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En Honduras la orquesta se fue con los de tercera clase

Por Fabricio Estrada

Especial para CLARIDAD

A punto de escribir sobre la tragedia de refugiados hondureños que atraviesan México rumbo a Estados Unidos, me distraigo con una fabulosa noticia: la compañía naviera Blue Star Line acaba de anunciar ¡que construirá una réplica del Titanic en China! Esto me ha hecho perder la compostura, de inmediato se me viene la melodía de Celine Dion y me hace sentir llevaderas ciertas cifras de las que quería hablar para poner en contexto lo de la “caravana”. De todas maneras, el Titanic original también era una fuente de cifras vertiginosas: tenía capacidad de llevar 64 botes, pero al momento del impacto con el iceberg solo había 20; tardó en construirse tres años y para hundirse solo ocupó 2 horas con 40 minutos; el presupuesto de construcción fue de 10 millones de dólares de la época, etc., etc. Pues bien, Honduras es un Titanic cuyo viaje inaugural repite cada 28 de junio.

En aquella lejana fecha antediluviana del 2009, hubo un golpe de Estado que echó por la borda la posibilidad de una democratización popular a través de la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente-Popular y Originaria. Digamos que ese es el iceberg al cual todos veíamos flotar dentro de Honduras pero que nos negábamos a aceptar que llegase a ser realidad. A partir de ese momento, la gente que se agolpaba feliz en cubierta, dándole la bienvenida a la democracia popular, fue desalojada hacia los niveles más bajos de la nave, en tercera clase, cerca de la quilla donde se dio el impacto. No está más decir que el golpe de tanta masividad congelada en una reeditada guerra fría, supuso el ahogamiento aspiracional y muerte física de cientos de ciudadanos que salieron en Resistencia. De pronto los pasillos de la nave se inundaron de asfixia económica y de miles de militares que pateaban puertas, cabezas, lanzaban gases lacrimógenos a diestra y siniestra (si, los negocios de la gente de derecha también se vinieron abajo) en medio de un Estado de Sitio que se prolongó casi seis meses, los suficientes para el desplome de todo el aparato productivo. Cientos de muertos comenzaron a flotar en las aguas oscuras. Los más jóvenes, que ese año tenían 12 años, crecieron de pronto dándose cuenta que nunca tuvieron otro país, pero a pesar de ello siguieron protestando, a lo que el estado dictatorial inaugurado por Micheletti, continuado por Porfirio Lobo y consolidado por Juan Orlando Hernández a través de dos fraudes electorales, respondió con una matanza indiscriminada de corte paramilitar: del 2011 a la fecha, 20 mil jóvenes del sector secundaria han sido asesinados (50 mil hondureños de todos los sectores desde el 2006), señalados y previamente identificados por una prensa absolutamente entregada al cuarto de máquinas de la dictadura que ahora con la caravana ya comienza inundarse.

¿Qué papel juegan las maras en todo este subir y bajar por las entrañas de nuestro Titanic? En un barco estatal narco-poli-militarizado, la necropolítica pública ha instrumentado las condiciones de brutal marginalidad, abriendo y cerrando válvulas para ir llenando compartimentos. El gueto como una esclusa. Unas veces pacta “luz verde” para la MS 13 y otras para el Barrio 18, unas veces incendiando centros penales (347 calcinados en el penal de Comayagua en el idílico 14 de febrero del 2014) y en otras desatando masacres coordinadas en los cuatro puntos cardinales del país. ¿El blanco de todo esto? Los jóvenes, que no han dejado de Resistir políticamente contra la dictadura. Es posible sostenerse por un tiempo en medio de esto, pero no tanto, sobre todo cuando llega el día en que medio mundo se da cuenta que todo está determinado por la Embajada estadounidense que declara abiertamente su apoyo a los fraudes electorales y al asalto del Instituto Hondureño de Seguridad Social, del cual fueron robados 350 millones de dólares para financiar la campaña electoral que hizo presidente por primera vez a juan orlando hernández. Sin medicinas en los hospitales, con una población diezmada y aterrorizada por la Policía Militar (unidad pretoriana creada ex profeso por joh para sostenerse), sin empleo a la vista… el único Carpathia a la vista en este naufragio es el American Dream que irradia día a día su promesa tanto en Puerto Rico como en Honduras, con la salvedad de que siendo Honduras también una colonia estratégica para el imperialismo, no recibe ningún beneficio (en Honduras el salario mínimo es de 200 dólares al mes, lo que bien se puede ganar en una semana en las plantaciones de Nuevo México o Lousiana, aunque para ello se deba apostar el recorrido por territorio mexicano y guatemalteco con todo y sus secuestros, masacres a ilegales que viene ocurriendo durante años, deportaciones brutales).

