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En el camino del Che

En el contexto social y político que actualmente vivimos en toda América Latina y Caribe, es importante recordar que en ese 7 de octubre se cumplieron 50 años del martirio del comandante Ernesto Che Guevara. Vale la pena reflexionar qué importancia tiene esa memoria para nosotros y para la lucha por un mundo de más justicia ecosocial. Aún hay cristianos que condenan a Guevara como alguien que optó por la violencia.  En 1967, mismo año en que el Che Guevara era asesinado, el papa Pablo VI, escribió que la insurrección violenta no debe ser el camino de los cristianos, pero puso una excepción a esa regla. Escribió: «a no ser en caso de dictadura evidente y prolongada»  (Encíclica El desarrollo de los pueblos, n. 31). Es precisamente ese el caso de nuestros países, en los cuales se prolongaron indefinidamente varias crueles cruel dictaduras económicas y sociales, ejercidas por las élites que desde el tiempo de la colonia tomaron para sí la tierra y los bienes que, en la misma carta, el Papa declara ser bienes comunes, derecho de todas las personas (PP 30).

En la segunda mitad de los años 60, Bolivia vivía una dictadura militar cruel y sanguinaria, como tantas otras patrocinadas por el imperio norteamericano. Hasta hoy, Vallegrande es una ciudad perdida en el valle de los Andes que le da el nombre. La Higuera, poblado de cien habitantes, 60 km adelante y en una montaña más alta, fue el lugar del martirio del Che. La población de la región, de rasgos indígenas, trae en la memoria los tiempos en los que militares torturaban a los campesinos para que revelaran dónde estaban los subversivos. Para no arriesgar la vida de ese pueblo simple, el Che evitó contactos, a no ser cuando era llamado como médico para cuidar de los enfermos.

Sólo una fe inmensa en la dignidad humana puede explicar su fe en la victoria de una campaña como aquella, con tan poca gente y tan pocos recursos. Él creía que la causa de la justicia jamás sería borrada y acabaría venciendo. El y sus pocos compañeros fueron traicionados y entregados a los militares bolivianos. Esos, comandados por norteamericanos, mataron a todos, algunos en combate y otros, como el Che, en un asesinato frío. Al declararse no creyente, el Che se reveló más espiritual que si hubiera sido adepto de alguna religión. Una poesía suya dice: Cristo, te amo. No porque has bajado de una estrella y si porque revelas que el ser humano tiene lágrimas y angustias, llaves para abrir las cerradas puertas de la luz. Si, enseñaste que el ser humano es un Dios, un Dios pobre y crucificado como tú. Hasta aquel que está a tu izquierda en la cruz también es un dios. Cristo, te amo». (Che Guevara, Nandahuazu, Bolivia, octubre, 1967).

«Museo Animal’

Entré al museo y recorrí las 425 páginas de la galería. En la primera sala encontré a un insomne narrador protagonista que recibe un paquete importante: una serie de carpetas manila que contienen la colaboración artística de su amiga recién fallecida, Giovanna. Desde su introspección se sostiene un lirismo sólido y mágico:

La madrugada, pienso, hace temblar las imágenes. Todo gana cierta ambivalencia y cierto toque onírico: como si la falsa luz de los faroles suspendiera el tiempo real y le regalara a la realidad cierta aura de posibilidad.

El lector permanece observando estas imágenes detenidamente, como óleos que cuelgan de una pared familiar. La inmersión en el aparato reflexivo del personaje nos coloca muy de cerca a lo que transcurre. Llegamos a lo íntimo y presenciamos los autodescubrimientos como quien se acerca al fuego por primera vez. El recuerdo de Giovanna que se dibuja en la memoria todavía yace como una pintura fresca. Sus ojos «se niegan a ser algo más que ojos».

Continúo la travesía. En la segunda sala hay un fajo de papeles, cartas, recortes de periódico, citas, fotografías, listas… es el rompecabezas que el protagonista debe organizar. Este artilugio de Fonseca empapa la mayor parte de la novela y obliga al lector a sentirse cómplice, a colaborar. Comenzamos a intuir junto al narrador, qué significan los hallazgos, cuál es su pertinencia para la reconstrucción de la exposición artística. A medida que pasamos las páginas nos sumergimos en otras pequeñas salas, en historias dentro de la historia que se sirven del camuflaje y la farsa.

