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Vivir la independencia

A José Alberto Álvarez Febles y

Lureida Torres Rodríguez in memoriam

Agradezco a la Fundación Juan Mari Brás la invitación a presentar este libro. Mari Mari Narváez me comunicó que pensaron en mí porque soy escritora e independentista no afiliada.

A.1sumo y sumo. Soy contemporánea de casi todas las personas que aportan en este libro sus recuerdos de don Juan Mari Brás y fui militante del Partido Socialista Puertorriqueño. Además, soy lectora de formación comparatista; un método de leer relacionando y en contexto histórico.

Leí las entrevistas a la par con las Memorias de Mari Brás. Crucé lecturas, como si fueran capítulos de un solo libro. Una trama única, compleja en sus tonos y miradas. Ninguno de los libros es biografía, aunque en las memorias sí hay pasajes autobiográficos. Se dedican más bien a la vida pública del patriota.

Sobre el libro que hoy presentamos salta a la vista que los entrevistados son menores que Juan Mari. Solo dos lo conocieron en calidad de adversario ideológico o figura contrastante: Rafael Hernández Colón y Rubén Berríos Martínez. Como es propio, destacan los valores más que las diferencias. Berríos puntualiza: “Solo vi entrega perenne, valor a toda prueba, trabajo riguroso e incansable y la perseverancia que le venía desde su primera infancia; siempre abierto a explorar e inventar nuevas formas y métodos para adelantar nuestra liberación y… flexibilidad para buscar nueva avenidas de acción” en el activismo político. Rafael Hernández Colón recuerda a “un hombre de profundas convicciones, decente, veraz y muy valiente”.

En las demás entrevistas se perciben acercamientos distintos, correspondientes a las personalidades de los entrevistados, aunque siempre reconocen en Juan Mari Brás al humano que en buena medida determinó el rumbo de sus vidas, o se movió en el escenario donde hicieron sus vidas. Así hablan Manuel de J. González Hernández, Carmen Ortiz Abreu, Carlos Gallisá Bisbal, Digna Sánchez Jiménez, Roy Brown Ramírez, Jaime Córdova Rodríguez, Florencio Merced Rosa, Wilma Reverón Collazo, Norman Pietri Castellón y Néstor Ricardo Nazario Trabal. Sus miradas concurren en la formación de un personaje que se ha ido convirtiendo, por obra del recuerdo, en figura determinante de la vida propia.

Además de homenaje prolongado y conmemorativo, las entrevistas aportan materiales para la escritura de una historia crítica, honesta y rigurosa, del independentismo en Puerto Rico en la segunda mitad del siglo veinte, o al menos del Movimiento pro Independencia y el Partido Socialista, lo que ya incluiría varios capítulos de la historia del independentismo. Se trata de testimonios directos de quienes conocieron al personaje y, a su vez, son personajes prominentes de esa historia que desean las lectoras, los lectores más jóvenes, quienes hablan de Juan Mari como nosotros hablábamos de Albizu, en el plano del aura, de la figura mítica, o del conocimiento superficial, pero sin las complejidades de su vida política, que de algún modo fue también la experiencia de las personas entrevistadas en este libro. Entre ellas, Carmen Ortiz Abreu describe a Mari Brás como figura de transición entre el nacionalismo y la nueva lucha, y menciona la siempre viva participación de la mujer en las luchas emancipadoras. De la entrevista con Manuel de J, González conmueve la descripción final: “un hombre de enorme sensibilidad”. Carlos Gallisá Bisbal (qué maravillosa la inclusión de los apellidos maternos, porque por línea materna nos llegan las frustraciones, las obsesiones, el deseo de justicia) describe a Mari Brás en dimensión ética y afirma que el suyo fue un compromiso ejemplar. También recuerda su capacidad analítica y cómo logró articular el pensamiento albizuísta con el socialismo. Wilma Reverón reconoce el respaldo de Mari Brás a la formación de ella como dirigente y a la perdurable gestión del independentismo en las Naciones Unidas. Su testimonio se complementa con la entrevista a Ricardo Alarcón, quien no olvida la presión descomunal de Estados Unidos a países aliados suyos y no alineados para censurar la discusión del caso de Puerto Rico en la ONU.

Antes de describir la figura amplia que leo en esas miradas, cruzo el hilo a otra sección del tapiz. Llamo la atención al autorretrato de Juan, a sus Memorias de un ciudadano, a los capítulos sobre sus primeros años e incursión inicial en la vida pública. Antes que estratega, fundador y revolucionario fue el hijo consentido y escogido por sus padres y familiares: casi un predestinado, en un ambiente amplio ya que los solares se extendían a otros pueblos de la región de Mayagüez, que para Juan Mari, si mal no leí, merecía ser la capital de la República de Puerto Rico. Algo habrá de cierto en el excepcionalismo de Mayagüez, y así queda claro en el testimonio de don Rafael Cancel Miranda y el compromiso de ambos padres, Rafael Cancel y Santiago Mari, anterior a la vida pública de los muchachos. Hubo así una continuidad inseparable entre la personalidad del hombre y el solar de sus afectos. Ese solar de sus afectos tenía que ver con la solvencia económica y el apoyo de sus padres, pero incluso más con el dilatado núcleo familiar. Su padre, su madre, deben haber sido una de esas raras parejas con la sabiduría de ver y respetar lo que sus descendientes traen al mundo, y dejarlo florecer.

