El cubano acostumbrado a la resistencia histórica busca formas creativas de salir adelante
CLARIDAD
“A cualquier país que se le priva de poder satisfacer sus necesidades más básicas —cualquier país del mundo— es normal que en cualquier momento comience a sentir desespero o desasosiego. No es menos cierto que es palpable, se siente la incertidumbre, principalmente porque se han visto tiempos mejores”.
Desde La Habana, el colega Luis De Jesús compartió en entrevista con CLARIDAD un panorama de cómo continúa su cotidianidad la hermana isla de Cuba a casi ya un mes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara un embargo petrolero contra el país. El bloqueo de parte de EE. UU. mediante orden ejecutiva impone aranceles comerciales a países que suministren petróleo a Cuba. Además, antes de la imposición del bloqueo, el presidente Trump y su secretario de Estado, Marcos Rubio, han hecho continuas declaraciones de la intención de un ataque militar contra Cuba.
En esa línea, De Jesús afirmó que en La Habana la información que les llega sobre la movilización militar por parte de EE. UU. es la información que transmiten otros medios internacionales, de que buques militares de la armada de EE. UU. se han estado estacionando cerca de las aguas territoriales de Cuba, aunque se han mantenido al margen del estrecho de la Florida. Señaló que por lo que se ha informado sí parece ser una aglomeración inusual de los buques militares de EE.UU., pero que la verdad es que esta viene dándose por toda la avanzada en el recrudecimiento de la presencia militar en el Caribe desde que se dio la incursión a Venezuela. Describió que los buques que estuvieron asediando las aguas venezolanas luego del secuestro del presidente Nicolás Maduro se fueron moviendo hacia el norte, algunas se dirigieron a otras partes del mundo, pero una parte importante se ha mantenido al norte de las aguas de Cuba, otros al sur noreste, como por ejemplo, algunos que recientemente han llegado a las aguas de Haití.
Es obvio que desde La Habana esos buques no se ven, pero de llegarse a ver en las costas de La Habana, sí ya estarían en aguas territoriales.
Otro hecho informado es el de una presencia inusual de aviones espías, de la Marina de Guerra estadounidense. Algunos medios especulan que los aviones podrían estar haciendo rastreo o trabajos de inteligencia, pero no se sabe si han violado el espacio aéreo cubano, aunque sí hay una presencia orientada a espiar y a hostigar a las autoridades cubanas en toda esta persecución y amenaza de la administración Trump a la isla.
Mientras, indicó que el Gobierno cubano anualmente Cuba lleva a cabo trabajos de preparación para la defensa. Esos trabajos se adelantaron para este año y se han intensificado después de lo sucedido en Venezuela y luego de las amenazas que ha hecho el secretario de Estado de EE. UU., Marcos Rubio “de que Cuba debería ser la próxima Venezuela”.“Aquí se han estado preparando. Incluso el Ministerio de Defensa de Cuba ha hecho públicas imágenes en las que se ven las prácticas militares para la defensa”.
Mencionó que el propio presidente Miguel Díaz-Canel ha dicho en varias ocasiones que aunque Cuba no está ahora mismo en un estado de guerra, sí se está preparando para la posibilidad de que pudiese entrar en estado de guerra en respuesta a las amenazas que vienen de EE. UU., insistió de Jesús.
En ese sentido, se ha visto, no tanto en La Habana, pero sí en otras provincias, preparación de sectores civiles para repeler una invasión del territorio y prácticas con tiro vivo en otras provincias, por lo que sí se han estado preparando en el caso hipotético de tener que repeler una invasión militar.
Sobre las declaraciones de Trump de que iba a denegar o revocar visados migratorios a personas involucradas en protestas contra funcionarios estadounidenses en Cuba, insinuando que ha habido protestas frente a la embajada en La Habana, desmintió que haya habido protestas frente a la embajada. La situación surgió por parte del embajador de negocios de EE. UU. en La Habana, Mike Hammer, que junto a otros portavoces de la administración Trump, visitó varias provincias y se reunieron con varios líderes de oposición, los cuales son abiertos antirrevolucionarios. Al salir de una de esas reuniones, los funcionarios estadounidenses fueron confrontados por varios ciudadanos que les reprocharon sus visitas. El asunto no escaló.
De Jesús agregó que no es usual que en La Habana haya protestas tanto contra la embajada estadounidense como contra otras. “Lo que sí se ha visto son protestas multitudinarias convocadas por el gobierno con muchísima seguridad y siempre protegiendo el perímetro de la embajada para evitar que alguien se vaya a acercar”.
En la presente coyuntura, hizo la observación de que las embajadas de Rusia y China son las que han hecho las declaraciones más notables de estar en disposición de ayudar al país en todo lo que sea posible. No obstante, señaló que había que entender que, debido a la persecución de EE. UU. contra cualquier país que pretenda ayudar a Cuba, las autoridades cubanas, no de ahora, sino de muchos años, suele ser muy discreta en dar a conocer qué país le está brindado ayuda, precisamente para no indisponer o ponerlo ante una posible represalia de parte de EE. UU. En lo que sí reconoce ha sido una acción pública, es en el ya haber recibido el primer cargamento de ayuda de 800 toneladas, enviadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La carga de México es transportada por su marina mercante.
El tema energético, los vuelos hacia la Isla y las repatriaciones por ICE
El periodista desmintió que se hayan cancelado por completo los vuelos desde y hacia Cuba, como ha pretendido hacer ver la prensa comercial occidental. Lo que sí ocurrió fue que las autoridades de aviación cubanas avisaron a las aerolíneas internacionales que a partir del 9 de febrero comenzarían a estar escasos de combustible.
Este aviso afecta más a las aerolíneas con rutas más largas, como vuelos provenientes de España, Canadá o de otros países que requieren recargar combustible. Aseguró que al aeropuerto de La Habana, el José Martí, siguen llegando vuelos de líneas estadounidenses que salen de Fort Lauderdale. También continúan llegando vuelos procedentes de las líneas de Panamá y México.
Una situación que casi no es divulgada por los medios internacionales es que continúan llegando vuelos con cubanos deportados por ICE. De Jesús dijo que han estado llegando vuelos con regularidad con 170 a 200 personas cubanas, lo que evidencia que las y los cubanos no están exentos de la política migratoria del presidente Trump. Muchos de los deportados llegaron tan recientemente a EE. UU. en los últimos dos y tres años con el llamado permiso humanitario aprobado por el entonces presidente Biden.
En términos de la vida cotidiana del país, De Jesús expresó: “No quiero faltar a la verdad, es una situación en sumo complicada para la población en general, para la gente de a pie. Una situación muy complicada en el sentido de que a cualquier país al que se le prohíba el suministro de petróleo, un elemento tan esencial para prácticamente todos los sectores de la economía de un país de 12 millones de habitantes, que de la noche a la mañana no entre nada de petróleo, no hay que tener una gran imaginación para entender cómo eso afecta”.
Hasta el presente, el Gobierno ha priorizado el suministro de combustible para los hospitales, la educación y el sector de defensa. En tanto, los apagones se han hecho más recurrentes y hay provincias que al día podrían tener hasta 20 horas de apagón, algunos hasta más. En La Habana han llegado a tener apagones de 10 y 11 horas diarias. La vida cultural igual se ha visto afectada, como todos los demás sectores, y la Feria Internacional del Libro de la Habana, que se esperaba celebrar ahora en febrero fue cancelada.
“Ciertamente, eso afecta todos los aspectos de una vida normal, pero el cubano acostumbrado a la resistencia histórica busca formas creativas de salir adelante”.