¿Quién es realmente Giovanna? ¿Cuál es su verdadero nombre? Ella contestará: «Carolyn Toledano. Pero decir verdadero es no entender nada de lo que he dicho». Su estancia en una selva latinoamericana juega un papel importante para desentrañarlo. La creación de noticias falsas también. Todo el misterio desemboca en una extraña y fascinante sala, desde donde se exhibe el tríptico Giovanna- Virginia-Viviana. Camaleónicas, pactan un ejercicio de reflexión acerca de cómo el sistema político puede ser una farsa. Además, el juego de máscaras se piensa desde el individuo y su relación con el mundo. Hay otra sala reservada para nosotros, donde es posible que nuestras miradas se confundan con las de otros seres.

Sin duda, se trata de una obra ambiciosa cuyos méritos trascienden el ejercicio de la novela polifónica en sí, más bien emergen de una poética hermosa y fructífera. Me atrevo a afirmar que Carlos Fonseca poco a poco se convierte en uno de los novelistas cumbre de la narrativa puertorriqueña actual.

La autora es profesora universitaria (UPRRP). Ha publicado el poemario Ciutat (2017)

Envían a Nina Droz a cárcel en Florida

Tal parece que tras el paso del huracán María por Puerto Rico y el desalojo y reubicación en prisiones estadounidenses de los más de 300 confinados de la cárcel federal ubicada en Guaynabo, la joven Nina Droz fue trasladada a una prisión en Florida, posiblemente en Tallahasse.

Corre una petición electrónica titulada “Libertad para Nina Droz”, la cual se puede acceder a través de la página electrónica change.org, que informa “no creemos en casualidades, sin notificar a sus padres Nina fue trasladada a Florida. No tenemos los detalles pero posiblemente a Talahasse. Los patriotas puertorriqueños hemos tenido trágicas experiencias en Florida. Hacemos un llamado a las Comisiones de Derechos Civiles de Puerto Rico y de EEUU que le sigan el rastro a Nina”.

El traslado de Droz se hace en momentos en que los más de 300 confinados de la cárcel federal que ubica en Guaynabo fueron removidos a diferentes cárceles de Estados Unidos. La cárcel fue desalojada debido a que, por su diseño, no tiene ventilación y necesita aire acondicionado.

Luego de que el pasado mes de mayo la joven activista fuera encarcelada, diferentes sectores y organizaciones independentistas, cívicas y de derechos humanos han denunciado que la intervención y acusación por el gobierno de EEUU contra Nina Droz ha tenido la clara intención de servir de intimidación, amedrentar, para que el pueblo de Puerto Rico no se manifieste en particular en denuncia a la imposición de la Junta de Control Fiscal (JCF).

No llega la luz

ccotto@claridadpuertorico.com

A trece días del azote del huracán es que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE UU (CUPO, siglas en ingles), estará colaborando con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para restablecer el servicio.

En una breve conferencia de prensa desde el Centro de Operaciones del Gobierno, el general del CUPO, Todd Semonite y el director ejecutivo de la AEE, Ricardo Flores Rodríguez, dieron los detalles básicos del plan para restablecer el servicio.

El primero es la instalación de generadores de emergencia del CUPO, siguiendo las prioridades que el gobierno ha establecido que son los hospitales, sistema de bombeo de filtración de agua a hogares de envejecientes  y cualquier otra área critica que sea importante para la infraestructura. El segundo paso será reestablecer la generación de las plantas que sean viables y conectar  a las vías de transmisión. El último paso será la transmisión, la cual se dijo es la más difícil.

El director Ejecutivo de la AEE comparo que cuando el huracán Hugo reestablecer todo el servicio tomo seis meses, por lo que no quiso hacer expresiones de cuánto tiempo pueda tomar ahora el reestablecer todo el servicio. Agrego que además del personal de la AEE ahora se han movilizado prácticamente todas las compañías privadas que hay en Puerto Rico que puede hacer ese trabajo y ahora se unirá el CUPO. El oficial del CUPO, Simontie hizo también expresiones en el sentido de que las personas no se podían ilusionar de  que esto fuese un trabajo de “una noche”.

