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Las hermanas Mirabal: Rostros de la conciencia

 

 

Especial para En Rojo

En la novela En el tiempo de las mariposas, de Julia Álvarez, las hermanas Mirabal -Patria, María Teresa y Minerva- asisten a un baile en el palacio presidencial. Trujillo, el dictador, a invitado a la familia. No pueden negarse. Al generalísimo Chapita le interesa acercarse a Minerva. Un alzacolas hace todo lo necesario para que ella termine aceptando bailar. Entonces la escritora, Álvarez, hace hablar a Minerva:

«Empujo un poco para que aflojé la presión, pero él me acerca más. Siento que me hierve la sangre, que aumenta mi enojo. Lo aparto, con más decisión, pero él vuelve a apretarme contra su cuerpo. Empujo fuerte, y por fin debe dejarme ir.
-¿Qué pasa? -Hay indignación en su voz.
-Sus medallas -me quejo, señalando la banda sobre su pecho-. Me lastiman.
Demasiado tarde recuerdo el afecto que siente por esas chapitas.
Me fulmina con la mirada, luego se quita la banda por encima de la cabeza. Se aproxima un asistente para recibirla con reverencia. El jefe sonríe con cinismo.
-¿Hay alguna otra cosa de mi vestimenta que la moleste, para poder quitármela? -Me tira de una muñeca, haciendo un movimiento vulgar con la pelvis, y veo que mi mano se levanta, como con una mente propia, y descarga una bofetada sobre la alelada, maquillada cara.”

Pero no fue ese rechazo lo que motivó la muerte de estas tres hermanas. Las Mirabal, Patria, Minerva y María Teresa, jugaron un papel fundamental en la lucha por los derechos humanos en la República Dominicana durante la dictadura de Rafael Trujillo. Formaron parte del grupo «14 de Junio», que buscaba derrocar al régimen. Su valentía y compromiso con la justicia social las convirtieron en figuras emblemáticas de la resistencia.

Aparte de su oposición política, las Hermanas Mirabal también fueron defensoras de los derechos de las mujeres. Su lucha contribuyó a visibilizar la situación de las mujeres en la sociedad dominicana y a fomentar un movimiento que abogara por la igualdad de género. Su activismo se centró en la oposición a la represión política y la defensa de la democracia, así como en la promoción de los derechos de las mujeres en un contexto de grave violación de derechos humanos. Por eso fueron perseguidas. Arrestadas, torturadas, fueron liberadas de la cárcel con el único propósito de poderlas asesinar simulando un accidente.

Aquél terrible suceso, ocurrido el 25 de noviembre de 1960 en la República Dominicana, tuvo profundas repercusiones tanto a nivel nacional como internacional. Este crimen se convirtió en un símbolo de la lucha contra la opresión y la violencia hacia las mujeres.

A nivel nacional, el asesinato generó una fuerte indignación y movilización en la sociedad dominicana. Las Hermanas Mirabal, conocidas por su activismo político y su oposición al régimen de Trujillo, se convirtieron en símbolos del movimiento por los derechos humanos y la democracia en el país. Su muerte contribuyó a debilitar la imagen del régimen y a fomentar la resistencia contra la dictadura.

Internacionalmente, el caso de las Hermanas Mirabal llamó la atención de organismos internacionales y activistas de derechos humanos. La ONU, reconociendo la importancia de su legado, estableció el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en 1999. Hoy aún se lucha por erradicar la violencia de género en todo el mundo y Patria, María Teresa y Minerva, son parte de los rostros en la conciencia global sobre este tema.

Comentarios a: flavhoff@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

La semántica protofacha: más notas de campo desde el mal

 

Believing, with Max Weber, that man is an animal suspended in webs of significance he himself has spun, I take culture to be those webs… [C]ulture is a context, something within which [social phenomena] can be intelligibly—that is, thickly—described.

-C.Geertz, The Interpretation of Cultures.

 

El robo en real time

Las campañas —y la subsecuente victoria— de Zohran Mamdani en Nueva York me trajeron de regreso a las noticias, a la tele, a las redes. A esos espacios que había casi abandonado para proteger la poca cordura que me queda de la crueldad y el disparate (cotidianos, sin respiro) a los que la era de MAGA nos tiene particularmente acostumbradas. En un momento en que el derrotismo se siente lógico, casi inevitable, Mamdani me devolvió algo parecido a la esperanza, incluso—¿me atrevo a decirlo?—hasta un poco de impulso.