¡Empujemos todos al mismo tiempo! -habrán dicho los de tercera clase una vez que el agua les llegó al cuello y los botes comenzaron a partir semi vacíos ¡Empujemos o morimos de todos modos en el anonimato! Y fascinado por este nuevo Titanic que saldrá de Dubai rumbo a Southampton en el 2022, me imagino que esta vez la orquesta no se hundirá con el trasatlántico: se unirá a las familias con niñas y niños en brazos y arrebatará los botes llenos de militares y empresarios hondureños que están buscando como escapar de la vista del mundo, que hoy por hoy los ve desnudos en su criminal alevosía, como en el cuento de Christian Andersen… pero esa es otra historia.

El autor es poeta. Nació en el año 1974 en Sabanagrande, Honduras. Ha organizado, en Tegucigalpa, el colectivo cultural Fábrica de Escándalos. Trabaja como publicista. Actualmente reside en Puerto Rico.

La tristeza no es sólo brasilera

Por Gustavo Veiga

Desde Porto Alegre

A las 7 de la tarde la televisión mostró el habitual videograph de Urgente. A esa hora, Jair Bolsonaro ya sepultaba los sueños de garantías democráticas para las minorías brasileñas con un triunfo arrollador. El nuevo presidente del gigante de América Latina encarna desde hoy la nueva mayoría que explica con creces el 55,1 por ciento que sacó en la segunda vuelta. Fernando Haddad, el candidato del PT, llegó al 44,90 % escrutado el 100 por ciento de las urnas electrónicas. La ola ultraderechista cabalgada desde su cresta por un militar racista y reivindicador de la última dictadura invadió las costas de Río de Janeiro convirtiendo a la ciudad en una postal difícil de creer, ahí donde reina el carnaval. El mandatario electo le habló al país desde su casa, acompañado por su esposa Michelle y una traductora para sordomudos.

Dijo: “Lo que ocurrió en las urnas no fue la victoria de un partido más, es la celebración de un país por la libertad”. Abajo, junto al mar, la glamorosa Barra da Tijuca se vestía de fiesta para celebrar la victoria de “Mito”, el hombre que asumirá su cargo el 1º de enero de 2019 en un país de 208 millones de habitantes. El presidente electo cosechó el apoyo de 57.795.271 de electores contra los 47.035.345 que votaron al profesor universitario que llegó al ballotage corriendo siempre desde atrás.

Dos horas después del cierre de los comicios en las principales ciudades del país, ya estaba el resultado puesto. Brasil tiene cuatro husos horarios distintos y en el nordeste los resultados de la votación se conocieron más tarde. No hubo suspenso, ni siquiera la posibilidad de un desenlace reñido que habían disparado como posibilidad algunas encuestas de los días previos con Haddad acercándose al militar. Conocida su derrota, el candidato del PT dijo palabras de contención para la militancia de su partido: “Vamos a seguir continuando con la caminata y reconectándonos con los pobres de este país. Cuenten con nosotros, la vida está hecha de coraje”.

