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Bad Bunny: Del supermercado al Super Bowl LX

Reproducido de las redes.

 

Especial para En Rojo

 

Hay una tendencia mediática en las redes de revisitar tu vida diez años en el pasado e ilustrarla en redes sociales. A nivel personal, es vital visitar el pasado como maestro, no como juez, para poder catapultarse saludablemente hacia el futuro. Como país, dicha introspección es a la inversa. Hay que continuamente fiscalizar el trabajo de los servidores públicos, la relación colonial y el manejo de fondos públicos continuamente.

Desde el 2016 hasta el presente han ocurrido innumerables eventos que han trastocado al puertorriqueño común: el huracán María, la pandemia del Covid-19, el verano del 2019 y, recientemente el binomio Trump-González. Dicha involución humana en una década ha develado la verdadera intención del gobierno permanente en Estados Unidos. El gobierno está para facilitarle la vida a la clase dominante y oprimir a las clases minoritarias.

Los derechos de las comunidades LGBTTQ+, los derechos reproductivos femeninos, los derechos de los inmigrantes, los derechos ecológicos y un sinnúmero de derechos en nuestra sociedad han sido alterados para el beneficio burdo y absoluto de una clase blanca, burguesa y comúnmente patriarcal. Todo esto con un disfraz solapado de un cristianismo anglo sajón nacionalista en Estados Unidos que influye paulatina y hegemónicamente en nuestra cultura puertorriqueña.

A su vez, desde el 2016 surgieron dos eventos en la relación colonial entre Estados Unidos y Puerto Rico que comúnmente olvidan: los casos Commonwealth of Puerto Rico v. Sánchez-Valle, et al. y la Ley PROMESA. Ambos edictos federales de ley contrarrestaron lo que la Ley 600 intentó callar — el hecho de que Puerto Rico sigue siendo colonia de Estados Unidos. Lo que pasa aquí se decide allá y lo que importa aquí no importa allá.

En este mismo contexto surgió una coyuntura histórica que los científicos sociales estudiarán por años: Bad Bunny. La valentía, educación, formación y dignidad de Benito Antonio, heredero del poeta nacional Juan Antonio Corretjer, le brindaron la oportunidad de utilizar las letras para crear un movimiento cultural entre las masas populares. La evolución constante de sus ritmos y letras lo fue llevando desde las fiestas universitarias en el pueblo de Mayagüez, al Centro de Convenciones, al Coliseo de Puerto Rico y al mundo.

Luego de 31 funciones en Puerto Rico, Benito comenzó a exportar la hermosura de nuestra cultura puertorriqueña. Y es que la fuerza cultural de nuestra patria nos permite abarrotar las calles del Viejo San Juan, celebrar las victorias de Tito Trinidad, llorar al escuchar Verde Luz a la distancia y reflexionar sobre nuestra puertorriqueñidad con el poema hecho canción del cialeño Corretjer: Boricua en la Luna. Con la letra, tonalidad y ritmo perfecto se desvanecen nuestras diferencias como sociedad. Mientras el gobierno permanente de Estados Unidos intenta dividirnos para controlarnos nuestra cultura nos une; y cuando no une, solo se eleva una bandera.

Recientemente, Carlos Beltrán fue elegido para ser parte del Salón de la Fama del béisbol de las Grandes Ligas y en marzo vuelve la magia del Team Rubio al Hiram Bithorn para unirnos en un sentimiento que amamos, pero pocos entendemos. Sabemos lo que somos, pero no sabemos cuánto valemos. La patología colonial que afecta nuestra dignidad no nos permite conjugar el somos con el valemos y, por ende, podemos.

No solo Benito Antonio, sino otros boricuas también han podido conjugar ese orgullo de ser, valer y poder al descubrir dentro de su inconsciente las virtudes de nuestro potencial puertorriqueño. En todos los aspectos del comportamiento humano, los puertorriqueños nos distinguimos y representamos dignamente nuestra bandera cuando confrontamos la barrera del miedo, nos enfrentamos a nuestros miedos e inseguridades individuales. A nivel colectivo, cuando crucemos esa frontera del miedo alcanzaremos nuestro potencial nacional.

En aproximadamente diez años Benito pasó de ser un empleado en un supermercado a ser el enfoque artístico y mediático del Super Bowl. Con este mero acto se le rinde homenaje al título de una obra del profesor coameño Juan Manuel García Passalacqua: Invadiendo al invasor. El 8 de febrero la nación puertorriqueña, en todas partes del mundo, sintonizó y se unió no para ver el resultado entre los Seahawks y Patriots, sino el espectáculo de un artista puertorriqueño. Más aún, la nación latinoamericana sintonizó para contrarrestar la hegemonía racista impuesta por el gobierno estadounidense. Benito ya no es solamente de Puerto Rico, Benito ya representa las clases oprimidas y las minorías.

Nuestra fuerza latinoamericana no necesariamente surge de una guerra militarizada sino de una unión cultural hemisférica que han tratado de dividir. Similarmente, nuestra apuesta nacional debe ramificar de la educación, la cultura, la identidad, y, sobre todo, la dignidad. Si Benito Antonio Martínez Ocasio fue del supermercado al Super Bowl, Puerto Rico tiene toda la capacidad de no solo ser ‘otra cosa’ en su cultura, sino en aspectos económicos, tecnológicos, sociales, históricos y en todos los renglones de la sociedad moderna a nivel mundial. Perre es otra cosa, sí, lo sabemos, falta valorarnos como sociedad, tener la dignidad de tomar el timón y creer que podemos construir nuestro futuro por nuestras capacidades.

