Muhammad Alí, y a quien Tyson vengaría en su pelea contra Holmes en 1988. Jack London tardó medio mes en escribir A piece of steak, y le pagaron quinientos dólares para publicar este cuento por primera vez en el Saturday Evening Post.

Acá, al otro lado de la pantalla, pierde el fanático del box. Yo no puedo asegurar que Tyson haya hecho un «dive». Pero tampoco puedo dejar de pensar en ello. Cuando miraba los videos de su preparación para esta pelea, podía ver en medio de todo, que algo faltaba en Iron Mike. Lo notaba en su mirada. El espectáculo no ocultaba la verdad que transmitían sus ojos. No había miedo, ni la agresión, sí estaba su espectáculo. Lo fundamental estaba ausente, y aún con todo y eso, guardaba esperanza de que lo dejara salir a ùltimo minuto, de que iba a mandar el guión a la mierda, y se dispusiera a arrancar la cabeza de Jake Paul. Según lo que he visto en los clips que han salido de esta pelea, ese no fue el caso.

  1. En el caso de Puerto Rico, nosotros somos los grandes perdedores, y nada tiene que ver conque Tyson haya perdido. Es enfrentarse una vez más a la humillación, mientras los fotutos de turno ya preparan la caravana de recibimiento de Jake Paul emulando las que hicieran con glorias pasadas del box puertorriqueño, como las de Tito Trinidad. Un país de baile, botella y baraja, de pensamiento mágico, y de boba gratitud hacia uno de los invasores que saquean esta isla en nombre de la Ley 22.
  2. Mientras, acá el plato de pan con salsa que cenamos a diario, y así, macilentos, nos agarramos de la experiencia del dolor para enfrentar con fintas y esquivos los golpes que provienen de cada día nuestro.