Brasil, más allá de sus fronteras, se identifica ahora con la cara de un dirigente político misógino y xenófobo, que no parece creíble en su moderación impostada de estas horas. Pero se legitimó en los comicios, y si cumple con la mitad de sus frases de campaña, llevará al país más grande de América Latina por un camino oscurantista, de imprevisibles consecuencias. Desde 1945 que un militar no llegaba al gobierno por la vía democrática. El último fue Eurico Dutra. El candidato del PSL (Partido Social Liberal) será el presidente 42º y el octavo desde el fin de la larga dictadura militar (1964-1985). Bolsonaro consiguió superar en el ballottage sus números de la primera vuelta, como era previsible. Mejoró de manera ostensible su performance con nueve puntos porcentuales más y pasó del 46 % del primer turno al 55,1. Haddad también elevó sus guarismos del 29 por ciento al 44,90. Pero esos números ni siquiera le permitieron discutirle la elección al candidato vencedor.

En su discurso como flamante presidente electo, Bolsonaro dejó frases que resumen su ideario, entre ultramontano y provocador. El nuevo hombre fuerte de Brasil declaró: “Nunca estuve solo, siempre sentí la presencia de Dios y la fuerza del pueblo brasileño” y siguió con sus frases litúrgicas, como si estuviera en un templo: “Este gobierno será un defensor de la constitución, de la democracia y de la libertad. Esta es una promesa no de un partido, no es la palabra de un hombre, es un juramento a Dios”.

Por varios pasajes, en ésas, sus primeras frases como ganador de la elección más importante de la historia reciente del país, Bolsonaro pareció mutar del candidato en campaña que restringiría los derechos de las minorías al presidente electo de la concordia y la tolerancia como bien supremo. “La libertad es un principio fundamental, libertad de ir y venir, andar por las calles en todos los lugares de este país. La libertad de emprender, la libertad política y religiosa, de formar y tener opinión, de hacer elecciones y ser respetado por ellas”.

Tampoco parecieron creíbles sus palabras que procuran concordia: “No hay brasileños del sur o del norte, somos todos un solo país, somos todos una sola nación, una nación democrática”. Después de mostrarse acompañado por su esposa en las palabras iniciales desde su casa, apareció en público con el frustrado candidato a senador Magno Malta que lo tomó de las manos y lo invitó a compartir una oración. El personaje, poseído como si fuera un pastor evangélico de las iglesias electrónicas, dejó algunas frases de antología que hicieron emocionar al nuevo mandatario. “Los tentáculos de la izquierda no serán arrancados sin la mano de Dios, comencemos orando”, invitó. La escena la completaban otros colaboradores y seguidores de Bolsonaro como el actor porno Alexandre Frota y el probable ministro Ónix Lorenzoni, un político derechista de Río Grande do Sul.

El capitán retirado del ejército y hasta hoy diputado federal no fue el único ganador de su partido. Los dos militares y un empresario candidatos a gobernadores del PSL que alcanzaron la segunda vuelta, también triunfaron en los estados donde se presentaron. El llamado comandante Moisés se impuso en Santa Catarina con un contundente 71 por ciento de los votos. Otro uniformado, el coronel Marcos Rocha, venció en Rondonia con el 66,3 % y en Roraima la victoria fue para Antonio Denarium, un hacendado ganadero con el 53,8 %.

Había en juego trece gobernaciones más el distrito federal de Brasilia. En los tres más importantes del país, San Pablo, Minas Gerais y Río de Janeiro, se impusieron candidatos de derecha que acompañaron la postulación presidencial de Bolsonaro. En el distrito más poblado del país, el empresario paulista Joao Doria ganó con el 51,7 de los votos y retuvo un bastión histórico del PSDB. En Río el éxito fue para Wilson Witzel (por el 59,9 %) del Partido Social Cristiano (PSC), un ex infante de marina y ex juez que surfeó sobre la ola militarizada que guió a Bolsonaro hacia el Planalto. Una joven fuerza de derecha, el Partido Novo, se impuso en Minas Gerais con el empresario Romeu Zema por el astronómico porcentaje del 71 %, en el mismo distrito donde la ex presidenta Dilma Rousseff salió cuarta y no pudo lograr la senaduría a la que aspiraba.