En los testimonios de Florencio Merced, Manuel de J. González, Jaime Córdova, Norman Pietri y Néstor Nazario Trabal se describen los primeros años del MPI y el PSP. Quizás Néstor Trabal fue el más cercano a los escenarios afectivos del pensamiento de Juan Mari Brás, pues era un niño cuando en su casa, en la casa de sus padres, en el templo espiritista de doña Providencia Trabal, se realizó la ceremonia de fundación del Movimiento pro Independencia. Cierta continuidad ritual, el lugar, las circunstancias inmediatas, no pueden ser más evocadores del independentismo de las sociedades secretas del siglo 19. Pero es Norman Pietri quien dibuja con sus recuerdos el acercamiento más entrañable, quizás por el enlace pueblerino, porque es evidente que hay un regionalismo mayagüezano, o lo hubo, y que en esa ciudad de cuyas estructuras históricas queda muy poco, en esas ruinas mudas, se gestó un mundo, una historia social, un enjambre de comunicaciones.

La familia extendida era de comerciantes y hacendados. Cuando Mari Brás era niño, el papá le montó un negocio de dulces con todo y productor, y el niño de socio capitalista. Pero si aquel negocio fracasó, alguna calidad de empresario dejó en Mari Brás, porque fue un fundador de misiones y empresas, como indican Manuel y Florencio en sus entrevistas. En su caso la faceta empresarial poco tuvo que ver con el sentido capitalista de propiedad privada, a juzgar por la trayectoria vital de Mari Brás, que siempre se inclinó al sacrificio económico. Era otra la motivación de sus fundaciones. Sobre esa motivación extraordinaria hay mucho que pensar y decir.

A propósito de empresas, sobresalen las comunicadoras de análisis político y difusión cultural. Recuerda Roy Brown que Mari Brás, le pedía que avivara las movilizaciones con música. El mismo Mari Brás condujo un programa radial cuando era todavía un adolescente, iniciando una apasionada relación con los medios que se extenderá a las “empresas del partido”. Esas empresas por sí solas merecen un libro, una recopilación minuciosa de experiencias. Si en Mayagüez los espíritus tenían inclinaciones separatistas, en la isla y las regiones de sus migraciones el proyecto de esas empresas tuvo un sentido social y comunicativo inseparable de la misión independentista. Como si entre espíritus tutelares e iniciativas frágilmente sustentables se hubiera ido creando otra isla liberada del coloniaje; otra isla concebible, o quizás un mapa de proyectos demostrativos, una hoja de ruta hacia el porvenir.

De aquellos proyectos culturales y de comunicación pública el más resistente ha sido Claridad. Debe ser el único sobreviviente de todos los semanarios y periódicos de línea crítica que nacieron entonces. Además del libro de Awilda Palau, Claridad merece estudios que incluyan otras etapas, y que recuperen detalladamente las experiencias de Claridad diario, Claridad bilingüe y Claridad bisemanal. De sus comienzos habla Jaime Córdova. De cómo la osadía, la experimentación, el ir agenciándose sobre la marcha recursos y colaboraciones, en un torbellino de maromas, un grupo pequeño de gente brava dieron con la clave para echar a andar una empresa cultural política en Puerto Rico: con empuje, con errores, con sacrificios y satisfacciones, intentando respetar la singularidad de cada quien, viendo lo que cada uno trae y lo que puede aportar. “Que escriba lo que quiera pero que escriba”.

Recuerda Florencio Merced Rosa la visión de crear en Nueva York la Misión Vito Marcantonio, que se transformó en la Seccional del PSP en Estados Unidos, con núcleos y comités en Nueva York, New Jersey, Hartford, Boston, Los Ángeles, San Francisco, Oakland, Chicago, Filadelfia. Valga un botón de muestra con testimonio personal agregado a la entrevista a Digna Sánchez Jiménez, una de las fundadoras de Claridad Bilingüe en 1972. Digna destaca la visión de la migración puertorriqueña y el papel del partido no solo en las luchas independentistas, sino en las luchas de las comunidades. En la celebración del “Bicentenario sin Colonias” en octubre de 1974, se planteó la independencia de Puerto Rico como causa que también compete a la izquierda estadounidense. En aquel tiempo tan pródigo en las luchas radicales de los feminismos, los derechos civiles, los derechos de las minorías sexuales, los nacionalismos del pueblo afroamericano y de las naciones originarias; cuando se libraban las protestas más duras contra la guerra en Vietnam, la lucha independentista no solo estuvo presente sino que se dejó sentir. Ocupó lugares en la producción intelectual y literaria de autores de la diáspora como Piri Thomas, Pedro Pietri, Alfredo López y Andy Torres. Y llamó la atención de militantes de una izquierda estadounidenses de todo el espectro abigarrado de esa izquierda, que fueron miembros o simpatizantes o interlocutores o críticos duros del PSP, así como de intelectuales y artistas que se sumaron a la causa de la descolonización de Puerto Rico, como la imprescindible Angela Davis.