¿Un líder político hablando con gente de carne y hueso, de cualquier etnia o afiliación, todo el día, todos los días? ¿Usando las redes no como universo alterno, sino como herramienta para relacionarse con personas reales? ¿Hablando de problemas concretos y sus soluciones, no de abstracciones que jamás llegan a convertirse en política pública? ¿Transparente? ¿Escuchando con atención y hablando de cosas serias sin abandonar lo lúdico, la broma, el gato de la bodega, la bailaíta de bomba y son? ¿Gufearse a sí mismo, a sus defectos e inseguridades, a su español goleta, al tiempo que proyecta la pericia que, ay, tanta falta hace en la clase política? ¿Conectar las muy mentadas «ansiedades económicas» no para manipular y desviar la ira hacia los más vulnerables, sino para insistir en que Nueva York es para los neoyorquinos, y que la comida, el techo y la guagua no deberían ser lujos? Eso es lo que me devolvía Mamdani.

Por supuesto que el Donald, incapaz de tolerar que la atención del mundo se pose sobre alguien que no sea él, reaccionó con su habitual elegancia: llamó a Mamdani un «lunático comunista» y «terrorista», describió sus propuestas sobre affordability como «socialismo radical», amenazó con deportarlo (no nos queda claro a dónde), se describió a sí mismo (sin que nadie le preguntara y confundiendo a las rubias de Fox) como «mucho más guapo» (!) que Mamdani, y amenazó con quitarle fondos federales a la ciudad si lo elegía como alcalde.

Pero apenas horas después de la victoria en Nueva York, el mismo Trump que demonizaba a Mamdani cada cinco minutos no sólo dejó de mencionarlo, sino que se apropió—sin sonrojarse—de las mismas frases que definen la plataforma del neoyorquino. Se auto declaró campeón de los pobres. Despotricó en cuanto foro visitaba que «We are the ones that have done a great job on affordability.» Celebró, falsamente, que su mandato había asegurado más apoyo alimentario y creado millones de empleos domésticos para el norteamericano común. Sin mencionar a Mamdani. Sin citarlo. Sin reconocerlo. Como si las palabras —esas mismas palabras que pocos días antes declaraba peligrosas, sospechosas, casi subversivas— fueran ahora de él.

Las mismas palabras. Con el peso emocional que les da fuerza. Pero ahora huecas, sin la carne del significado que permitiría su tránsito de retórica populista a política pública.

Ya me conocen, a mí y a la reacción automática de la antropóloga frente al absurdo: parpadear, abrir un ojo y sospechar que esa prestidigitación lingüística no es una morisqueta aislada. Que lo que acabo de describir no es un capricho ni un accidente, ni siquiera una excentricidad particular de Trump, sino un patrón reconocible, casi rutinario. Un ingrediente esencial para el caldero de la alquimia protofacha. Agarrada del hilo de esa sospecha, abrazo mi libreta y me amparo en la descripción, para alejarme del precipicio del desespero y la resignación. 

Nombrando la bestia

Clifford Geertz describe nuestra condición humana como suspendida en redes (¿telarañas?) de significado que nosotros mismos tejemos. Esas redes, esos sistemas de símbolos compartidos, son más que partes de la cultura, son la cultura misma. Y aunque esos significados se imprimen y transmutan en cultura de múltiples modos (paisaje, ritual, vestimenta, arquitectura), el lenguaje es probablemente el principal. Lo que nombramos determina, de alguna manera, que ese algo existe. Lo que ese algo significa. El impacto de ese algo en la definición de nuestra realidad cultural y material. Las palabras no sólo expresan pensamientos: nos permiten pensar. No sólo describen el mundo: lo constituyen.

Por eso, lo que Trump le hizo a affordability no es un simple truco publicitario ni una mentira de político cualquiera. Ilustra algo más estructural, más insidioso. Es el secuestro de una herramienta semántica—una palabra cargada de anhelo, de reclamo legítimo, de promesa de justicia, de posibilidades prácticas—para vaciarla, invertirla y lanzarla, como un bumerán corrupto, en contra de su propio origen.

Ese robo es tan común, especialmente en este MAGA-momento, que ya casi ni nos sorprende. Se repite. Se perfecciona. Se amplifica. Se naturaliza. Y, en su conjunto, estas operaciones lingüísticas construyen las condiciones culturales que permiten y facilitan nuestro aparente descenso al fascismo y al autoritarismo.

A esa alquimia semántica que convierte la palabra en arma, escudo, señuelo, basura o, sencillamente, en su propio antónimo, le he puesto el mote de semántica protofacha.

Porque no es sólo la mentira, qué va: esa ha estado con nosotros desde siempre. Esto va más allá: es reconfigurar el terreno semántico mismo, hacer que las palabras pierdan su capacidad de anclar significados compartidos, erosionar la posibilidad de diálogo, de desacuerdo productivo, de resistencia articulada. Se trata, en el sentido más literal, de un acto de guerra cultural. Y si es la cultura, como dice Geertz, lo que nos hace humanos, se trata entonces de una guerra contra nuestra humanidad.