Eventualmente, habrá un antes y después en nuestra historia antillana. Esta coyuntura histórico-cultural será Antes de Bad Bunny y Después de Bad Bunny. Social, económica, política y culturalmente se estudiará este fenómeno que no solo ha elevado la autoestima puertorriqueña sino que la ha exportado siendo embajador de la grandiosidad boricua. Paralelamente, le ha cambiado la vida a decenas de familias que no solo fueron parte de sobre treinta funciones en el Choliseo, sino que ahora también van a viajar por el mundo tocando salsa, bomba y plena en los estadios de su gira. Cuando pienses que no puedes o que no podemos, solo piensa en el empleado del supermercado que llegó al Super Bowl.

Moshayra Vicente, viuda de Viqueira: “No hay por qué temer”

Robert Viqueria y Moshayra Vicente. Fotos suministradas.

CLARIDAD

 

Nota editorial: Este es el primero de una serie de cuatro artículos a partir de la entrevista que hiciera CLARIDAD a Moshayra Vicente Cruz. Suscríbete a CLARIDAD para leer, las próximas historias.

Moshayra Vicente Cruz, viuda del biólogo Robert Viqueira Ríos quien fue asesinado el verano pasado, se convirtió involuntariamente en figura pública durante el juicio contra su vecino Eduardo Meléndez Velázquez —juzgado por matar a su esposo—y absuelto el pasado viernes.

A menos de una semana de que Meléndez Velázquez quedara libre, la viuda y testigo principal del juicio, se sentó a conversar telefónicamente con CLARIDAD. Encerrada en su casa, que está siendo monitoreada con cámaras que captan audio y video en 360 grados por medio de una estación móvil de la Policía Municipal de Yauco instalada frente a la residencia, la activista independentista se expresó con certeza de que esta tragedia cumplirá un propósito: “Lo que quisiera es que esto no le vuelva a ocurrir a una familia en Puerto Rico”.

Aun reconociendo el estado de vulnerabilidad en que el Estado la ha colocado —“es bastante difícil caminar por la calle sintiéndome segura”— ella misma invita a no dar un paso atrás. “Tengo que seguir aquí. Por este hogar, Robert ofrendó su vida. ¿Cómo nos vamos a ir? Aquí quienes se tienen que ir son otros -los asesinos- o que cumplan su castigo”.

La decisión del juez Ángel Llavona dejó atónito al país, que sintonizó el proceso penal en directo a través de plataformas digitales y la televisión.  Lejos de mostrar remordimiento, como algunos ‘creadores de contenido’ y comentaristas de noticias le han exigido, Vicente Cruz dijo que repasa los incidentes con consciencia tranquila. No solo de ese 15 de julio fatídico, sino durante los cinco años en que alegaron ser víctimas del acoso de su vecino. Sobre el uso del arma Glock por parte de Viqueira Ríos, puntualizó: “Dio su vida por mí. Por eso, él disparó: para defender mi vida; para defender nuestra familia. Disparó porque vio a ese asesino apuntando a nuestro hogar. Estoy convencida que fue así”, mencionó.

Aunque se confesó nerviosa al hablar con prensa, su voz se mantuvo serena y firme como si tuviera años de experiencia. “Es el sentido de amor, que me mueve; el amor hacia Robert”, explicó sobre quien describió como su compañero de vida y su héroe.

Más allá de la información que ya ha surgido en los medios, este medio independiente acudió al encuentro telefónico con un interés genuino de entender cómo se sobrevive a tanto trauma y cómo es vivir lado a lado con quien mató a tu ser amado. En la conversación de hora y media, Vicente Cruz también habló con este medio sobre la victimización secundaria que ha sufrido, al tiempo en que ofreció su perspectiva sobre por qué -aún con el corazón roto- no abandona la lucha y resistencia no solo para hacer justicia a su esposo y familia, sino también apostar a que, “como país, podemos mejorar”.

Laura Quintero: ¿En qué te has enfocado en los días inmediatamente después a la absolución del asesino de tu esposo?

Moshayra Vicente: Definitivamente, en no quedarme callada. Sigo increpando; alzando mi voz, que siempre he dicho que ha sido mi única arma, inclusive, ese nefasto 15 de julio. Estoy tocando puertas a través de todos los recursos legales a los que puedo recurrir, y estoy recibiendo respuestas. Estoy clara que este fallo es una injusticia. Hay una falla en derecho para justificar esa absolución. No descarto influencias de cualquier otro tipo, tomando en consideración el legado de Robert Viqueira a nivel ambiental y por sus ideologías políticas. que nunca fueron ocultas.

LQ: Tanto Robert como tú militaron en la FUPI, son independentistas y simpatizaron con el Ejército Popular Boricua. ¿A eso te refieres cuando hablas de ideologías políticas?

Fotos suministradas

MV: Nunca pertenecimos a los macheteros, pero sí reconocíamos al Ejército Popular Boricua como el único grupo que quedó de resistencia y alzando en dignidad a nuestra patria. Sin embargo, debido a la presencia constante de Robert en distintas instancias de denuncia política, definitivamente, a raíz del asesinato de Filiberto Ojeda Ríos, Robert recibió un aumento de vigilancia discreta e indiscreta del FBI. Fue allanado. Le ocuparon su agenda personal y celular. Fue perseguido; fue visitado en su trabajo. Eran intentos de intimidación, y ante eso, Robert nunca cedió.

LQ: Más allá de esos eventos, ¿enfrentó oposición más recientemente?

MV: Como su esposa y compañera de vida, no lo voy a descartar porque definitivamente Robert Viqueira Ríos no pasaba desapercibido en ninguno de los ámbitos donde se presentaba porque hacía aportaciones precisas y contundentes, pero que incomodaban a algunos sectores a los que muy verticalmente denunciaba.

