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El huracán María, la crisis y el escándalo

La destrucción del paso del huracán María fue terrible. Se ha llegado a dividir nuestra vida social con un antes y un después del mencionado huracán. La huella es poderosa, sin duda, pero al mismo tiempo puede ser engañosa. Su peligro consiste en lo que puede ocultar o sacar de foco: la enorme crisis económica-social-política que vivía Puerto Rico mucho antes del huracán. El movimiento violento de la naturaleza no ha cambiado, en lo sustancial, la crisis. Lo que hizo fue agudizarla. Pero ha sido tan fuerte el golpe, que puede hacer visible sus daños como si tuvieran una autonomía que no tienen.

Después del paso de María, Puerto Rico quedó expuesto con una desnudez sorprendente: parecía estar sin gobierno. Es cierto que las comunicaciones quedaron destrozadas, pero esa dolorosa ausencia no explica la total incapacidad del gobierno de Ricardo Rosselló de operar y hacerse visible. Intentaron organizarse en el Centro de Convenciones, pero lo que hubo allí, durante semanas, fue un verdadero caos. Los vientos de María no soplaban en el interior del Centro de Convenciones: lo que soplaba allí era la total incapacidad de un grupo de políticos empresarios obsesionados con la política como negocio, con la política como medio de enriquecimiento por la vía “fast track”, enfrentados súbitamente con la ineficacia de sus mágicos celulares. El vacío imaginativo fue como la otra cara de la moneda de la crisis. Criaturas neoliberales, hijos legítimos e ilegítimos del mercado, entonces se vieron desnudos ante el derrumbe inesperado de la gran maquinaria del intercambio de mercancías. Y el resultado fue evidente: no supieron qué hacer. Todavía, a cuatro meses del huracán, no saben qué hacer.

Los síntomas más visibles de la incompetencia del gobierno aparecieron y todavía se ven en la calle: la ausencia escandalosa de semáforos en áreas urbanas donde hace meses se restableció la luz, la ausencia sorprendente de policías en avenidas principales sin semáforos y en cruces de gran circulación de automóviles, el abandono experimentado por un gran sector de nuestra población ante la inactividad en el restablecimiento de la luz, y la inseguridad que se extiende ante la creciente ola criminal. Dos niveles de abandono social han puesto de relieve el huracán María: el abandono del gobierno debido a su alarmante incompetencia y la lentitud, la ineficiencia, e incluso el desprecio de la burocracia federal.

Pero no todo lo que parece ser un efecto del huracán es un efecto del huracán. La persistente y duradera huelga de brazos caídos de miles de miembros de la Policía de Puerto Rico no tiene causas naturales. Sus causas son económicas y políticas. La ausencia de miles de policías de su trabajo diario no se ha debido a las horas extras que se les debe. También tuvo que ver con la amenaza que se cierne sobre su plan de retiro. No fue el huracán la fuerza que los sacó de la calle. Fueron las medidas neoliberales con sus efectos de empobrecimiento general sobre los sectores laborales del país. Es decir, causas sociales puestas en acción por la política neoliberal, han provocado que miles de policías no cumplan con sus funciones diarias en medio de una situación de emergencia. Si la protesta policiaca se ha dejado ver y sentir con fuerza, ha sido precisamente por las condiciones de inseguridad acentuadas por el huracán. Ahora bien, esa ausencia policiaca ha hecho más visible la ausencia del gobierno y su innegable incompetencia.

Otro de los aspectos más evidentes de la crisis, tal vez el más dramático, ha sido el estado de destrucción del sistema eléctrico del país. Se ha dicho, con razón, que sus grandes torres, sus postes y su cables quedaron en el piso. Nadie puede negar esta realidad. Los ojos pudieron constatarla. Lo que no pueden constatar los ojos fue el largo y silencioso huracán neoliberal que durante décadas azotó a la AEE: corrupción a granel, grandes y disparatados proyectos de gasoductos fracasados, falta de mantenimiento a las generadoras de electricidad y al sistema de distribución, etc. Durante décadas la política bipartidista PPD-PNP se dedicó a esquilmar y debilitar a la AEE como parte de un proceso de desmantelamiento para entregar esta importante corporación pública al capital privado. No esperaban un huracán. Mucho menos de la categoría de María. Antes de poder privatizarla, como resultado de un proceso inmoral de debilitamiento de la AEE, el huracán los madrugó.