El mapa político de Brasil tuvo un fuerte corrimiento hacia la derecha más rancia, en su formulación militar, empresaria y evangélica. Una combinación que se expresó durante toda la campaña con altos picos de fundamentalismo. Como si hubiera regresado al país más poderoso de América Latina, la vieja alianza entre la cruz y la espada. Bajo la bendición del capital financiero y el Departamento de Estado de EE.UU, con su arsenal tecnológico volcado a las redes sociales y las iglesias de pastores grandilocuentes dispuestos a realizar una nueva cruzada de la fe.

Reproducido de www.pagina12.com.ar

Para una nueva Reforma de la Iglesia

Hoy, domingo 28 de octubre, Brasil vive la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y de gobernadores para algunos estados. Escribo esas líneas aún sin saber el resultado de ese pleito. De todos modos, sea quien sea el vencedor para presidente, encontrará un país extremadamente dividido y en el cual la derecha logró crear un clima de odio e intolerancia nunca visto antes. Lo peor es que unos de los actores que más han aportado su fuerza para eso fueron, en gran parte, las Iglesias cristianas, siendo que grupos pentecostales ya tenían antes esa postura. La novedad fue ver padres católicos, obispos y hasta un cardenal haciendo publicidad por la extrema derecha y aceptando aparecer en la televisión  con el candidato fascista.

Al menos para la segunda vuelta, la conferencia de los obispos (CNBB) se pronunció por la Democracia y contra candidaturas que defienden violencia y odio. También la conferencia de los religiosos (CRB)  emitió un pronunciamiento en la misma dirección. En la Iglesia Católica, la norma es que la Iglesia no asume postura partidista. A pesar de eso, muchos ministros tomaron posición partidaria y contraria a los derechos humanos y a la democracia. Han hecho propaganda por el candidato de empresarios, del imperio norteamericano y de la industria de armas.

Hasta hoy, los católicos de Alemania tienen vergüenza en saber que, en el tiempo del Nazismo, muchos sacerdotes y obispos apoyaron a Hitler. La Iglesia que se colocó en la resistencia era una minoría. Actualmente, la Iglesia Católica se debate con una de las más tristes crisis de su historia. Escándalos morales llegaron hasta las cúpulas. Obispos y hasta cardenales son destituidos de sus cargos. El papa se enfrenta a una fuerte oposición. Él ha repetido que detrás de los abusos y del sistema que los favorece, está el Clericalismo. Es esa misma enfermedad la que hizo  que obispos y sacerdotes traicionaran el evangelio de Jesús y han ayudado al pueblo desinformado a votar contra sí mismo. Son esos mismos obispos y sacerdotes que se posicionan contra el Papa Francisco y quieren impedir cualquier reforma que amenace el poder sagrado que ostentan. Por eso, el evangelio llama a las personas más conscientes, sea cristianos, sea personas que aman la paz y la justicia, a reaccionar con la lucidez de la profecía y de la resistencia. A un joven que le decía: “Soy ateo”, el obispo profeta Pedro Casaldáliga contestó: ¿De qué Dios eres ateo? De ese dios del sistema opresivo, también somos ateos.

Crucigrama: Marta Aponte Alsina

Horizontales

1. 22 de _____ de 1945; nacimiento de Marta Aponte Alsina, escritora puertorriqueña.

6. _____ de Otero; poeta natural de Bilbao. Autor de Pido la paz y la palabra.

8. Nasa.

10. La casa de la _____ y otros relatos (2001); libro de Aponte premiado por el Instituto de Literatura Puertorriqueña.

13. De la doncella que resucitó en el cuerpo de _____ enemigo (1999); ensayo de Aponte.

14. Angélica _____ (1994); novela de Aponte.

17. Cuarta nota musical.

18. Cerque, rodee un lugar para apoderarse de él.

20. _____ Aponte Alsina; autora de El fantasma de las cosas, El cuarto Rey Mago, En torno al ancho mar de los Sargazos y Sobre mi cadáver.