Maniobras de guerra

Estas pequeñas operaciones del lenguaje—que por sí solas serían curiosas, tal vez cómicas o ligeramente irritantes—se repiten, se recrean, se hacen eco, se imponen. Y, en su conjunto, construyen una nueva realidad.

Pienso, por ejemplo, en lo que le pasó a la palabra «woke»: un término nacido en comunidades negras para hablar de estar alerta, despierto, consciente de la violencia racial y dispuesto a entender el mundo tal como es. Una palabra que nombra(ba) vigilancia necesaria, lucidez política, negativa a dormir o sonreír mientras te matan.

Y luego—a fuerza de burlas, editoriales, paneles de opinión, memes infinitos e infinitamente estúpidos—la convirtieron en sinónimo de exageración, fragilidad, histeria progre. En un espantapájaros de paja que se parece muy poco a su significado original y que, de hecho, nos roba el uso de la palabra misma. Porque la contaminaron, como quien le pasa la lengua sucia al helado ajeno para que nadie más lo quiera.

Aquí vemos varias maniobras a la vez: el robo (apropiarse de una herramienta semántica ajena), la inversión (convertir alerta en histeria) y la caricaturización (distorsionar hasta que nadie recuerde el problema original). El resultado: ahora decir «woke» en ciertos espacios es invitar el ridículo, no la reflexión. Peor aún: etiquetar algo como “woke” puede tornar ese algo en ilegal.

También pienso en ese cliché instantáneo que encierran frases como«I do my own research». Research,  investigación, ese vocablo que alguna vez significó rigor intelectual, responsabilidad epistémica, escepticismo saludable, acciones como leer, estudiar, evaluar la legitimidad de fuentes, hacer fact-checking, y ahora sólo requiere indignación, credulidad y Wi-Fi. Nada de universidad, biblioteca o laboratorio, que para eso están FourChan, la iglesia y el rally.  Doing my own research sale de la marmita convertido en contraseña para celebrar el acto de dejarse arrastrar por un algoritmo poblado de comentaristas malcriados (algunos humanos, otros no), memes, deep fakes, influencers y podcasteros que confirman lo que ya queríamos creer y, de paso, nos venden un suplemento milagroso para perder peso o recuperar la virilidad con la misma soltura con la que nos conminan a desconfiar de las vacunas.

Aquí la maniobra es el disfraz: la estructura de la palabra se mantiene («research»), la operación básica también (buscar información), pero el valor epistémico—el rigor, la verificación, el método—se volvió no sólo prescindible, sino hasta sospechoso. Es como un uniforme de médico usado por alguien que te vende humo, timos y aceite de serpiente, y que encima, odia a los médicos y teme que los médicos lo envenenen.

Y luego está ANTIFA: una palabra tan simple y, pensaría una, razonable, convertida en un enemigo público tan nebuloso, omnipresente y peligroso que “justificó” la ocupación militar de Portland (¡Portland!). Pero lo más perverso es esto: al convertir «anti-fascista» en una amenaza, nos colocan en la posición extraordinaria de declararnos anti-anti-fascistas. Y si el álgebra elemental no me falla, eso es lo mismo que decir… fascistas.

Aquí la maniobra es pura inversión con una buena dosis de descaro y cara de lechuga: lo que debería ser obvio—estar contra el fascismo—se vuelve sospechoso, peligroso, casi criminal. Y quien se opone al fascismo se convierte en el verdadero enemigo del orden. Eso tiene tanto sentido como decir que Trump es más guapo que Mamdani.

O tome la muy celebrada figura del «inversionista»: ese tipo que invierte poco y extrae mucho, que amasa su fortuna no de la producción sino de la especulación, de la deuda, del arbitraje, de hacer de la economía un casino y exigir un bailout cada vez que la quiebran. Y que, increíblemente, es presentado como una suerte de héroe que merece incentivos tributarios, flexibilidad regulatoria, alfombra roja.

En Puerto Rico lo conocemos bien—especialmente desde las leyes 20, 22, ahora 60. El «inversionista», que no invierte en Puerto Rico y se dedica a desplazarnos y a generar riqueza sólo para sí. El que nos invita a confiar en que los beneficios llegarán, estilo trickle down, ese trickle down neoliberal que, francamente y ya que hablamos de palabras, me suena menos a un gotero de beneficios económicos y más a que los inversionistas se divierten orinando sobre nuestras cabezas.

Aquí la maniobra es la impostura: una palabra que suena técnica, casi noble (¿quién está contra la inversión?), pero que de hecho nombra extracción, parasitismo, despojo. El traje parece respetable, pero el cuerpo que cubre es todo cinismo y codicia.