¿Qué significó la presencia inesperada de María para el sistema eléctrico? Pasó con toda su violencia sobre un sistema con un mantenimiento totalmente deficiente, prácticamente abandonado, con una significativa disminución de trabajadores para atenderlo, y con una pérdida enorme de clientes industriales y domésticos, debido al cierre alarmante de fábricas desde la liquidación de la Sección 936 y la emigración masiva debido a la pérdida de decenas de miles de empleos. Por consiguiente, el derrumbe de la red de energía eléctrica no puede disociarse de la política neoliberal de las últimas tres décadas. Claro, quién recibe el golpe más duro e inhumano es el mismo pueblo trabajador que ve en peligro su empleo, su sistema de retiro, y muchas otras cosas por las que ha luchado toda su vida.

Apenas toco algunos aspectos alarmantes de nuestra realidad. Falta uno, sin embargo, porque sirve para dar una medida de la insensibilidad que caracteriza la política neoliberal en sus peores aspectos. Mientras se le impone la austeridad a las mayorías laborales y comunitarias, para supuestamente salir de la crisis, resulta revelador observar algunos sueldos de los que dirigen la política neoliberal local. Dos figuras de la Junta de Control Fiscal resultan muy representativas: Natalia Jaresko, con un salario anual de $625,000.00, y Noel Zamot, con $325,000.00. Ni Christine Lagarde, Presidenta del Fondo Monetario Internacional, ni Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, se acercan al salario de Natalia Jaresko. Lo mismo sucede con funcionarios del gobierno de Ricardo Rosselló. Julia Keleher, Secretaria de Educación, y Héctor Pesquera, Secretario de Seguridad Pública, ganan al año $250,000.00 y $248,000.00 respectivamente. Estos salarios están por encima de los salarios de Mike Pence, Vicepresidente de Estados Unidos, de Paul Ryan, Presidente de la Cámara de Representantes, así como de Kristjen Nielsen, Secretario de Seguridad Nacional, y James Mattis, Secretario de Defensa, ambos del gobierno estadounidense. No hay forma de justificar este despojo. Ninguna de estas personas, en medio de la crisis que vive Puerto Rico, posee destrezas que justifiquen un asalto así al erario. Los policías saben que mientras el gobierno arrastra los pies para cumplir con el pago de sus horas extras, y mientras su sistema de retiro corre peligro, los funcionarios del gobierno y de la Junta de Control Fiscal, llenan sus bolsillos con dinero público.

La política neoliberal ha fracasado de forma trágica en Puerto Rico. El huracán puso al desnudo la falta de proyecto de desarrollo económico de la última camada de políticos-empresarios. ¿Podrá pensar alguien que desde la bancarrota puede abrirse el camino hacia la estadidad? El delirio colonial neoliberal ha hecho de la estadidad un verdadero esperpento y ha llevado hasta consecuencias grotescas la vieja fórmula romerista con su afirmación de que la estadidad era para los pobres.

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Brasil: Alerta ante un eventual golpe dentro del golpe

Por Juraima Almeida

El 2018 da la oportunidad a los brasileños de optar entre la posibilidad de construcción de una sociedad mínimamente igualitaria o la consolidación definitiva de un proyecto expoliador, represivo, antipopular, siempre y cuando se realicen las elecciones presidenciales y no se produzca un golpe dentro del golpe para impedir, a toda costa, la participación del exmandatario Lula de Silva en ellas.