Cuenta Digna Sánchez que antes de lanzar Claridad Bilingüe Ramón Arbona, uno de los periodistas más talentosos y comprometidos de nuestra generación, preparó al equipo durante un año. Claridad bilingüe duró varios. En sus talleres trabajaron con desprendimiento personas como Lureida Torres Rodríguez, que cumplió cárcel durante seis meses por negarse a comparecer ante un gran jurado del gobierno federal de Estados Unidos. También formaron parte de ese taller el poeta y artista Néstor Barreto y el fotógrafo Edgardo Calderón. No hacían trabajo de dirigentes, sino el trabajo duro de corregir, diseñar, maquetar y distribuir el periódico. Frank Vélez Quiñones también colaboró con ese taller. Fue distribuidor del periódico. Me ha contado algún detalle de su parte en el proceso de Claridad Bilingüe. Los negativos del periódico de Puerto Rico se enviaban por carga aérea. Él los recogía en la guagua de Claridad, y los llevaba a una imprenta situada en una calle oscura y estrecha del rocambolesco barrio chino. Cuando el periódico salía de imprenta, los presidentes de los núcleos cercanos lo buscaban en la Seccional. Otros se enviaban por correo o se colocaban en puestos céntricos. La circulación alcanzó varios miles. El periódico se esperaba.

Fascina cómo el rarísimo arrebato del trabajo desprendido, la exaltadora confluencia de lo personal con lo político, son a un tiempo labor y premio. Armindo Núñez Miranda, periodista de Claridad Diario y gerente de Libro Libre, la librería del PSP en Manhattan, lo dice de manera tan certera como inadvertidamente irónica e incluso cómica: “no cobrar era parte de la vida de uno”. Fueron años determinantes, porque algún efecto tuvieron a pesar de la represión y el escamoteo que siguió al idealismo y el compromiso de aquellas juventudes. Los medios informativos: el periódico, impresora nacional, fueron atacados en numerosas ocasiones. Las carpetas, los asesinatos políticos, el terrorismo anti independentista, el peso de la represión, han tendido a borrar no solo la memoria del momento, sino nuestras memorias del momento.

Sin embargo, el haber tocado tantas estaciones de la historia, el haber hecho tanto en una sola existencia, el no retirarse sino seguir fundando: he ahí la alegría de una vida puertorriqueña, de una vida nuestra, dotada de la extraña capacidad de viajar por las galaxias en sus discursos sin dejar de tener un pie en tierra.

Pero volvamos a las empresas, tantísimas empresas relacionadas casi todas con la fundación de medios de comunicación pública independientes e iniciativas culturales. Florencio Merced Rosa menciona algunas relacionadas con el “andamiaje” del PSP: una agencia de pasajes; el sello disquero llamado Disco Libre; un cine, El Cinematógrafo; varios grupos artísticos simpatizantes, como el taller de cine Tirabuzón Rojo; una agrupación musical, Taoné; la Librería Puerto Rico; programas de radio. Posteriormente fueron una agencia de prensa, Informática Caribeña, Causa Común Independentista, el Congreso Nacional Hostosiano (hoy Movimiento Independentista Nacional Hostosiano), la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos.

En contraste con el colectivismo de tantas iniciativas ambiciosas, en la cruzada por la ciudadanía puertorriqueña el territorio liberado fue él mismo. Recuerdo, como si oyera su voz de barítono que pudo haber sido cantante, oírle explicar la lógica de renunciar a la ciudadanía como quien juega al ajedrez contra el imperio, o quien completa una prueba matemática: me deportarán de Estados Unidos y tendrán que devolverme al lugar de mi nacimiento: el barrio Salud en Mayagüez. Caso cerrado, jaque mate, carcajada.

La historia de esos proyectos, con sus aciertos, errores, desapariciones y posibles legados, debería ayudarnos a situar el optimismo de Mari Brás, más orientado hacia los comienzos que hacia los finales cerrados. Y debería ayudarnos a situar el presente, pues todo recomienza ahora, ante la paradoja que señala Norman Pietri Castellón en su entrevista. El colapso de la colonia no ha conducido al fortalecimiento del independentismo, como si de algún modo la caída de la colonia incluyera el trauma de sus sorprendidos antagonistas habituales. Como si se pudiera prescindir de la independencia en una lucha por democratizar y descolonizar. Como si el viejo miedo a la república todavía calara en gente brillante, que le temen a un régimen autoritario, que elimine derechos de minorías perseguidas y entronice un gobierno de capitalistas y comisarios. Es decir, como si no se dieran cuenta de que ese régimen de capitalistas y comisarios lo estamos viviendo ya.

¿Cómo puede ser útil divulgar el pensamiento, la personalidad de un hombre que todo lo apostó a la independencia? Quizás, de inicio, tratar de entenderlo para entendernos mejor. Entender al personaje en su dimensión pública y algunos de sus rasgos temperamentales: el optimismo, la timidez, que se reiteran en varias de las entrevistas. El optimismo no es difícil de entender, y de hecho, el no haberse dejado vencer por adversidades y el no haberse dejado sacar de las casillas por persecuciones y crímenes se relacionan con ese temple de los comienzos; con haber sido no solo actor, sino testigo de su tiempo, y guía de tantos jóvenes movidos por el amor a la justicia, a pesar de los rumbos desiguales que cada uno siguió, que seguimos. Se me ocurre que el optimismo, la certeza de que Puerto Rico será libre, se funda en cierta calidad que él percibía en las personas que lo recuerdan en este libro y en los ausentes.

