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Llamado a la resistencia

El domingo pasado (28 de octubre), la mayoría de los brasileños escogió para presidente de la República a el candidato de la extrema derecha que promete al país un camino hacia la dictadura militar y el fascismo. Hizo campaña con las mismas palabras que usara Hitler en la Alemania de los años 30. El hecho que, en pleno siglo XXI, un país como Brasil tome ese camino merece estudios y reflexiones que no se agotarán en pocos días.

El discurso de odio e intolerancia ya estaba sembrado en las personas. La derecha solo tuvo que hacerlo aflorar. Aparentemente, en la lucha de la civilización contra la barbarie, la mayoría de los brasileños votó por la barbarie. Los pobres han votado contra sí mismos y solo podrán percibirlo eso cuando sea tarde. Para quien tiene fe, lo más triste es ver que amplios sectores de las Iglesias cristianas (Católica y Evangélica) se han sumado al proyecto del odio y han hecho una gran contribución para la victoria del mal. No es la primera vez que padres y pastores optan por la derecha.

En 1964, apoyaron la dictadura militar en nombre de la familia y de Dios. El resultado de eso, todos lo conocimos. En la Alemania del Nazismo, la mayoría de obispos, curas y pastores evangélicos apoyaron Hitler. Sólo un pequeño grupo de cristianos, coordinados por el pastor Dietrich Bonhoeffer creo la Iglesia de la Resistencia. Parece que en el Brasil actual, tendremos de retomar el espíritu de la Iglesia resistente. Pero de esta vez, será junto con las comunidades de culto afro que serán las primeras a ser perseguidas por el nuevo gobierno (él ya prometió eso). Y las comunidades indígenas tendrán que defenderse para no ser consideradas extintas. Con todas las personas que aman la justicia y buscan un nuevo mundo, tendremos que reorganizar la esperanza y formar los cenáculos de resistencia. Es bueno recordar que en sus inicios, las Iglesias cristianas eran grupos de solidaridad y subversivos en relación al imperio romano. La propuesta de Jesús fue la de plantar las semillas de un nuevo mundo ensayando un nuevo estilo de vida y siendo aquellos/as que creen en el amor. Ese amor de predilección no es solo un sentimiento, sino un camino social de solidaridad y comunión, profecía de un mundo nuevo.

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

La ceremonia de los miércoles

Cada miércoles por la tarde, delante de la embajada japonesa en Seúl, un puñado de mujeres coreanas de más de noventa años reclama en vano que Japón reconozca lo que hizo con ellas. Cada vez son menos porque, desde que empezó el reclamo, en el año 1991, han ido muriendo casi todas: hoy sólo quedan treinta y cinco sobrevivientes. Por esa razón, desde el año 2011 se han ido erigiendo estatuas de esas mujeres frente a las embajadas japonesas, no sólo en Seúl, sino también en Hong Kong, Taipei, Yakarta y Tainan, para que su reclamo no cese cuando ellas no estén. ¿Qué hizo Japón, el Japón imperial, con esas mujeres? Las convirtió en esclavas sexuales para su ejército, cuando todas ellas eran menores de edad, entre 1937 y 1945.

La historia empezó después de la tristemente célebre masacre de Nanking. En diciembre de 1937, luego de que las tropas japonesas arrasaran la capital china, mataran más de trescientos mil civiles y violaran ochenta mil mujeres, el emperador Hirohito se escandalizó con sus altos mandos y ordenó que no se repitieran más “semejantes estigmas para la imagen del Imperio” (cito textualmente). Los altos mandos inventaron entonces las “estaciones de consuelo”, unos burdeles militares que debían cumplir tres funciones: dar satisfacción sexual a las tropas, evitar las violaciones de mujeres locales y reducir la transmisión de enfermedades venéreas, ya que las integrantes de estas “estaciones de consuelo” eran sometidas a revisaciones médicas semanales.

El reclutamiento de “voluntarias” comenzó en 1941, principalmente en Corea. Fueron pueblo por pueblo y aldea por aldea.