Las señales son confusas y es difícil que quienes hoy detentan el poder se pongan la soga al cuello: las elecciones no están aseguradas, y harán lo imposible para impedir la elección del expresidente, inclusive un nuevo golpe que conlleva al vaciamiento del presidencialismo o de un enmienda constitucional (eludiendo la consulta popular) que dicte un parlamentarismo de hecho, o una presidencia colegiada, con jueces y quizá militares.

Durante el gobierno golpista Brasil ha retrocedido en todas las áreas, suprimiendo y destruyendo los derechos sociales y concentrando la riqueza en la mano de los más ricos, con aumento expresivo en el precio del gas, la gasolina y la electricidad, cortes en el salario mínimo, en la salud y reducción de inversiones en las universidades, cortes drásticos en la educación, en la investigación y en toda el área social.

No hay esperanza con este gobierno de facto: las medidas anunciadas para 2018 van a agravar aún más este cuadro: Son los más pobres quienes pagarán la cuenta de la reforma de la seguridad social que no afecta a los ricos, los parlamentarios, los jueces ni los militares. Es que para fines de 2017 los “nuevos pobres” sumaron 3,6 millones, mientras Naciones Unidas anunciaba que Brasil retorna al Mapa del hambre.

Solo un nuevo pacto popular alejará del horizonte las amenazas de hoy, que no se reducen a las consecuencias del neoliberalismo radical sino a la radicalización conservadora, como pensamiento, acción, política, gobierno, valores sociales e ideología. El conflicto que no favorece los proyectos de conciliación de clase, presidirá las maniobras de la derecha y condicionará los movimientos del campo popular, independientemente de los partidos y de las candidaturas conocidas y aquéllas por ser anunciadas, señala el exministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Amaral.

El académico Liszt Vieira señala que mientras se producen aumentos de impuestos, por un lado, por el otro se perdonan deudas multimillonarias de grandes empresas y se decreta la exención de impuestos a las empresas multinacionales de petróleo. Los medios de comunicación hegemónicos aplauden las reformas presentándolas como esenciales al interés nacional.

El Poder Judicial, cada vez más participante en temas que no le debieran concernir, parece sintonizado con los mismos intereses, al igual que los mandos policiales. A partir del golpe de 2016, la radicalización creció, se expandió y se profundiza a favor del poder económico, bajo el liderazgo del capital financiero y el monopolio de los medios de comunicación, uno y otro “estados” dentro del Estado, que actúan en consonancia y son portavoces del poder fáctico, más allá de los tres poderes constitucionales.

Más allá de los medios de comunicación de masas, en su permanente deconstrucción de la imagen del expresidente, actúan, tomados de la mano, el poder judicial (de jueces de planta como Sergio Moro hasta el STF, pasando por el TSE y los tribunales superiores regionales), el Ministerio Público y la Policía Federal. La intención no es comprobar presuntas irregularidades cometidas por Lula, sino impedir, hoy, su candidatura; mañana, su elección, su posesión y su gobierno, aunque sea a costa de su libertad, amenazada por condenas anunciadas.

Lula promete un nuevo manifiesto-compromiso, dirigido ahora al pueblo (y no como en 2002 a los banqueros), a trabajadores y campesinos, proletarios urbanos que sobreviven en los servicios y a aquellos sectores de la clase media perdidos en el último quinquenio. Un cuando quiera fortalecer su imagen de conciliador, estará presionado por las circunstancias.

La gran ofensiva de la derecha intenta privatizar todo lo posible, hasta el Jardín Botánico de Río. Luchar contra las zancadillas que intentan impedir que Lula sea candidato en 2018 y levantarse en la defensa de la democracia y los intereses de la nación, puestos en riesgo por el entreguismo más descarado, son las tareas del espectro popular, en busca de unidad táctica, estratégica y de acción.

Revertir el grave retroceso será la gran tarea del gobierno que sea elegido en noviembre de 2018.