Uy, y qué decir de esa “libertad de expresión» que tanto invocan? Esa merece algún premio infernal, tipo “demon of the month”, y se utiliza para justificar lo que debería ser su antónimo más obvio: la censura, el acoso, la cancelación. Elon Musk cerrando las cuentas que lo critican y demandando a los que le “faltan el respeto.” Charlie Kirk gritando obscenidades y luego quejándose (“me cancelaron, qué malos son”)  porque alguien expresó su desacuerdo. Los recortes al trabajo científico y humanístico a diestra y siniestra, porque el estudio de la historia ofende y la salud pública atenta contra la libertad individual. La censura de libros, que ya hasta parece sátira: hay cada vez más bibliotecas sin libros de Toni Morrison o Maya Angelou, eliminados a cuenta de ser (¡ay!) “woke”, pero con la biografía de Hitler ahí en la tablilla, muy tranquila y más popular que nunca.

La libertad de expresión, en esta versión, significa: mi derecho a decir lo más sexista, racista o maligno que se me ocurra, y tu obligación de callarte, porque si hablas me estás oprimiendo. El opresor es quien denuncia. El oprimido es el gritón. (¡Y luego dicen que los “woke” son de cristal!)

Aquí hay robo, distorsión (tomar un reclamo legítimo de movimientos de derechos civiles), inversión (convertirlo en escudo para el abuso) y weaponización (desplegarlo contra quienes originalmente lo necesitaban).

Los ejemplos sobran. El punto es que el truco—la prestidigitación semántica—se repite. Las maniobras no son infinitas: robo, inversión, disfraz, impostura, caricaturización, weaponización. Pero se combinan, se amplifican, se refuerzan mutuamente y le sirven de ancla a persecuciones y abusos muy reales. Funcionan como reactivos principales de esta neolengua dispersa, privatizada y memética: una mezcla extraña, a medio camino entre el Newspeak y el Doublethink de Orwell, pero sin Ministerio de la Verdad y con algoritmos; sin Partido Único, pero con influencers, “analistos” y plataformas que amplifican cada torcedura hasta convertirla en sentido común. Se impone desde arriba pero burbujea desde abajo, desde el caldero de la alquimia protofacha.

La pátina del caldero

Pero estas maniobras no nacieron con MAGA. El caldero ya tenía sedimentos, ingredientes viejos que llevan décadas—siglos, en algunos casos—cocinándose a fuego lento.

Pienso, por ejemplo, en «oportunidad de inversión»: una frase que en Puerto Rico (y más allá) ya todos reconocemos como código y guiño para los esquemas Ponzi. Amway, Herbalife, time-shares, crypto. Suena simpática, casi técnica, muy American Dream. Pero en cuanto la escuchas, sabes que la “oportunidad” en cuestión es para enriquecer a otro, y que una vez engañado, tus ganancias dependen de que engañes a otros más. Esa impostura lingüística no la inventó Trump—ya estaba en el caldero, normalizando la idea de que «inversión» puede significar extracción disfrazada de oportunidad y engaño disfrazado de marketing. El “inversionista” de este siglo es un vendedor de humo, un buscón glorificado y sin pudor, un explotador sin escrúpulos, un capitalista bestial.

También recuerdo cuando el entonces gobernador Fortuño miró con desprecio a la multitud de estudiantes que protestaban una cuota excesiva e injusta en el 2010, y describió a la UPR como una «república bananera en revolución.» Algunos chillamos inmediatamente: ¿pero este señor acaso no conoce la historia de esa expresión? ¿No sabe que en su propia metáfora, el problema no es la protesta de los trabajadores sino la codicia de las corporaciones, la sed de poder de las clases políticas, el abuso de militares y paramilitares? ¿Que en la fraseología que eligió, el malo de la película no es el estudiantado, sino él mismo y lo que representa? No importa si sabe o no: la movida es la misma que se usa en estos días con “woke” o con “Antifa”. 

Y claro, ese revolú semántico tampoco empezó con Fortuño. Venía cocinándose desde antes, en el lenguaje del neoliberalismo y con palabras que solían ser útiles y hasta bonitas: «reforma» pasó a designar recortes, no cambio. «Modernización» se convirtió en privatización y desbaratar uniones. «Eficiencia» (ay, esa palabra tan bonita) casi ni la podemos usar sin pensar en despidos, precariedad, exprimir al otro. «Flexibilidad» ahora significa precariedad permanente. Palabras respetables, casi técnicas, usadas para envolver el despojo en papel de regalo.

Y raspando, con nuestro cucharón de alquimista, las paredes y el fondo del caldero, llegamos a sedimentos aún más viejos y, por lo mismo, más densos y fragantes. Hace dos siglos y medio, cuando el concepto  «libertad» se hizo popular pero de alguna manera mezcló dos cosas que parecerían (y son) contradictorias: libertad para los humanos y libertad para el mercado. No sé si fue conspiración, confusión histórica o un accidente conceptual de la Ilustración que, en una suerte de horrendo butterfly effect, hoy tiene a la gente oprimida protegiendo los intereses de las corporaciones que los oprimen. Un accidente que dejó a generaciones enteras pensando que democracia y capitalismo son lo mismo, que regular el mercado es oprimir al ciudadano, que los derechos de las corporaciones y los derechos humanos habitan la misma categoría moral.