Amparados en la Ley de Movilización General que regía en todo el imperio, se llevaban las hijas mujeres de todas las familias. Se les decía que viajarían a Japón a colaborar con el ejército imperial cocinando para las tropas, o remendando uniformes, o trabajando de enfermeras. Pero no se las enviaba a Japón sino al frente, donde eran sometidas a un régimen inhumano: vivían apiñadas en las “estaciones de consuelo” sin permiso para salir, mal alimentadas, sometidas a castigos constantes y obligadas a satisfacer las demandas de las tropas, que se incrementaban antes de cada batalla (podían llegar a ser hasta sesenta soldados por noche) porque los japoneses creían que tener sexo antes de combatir los fortificaba y protegía.

El asunto quedó convenientemente silenciado después de la guerra porque los japoneses quemaron todos los registros y, además,porque la gran mayoría de las víctimas murieron (durante la guerra o inmediatamente después, por suicidio o por enfermedades consecuencia de su internación)o no se atrevieron a volver a sus pueblos natales, por falta de recursos o por vergüenza. Recién en 1991, cuatro años después de que se estableciera la democracia en la República de Corea del Sur algunas de las sobrevivientes se atrevieron a contar por primera vez su historia. Una de ellas llamada Kim Hak-sun aceptó relatar su experiencia para un diario coreano: dijo que el calvario no había terminado con el fin de la guerra, que callarlo era casi igual de malo que habérselo confesado a sus familiares porque la escarnecían cada vez que tomaban unas copas. La única solución que veía era unirse, contarlo públicamente. Logró que doscientos cincuenta de sus compañeras se sumaran y comenzaron a juntarse cada miércoles frente a la embajada japonesa en Seúl, al principio con casi nula repercusión.

El debate acerca de la esclavitud sexual en las “estaciones de consuelo” gira en torno al modo en que fueron reclutadas sus integrantes. El gobierno japonés sostuvo durante años que no había habido reclutamiento forzoso, que se trataba de “trabajadoras sexuales con licencia para ejercer y cobrar”, una forma de prostitución legal, como la que regía en su propio territorio. Las sobrevivientes no tenían ningún documento que sostuviera su acusación: sólo podían ofrecer el relato de su atroz experiencia. Pero reuniendo uno a uno esos testimonios se pudo establecer que las “mujeres de consuelo” fueron no menos de veinte mil (y se estima que pueden haber llegado hasta ochenta mil). Luego de que la legendaria jurista argentina Carmen Argibay presidiera el Tribunal Internacional de Mujeres para el Enjuiciamiento de la Esclavitud Sexual, que condenó en diciembre de 2000 al ejército nipón por los crímenes cometidos en las “estaciones de consuelo” durante la Segunda Guerra (Argibay publicó poco después un formidable trabajo sobre el tema en el Berkeley Journal of International Law) se creó en Japón el Fondo de Reparación de Mujeres Asiáticas.

Era una iniciativa privada, orquestada por Yoshiko Yamaguchi, ex actriz chino-japonesa devenida diputada en el Parlamento nipón (hablé de ella en otra contratapa: “La Orquídea de Manchuria”). El resarcimiento sólo fue aceptado por 285 de las víctimas en Corea, China, Filipinas y Taiwan: se le entregó a cada una la suma de dos millones de yens (diecisiete mil dólares). Mientras tanto siguieron las marchas de los miércoles frente a la embajada japonesa en Seúl y de a poco empezaron a repetirse en otras ciudades del sudeste asiático, hasta que en el año 2015 el gobierno japonés aceptó presentar disculpas públicas a las ya ancianas víctimas sobrevivientes, en forma de un nuevo Fondo de Reparación. Lo hicieron a la manera japonesa: con reticencia, afirmando que no habían logrado hallar en los archivos oficiales ninguna prueba concreta de esclavitud sexual en las “estaciones de consuelo”. El Comité por la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas decretó este año que la respuesta de Japón no es suficiente.