LQ: Tú mencionas que no descartas “influencias de cualquier otro tipo”. ¿Eso incluye partidistas?

MV: Todo tipo de influencias.  Este caso tiene unos elementos que llamaban la atención, que no son eventos cotidianos de controversias vecinales -el elemento del [sonido del] coquí mecánico, la provocación y del arma utilizada- que nos tienen que levantar suspicacia. Yo, Moshaira Vicente, no lo puedo tomar livianamente.

Lo que le ocurrió a Robert no es común -a Robert y a mi familia- y que el tribunal nos diera la espalda.

LQ: Sin el favor del tribunal, ¿qué estás haciendo para mantenerte a ti y tu familia segura?

MV: Tenemos un plan de seguridad intrafamiliar desde el día uno, [a partir] del asesinato. Nos mantenemos en constante comunicación. No voy a dar detalles, pero si tenemos un plan familiar. Tenemos un plan con la comunidad; con nuestros vecinos, que han estado presentes y apoyando desde el día uno, y están también muy consternados.

Independientemente de su motivación o mis sospechas, este señor tenía una fijación de algún tipo con mi familia. Los vecinos sabían de sus hostigamientos. Ya él regresó a la casa; un poco antes de que se cumplieran las 24 horas. No tengo duda de que se siente ahora con más derecho de provocarnos, de acosarnos. Yo me siento amenazada; mis hijos se sienten amenazados por este individuo que mató a su papá; que mató a mi esposo, con total impunidad.

Además, fue muy parcializada la labor de la mal llamada prensa independiente y algunos medios corporativos de este país a favor de la defensa, y ha generado ataques brutales de desprestigio.

LQ: ¿Has recibido amenazas?

MV: Ya yo he recibido un mensaje que lo tomé como amenaza, y hemos tomado las medidas correspondientes. El hermano de Robert también ha recibido un sinnúmero de ataques a través de las redes sociales, de cuentas que se nota que son troles. El nivel de violencia que se ha generado contra mi persona y mi familia, en particular mi cuñado, nos tiene muy preocupados. Es evidente para mí de que hay una campaña de desprestigio en contra de Robert Viqueira Rios, ya sea por el aspecto ambiental en el que ha sido muy vertical y constante… O por fijación de este vecino, que se desprende por esa contraseña [envidiaViqueira2016].

LQ: No sé si has seguido la discusión pública del caso, pero, al parecer, hay quien te adjudica mayor culpa a ti que al propio asesino, que usó un rifle. ¿Qué le dices a quienes, desde su casa, pasaron juicio en tu contra, tras escuchar los audios que presentó la defensa?

MV: Yo no tengo nada que explicar a esas personas que han juzgado mi derecho a defender junto a mi esposo, nuestro derecho a vivir en paz, a tener intimidad y a defendernos como entendiéramos necesario. Estoy tranquila de que hice lo que tenía que hacer. Mis hijos están muy claros con eso y es lo que me basta para seguir adelante.

LQ: ¿Habías imaginado que la victimización secundaria fuera así de intensa?

MV: Nosotros estamos recibiendo ayuda emocional desde el primer momento que ocurrió esta tragedia. Por parte del Estado, tenemos una batería de psicólogos y a nivel privado también, para manejar todo lo que es el trauma y todo lo que iba a ser este proceso judicial. Lamentablemente, las expectativas de todos se quedaron cortas porque todo el mundo vio cómo fue este ataque directo hacia nuestra familia por cómo nosotros manejamos nuestro dolor… Nosotros no tenemos que justificarle a nadie nuestro dolor y frustración. Quien ha vivido una situación similar a esta nos comprende perfectamente.

LQ: ¿A qué te refieres con “una situación similar”?

MV:  De exposición en los medios visuales y redes sociales… Nosotros no éramos figuras públicas, pero fuimos expuestos, a través del tribunal que es quien autoriza la transmisión del juicio, y por la cobertura que se hizo.

LQ: ¿Piensas hacer algo para remediar eso?

MV: Quiero mantener todas mis energías en mantener justicia para Robert porque obviamente no se ha logrado la justicia que él merece.

LQ:  ¿Qué opinión tienes hoy sobre Eduardo Meléndez y sus motivaciones? Sé que se mostró que la  contraseña del DVR era envidiaViqueira2016. ¿Les envidiaba? ¿Les odiaba? ¿Qué mentalidad puede persuadir a alguien a cometer algo así?

MV: No me quiero enfocar en este asesino. Yo lo dejo a su conciencia, si es que tiene conciencia. Mi interés es que se haga justicia, y él sabe cual fue su intención al colocar esa bocina con esos coquíes mecánicos. Voy a mantenerme firme en la búsqueda de que este asesino reciba su castigo.

LQ: Si dependiera de ti, ¿qué quisieras que el país aprenda de todo esto?

MV: Que esto le puede pasar a cualquiera. Nosotros jamás pensamos que nuestro proceder el 15 de julio de 2025, iba a culminar con esta tragedia. Jamás pensamos tener la exposición que hemos tenido ante los medios por las circunstancias de este crimen horrendo que ha generado un impacto en el pueblo de P.R.

LQ:  ¿Qué le dirías a quienes piensan abandonar el país, ante la frustración y lo que perciben como el abandono o colapso de las instituciones?

MV: Cuando se actúa en nombre del amor y la verdad y se está con la conciencia tranquila, hay que agotar todos los recursos. No hay por qué temer, avergonzarse o bajar la cabeza. A pesar de que sí se nos falló cuando recurrimos en auxilio y se nos está fallando hoy con esta absolución, yo apuesto a que como país podemos mejorar. Es responsabilidad de todos ser un mejor Puerto Rico.

