Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para CLARIDAD
No fuimos cuatro gatos. Quizás se hizo realidad la teoría del personaje que se ha popularizado a raíz de las manifestaciones de estos días, King Arthur, y llegamos un millón de personas a lparo nacional. CLARIDAD marchó por el expreso 52 el pasado lunes, 22 de julio de 2019 junto al pueblo indignado.
Tramos de las avenidas Roosevelt y Piñero también se abarrotaron durante la manifestación, convocada por la situación actual de corrupción y por el escándalo que reveló un chat de Telegram que sostuvo el todavía gobernador Ricardo Rosselló Nevares con su gabinete. Y es que la crisis política e institucional que se vive en Puerto Rico fue la que convocó y fue el pueblo el organizador de la gesta, probablemente la más multitudinaria de los últimos años. Allí, la única exigencia fue la renuncia inmediata de Rosselló Nevares.

La asistencia masiva a esta manifestación es ejemplo de la resistencia y persistencia que ha mantenido la inmensa mayoría de los sectores sociales durante las pasadas dos semanas. En estos tiempos, la división política se ha echado a un lado; muchedumbre, consignas, música, pleneras, ruido de cucharones contxra cacerolas, gritos, pitos, tumbacocos, más muchedumbre, banderas de Puerto Rico, la azul cielo, la negra y blanca…todos estos elementos han conformado el ambiente de protesta de los últimos días.
“Yo tengo dos operaciones de tobillo y desde que empezó esto estoy viniendo desde Vieques”, expresó una manifestante desde una tarima improvisada al inicio de la marcha, que comenzó aproximadamente a las 9:20 de la mañana. Al medio día, la gente se aglomeraba cerca del estadio Hiram Bithorn, lugar designado para una tarima. A eso de las 2:30 de la tarde, a pesar del aguacero, miles de personas permanecían en los predios, al igual que muchos de los artistas puertorriqueños que han respaldado al pueblo y se han expresado contra el gobierno de Rosselló Nevares.
Una vez más, afloró la solidaridad desbordada tras el paso del huracán María, pues durante la manifestación se presenció un oasis en el que regalaban agua a los y las manifestantes, además de personas ofreciendo meriendas sin costo alguno. Tampoco faltó el transporte colectivo que acercó a la gente desde diferentes pueblos de la isla.
“Es que Ricardo Rosselló no es nuestro gobernador. No queremos negociar, que se vaya y no hay más na”, cantaban al unísono los manifestantes. Ese es el reclamo que ha unido al pueblo como hacía tiempo no se veía por un tema político.