Según encuestas recientes, el 70 porciento de la población coreana cree que el asunto de las “estaciones de consuelo” sigue sin resolución, mientras que el 50 porciento de la población japonesa considera que quedó finiquitado en 2015. Lo que hace falta, sostienen mientras tanto las últimas sobrevivientes, es un museo y un centro de investigaciones que nuclee todos los testimonios y documentos posibles antes de que ellas mueran: para que sea el mundo y no sólo ellas quienes pidan explicaciones al Japón. Así las cosas, en los últimos meses sucedió un hecho minúsculo que quizá tenga enormes consecuencias en esa dirección: la coreana-canadiense Emily Jungmin Yoon publicó un extraordinario libro de poemas en inglés, titulado A Cruelty Special to Our Species (“Una crueldad especial para nuestra especie”), en el que utiliza las voces de las sobrevivientes, sus testimonios, para dar a conocer al mundo los detalles y los alcances de aquella aberración.

Ya en el primer poema, titulado “Una desgracia habitual”, Yoon dice: “Han pasado setenta años ya y nadie sabe / nadie dice que éramos niñas / y esclavas / y cuán habitual era esa desgracia”. Cuenta Yoon que, cuando llegó a América, descubrió que nadie conocía la historia de las “estaciones de consuelo” y que muchas veces, hablando con canadienses y norteamericanos, le preguntaban qué pasaba entre Japón y Corea, ¿tan diferentes eran? Ella contesta así en su libro:”Hace muchos muchos años que en Japón / usan la frase jûgoen gojissen para decir coreanos / Una crueldad especial con nuestra especie / porque jûgo suena a morir en coreano / y goji suena a mentir en coreano”. Yoon dice que se decidió a terminar y publicar su libro cuando leyó que, de aquellas cuarenta mil o doscientas mil esclavas sexuales, sólo quedaban treinta y cinco sobrevivientes. Sus poemas, como esas estatuas que hay frente a las embajadas japonesas en Seúl, Hong Kong, Taipei, Yakarta y Tainan, seguirán hablándole al mundo cuando ya no quede ni una sola de esas ancianas para asistir a la ceremonia de los miércoles.

El autor es fundador del suplemento Radar de Pagina 12, periódico argentino, ahora escribe la mayoría de los viernes una columna en la contratapa.

Tomado de www.pagina12.com.ar

Alex Cora nos uniría

Por Zacha Acosta

Querido Elliott:

Siempre quise vivir contigo el momento que estamos pasando en Puerto Rico, con el pana Yankee que ama la Patria y quiere la independencia por Puerto Rico. Contradicciones de la vida, pero así te queríamos Elliott Castro Tirado.

¿De qué momento hablo? ¡Ay Elliott, lo que te has perdido en el parque terrenal por estar de fiesta en las gradas celestiales!

Te informo que el cagüeño Alex Cora se convirtió el domingo, 28 de octubre de 2018, apenas rosando el reloj 11:15 de la noche, en el primer puertorriqueño y segundo latino en ganar una Serie Mundial en las Grandes Ligas. ¿Adivina con que equipo lo hizo? Con los Medias Rojas de Boston. ¡Sííí con tus “Medias Rotas” favoritas!

Cuanto daría por escucharte en la Descarga Original. Te extrañé mucho. No es igual, no puedo mentirme.

Hubiese sido divertido una de esas intervenciones de resúmenes de la Liga Atlética Interuniversitaria contigo para lanzarte el veneno bostoniano. Como este: “¡Ganamosssssssssssss! ¡Puerto Ricoooooooooooooooo CELEBRA a tus boricuas!  #AlexCora #ChristianVazquez #RamónVázquez. Nos dieron lo que los Yankees no podrán tener: el primer campeonato de los #RedSox dirigido por el primer puertorriqueño en una serie Mundial. Esto vale más que 27 campeonatos. Aquí mi veneno ¡Amamos el béisbol!” Lo hice en las redes y de seguro que te lo enviaba por WhatsApp en el momento de su publicación.

Pero… ya vez, no te lo puedo ni textear por irte de pachanga muy temprano. Qué bueno que sigues con vida en mi recuerdo y yo con las mismas intensiones de echarte sal en la llaga o, mejor dicho, hacer leña de tu árbol Yankee caído. Se que me hubiese salido con esta: “Esta muchachita. Joaco, busca la mamá de esta niña. No jorobe más y tiré pa’ lante”.