El caso es que la cultura proto- facha no es sólo “facha” sino también “proto”, porque surge de un caldero antiguo y una sopa de centenario hervor; y que el cambio cultural que MAGA promueve cuenta con esa marmita ya caliente, los ingredientes ya mezclados, las maniobras ya probadas. Lo único que tiene que hacer es subir el fuego y añadirle unas onzas de reality show, dos tazas de redes sociales y una de inteligencia artificial, una pizca de pólvora, una biblia picada, gasolina barata y el zumo de muchos egos inflados. Tomó esas operaciones viejas—el robo, la inversión, el disfraz, la impostura—y las convirtió en algoritmos. Las hizo virales, meméticas, descaradas. Las amplificó y normalizó hasta que dejaron de ser trucos de relaciones públicas y se convirtieron en la gramática misma que rige nuestra vida y discurso.

Regresando a las telarañas del querido Geertz: Si estamos suspendidos en esas redes que nosotros mismos tejimos—si el lenguaje no sólo describe, sino que constituye nuestra realidad y nos permite (o nos impide) actuar sobre ella—entonces lo que estamos viendo, y tal vez bebiendo, no es una simple guerra de palabras. Es un intento sistemático de seguir alimentando un brebaje cada vez más maligno y viscoso, un caos malicioso que, como un veneno sin olor, se mezcla lento, se vuelve costumbre y, sin que nos demos cuenta, termina infusionando el tuétano mismo de lo que somos.

Cuando roban «affordability» y la vacían de justicia, cuando convierten «woke» en insulto, cuando hacen de «libertad» un escudo para el abuso, cuando la ciencia es «conspiración» y los antifascistas son «fascistas»—no solamente están mintiendo. Están deshaciendo los hilos que nos permiten nombrar problemas, imaginar resistencia, recordar el pasado, articular desacuerdo.

Por eso las notas de campo. Por eso la descripción densa. Por eso los ojos abiertos, aunque el humo venenoso del caldero nos ahogue.

 

La obra de Elizam Escobar de cara al mundo

Espantapeces [The Scarefish], 1984 Acrylic on masonite 121.9 x 80 cm | 48 x 31 1/2 in (ELE004)

 

De la mano de mano de una importante galería de Europa, la Richard Salltoun Gallery -que además de su sede en Londres opera en Roma y New York- la obra de Elizam Escobar estará expuesta por primera vez en una de las ferias de arte más reconocidas, Art Miami Basel 2025, entre el 5 y el 7 de diciembre. La galería londinense seleccionó tres obras del artista puertorriqueño, todas pintadas mientras estuvo prisionero en Estados Unidos, para su oferta en Miami.

Junto a Elizam en la sección de la galería británica en la feria de Miami estarán obras de Olga de Amaral, quien a sus 93 años es un referente del arte colombiano, mayormente conocida por sus obras a gran escala trabajadas con textiles como principal material de trabajo. Integra el grupo la también boricua Cossette Zeno, pionera del surrealismo en Puerto Rico y quien a sus 95 años sigue con nosotros.

En el texto difundido por la Galería Richard Salltoun sobre las obras de Elizam Escobar que expone destaca que fueron pintadas entre 1986 y 1988, cuando apenas comenzaba a cumplir la larga condena que le impuso el tribunal estadounidense que lo juzgó por “sedición” en 1979. Destaca, además, su militancia en la lucha por la independencia en Puerto Rico y la creatividad que mantuvo mientras estuvo encarcelado durante 20 años. Escobar, Amaral y Zeno son identificados como “three pioneering Latin American Artist”.

Elizam ESCOBAR (1948 – 2021)
Pez #2 (Imagen claustrofóbica) [Fish #2 (Claustrophobic Image)], 1984
Acrylic on masonite
96.5 x 61 cm| 24 x 38 in
Elizam ESCOBAR (1948 – 2021)
Entrevista a mi mismo en invierno [Interview with Myself in Winter], 1984
Acrylic on canvas
127 x 88.9 cm | 50 x 35 in
Las tres obras de Escobar expuestas en Miami formaron parte de la exposición “Arte como un acto liberación” que se organizó en Chicago y San Juan mientras estaba en prisión.

Dice el texto que circula la Galería: “Throughout his imprisonment, Escobar continued to paint and write, developing his philosophy of “art as an act of liberation.”  He saw art as a space of absolute freedom – an autonomous realm through which the imagination could resist domination and transcend circumstance.”