Quizás la timidez de Juan Mari Brás tenía que ver con la protección de un mundo interior que se sacrifica al despliegue público del dirigente. Una tendencia al ensimismamiento y a la introspección de quien crea mundos imaginarios, en su caso, mundos contraculturales en el sentido de navegar contra la corriente del sentido dominante.

A propósito de esas cualidades creadoras, abundan más de lo que se piensa, pero se reprimen. Hace un año Francisco José Ramos escribió: “Durante un breve pero intenso tiempo se ha vivido una especie de anarquía involuntaria que ha permitido, al menos, hacer ver que la gente de esta isla, si se lo propone, puede gobernarse a sí misma, al margen de los poderes, prácticamente ausentes del Estado (ya ni libre ni asociado) y la puesta en suspenso de lógica del capital. Son innumerables los casos de arrojo y valentía del ciudadano de a pie en medio de la devastación. Pero resulta que, hasta ahora, los puertorriqueños no quieren saber de lo que pueden hacer. Es decir: no quieren saber de su potencia. Son demasiadas décadas haciendo de la impotencia una virtud; arrimados a las órdenes de un supuesto «imperio bobo» que tiene, sin embargo, la potestad de disponer de este territorio y posesión suya como le venga en gana.”

A ese hacer de la impotencia una virtud se opone lo que el mismo Mari Brás llamaba críticamente “gigantismo”, o propensión al deseo de soñar y hacer lo que generalmente se considera imposible. La inclinación a apostar a lo que nadie en su sano juicio, es decir, en su colonizado juicio, apostaría. Vivir, ante la represión y el abuso como si fuéramos libres, y comunicarlo, es la lección generosa. Y el arrojo insensato de que sin recursos podíamos fundar librerías, administrar salas de cine, producir y distribuir periódicos, manejar agencias de viaje. Y las decepciones y resentimientos e injusticias, porque un riesgo de esa libertad de espíritu es caer muchas veces, recibir golpes y navegar entre fracasos o decepciones que a la mayoría de las personas les bastarían para caer y rendirse. Para otras, muy pocas, después de caer no hay más alternativa que levantarse.

Esa mezcla rara de realismo crítico y alcance visionario es para todos los tiempos, sobre todo para el presente. En el portal de la fundación se leen unas palabras que la ilustran: “Puerto Rico va a ser libre. Y no me preocupa que en el curso de mi vida no vea esa culminación porque, al luchar por ella, estamos dentro de ella… Ser independentista es disfrutar de la independencia alma adentro. Y cada uno de nosotros, los que luchamos por ella, nos consideramos libres. Y por eso vivimos en la independencia.”

Dicen los y las resistentes que cuando el miedo ya no domina se puede estar en prisión y ser, en cierto modo, libre. Una libertad auténtica, es decir, crítica del poder, porque el poder es estrecho y rígido. La voluntad de fundar es anterior tanto al poder del Estado como al poder desigual en las relaciones personales. Es lo que cada quien trae al mundo, es arte, es creación. Significa no reconocer la autoridad de quien a fuerza de miedo y represión intente coordinar nuestros cuerpos y amansar nuestros pensamientos. Desde esa perspectiva siguen siendo referentes aquellas empresas y misiones que mucho duraron para lo ambiciosas y arriesgadas que fueron. Y sigue siendo ejemplo de conciencia y empatía el equipo que da a la luz, infaliblemente, el periódico Claridad y su revista cultural En Rojo. Esa libertad de crear la vislumbró y la practicó el compañero Juan Mari Brás, la figura política de Juan Mari Brás que nos llega a través de sus escritos y de este libro donde se habla sobre él.

Presentación del libro Hablan sobre Juan Mari Brás, el domingo 2 de diciembre en el Ateneo.

Violencia doméstica en la Policía

La Policía de Puerto Rico volvió a repetir su patrón agresivo contra manifestantes. Lo hizo el 1 de mayo del 2017, lo repitió el 1 de mayo de este año y lo reiteró nada más y nada menos que el Día Internacional de No Más Violencia Contra la Mujer, el 25 de noviembre. A las mujeres que exigían en una manifestación que el Gobernador firmara una orden ejecutiva declarando un estado de emergencia por la violencia que se ha destacado este año contra la mujer la Policía las agredió.

Este patrón violento exhibido por ese cuerpo paramilitar parece extenderse a la vida personal de sus miembros. De las 22 mujeres asesinadas hasta el 24 de noviembre, tres fueron asesinadas por policías estatales. Es decir, los policías han sido los autores del 14% de los asesinatos por violencia doméstica hasta ese momento.