Reproducido de www.redcomsur.org

La izquierda puede ganar en México

Por Emir Sader

Ya son como ocho veces que la izquierda llega al final de la campaña electoral con posibilidades de ganar en México, y casi gana. Le han quitado varias veces el triunfo con fraude. El Estado-partido del PRI ha sobrevivido a dos mandatos fuera de la presidencia, pero ha retornado. Y aunque ha fracasado como gobierno, se ha debilitado con ello, mantiene el poder de imponer resultados a fuerza, como la elección del gobierno del estado de México lo ha demostrado.

Pero el PRI ya no puede todo. Primero, ha perdido dos veces. Segundo, llega a estas elecciones muy desgastado por el fracaso del gobierno de Peña Nieto, quien ha resucitado el destape, eligiendo a un economista neoliberal típico, quien ha servido al gobierno del PAN y ahora presta sus servicios al del PRI, como candidato de fuera del partido, pero absolutamente integrado en las élites empresariales: José Antonio Meade.

Del otro lado del mismo campo, el PAN logró imponer al presidente del partido, Ricardo Anaya, como candidato a presidente, en alianza con lo que queda del PRD –anteriormente representante de la izquierda.

Son dos máquinas políticas, cada una con muchos gobernadores, con grandes bancadas parlamentarias, listos para accionar todo ese poder de aparato para disputar entre sí quién tiene mejores condiciones de enfrentarse al candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador.

López Obrador se lanza a su tercera campaña presidencial, lo cual significa que ocupa el centro del espacio de la izquierda desde hace por lo menos 20 años, desde que sustituyó a Cuauhtémoc Cárdenas como candidato a la Presidencia de México por el PRD, y ahora por su partido, el Movimiento de Regeneración Nacional, Morena.

Candidato moderado, calificado por el New York Times como más cercano a Lula que a Hugo Chávez, aunque como todo candidato progresista sea tildado de chavista y bolivariano por la derecha. Con un programa económico tradicional, ubica el tema del combate a la corrupción como el eje de su programa de gobierno.

Así como otras veces, López Obrador se ubica como primero en las encuestas, incluso por gozar del recall respecto de los otros candidatos. Es así la víctima privilegiada de los ataques de la derecha y de sus medios, aunque no es tan boicoteado como en otras campañas, por el hecho mismo de que es el favorito en las encuestas.

Síntomas favorables a López Obrador son adhesiones de empresarios y de políticos vinculados al PRI y al PRD, que se combinan con anuncio de posible ministerio moderado. Por ello y por la alianza con un partido fundamentalista religioso provocaron críticas dentro de la misma izquierda, pero sin mermar, hasta ahora, su favoritismo.

Por otra parte, la lideresa indígena candidata del zapatismo, María de Jesús Patricio, conocida como Marichuy, tiene dificultades para lograr las firmas necesarias para registrar su candidatura. Ello también puede favorecer a López Obrador.

Pero lo decisivo es la división y el debilitamiento de los dos partidos tradicionales. Fracasó Peña Nieto como alternativa renovadora del PRI. El PAN, aún aliado a lo que queda del PRD, tampoco muestra fuerza para enfrentar a López Obrador, aunque parece ser el frente que va a recibir el grueso del apoyo de la derecha mexicana, preocupada con la eventual victoria del izquierdista. Aunque el principal adversario de Lopez Obrador es el fraude, que varias veces impidió la victoria de la izquierda en las últimas décadas.

El que gane, aun no siendo de la izquierda, tendrá que enfrentarse a la postura de Trump en contra de México y del tratado de libre comercio, además de lo del muro y de la expulsión de inmigrantes. Posiblemente el próximo presidente tendrá que volcarse hacia América Latina, restableciendo alianzas, especialmente si Lula vuelve a ser presidente de Brasil.

Con elecciones en México, Brasil, Colombia y Venezuela, entre otros, 2018 permite que la izquierda recupere iniciativa y se vuelva a fortalecer en el continente.

Reproducido de www.rebelion.org

Tere Marichal-Lugo y la narración oral en épocas de crisis

“¡No permitas que el huracán del olvido arrase con nuestros cuentos!”