PS 504  es violencia contra la mujer

Foto por Adrián Rodriguez Alicea

 

 El movimiento Aborto Libre Puerto Rico (ALPR) denunció que el proyecto del  Senado, PS 504, que le reconoce personalidad jurídica al nasciturus desde el momento de la concepción, es un ataque directo contra los cuerpos de las mujeres, sus  vidas, sus libertades y su  humanidad.

El PS 504 fue aprobado en la noche del último día  de la reciente sesión legislativa, sin  vistas públicas se encuentra ante la consideración de la gobernadora, Jenniffer González Colón.

En comunicado de prensa, Aborto Libre expuso que el PS 504 propone cambiar tres artículos del Código Civil para reconocerle personalidad jurídica al nasciturus desde el momento de la concepción, aún antes de que la mayoría de las personas conozcan de su embarazo. El momento de la concepción es algo abstracto, totalmente inmedible, médica y fácticamente imposible de determinar.

La experta en Derecho y portavoz de Aborto Libre,  Yanira Reyes Gil, afirmó que concederle personalidad jurídica al cigoto, embrión o feto coloca los derechos y la libertad de las mujeres y de las personas con capacidad de gestar en suspenso durante su embarazo.

“Estos cambios tienen la potencialidad de crear conflictos legales sobre distintos aspectos, como la herencia, pensión alimenticia, la custodia, y hasta acceso a tratamientos médicos y de reproducción asistida. La Legislatura no analizó los impactos y conflictos legales que pudieran surgir a partir de estas enmiendas. No se dio la oportunidad de que la comunidad opinara sobre estos asuntos. Se aprobó a toda prisa y sin consulta”, denunció.

Se reveló, además, que  el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, autor de la medida, ordenó a sus senadores derrotar diez medidas previamente aprobadas por la Cámara, a cambio de la aprobación de su proyecto. Ante esta presión, el presidente de la Cámara, Johnny Méndez, cedió nuevamente y aceptó descargar múltiples proyectos de Rivera Schatz, entre ellos el PS 504, a cambio de que el Senado reconsiderara las diez medidas derrotadas.

“En ese intercambio turbio, la salud, libertad y autonomía de las mujeres fueron utilizadas como moneda de cambio. Ni siquiera se consideraron las recomendaciones que el propio Departamento de Justicia hizo al proyecto. Esto demuestra que no hay transparencia ni compromiso con un proceso legislativo que atienda las opiniones de las personas expertas en estos asuntos, ni siquiera de sus propias agencias”, denunció Rosa Seguí Cordero, abogada y otra de las portavoces de ALPR.

Se  señaló que, si el PS 504  se convierte en ley, casos como el de Adriana Smith pudieran suceder en Puerto Rico, en los que la vida del embrión es más importante incluso que la muerte digna de la persona que gesta. A Adriana Smith, una joven afroamericana de 31 años en el estado de Georgia, después de una emergencia médica se le declaró muerte cerebral y fue mantenida artificialmente con vida por meses desde las 8 semanas de embarazo hasta que el feto pudiera vivir fuera del útero, debido a la ley estatal que prohíbe el aborto desde las 6 semanas de embarazo.  Al concederle personalidad jurídica al concebido no nacido, se prioriza el bienestar del feto por sobre el bienestar de la persona embarazada.

La doctora obstetra Yarí Vale señaló que al concederle personalidad jurídica al concebido no nacido, se prioriza el bienestar del feto por sobre el bienestar de la persona embarazada: “Si la Gobernadora firma el P. del S. 504, se afectaría gravemente la autonomía de las mujeres y personas gestantes en las decisiones sobre su propia salud. Por ejemplo, en casos donde una persona gestante requiere una cirugía o tratamiento que pueda causarle daño al embrión o feto, ¿ella no podrá decidir sobre su propia salud o su vida porque es primero la del embrión o feto?”, cuestionó.

Agregó que de aprobarse, el proyecto amenazaría los estándares de cuidado y los protocolos clínicos ya establecidos para el personal médico en los que prevalece el principio ético de autonomía. Por ejemplo,  un obstetra ginecólogo podría verse impedido de recomendar terminar el embarazo porque este agravaría una condición de salud o vida de la persona gestante o incluso la pondría en peligro de muerte. “¿Qué pasará en una sala de emergencia cuando llegue una persona gestante en condición crítica y ahora ya no prevalece el principio ético médico de salvarla a ella? ¿Habría que pedir una orden a un tribunal para estos casos? Este proyecto va a provocar una crisis de salud en las mujeres y personas gestantes, además de crear un precedente muy peligroso de regular procesos médicos y de salud a través de la ley y no mediante los protocolos de cuidado ya establecidos clínicamente”, denunció la doctora Vale.