Fuera de nuestro vacilón quiero compartir contigo un resumen de lo que ha sido este campeonato: el número 9 para Boston y el primero para un boricua.

Alex Cora firma su contrato el lunes, 6 de noviembre de 2017 para dirigir a las Medias Rojas de Boston. Un logro alcanzado por todo lo que se dedicó en sus facetas.

Recuerdas algunos datos, porque todavía andabas por ahí entre nosotros. Si no, te recuerdo los últimos: Cora fue Gerente General de los Criollos de Caguas y los ayudó a conquistar el campeonato nacional del torneo 2016-17 de la Liga Profesional Roberto Clemente Walker y así su boleto de avión a la Serie del Caribe. ¡Doloroso, porque eliminó a mis Indios de Mayagüez!

Para añadirle sazón a su carta de presentación, su equipo, los Criollos de Caguas, le dan el primer campeonato a Puerto Rico desde el 2000 en la Serie del Caribe eliminando a los Águilas de Mexicali, bailando en la casa del trompo, México.

Eso no es todo, va al Clásico Mundial como gerente general con el #TeamRubio en marzo de 2017 y revalidan el subcampeonato.

Siguiendo con la bendición trabajada, los Astros de Houston lo contratan como “bench coach”, ganando primer título en la administración de un equipo con estrellas boricuas con el rival conocido, su primera franquicia como pelotero, los Dodgers de Los Ángeles.

Todo el éxito acumulado lo lleva a las puertas de su contratación con las Medias Rojas. Entró al libro de estadísticas de las Grandes Ligas como el dirigente número 47 y el segundo boricua en tener ese puesto. El primer boricua fue Edwin Rodríguez con los Marlins de Florida. Esta contratación la hizo bajó una petición especial: que la franquicia enviara a Puerto Rico un avión con suministros para ayudar en la sanación del país tras el paso del huracán María el 26 de septiembre del mismo

Todo le salió perfecto. Franquicia inicial Los Dodgers de Los Ángeles, eliminándolos en la serie final, con el equipo que representó en cuatro campañas. ¡Elliott fue magistral su gesta! Aquí algunos detallitos que estarías orgulloso, aunque fueras de los Yankees:

• 2-5 de agosto, usamos la escoba para barrer a los visitantes Yankees del Fenway Park

• 12 de septiembre, 100 victorias para acabar con la estadística de 72 años donde no llegaban a esa cantidad de partidos

• 20 de septiembre, las Medias Rojas aseguran el título Divisional del Este en la Liga Americana tras ganarte 11-6.

• 22 de septiembre, igualan la marca de 105 victorias que habían alcanzado en 1912 cuando ganaron su segundo título mundial frente a los Gigantes de San Francisco.

• 25 de septiembre, rompe el récord de juegos ganados con 106 sin llegar a la postemporada.

En la postemporada, se enfrentan a los rivales “más odiados” los Yankees. ¡Mano!, los Medias Rojas de Alex Cora festejaron en el Yankee Stadium al eliminar a los Mulos del Bronx en cuatro partidos.

El mejor equipo según especialistas de la MLB y poseedores del trofeo de campeones 2017, Astros de Houston, fueron los siguientes rivales. Este tardó un poquito más… en cinco juegos se eliminan los Astros para quedar bacante la silla del reino mundial y ser campeones de la Liga Americana.

Lo demás se fue en cinco partidos: 1ero Boston 8-4 Dodgers; 2do Boston 4-2 Dodgers; 3ero Dodgers 3-2 Boston para un récord de 18 entradas para un partido de Serie Final; 4to Boston 9-6 Dodgers; y, 5to Boston 5-1 Dodgers.

Espera … espera… esto te dará alegría. Los periódicos de mayor circulación del país acapararon a sus lectores con sus portadas dando la buena noticia. Los que no eran fan del béisbol, lo vieron. Los que son Yankees dejaron a un lado, momentáneamente su fanatismo, para felicitar al boricua. Las redes sociales siguen explotando. Amigos colaboradores como Jossie Alvarado sigue #EnFiebre y tiró con to’ los datos de la gesta histórica.