La organización Kilómetro Cero denunció que, de acuerdo con el más reciente informe sobre la Reforma de la Policía del síndico federal Arnaldo Claudio, en el 2017 se radicaron 99 querellas por violencia doméstica contra policías estatales. Pero, mientras que el 14% de las denuncias por violencia doméstica en la población general resultan en condenas, en el caso de los policías ninguno de esos 99 oficiales fue condenado. El Monitor Federal de la Policía, indicó en su informe que estas estadísticas presentan un hallazgo que debió haberse discutido extensamente en el informe de la Policía; pero no se hizo.

Para este año de 2018, según la información disponible en el portal electrónico de la PPR, se han radicado 71 querellas administrativas relacionadas con violencia doméstica. De las 71 querellas, 40 aún están pendientes de ser investigadas.

Una fuente de CLARIDAD –a quien protegemos su identidad por razones obvias– explicó que los casos de violencia doméstica de los agentes se manejan de forma separada de los casos radicados por víctimas de civiles. El proceso comienza cuando llega la víctima de violencia doméstica y una trabajadora social de la Oficina de la Procuraduría de la Mujer (OPM) destacada a la División de Psicología y Trabajo Social de la Policía le hace una entrevista. De haber caso, entonces se refiere para que se expida una orden de protección, y otra trabajadora social de la Procuraduría  lleva la orden junto a un agente de la Policía que trabaja casos en la División de Violencia Doméstica. Los psicólogos que refieren casos a la TS de la Procuraduría trabajan con el agresor, pero no existe un procedimiento o protocolo que establezca qué se va a hacer con él.

La fuente denunció que en ocasiones los agresores son desarmados, pero si la víctima no continúa con la denuncia, no existe forma para justificar el proceso de desarme. Además, la División de Violencia Doméstica tampoco tiene establecido un registro de posibles policías ofensores referidos que permita brindar seguimiento y orientación. Lo que existe es un registro de antecedentes de cuántas veces han sido atendidos en la División de Psicología, pero no se establece un registro específico para agresores.

En tanto, las victimas tienen que asistir a la División de Psicología y Trabajo Social de la Policía. La fuente describió que el que ha asistido a dicho lugar sabe, que antes de ser atendidas, las víctimas se encuentran con otros policías, que en ocasiones, conocen al victimario, por lo que puede sentirse intimidadas. Es el personal de la División de Violencia Doméstica de la Policía quien supervisa los casos referidos a las TS que, a su vez, son empleadas de la Procuraduría. Esta División de Violencia Doméstica está compuesta por agentes que no siempre manejan los casos de manera confidencial, sobre todo si los agresores son conocidos.

“Esto lo saben las víctimas porque se habla o porque el victimario lo sabe. Eso desanima a las víctimas a asistir en busca de ayuda para protegerse de la violencia”, expresó la fuente de CLARIDAD. La fuente también confirmó que no hay seguimiento por parte de la Procuradoría de la Mujer a los casos de violencia doméstica en la uniformada.

A preguntas de este semanario, la licenciada María Dolores Fernós, primera directora de la OPM, dijo que respalda que sea personal fuera de la Policía quien atienda las querellas de sus miembros, pero hizo la salvedad de que alguien tiene que dar seguimiento. Fernós destacó que se sabe que lo que da resultado para detener esta conducta de violencia es acabar con la impunidad, que la persona no piense que, haga lo que haga, va a estar protegido por el sistema. Comentó que los protocolos para atender los casos de violencia doméstica en la Policía y en otras agencias, “no son malos”, ya que fueron hechos por una comisión interagencial. No obstante, reiteró la necesidad de dar seguimiento y supervisión a los procesos.

Fernós señaló que esa es la responsabilidad de la OPM: dar seguimiento, supervisar y fiscalizar qué y cómo las diversas agencias están atendiendo los casos de violencia doméstica. Coincidió en la apreciación de que la OPM no está dando seguimiento a las agencias. Trajo como ejemplo que en el caso del ahora exalcalde de Guaynabo Héctor O’neill en que la mujer policía municipal se querelló contra el alcalde primero en la OPM y el caso le fue asignado a una hija del exsenador y miembro del Partido Nuevo Progresista Charlie Rodríguez; pero hasta que el Gobernador le dijo a la Procuradora que actuara, no había pasado nada. “Para detener la impunidad, las personas que atienden estos procesos tienen que ser personas con independencia de criterio, con conocimiento de cómo tienen que actuar con un protocolo y que lo sigan”, recalcó la activista.

Cenizas en todo Puerto Rico

La Resistencia contra la quema de carbón y sus cenizas tóxicas (RCC) denunció que el reglamento redactado y aprobado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para el manejo de estas cenizas es uno falso, el cual va en contra de toda la evidencia de la naturaleza contaminante y su propósito es permitir el depósito de cenizas en vertederos por todo Puerto Rico, su uso como relleno para la construcción como para estabilizar el terreno.

Las denuncias se dieron en ocasión de la celebración de una “vista pública” sobre el reglamento, llevada a cabo este pasado jueves 29 de noviembre por el DRNA. El reglamento lleva por título, “Estándares para el uso beneficioso de los residuos de combustión de carbón”, aseveración que contrasta con la postura de los grupos opositores y evidencia científica presentada a través de variados estudios en Puerto Rico y otros lugares.