LQ: En medio de esta tragedia, ¿qué te ha mantenido en pie? ¿Dónde encuentras fortaleza?

Robert Viqueira. Fotos suministradas

MV: Lo que me mantiene en pie y me esta dando la fortaleza para enfrentar todo este proceso -antes del 15 de julio, durante y ahora, esta nueva batalla- es el amor y el sentido de justicia para que se limpie el legado de mi compañero de vida, Robert Viqueira Rios. Lo que me motiva a levantarme cada día a pesar de estar rota es saber que tengo tres hijos maravillosos, que me aman, me apoyan y que no me han juzgado porque conocen lo que habita mi corazón.

LQ: ¿Cómo quieres que la gente recuerde o conozca a Robert Viqueira?

MV:  Hay mucha gente que conoció a Robert Viqueira en muchas de las etapas de su vida, como hay otros que no. A quienes lo conocieron, sigamos honrando el legado ambiental, político y social que Robert nos ofrendó, y seguir dando la batalla para que se nos haga justicia finalmente.  Quienes no lo conocen y quisieran conocerlo, en algún rincón de Puerto Rico permanece su legado, y su legado habla por si solo.

La autora es periodista independiente puertorriqueña, que colabora con CLARIDAD. También, es editora del medio periodístico 9millones.com, nombrado así por los 9 millones de boricuas en el mundo.

 

El clima determina si residentes de islas municipios viajan

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CLARIDAD

No hay planes de contingencia para viajeros varados, denunciaron varias voces

 

La muerte de Sheila Sanabria, residente de Vieques que falleció poco después de denunciar las condiciones del transporte marítimo, provocó la indignación de varias organizaciones y figuras sociales por suponer un caso de negligencia estatal. La ciudadana conformaba parte de un grupo de viequenses que, desde el 3 de febrero, aguardaba por la reanudación del servicio de lanchas.

Pernoctando en sillas, bancos, debajo de carpas o en el simple piso, docenas de residentes de la Isla Nena denunciaron no haber recibido apoyo alguno por parte de la Autoridad de Transporte Integrado (ATI) o HMS, la compañía encargada del servicio a través de una alianza público-privada.

“Dos viajes de ferris de Ceiba a Vieques no pudieron atracar en Vieques desde ayer por el alto oleaje. Un viaje salió en el nuevo ferri la Borinqueña, a las 8:00 p.m., con pasajeros y vehículos. Cuando no pudieron atracar en Vieques por el alto oleaje, el ferri regresó a Ceiba aproximadamente a las 10:00 p. m.”, lee un comunicado conjunto que integra a residentes y comerciantes de la isla municipio.

Por igual, las personas tuvieron que intentar otro viaje la madrugada siguiente,a las 4:30a.m., sin poder arribar a Vieques. A las 7:00 a. m., los pasajeros regresaron “cansados, frustrados y vomitando” al puerto de Ceiba. Entre los pasajeros, la comunidad destacó a una madre con su bebé recién nacido, adultos mayores y personas con condiciones médicas. Tomados por sorpresa a causa del clima, algunas de estas personas tuvieron que acudir a una farmacia para reabastecerse de medicinas.

“Esto es un desastre, un caos”, agregó José Rivera, residente de Vieques.

Las condiciones también retrasaron el envío de alimentos para comercios locales. Aliziris Rivera, propietaria de Superdescuentos Morales, indicó que su mercancía de vegetales y carne se atrasó porque tenía dos camiones varados en la Isla Grande. En respuesta a la situación, la comerciante de Vieques propuso una reunión con el alcalde de la isla municipio y la Autoridad de Transporte Integrado (ATI).

Un día después de estas denuncias, el 4 de febrero, Sheila Sanabria falleció en el Caribbean Medical Center, en Fajardo. Días antes, la viequense había advertido ante la prensa los estragos de tener que esperar para llegar a su hogar e informó que viajaba sin el medicamento para su hipotiroidismo.

“Esperamos que HMS y el Gobierno de Puerto Rico puedan proveer alternativas para que los residentes lleguen a casa. Esperamos que HMS provea comida a los pasajeros. Si dura esta situación de mal tiempo hoy, se necesita encontrar un hospedaje para los pasajeros. ¿Dónde están los albergues de desastres en Ceiba?”, concluyeron, a un día del fallecimiento de Sanabria, el grupo de viequenses.

En esta línea, una fuente de entero crédito coincidió en que ni la empresa ni el gobierno estaban preparados para atender a los pasajeros varados. También reveló que el alcalde de Ceiba, Samuel Rivera Báez, fue apercibido de la situación luego de haber ocurrido y que su homólogo de Vieques, José Junito Corcino, criticó la falta de comunicación.

“No hubiese resuelto el problema, pero habría ayudado. Porque entonces no tienes a esa gente durmiendo en el carro. Así mismo lo contaron, que llevaban dos días sin bañarse porque no conseguían un hostel o un hotelcito para dormir. La comunicación hubiese ayudado un montón”, afirmó a CLARIDAD.

No obstante, la fuente igualmente reconoció que las condiciones del tiempo imposibilitaron cualquier viaje a Vieques o Culebra. Para un viaje, contó, se consideran factores como el tiempo, las corrientes, la marejada o los vientos de temporada. De haber algún fenómeno, como la Marejada de los Muertos que aumenta el oleaje, los viajes pueden quedar suspendidos indefinidamente.