Más allá de los trabajos de restauración del servicio de energía las comunidades que circundan y o están en el margen de toda la represa de Guajataca continúan en peligro. Según se informó ante la esperada de más lluvia en los próximos días se continúa el aviso de desalojo a estas comunidades

La hipocresía oficial

Los llamados a reconstruir el país, ser solidarios y juntarnos para una vida que garantice los derechos humanos a la educación, salud, vivienda, trabajo, un retiro digno y protección social entre otros, no debe requerir del paso de un huracán categoría cinco. Somos más quienes diariamente nos lanzamos a la calle a reclamar el respeto de los derechos humanos que nos violentan cuando se queman cenizas y se depositan al lado de comunidades pobres, cuando se cierran arbitrariamente 160 escuelas, al privatizar dispensarios, hospitales, servicios de salud mental y otros. Se violentan los derechos humanos de la población de las islas municipios de Culebra y Vieques cuando no se hace una limpieza adecuada de sus terrenos y mares, ni se les garantizan condiciones óptimas de vida.

No se garantizan derechos humanos cuando a la clase trabajadora, tanto del sector público como del privado, se le coarta su derecho de libertad sindical, a la negociación colectiva y un trabajo digno. Otro modo de eliminar derechos humanos es reducir los servicios de salud a la población médico indigentes ya sea imponiendo requisitos para excluir población o reduciendo la adquisición de medicamentos, entre otros. Ni hablar de la propuesta de reducir las pensiones a quienes trabajaron varias décadas de su vida esperanzados en una vejez con seguridad y dignidad.

La eliminación de fondos para la cultura, la recreación y la práctica del deporte es una manera sutil de ampliar esa brecha de desigualdad entre quienes tienen el poder económico para disfrutar las manifestaciones de nuestros artistas y atletas y aquellos sectores excluidos por su condición económica.

Antes de llegar los huracanes Irma y  María, nuestra realidad política y económica nos confrontaba con el hecho de vivir en una colonia donde se impone un modelo que produce desigualdad (pobreza) para muchos y riqueza para unos pocos que no necesariamente viven en Puerto Rico. El 1ro de mayo de 2017 más de 100,000 personas marchamos para repudiar la Ley PROMESA y la Junta de Control Fiscal. Protestamos contra la manifestación más evidente del coloniaje y del interés del capital por despojarnos de nuestro dinero. El gobierno desvió la atención a esta importante expresión de protesta mediante la articulación mediática de un rechazo a incidentes menores que no eran fundamentales ni esenciales.

Hacia finales del mes de agosto de 2017, la Junta de Control Fiscal mostraba su fuerza y control sobre el gobierno al requerir la implantación de medidas de ajuste que anuncian un daño al país estimado sobre 600 millones de dólares anuales, por un término mayor de diez años. Y entonces llegaron los huracanes.

Hoy, el gobierno, los medios corporativos de comunicación y propaganda, en unión a las grandes empresas, bancos e importantes organizaciones no gubernamentales nos hacen un llamado de solidaridad. De juntarnos por Puerto Rico para levantarnos. Ese no es el mensaje de hace 30 días. Ese no es el mensaje y acciones que contiene PROMESA. Ese no es el mensaje del Plan para Puerto Rico del gobernador Ricardo Rosselló Nevares. Ese no es el mensaje de los banqueros que ejecutan hipotecas ni de los bufetes de abogados que promueven legislación para reducir los derechos humanos.

Existe una hipocresía oficial que pretende que olvidemos los golpes que nos dan diariamente a cambio de “ayudas federales, toldos de FEMA y préstamos que habrá que pagar”. Y para evitar que se denuncie y se cuestione tal hipocresía oficial, existe la militarización sin reparo de la colonia. Así nos recuerdan que siempre han estado aquí, con Junta o sin Junta, con huracán o sin huracán.