Elliott, nuevamente el deporte une al país. Se respiró felicidad. Se olvidó por un momento todo lo que nos hiere: la crisis fiscal, la corrupción, los politólogos, la criminalidad, las enfermedades, las enemistades y todos los males que todavía cargamos.

Y… yo hice lo que tu hija Elga hubiese hecho contigo: disfrutarme la final con mi papá. Viví este momento con mi viejo,  mi hermano Yankee me felicitó y me expresó su admiración por Alex Cora y mami anda culeca.

¿Qué más podemos pedir? Te contaré mi sueño, uno que compartí con mi papá y me miró incrédulo: Sería tan brutal que Alex Cora fuera el dirigente de MLB con un equipo todos boricuas. Esos segundos de sueños me dieron una mega sonrisa. ¡Quién sabe!

Hasta la próxima, Elliott.

La autora es esgrimista, periodista y mantiene su blog www. la estocada, donde salió publicado este trabajo.

Las estrategias no son para siempre

Por Raúl Zibechi

En Brasil triunfó Jair Bolsonaro. A eso se agrega la victoria de Mauricio Macri en Argentina, del uribista Iván Duque en Colombia y el viraje derechista de Lenín Moreno en Ecuador.

En su conjunto, el mapa político ha virado fuertemente hacia posiciones antiobreras, antifeministas, en contra de los pueblos originarios y negros. El avance del racismo, el machismo y la violencia antipopular llegaron para quedarse un buen tiempo.

Aunque cambien algunos gobiernos, esas actitudes arraigaron en nuestras sociedades, incluso en el seno de algunas organizaciones populares.

Estamos ante un viraje de la sociedad, a lo que se suman los cambios negativos de gobiernos.

Por eso creo que es un buen momento para la reflexión, sin dejar de profundizar las resistencias, de mejorar las organizaciones y enfrentar los desafíos más urgentes.

Durante la primera mitad del siglo XX el núcleo de las organizaciones populares eran los sindicatos, por oficios primero, de masas cuando comenzó la industrialización en algunos países.

En todo caso, los sindicatos eran el centro de las resistencias y del cambio social. Eran el eje de la acumulación de fuerzas, de la conquista y la defensa de derechos.

En el ámbito político, la acción colectiva aspiraba a implantar una sociedad más justa a través de varios mecanismos, a veces contradictorios pero complementarios siempre.

Donde se pudo, las izquierdas y los nacionalismos populares acudieron a elecciones. Pero la comparecencia electoral no era un fin en sí mismo, sino una parte de una estrategia mucho más abarcadora que desbordaba siempre el cauce electoral.

Tiempo de revoluciones

Hubo levantamientos de masas e insurrecciones, como el célebre Bogotazo de 1948 ante el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en Colombia.

O el levantamiento obrero del 17 de octubre de 1945 en Buenos Aires, que quebró el poder de la oligarquía e impuso un gobierno popular.

En otros países, como Brasil, Chile y Perú, los movimientos y las izquierdas ocuparon desde el espacio legal electoral hasta las calles y los campos en acciones diversas, siempre dirigidas a un mismo fin: imponer la fuerza de los de abajo.

Hubo también revoluciones. En 1911 en México y en 1952 en Bolivia, que marcaron a fuego la historia de ambos países, más allá de las derivas posteriores de cada proceso.

Con la Revolución Cubana cambiaron los ejes. Una parte sustancial del campo popular se volcó en la lucha armada, en todos los países del continente.

En el mismo período, la segunda mitad del siglo XX, hubo también insurrecciones (15 levantamientos obreros sólo en Argentina entre 1969 y 1973), además de la histórica Asamblea Popular en 1971 en Bolivia y los potentes Cordones Industriales en el Chile de Allende, formas de poder popular desde abajo.

Todas las formas de lucha estaban combinadas: la electoral, la insurreccional y la guerrillera.

El embudo electoral

Con el neoliberalismo, luego de las dictaduras del Cono Sur, las cosas cambiaron de forma drástica.

Las guerrillas centroamericanas y colombiana dejaron las armas para adentrarse en discutibles pero necesarios procesos de paz.