23. Juntó.

24. _____ sueño; novela de Aponte. Premio Nacional de Novela, 2007 otorgado por el PEN Club de Puerto Rico.

26. Pasar la vista por lo escrito.

27. Lo contrario al bien.

28. _____ instituciones culturales puertorriqueñas del siglo XIX (1995); ensayo de Aponte.

29. Cuerpo de agua.

30. Emperador ruso.

31. Caminos de _____ sorpresa: Cartografía del Caribe (2009); ensayo de Aponte.

33. Antorcha.

35. Antes de Cristo.

36. Marta _____ Alsina; autora de Notas para un estudio ideológico de las novelas de Manuel Zeno Gandía, El enigma resistente, De la doncella que resucitó en el cuerpo de su enemigo, Fúgate y Vampiresas.

37. _____ (2005); libro relatos de Aponte.

41. _____ (2004); novela de Aponte.

44. Del verbo ir.

45. Ente.

46. Artículo neutro.

47. _____; ciudad natal de Aponte.

Verticales

1. _____ para un estudio ideológico de las novelas de Manuel Zeno Gandía; ensayo de Aponte premiado por la revista Sin Nombre.

2. Sobrepasé.

3. Sitio donde abunda la enea.

4. El fantasma _____ las cosas (2010); novela de Aponte.

5. Marta Aponte _____; autora de Dos instituciones culturales puertorriqueñas del siglo XIX, Angélica furiosa, Caminos de la sorpresa: Cartografía del Caribe y Sexto sueño.

7. Ave rapaz nocturna, parecida a la lechuza.

8. Símbolo del rutenio.

9. _____ Hemingway; escritor estadounidense autor de El viejo y el mar y Por quién doblan las campanas.

11. Del verbo ofrecer.

12. Rebusca.

14. Virtud teologal.

15. Molusco marino del orden Ostreoida.

16. Ante Meridiano.

18. Hundía.

19. Satélite del planeta Júpiter descubierto por Galileo.

21. Símbolo del aluminio.

22. Estimule a las bestias para que echen a andar.

24. Preposición.

25. Escuché.

32. Caminado.

34. _____ enigma resistente (2010); ensayos de Aponte sobre las novelas policiales de Muna Lee y Maurice Guinness.

35. Octavo mes.

38. Tersa, llana.

39. Miraré.

40. En torno al ancho _____ de los Sargazos (2003); ensayo de Aponte.

41. Despreciable.

42. El cuarto _____ Mago (1996); novela de Aponte.

43. Sobre _____ cadáver (2010); ensayo de Aponte.

Michel Foucault Filosofía y Práctica

“Every thought is a discontinuous thinking”.

G. Canguilhem

Que solos se quedan los vivos. Esa es la sensación que suscitó la muerte prematura de Michel Foucault en 1984, apenas 57 años de intensa labor intelectual y política. Lo recordamos porque se solidarizó con las oprimidas y los oprimidos del mundo. Nos enseñó que el poder construye discursos que desmovilizan a la gente. Aprendimos a reconocer palabras tendenciosas que inculcan la idea falsa de que la injusticia corresponde a un orden inmutable. Somos, reitera en sus inolvidables libros, objetos de un complejo y difuso entramado de poder, que, paradójicamente, suscita resistencia.

“Michel Foucault es”, dijo Pierre Mauroy, primer ministro de Francia, “uno de los grandes filósofos franceses contemporáneos”. Toni Negri expresó que Foucault posibilitó “una nueva manera de actuar políticamente”. Historiador y filósofo, se le reconoce como una de las voces más lúcidas, comprometidas y controversiales de la posguerra del siglo XX. Al fallecer el pensador, un grupo de intelectuales de diversas partes del mundo se preguntó en una columna publicada en el diario parisino Le Monde: “¿Dónde están los Michel Foucault del mundo?”