Los grupos que conforman la Resistencia son: Campamento Contra las Cenizas de Peñuelas, la Alianza Comunitaria y Ambiental del Sur y el Comité Diálogo Ambiental de Salinas presentaron una sola ponencia ante el DRNA en la cual denunciaron que en el 2012 ya hubo un intento fallido de parte del gobierno, de establecer unas “Guías para usos de los residuos de combustión de carbón”, y ahora presenta un falso reglamento que pretende, una vez más, resolverle el problema a AES de la disposición de sus cenizas tóxicas, sin enmendar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ni Resoluciones de la Junta de Planificación (JP) que establecen la exportación de los residuos de los residuos de la quema de carbón, es decir las cenizas.

A su vez denunciaron que el supuesto reglamento se presenta en momentos en que la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado de Puerto Rico (RS 727) lleva a cabo una investigación sobre los hallazgos del Informe Anual de Monitoreo de Aguas Subterráneas de 2017 realizado por DNA-Environmental LLC, en el área de la planta de AES en Guayama, así como la determinación de transportar miles de toneladas de cenizas fuera de la isla.

Víctor Alvarado, del Comité de Salinas dijo a CLARIDAD que la ponencia de la Resistencia se había presentado por escrito mediante correo electrónico hace dos semanas al DRNA. Otros deponentes en la vista pública lo fueron el licenciado Omar Saade Yordán, el doctor José A Norat Ramírez, de la Escuela de Salud Pública del recinto de Ciencias Médicas (RCM-UPR), la investigadora y botánica, María Benedetti, todos en contra del reglamento. No obstante expresó que no se sabe cuánto peso el DRNA le va a dar a los deponentes. Agregó que por lo regular cuando el DRNA hace la vista pública ya el reglamento está redactado. Se supone que hasta tanto el documento no se presente ante el Departamento de Estado, este no se hace oficial.

Alvarado denunció además que el DRNA no les ha querido contestar si el reglamento le fue presentado a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés). Según atribuyó en declaraciones públicas la secretaria del DRNA, Tania Vázquez, en marzo de este año dijo que, el reglamento ya había sido enviado a la EPA, y que la agencia lo estaba evaluando y que en dos meses estaría listo para comentarios públicos. Sin embargo- expresó Alvarado- en una actividad del Colegio de Químicos en el mes de agosto en donde estuvo presente la directora regional de la EPA, Carmen Guerrero, se le preguntó si había recibido el reglamento y ésta dijo que no. “Así que la secretaria del DRNA ha dicho una mentira pública en marzo y a estas alturas no sabemos si la EPA vio o no el reglamento”.

Trajo a la atención que bajo el estado de derecho actual, el DRNA podría clasificar los residuos de la combustión de carbón o cenizas de carbón como desperdicios peligrosos, así como lo ha hecho California, pero insiste, de manera incorrecta en alegar que está imposibilitada de hacerlo. Incluso, la Regla aprobada en el 2015 por EPA le permite ser más restrictiva, pero el DRNA, y antes la Junta de Calidad se niegan a serlo.

Otro aspecto sobre el cual llamaron la atención es que el DRNA descarta, sin ninguna base científica, todos los casos, estudios y evaluaciones científicas que se le han presentado a través de los años, que demuestra la peligrosidad, toxicidad y radiactivdad de las cenizas. “Nunca la JCA ni el DRNA han asumido una posición sobre el desastre ambiental, de salud y agrícola que causaron las miles de toneladas de cenizas de carbón que la AES descartó en Arroyo Barril, República Dominicana, entre 2002 y 2003. Sin embargo, esas son las mismas cenizas que la JCA permitió desparramar entre 2004 y 2014 sobre terrenos, acuíferos, solares baldíos, cercanos a ríos y quebradas en Puerto Rico, y que el falso reglamento presentado por el DRNA propone volver a permitir su uso”, cita la ponencia.

El DRNA también descarta de manera selectiva tomar en consideración los casos de Town of Pines, Indiana y Battlefield Golf Course en Chesapeake, Virginia.

Intereses detrás de la cenizas

Ante estos y otros señalamientos los activistas denunciaron que las decisiones del DRNA no están basadas en elementos científicos, sino en las presiones de AES y otros intereses. En esa dirección Alvarado narró que la realidad es que a nivel mundial el uso del carbón ha ido bajando y AES también ha bajado sus plantas de uso de carbón para sustituirlas con placas solares. En el caso de Puerto Rico, AES estaba detrás de un contrato con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para suplir de gas natural a las plantas generatrices del norte. Aunque el contrato se le otorgó a otra compañía, todavía AES está detrás de otro contrato a través de la empresa Fluence, esto por medio de la firma de una alianza con la empresa Siemen, la que a su vez es la empresa que redactó el Plan Integrado de Recursos de la AEE. Esta relación de Siemen y AES por medio de Fluence, lo que pretende es un contrato del almacenaje de energía para la AEE.

Sobre esta maniobra Alvarado expresó que aunque por un lado a AES daría la impresión de que está tratando de moverse a gas natural y dejar el carbón, puso en cuestionamiento qué pasará de aquí al 2027, quizás cuando se acabe el contrato de AES con la AEE, el problema será que por un lado nos dejan la inmensa montana de cenizas que hay en Guayama contaminando el acuífero y envenenando a la agente, no se hace nada de lo qué pasara con las otras dos toneladas de millones de cenizas que están acumuladas en otros 14 municipios y qué vamos hacer con las otras 2 y 3 millones de toneladas de cenizas que van a generar de aquí al 2027.