“Una marejada fuerte puede virar un camión. Ha pasado. A veces, cuando hay mal tiempo, no se llevan los camiones por temor a que se viren. No todo el tiempo pueden salir. Uno entiende que si la barcaza no puede salir, no siempre es culpa del capitán… Tampoco es cuestión de cuántos motores tiene el bote. Es una pena, de verdad. El problema es el mal tiempo. Hay un asunto de riesgos con la seguridad de la tripulación o riesgos de encallar”, explicó.

Las lanchas que actualmente circulan entre Vieques, Culebra y Ceiba integran algunas de la antigua Autoridad de Transporte Marítimo (ATM) —Isla Bonita, Cayo Largo, Cayo Blanco, Santa María— y las de HMS —Silver Wind, Breezy Point, Flor de Maga y Borinqueña. Estas últimas dos operan con dos motores; es decir, menos fuerza.

“Para atracar no se necesitan cuatro motores. Hace falta pivoteo. Eso no importa por los motores, eso importa por el tiempo. Uno puede tener un bote nuevo, espectacular; pero eso va a dar problemas mecánicos si sale en mal tiempo. Aquí no hay bote que aguante un oleaje. Incluso, si un bote es más grande es más posible que caiga”, agregó la fuente anónima.

Cayo Blanco, por ejemplo, es una nave alta y angosta. Esos rasgos, elaboró, la hacen más susceptible al viento y a los naufragios.

“El problema, lo que está mal, es que no hay ayuda para la gente varada. Es todo por falta de coordinación y comunicación. ¿Por qué no llamaron al alcalde ese mismo día? Tantas escuelas cerradas que pueden agarrar y usar de albergues”, opinó la fuente.

La situación con relación al transporte marítimo, además, ha recibido el repudio de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

La Junta de Control se opone al ajuste de crédito por trabajo

Reproducida del Sol de Florida

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El chequecito de “alivio contributivo”, aunque bienvenido, no sacará a  las personas que viven bajo los niveles de pobreza (734,619  familias) de su situación económica. La Junta de Control Fiscal (JCF) una vez más se interpone, en esta ocasión, al denegar  que el Gobierno aplique el ajuste por inflación al crédito por trabajo para el año contributivo 2025.

La organización Espacios Abiertos (EA) presentó en días recientes su estudio La denegación del ajuste por inflación al crédito por trabajo en la planilla de 2025 afectará la pobreza en Puerto Rico, realizado por el economista Daniel Santamaría Ots. El estudio indica que de haberse aprobado el ajuste, el total de personas que superaría el umbral de pobreza habría aumentado de 136,990 a 144,465. Sin el ajuste, un aproximado de 7,475 personas adicionales permanecerá por debajo del umbral federal de pobreza en 2025.

“En Puerto Rico, el crédito por trabajo tiene un alcance amplio y un efecto tangible en los ingresos de los hogares. Durante el año contributivo 2024, el crédito por trabajo benefició a 734,619 familias, o 6 de cada 10 hogares que radicaron planilla, con un crédito promedio de $1,974 por familia.”, explicó Santamaría Ots, codirector ejecutivo de EA.

En una acción que parece haber tomado por sorpresa a estudiosos y al mismo Departamento de Hacienda, EA dio a conocer que la JCF notificó al secretario de Hacienda, en  carta del 29 de octubre del 2025, su negativa  a dar paso al ajuste del crédito por trabajo.

Este ajuste se supone que se haga cada año y  está regulado por el Código de Rentas Internas de Puerto Rico. El de este año 2025 conlleva una inversión de $72 millones que salen del presupuesto del Gobierno de Puerto Rico. Una vez más, según la JCF, la  inversión de $72 millones —la cual  no se ha realizado—no es consistente con el plan fiscal y el presupuesto propuesto por la Administración para el año fiscal 2026. Esta decisión implica que, a pesar del aumento en el costo de vida, los parámetros del crédito por trabajo permanecerán iguales a los del año contributivo 2024.

El codirector ejecutivo de EA expuso que la congelación del crédito golpea de forma especial a los hogares con dependientes y a los contribuyentes individuales, quienes son menos capaces de absorber el aumento en el costo de vida.  “La mayoría de las personas afectadas provienen de familias con uno o dos dependientes, y la erosión del beneficio limita el alcance del crédito como herramienta para combatir la pobreza laboral”.

Santamaría Ots añadió que el impacto de esta decisión va mucho más allá de las cifras fiscales e  implica un desincentivo a trabajar en el mercado laboral formal. Ello tendrá consecuencias en las empresas pequeñas/medianas locales que en la actualidad enfrentan problemas para encontrar empleados, en particular, los que están entre una y dos veces el salario mínimo.

El análisis de EA reveló  que del total de 136,990 personas que cruzaron el umbral de pobreza (según lo definen las tasas del Gobierno de EE. UU.)  53,511 pertenecían a hogares con dos dependientes; 37,450 a hogares con un dependiente; 35, 983 a hogares sin dependientes y 10,046 a hogares con tres o más dependientes. Sobre el estado civil del total de 136,990 personas que cruzaron el umbral de pobreza, reveló que 110,008 eran solteras y 26,982 eran casadas.

La analista de política pública de Espacios Abiertos, Wilmarí de Jesús, añadió a la exposición que los beneficios de este programa “van más allá de un cheque aislado, incentivan el trabajo y la entrada al mercado formal de mucha actividad económica en Puerto Rico. Además, observamos que el aumento en personas radicando planillas desde que comenzó la implementación del crédito en 2021 se ha sostenido, lo que implica un aumento en la base contributiva de Puerto Rico con un efecto multiplicador en nuestra economía”.