Mientras, Mayra Díaz Torres, experta en Salud Pública, apuntó que las leyes que conceden personalidad fetal exponen a las mujeres a la criminalización y a la vigilancia permanente. “Esta no es una situación hipotética. En Estados Unidos, más de 400 mujeres han sido procesadas criminalmente bajo leyes similares; criminalizadas por sufrir pérdidas de embarazos, decisiones médicas o cualquier conducta considerada “peligrosa” para el feto. Y, como siempre ocurre, estas leyes afectan de manera desproporcionada a mujeres racializadas como no blancas, empobrecidas y de comunidades marginalizadas”, denunció.

Un estudio realizado por la organización Pregnancy Justice evidenció  que en los dos primeros años después de la revocación de Roe v. Wade  se iniciaron al menos 412 procesos judiciales contra personas embarazadas por delitos relacionados con el embarazo, la pérdida del embarazo, parto o negligencia durante el embarazo, informó Díaz.

“Hoy queremos hacer un llamado urgente a la gobernadora Jenniffer González para que no firme el PS 504.  La maternidad no puede ser utilizada como pretexto para suspender nuestras libertades, autonomía, ni incapacitar nuestras facultades. Somos sujetas de derechos, con capacidad de decidir sobre nuestra vida, salud y cuerpo.Gobernadora, la decisión correcta, como mujer, madre y abogada, es que no firme esta medida. Esta ley no santifica ni protege vidas, no fomenta la natalidad.

El PS 504 es violencia contra las mujeres. Este proyecto nos recuerda que la violencia contra las mujeres no solo sucede en los hogares, sino que también proviene del Gobierno y de la Legislatura”, manifestó Aborto Libre. Las declaraciones se dieron en el marco del 25 de noviembre Día Internacional de la eliminación de No Más Violencia Contra la Mujer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta semana en la historia

 

27 de noviembre de 1895
Guerrerista financia premio a la paz

Al morir, Alfred Nobel deja su riqueza (de unos 9 millones de dólares de la época; unos $330 millones al valor de hoy día) para la creación de una fundación que otorgue premios anuales a quienes hayan aportado mayor beneficio a la humanidad y en hechos que promocionen la paz. La fortuna de Nobel se debió principalmente a su invención y venta de la dinamita.

27 de noviembre de 1897
Aprueban autonomía para Puerto Rico
La Carta Autonómica de Puerto Rico (1897) fue, junto con la Carta Autonómica de Cuba -ganando la guerra en ese momento- (también en 1897), el primer Estatuto de Autonomía concedido en España a una de sus provincias, concretamente a la provincia de ultramar de Puerto Rico. Autorizaba la formación de un gobierno de carácter autonómico.

Su promulgación vino acompañada del establecimiento el sufragio universal masculino en todas las provincias de Ultramar.

28 de noviembre de 1843
Día de la Independencia de Hawái
Los imperios en decadencia, Reino Unido y Francia, reconocen oficialmente al Reino de Hawái como una nación independiente. En el expansionismo yanki, tropas de EUA invadieron el país en 1893 y luego lo anexaron como estado en 1959 -tal como lo había predicho Albizu una década antes.

28 de noviembre de 1820
Nacimiento de Federico Engels
Discípulo privilegiado y sostén de Carlos Marx, militó con él y fue escritor, editor y co-autor de muchas de las obras de Marx.

28 de noviembre de 2011
Imperialismo se reparte Haití
Un año después de un catastrófico terremoto, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo -agencia controlada por EUA y propulsora del neoliberalismo-, Luis Alberto Moreno, el presidente haitiano, Michel Martelly y el presidente yanki Bill Clinton, se reunieron en Haití con 600 inversionistas y con promesas de revitalizar la economía.

Moreno había sido embajador colombiano en EUA por 7 años y estuvo implicado con corrupción en Colombia, en particular con desalojos ilegales de afrodescendientes; Martelly era músico y golpista; Clinton está asociado con fraude de millones de dólares donados para la reconstrucción en Haití. A partir de esa iniciativa, del 2011 al 2020, mientras el ingreso per cápita del país subió apenas 6%, su deuda externa se multiplicó por 299%. (macrotrends.net/countries/HTI/haiti/external-debt-stock)

28 de noviembre de 1871
Gobierno asesina a 8 estudiantes de medicina
En la Cuba en guerra por la independencia (1868 al ‘78), un grupo de estudiantes fue acusado de ultrajar la tumba de Castañón, un periodista español anti-independentista enterrado en La Habana hacía poco. Lo sucedido fue que alguien “había rayado el cristal que cubría el nicho de Castañón”. Aunque en el primer juicio fueron absueltos o condenados a penas menores, el gobierno imperial los volvió a enjuiciar y los fusiló, incluyendo a un estudiante que ni siquiera estaba en la ciudad la noche de los hechos.