La Cucarachita Martina y el huracán

Tere Marichal-Lugo 2017

Comencé este año escuchando la grabación del encuentro que tuve con Tere Marichal-Lugo en las postrimerías del 2017. Revisitar lo hablado aquella noche en un lugar común de la ciudad universitaria de Río Piedras, fue precisar nuevamente la mirada puesta en el infinito de la también conocida por su personaje infantil María Chuzema, la creatividad que se desprende de sus manos, y la pasión de una cuentacuentos que le debe su presente al ingenio que ha tenido para armar historias y narrarlas pública y oralmente.

Más aún, acudir al audio que guardé en aquella ocasión me aseguró que hay personas capaces de definir su quehacer en el entorno al que pertenecen, al igual que hay quienes no escogen eso a lo que se dedicarán porque es la profesión la que los escoge a ellos o ellas. Sin embargo, un recuento de la vida de Tere Marichal evidencia la ocurrencia al unísono de ambas vertientes. Narrar cuentos a personas de diferentes edades y condiciones sociales, ha sido más que una profesión escogida para Tere; es un estilo de vida, la esencia de una de las contadoras de cuentos más reconocida y admirada en la isla.

La crianza de esta mujer estuvo especialmente marcada por los cuentos. “Ellos (los cuentos) me acompañaron cuando mi abuelo me llevaba a caminar por la hacienda de caña. Ellos estaban en todas partes: en las acuarelas de papi, en los vestuarios de mami, en las miradas, en los pasillos de la escuela, en las películas, pinturas, anécdotas y hasta en las recetas que eran el secreto de la familia”.

No obstante, el encuentro de aquella noche nos convocaba a dialogar sobre lo interesante que ha sido para Tere Marichal, mujer que se formó entre historias contadas, promover la narración oral en esta época de crisis tras el paso del huracán María por Puerto Rico o lo que es igual, hablar del cuento como herramienta efectiva para manejar este momento histórico.

“Tú taller cambió toda mi vida”, le dijo una bibliotecaria tras presenciar uno de los talleres de narración oral que ha ofrecido luego del evento atmosférico. Y es que pulirse como cuentacuentos y entregarle la vida a esta gestión es el legado que Tere deja a la cultura puertorriqueña. Han sido muchas las personas que crecieron y se transformaron de la mano del personaje de María Chuzema, el cual se presentó en la televisión local por 25 años. Incluso, ella asegura que protagonizar ese personaje infantil hizo que dejara a un lado la timidez que la caracterizaba.

Más allá de la exposición que tuvo Chuzema, Tere Marichal ha compartido el conocimiento sobre narración oral – técnicas, historia, importancia en la sociedad – a través de talleres a maestros y padres del Departamento de Educación, de iniciativas comunitarias que ha desarrollado en conjunto con titiriteros y otros artistas locales, de narrar en las calles, festivales y diferentes actividades culturales o educativas, y de la autopublicación de los libros infantiles que diseña, ilustra y escribe hace más de 10 años. A partir de El nacimiento boricua, ha confeccionado más de 40 libros mediante la autogestión.

Después del huracán María, esta virtuosa de la narración oral ha sido enfática en que saber contar cuentos tiene un sinnúmero de propósitos y beneficios sociales. “Los seres humanos somos animales narrativos”, expresó Tere una vez. Luego del ciclón más grande de estos tiempos, todos los puertorriqueños tenemos historias que narrar. En el contar a viva voz se esconde el efecto sanador que necesitan las comunidades para erradicar el golpe. Actualmente, Marichal-Lugo comanda dos iniciativas pensadas para adiestrar narradores y narradoras: una para niños y niñas de la comunidad Las Mareas en Salinas, y otra para las mujeres que atiende la organización sin fines de lucro Taller Salud de Parcelas Vieques en Loíza. La intención de ambos proyectos es utilizar como pie forzado el huracán María para crear cuentos y luego aprender técnicas de narración oral. De paso, Tere ejemplifica que contar cuentos no requiere de talento ni de intelectualidad, sino de la disciplina necesaria para convertir la cotidianidad en palabras.