En estos momentos, en el contexto de la discusión de una reforma contributiva, alertó de que el crédito por trabajo es una  medida que va dirigida precisamente al grupo más importante que desea atender la actual reforma contributiva, a personas con ingresos entre $10,000 y $40,000, con el beneficio de ser una medida que ya existe y no requiere tanto ajuste administrativo. De Jesús considera que esto amerita que se analice en balance el crédito ajustado a inflación con cualquier beneficio adicional que se vaya a otorgar para 2025.

Por último, la licenciada Ataveyra Medina Hernández, portavoz de la organización, indicó que están en conversaciones con la Junta de Control Fiscal y han solicitado reuniones con la Asamblea Legislativa y el Departamento de Hacienda para profundizar en el análisis y protección de este incentivo que ha probado ser tan efectivo en promover el desarrollo económico de Puerto Rico.

 

 

¿Gaza en el Caribe?: encrucijada americana

 

 

Lanzo la idea a Bad Bunny, Ricky Martin, artistas y productores de espectáculos: hacer un concierto masivo de Bad Bunny este año, por ejemplo en Nueva York, en apoyo humanitario al pueblo cubano. Las ganancias se destinarían a bienes que Cuba urgentemente necesita. Al régimen trumpista le quedan casi tres años para tratar de estrangular a Cuba y hacer que su estado colapse o la resistencia a una invasión norteamericana se debilite por la extrema penuria a que se haya llevado al heroico pueblo. El genocidio que probablemente planea Washington tiene precedente en Gaza.

Los estrategas estadounidenses han arribado al razonamiento realista de concentrar sus esfuerzos en lo que es viable en cada momento. No pueden destruir el estado chino ni sus influyentes políticas comerciales, ni al estado ruso –mediante Ucrania y la OTAN–, ni detener la tendencia de decenas de países de África, Asia y Oriente Medio a su desarrollo e independencia económica, pero pueden –suponen– destruir el estado cubano. Impidiendo que Venezuela le provea petróleo destruirían los medios de subsistencia de Cuba a la vez que arrinconarían al estado venezolano para después destruirlo también.

El periódico cubano Trabajadores advierte: ‘La Revolución Cubana enfrenta hoy su desafío más peligroso desde la “crisis de los misiles” de octubre de 1962, cuando Washington, bajo la administración del entonces presidente John F. Kennedy, le impuso un bloqueo naval total a Cuba y llevó al mundo al borde de la guerra nuclear. La última escalada llega en un momento en que la economía y la infraestructura de la isla están a su límite por el endurecimiento de las sanciones económicas y la designación como “estado patrocinador del terrorismo” (SSOT) impuesta por el despiadado Goliat al norte. Esa designación ha hecho que la importación de combustible, medicinas, maquinaria y otros productos esenciales sea más difícil y, en muchos casos, imposible. Sin combustible, la generación de energía y el movimiento de mercancías dentro del país se están paralizando. Después de impedir el suministro de petróleo a Cuba desde Venezuela, Washington aumentó la presión sobre México. Después de Venezuela, México ha sido la fuente de petróleo más importante para Cuba. Ante el chantaje económico de la administración Trump, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum empezó a divagar sobre los compromisos comerciales de su país con Cuba. PEMEX –la petrolera estatal mexicana– anunció que canceló un envío urgente de petróleo a Cuba que debía llegar a la isla antes del fin de enero. Sheinbaum dijo entonces que el envío procedería como una oferta de “ayuda humanitaria” a la isla. Sheinbaum hizo un giro nuevamente el 28 de enero, insistiendo en que la decisión de retener el petróleo era una “decisión soberana”, implicando que no sucumbía a la presión de Washington, pero que México le seguiría brindando “solidaridad” a la isla. Cuba necesita ayuda material, solidaridad en acción. Necesita que los gobiernos de países productores de petróleo como México y Angola envíen petroleros. Necesita inversión extranjera en paneles solares y generadores eólicos para ayudar a reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Y necesita comerciar libremente para obtener productos alimentarios, medicinas y otros insumos esenciales. Es necesario ejercer presión sobre esos gobiernos que ahora se doblegan ante Trump, Rubio, y sus acólitos para que sigan comerciando y apoyando al pueblo cubano, y así darles un respiro para que puedan defenderse de la manera más eficaz. Los trabajadores, los estudiantes y otros jóvenes, y todos los que se preocupan por la democracia y la decencia humana en Estados Unidos, deben coordinarse en acciones unidas para exigir que Washington ponga fin a su maliciosa guerra económica, revierta el bloqueo de petróleo a Cuba y elimine al país de la infame lista SSOT.’

La coerción de Estados Unidos contra Cuba y Venezuela sitúa no sólo estas naciones, sino el hemisferio, en una encrucijada sin precedentes que redefine los desafíos al imperialismo norteamericano, y la medida en que los países latinoamericanos y caribeños puedan instrumentarlos. La crítica de Trump al establishment estadounidense, que provocó en sectores gobernantes irritación e intentos de frenarlo, era en gran parte –podemos inferir ahora– una alarma por los desafíos latinoamericanos.

Habiendo sido el imperialismo decisivo para el atraso y la pobreza –no sólo económica sino política– latinoamericana, aprovecha esta debilidad, que él mismo reproduce, para inducir al crecimiento mediante deuda a cambio de subordinación política. Persigue renovar el sistema de dependencia: estimular crecimiento de modo que los países latinoamericanos se ‘modernicen’ y alejen de rutas independientes, China, Rusia y BRICS. De ahí seguramente los recientes progresos de candidatos electorales de derecha en Honduras, Costa Rica y Bolivia.