29 de noviembre de 1800
Se aprueba el metro como unidad fundamental
El mismo se define como la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre. A pesar de que EUA aprobó a finales del siglo pasado adoptar el sistema métrico, la renuencia de sus industrias -en particular la automotriz- descalabró el proceso.

29 de noviembre de 1924
Nace Andrés Figueroa Cordero
Del barrio Lagunas de Aguada, Andrés tuvo que abandonar la escuela para ir a trabajar muy niño aún, y ayudar de alguna forma al sostén familiar. Emigra a Nueva York el 2 de julio de 1948 y el 4 de marzo de 1954, junto a Rafael Cancel Miranda, Irvin Flores y Lolita Lebrón atacaron a tiros la Cámara de Representantes del imperio que ocupa a Puerto Rico desde 1898. Fueron condenados a hasta más de 75 años de cárcel.

Andrés enfermó de cáncer. Para el año 1977 su situación era más de muerte que de vida. Hubo reclamos desde Puerto Rico y de la comunidad internacional pidiendo su libertad al entonces presidente estadounidense James Carter, quien le conmutó la sentencia para que no muriera encarcelado.

Recibido como héroe, llegó a Cuba el 23 de julio de 1978 donde lo atendieron. Andrés falleció en Puerto Rico, en marzo de 1979, meses antes que sus compañeros de armas fueran liberados.

29 de noviembre de 1977
ONU conmemora día de solidaridad con Palestina
En ese día, en 1947 la Asamblea General de la ONU acordó la Resolución 181, que “estipulaba la creación de un ‘Estado judío’ y un ‘Estado árabe’ en Palestina, con Jerusalén como corpus separatum sometido a un régimen internacional especial. De los dos Estados previstos en dicha resolución, hasta el momento solo se ha creado uno: Israel” (www.un.org/es/observances…). El estado de Israel fue inmediatamente apoyado por potencias imperiales -Inglaterra, Francia, EUA– lo que colaboró con la expansión del sionismo y que Jerusalén fuese declarada -ilegalmente- su capital.

1 de diciembre de 1955
Rosa Parks encabeza actos de desobediencia civil
Ese día Rosa estaba sentada en una de las filas reservadas para las personas negras, pero entró un pasajero blanco y el chofer -un negro- quiso obligarla a que se levantara y le dejara el asiento. Rosa rehusó levantarse, siendo uno de los actos que marcaron una etapa de rebelión del pueblo negro en EUA, cuya necesidad sigue todavía. (www.history.com/topics/black-history/rosa-parks).

1 de diciembre de 1981
Día mundial de la lucha contra el SIDA
Se registra oficialmente el primer caso de SIDA, en cuyo recuerdo en 1988 la OMS establecerá esta fecha como el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA.

2 de diciembre 1927
Natalicio Juan Mari Brás
Mayagüezano, fundador del Movimiento Pro Independencia (1959-1971) que luego se transformó en el Partido Socialista de Puerto Rico (1971-1993) y del semanario Claridad. Figura principalísima de la lucha por la independencia boricua de la segunda mitad del siglo veinte.

2 de diciembre de 1984
Desastre de Bhopal
En Bhopal, India, se produjo una fuga de pesticida en una fábrica de la empresa estadounidense Union Carbide. Producirá entre 10 000 y 25 000 muertes, y al menos 558 000 enfermos. Como culpables, las cortes de EUA determinaron que la compañía no era de EUA, y en India hallaron culpables a 7 ejecutivos a quienes condenaron a dos años de cárcel y 2 mil dólares de multa, todos fueron puestos en libertad. Más de 25 años después, Union Carbide llegó a un acuerdo con el Estado indio y pagó 470 millones de dólares por los daños, pero el estado se quedó con una parte y lo que quedaba apenas dio para cubrir algunos gastos médicos de unos pocos de los enfermos

3 de diciembre de 1979
Ataque militar a tropas yanquis en Sabana Seca
Unidades independentistas armadas atacaron una guagua de la base de Inteligencia Naval en Sabana Seca, Toa Baja. El ataque dejó dos marinos muertos y cerca de una docena de heridos. Esa fue la respuesta al asesinato de Ángel Rodríguez Cristóbal en la cárcel de Tallahassee (Florida) el 11 de noviembre del mismo año.

El comunicado conjunto reivindicando el ataque fue firmado por: Fuerzas Armadas de Resistencia Popular (FARPA), Organización de Voluntarios para la Revolución Puertorriqueña (OVRP) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños – Ejército Popular Boricua – Macheteros (PRTP-EPB). (www.resumenlatinoamericano.org)

Fuentes principales: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda; historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe del CSC de Puerto Rico y otros calendarios consultados por José M. Escoda.