Rememorando a Foucault, deseo destacar algunos temas medulares de forma muy esquemática.

Arqueología y Discontinuidad

Michel Foucault invita a revisitar la historia en busca de rupturas y discontinuidades. Su visión contraviene la idea tradicional de que la historia consiste en superficies continuas tersas, una sucesión lineal y homogénea de eventos. Debemos explorar, dice el filósofo, no las unidades totalizantes de tiempo sino las fracturas, las divisiones que surgen de contingencias inherentes al momento histórico. Es decir, por ejemplo, que, si Luis XVI hubiese convocado a los Estados Generales con alguna frecuencia y tomado en consideración los intereses de la burguesía, los discursos de Robespierre no hubiesen sido influyentes. El debilitamiento del feudalismo y el creciente poder político y económico de la burguesía fueron circunstancias históricas que propiciaron el papel protagónico del líder revolucionario.

Para su proyecto arqueológico, Foucault enfoca las interacciones y las transformaciones que reflejan los discursos. Lo que implica es provocador: no es la historia lo que cambia, sino las maneras de pensar. De hecho, en su Arqueología del saber, le adjudica a la historia de las ideas haber evolucionado de la linealidad del tiempo al “fenómeno de ruptura, de discontinuidad” (5). Se trata, dice el pensador, “de detectar la incidencia de interrupciones” (4).

Aun así, contrasta su método con el de la historia de las ideas y concluye que su proceso de análisis soslaya generalizaciones y continuidades preconcebidas mediante una mirada concreta y específica para develar las diferencias y las asimetrías del discurso. Foucault expone que existe una actividad que le diferencia de otras maneras de examinar la historia: cuestionar el documento. Este paso conlleva cuatro diferencias: se cuestionan ideas recibidas a priori que conforman la historia. Segundo, la discontinuidad se convierte en categoría de cuestionamiento crucial. Tercero, colapsa la idea de una “historia total”. En su lugar prevalece la idea de una “historia general”, reconociendo el carácter imaginario de las continuidades. Y cuarto, la metodología historiográfica encara complejidades que había logrado eludir con éxito con respecto a delimitar documentos y establecer límites a la hora de examinar grupos, regiones o periodos.

La microfísica del poder

En el imaginario popular, el poder procede de “arriba”; se le asocia con un individuo que acciona sus efectos sobre personas jerárquicamente inferiores. Constituye una expresión de potestad. En realidad, dice Foucault, el poder proviene de todas partes. Descentrado, representa una relación de fuerzas. Los actos constituyen su dinámica; un ejercicio que establece puntos de partida y fronteras; impone posibilidades de pensamiento. Devela las ideas que son socialmente aceptables. Los dispositivos del poder, como los llama Foucault, constituyen el andamiaje que se usa para controlar, delimitar y vigilar al individuo y al grupo. Dado su carácter “capilar”, los mecanismos del poder inciden sobre el cuerpo, las ideologías, los discursos y las actitudes de cada ser humano. Se dejan sentir sobre la cotidianidad de la gente.

Según Foucault, estos forman “un conjunto heterogéneo que consiste en discursos, instituciones, formas arquitectónicas, decisiones regulatorias, medidas administrativas y enunciados científicos, entre otros”.

Foucault no mostró mucho interés en los feminismos. Sin embargo, pensadoras, como Judith Butler y Gloria Anzaldúa, entre otras, se han apropiado de sus ideas para interrogar a la sociedad sobre las subjetividades de género y sexuales, el biopoder y el neoliberalismo.