¿Alguien se cree el cuento de que la justicia es ciega?

El drama con ribetes surrealista en el que Wanda Vázquez, la Secretaria de Justicia (al momento en que se escribe este artículo lo sigue siendo) es personaje central, confirma lo que muchos en Puerto Rico vienen denunciando desde tiempos inmemoriales: que el sistema de investigación y procesamiento criminal se manipula según los intereses de quienes lo controlan. Las denuncias sobre fabricación de acusaciones y la manipulación de procedimientos judiciales casi siempre salían de labios de algún dirigente independentista y ahora, para asombro de algunos, la escuchamos en la voz de la persona que se supone dirija el aparato acusador.

Dice la secretaria Vázquez que la imputación que le hace el Panel del Fiscal Especial Independiente (PFEI) no es más que una burda fabricación impulsada por la presidenta de ese organismo, la ex juez (y exsenadora, exsecretaria de Corrección y permanente contratista del mismo gobierno), Nydia Cotto Vives. Insinúa que detrás de la acción del PFEI está la figura del actual presidente de Senado, Thomas Rivera Schatz, cuya administración es a su vez objeto de una investigación por parte de Departamento que dirige Vázquez, relacionada con “empleados fantasmas”.

Cualquiera que conozca un poco sobre cómo se bate el cobre en esta ínsula colonial puede confirmar que las acusaciones que se lanzan unos y otros son básicamente ciertas, y que ahora se esgrimen y se magnifican con la sola intención de dañar al contrario. De ordinario los únicos receptores de los abusos públicos son los más débiles (activistas comunales, estudiantes, luchadores independentistas, etc.) pero ahora, en un momento en que el gobierno parece no haber liderato, las fieras se han dedicado a comerse unas a otras y ha quedado expuesto lo que antes se ocultaba.

La acusación contra Vázquez aún no se conoce, pero ya la han crucificado porque lo que se quería era, precisamente, lograr ese efecto. Aparentemente tiene relación con el procesamiento criminal de dos jóvenes que cometieron ciertos delitos contra su hija. Como vemos, no se trata de que la Secretaria haya manipulado el aparato legal para beneficiar a un familiar acusado de algo. El familiar en cuestión era la víctima. Ya de por sí suena raro que en ese procedimiento Vázquez hubiese cometido algún acto punible como delito.

Lo que pasa es que Vázquez, tanto cuando fue Procuradora de la Mujer como en la actual silla en Justicia, se ha prestado para mucho juego político y en ese campo es imposible complacer a todos y sólo hacer amigos. La lista de sus acciones con carga política es larga. Una de las últimas fue la investigación en torno a la conspiración dentro de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) conocido como el “chat de Moca”. Allí para complacer al Senado quiso ser firme y terminó haciendo referidos al PFEI que provocaron las renuncias de muchos funcionarios claves del actual gobierno. La evidencia que recopiló no era muy buena, pero ella le dio mucha cuerda buscando un efecto político. Dejó complacido a Rivera Schatz, se cobró alguna que otra venganza personal y azuzó a un gran grupo de enemigos.

Luego aparecieron otras dos investigaciones relacionadas con la misma CEE – la de los vagones con suministros misteriosamente desaparecidos y la del hijo de la comisionada Noma Burgos – en las que Vázquez reculó buscando beneficiar al gobernador Rosselló y a Burgos. Ante ese giro, el antes complacido Rivera Schatz se tornó iracundo. Vázquez entonces pretendió jugar pelota dura y anunció una investigación sobre los contratistas y empleados fantasmas que llenan la nómina de la Legislatura.

Con el juego ya complicado apareció en escena la otra dama de la justicia, Nydia Cotto, cuyo historial es aún más vasto que el de Vázquez y quien, además de todas sus intenciones políticas, lleva clavada una espina desde que ésta le canceló un contrato (también fantasma) con la Procuradoría de la Mujer. Nydia Cotto también sabe jugar pelota dura y la posible venganza le cayó en la falda una vez Vázquez refirió al PFEI a los conspiradores del chat. Esa otra institución con poder para iniciar procesos criminales es controlada por Cotto, quien no tuvo reparos en exonerar a los implicados y proceder a investigar a quien los refirió. Revolcando yaguas viejas encontró la cucaracha del procesamiento a los implicados en el caso de la hija de Vázquez y de inmediato se lanzó al ataque.

Todavía no llegamos al final del drama, pero es posible predecir que, aunque difícilmente Wanda Vázquez termine siendo procesada criminalmente, con toda probabilidad no sobrevivirá en el cargo de Secretaria de Justicia. Pero, independientemente del desenlace, lo que ha quedado expuesto con gran nitidez es la gran mentira del sistema de procesamiento criminal. Las manipulaciones políticas y personales que ha sufrido por décadas han quedado a la vista de todos. Si los responsables de ese sistema son capaces de atacarse unos a otros y llegar al extremo de fabricarle un caso a misma titular del Departamento de Justicia, ¿quién se salva?