“Cuando narro, incluyo todo para que la gente entienda que cualquiera puede decir cualquier expresión literaria. No podemos seguir pensando que si usted no sabe de literatura, no podrá acercarse ni contarla. Es importante que se entienda que todos los seres humanos cuentan todos los días, solo que no se percatan. El problema es invitarlos a saborear lo lúdico de la palabra y visualizar que cada uno de ellos podría contar”, comentó durante la entrevista con En Rojo.

Por otro lado, entrenar a personas para narrar oralmente resulta en el apoderamiento de estas del discurso público, y en el desarrollo de la capacidad de manifestarse en cualquier lugar con gestos y voz y de expresar nuestras historias, la esencia de lo que somos. En ese sentido, pareciera un ejercicio subversivo para el poder político que controla las sociedades.

A falta de la asignación de un lugar para ofrecer clases de narración oral – espacio que ha solicitado decenas de veces a agencias e instituciones distintas –, este año comenzará un proyecto en su casa para adiestrar a futuros narradores. En estos talleres, como en todos los que ha venido ofreciendo hace tantos años, importará la enseñanza de la presencia escénica, de los tonos de voz, del movimiento al momento de contar, entre otros elementos.

De hecho, la historia de la narración oral encierra otras expresiones diferentes a los cuentos, pero que requieren el manejo de los mismos elementos para que estén bien contadas: las nanas, las canciones de juegos, las adivinanzas, los refranes y proverbios, los trabalenguas. “Todas esas son algunas de las expresiones literarias creadas por escritores o escritoras anónimas que han llegado a nosotros gracias a que otros las han narrado oralmente. Nos han pasado su memoria y nosotros la pasamos a los que nos siguen. Es una especie de cadeneta donde todo eslabón es importante”, expresó Tere Marichal.

En palabras de la cuentacuentos, la narración oral no se limita a contar la Caperucita Roja, sino que “nos invita a disciplinarnos, a ser selectivos, a relacionarlos con canciones, adivinanzas, refranes; nos invita a enfrentarnos al espacio de la plaza, la calle, la escuela y demostrar que podemos usar nuestra voz, nuestros gestos y nuestra memoria para crear un espacio de alegría, de solidaridad, un espacio de hermandad para todos por igual”.

En Puerto Rico, hace falta que se empiece a contar oralmente, pero para eso hay que adiestrar a la gente porque, según ella, no hay cosa peor que un cuento mal narrado. Tere Marichal se ha propuesto hace años entrenar futuros lectores. “Crear grupos de narradores orales en distintas comunidades es lo que me gustaría hacer en este 2018 porque la narración oral es un arte que nació del pueblo, no nació en una librería, ni en una biblioteca, ni entre filósofos. Por eso es que se nota la sabiduría en los cuentos populares”, expresó a modo de ir definiendo sus propuestas para este año que apenas comienza. Precisamente, este enero 2018 está marcado para Tere por la publicación de varios libros de cuentos: La Cucarachita Martina y el huracán y Los derechos de los niños y las niñas del mundo.

“Yo genero trabajo todos los días porque el que vive de sí mismo no se puede dar el lujo de estar un día sin hacer nada… No me imagino un día sin hacer. Cuando a mí me hablan de retirarme, no puedo imaginar cómo una puede retirarse de una misma”, expresó la cuentacuentos para ir concluyendo.

“¿Te hace feliz contar cuentos?”, interrogamos a sabiendas de la contestación que ofrecería Tere: “Sí. Yo estoy todo el día pensando en eso. Es una pasión bien grande… Pienso que ese va a ser mi legado, al igual que mi biblioteca. Yo creo que lo más que atesoro es esa colección que yo he hecho de cuentos y de crítica, teoría e historia de la narración oral. La atesoro, mucho, mucho”. Mientras expresaba eso, miraba a un punto fijo en la lejanía como queriendo figurar de alguna forma ese sentimiento especial para con su biblioteca y el arte de narrar, que son su vida.