El crédito beneficiaría grupos altos y medios y produciría una imagen temporera de modernidad. Numerosos políticos latinoamericanos se resisten a la izquierda pues suponen imposible un desarrollo económico sin financiamiento norteamericano u occidental. Fracasará, supuestamente, cualquier estrategia de sociedad independiente, y señalan las graves limitaciones de Cuba. Es un razonamiento colonialista, pues el endeudamiento con sometimiento impide la independencia de las decisiones sobre el sentido que tendrían las fuerzas productivas y la infraestructura.

Sin embargo, la expansión galopante del mercado global hace inadmisibles gobiernos despóticos y primitivos. Si bien persiste el miedo a rutas alternativas por la horrenda represión que Estados Unidos impuso en Latinoamérica mediante regímenes tiránicos en los años 50, 60, 70 y 80, es potente la tendencia a formar nación elevando las condiciones del pueblo trabajador. Participar del mercado exige desarrollar la educación de las generaciones nuevas, el gobierno, la infraestructura, las fuerzas productivas, la ciencia y la tecnología. Han quedado atrás las teorías en que los estados-naciones eran innecesarios por la ‘globalización’.

Es de esperar que administraciones imperialistas posteriores a Trump continúen en parte sus políticas, aceptando que se necesitaba un jefe brutal, tipo fascista o decimonónico, que las iniciara. No admite Washington que en Latinoamérica haya recursos naturales estratégicos sin explotar o explorar, por ineficiencia, ‘subdesarrollo’, nacionalismo, falta de capital, o las mismas sanciones estadounidenses. Trump ‘desbloqueó’ la actividad petrolera en Venezuela y está dando acceso a las corporaciones yanquis. Pero en sentido estricto y político el bloqueo sigue.

Según estudiosos, las licencias 46 y 47 emitidas el 29 de enero y adscritas a la nueva ley petrolera, prohíben a Venezuela vender petróleo a entidades vinculadas a Rusia, Irán, Cuba o Corea del Norte –no así China– (Sputnik, 6 febrero 2026). La reforma de la ley abarca casi toda la cadena de valor del sector petrolero, ‘desde la extracción y elevación del crudo hasta su exportación, refinación, comercialización, transporte y servicios logísticos asociados’. No incluye la fase primaria de la producción, que por ahora queda en manos venezolanas, pero incluye la exportación, reexportación, venta, reventa, suministro, almacenamiento, compra, entrega y transporte del petróleo. Los analistas indicaron que todo contrato petrolero que firme el gobierno venezolano o la estatal Petróleos de Venezuela debe estipular que se rige por las leyes de Estados Unidos, y cualquier resolución de controversias se llevará a cabo en territorio estadounidense. Las licencias establecen que los pagos a personas (i.e. corporaciones) bloqueadas deben canalizarse a través de los denominados Foreign Government Deposit Funds u otra cuenta que el Departamento del Tesoro norteamericano indique expresamente. Este mecanismo no implica desbloqueo de activos, sino que permite que los fondos se mantengan bajo supervisión regulatoria estadounidense. La nueva ley autoriza transacciones relacionadas con la exportación, venta, transporte y entrega de diluyentes –para procesar el crudo pesado venezolano– de origen estadounidense, así como servicios logísticos y de pago asociados. Los contratos petroleros deben someterse a la jurisdicción de tribunales estadounidenses, y se prohíben pagos en criptomonedas venezolanas (como el petro), oro o intercambios de deuda.

Exxon Mobil, Conoco Phillips y otras petroleras occidentales reclaman que Venezuela les debe decenas de billones de dólares por haber nacionalizado la actividad petrolera. Estas deudas podrían pesar seriamente sobre Venezuela. Las compañías podrán exigir su pago en los beneficios de la actividad petrolera u otros medios. Sería una amenaza al estado venezolano a menos que se fortalezca para defenderse y protegerse.

Un exministro de Planificación venezolano en el gobierno pre-chavista en 1992-93 opinó que según el nuevo arreglo Washington prohíbe a Venezuela vender su petróleo, pero le permite entregarlo a Estados Unidos, que lo vende a precio de mercado y deposita los ingresos en cuentas bajo su control. Luego transfiere esos dólares al gobierno venezolano, de forma condicionada. (No es claro –añadimos– cuán limitada es la proporción de las ganancias que Estados Unidos transfiere a Venezuela.) Ricardo Hausmann, exministro ahora colocado en la Universidad de Harvard, dijo que la estrategia de Washington consiste en controlar la venta de petróleo y manejar los ingresos en dólares bajo estrictas condiciones (Noticiero Digital, 27 enero 2026). El esquema –señaló– funciona como un control del flujo de caja. El gobierno venezolano accede a más dólares, pero con restricciones sobre cómo y cuándo pueden ser utilizados, algo que Hausmann calificó como una ‘aspirina’: alivia temporalmente la falta de liquidez, pero no cura los problemas estructurales. Venezuela vive una ‘dolarización de facto’, según Haussman. La hiperinflación y la devaluación del bolívar llevaron a que la mayoría de transacciones, desde compras de comida hasta pagos de servicios, se realicen en dólares, mientras que los bolívares electrónicos funcionan como medio de pago secundario. El bolívar desapareció como moneda de ahorro, añadió, y la gente fija precios en dólares. Algunos pagan en dólares y otros en bolívares electrónicos. Dijo que si no hay soberanía venezolana efectiva, las inyecciones de dólares por la venta de petróleo no solucionarán los problemas estructurales de la economía.