En los 90, las izquierdas dejaron de prepararse para encabezar insurrecciones (como las que hubo en Ecuador, Bolivia, Venezuela, Paraguay, Perú y Argentina que derribaron una decena larga de gobiernos), para focalizarse en el terreno electoral.

En este punto veo dos problemas, derivados de apostar todo en la estrategia electoral, como única opción imaginable.

El primero es que la diversidad de formas de lucha ha sido uniformizada por la cuestión electoral, lo que debilita al campo popular.

Siempre pensamos -y yo sigo pensando- que concurrir a las elecciones es tanto como jugar en el terreno del enemigo de clase. Lo que no quiere decir que no haya que hacerlo. Pero no debemos jugar sólo en ese espacio, desarmando los poderes populares.

El segundo es que las patronales y las elites están vaciando las democracias, dejando en pie sólo un cascarón electoral.

El panorama sería así: podemos votar cada varios años, elegir presidentes, diputados y alcaldes. Pero no podemos elegir el modelo económico, social y laboral que queremos. Eso está fuera de la discusión. Por eso digo que tenemos elecciones pero no tenemos verdadera democracia.

En este punto es cuando veo necesario hacer la pausa del debate.

Ellos están dejando de lado incluso las libertades democráticas. Es lo que se propone Bolsonaro cuando dice que va a “poner fin al activismo”, o cuando Patricia Bullrich, la ministra argentina de Seguridad, asegura que hay “connivencia entre los movimientos sociales y el narco”, dando así carta blanca a la represión.

Estamos ante un recodo de la historia que nos impone evaluar lo que hemos aprendido y lo que venimos haciendo, para encarar las insuficiencias y ver por dónde seguir.

Limitarnos sólo al terreno electoral es tanto como subordinarnos a la burguesía y al imperio, atados de pies y manos a su agenda.

¿Entonces?

Las estrategias no se inventan. Se sistematizan y generalizan, lo que ya es bastante.

En la historia de las luchas de clases, las estrategias las definía un pequeño círculo de varones, blancos ilustrados en comités centrales o direcciones de partidos de izquierda y nacionalistas.

Eso no volverá a suceder, porque se trataba de una lógica patriarcal que los movimientos de mujeres se están encargando de desmontar.

Creo que tenemos dos caminos para avanzar. Uno es recordar lo que hizo el viejo movimiento obrero y el otro lo que están haciendo los pueblos originarios y negros.

La primera consiste en recuperar, no imitar, aquel rico universo proletario que contaba con sindicatos, ateneos, cooperativas, teatro popular, universidades populares y bibliotecas, en un amplio abanico de iniciativas que incluían la defensa del trabajo, la organización del tiempo libre y del consumo, la formación y la diversión.

Todo ello por fuera de los cauces del Estado y del mercado. La clase podía hacer toda su vida, menos el horario de trabajo, en espacios auto-controlados.

La segunda es observar lo que vienen haciendo los pueblos. En comunidades indígenas y en palenques/quilombos encontramos todo lo anterior, más espacios de salud y de producción de alimentos y de reproducción de la vida.

En Argentina hay 400 fábricas recuperadas, en Colombia 12 mil acueductos comunitarios y en Brasil 25 millones de hectáreas recuperadas en una reforma agraria desde abajo.

Lo que propongo es pensar la transición al mundo del mañana desde esos espacios, no desde los Estados.

Lo que sueño es que ese mundo nuestro crezca y que pongamos en ese crecimiento lo mejor de nuestras fuerzas.

Si además de todo esto, vamos a las elecciones y las ganamos, mejor aún.

Pero sin desarmar este mundo nuestro.

Reproducido de www.rebelion.org

Las causas justas

La votación sobre la resolución que censura el bloqueo económico y comercial de Estados Unidos contra Cuba desde 1962 demuestra que el mundo está consciente de la injusticia que se comete contra este país caribeño, su pueblo y su Revolución con ese bloqueo. Ante una causa justa, las nuevas maniobras de Estados Unidos de enmiendas al proyecto de resolución fueron superadas. La votación abrumadora a favor de la resolución, en esta ocasión con 189 votos a favor y solo dos en contra (de Estados Unidos e Israel), no ha sido suficiente, pero sirve como afirmación de la voluntad en contra del bloqueo y el reclamo de que Estados Unidos le ponga fin.