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CRUCIGRAMA: Concha Meléndez Ramírez

Horizontales

2. Palabras para _____; libro de Meléndez publicado en 1972.

7. El _____ del cuento en Puerto Rico; libro de Meléndez publicado en 1961.

9. Símbolo del neón.

10. Pasar la vista por lo escrito.

12. Moradas de poesía _____ Alfonso Reyes; libro de Meléndez publicado en 1973 y premiado por el Instituto de Literatura Puertorriqueña.

13. Ante Meridiano.

14. Dios egipcio.

15. Excursión o viaje de una o varias personas.

18. Apócope de bueno.

20. Cólera.

21. Antorcha.

24. _____ Juan; ciudad donde falleció Meléndez.

25. Diez más dos.

27. 26 de _____ de 1983; fallecimiento de Meléndez.

29. _____ de Diego en mi memoria; libro de Meléndez de 1966. Premio Nacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

31. Girolamo _____; compositor maltés-italiano de ópera y música sacra.

32. Mencioné.

33. Bastante, mucho.

35. Quiere.

37. _____; ciudad natal de Meléndez.

39. _____ y la naturaleza en América; ensayo de Meléndez.

41. Conozco.

42. Cuadro pequeño de tierra destinado al cultivo de flores u hortalizas.

43. Tate, interjección.

44. Amado _____; primer libro en prosa de Meléndez publicado en 1926.

47. Repollo.

48. Necesidad de agua.

49. Metal precioso.

51. Pablo Neruda: Poeta del más _____; libro póstumo de Meléndez.

54. Poetas hispanoamericanos diversos. Personas y _____. Literatura de ficción en Puerto Rico: cuento y novela, Volumen 4 de Obras completas de Meléndez.

55. Cien en números romanos.

56. Concepción (_____) Leticia Meléndez Ramírez; poeta, ensayista y catedrática de la Universidad de Puerto Rico. Autora de Psiquis doliente, su primer libro publicado en 1923.

Verticales

1. La inquietud _____. Poética de Evaristo Ribera Chevremont; libro de Meléndez de 1946 premiado por el Instituto de Literatura Puertorriqueña.

2. Escudriña.

3. _____; obra teatral escrita por Federico García Lorca.

4. 21 de _____ de 1895; nacimiento de Meléndez.

5. Río francés.

6. Concha _____; doctora en Letras de la Universidad Nacional de México con la tesis: La novela indianista en Hispanoamérica. Autora de La inquietud sosegada, Entrada en el Perú, Palabras para oyentes, Personas y libros, y Hostos y la naturaleza en América, entre otras obras.

7. Contracción gramatical.

8. Segunda nota musical.

11. Moradas _____ poesía en Alfonso Reyes; libro de Meléndez de 1973 premiado por el Instituto de Literatura Puertorriqueña.

16. Figuración de Puerto _____ y otros estudios; libro de Meléndez de 1958.

17. Dios griego de la guerra.

18. Toa _____; ciudad de Puerto Rico.

19. Algunos.

21. La tía _____; novela escrita por Unamuno en 1907.

22. Conté, numeré.

23. Ópera de Verdi.

26. El escritor y su _____: al encuentro de Concha Meléndez y otros ensayos; libro de Héctor Oscar Ciarlo publicado en 1982.

27. Onomatopeya de la risa.

28. Escuché.

30. Saludable.

34. Del verbo raer.

36. Pedro Juan _____; escritor puertorriqueño.

38. Que usa.

40. Brincan.

44. Carta de la baraja.

45. Dativo de pronombre.

46. Órganos de la visión.

47. Caída repentina e intensa de los mercados financieros.

50. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

52. Símbolo del cobalto.

53. Factor _____; antígeno de los hematíes cuya presencia o ausencia es causa de incompatibilidades sanguíneas.