Y para terminar, faltaba este capullo. Antes de cesar como Secretaria de manera temporal, tal vez presintiendo que no volverá al cargo, Vázquez procedió a limpiar la casa trasladando a lugares remotos a los fiscales que no le eran fieles. De la noche a la mañana, algunos debieron abandonar sus oficinas en Miramar o Hato Rey para enfilar hacia Aibonito, Guayama o Ponce. Poco le importó a la Secretaria las investigaciones criminales en curso que resultarían afectadas con estos traslados caprichosos. Fue un manotazo de despedida que le salió del pecho. Así es Wanda y así es el sistema que nos presentan como una dama justiciera que actúa los ojos vendados. Una farsa.

Restitución, justicia y transparencia

La deuda es un mecanismo de dominación muy importante en el capitalismo de hoy pues viene acompañado con la imposición de un modelo de consumo. Así lo expuso el economista haitiano, Camille Chalmers, en entrevista para CLARIDAD luego de su participación en el conversatorio “¿Esclavitud Abolida? Seguimos en rebeldía y honrando la memoria de las que lucharon”.

“Estamos ante la dominación del capitalismo financiero transnacional… Muchas veces la deuda está asociada con el tipo de consumo que haces y ese modelo de consumo reproduce la lógica del mercado capitalista”.

A partir de esta lógica se aísla el intercambio financiero entre países pero, también, se invisibilizan otros intercambios que explican la transferencia de riquezas del sur hacia el norte, de las comunidades pobres a las ricas y de los países que dicen subdesarrollados hacia los desarrollados. Por ejemplo –dijo Chalmers– la fuga de cerebros, el comercio desigual, el pago al servicio de la deuda, todo eso explica que transferimos cada año recursos que podrían ayudarnos a resolver nuestros problemas.

Hay todo una ideología de la deuda donde esta crece de manera permanente, que no tiene relación con sus efectos y se autonomiza. Una ideología que gira en torno a la lógica del dinero sin pensar en lo material, sin pensar en la vida, sin pensar en las necesidades humanas.

Si bien la deuda como mecanismo de dominación se trata de un fenómeno global, Chalmers, expresó que los pueblos caribeños han sido “muy golpeados” por este fenómeno y explicó que nuestra posición geográfica demuestra un proceso de dominación geopolítica muy importante.

“Estamos muy cerca de EEUU en una posición de tránsito entre el Atlántico y el Pacífico y hay una fuerte concentración del proceso de dominación sobre el Caribe. Podemos ver por ejemplo, la presencia de ejércitos de Francia, Gran Bretaña, Holanda, EEUU, en esta pequeña zona. El Caribe juega un papel muy importante en la acumulación global de riquezas”, añadió sin dejar pasar la oportunidad para mencionar que también el Caribe es una zona de rebeldía, una zona que ha dado ejemplo de dos revoluciones que muestran la posibilidad de construir un proyecto nacional totalmente opuesto a la lógica dominante del Capitalismo.

La nación haitiana fue construída bajo la violencia de una deuda injusta, impuesta por los colonos franceses durante 21 años después de que Haití obtuviera su independencia en 1804. Haití, estuvo pagando por más de 100 años para indemnizar a los dueños de esclavos y plantaciones. Eventualmente la deuda fue comprada por EEUU y hoy el pueblo haitiano sigue pagando esa deuda más allá de su aspecto económico. Según Chalmers, al calcular los flujos de pagos queda se han hecho, Francia le debe a Haití por lo menos $24,000.

“En Haití estamos en un momento de gran movilización popular porque estamos cuestionando la lógica de esa deuda que se acumula rápidamente. Estamos reclamando restitución, justicia y transparencia sobre eso. El 7 de octubre tuvimos casi dos millones de personas exigiendo restitución. Interesante porque abre todo un cuestionamiento sobre la lógica de dominación y abre la posibilidad de construir una sociedad distinta pos-capitalista”, dijo Chalmers que es también coordinador de la Plataforma para el Desarrollo Alternativo de Haití.

El domingo, 2 de diciembre, día en que se conmemora el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, se llevó a cabo el conversatorio “¿Esclavitud Abolida?” en el Bosque Costero de Playas pa’l Pueblo, en Isla Verde.

Luego de una pequeña caminata para ver las ceibas que fueron sembradas en homenaje a Isabelita Rosado, Lolita Lebrón, Haydee Colón, Ivania Zayas, Mirka Negroni y Berta Cáceres en el Bosque Costero de Playas pa’l Pueblo, en Isla Verde, dio inicio la actividad donde tanto Chalmers como la profesora, psicóloga social y coordinadora de la Región Caribe de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, Doris Quiñones, hablaron sobre las distintas manifestaciones de la esclavitud moderna, la violencia selectiva y machista sobre los cuerpos y las mujeres, entre otros.

“Estamos aquí para apoyar la movilización puertorriqueña y caribeña, apoyar la lucha independentista para que el Caribe pueda recuperar su soberanía tanto política como financiera”, dijo por su parte Chalmers.

Además, sugirió que cada pueblo debe inventar sus propios caminos de destreza y lucha, pero que es importante comunicar e intercambiar las experiencias, estar presentes en los momentos de lucha y aprender de la historia.