Comentaristas explican que las grandes compañías petroleras norteamericanas son reticentes a hacer inversiones en Venezuela debido a la ‘inseguridad’ del gobierno; léase que éste tiende a estrategias independentistas y Washington no lo tiene bajo total control. Excepto en los casos de Chevron, Repsol y Maurel y Prom, dice un escritor, que persiguen cobrar deudas a Petróleos de Venezuela y ahora han restructurado acuerdos que les prometen beneficios, las resistencias de los inversionistas persistirán. La privatización parcial de la actividad petrolera abre las puertas a empresas relativamente pequeñas que podrán reactivar algunos pozos de petróleo. Les rendirá jugosos beneficios, y también al gobierno venezolano, a corto plazo. Pero, alega un articulista norteamericano, seguirán los problemas de poco personal entrenado, inseguridad en las plantas físicas, de electricidad, y de que el gobierno pueda adoptar políticas independientes. Puede preverse, añade, que los gobiernos norteamericano y venezolano cortejarán estas compañías relativamente pequeñas para que inviertan, y reclamarán su aumento de la producción petrolera como una demostración grande y rápida del éxito del presente arreglo. En Venezuela debe haber ‘cambio institucional’ y ‘estabilidad política’ para que el capital yanqui pueda adueñarse de la industria petrolera y transformarla. De lo contrario las inversiones tendrán beneficios de corto plazo y recuperación veloz de costos, pero difícilmente reconstruirán a largo plazo la industria o su capacidad productiva. El llamado, pues, es a una sólida asimilación económica al gran capital mediante un gobierno neocolonial.

La Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos estará vigente cien años, advirtió el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez. Fue aprobada por unanimidad, recalcó. (Resulta muy difícil saber cómo acceder por internet a su texto íntegro.) El gobierno evita confrontaciones violentas a como dé lugar, incluso congraciándose con los venezolanos que emigraron o se activaron contra el estado bolivariano. Las fuerzas armadas le juran lealtad.

¿Es la política venezolana como la que pensó el colonialista boricua Muñoz Marín, en que la astucia y la guachafita criollas usarían el ‘imperialismo bobo’, en vez de éste usar y explotar a Puerto Rico? No, porque Puerto Rico carece de un estado nacional (nunca lo ha tenido), y menos uno empeñado en crear poder popular en cooperativas, economía comunalizada, productividad industrial y agrícola, soberanía alimentaria y una estrategia de independencia económica. En ambos países la violencia colonialista ha determinado las condiciones de posibilidad. En Puerto Rico dicha violencia se instaló en 1898 y nunca cesó; ha destruído toda soberanía (menos la deportiva y otras simbólicas o folklóricas). En cambio, en Venezuela el poder estadounidense, aunque manifestado descaradamente, está restringido por la resistencia venezolana, que condensa logros del chavismo de casi veinte años, que a su vez se fundan en un estado-nación establecido hace dos siglos, y que, como muchos otros en América, todavía trata de construirse.

Los gobiernos yanqui y venezolano insisten –por razones distintas– en que haya estabilidad en Venezuela. Washington enfrenta múltiples dificultades para derrocar el estado, al cual busca colonizar. La mayor parte del país está bajo hegemonía del estado, mientras la zona petrolera está bajo control de compañías extranjeras y Washington, hasta cierto punto. Estados Unidos sigue vigilante y acumulando inteligencia, mientras el estado bolivariano trabaja a todo tren para integrar las mayorías populares. Trata de formar una muralla moral que aleje la posibilidad de una intervención militar o una guerra civil. Representa una identidad venezolana de pueblo pacífico, cristiano y digno, que humildemente quiere progresar con su trabajo y sus recursos naturales. Lucha en un terreno caro al trumpismo, de guerra psicológica, comunicación pública e imagen publicitaria.

El gobierno de Delcy Rodríguez asume un discurso optimista en que la nueva ley de hidrocarburos significa soberanía nacional y energética y un futuro de abundancia y propulsión internacional del país. No abunda crítica o educativamente en las obvias contradicciones existentes. Su propaganda disimula, quizá como una ‘falsa conciencia’, el grado a que llega el poder estadounidense en Venezuela. Pues apuesta a derrotar a Washington en su propio juego de ‘política burguesa’. Habrá que ver si a la larga, con astucia caribeña y con la fuerza de la vida ‘pequeña’ y diaria del pueblo, mediante la ambigüedad, los venezolanos reconquistarán terreno político al imperialismo.

Todo indica que si hubiese elecciones pronto, Delcy triunfaría cómodamente. No hay, hasta ahora, político que pueda oponérsele con éxito. Para Washington parece esfumarse la opción de fabricar candidatos electorales derechistas, aunque podría retomarla instruyendo a la estación de la CIA en Caracas que reorganice el sector colonialista, que seguramente alberga muchos excarcelados y migrantes que han regresado. Pero esta posibilidad disminuye con el progreso económico que Delcy promete y parece empezar con los millones que llegan de la actividad petrolera norteamericana y el gobierno usa en beneficio de la sociedad.

En tanto Washington intente aparentar ‘democracia’ –descartando un golpe de estado, una guerra y un régimen títere– tendrá que seguir cohabitando con el estado venezolano –y el movimiento bolivariano–, con el cual el presidente yanqui dice que se lleva de las mil maravillas. En esta ‘coexistencia pacífica’ el lado venezolano se apoya en bases más firmes que el estadounidense en tanto sigue la estrategia bolivariana, de las clases populares, mientras todavía es incierto si Trump logrará que las corporaciones petroleras principales inviertan en Venezuela – y así avanzar en el neocolonialismo–, ya que Washington no tiene total control de Venezuela y el estado bolivariano les provoca temores y resistencias.

 

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