Disciplina

Foucault pasa revista sobre la evolución de las políticas carcelarias y las maneras en que la sociedad lidia con los transgresores de la ley. Argumenta que la “humanización” de los confinados, libres de torturas o muerte (por supuesto, no en Estados Unidos) supone también el desarrollo de protocolos de control más efectivos: “castigar menos, tal vez, pero castigar mejor”. Más aún, le parece que las reglas que se establecieron para controlar a las personas encarceladas constituyeron una especie de laboratorio, cuya experiencia presenta maneras de vigilar y de intervenir a otros grupos de individuos en otros espacios sociales, desde los hospitales hasta las escuelas. Reconoce, no obstante, que se implementaron elementos auténticos de reforma.

Este académico enfoca al cuerpo humano como elemento medular de análisis. La “humanización” de la política carcelaria resultó en estrategias de “pacificación” del cuerpo, en la “creación” de cuerpos dóciles. Su racionalización integra diversos saberes que incluyen elementos jurídicos y científicos. Mediante la ciencia, la psiquiatría científica, por ejemplo, se trata de explicar las conductas antisociales de los individuos; se construyen un sujeto criminal y las categorías que permiten encasillarlos acorde con su grado de peligrosidad.

Sexualidad

Los saberes sobre la sexualidad discurren paralelos con los aparatos de poder de la sociedad moderna. Su afinidad parte del hecho de que ambos convierten la sexualidad (al igual que el crimen) en un objeto de las ciencias que produce, simultáneamente, saber y autoridad. No solo ciertas personas acceden a las interioridades de la vida sexual de los individuos, como, por ejemplo, los ginecólogos y los urólogos, sino que además imponen normas de conducta sexual bajo el manto autorizador de la ciencia.

En ese sentido, Foucault considera que la sexualidad moderna se ha secularizado. Ya no confesamos nuestras indiscreciones o deseos al sacerdote. Se los revelamos al médico o al psicólogo. La pregunta es: ¿Cómo logran estos gendarmes de nuestra sexualidad acceder a lo inconfesable? ¿Cómo se transforma un discurso personal en objeto de discurso e investigación científica? En su opinión, se nos induce a confesar mediante prácticas y espacios que reconstituyen actividades sexuales en objeto científico mediante representaciones de la sexualidad como causante de males físicos y emocionales, subrayando, “los peligros sin límite” que conlleva; mediante extracción de verdades que el sujeto esconde al confesor secular como a sí mismo. Se interpreta la confesión del individuo desde una presunta óptica de objetividad y cientificidad, trayendo a la luz lo que la persona no puede ver sobre sí mismo; y mediante la medicalización de los efectos de la crisis que puede haber provocado la sexualidad. Recuérdese, por ejemplo, las intervenciones médicas y terapéuticas que tuvieron lugar para “curar” al afamado golfista Tiger Wood de su “adicción al sexo”, confesión que tuvo al mundo como audiencia.

Estética de la existencia

Tal vez movido por sus dificultades de salud, Foucault propone una “estética de la existencia”, parámetro de un yo que construye una vida hermosa y placentera. Examina cómo el yo arma su percepción de sí mismo y las prácticas que lleva a cabo para transformar su manera de ser. Propone una reapropiación del yo desde una perspectiva ética de libertad y responsabilidad. Debemos, dice, amasar la arcilla del yo como si fuese una obra de arte. Esta estética revolucionaria examina “las prácticas mediante las cuales los individuos [usando] sus propios recursos o con la ayuda de otras personas, actúan sobre sus propios cuerpos, pensamientos, y manera de ser para transformarse a sí mismos…”

Sus libros, dice el intelectual palestino Edward Said, conmueve a todo el que los lee. Aun los que disienten, pueden sentir el tono urgente, su preocupación por el otro marginado, confinado. Y es que, subraya Foucault, “la promesa de la Ilustración de acceder a la libertad mediante el ejercicio de la razón ha resultado en una dominación por la razón misma…”

Mauroy, al lamentar su deceso, expresó que ‘’Este gran investigador fue además un maestro, cuyas lecciones trascendieron por mucho las fronteras nacionales de nuestro país.”

Este es el texto de una ponencia leída en el simposio “La teoría desde el Caribe”, celebrado en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, el 20 de octubre de 2018.