Casi desde el inicio de la Revolución Cubana que derrocó al dictador Fulgencio Batista hace casi 60 años en enero de 1959, los principios y objetivos de la revolución se enfrentaron la política hostil de los Estados Unidos. El abanderamiento y materialización de principios y objetivos como la libre determinación, la soberanía nacional, los derechos de los trabajadores(as), mujeres, negros(as) y niños(as), la transformación y organización social, la reforma agraria, el patriotismo, la cooperación y la solidaridad internacional son demasiado contrarios al modelo de los países occidentales liderados por Estados Unidos, para los entonces llamados países subdesarrollados de pueblos colonizados y oprimidos a pesar de sus luchas.

Durante los casi 60 años de la Revolución Cubana han sido muchas las armas que ha utilizado su vecino del norte que tiene a solo 90 millas. Para arrinconar los esfuerzos por hacer realidad tan profundos cambios, las amenazas han sido de todo tipo incluyendo la militar, la guerra propagandística, ideológica, biológica, bacteriológica, los intentos de coerción, la inteligencia, la diplomacia, la emigración y sume y siga. Ese modelo que se empeña en apostar al interés y a la conciencia humana, a las ideas y las utopías era demasiada amenaza ante el modelo capitalista de Estados Unidos de apuesta al capital, a los mercados, a los macro indicadores del desarrollo, a la ignorancia, y a la opresión y colonización para mantener sometidos a los pueblos.

A la Revolución Cubana no se la ha permitido ni un minuto en que sus esfuerzos pudieran tomar un curso libre del sabotaje, la obstrucción y la agresión. Además de las armas antes mencionadas, para ello una de las principales y más persistentes armas de Estados Unidos contra Cuba ha sido el bloqueo económico y comercial cuyos nefastos efectos arreciaron terriblemente luego de la caída del campo socialista (que dicho sea de paso tampoco vivió un minuto sin el acecho imperialista).

El bloqueo económico golpea a Cuba en el área fundamental de añorados adelantos en la condición material y la promesa de una vida material superior a la vida antes de la Revolución Cubana. No obstante, la superación cultural, educativa e ideológica ha sido fundamental para que el pueblo cubano haya sobrellevado las dificultades que le ha implicado el criminal bloqueo.

Además, a pesar de las agresiones contra la Revolución Cubana el país ha tenido grandes logros sociales, en particular en la educación y la salud que serían mayores a no ser por el bloqueo. Ha tenido también grandes logros científico-técnicos y en muchas áreas del quehacer de la sociedad incluyendo en las artes, los deportes, la solidaridad, la cooperación, y la economía, en un proceso profundo que no ha estado libre de los errores que conlleva toda obra humana de envergadura.

También ha logrado grandes hazañas en la solidaridad internacional y en las luchas descolonizadoras y de soberanía de pueblos que ha apoyado. Se ha mantenido fiel a sus principios regentes y ha dado cátedra de madurez y destreza diplomática para romper el cerco de su supuesto aislamiento que tanto cacarea el mundo desarrollado liderado por Estados Unidos. También ha demostrado en hechos su política y afán de normalizar su relación con Estados Unidos en todos los ámbitos.

Los derechos humanos en el campo social, adelantados en Cuba a pesar de que el bloqueo los hace doblemente difíciles de logar, son garantes de los derechos humanos en el campo civil y político. Estos difícilmente se ejercen si la gente no sabe leer ni escribir como ocurre en tantos lugares del mundo.

Con sus principios y sus políticas la Revolución Cubana ha podido desatar el potencial del pueblo de Cuba. No obstante, es claro que el principal obstáculo para ello ha sido el bloqueo económico y comercial que mantiene Estados Unidos en su contra. No será hasta que sea eliminado el bloqueo que se desarrollará a mayor plenitud ese potencial. Mientras tanto el pueblo de Cuba ha logrado un nivel de vida superior al nivel en gran parte del mundo y la diplomacia cubana sigue cosechando el triunfo del rechazo mundial al bloqueo en su contra.